Autor Original: rexlover180
ID: 2962133
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Medicina
La suposición de Arthur anoche era correcta. En el segundo en que salió de su choza, estaba rodeado por los otros siete miembros de la tribu, todos ellos exigiendo algo de él.
"¿Cómo pudiste dejar que se quedaran?"
"¡Son peligrosos!"
"¡Deberíamos matarlos!"
"¿Qué estabas pensando?"
"No podemos confiar en ellos"
Arthur gruñó profundamente, consiguiendo la atención de todos "Se quedan, eso es definitivo" Arthur entrecerró los ojos a todos ellos "Si les hacéis daño, consideraos exiliados" esa amenaza era muy seria. Así fue como pasaron de nueve miembros en la tribu a ocho. Había desobedecido las órdenes de Arthur de ir a cazar y fue a relajarse a la playa. Por pequeño que sea, nadie desobedecía a Arthur.
"Sí, señor" murmuraron todos.
"No tenéis que hablar con ellos, de todos modos" Arthur negó con la cabeza "Si tenéis un problema, acercaos a mí y me encargaré. ¿Entendido?"
"Sí, señor"
"Bien" Arthur asintió y pasó junto a ellos "¿Sabes dónde están?"
"De la noche a la mañana fueron a su gigantesco trozo de madera" informó uno de ellos.
"Barco" dijo Arthur, sin saber por qué sabía lo que eso significaba.
"¿Barco?" preguntaron todos.
"Se fueron en su barco" continuó "Jonathan los vio regresar no hace mucho"
"Voy a vigilarlos" dijo Arthur y comenzó a caminar hacia el bosque "¿Qué parte de la isla?"
"Al frente"
"Bien, Jonathan, ven conmigo" dijo Arthur.
"Sí, señor" dijo Jonathan y comenzó a caminar con él "Entonces, ¿crees que están aquí por nosotros?"
"Sé que lo están" afirmó Arthur. Una vez que llegaron a la jungla, ambos saltaron a los árboles, pero con su forma de comunicarse, aún podían hablar mientras se abrían paso a través de los árboles.
"¿Qué quieren de nosotros?"
"No estoy muy seguro todavía" Arthur se detuvo un poco en un árbol cuando pensó que escuchó a alguien moverse debajo de ellos, pero solo vio un cerdo "Todo lo que sé es que he estado desaparecido" siguió moviéndose.
"¿Desaparecido de qué?"
"Eso es todo lo que sé" Arthur se detuvo de nuevo porque ahora estaba seguro de que veía a gente caminando "Aquí están" dijo Arthur en voz baja y Jonathan se detuvo, un poco lejos de él. Los hombres hablaban debajo de ellos y Arthur podía escuchar a Alfred entre ellos.
"¡Cómo narices saben cómo abrirse camino en esta maldita jungla!" gimió otro hombre.
"¿Tengo que repetirte lo de los diez años de nuevo?" Alfred suspiró "Estoy seguro de que, si caminamos lo suficiente, podremos encontrarlos. Necesito ver si puedo hablar con él de nuevo" dejó escapar una tos. Para los otros hombres en el suelo, debió parecerles normal, y se olvidaron de ello. Pero Arthur conocía esa tos demasiado bien.
"¿Qué tiene él de importante?" demandó alguien. Arthur estaba totalmente perdido en toda esta conversación, pero algunas de esas palabras le llamaron la atención, como si las conociera. Las conocía… era prácticamente aterrador.
"¡Es Arthur Kirkland!" casi gritó Alfred a este "Puede que no lo parezca, pero lo es. Necesito ayudarlo a que se dé cuenta lo más rápido posible-" fue interrumpido por una nueva serie de toses. Puso una mano en un árbol, como si le ayudara a mantenerse de pie. Arthur casi sintió la necesidad de ayudarlo. Esa tos era el único signo de la enfermedad que asolaba esta isla. Había matado a tres de los miembros de su tribu, incluso su mejor amigo. nadie era inmune a esta, pero después de un tiempo, encontraron una forma bastante simple de deshacerse de ella, al menos por un tiempo.
"¿Esta isla tiene algún tipo de enfermedad o algo?" preguntó alguien.
"No lo sé" Alfred negó con la cabeza, todavía apoyado en ese árbol. El color fue desapareciendo lentamente de su rostro. Arthur se inclinó ligeramente hacia adelante. Cuando contraías esta enfermedad, no se necesitaba de mucho tiempo para que le afectase por completo "Sin embargo, no puede ser letal si han sobrevivido"
"¿No tenían una tripulación de treinta hombres?" preguntó alguien "Por lo que pude contar, ahora hay ocho"
"Algunos de ellos deben haber quedado atrá-" a Alfred de repente le entró un ataque de tos y se inclinó para intentar sostenerse.
"Jesucristo, capitán" parecía que alguien iba a intentar ayudarlo, pero se quedó atrás. Era obvio que también se estaba asustando.
"No puedo ver esto" declaró Arthur.
"¡Espere! ¡Jefe!" lo llamó Jonathan, pero Arthur ya había saltado del árbol, sorprendiendo a todos menos a Alfred, que estaba ocupado tosiendo.
Arthur los fulminó con la mirada un momento, apuntando con la punta de su lanza al suelo y luego se dio la vuelta, hacia Alfred. Jonathan saltó a su lado cuando Alfred finalmente dejó de toser. Con su ayuda, Arthur puso el brazo de Alfred sobre sus hombros y los de Jonathan.
"¡Oye! ¡No le toques!" gritó alguien.
Arthur rápidamente se dio la vuelta, con un poco de cuidado para asegurarse de que Alfred se mantuviera erguido. Apuntó con su lanza a la persona más cercana, entrecerrando los ojos.
"No" Arthur los fulminó con la mirada antes de darse la vuelta rápidamente cuando Alfred comenzó a toser de nuevo. Comenzaron a caminar lentamente y Arthur escuchó a los hombres detrás de él moverse para seguirlos. Arthur suspiró, sacudiendo la cabeza. Le llevó un poco pensar en una palabra que decir. No tenía idea de cómo conocía esa palabra, pero debía funcionar "Quedar" les ordenó y todos se detuvieron, seguramente en un silencio atónito porque conocía su idioma.
"Qu-Qué-" intentó decir Alfred, pero otra serie de toses lo interrumpieron.
"¿Por qué estamos ayudándole?" preguntó Jonathan, luciendo muy agitado.
"Lo necesita" Arthur miró al frente, hacia la jungla. Regresaron a su pequeño poblado.
"Pero no es nuestro problema" intentó convencerlo Jonathan.
"Sé lo que pasa con esto" dijo Arthur.
"Sé que perdimos a Maxwell por esto, pero-"
"Esa es la razón por la que necesito ayudarlo" dijo Arthur "Estoy seguro de que estabas allí cuando juré que no perdería a otro hombre por esto"
"Vale" Jonathan se rio.
"¿Confío en que conseguirás la flor?" preguntó Arthur.
"Sí, señor" asintió Jonathan.
Alfred no recordaba haberse desmayado. Entonces, lo sorprendió mucho cuando se encontró despertando en el suelo. Inmediatamente intentó sentarse, pero eso comenzó con un largo torrente de tos y tuvo que acostarse, se sentía muy débil.
"Maldición" murmuró, su voz un poco ronca. Miró a su alrededor donde estaba y descubrió que definitivamente no era su barco. Parecía casi una casa pequeña y estaba acostado sobre algo blando, pero no estaba muy seguro de qué era exactamente. Podía ver fácilmente una bierva exuberante por todo el suelo. Sin embargo, dejó de mirar cuando vio que Arthur estaba sentado cerca de la puerta, casi dormido, con la lanza apoyada en las piernas cruzadas.
"¿Arthur?" preguntó Alfred en voz alta y los ojos de Arthur se abrieron de golpe, mirándolo. Alfred miró a su alrededor un poco más "¿D-Dónde?" decidió intentar mantener lo que decía simple, para que Arthur pudiera entenderlo.
Arthur miró el suelo, como si estuviera intentando averiguar qué decir. Alfred le permitió tomarse su tiempo, principalmente porque dejó escapar una larga serie de toses que se sintieron como si se estuvieran destruyendo sus entrañas.
"Casa…" murmuró Arthur y Alfred le miró. Definitivamente no había aprendido esa palabra de ellos, eso debía haber sido el recordando. Entonces, Arthur pareció como si de repente recordara algo y dejó su lanza a un lado. Rápidamente se arrastró hacia Alfred y notó que Arthur sostenía una flor rosa claro que era ligeramente amarilla por dentro. Estaba conteniendo agua. Arthur buscó una palabra de nuevo, pero obviamente no pudo encontrarla, así que se conformó con representarla.
Señaló a Alfred y luego se llevó la flor a los labios, pero no bebió del agua de dentro.
"¿Beber?" preguntó Alfred. Arthur asintió y le entregó la flor, que cogió temblorosamente "¿Qué es?"
Arthur negó con la cabeza, mirando al suelo. Alfred pensó que no sabía cómo explicárselo.
"Confío en ti" Alfred miró la flor antes de beber el agua del interior. Era dulce y muy agradable para su ahora dolor de garganta. Dejó escapar una pequeña tos mientras la bajaba, pero aún así sonrió "Gracias"
Arthur asintió.
"Mis hombres" Alfred fue lentamente capaz de apoyarse sobre sus codos "¿Dónde?"
Arthur solo lo miró, confundido.
"Dónde" Alfred se tapó los ojos con una mano y miró alrededor de la cabaña "Mis hombres" colocó su mano abierta sobre su pecho. Arthur se encogió de hombros y negó con la cabeza "¿No lo sabes?" Arthur registró lentamente lo que acababa de decir y luego asintió. Dejó escapar otra tos, pero se convirtió en varias más "¿Estoy enfermo?"
"¿Enfermo?" preguntó Arthur. Parecía que casi sabía lo que significaba esa palabra.
Entonces, Alfred intentó ayudarlo. Asintió con la cabeza, puso su puño frente a su boca y dejó escapar una tos falsa "Enfermo"
Arthur asintió "Enfermo" Alfred se recostó lentamente. Debe haber sido una enfermedad de la isla. Y ellos lo sabían todo, por lo que debe estar en buenas manos. Eso debe haber sido una especie de remedio isleño.
Arthur se movió levemente, recogió algo detrás de él y luego se dio la vuelta. Le tendió el cartel de desaparecido a Alfred, la curiosidad brillaba en sus ojos. Se mordió el labio, como si estuviera intentando encontrar la palabra correcta.
"¿Cuánto?" preguntó Arthur.
"¿Cuánto tiempo?" preguntó Alfred. Arthur lo pensó detenidamente y asintió lentamente "¿Cuánto tiempo estuviste desaparecido?"
"S-Sí" tartamudeó Arthur, asintiendo.
"Diez años" dijo Alfred simplemente, pero Arthur lo miró con una mirada en blanco "Diez" Alfred levantó los diez dedos. Arthur lo imitó, mirando sus propios dedos.
"Diez" recitó, como si fuera un niño intentando aprender inglés.
"Uh, años" probó Alfred poniendo sus manos a los lados, cerca la una de la otra y luego separándolas. No sabía muy bien si eso estaba funcionando, pero Arthur asintió lentamente, como si lo estuviera entendiendo lentamente.
"Tiempo…" murmuró Arthur, dejando caer las manos.
"Sí, mucho tiempo" asintió Alfred, dejando escapar un par de toses.
Arthur comenzó a hablar consigo mismo en ese extraño lenguaje de chasquidos, gruñidos y silbidos y Alfred no sabía qué hacer. Pero Arthur, de repente, se llevó una mano a la cabeza e hizo una mueca de dolor. Incluso dejó escapar un gemido.
"¿Dolor de cabeza?" preguntó Alfred. Arthur lo miró un momento antes de asentir de nuevo.
"Duerme" murmuró en voz baja y se arrastró de nuevo a donde estaba antes, retomando su posición anterior, incluso recogiendo su lanza. Cerró los ojos y casi parecía que estaba meditando, rezando a algún dios…
Alfred negó con la cabeza. Estas personas seguramente dejaron de creer en un dios hace mucho tiempo.
Arthur se estaba riendo. Estaba sentado en una pequeña mesa con unas pocas personas sentadas a ella, comiendo un extravagante festín. Y estaba riendo.
"Ni siquiera he llegado a la mejor parte, mon ami" se rio Francis junto a él.
"¿Cómo narices se te ocurren estas historias?" Arthur se calmó lentamente.
"Se te ocurrirá mucho en unas pocas semanas" Francis le dio un ligero codazo en el costado.
"¿De qué estás hablando?" preguntó Arthur.
"Bueno, Arthur" otra persona se aclaró la garganta. Era su padre "Acabamos de recibir noticias de una promoción para ti"
"¡Realmente es una promoción maravillosa!" su madre rio junto a su padre.
"¿Y bien? ¿Cuál es?" preguntó Arthur, volviéndose hacia Francis en busca de ayuda.
"¿Conoces ese lugar del océano entre las Américas y Australia?" Francis sonrió.
"¿La única parte inacabada del mapa?" preguntó Arthur.
"Pude mover algunos hilos" dijo Francis con orgullo, alzando su copa de vino "Tú y un equipo estarán listos en unas pocas semanas para trazarlo"
"¿Qué?" la mandíbula de Arthur cayó. ¡Nunca en sus sueños más locos se había imaginado que le darían un trabajo tan grandioso como este! "Será mejor que no estés de broma, Francis"
"¿Le mentiría a mi mejor amigo?" Francis se rio.
"¡Eres increíble, maldita rana!" Arthur gritó y, a pesar de su mejor juicio, envolvió al francés en un fuerte abrazo. Era un poco incómodo, considerando que ambos estaban en sillas, pero a Arthur no le importaba. Este era posiblemente el mejor día de su vida.
"Bueno, no esperaba esta reacción por tu parte" dijo Francis y ahora fue su turno de echarse a reír.
"No te pongas arrogante ahora" resopló Arthur y se sentó derecho, enderezándose. Esa noche estuvo llena de sonrisas y risas, por lo que Arthur podía recordar. Y continuó durante bastante tiempo. Si Arthur recordaba correctamente, se despertó con una resaca horrible.
