Autor Original: Masterdono
ID: 3707868
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
"¡GEH! ¿Por qué Mukuro-sama pierde su tiempo con este debilucho-byon?" dijo un adolescente de pelo rubio, frunciendo el ceño al chico inconsciente que descansaba en brazos de Mukuro.
"Ken…" dicho muchacho giró la cabeza hacia su compañero, mirando al chico que lo golpeaba levemente en el hombro.
"¡¿Qué, kakipi?!" espetó Ken.
El chico de las gafas señaló lentamente con el dedo a su Mukuro-sama, mirando sin emoción al rubio.
Ken dirigió su atención a Mukuro, quien lo miraba de manera amenazante.
A Ken le cayó una gota de sudor ante la mirada que Mukuro le estaba dando.
A un lado, estaba Gokudera con un aura furiosa rodeándolo, con sus dinamitas en la mano gritándole al trío de Kokuyo que soltara a Jyudaime, Yamamoto luchando ligeramente mientras sostenía al bombardero por el cuello.
Los estudiantes y el maestro los miraron con incredulidad. Algunas de las chicas se sonrojaron con el avance de los eventos cuando el nuevo estudiante de pelo azul besó AL Dame-Tsuna… algunos de los chicos también se sonrojaron, la mirada en el rostro de Dame-Tsuna cuando se sonrojó era lo más adorable que habían visto. ¿Cómo no se habían dado cuenta antes?
Tsuna se desmayó por segunda vez esa semana después del beso con el hombre del pelo piña.
"¡SUELTA A JYUDAIME, BASTARDO!" Gokudera le dio un codazo a Yamamoto, haciendo que el chico lo soltara, sacando más dinamitas antes de gritar "¡TRIPLES BOMBAS!"
"¡Gokudera!" Yamamoto intentó detener al otro, que no sabía que su Jyudaime todavía estaba en brazos de Mukuro.
Yamamoto pudo agarrar la mayor parte de las bombas de Gokudera en sus brazos, solo le quedaba una, usando sus rápidos reflejos antes de que el bombardero lanzara esa única bomba a la piña.
La explosión se pudo escuchar cuando Kusakabe patrullaba los pasillos junto algunos de los miembros del comité disciplinario.
Los estudiantes y el maestro estaban gritando.
Kusakabe inmediatamente llamó a Kyo-san (Hibari) después de la explosión.
"¡KYO-SAN! ¡HUBO UNA GRAN EXPLOSIÓN EN LA CLASE-"
Pero su líder no se encontraba en ninguna parte de la sala de disciplina.
"A…?"
Todos se quedaron congelados…
El humo se desvaneció lenta pero rápidamente cuando Yamamoto abrió una ventana… en la puerta principal donde todo comenzó estaba el temido prefecto… Hibari Kyoya… con el castaño en sus brazos.
El extraño hombre de pelo piña miraba sin miedo a la alondra…
Gokudera reunía sillas para hacer algo lo suficientemente alto como para que él mismo se ahorcara por lo que casi le había hecho a su Jyudaime, una cuerda en su mano… de dónde la sacó estaba más allá de la imaginación de todos…
Todos esperaba temerosos al prefecto, mientras este permanecía inmóvil… su flequillo cubriendo su rostro.
Serán mordidos hasta la muerte… eso lo sabían con certeza… especialmente por ese chico de pelo piña…
Lentamente… Hibari alzó la cara… ojos afilados mirando al pobre profesor que estaba en el suelo temblando de miedo.
Lo siguiente que hizo que todos cayeran al suelo de manera cómica…
"Me transferiré a la Clase A…"
"¡¿EHHHHH?!" incluyendo Yamamoto y Gokudera, quien detuvo su intento de suicidio por un breve segundo.
"¿Por qué esta multitud?" Hibari entrecerró los ojos… habría apuntado sus tonfas a la clase si no estuviera sosteniendo a su herbívora pareja.
Un chico alzó la mano y tragó saliva cuando Hibari volvió su atención hacia él.
"Estamos en esta clase…" dijo el chico tragando saliva, con las manos temblorosas.
La alondra gruñó tan silenciosamente que nadie más lo escuchó, aunque no necesitaban escucharlo, la mirada que el temible prefecto les estaba dedicando lo decía todo.
Hibari seguidamente suspiró mentalmente; lo de morderlos tendría que esperar… ahora mismo –
Luego miró a su herbívoro…
Tendrá que llevarlo a la sala de recepción, al parecer, la enfermería estaba fuera de discusión.
Apretó los dientes pensando en ese herbívoro pervertido tocando lo que era suyo.
Todos suspiraron de alivio cuando el prefecto se dirigió hacia la puerta… esta se cerró lenta y bastante torpemente.
Yamamoto finalmente había logrado convencer a Gokudera para que dejase su intento de suicidio, diciéndole que Tsuna estaría realmente decepcionado si resultaba herido.
Todos suspiraron por el bombardero cuando bajó las sillas apiladas y comenzó a gritar que nunca volvería a decepcionar a su Jyudaime.
Para los estudiantes y el maestro, se preguntaban quién era ese Jyudaime, el peliplateado parecía respetar mucho a quien fuera.
Al día siguiente.
La estricta maestra, en cuando escuchó que Hibari Kyoya del comité disciplinario iba a transferirse a su clase, decidió retirarse lo más pronto posible.
Y ahora se suponía que iba a aparecer un nuevo profesor. La primera campana ya sonó y todavía no se presentó…
Los estudiantes empezaron a hablar…
"¡Dónde está el maldito maestro! ¡Estoy aquí para aprender, no para perder el tiempo esperando!" gritó un estudiante, ganándose un '¡SÍ!' del resto de la clase.
"Me pregunto si el maestro es un chico" algunas de las chicas del rincón se cuestionaban entre si.
"¡¿EHHHHH?! ¡¿Hibari Kyoya estará en esta clase?!" todas las cabezas asintieron.
"¿Dónde está Dame-Tsuna?"
En cuanto eso salió de la boca del estudiante, la puerta se abrió, revelando a un moreno exhausto…
Gritos que se parecen mucho a la voz de Gokudera que exigía que alguien dejara ir a su Jyudaime.
Tsuna entró; luciendo como si estuviera luchando para moverse, pero en cuanto estuvo a unos cinco centímetros dentro del salón de clases… lo entendieron de inmediato…
Ambos brazos del castaño estaban cogidos por dos hombres peligrosos.
Hibari Kyoya a la derecha, lo que irritaba a Gokudera porque era la mano derecha, para empezar…
El misterioso chico de pelo piña del día anterior entrelazando sus brazos con el castaño.
Y se miraban el uno al otro…
"¡Suelta mi brazo!" gritó Tsuna, luchando, ganándose un 'no' de ambos, pero luego volviéndose a mirar el uno al otro.
"No me imites herbívoro piña…" Hibari entrecerró los ojos.
"Eso debería decirlo yo, alondra…" respondió el otro. Los estudiantes retrocedieron hacia la esquina del aula, temerosos de los dos hombres igualmente amenazadores.
"¡SOLTAD A JYUDAIME!" luego, Gokudera fue golpeado con un tridente y tonfas al mismo tiempo cuando el bombardero intentó alejarlos del castaño.
Sin embargo, fue atrapado por Yamamoto, que estaba empapado en sudor, su sonrisa aún intacta.
"E-Esto… seguramente debería seguir y ayudar a Gokudera-ku-"
"Ve y lleva al herbívoro a la enfermería…" ordenó Hibari a Yamamoto, quien sonrió e hizo lo que le dijeron.
Tsuna, viendo como su oportunidad de escapar se alejaba lenta pero brevemente, gimió.
"Suéltalo, piña herbívora…" le gruñó Hibari, su agarre sobre el castaño se hizo mayor, ganándose otro gemido del chico, pero del dolor…
"Ahora, ¿por qué haría algo así~? A Tsunayoshi claramente le gusta mi atención~" afirmó Mukuro.
Tsuna dejó caer los hombros. ¡¿Por qué no lo soltaban ambos?!
"Ambos, soltad a Dame-Tsuna y sentaos"
Todas las cabezas se giraron hacia la puerta.
Allí estaba un bebé, vestido con un traje marrón, sosteniendo un libro de texto.
El bebé se dirigió hacia el frente de la clase, mientras los estudiantes tomaban asiento.
Tsuna entrecerró los ojos; no… este día en realidad empeora…
"Mi nombre es Rebornya-sensei y seré vuestro nuevo profesor de historia"
¡REBORN! Tsuna lo miró con incredulidad.
Reborn giró la cabeza hacia él y los dos detrás de él, quienes estaban mirando a 'Rebornya-sensei'.
"Tomad asiento"
"No…" murmuró Tsuna impotente, esperando que todo esto fuera un sueño y todavía estuviera durmiendo profundamente en su cama, donde generalmente se despertaba gritando debido a que Reborn lo despertaba golpeándolo o Lambo saltaba sobre él exigiéndole que le diera dulces…
"Me temo que no, Dame-Tsuna" Reborn sonrió de lado; Tsuna de repente sintió el conocido escalofrío recorriendo su espalda.
