Capítulo 6: Calma

Fairy Tail no me pertenece, pertenece a Hiro Mashima, la historia es de mi pequeña invención

Una rubia correteaba por toda la habitación emocionada buscando qué ropa ponerse ese día para ir al instituto cuando las calles todavía no se habían puesto, eran las 06:30 de la mañana y otro día más la rubia se había levantado antes de lo previsto por no ser capaz de mantener el sueño. Desde que Natsu la había acompañado a casa el día anterior, la rubia no podía pensar en otra cosa que no fuera el pelirrosa, se habían pasado todo el camino hablando como si el tiempo no hubiera pasado entre ellos y Lucy no podía estar más contenta al respecto; la rubia corrió hasta su armario y por primera vez en mucho tiempo sacó una gran cantidad de ropa que cogía polvo en el lado derecho de su armario. Rebuscó entre el montón que había caído al suelo y encontró un top de manga corta color crema que tenía un dragón rojo dibujado en el pecho, la rubia sonrió al aire y recordó como Natsu se lo había regalado por su 15 cumpleaños; cogió el top y agarró también un par de vaqueros desgatados que asomaban del montón de ropa, se apresuró en llegar al baño y allí mismo se cambió para poco después empezar a arreglar su cabello. Mientras Lucy peinaba la mitad superior de su pelo en un pequeño moño en la parte trasera de su cabeza se fijó en como el color había teñido sus mejillas nuevamente, no podía evitarlo, adoraba volver a tener cerca a Natsu y ya había aceptado la realidad de sus sentimientos, así que, ¿por qué no disfrutarlos un poco más? Fantasear un poco no le haría daño a nadie. Terminó de peinarse y miró de reojo el neceser que asomaba en uno de los cajones bajo la pila del baño, agarró la bolsa y sacó un poco de rímel y algo de colorete mientras sonreía estúpidamente al espejo, no estaba mal volver a ser Lucy otra vez.

Volvió a su cuarto, cogió la mochila y se miró al espejo, asintió a la imagen que este le daba y corrió hacía la cocina para prepararse el almuerzo; abrió la nevera y sacó las empanadillas que se había hecho la noche anterior mientras cogía un par de ellas para meterlas en su fiambrera, intentó guardar el resto pero una idea le vino rápidamente a la cabeza: cogió dos más y sacó otra fiambrera de la despensa mientras el rojo inundaba su cara, sus empanadillas eran las favoritas de Natsu. Lucy apoyó una mano en su pecho e intentó tranquilizarse un poco ¡se estaba comportando como una adolescente hormonal! No podía estar así delante de Natsu ahora que habían retomado su amistad. Respiró profundo y lo decidió, sería sólo "Lucy, la mejor amiga de Natsu", nada de romances adolescentes; ahora que su corazón estaba más calmado y su mente mucho más fría, metió las dos fiambreras en la mochila, se acercó a la puerta de casa, cogió su chaqueta vaquera y miró una última vez la hora: las 07:00. Lucy encogió los hombros y decidió que pararía a tomar un café antes de entrar a clase en alguna cafetería cercana a su instituto para hacer algo de tiempo, abrió la puerta mientras pensaba en qué desayunaría además del café y cuando asomó la cabeza a través del umbral de la puerta, una estúpida sonrisa se instauró en su cara al ver a un pelirrosa apoyado en el muro del patio de su casa.

En la otra punta de la ciudad, un par de horas antes, un pelirrosa maldecía en voz baja ya que no había pegado ojo en toda la noche. Ni que decir tiene que su noche había sido eclipsada por una cabellera rubia y el sonido de una risa dulce, Natsu miró por la ventana y al ver las primeras luces del alba suspiró y agarró el reloj que descansaba en la mesita de noche. Las 06:00 de la mañana y él no había cerrado los ojos más de 10 minutos esa noche, esperaba de verdad que esto no se mantuviera así ahora que Lucy había vuelto a su vida, porque sin duda no sobreviviría más de una semana; se levantó de la cama y decidió darse una ducha rápida para despejar un poco las ideas, antes de ello decidió escoger que ponerse ese día así que abrió el armario y echó un rápido vistazo. Sacó unos vaqueros negros skinny desgastados y una camiseta blanca de manga corta, cerrando el look con su chaqueta de cuero y unas Converse negras; se encaminó al baño y en 10 minutos se encontraba envolviéndose en una toalla, pasó su mano por el espejo intentando desempañarlo del calor y echó un largo vistazo a su reflejo ¿cómo lo vería Lucy? ¿lo veía atractivo? ¿o lo veía como otro de los pringados que iban detrás de ella? Se pasó una mano por la cara y chasqueó la lengua, acababan de empezar su relación nuevamente y él estaba pensando esas gilipolleces. Natsu había estado teniendo esos pensamientos intrusivos sobre la rubia desde que su cuerpo reaccionó instantáneamente la tarde anterior al verla sonreír, pero es que joder, si Lucy ya era bonita antes, ahora era increíble; él ya se había fijado en la rubia anteriormente pero siempre fue algo meramente físico ya que su corazón tenía como dueña a una atrevida pelirroja, ahora después de haber aceptado desde hace un tiempo que Erza estaba fuera de su vida permanentemente, se había abierto la posibilidad de Lucy y tenía miedo de que eso pudiera pasar. Lucy era bonita pero Natsu se había autoconvencido de que ese sentimiento sólo podía ser únicamente físico; suspiró y terminó de vestirse, como le sobraba tanto tiempo antes de que fuera la hora de ir al instituto, decidió hacerle un buen desayuno a su pequeña hermana mientras se ponía sus auriculares y escuchaba un poco de música.

Mientras terminaba de preparar el almuerzo de Wendy y freía un par de huevos con jamón, pudo ver por el rabillo del ojo como una pequeña cabellera azul se acercaba corriendo y lo envolvía en un fuerte -todo lo que su pequeño cuerpo le permitía- abrazo.

- Buenos días Nat, huele toda la casa a jamón y no he podido resistirme a bajar- se reía dulcemente Wendy mientras apreciaba el desayuno que su hermano le había preparado con tanto esmero- Te he escuchado cantar desde la habitación, te veo muy contento hoy, ¿ha pasado algo bueno?

Natsu miró a su hermana y depositó un suave beso en su cabeza mientras reía suavemente- No realmente, sólo que las cosas están volviendo a encajar en su sitio. De momento, no creo que puedas volver a irte a dormir los fines de semana a casa de Chelia porque pienso raptarte todos y cada uno de ellos- le dijo a su hermana mientras la abrazaba.

Wendy cogió los platos y los colocó en la barra de la cocina para que pudieran desayunar juntos, miró a su hermano terminar de preparar la comida y lo vio guardar en la mochila que descansaba cerca de la nevera un batido de vainilla. La peliazul rodó los ojos y rio en voz alta -¡Ah, ya entiendo de que va todo esto! No sabes cuanto me alegro Nat, echaba tanto de menos verla todos los días cerca de ti.

-¿De qué estás hablando, Wen?

-Lucy. -Natsu se atragantó mientras daba el primer bocado a una de las tostadas donde había puesto los huevos y el jamón mientras su hermana estallaba en risas- Vamos a ver hermanito, a ti no te gusta la vainilla pero ¿te llevas un batido al instituto? Siempre hacías eso cuando Lucy te perdonaba después de enfadarse contigo por alguna tontería que habías hecho -Natsu enrojeció de la cabeza a los pies mientras miraba a su hermana, ¿tan fácil era saber que estaba pensando?- No te preocupes, de verdad que la echaba de menos. Ella siempre se ha portado bien conmigo y si no hubiera sido por Lucy, esta casa a día de hoy sería un desastre si hubieras conseguido aguantar sin prenderle fuego

Natsu intentó replicarle a su hermana pero tenía razón, cuando su padre falleció y decidieron que irían a vivir solos a pesar de que podían contar con la ayuda de Erza, ninguno de los tres podía freír un huevo así que ni hablar de saber como mantener una casa. Lucy aprendió a vivir sola desde una edad muy temprana debido al trabajo de su padre por lo que no dudó ni un segundo en enseñarles todo lo que necesitaban saber; suspiró mientras veía como su hermana recogía su plato y subía a su habitación a terminar de prepararse, miro el reloj: 06:45. Asintió mentalmente, recogió los platos que quedaban del desayuno, cogió su mochila y corrió hasta su moto; era bastante pronto por lo que le daba tiempo a llegar a casa de la rubia para recogerla, sonrió mientras sacaba un segundo casco de debajo del asiento de la moto y se puso en marcha.

Así que ahí estaba él viendo como Lucy le sonreía y corría para abrazarlo, le correspondió y hundió su cara en su cabello inhalando parte de su perfume, de verdad que la había echado de menos. No se dirigieron palabras pero los dos estaban encantados con la situación, Natsu le extendió el segundo casco a la rubia y esta no podía estar más encantada por volver a montar tras del pelirrosa, no recordaba la última vez que habían montado juntos para ir al instituto. Todavía recordaba como subían juntos en la moto de 49cc de Natsu cuando aún no tenía la edad para tener el carnet y ahora lo veía ahí, como si hubiera pasado una eternidad; Lucy no lo pensó mucho más, subió ensimismada detrás del pelirrosa y juntos condujeron hasta el instituto, allí ya decidirían si tomar ese café o no.

El día pasó bastante rápido entre clase y clase, al llegar por la mañana la mayoría de las personas habían alucinado al ver a Lucy y Natsu tan juntos otra vez ya que nadie lo esperaba, el grupo de amigos estaba igual de alucinado cuando los vieron entrar agarrados por la puerta de la clase de ciencias. Por su parte, la pareja estaba encantada de volver a tener contacto: durante las clases se sentaban juntos por lo que se habían contado absolutamente todo lo que había pasado desde que ese separaron, sus sentimientos, inquietudes y dudas, los líos de Natsu con todas esas chicas, las anécdotas de Lucy, etc. Entre ellos siempre existió una chispa especial y que pudieran estar como si nada hubiera pasado solo reafirmaba esa idea.

Llegó la hora del almuerzo y las preguntas de sus amigos no se hicieron esperar lógicamente, mientras Natsu luchaba con un cabreado Gray que dudaba mucho de eso que decía Natsu sobre que iba a cambiar, la rubia depositó frente al pelirrosa muy sigilosamente la fiambrera con las empanadillas. Natsu vio pasar la suave muñeca de Lucy cerca de él y la detuvo, miro la mesa y al ver las empanadillas tiró de la rubia hasta él mientras besaba suavemente su mejilla, la rubia no sabía lo muchísimo que él adoraba esas empanadillas; Lucy enrojeció hasta las orejas y se tambaleó un poco en su asiento, intentó levantarse de la silla para acercarse a su amiga Levy quien le miraba completamente desencajada en la otra esquina de la mesa pero delante de sus ojos apareció la mano del pelirrosa agarrando un batido de vainilla. Se miraron y se sonrieron como si nadie más estuviera cerca de la pareja de amigos, sin duda tenían claro que pasase lo que pasase, ellos siempre serían los mismos.

El final del día había llegado y un pelirrosa dejaba a una rubia en la puerta de casa de la segunda, Lucy bajó de la moto y se quitó el casco mientras Natsu hacía lo mismo por su parte. Había sido el mejor día que Lucy había vivido desde hacía mucho tiempo y no quería terminarlo ahí, así que tragó saliva y le echó valor.

- Sé que a lo mejor esto es muy precipitado pero... ¿noche de pelis?- miraba una Lucy dudosa hacia una pequeña piedra en la entrada de su casa como si fuera lo más interesante del mundo esperando la respuesta de Natsu.

Natsu se rio y apoyó el casco en el asiento ahora vacío, que había ocupado anteriormente la rubia en su moto -Wendy está en casa y le he dicho que no la volvería a dejar sola así que te propongo dos cosas: la primera, coge un pijama y hacemos noche los tres en mi casa; y la segunda, acompáñame el sábado 15 a comprar el regalo de Gray- terminó con una sonrisa el pelirrosa buscando la mirada de Lucy, quien levantó rápidamente la cabeza y asintió un par de veces con una sonrisa mientras corría a su habitación para preparar una pequeña bolsa.

Natsu rio al aire y miró al cielo mientras mantenía la risa, aquello le sentaba realmente bien. No sabía muy bien donde iba a acabar todo aquello pero sin duda tenía claro que ahora mismo lo único que importaba tenía el pelo rubio y olía a vainilla.


Espero que disfrutéis de este nuevo capítulo ya que ha reemplazado al anterior capítulo 6 completamente, cualquier cosa dejádmela en los comentarios tanto dudas como aportaciones para poder mejorar la historia! Muchas gracias por leerla 3

Un besito, se despide Noah