Autor Original: rexlover180

ID: 2962133

Notas de la traductora:

¡Aloha~!

Así que, sin más dilación, ¡que lo disfrutéis~!

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Capitulo 17: Declaración de Guerra

Arthur se detuvo frente a las puertas de la biblioteca. Estaba intentando pensar lo que iba a hablar con Elizaveta antes de que realmente fuese a hablarle. También estaba un poco indeciso en cuanto a abrir la puerta.

"¿Vas a quedarte ahí como un patán o vas a hablar con ella?" preguntó Arthur sin rodeos.

"Estoy pensando" le susurró Arthur.

"Es una mujer" Ella rodó los ojos.

"Una mujer que vive con Ivan" contraatacó Arthur y Ella se quedó en silencio. Respirando profundamente, Arthur abrió la puerta y entró en la biblioteca. No había nadie allí, pero una mujer estaba en pie y leyendo un libro, de cara a una estantería. La amplia mesa en medio de la habitación tenía un par de pilas de libros y papeles. A parte de eso, la sala estaba impecable, como siempre.

"Oh, ¡hola Arthur!" llamó Elizaveta felizmente, cerrando su libro mientras Arthur cerraba la puerta tras él "Es bueno ver que estás bien"

"Si, me siento mucho mejor" dijo Arthur educadamente y caminó hacia Elizaveta.

"Es un poco raro el pensar en ti como Reina ahora" se rio Elizaveta "Eres la primera Reina masculina en Espadas, ¿verdad?"

"Si" asintió Arthur "Y admitiré que todavía no estoy acostumbrado a ser llamado Reina" Ella voló desde el hombro de Arthur y aterrizó en una estantería y Arthur pudo ver ligeramente como los ojos de Elizaveta se dirigían hacia ella durante un segundo.

"Aun así, entiendo porque intentaste ocultarlo" sonrió Elizaveta "Por lo que pude saber al venir aquí, las personas no están felices"

"Sinceramente, no tengo ni idea de lo que hacer sobre eso" suspiró Arthur "Necesitaré un modo de encontrar alguna manera en la que redimirme con ellos"

"También escuché que el Rey y tú estáis felices juntos" dijo Elizaveta felizmente, sus ojos brillando.

"Alfred es muy dulce y amable" dijo Arthur "Ha estado cuidando de mí ya que mi condición era muy pobre con mi salida del asilo" Arthur estaba ligeramente orgulloso de sí mismo. Su voz apenas vaciló cuando mencionó el asilo. Sin embargo, se estaba cansando de esta conversación sin sentido. Quería llegar al punto principal.

"Lo siento mucho por lo que ocurrió" suspiró Elizaveta "Estoy segura de que Ivan tenía tus mejores intereses en el corazón"

"Eso era algo de lo que quería hablar" declaró Arthur "¿Te gustaría sentarte?" Arthur hizo un gesto hacia la mesa. La mitad de esta fuera despejada lo suficiente para que se sentasen.

"Claro" respondió Elizaveta felizmente. Como un caballero, Arthur sacó la silla para ella y se movió hacia el otro lado de la mesa. Movió su mano de modo que Elizaveta no pudiese ver que le decía a Ella que volase hacia ellos. Arthur observó a Elizaveta cuidadosamente mientras Ella volaba frente a ella y aterrizó sobre la mesa. Efectivamente, los ojos de Elizaveta recayeron sobre Ella durante un segundo.

"Tengo que preguntar" dijo Arthur mientras se sentaba enfrente de Elizaveta "¿Conoces otras razones por las que Ivan pudiese tener que clamarme como loco?"

"¿Qué quieres decir?" preguntó Elizaveta.

"Me gustaría saber las razones de Ivan para meterme en un asilo" declaró Arthur.

"Bueno" dijo Elizaveta, dejando que cayese el acto amistoso ahora que Arthur lo había hecho también "No sé muy bien todos los motivos de mi Rey, si eso es a lo que te estás refiriendo"

"Sé que Ivan debía tener otras razones" dijo Arthur ""Por lo que puedo decir, puedes ver hadas también, ¿cierto? Eso me lleva a creer que Ivan también puede"

"Eres perceptivo, aceptaré eso" rio Elizaveta "Si, puedo ver que tienes un hada" ante eso, la atención de Ella se dirigió hacia Elizaveta. La miró durante un tiempo, y Elizaveta incluso le sonrió "Espadas tiene sus propios dones y lo mismo ocurre con Tréboles. Podemos ver cosas que nadie más puede. Magia, destino, y todo eso"

"¿Y cómo sabes de los dones de Espadas?" preguntó Arthur.

"He estado aquí durante un tiempo, Arthur" sonrió Elizaveta "He sido capaz de leer algunos de los libros que vuestro Rey ha estado leyendo. Eres una Reina normal, solo que de un género diferente"

"Así que, ¿solamente conoces los dones que las Reinas pueden tener?" preguntó Arthur.

"¿Tienes otros dones?" preguntó Elizaveta.

"Quizás" Arthur se encogió de hombros "No tengo ni idea. Sin embargo, volvamos al tema que nos ocupa. Si Ivan puede ver las cosas a las que estaba hablando, ¿por qué dijo que estaba loco?"

"No se supone que deba hablar exactamente de algunas cosas" dijo Elizaveta con simpleza.

"Entonces quiero que sepas que lo que hizo Ivan puede ser considerado un ataque a mi seguridad" dijo Arthur "Por ser enviado allí sin ninguna razón real. Prácticamente morí varias veces. Y como resultado del lavado de cerebro que me ocurrió, prácticamente muero de nuevo y casi mayo a los otros Reales de Espadas. Lo que hizo Ivan puede ser considerado fácilmente un ataque"

"Estoy segura de que estabas consciente de lo que estaba haciendo" dijo Elizaveta "Aun así, tengo curiosidad. ¿Cómo es que casi matas a los otros Reales?"

"No voy a regalarte ese secreto" declaró Arthur "Sin embargo, quiero que sepas que la intención que vi que Ivan tenía por lo que hizo era equivalente a un ataque a Espadas. Cualquier ataque a otro reino puede y será considerado un acto de ataque"

"Arthur" le espetó Ella.

"¿Estás declarando la guerra?" preguntó Elizaveta.

"No del todo" dijo Arthur "Si Ivan puede decir que era una intención diferente, entonces podría cambiar de opinión"

"Así que, entonces, estás dejándonoslo a nosotros, ¿es eso lo que estás diciendo?" preguntó Elizaveta.

"Sinceramente, no quiero ser el que rompa la paz que nuestros Reinos tenían" suspiró Arthur "El Sin tener en cuenta al último Rey y Jack. Fueron asesinados y la última Reina murió, también. Junto con este ataque, no puedo ver que esa paz vaya a durar mucho más tiempo. Dependerá de vosotros el decidir si verdaderamente queréis romper esa paz, como parece"

"Entiendo, entonces" asintió Elizaveta.

"Ahora, si me disculpas" Arthur se puso en pie con calma "mi reino necesita centrarse en un par de cosas antes de que no podamos hacer nada"

"Le diré a mi Rey lo que dijiste, entonces" Elizaveta asintió, poniéndose en pie también.

"Es bueno verte de nuevo" asintió Arthur.

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"Arthur, ¿por qué hiciste eso?" preguntó Ella con preocupación mientras Arthur caminaba rápidamente por el pasillo.

"No he hecho nada" dijo Arthur con calma "Lo dejé a su elección"

"Te dije que no hicieses nada precipitado" suspiró Ella "¡Y entonces vas y haces algo así!"

"Relájate" cortó Arthur "Sé lo que estoy haciendo. Confía en mí"

"Ir a la guerra con Tréboles es mala idea" Ella negó con la cabeza.

"Lo mismo es ir a una guerra con Espadas" replicó Arthur "Ahora, ¿sabes dónde está Alfred charlando con Francis?"

"Seguramente en la sala de reuniones donde se suponía que ibas a tener esa reunión con el parlamento" murmuró Ella "Ya sabes, antes de todo este fiasco…"

"Cierto" murmuró Arthur y de dirigió hacia la sala.

No le llevó mucho tiempo llegar allí y podía escuchar las voces de Alfred y Francis dentro. Ni siquiera intentó escuchar la conversación esta vez y entró directamente.

"Alfred, necesito hablar contigo de algo" Arthur interrumpió la conversación que estaban teniendo.

"¡Ah! ¡Mon cher!" jadeó Francis y Arthur se quedó en pie donde estaba, preparándose. No pasó mucho tiempo antes de que Francis llegase y le abrazase "Estás vivo"

"Si, estoy muy consciente de eso" suspiró Arthur "Ahora apártate"

"No has cambiado" Francis se rio y se separó.

"Quizás debería decirlo ya que tú también estás aquí" Arthur suspiró, sacudiendo la cabeza.

"¿Qué pasa, Artie?" preguntó Alfred.

"Por un lado, no me llames así" Arthur cruzó los brazos frente a su pecho.

"¿Estás de mal humor por la reunión con Liza?" bromeó Alfred.

"¿Desde cuando tienes motes para todos?" preguntó Arthur.

"¿Tuviste una reunión con la Reina de Tréboles?" preguntó Francis con curiosidad.

"Si" asintió Arthur "Fue sobre el por qué Ivan me condenó a ese asilo"

"Entonces, ¿qué pasó?" preguntó Alfred.

"Yo…básicamente le declaré la guerra a Tréboles…" murmuró Arthur.

"¿Hiciste qué?" Alfred rápidamente se acercó a él.

"No fue exactamente un declaración de guerra" suspiró Arthur "Fue más una invitación. Les dije que decidiesen quién iba a romper la paz"

"Sé que se supone que soy vuestro aliado" suspiró Francis "Pero ir a una guerra contra Tréboles es muy aterrador, ¿no?"

"Estaremos bien" le tranquilizó Arthur.

"¿Cómo funciona la guerra exactamente?" preguntó Alfred.

"Olvidé que no sabes nada" se rio Francis.

"Primero, necesitamos ser coronados" dijo Arthur "Después de eso, para ti, es solo un montón y tácticas y decirle al ejército lo que hacer"

"Uooo, uooo, espera" dijo Alfred "¿Qué quieres decir 'para mí'?"

"Los Reyes y Reinas tienen diferentes responsabilidades" explicó Francis.

"Las Reinas son las únicas que realmente salen al campo de batalla la mayor parte del tiempo" declaró Arthur "Los Reyes y los Jacks se centran en lo que pasa tras las líneas"

"No" Alfred negó con la cabeza.

"¿Qué?" preguntó Arthur.

"No" repitió Alfred "Te prometí que estarías a salvo. No vas a ir en primera línea"

"Alfred, tengo que hacerlo" Arthur negó con la cabeza.

"Entonces voy contigo" declaró Alfred.

"No puedes ir al campo de batalla" suspiró Arthur "Eres el Rey. Los Reyes tienen que quedarse atrás. Eres la parte más importante del reino"

"Entonces tú decides lo que quieres hacer" declaró Alfred "Te quedas aquí o voy contigo"

"No es que no sea adorable" suspiró Francis "Necesitamos centrarnos en lo que hacer antes de que llegue la guerra"

"Si, primero necesitamos encargarnos de la coronación" suspiró Arthur "El único problema es que lo más probable es que me echen justo después de que suceda"

"¿Por qué?" preguntó Alfred.

"Por si no lo has notado, no todos en Espadas están felices de tener una Reina masculina, que piensan que está loco" suspiró Arthur.

"¿Pueden obligarte a que te vayas?" preguntó Arthur.

"Si es unánime" suspiró Arthur.

"De acuerdo, entonces, tengo una idea" sonrió Alfred.

"Dios mío, ¿qué estás planeando?" Arthur casi tenía miedo de preguntar.

"Simple" Alfred se encogió de hombros "Te haré popular"

Francis simplemente empezó a reírse y Arthur le miró de soslayo "Bastardo…" murmuró Arthur. Podía oír incluso a Ella reírse un poco.

"Así que, ¿cómo vas a hacer lo imposible?" se rio Francis.

"Bueno, podría hacerlo justo después de la coronación o algo así" Alfred se encogió de hombros.

"¿Qué pasa con la boda?" preguntó Francis y Arthur gruñó. Había olvidado que tenían que hacer eso también.

"¿Qué boda?" Alfred dirigió su atención de nuevo hacia Arthur.

"El Rey y la Reina tienen que casarse para que su coronación esté completa" informó Arthur "Aunque no lo entiendo del todo"

"Genial" Alfred sonrió y abrazó ligeramente a Arthur "¿Así que tengo la oportunidad de estar oficialmente casado contigo y todo?"

"Sí, Alfred" Arthur se rio entre dientes.

"Podría ayudar a planearlo todo" dijo Francis emocionado mientras Alfred y Arthur se separaban.

"¿No tienes trabajo que hacer?" la ceja de Arthur se alzó.

"Ah, técnicamente estaré trabajando" Francis le guiñó un ojo "Como aliado de Espadas, Diamantes debe hacer todo lo posible para ayudar en todo lo que se pueda. Somos el reino más rico, después de todo. ¡Podemos hacerlo animado! Una gran diferencia de lo acostumbrado en Espadas"

"Bien, lo que sea" Arthur rodó los ojos "Solo recuerda que hay una posibilidad de que la guerra empiece en cualquier momento"

"Si, señor, Capitán Aguafiestas" le saludó Alfred, riéndose.

"No me llames así" suspiró Arthur.

"De acuerdo, entonces te llamaré Artie" canturreó Alfred y Arthur suspiró.

"Adorable" susurró Ella en el oído de Arthur y este la alejó de un manotazo.