Hola a todos y bienvenidos a un nuevo capítulo de este fic. Aprovecho este espacio para disculparme por el retraso al momento de actualizar, a veces hay cosas que cambian los planes y uno no tenga tiempo para poder dedicarse a escribir. Sin embargo, quiero que sepan que intentaré recortar el tiempo de espera entre actualizaciones, esto para poder avanzar con mayor rapidez con esta historia y así poder acercarnos más al final.
Antes de empezar, quiero darles las gracias por estar en el capítulo anterior. Espero les haya gustado y espero que este capítulo les guste de igual manera.
Sin más que decir, comencemos.
Tierra de sombras – Capítulo 13
Confianza
Había pasado casi una semana desde que Lori, Luna, Lynn, Lincoln y Ronnie Anne se marcharon para ir a buscar a la familia de esta última y traerla de regreso a Royal Woods. En ese tiempo, pese a que no habían pasado muchos días, las Loud junto con Liam, Jordan, Zack, Stella, Paz y Jocelyn se habían dedicado a trabajar en la planificación del futuro asentamiento. Analizando detalles como lo que era la planificación urbana, la construcción de servicios básicos y la forma en que sé alimentaría a una población que bien podría ir creciendo con el paso del tiempo. Aquellos eran detalles que Lisa ya tenía bien analizados desde hace mucho y aunque hubiera preferido el reconstruir Royal Woods antes de construir algo desde cero, fue de gran ayuda. Lo único que todavía no estaba bien detallado era el lugar en el que se construiría el mismo y la forma en que se defendería el asentamiento en caso de un ataque, esto se debía a que preferían que los demás regresaran para tomar esa decisión.
Aparte de pensar en aquel sitio que todavía no existía y que tampoco tenía nombre más allá de un código que Lisa había usado en los planos que dibujo, se trabajó también en las casas de sus amigos. A Liam, Stella, Jordan y Zack se les arregló la casa que había sido de su vecino, o, mejor dicho, el segundo piso con el fin de que lo compartieran con Ronnie Anne y su familia, esto debido a que no tenían los materiales necesarios como para arreglar la antigua casa Santiago y tampoco le veían la necesidad al estar próxima la construcción del asentamiento.
—¿Saben? Me gusta ayudar a los amigos de nuestros hermanos. Pero en cierta forma es como si tuviera que regalar varias de mis cosas —dijo Lola.
—Entiendo como te sientes. Pero no lo tomes de ese modo. Además, no es que ellos se queden toda la casa del Sr. Grouse, solo el segundo piso —dijo Lucy.
—Es cierto. Además, esos cuartos estaban acumulando polvo. Tómalo como un trabajo menos. Ahora ya no tenemos que limpiar ahí —dijo Lana.
Las tres hermanas se encontraban en la atalaya de la casa Loud a la espera de que sus hermanos y la amiga de esta regresaran. El sol estaba bajando y para ese momento ninguna esperaba que el grupo regresara, por lo que estaban más atentas a algún peligro potencial. Pero en vez de encontrar un grupo de saqueadores o algún depredador, vieron llegar a quienes llevaban esperando los últimos días.
—¡Llegaron! ¡Ya llegaron! —grito Lana emocionada.
—¡Es cierto! ¡Son ellos! —dijo Lucy.
—¡Iré a avisarles a todos! —dijo Lola bajando de un salto la escalera de madera y corriendo hacia el segundo piso.
—¡No si les aviso yo primero! —dijo Lana siguiéndola.
—Tranquilas. No es necesario correr —dijo Lucy bajando con calma.
Las gemelas empezaron a gritar por toda la casa anunciando el regreso del grupo junto con algunos integrantes más. La noticia emocionó a todos y dejando lo que estuvieran haciendo en ese momento, salieron de las casas y se reunieron frente a la puerta. Tan pronto llegaron a la casa Loud, casi todas las hermanas que se habían quedado en casa corrieron a abrazar a sus hermanos como si no los hubieran visto en años.
—Tranquila, Leni. Yo también te extrañé —dijo Lori abrazando a una Leni quien lloraba de alegría al verla.
—Dime que cuidaste muy bien de mis cosas —dijo Luna mientras abrazaba a Luan.
—Lo hice. Pero un día más y las ponía en venta —dijo Luan contando un chiste después de mucho tiempo y haciendo que su hermana se riera.
—Me alegra verte de nuevo hermanita —dijo Lynn mientras saludaba con un abrazo a Lucy.
—¡Chicas, tranquilas, tranquilas! —decía Lincoln mientras Lana, Lola y Lily se le arrojaban encima.
—Ay, estas chicas —dijo Lisa al ver las reacciones de sus hermanas.
Mientras los Loud se reunían nuevamente, Ronnie Anne se acercó hasta donde Edric. Ella, ya lo había visto antes, pero era la primera vez que lo veía ya sabiendo que se trataba del hijo de su hermano Bobby.
—Hola Edric. ¿Te acuerdas de mí?
—Un poco. Tú fuiste a la que salvo nuestro amigo Lincoln.
—Esa misma. No pude hablar mucho contigo. Pero espero que en adelante podamos llevarnos bien.
—Eso me encantaría.
Luego de hablar con él, esta se dirigió a todos y empezó a presentarse y a presentar a su familia.
—Bueno. Muchos quizás ya me conocen de antes, pero veo muchos rostros nuevos y otros que quizás ya se olvidaron de mí. Yo soy Ronnie Anne Santiago y esta es mi familia. Mi madre María, mi prima Carlota, mi sobrina Bianca y mis primos C.J. y Carlitos, y mi mejor amiga y casi una hermana Nikki. Antes, cuando la sociedad todavía existía fuimos amigos de los Loud y ahora espero que podamos ser amigos de todos ustedes.
Todos los saludaron con ánimos y otros con cordialidad, en el caso de Paz esta sentía un pequeño dolor al no ver al padre de su hijo entre ellos. Cerro los ojos y tras pronunciar unas palabras de agradecimiento a este por el hijo que habían tenido en común, se acercó a saludarlos.
Una vez todos se saludaron. María se acercó a Edric con lentitud y un poco de nerviosismo. Paz al verla, adelanto a Edric un poco, dándole la confianza para comenzar a hablarle.
—Hola pequeñito. Tú debes ser Edric.
—Sí. Ese es mi nombre.
—¿Sabes? Nuestros amigos me contaron mucho de ti en estos días.
—¡¿En serio?! —dijo emocionado.
—En serio. Por eso quise venir rápido a Royal Woods para poder hablar de ese niño al que todos quieren.
—¿Puedo hablar con ella, mamá? —pregunto mirando a su madre.
—Pero claro. Ve y cuéntales de todas las cosas que te gustan hacer —dijo Paz.
María lo tomo de la mano y ambos fueron hacia el jardín trasero. Mientras caminaban, Paz los veía intentando aguantar las lágrimas.
—Hiciste algo muy buena por ella —dijo Lori.
—Lo sé. Pero me hubiera gustado verlo, aunque sea una última vez.
—Él siempre estará con nosotras y con tu hijo. Dalo por hecho.
—Gracias Lori —dijo abrazándola.
Mientras ambas se abrazaban. Carlota se acercó con su hija en brazos.
—Paz. Hay algo que debemos hablar.
Los días pasaron y las cosas en la casa Loud se empezaron a sentir de manera distinta. Las hermanas que no habían ido a aquella excursión notaron que las cosas no estaban desarrollándose de forma habitual entre los habitantes de la casa, más que nada por la poca comunicación entre estos. Únicamente Luan se enteró después, pero prefirió no decir nada que empeorara las cosas, del mismo modo que no cambio su forma de interactuar con ninguno de sus hermanos. Por su parte, Luna decidió que no era buena idea meter más leña al fuego y se desentendió del tema, dejando claro que no tenía ganas de estar con Lori o Lincoln en el mismo espacio y mucho menos de trabajar con ellos.
En otro ámbito. Las cosas empezaron a funcionar de forma calmada y sin sobresaltos luego de la guerra contra Benny. La rutina era la misma que tenían los Loud en invierno, solo que aumento el número de gente que participaba en esta. Por un lado, estaba Lisa, quien además de darle clases a sus hermanos y a Edric, ahora se encargaba de enseñarle a Carlitos, Jordan, Liam, Stella, Zack, Ronnie Anne y a Nikki. Estos seis últimos estaban un tanto molestos de vérselas con la educación después de tantos años, pero un poco de persuasión por parte de María y Lori se encargó de que estuvieran todas las tardes con ella. Aparte, a sus clases se sumó Joselyn quien era la encargada de hablar sobre historia.
Aparte de la parte educativa, también estaba la supervisión de las provisiones y de las vallas de seguridad. La primera parte fue algo que ya era tarea común para los Casagrande y para los amigos de Lincoln, únicamente se dedicaban a revisar que todo estuviera en buenas condiciones y que el número de provisiones no estuviera por debajo de lo que dijera el último conteo. En cuanto a las provisiones, por suerte estas no sufrieron un gran impacto pese al número de nuevos integrantes, esto debido a que las cosechas y las salidas a cazar habían sido abundantes.
Para los Loud, además de sus actividades de siempre, se sumió el hecho de que ahora tenían que cuidar de cuatro caballos. Esta tarea era una que no necesitaban de hacer ellos, ya que Liam les dijo que estos caballos eran suyos y que ellos se encargarían de estos. Pero los Loud insistieron en sumarse a la tarea, luego de la ayuda que estos les proporcionaron. Al inicio les fue complicado, pero luego le fueron agarrando el ritmo a lo que se refería a la limpieza y alimentación.
Todo avanzo de esa forma durante las siguientes dos semanas, momento en el que se entró al último mes del invierno. Para ese momento, y aprovechando el que todos estaban reunidos durante el desayuno, Liam y Jordan anunciaron que se irían de vuelta a Santa Lucia con el fin de avisar que la ciudad de Royal Woods estaba despejada y que la construcción de un nuevo hogar era posible.
—Sí, alguno de ustedes quiere puede venir. Será una sorpresa agradable para muchos el saber que los Loud siguen en pie —dijo Liam.
—Eso suena increíble. Me gustaría sorprender a Sam —dijo Luna.
—Yo quisiera saber cuantas de mis amigas sobrevivieron —dijo Lynn.
—Yo igual. Pero puedo esperar a que lleguen. Solo háganme el favor de no contar en lo que Benny se convirtió —dijo Luan.
—Tranquila Luan. Lo haremos —dijo Liam.
—Sí. No necesitamos contar ese detalle —dijo Jordan.
—Yo iría con ustedes. Me gustaría entregar la espada de Rusty a su familia y decirles que fue un héroe. Pero… no sé si pueda irme y dejar a mis hermanas.
—No te preocupes por ello —dijo Lana— estaremos bien.
—Sí. Quién mejor que tú para demostrarle a todos que estamos vivos —dijo Luan.
—Además, siempre puedes ir con una de nosotras —dijo Lola.
—Lo siento pequeña. Eres muy chica para viajes de este tipo —dijo Joselyn.
—¡¿Qué?! He vivido aquí toda mi vida, merezco salir y conocer el mundo.
—Pues el mundo te tendrá que esperar hasta que cumplas dieciocho —dijo Luna— por mi lo mejor es que vaya con Ronnie Anne.
—No gracias. Ya he tenido suficiente con los viajes por un buen tiempo. Además, quiero ver si hay posibilidades de reconstruir mi antiguo hogar —dijo Ronnie Anne.
—¿Y ustedes dos por qué no van con ellos? Sus familias los deben de estar extrañando —pregunto María, a Zack y a Stella.
—Yo soy el último de mi familia y Stella quiere quedarse a planear las cosas —dijo Zack.
—Podría ir Lori —dijo Leni— ella ha sido nuestra líder en estos años.
—Lo dudo —dijo Luna— ni siquiera está despierta aún.
En ese momento Lori bajo por las escaleras. Se la veía bastante cansada y parecía como si le hubiera faltado dormir una buena cantidad de horas. Esto llevaba pasando hacía unos días y nadie entendía el motivo de porque parecía agotada.
—¿Estás bien? —pregunto María al verla.
—Sí, estoy bien. Una disculpa a todos por literalmente levantarme tan tarde, pero creo que es algo temporal.
—Debe ser algo relacionado con tu alimentación. ¿Has estado comiendo bien últimamente?
—Sí. O eso imagino.
—Lo dudo. Pese a nuestro estilo de vida actual. La alimentación siempre ha sido la adecuada —dijo Lisa.
—Debe ser por lo del asentamiento. Planear algo así suele dejarme despierta hasta muy tarde.
—Bueno, si necesitas siempre puedes contar conmigo —dijo María.
—Lo haré.
—Bueno. Ya que tenemos ese asunto resulto. ¿Te gustaría ir con nosotros a Santa Lucia? —dijo Lincoln.
A Lori esa pregunta la sorprendió.
—¿A qué te refieres con ir a Santa Lucia?
—Necesitamos que la gente de ese pueblo se sienta confiada de venir a Royal Woods para iniciar una nueva vida. Así que quien mejor que tú para decirles que todo está bien y que es posible vivir aquí.
—No lo sé, Lincoln. Literalmente es demasiado hasta para mí.
—Vamos hermana. Has hecho un buen trabajo desde que nuestros padres se fueron —dijo Lana.
—Y aunque a veces exageraste un poco. Debo admitir que sin ti quizás ni estaríamos vivos —dijo Lola.
—Entiendo que Lincoln vaya, pero quizás Lynn haría un mejor trabajo ganándose su confianza.
Lynn al oír su nombre sintió como si le hubieran dicho que tenia el boleto ganador de una lotería. Pasar poco más de un mes casi únicamente con Lincoln era algo por lo que en el pasado hubiera dado de todo. Pero el recordar aquella imagen de sus hermanos la trajo de vuelta a la actualidad.
—No. Mejor es que vayas con Lori.
—Pero…
—Puedo esperar a mis amigas aquí. Además, quizás ustedes necesitan un tiempo juntos —dijo Lynn para devorar lo que quedaba de su desayuno y retirarse de la mesa con su plato.
—Bueno. Eso resuelve el problema —dijo Liam.
—Dejemos ese puesto por confirmar —dijo Lori— literalmente quiero esperar hasta estar completamente recuperada.
—Eso y que no podemos pasar tu cumpleaños sin ti —dijo Lily.
—Es verdad. Ya se acerca esa fecha —dijo Luan con algo de emoción.
El cumpleaños de Lori, el cual era el último mes del invierno, daba inicio a una cadena de cumpleaños que empezaban con la mayor de los Loud y terminaban con Lily.
—¡¿En verdad se acerca tu cumpleaños?! —pregunto Carlota emocionada.
—Sí. Pero no es que sea importante. Literalmente dejé de fijarme en ello desde hace mucho.
—Pero ahora podemos hacerlo en grande.
—Es cierto —dijo Ronnie Anne secundando a su prima— todos podemos ayudar ahora.
—Es un gran gesto. Pero todavía falta para ello y quizás Liam y Jordan quieran hacer esto rápido.
—Para nada. Podemos esperar hasta después de esa fecha. Además, recuerdo muy bien como eran sus cumpleaños y quisiera volver a vivir uno —dijo Liam.
—Lástima que eso sea complicado. Cualquier ruido de más y terminaremos atrayendo a la gente menos deseada —dijo Luna.
—Lo mismo nos pasaba a nosotros —dijo C.J.
—Tienen razón —dijo Stella— pero al menos podemos ayudar a preparar una cena digna de una reina.
—Muchas gracias, chicos. La verdad es que me alegra tenerlos aquí y que literalmente este lugar se llene de vida —dijo Lori procediendo a tomar su avena y hacer un gesto de desagrado.
—¿Qué sucede? —pregunto Leni.
—No lo sé. Siento que esto no tiene un buen sabor el día de hoy.
—Pero si es la receta de siempre —dijo Leni confundida.
—Seguro es que se enfrió —dijo Luan.
—Sí, debe ser eso —dijo tomando el tazón y yendo a la cocina a calentarlo.
—¿Se encuentra bien? Pero en serio, en serio —dijo Lana.
—Quizás podamos hacerle una revisión a ver si no le falta algo a su organismo o, por el contrario, si es que tiene algo que lo haya enfermado —dijo Lisa.
—¿Tienes lo necesario? —pregunto María asombrada.
—Por supuesto. Yo misma me encargué de producir diversos insumos médicos.
Una vez terminado el desayuno y tras la limpieza de totas las cosas usadas en este, todos se dedicaron a lo suyo. Pero en el caso de Lori, esta se dirigió a su habitación para echarse en su cama y pensar en todo por lo que le estaba pasando.
La fatiga fue lo primero por lo que paso, ella decía que era por la falta de sueño al pensar en la construcción del asentamiento. Pero la verdad, era que ella se dormía incluso más temprano que antes. Lo de aquella mañana con el desayuno tampoco era lo más nuevo, ya había sentido un sabor raro cada que probaba una fruta, pero esa era la primera vez que realmente sentía una aversión por la comida tan grande. Pero lo que realmente indicaba que algo no estaba bien en ella, era el hecho de que su ciclo menstrual ya debía de haber comenzado hacía unos días.
Al ver todo eso y al recordar la noche en que había tenido relaciones con Lincoln, esta tembló de miedo y puso sus manos sobre su vientre.
—Por favor, que no sea lo que estoy pensando.
Pero sus años de experiencia, al ver a su madre traer a sus hermanos al mundo, le decían que eso era lo que le estaba pasando, y mientras abrasaba su almohada empezó a llorar.
Pese al miedo, Lori decidió seguir con su vida. Continuo con sus actividades de siempre y aumento a estas el salir a caminar con su novio—hermano. Salir con Lincoln la distraía de su embarazo y solo se dedicaba a pensar en ellos cada que paseaban por lo que era el parque o el campo de golf. Parte de ella quería decirle a su hermano aquella noticia, quería anunciárselo a todos como lo hacía su madre, cada que descubría que iba a tener otro hijo.
Durante años ella se imaginó el cómo sería estar en esa posición, se imaginaba casada con Bobby y anunciándolo durante alguna cena especial junto a su familia luego de haber ganado un campeonato de golf. Pero al final su destino era uno muy distinto al que soñaba. No solo no estaba casada con Bobby, sino que tenía que compartir casa con los hijos que este había tenido con distintas mujeres. Sus padres estaban muertos y en vez de ser una campeona de golf con múltiples premios era una superviviente más, cuyos trofeos en vez de copas y trofeos de oro eran cráneos de dinosaurios que estaban puestos en su sala. Lo más complicado era el hecho de que su hijo o hija por nacer era producto de una relación con su hermano, lo cual pese a vivir en un mundo distinto en varios sentidos no cambiaba nada. El riesgo genético estaba presente y la probabilidad de que algo estuviera mal estaba muy presente. Quizás su hermana Lisa en el pasado hubiera logrado evitar ese tipo de problemas, pero en la actualidad eso ya estaba fuera de sus manos. Ella podía crear suministros médicos, pero no jugar a ser Dios.
Lori pensó entonces en la predicción que aquel sujeto le había hecho hacía años. Recordó cada palabra que este le dio buscando algo que le indicara que todo estaría bien, que su hijo o hija nacería sana tanto en la parte física como mental, pero no las había. Se había molestado por el hecho de oír que no estaría casada con su novio de hacía menos de un año, que olvido preguntar algo tan importante, incluso ignoro que le estaban diciendo que el mundo se estaba por venir abajo. Al recordar ese detalle se preguntó si ese adivino le había dicho aquello a más gente y si incluso podría haber ayudado a evitar que todo aquello ocurriera. Pero la reflexión se terminó cuando Lincoln la regreso a la realidad.
—¿Estás bien, Lori? —pregunto Lincoln.
Los dos se encontraban sentados sobre una manta en el suelo del parque, antes de desconectarse de la realidad, los dos habían estado viendo el lago congelado, lago cuyo hielo estaba más delgado con cada día.
—Lo siento Lincoln. Es que me quede, literalmente, me quede pensando.
—¿Por lo del viaje? No te preocupes, Liam y Jordan son expertos en esto. Para ellos la vida en el campo es algo de cada día.
—No es por eso. Es por todo lo que sucede en casa. Lincoln… ¿En verdad quieres que yo te acompañe?, ¿no preferirías ir con Lynn?
—Lori…
—Los dos son mis hermanos. Y no quiero que vivamos peleados.
—Lo sé. Pero haga lo que haga ella no me escucha, quiere que únicamente esté con ella o contigo. No quiere que esté con ambas al mismo tiempo.
—¿Pero tú literalmente quieres estar con ambas? —pregunto Lori.
—Por supuesto que sí. Las amo con todo mi corazón y no quiero que este problema siga.
—Entonces déjame hablar con ella de la misma forma en que hablamos cuando empezamos con esto.
Un par de días después, luego de la cena, Lori aprovecho un momento en que su hermana estaba sola en cocina mientras lavaba los platos para hablar con ella.
—Lynn. Necesito hablar contigo.
—Pues yo no —dijo ignorándola y continuando con su labor.
—Vamos hermanita. Literalmente no podemos continuar de esta forma.
—Eso debiste pensar antes de haberte acostado con mi novio, tu hermano, y convertirte en una hipócrita de primera. O es que acaso ya olvidaste como te pusiste cuando descubriste que estábamos juntos, como nos golpeaste como una bestia salvaje y nos lanzaste todos esos sermones de que solo estábamos pasando por una etapa y que se arreglaría luego de un tiempo.
—Lo sé, lo sé. Pero entiende que las cosas eran distintas en ese momento.
¿Distintas? Las cosas eran completamente iguales. El hecho de que descubrieras que Bobby había fallecido no cambiaba las cosas realmente. En todos estos años te la pasaste viviendo sin él. Vivías en una relación imaginaria creyendo que tu príncipe encantador llegaría en su caballo blanco y reconstruiría la ciudad con sus poderes mágicos. Pero terminaste descubriendo que él estaba viviendo de lo más tranquilo junto a su prima, que tenía una familia con esta y que además ya te había engañado antes. Pero sabes algo, por lo menos él estuvo alejado de Carlota un buen tiempo mientras lloraba "tu muerte", respeto una muerte tuya que ni siquiera estaba confirmada, tú, en cambio, solo duraste un día antes de tirar todo a la basura.
—Acepte tu relación con Lincoln —dijo defendiéndose.
—No. Toleraste nuestra relación porque sabías que sin él la casa se iba a caer. Hubieras sido feliz si él terminaba conmigo para irse con Stella en cuanto llego. Pero al menos eso lo hubiera aceptado de ti. En cambio, ahora no mereces ningún tipo de respeto ni confianza de mi parte. ¿O es que acaso crees que se puede confiar en alguien que te dice una cosa y luego actúa de otra manera? Quizás Lincoln diga que este enamorado de ti. Pero para mí solo lo dice porque tú sí pudiste hacerlo con él y está esperando a repetirlo. Como sea, suerte en tu viaje y si puedes haznos el favor y deja que te devore un dinosaurio.
Tras decir todo eso, puso el último plato en su sitio y se marchó dejando a Lori sola.
Un rato después y tras lavarse los dientes y ponerse la pijama, la deportista se echo en su cama y se puso a jugar con una pelota a la luz de un par de velas, sin advertir que su hermana acababa de entrar a la habitación.
—¿Ocurrió algo durante el viaje? —pregunto Lucy.
Lynn no quería recordar lo ocurrido. Tampoco quería hablar de ello, pero la forma en que se habían comportado durante todo ese tiempo hizo que sus hermanas menores se hicieran muchas preguntas. Al final, era cosa de tiempo de que una de ellas preguntara el que estaba pasando.
—La ida estuvo tranquila. El problema fue cuando llegamos ahí.
—Lo sé. Debió ser duro para Lori descubrir lo de su novio.
—No solo fue eso. Es una historia un poco más complicada que eso y tiene que ver tanto con ella como con Lincoln.
—¿Qué paso?
Lynn le contó la historia de lo ocurrido en el hotel, desde momento en que encontraron la tumba de Bobby, el intento de suicidio de Lori y el encontrar a la mayor de los Loud teniendo relaciones con su propio hermano a las pocas horas.
Luego de oír todo eso, Lucy se quedó con la boca abierta y sin poder creer lo que había ocurrido.
—Es imposible.
—Pero lo es. Lincoln me engaño con nuestra propia hermana.
Lucy se quedó un rato en silencio meditando las palabras correctas, lo que llamo la atención de su hermana mayor.
—¿Qué pasa? —pregunto.
—Lynn. No sé cómo decir esto de una manera adecuada y que suene bien. Pero ¿Qué tal si Lori siempre estuvo enamorada de Lincoln?
—¿De qué estás hablando? —dijo en tono casi de burla— nuestra hermana estuvo por años enamorada de Bobby, incluso cuando apareció Paz con Edric, esta siguió esperando a que regresara.
—Sí. Pero míralo de esta forma. Tú y Lincoln han estado unidos de cierta forma desde antes de que todo se viniera abajo. En esos años cada quien hizo lo suyo sin pensar en romance o esas cosas, pero en cuanto lo difícil empezó a irse, todo eso regreso a ustedes y por eso se hicieron novios.
—¿De dónde sacaste eso?
—Leni me lo dijo hace mucho. Es increíble la cantidad de cosas que sabe esa chica. El punto es, que muchas hemos visto crecer a Lincoln y convertirse de esa forma en alguien distinto a ese chico que leía historietas en ropa interior.
—No me vas a decir que tú también estás enamorada de Lincoln.
—Lo amo. Lo amo de la misma forma en que todas ustedes lo aman. Porque todas sentimos lo mismo por él, de igual forma en que él siente lo mismo por todas nosotras. Solo cambio la forma en que ustedes dos expresan sus sentimientos. Eso es algo que Lori también sentía y que siente actualmente. Solo que cometió el error de expresar sus sentimientos de manera incorrecta.
—¡¿Y qué sugieres que haga?! ¡¿Qué lo comparta?! —dijo en tono casi de indignación— ¿acaso tú compartirías a tu novio?
—No sabría qué responder. Nunca he tenido novio y no tengo eso en mis planes a corto plazo.
—Lo que tú digas. Además, Lori puedo haber esperado un poco si quería conseguir otro novio. Estoy segura de que vendrán muchos chicos buenos en poco tiempo. —De que vendrán no lo dudo. Pero debes ver las cosas de esta forma. Cambiar el amor de alguien por el de otra persona, no es igual a reemplazar una pieza de un auto por una nueva. Podría intentarlo, podría salir con cientos de chicos si es que llegaran cientos de estos al asentamiento. Pero quizás con ninguno sienta ese amor que lleva sintiendo por Lincoln. Y en cuanto a compartirlo, hace años que lo llevamos haciendo.
Llego el día del cumpleaños de Lori, la mayor de los Loud cumplía veintitrés años y pese al ánimo que mostraba por fuera, por dentro seguía intentando ocultar los síntomas de su embarazo, los cuales si bien a veces se iban, solo lo hacían para regresar con más fuerza. Todo eso la hizo pensar en buscar ayuda, contarle todo a Lisa o María para que la ayudaran. O incluso decírselo a Leni para al menos tener un soporte emocional. Pero era ese mismo temor el que le evitaba hablar y comunicárselo a alguien.
Mientras que todos estaban preparando las cosas para lo que sería la fiesta de esa noche, o mejor dicho la cena. Lynn se encontraba apartada de todo, no tenía intensión alguna en participar y tampoco en dar ayuda para algo. Únicamente quería estar lejos de todo y eso fue lo que la llevo a irse de casa.
Salió de su casa y camino por la calle ya casi sin nieve. Apenas quedaban unos cuantos charcos de esta que ya se estaban derritiendo, incluso podía ver como algunos brotes nuevos salían de las grietas de las veredas, las pistas y de algunos edificios. A ella y a sus hermanos les gustaba esa imagen. Les gustaba ver como aquellas zonas donde en el pasado hubo muerte y destrucción durante la caída de la ciudad a manos del reverendo Ryker o incluso antes de aquel momento, se convirtieran en zonas que se iban llenando de vida. Pero esta vez era diferente. Se sentía vacía y enojada al mismo tiempo. Odiaba a Lori y a Lincoln, pero también deseaba volver a abrazar a su novio y poder regresar a esos momentos en los que, pese a las dificultades, podían disfrutar siendo una familia. Quería perdonarlos y buscar una manera en la que los tres pudieran estar juntos. Pero no podía, sus sentimientos no le permitían abandonar esa carga, esa parte negativa que incluso Ajani trato de quitársela y que parecía que se había ido, pero que solo estaba dormida y esperaba el momento para salir.
—¿Qué dirían ustedes de todo esto?, ¿cómo hubieran actuado de saber que esto iba a pasar?, ¿o es que acaso si ustedes hubieran estado con nosotros todo hubiera sido diferente?
Esa era la primera vez en mucho tiempo que pensaba en sus padres. Desde la partida de su madre, hacía dos años, había pasado la página y continuado con su vida. En parte odiaba el hecho que su madre se hubiera ido a causa de la depresión, que se había dejado morir pese a tener once hijos que todavía la necesitaban. Con su padre la cosa era distinta, Lynn Sr. había muerto peleando por su familia, para ella su padre fue un héroe. Pero recordarlo, hacía que trajera de vuelta aquel capítulo que nunca había podido cerrar. Le costaba perdonar a su madre pese a que yacía muerta hacía tanto tiempo y no quería hablar de ella ni recordarla incluso en momentos anteriores a la caída.
—No se para qué lo pregunto. Es obvio que nadie va a responder —dijo antes de recibir un golpe en la cabeza.
Cuando despertó, estaba atada de pies y manos a una silla en lo que parecía, había sido el dormitorio de una casa. Junto a ella estaban cinco hombres que se notaban habían pasado bastante tiempo a la intemperie. Todos con barbas mal cortadas y con ropas que se veían bastante antiguas y sucias. Se fijó en ellos y noto que si bien no tenían armas de fuego, sí tenían armas como espadas, hachas, cuchillos y un par de bates de beisbol.
—Mil disculpas, amiga —dijo un sujeto de entre unos veinticinco o treinta años, el cual tenía el cabello negro y vestía un abrigo que en años anteriores había sido de un azul muy intenso. Este tenía una espada en la cintura y un bate en las manos que se notaba manchado con algo que ella creía, era sangre— mi amigo es un poco brusco y en ocasiones se le pasa la mano.
—¡Déjenme ir! —grito Lynn para recibir un puñetazo.
—¿Qué acaso no te enseñaron a no interrumpir cuando te hablan? —dijo ese sujeto— pero un error lo comete cualquiera y de estos se aprende. Veraz, paseábamos por aquí y te vimos caminando sola, completamente despreocupada del entorno y si bien estabas armada— dijo sosteniendo la ballesta de Lynn— no tenías esta arma en tus manos y mucho menos la tenías cargada.
—Eso en este mundo es un gran error. Y tampoco traías contigo equipaje de ningún tipo y para aumentar las cosas estás totalmente limpia —dijo un tipo de abrigo verdoso y que tenía un hacha larga con él.
—Yo diría que incluso te bañas con jabón. ¿Sabes cuando fue la última vez que nosotros vimos o usamos uno? Pero vamos al grano —dijo aquel que parecía el líder— queremos que nos digas en donde vives y nos lleves a ese lugar. Te prometemos que no te lastimaremos ni a nadie que viva contigo, esto siempre y cuando cooperen con nosotros. Incluso puede que les dejemos un par de bastardos a las mujeres que vivan contigo como premio a su gran ayuda para con nosotros.
Todos empezaron a reírse tras su comentario. Pero Lynn lo que menos quería en ese momento era reír. Quería romper las sogas que la tenían amarrada a la silla y golpearlos hasta convertirlos en sangre y papilla. Pero claramente no iba a poder romper las sogas y mucho menos iba a poder luchar contra ellos.
—Dinos en donde está tu escondite. Dinos donde están todas tus provisiones y todas esas cosas que te han permitido tener una vida decente mientras todos los demás nos pudríamos.
—Sabemos que no vienes de ningún pueblo o asentamiento. No hay ninguno por aquí cerca —dijo un tipo de abrigo rojo con una espada— es obvio que debes de vivir en alguna casa bien abastecida. Seguro eras una de esas millonarias cuya familia se escondió mientras el mundo moría.
—Con razón tienes esto contigo —dijo un sujeto con ropa negra, el cual tenía un hacha de mano, el cual sostenía la medalla de plata de Ajani— seguro tu papi era un deportista lleno de patrocinadores.
—¡Devuélveme eso infeliz! —grito llena de rabia.
—Lo siento. Pero es nuestra a partir de ahora —dijo un sujeto vestido de blanco y con un hacha de bomberos— lo tomaremos como un adelanto.
—Volvamos a donde estamos. Solo dinos lo que queremos oír y llévanos a ese maldito sitio.
—¿En serio creen que pueden hacerme hablar? —pregunto desafiante.
—Podemos hacer hablar hasta a un mudo. Solo necesitamos tiempo y la motivación perfecta. Amigos, prepárenla —dijo el líder.
Los cuatro le desamarraron los brazos y aunque Lynn intento luchar contra ellos, estos eran más fuertes y la sometieron con facilidad. Le sujetaron el brazo derecho y le volvieron a amarrar el brazo izquierdo, a lo que se sumó el hecho de que la amordazaran.
—Vamos a ver cuánto tiempo puedes aguantar sin romperte —dijo el líder.
Una vez dicho eso, le remangaron el abrigo, procedieron a hacerle un corte en el brazo, luego otro y luego otro. Lynn grito con todas sus fuerzas, pero no podía ser escuchada por la mordaza que tenía.
—¿Quieres hablar ahora? —dijo el líder mientras le dejaban, es trapo de la boca.
—Vete al infierno.
—Prosigan muchachos.
Nuevamente, empezaron con los cortes, estos no eran largos ni profundos, pero eso no evitaba que le dolieran como una puñalada. Lynn aguantaba el dolor y luchaba por no romperse ni dar la ubicación de la casa Loud. Pero sabía que pese a sus actitudes de ser la mejor en todo, pronto terminaría por hablar.
—Por favor. Si puedes escucharme, mamá. Perdóname por olvidarme de ti todo este tiempo. Perdóname por haberte odiado cuando debería de haber recordado todos los buenos momentos antes de este infierno. Y perdóname por haberme dedicado a odiar a mis hermanos. Sé que debes estar molesta conmigo, pero por favor no permitas que sea yo la que ponga en peligro a los demás —decía en su mente.
Ella nunca había recurrido a la fe. Jamás había pedido por un milagro a Dios o a algún santo. Pero en ese momento de necesidad en que al fin pudo deshacerse de aquella carga que tanto tiempo la aparto de sus hermanos. Y como si se tratara de un milagro, una flecha tras otra entró al cuarto, una mato al desgraciado del abrigo blanco que la estaba torturando y otra al del abrigo negro quien era el que le sujetaba el brazo. Todos quedaron desconcertados al ver a Lori entrando al cuarto machete en mano tras lanzar su arco a un costado. El del abrigo rojo desenvaino su espada y lanzo un golpe desde arriba, pero Lori se protegió con su escudo y bloqueo el ataque, aguanto el empuje de su enemigo al tiempo que el del abrigo verdoso salto con su hacha para ayudar a su amigo. La elevo en el aire y cuando estaba por descargarla sobre la rubia, esta retrocedió abruptamente e hizo que le terminara por destrozar la cabeza a su amigo. Aquel tipo se desconcentró por completo y soltó el hacha, dándole a Lori la oportunidad de atacarlo y prácticamente decapitarlo.
—¡A ver si me ganas, perra! —grito el líder lanzándole un golpe con el bate.
Lori apenas pudo moverse un poco y el golpe, pese a no darle de lleno le dio a un costado de la cabeza y la hizo chocar con una pared. El golpe la dejo aturdida, e hizo que por poco perdiera la concentración, pero por suerte la recupero cuando su enemigo pretendía lanzarle un golpe definitivo, contraatacando con su machete y causando que ambas armas queden inutilizadas al enterrarse el machete en el bate. Lori entonces le lanzo un puñetazo tras otro al rostro, pero tras la sorpresa inicial este se defendió lanzándole un golpe al rostro tan fuerte que la hizo caer. Tras esto desenvaino su espada y procedió a lanzar un golpe tras otro, al tiempo que Lori apenas podía defenderse con el escudo. Pero fue entonces que vio el cuchillo con el cual estaban torturando a Lynn y tras tomarlo le clavo el mismo en la pierna a su enemigo. Este grito de dolor y se olvidó de seguir atacando, lo cual hizo que Lori lo empujara con fuerza con el escudo, se pusiera de pie y procediera a apuñalarlo hasta que estuviera muerto.
Una vez acabado el enemigo, Lori procedió a desamarrar a Lynn quien tan pronto estuvo liberada, abrazo a su hermana con fuerza.
—¡Perdóname!, ¡perdóname por todo lo que dije! —dijo Lynn llorando mientras abrasaba a Lori.
—Lynn. No tienes por qué disculparte. Yo… —dijo antes de caer de rodillas—
—¡¿Lori estás bien?! —dijo Lynn mientras se ponía a la altura de su hermana.
—Sí. Pero fue un esfuerzo mayor del que creí. Solo necesito tomar un poco de aire.
—Está bien —dijo Lynn
La ex deportista procedió a recoger su medalla y su ballesta, pero cuando volteo, vio a Lori sostenerse el vientre y decir unas palabras que ella apenas pudo entender, pero que sirvieron para deducir que pasaba.
—Lori. Tú…
—Sí. Es eso mismo que piensas.
—¡¿Pero entonces porque luchaste contra estos tipos?!, ¡¿por qué te arriesgaste?!
—¡Porque eres mi hermana y literalmente te lo debía! Esto es lo menos que podía hacer por ti después de todo el daño que te hice.
—Olvídate de todo eso, olvídalo. Lo que importa ahora es que me digas por qué no nos lo dijiste.
—Tengo miedo, de acuerdo. Literalmente tengo miedo de que esto no termine bien, Lynn. Si ya de por sí tener un hijo en este mundo es difícil, imagínate uno que es hijo de tu propio hermano. Es un riesgo multiplicado por cuatro.
—¿Lincoln lo sabe?
—No. Y no se lo quiero decir hasta que sea el momento indicado. Solo, no le digas nada.
—¡Pero él tiene que saberlo!
—Y lo hará. Si paso de la etapa de riesgo se lo diré junto con todos.
—Vas a pasarla y vas a traer mucha alegría a esta familia. Créeme que la necesitamos y también, creo que esto es algo que mereces después de tantos golpes por los que has recibido. Qué mejor regalo que un hijo para volver a ser feliz.
Luego de esas palabras, ambas hermanas se abrazaron y se pusieron de pie. Lori tomó la tela con la que habían amordazado a Lynn y la utilizo para vendar las heridas de Lynn y luego ambas fueron a casa.
Cuando llegaron, el ánimo festivo se convirtió en uno de miedo y luego en uno de rabia e impotencia. Todos estaban enfurecidos por lo que Lynn tuvo que pasar, pero también sabían que el hecho de haberse relajado esos días tras la derrota de Benny les había quitado ese instinto de supervivencia y los hacía vulnerables a nuevos peligros.
—¿Qué hacían ustedes? —pregunto Lynn en la reunión que tuvieron, para ese momento sus heridas ya habían sido cosidas por María.
—Pues colgarlos de la empalizada —dijo Liam— cada que alguien pensaba que sería fácil atacarnos terminaba sirviendo como ejemplo.
—Pues entonces haremos lo mismo —dijo Lincoln— vamos a colgar a esa basura de algunos postes.
Luego de que se los colgara como advertencia de que Royal Woods no era un lugar adecuado para los que querían entrar a hacer daño, pudieron celebrar el cumpleaños de Lori. Pese a los ánimos que tuvieron durante la reunión, el colgar a esos sujetos hizo que todos se sintieran como si hubieran celebrado una victoria militar. Sabían que quizás el hacer eso los pusiera en un tipo de riesgo, pero al menos esta vez tenían las medidas necesarias.
Tras terminar la cena por el cumpleaños de Lori, esta y Lynn se dirigieron a la habitación de Lincoln para poder hablar con él.
—Lincoln. Luego de lo que paso el día de hoy, estuvimos hablando y decidimos que podemos intentar estar las dos contigo como novio.
—¡¿En serio?! —pregunto Lincoln, contento.
—Sí. Lucy me ayudo a entenderlo mejor. Nosotras siempre hemos estado contigo de cierta forma. Y aunque ella haya usado la palabra compartir en ese momento, nosotras preferimos decir que eres tú quien nos mantiene unidas —dijo Lynn.
—Así que ahora literalmente tienes dos novias que te aman y que esperan que tú hagas lo mismo. Pero…
—¿Pero qué? —pregunto Lincoln.
—Pero las reglas se siguen aplicando. Así que toda señal de cariño se mantiene únicamente de la puerta de la casa para afuera y nada de dormir con alguien más hasta que cumplas los dieciocho.
—Bueno… Al menos no es mucho lo que hay que esperar. Como sea, me alegra que volvamos a ser la familia de antes. Y quiero que sepan que para mi ustedes no son un trofeo o algo que se colecciona. Son mis hermanas y son dos mujeres a las cuales he amado por mucho tiempo.
Dos días después llego el momento de la partida. Todos se reunieron en la entrada de la casa Loud para despedirse de Liam, Jordan, Lincoln y Lynn.
—¿Segura de que no quieres ir tú? —pregunto Luna a Lori.
—Por supuesto. Literalmente estoy segura de que ella hará un gran trabajo.
—Solo espero que regresen pronto —dijo Lily.
—Tranquila hermanita. Estamos viajando con profesionales, además. ¿Quién puede enfrentarse a nosotros? —dijo Lincoln.
—Te traeremos un regalo al volver —dijo Lynn.
—Bueno, amigos. Es hora de iniciar nuestro viaje— dijo Liam a Lincoln y Jordan.
—Volveremos en primavera junto con todos los demás. Espero ver qué grandes ideas se les han ocurrido hasta entonces —dijo Jordan.
—Bueno, vámonos —dijo Liam y dio por empezado el viaje.
Los cuatro empezaron a cabalgar con rumbo a Santa Lucia mientras todos los demás se despedían de ellos. Lori miraba a su hermano y tenía la plena confianza de que este volvería sano y salvo, listo para escuchar una gran noticia.
Y así mis queridos lectores, termina este capítulo. La verdad es que debo admitirlo que me tomo un buen tiempo escribirlo y que intente actualizar mucho antes, pero bueno. Aquí está. Espero hayan disfrutado de este capítulo y de la sorpresa que se dio. Quizás muchos de usted ya se imaginaban que esto iba a ocurrir.
Ahora vayamos a los saludos
Marati: Efectivamente. Lynn es una guerrera y aunque es buena en muchas cosas, eso no significa que no necesite de otras personas.
Espero te haya gustado este capítulo.
J0nas Nagera: Sé que no a todos les ha gustado el hecho de que Lincoln haya ampliado el número de parejas. Pero como pudimos ver, él y sus hermanas ven su relación como algo distinto a compartir a alguien.
Sobre el regreso de Ajani, me alegro de que te haya gustado, hacía mucho que deseaba poder traerlo de regreso a mis fics y por suerte pese al tiempo transcurrido, este pudo entender a Lynn y escucharla.
En cuanto a este capítulo, espero te haya gustado. En sí no quise generar un problema mayor entre los Loud y preferí que Lynn usara la indiferencia como arma contra sus hermanos. Por suerte, este problema ya termino y espero que te haya gustado la forma en que lo hicieron al igual que este capítulo.
Montana Hatsune: No te preocupes si tardaste en leer la actualización. Yo demoro tanto al actualizar que no puedo quejarme de nadie.
Lo del golpe de Luna a Lincoln era algo que claramente se merecía. En sí, tal y como dije en este capítulo, las cosas no fueron hechas de forma correcta, si es que había una forma correcta hay que aclarar. Pero en fin, al menos el problema logro tener un final adecuado.
Me alegra que te gustara el regreso de Ajani, es mi OC favorito y al que le tengo más cariño. Trabajar con él es una de mis cosas favoritas al momento de escribir fanfics.
En cuanto a los enemigos que rondan Royal Woods. Pues ya vimos que estos pueden llegar en cualquier momento. Por suerte esta vez todo salió bien y eso ayudo a que Lori y Lynn arreglaran su problema.
Espero te haya gustado este capítulo
RCurrent: Me alegra que te haya gustado el capítulo anterior, sobre todo por el regreso de Ajani a la historia.
Espero te haya gustado este capítulo
Bueno queridos lectores, espero les haya gustado este capítulo y que lo hayan disfrutado. En el próximo capítulo veremos al fin la fundación de este asentamiento que será pieza clave en este fic, con lo cual estaremos cerrando este arco. Pero por ahora les agradezco su compañía en este.
Nos vemos.
