War of Charm
Capítulo catorce
Los siguientes días se la pasaron estudiando. Chrome y el idiota tercerito observaban a los otros equipos que seguían compitiendo el resto de la semana. Eran cuatro días de competencia y el viernes y los fines de semana "descansaban", aunque en realidad Kohaku siguió estudiando como loca.
Ahora estudiaban todo el equipo juntos, Chrome y el nerd de lentes circulares quisieron unirse a la estrategia de Senku de dejarle las ecuaciones simplificadas a Kohaku. El idiota tercerito aun se negaba a recibir ayuda, pero se unía a las sesiones de estudio, más que nada para bufar cada vez que Kohaku hacía algo bien y reírse cuando ella se equivocaba.
—En la siguiente fase les toca contra Kawasaki —dijo Maiko en una de las reuniones con los profesores—. La mayor amenaza en ese grupo es una pareja de noviecitos que son los mejores promedios de su escuela.
—Oh, unos noviecitos listos de verdad, van a dejar en evidencia a nuestra propia pareja de noviecitos donde una solo sirve para ser bonita. —El idiota tercerito volteó a ver con sorna a Senku y Kohaku, que rodaron los ojos.
—No olvidemos quien nos costó dos minutos en la primera competencia —murmuró Senku por lo bajo, ganándose una mirada asesina del tercerito.
—Tú solo lo dices por defender a tu…
—Tamagoshi, no molestes a Senku-san —ordenó Maiko con frialdad.
"Ja, una víbora callando a otra", pensó Kohaku con una mueca.
—En fin, esta pareja está conformada por Taishi y Shizune. La chica tiene el mejor promedio de su escuela en general, pero el chico tiene mejor promedio en matemáticas. Los he visto participar y los dos son muy rápidos en sus respuestas orales, en especial él, pero ella es muy rápida con las respuestas escritas. Son un gran peligro por su rapidez.
—Será la prueba de fuego —masculló el profesor encargado—. Ustedes han mostrado un gran desempeño, pero ellos fueron el equipo al que más tiempo le sobro.
—Nos habría sobrado más de no ser por alguien… —Chrome miró mal al tercerito.
—Se enfrentarán el miercoles —continuó Maiko—. Será mejor que mejoren su velocidad de respuesta como equipo, ya que es justamente el fuerte de la pareja de Kawasaki.
—Y en el próximo desafío importara más el trabajo en equipo —dijo el profesor encargado—. Deberán distribuirse mejor las tareas para aprovechar al máximo su tiempo, ya que será más limitado.
—No habrá problema, estamos bastante coordinados —afirmó Chrome— a excepción de alguien —miró mal al tercerito, que bufó.
—Resuelvan sus conflictos personales —insistió el profesor encargado—. Es muy importante ganar este premio para la escuela, y un porcentaje se repartirá entre ustedes cinco, claro, sin mencionar que tendrán más beneficios en la escuela. Todos saldrán ganando si se unen como equipo y colaboran para lograr la victoria.
—Una gran colaboración de su parte sería quitarnos el peso muerto —masculló venenosamente el idiota tercerito—. En esta siguiente ronda, los errores restaran más puntos, ¿no es así? En la ronda de preguntas individuales, Hizashi nos va a condenar.
—No si antes nos condenas tú al no colaborar y hacernos perder el tiempo —habló Senku rascando su oído con desinterés.
—Yo contesté bien a todo lo que me pusieron delante, a diferencia de ella. —Alzó mucho la barbilla.
—Pero no ayudaste en nada en la ronda final, a diferencia de ella —rebatió Senku, crispando al idiota, que ya no pudo decir nada.
—Suficiente, niños, es necesario que limen asperezas —habló el profesor encargado—. De hecho, veo que Hizashi-chan siempre estudia con Ishigami-san, pero por lo demás no se juntan demasiado. Desde ahora, quiero que dediquen al menos tres horas al día para estudiar los cinco juntos. ¿Entendido?
—P-pero sensei… —El tercerito fue el primero en querer protestar.
—He dicho, obedezcan a su sensei. Y Maiko-sensei se encargará de supervisarlos de vez en cuando para asegurarse de que cumplan con la orden.
Ninguno estaba contento por eso, pero tenían que obedecer a la autoridad, así que ese mismo día se reunieron en la habitación de Senku para estudiar los cinco juntos.
La tensión era visible, Chrome, Senku y Kohaku claramente no soportaban al tercerito, que no soportaba a ninguno de ellos, mientras que el nerd de lentes circulares solo estaba ahí sentado incómodamente sin odiar a nadie y sin que nadie lo odie… menos Senku que siempre lo miraba mal cuando lo descubría mirando a Kohaku.
—Deberían ayudar a Hizashi a relacionar temas simples, como la respuesta que no supo responder en la última ronda —se burló el tercerito.
—Ya estudié sobre eso —rebatió Kohaku con sequedad—. Y hemos avanzado más en el material de estudio, me estoy preparando bien.
—Y sin embargo, es obvio que vas a volver a fracasar, porque que tengas suerte en los cálculos simples no te hace verdaderamente buena en matemáticas —masculló con frialdad.
Kohaku estuvo a punto de levantarse y golpearlo, pero entonces Senku habló:
—¿Y acaso tú naciste resolviendo ecuaciones de diez dígitos? —Lo miró con irritación—. ¿Crees que las matemáticas son exclusivas de un pequeño grupo selecto? No por nada se las conoce como el lenguaje universal. —Sonrió, levantando la vista al techo.
—Cualquiera las puede entender, cualquiera las puede reproducir, son la base de la ciencia, que es precisamente reproducibilidad. Y la ciencia no le pertenece a una sola persona, es de toda la humanidad, cualquiera puede experimentar y llegar a una conclusión propuesta por la comunidad científica, y las matemáticas son nuestro faro por excelencia. En vez de querer presumir tu inteligencia poniéndote por encima de Kohaku, ¿por qué no la ayudas a estudiar? No hay científico más inútil que aquel que no es capaz de transmitir sus conocimientos. ¿O acaso es demasiado para ti? —Lo miró con una ceja en alto.
El idiota tercerito lo miró con ojos entrecerrados, antes de bufar y tomar el material de estudio y una hoja.
—Bien, entonces, le pondré unos ejercicios, y si ella es capaz de resolverlos en media hora voy a dejar de pedir que la saquen del equipo aunque claramente eso sería lo mejor para no perder tan patéticamente.
Kohaku le frunció el ceño.
—Sin embargo, te ayudaré si no entiendes algo, rubiecita —afirmó el idiota tercerito, sonriendo con superioridad—. Puedo enseñarle a cualquiera, incluso a alguien como tú.
—Ja, no necesito que…
—Deberías aceptar —le susurró Senku en el oído, sorprendiéndola—. Nos guste o no, necesitamos su cooperación en la siguiente competencia, quizás esto lo haga más susceptible a colaborar.
Kohaku no creía que ese idiota fuera a portarse más cooperativo, pero era cierto que lo necesitaban, así que suspiró y aceptó el reto.
El tercerito le hizo un montón de ejercicios muy difíciles, con preguntas bastante avanzadas, pero justo acababa de estudiar esas cosas con Senku, las tenía frescas en su memoria, así que no tuvo tanto problema, aunque en las ecuaciones con tantos términos nuevos comenzó a marearse.
¿Debía recurrir a pedirle ayuda al idiota?
Intentó voltear a Senku para pedirle ayuda a él, pero él le hizo una seña de que debía mejor cumplir con lo dicho y pedirle ayuda al idiota.
—¿Oh? ¿Vienes arrastrándote a admitir que soy mejor que tú? —La miró con arrogancia.
—¡Ja, no me hagas enterrarte este lápiz en el ojo! —Su ceja tembló con molestia, pero luego le enseñó algo en su hoja—. No entiendo esto, dijiste que me ibas a explicar, porque según tú eres "muy capaz de enseñarme hasta a mí", entonces vamos, explícame.
Él bufó, pero empezó a explicarle de todos modos, aunque… hablaba con términos muy complicados y explicaciones con palabras rebuscadas, por lo que no entendió demasiado.
Al ver su cara, Senku rio, pareciendo complacido por alguna razón.
—Debes adaptarte al estudiante, Tamagoshi, no que el estudiante se adapte a ti. Si no logras explicar de forma que entienda, eres un mal maestro. ¿No que podías con esto?
El idiota tercerito bufó, pero luego buscó simplificar su explicación. Kohaku entendió más, pero aun había cosas que no le quedaron claro, por lo que Tamagoshi aceptó que Senku le aclarara ciertas cosas, y finalmente Kohaku pudo terminar las ecuaciones.
—Bien, fue… trabajo en equipo, vamos progresando —dijo Chrome con nerviosismo, terminando de estudiar una porción del material de estudio.
—No tan rápido. —El idiota tercerito estaba corrigiendo los ejercicios—. Aquí hay un error. —Con una sonrisa de oreja a oreja, le enseñó la ecuación que estaba mal.
—Sí, había entendido mal, pero luego Senku me explicó y por eso lo taché y lo seguí abajo —le señaló con mala cara.
El tercerito lo revisó y chasqueó la lengua.
—Bien, está bien… —Terminó todo y luego siguió revisando, para después acabar con una mueca de disgusto—. Todo bien, Hizashi… no está mal. —Bufó, devolviéndole la hoja.
Kohaku sonrió con suficiencia, pero también esperanzada de que por fin dejara de molestarla y trabajara en equipo con todos ellos.
—Ahora, vamos a trabajar en dividirnos las ecuaciones —dijo Senku—. ¿Aceptaras delegar el trabajo, Tamagoshi?
—Sí, sí, lo que sea… —cedió y Chrome celebró.
—¡Por fin!
Estuvieron el resto de la hora en eso, y el tercerito, aunque de mala gana, colaboró bastante. Kohaku todavía tenía problemas con varios temas, y se equivocó varias veces, pero Senku y Chrome la ayudaban bastante. El nerd de lentes circulares cuyo nombre nunca recordaba era bastante bueno, pero todavía tenía un ritmo más lento que los demás y eso igual les generaba problemas para su ritmo de terminar todo en menor tiempo.
—Tenemos buen tiempo —murmuró Senku, pensativo—, pero podría ser mejor. No sabemos qué tanto va a mejorar el equipo rival.
—Quizás deberíamos espiarlos —masculló Maiko-sensei, que en ese momento estaba supervisándolos.
—¿Q-qué dice? —El nerd de lentes circulares se tensó.
—Yo fui a verlos participar —murmuró Chrome—. Eran muy rápidos, en especial esa pareja de Taishi y Shizune, pero creo que ellos se encargaron de todo, los otros tres no eran nada buenos, les dejaban todo y en la ronda de preguntas individuales perdieron muchos puntos pero como habían ganado tantos puntos ahorrándose tiempo antes no les afecto.
—Entonces tienen tres puntos débiles, y nosotros solo dos —murmuró el idiota tercerito, mirando a Kohaku y al nerd.
—Eso es importante, pero necesitamos asegurarnos de ser más rápidos que ellos —aseguró Maiko-sensei con una mirada severa—. Para eso, podríamos recurrir al espionaje.
—No creo que sea buena idea… —masculló Chrome.
—Pues a mí no me parece mala idea. —Senku sonrió maliciosamente.
—¡¿Pero cómo haríamos eso?! —Kohaku lo miró incrédula de que estuviera de acuerdo con Maiko-sensei.
—Estudian también en el desayuno y almuerzo y siempre se sientan en la misma mesa, alguien podría ocultarse debajo del mantel y escuchar qué dicen —comentó el tercerito, mirando de reojo a Kohaku—. Hizashi es la única que cabe, debería encargarse ella.
—¡Ja, yo necesito estudiar, no hacer estas tonterías! —Ni siquiera aunque Senku estuviera de acuerdo le parecía buena idea.
—Es cierto, podríamos dejar una grabadora y ya. —Senku rascó su oído con desinterés.
—¿Y si la descubren? —rebatió el tercerito.
—¿Y creías que no la iban a descubrir a ella que es de quince veces el tamaño de una grabadora? —Senku lo miró con sequedad.
—Si la descubren igual no pueden saber que era nuestra —afirmó Maiko, encogiendo los hombros—. Hizashi, ya que eres también una gran atleta, te encargo la tarea de escabullirte temprano en la mañana después de que limpien y antes del desayuno para pegar la grabadora. Asegúrate de ser rápida y que no te vean. ¿Entendido?
—Sí, sensei… —Esto no le gustaba, pero era orden de la profesora.
Después de una larga sesión de estudio, Senku preparó una grabadora bastante diminuta y hasta camufló el pegamento para que se viera como un chicle.
—¡E-es impresionante! —dijo ella con la boca abierta.
—Esto tardara en endurecerse, pero se quedara bien pegado en la madera —dijo mientras metía la grabadora en una bolsa de plástico con cierre—. No se pegara a tus dedos a menos que las sostengas mucho tiempo, pero por las dudas sé rápido.
—¡Ja, no hay problema! No debería tomarme más de dos minutos. —Encogió los hombros y tomó la bolsa, sus dedos repentinamente rozándose con los de Senku.
Los dos se tensaron y se miraron a los ojos.
Sin embargo, Kohaku casi se desmaya de la pura incredulidad cuando vio los ojos de Senku bajar repentinamente hasta sus labios.
Tragó saliva, sintiendo su corazón latir con fuerza en su pecho.
No obstante, Senku pronto carraspeó y le dio la espalda.
—Deberías ir a dormir, mañana muy temprano iremos a encargarnos de eso.
—C-claro.
Al día siguiente, Kohaku se trepó a un árbol apenas saliendo el sol para mirar por una ventana la labor de los de limpieza de la cafetería. Apenas ver que acabaron, se bajó y se reunió con Senku y los demás.
—Ya es hora, iré a poner la grabadora.
Senku le entregó la bolsa y Kohaku se escabulló rápidamente a la cafetería, buscando la mesa del grupo de Kawasaki, que estaba hasta el otro lado de la entrada.
Descorrió el mantel, pero entonces notó al idiota tercerito entrar a la cafetería… acompañado del equipo de Kawasaki y unos profesores.
Jadeo y, a gran velocidad, se ocultó debajo del mantel, tapándose la boca a pesar de que estaban demasiado lejos como para oír su respiración, pero podía escucharlos acercarse.
Senku había estado montando guardia en el pasillo junto a Chrome y el nerd de lentes circulares, ni siquiera notó cuando el tercerito se alejó o desde hace cuánto no estaba, solo vio como de repente llegó con todo el grupo de Kawasaki y hasta profesores y hasta el mismísimo Asagiri Gen.
La sorpresa fue tanta que no supo qué hacer, solo los vio entrar a la cafetería liderados por ese idiota.
Los siguió rápidamente, lanzándole una mirada asesina al idiota de Tamagoshi.
—¿Por qué nos citaste a desayunar tan temprano? —preguntó la única chica del grupo de Kawasaki, la tal Shizune, que era muy bajita, de largo cabello negro y cara de que odiaba el mundo.
—¿Quieren estudiar al rival? No me opongo a la idea, pero no parece que todo tu equipo esté aquí como habías prometido anoche —dijo un chico de cabello tintado de azul y un mechón celeste, que estaba tomado de la mano de Shizune, por lo que debía ser Taishi.
Senku crujió los dientes. ¿Había arreglado esto incluso desde anoche?
—Solo falta Hizashi, pero seguro llega en cualquier momento —dijo con suficiencia el idiota, sentándose en la mesa sabiendo perfectamente que Kohaku estaba oculta allí.
—¿Y a mí por qué me llamaron, puedo preguntar?~ —exclamó Gen, aunque lucía entretenido con la situación, como si sospechara algo.
—Para mediar entre los equipos —se inventó Tamagoshi con facilidad—. Solo serán unos minutos… si es que Hizashi no llega tarde.
Senku lo miró con desprecio, sentándose en la mesa también y sacando su celular.
Escribió un "pégate a mí y no salgas, inventaré algo para que se vayan pronto" y lo enseñó por debajo del mantel para que ella lo viera.
Kohaku, aunque sonrojada, se abrazó a las piernas de Senku, ya que más gente se estaba sentando y si no se abrazaba a él seguro acabaría tocando a alguno.
Senku se estremeció un poco al sentirla abrazándose a sus piernas, pero lo disimuló y comenzó a pensar en una forma de librarlos de esta estúpida situación.
Frunció el ceño cuando vio a una persona extra llegar y sentarse en otra mesa cercana a ellos, pero entonces vio que la chica ojerosa tenía un peluche de Gen y no dejaba de verlo obsesivamente. Ah, seguro era una fan, así que se iría si él se iba, por lo que mejor no preocuparse por ella.
—Y, dinos, Tamagoshi —habló Senku con pura acidez, ya que Chrome y el otro nerd cuyo nombre nunca recordaba estaban congelados de los nervios—. ¿Cuál es tu plan sobre esto? Porque no nos dijiste nada más que el que debíamos venir aquí.
—¿Ni siquiera su líder estaba bien enterado de esto? —La tal Shizune se levantó y miró con despreció a Tamagoshi—. No nos hagas perder el tiempo si no tienes nada concreto planeado. ¿Crees que esto es primaria?
—Tranquila, muñeca. —Taishi jaló a su novia para sentarla en su regazo y acarició su cabello como quien acariciaría a un gato, todo mientras ella no quitaba su mirada de desprecio del tercerito—. Esto se ve divertido, y deben tener algo planeado, ¿no es así? —Miró interesado a Tamagoshi, que tartamudeó un poco, pero acabó asintiendo.
—C-claro, pensaba en…
Antes de que pudiera pensar en una excusa, Senku decidió meterse.
—Creo que no es el mejor momento para hacer esto —dijo con firmeza—. No nos aviso bien de la situación, y le envié un mensaje a Kohaku pero ni siquiera lo vio, como no sabía la importancia del encuentro, seguramente prefirió dormir ya que Tamagoshi hizo ver esto como una reunión casual de nuestro equipo.
—Que ineptitud —soltó Shizune con desdén—. Nos hace perder el tiempo.
—Vamos, no todo es tan malo… —dijo Taishi mientras los profesores negaban con la cabeza y comenzaban a marcharse—. Al menos nos levantamos más temprano, así que desayunemos y aprovechemos para estudiar más tiempo.
Senku palideció. ¿Se iban a quedar en vez de irse?
Kohaku se tensó, apoyando la mejilla en la rodilla de Senku, preguntándose cómo podría salir de esta situación.
—Eh… de hecho~ —Gen, viendo la cara nerviosa de Senku e intuyendo que algo pasaba, decidió intervenir—. ¿Por qué no vamos a la zona VIP de la cafetería? Aprovechemos la ocasión de haber juntado dos equipos y comamos mejores bocadillos con TV y todo~.
Senku lo miró agradecido, pero la tal Shizune no parecía contenta.
—No, gracias, no quiero distracciones, debemos estudiar. Tú, tráeme un café —le ordenó a su novio, que fue corriendo como cachorro entrenado a cumplir su orden.
—Oh, vamos, debo insistir~ —dijo Gen, viéndose más entretenido por el evidente nerviosismo de Senku, pero determinado a darle una mano—. Pueden estudiar en la zona VIP, e incluso será más silencioso durante todo el día, a diferencia de este lugar donde pronto comenzara a llenarse de ruido de conversaciones y chisme adolescente~.
—De todos modos, me niego a estudiar con el equipo rival —afirmó Shizune.
—Bien, entonces no iremos. —Senku encogió los hombros—. Yo prefiero esperar a Kohaku, me matara si voy a la zona VIP sin ella.
—¿Y ella es tu novia? —preguntó Taishi con cara de chismoso, dejando el café delante de su novia en la mesita.
—No, no lo es, somos amigos… —Aunque ahora mismo ella estaba abrazada a sus piernas…
—Oww, hubiera sido interesante un couple vs. couple —hizo pucheros.
—No eres bilingüe, cállate. —Su novia lo miró con cansancio.
—En fin, ya que Senku-chan dice que no quiere ir, no veo en problema que al menos ustedes acepten mi invitación —insistió Gen.
—Bien, si en verdad habrá silencio allá…
—¡E-esperen! —Tamagoshi se paró bruscamente de la mesa, golpeándola y haciéndola tambalearse tanto que el café se derramó y, como Shizune estaba sentada cerca de Senku, el café acabó cayendo directo en una mano de Kohaku.
Estaba hirviendo.
Se mordió el labio con fuerza para no gritar, tapándose la boca con su mano sana para no gritar, con lágrimas asomándose por la comisura de sus ojos por el dolor.
—¡Oye! —gritó Shizune, parándose y mirando con asco el café derramado en el suelo, pero por suerte no se inclinó a ver bajo el mantel donde Kohaku se había alejado de Senku para no quemarse también las rodillas—. Me las vas a pagar por esto, inepto —dijo con frialdad, para luego dar media y marcharse pisoteando.
—¡E-espera, muñeca! —Su novio corrió tras ella.
—Ustedes deberían irse también —le dijo Gen a los demás del equipo de Kawasaki, que asintieron rápidamente y siguieron a la pareja.
Senku, sin importarle la presencia de Gen y su fan, se hizo para atrás en su silla, corriendo el mantel para ver a Kohaku con una mano presionada en su boca y la otra quemada al rojo vivo, con lágrimas asomándose de sus grandes ojos azules.
Se quedó paralizado.
—Ay, cielos~. —Gen se quedó boquiabierto al ver parcialmente a la chica—. Así que esto ocultaban… los podrían expulsar si su objetivo era el espionaje, ya saben~.
—Cierra la boca, ¿no ves que está herida? —soltó Senku con la mandíbula tensa, inclinándose para ayudar a Kohaku a levantarse, pero ella se adelantó, poniéndose de pie y corriendo hasta el dispensador de agua más cercano.
Senku iba a seguirla, pero entonces…
—Qué idiota, si hubiera sido más rápida esto no habría pasado —dijo Tamagoshi.
Y Senku ya no pudo soportarlo.
—¡¿Quieres que te mate?! —Tomó el cuello de su camisa, dejándolo boquiabierto—. ¡Todo esto es tu culpa, y también es tu puta culpa que se haya quemado, maldito bastardo! —Con la furia corroyéndolo, sacó fuerzas de quién sabe donde y le encajó un puñetazo en la nariz.
Mientras todos lo observaban paralizados y con las mandíbulas desencajadas de la sorpresa, Kohaku se mantuvo al borde de las lágrimas a varios metros de ellos, sin escuchar nada, intentando calmar el dolor en su mano con el agua corriendo por su mano.
La fan ojerosa y pelinegra de Gen se le acercó, mirándola con indiferencia, pero con atención.
—Si necesitas un doctor, una amiga mía puede tratar eso… —murmuró con voz dulce pero desinteresada—. No va a reportarte con nadie… Puedo llamarla para que venga aquí.
Kohaku asintió, conteniendo las lágrimas, pero entonces volteó y casi se desmaya al ver al idiota del tercer mejor promedio con la nariz sangrándole dándole un puñetazo en la mejilla a Senku.
Antes de que pudiera reaccionar y correr para defenderlo herida y todo, vio a Senku aguantar bien el golpe, apenas tambaleándose un poco, y luego devolver el puñetazo en el ojo de Tamagoshi, rompiendo sus lentes.
Esos malditos idiotas… ¡se estaban agarrando a golpes!
Continuará...
Holaaa :D
Nunca pensaron leer a Senku metiendose en una pelea? Yo tampoco pero... pues así pasó la cosa XD
Muchas gracias a Iza Ap por patrocinar este capitulo! owo
Perdón la tardanza D:
Ojala q les haya gustado y q les guste en general el ritmo de la historia tambien OwO
Gracias a todos por su apoyo! Espero actualizar pronto, veremos xP
Me despido!
CELESTE kaomy fueraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
