Autor Original: rexlover180

ID: 2962133

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Capitulo 20: Ataque de ansiedad

Arthur estaba de pie frente al espejo de su habitación, contemplando el traje que le habían dado para la coronación. Tenía una camisa negra de manga larga con un chaleco azul encima y unos pantalones morados. Encima tenía una capa púrpura de cola con el borde por toda ella de color azul. Y sus zapatos eran prácticamente hasta la rodilla, unas altas botas púrpura también con el borde en azul. Sólo mirándose, Arthur podía decir que estaba hecho para la Reina. Sabía que los diseñadores de los trajes de coronación debían de haber estado deprimidos. Siempre habían querido una chica para ponerle un vestido. Y ahora era solo otro chico.

"Te ves guapo" Ella voló a su hombro. Al parecer se sentía como un festival pues llevaba un vestido azul marino con botas púrpura, guantes, y sombrero.

"Sí, supongo que sí" suspiró Arthur, girándose para verse por detrás. No podía evitar preguntarse dónde estaba vistiéndose Alfred. Los trajes de cada Real eran un secreto hasta la verdadera ceremonia, así que tenían que prepararse en diferentes habitaciones. Arthur tenía que admitirlo, meterse bajo el agua no era lo mismo sin Alfred.

"¿Nervioso?" preguntó Ella.

"Podrías decirlo así" Arthur se giró hacia su escritorio y se apoyó contra él para quedar de frente a la puerta. Tenía que esperar aquí hasta que alguien viniese a buscarlo.

"Yo estaría muy nerviosa" murmuró Ella, volando sobre el escritorio y paseándose "Quiero decir, va a ir todo el reino, básicamente, y decirles que te traten como una Reina masculina. Y el matrimonio es también muy aterrador"

"Ella," Arthur cerró los ojos, suspirando "Por favor, no me hagas eso"

"Lo siento" Ella se encogió de hombros y siguió paseándose "¿Sabes que le vas a decir a Alfred tus votos?"

"Si puedo recordar," Arthur se rio, abriendo los ojos ahora "Alfred dijo que sabía los suyos bien, así que tengo curiosidad por cuales son…"

"¿Cómo te sientes por eso de que Francis te corone?" Ella sonrió.

"Si hubiese alguien mejor, lo habría elegido" Arthur miró al suelo "Estoy seguro de que puede ir ser serio cuando quiere serlo. A diferencia de en los ensayos…"

"Casi te hizo admitir que le amabas, ¿no?" Ella se rio "Y entonces ahí estaba el–"

"Cállate" Arthur rodó los ojos "Eso no viene al caso. Estoy seguro de que a Francis le importa Diamantes lo suficiente como para mantener su buena reputación aquí"

"Aunque no puedo contar con cuantas mujeres… y hombres… ha tenido sexo en estas dos semanas que ha estado aquí" Ella rodó los ojos, caminando sin doblar las piernas ahora "¿Cuánto tiempo crees que tardará en venir a buscarte?"

"No tengo ni idea" suspiró Arthur "Estoy intentando no pensar en ello hasta que tenga que hacerlo"

"Estoy emocionada por verte con esa corona" Ella se dio la vuelta "Te verás muy sexy. Y Alfred…"

"¿Quieres callarte?" espetó Arthur.

"Sólo lo estoy diciendo" Ella se encogió de hombros "He visto su traje y poniendo una corona encima de eso, está bastante sexy"

"¿No es mi prometido?" Arthur arqueó una ceja.

"Para futuras referencias" Ella se rio.

"Buen Señor" Arthur rodó los ojos "¿Quién te dijo que podías escabullirte y mirar los trajes?"

"No miré el de Yao" ella se encogió de hombros.

"Por supuesto que no lo hiciste" Arthur sacudió la cabeza. Fue entonces cuando escuchó un golpe en la puerta y el nudo se asentó en su estómago. Era esto, entonces… "Adelante"

Un sirviente abrió la puerta silenciosamente. Arthur le miró un poco más cuidadosamente, y descubrió que era el hermano de Alfred.

"E-Es bueno verte despierto y bien" murmuró Mathew.

"Y es bueno el conocerte al fin" sonrió Arthur educadamente, asintiendo hacia él.

"Creo que seremos pronto cuñados" Mathew sonrió ligeramente.

"Parece ser así" rio Arthur "Entonces, ¿eres tú el que va a llevarme a la ceremonia?"

Matthew asintió "Pregunté si podía ser el que te llevase ya que estamos a punto de estar relacionados y todavía no sé nada de ti…"

"Buena idea" Arthur asintió y se puso en pie de estar apoyado en el escritorio y caminó hacia el muchacho. Era raro, para los gemelos, el parecer estar separados por años. Mathew era mucho más bajo y sus rasgos más suaves. Por no hablar de que su voz era prácticamente un susurro, a diferencia de la voz normalmente chillona de Alfred. A menos que estuviese coqueteando con Arthur. entonces su voz se volvía suave y ronca…

Los dos parecían ser polos opuestos. Arthur no podía evitar preguntarse cómo parecían llevarse tan bien.

"¡Aw!" Ella babeó "¡Es más mono que Alfred!" Arthur rodó los ojos y la alejó con indiferencia.

"Entonces, ¿has trabajado aquí con Alfred durante mucho tiempo?" preguntó Arthur mientras iban caminando por el pasillo. Arthur sabía dónde iba a tener lugar la ceremonia, en el salón principal. Arthur estaba bastante seguro de que estaba lleno de gente también.

"Sí" Mathew asintió "Empezamos a trabajar al mismo tiempo para ayudar a nuestros padres. No es que necesiten ayuda ahora… Seguramente sea la persona mejor pagada de Espadas…"

"Como familiares sanguíneos de Alfred" dijo Arthur "tu familia podría quedarse aquí en el castillo, si quisiesen"

"Dudo que lo hagan" se rio Mathew "No les gusta que se les den las cosas hechas. Casi ni les gusta cuando Alfred y yo les damos dinero"

"Entonces, ¿qué crees que harán?" preguntó Arthur.

"No lo sé" musitó Mathew "Quiero trabajar aquí. He hecho algunos amigos y me gustan muchos de los trabajos que tengo que hacer, así que no le veo sentido a cambiar lo que ya está pasando"

"Entiendo" Arthur sonrió "Seguramente esa habría sido la elección de Alfred, si se la hubiesen dado"

"Estoy bastante seguro de que la única razón por la que aceptó la posición fue por ti" dijo Mathew "Estaba tan angustiado por lo que te ocurrió que, literalmente, hizo todo lo que pudo. Cabalgó sobre la espalda desnuda de un caballo hasta el asilo. Pero sabía que sería capaz de ayudarte como Rey así que por eso tomó la posición"

"Así que es mi culpa" Arthur sonrió ligeramente, mirando hacia el frente.

"Podrías decir eso" rio Mathew.

"Tengo curiosidad" murmuró Arthur "¿Juegas algún otro papel en esta ceremonia aparte de llevarme?"

"Bueno, estoy ayudando a hacer la comida para la cena" Mathew se encogió de hombros "Me perderé vuestro juramento, lo cual es un poco triste… pero recibí una invitación a vuestra boda, lo cual significa que podré ver eso"

"Si quieres, estoy bastante seguro de que Alfred y yo podríamos tirar de algunos hilos y dejarte ver la coronación" ofreció Arthur.

"Me sentiría fuera de lugar, de todos modos" se rio Mathew "Además, me han dicho que soy bastante buen cocinero"

"Si insistes" Arthur se encogió de hombros. Se quedaron en silencio mientras se acercaban al vestíbulo principal. Pero, mientras más se acercaban, Arthur podía escuchar el sonido de la conversación de Alfred y Yao. Los Reales normalmente se quedarían tras las puertas y esperarían para entrar, para que todos caminasen juntos.

"Amigo, esto es tan estresante…" murmuró Alfred.

"Deberías dejar de jugar con tus mangas, aru" suspiró Yao "Ya están empezando a descoserse"

"Si, bueno, no me importa" respondió Alfred.

Arthur y Mathew rodearon la esquina juntos y Arthur se encontró con la visión de Alfred y Yao arreglados para la coronación.

Yao estaba vestido más elegantemente que nada. Tenía una larga chaqueta abotonada que le llegaba hasta las rodillas. Era azul con adornos púrpura y tenía pantalones negros debajo de unas botas púrpura. Incluso la cinta que recogía su pelo era azul y púrpura.

Entonces ahí estaba Alfred.

Tenía un abrigo púrpura con un intrincado diseño bordado en el frente y al final de las mangas en azul. Estaba abotonado, cubriendo completamente cualquier camisa que pudiese tener. Tenía pantalones azules con botas negras que quedaban por encima de los tobillos. Incluso sus gafas eran de un azul marino. Ella estaba en lo cierto sobre ese traje… Alfred se veía increíble.

"¡Oh, gracias a Dios!" suspiró Alfred cuando los vio a los dos e inmediatamente fue a abrazar a Arthur.

"Bueno, hola a ti también" rió Arthur entre dientes.

"Estoy realmente muy nervioso, tío" Alfred sacó de entre sus brazos a Arthur, sosteniéndole por los hombros "N-Nunca he hecho nada tan importante en mi vida… Y-Y no sé si… no soy bueno con los compromisos. Y este traje pica. Y te ves muy sexy justo ahora…"

"Te ves bastante atractivo también" se rio Arthur, sacudiendo la cabeza "Pero debes calmarte"

"Estoy bien" Alfred rápidamente retrocedió un poco y enderezó su ropa. Fue entonces cuando finalmente se dio cuenta de que Mathew estaba de pie a la izquierda de Arthur "Oh, hey, Matt, ¿cuándo llegaste?"

"He estado aquí todo el tiempo, Alfred" suspiró Mathew "Solo estaba aquí para traer a Arthur. D-Debería volver para empezar a cocinar ahora"

"Oh, ¿sí?" Alfred se frotó la nuca "Bueno, deséame suerte"

"Buena suerte" Mathew asintió y se volvió para ir directo a la cocina.

"Así que ese era su misterioso hermano, aru" murmuró Yao "Apenas lo noté…"

"Sí, es bastante tranquilo" Alfred se rio ligeramente, obviamente no queriendo decirlo, y empezó a pasearse por delante de la puerta.

"No creo que te haya visto nervioso jamás, Alfred" se rio Arthur.

"Porque normalmente no lo estoy" suspiró Alfred "Culpo a la ropa. Nunca he estado nervioso con mis otras ropas, pero en el segundo en que me puse estas, simplemente sentí nudos en el estómago"

"Cálmate, estarás bien" Arthur rodó los ojos y se inclinó contra la pared al lado de la puerta "Lo hiciste perfectamente durante los ensayos"

"Pero, ¿y si hago algo estúpido, como olvidar qué tener usar primero?" gimoteó Alfred, caminando más rápido "¿U olvido lo que se supone que tengo que decir? ¿O… O simplemente me ahogo y no digo nada?"

"Está incluso más nervioso que tu" murmuró Ella.

"Alfred, no me obligues a darte una bofetada" dijo Arthur y Alfred se detuvo a mirarle.

"Apuesto que no tienes agallas" murmuró Alfred.

"Sé que tienes una mejor gramática que esa" Arthur cerró los ojos.

"Y no me importa" Alfred se desplomó contra la pared de enfrente de la puerta y se deslizó hasta el suelo, con las piernas estiradas frente a él. Se puso las manos sobre la cara "Solo quiero acabar con esta maldita cosa…"

"Deberías intentar recomponerte antes de que llegue el momento de 'acabar con esta maldita cosa'" se burló Arthur.

"Estoy nervioso" Alfred colocó las piernas más cerca de él y miró fijamente al suelo.

"Puedo notarlo, aru" murmuró Yao.

"Estás volviéndote terriblemente molesto, amor" Arthur negó con la cabeza.

"Bueno, no puedo evitarlo" Alfred se llevó las manos a la cabeza y se agarró el pelo "Estoy tan nervioso, que podría arrancarme el pelo"

"Bueno, no deberías hacer eso" Arthur sonrió.

"Hey, viéndolo por el lado positivo, no está huyendo" Ella se encogió de hombros "Eso demuestra que al menos quiere hacer todo esto" Eso le dio a Arthur una idea.

"Podrías simplemente irte, si estás tan nervioso" respondió Arthur sin rodeos y centro la atención de Alfred en él. Incluso Yao le miró.

"¿Qué, aru?" espetó Yao.

"¿Irme?" preguntó Alfred.

"Si estás tan asustado, podrías fácilmente irte" Arthur se encogió de hombros "No podría culparte"

"De acuerdo" Alfred se puso en pie "Uno, Alfred F. Jones no huye. Dos, soy el jodido Rey, no puedo simplemente dejaros solos. Y tres," Alfred caminó hacia Arthur "Te amo y juro que nada me detendrá de hacer mío para protegerte y cuidarte"

"¿Aún nervioso?" Arthur sonrió.

"Maldición" gruñó Alfred, alejándose ligeramente "Eso fue la maldita psicología inversa, ¿verdad?"

"Solo estaba ofreciéndote una opción" Arthur se encogió de hombros, todavía sonriendo "¿Pero esto no significa que dejarás de preocuparte? Esa respuesta fue perfecta para el Rey de Espadas. Eres perfecto. No hay razón para estar nervioso"

"Sí, lo sé…" murmuró Alfred "Pero, si, creo que me he sobrepuesto"

"Bien" asintió Arthur.

Junto a él, la puerta se abrió de repente y sintió mariposas comenzando a formarse en su estómago.

"Oh, mierda" murmuró Alfred entre dientes.

"Aiyah" suspiró Yao.