Capítulo 9: Ante todo, a tu lado

Fairy Tail no me pertenece, pertenece a Hiro Mashima, la historia es de pequeña invención

Gray daba vueltas en círculo por la habitación maldiciendo en voz baja su suerte y a la cotilla de su novia, ¿por qué ahora que parecía que todo empezaba a mejorar, tenía que pasar esto? Desde que la brecha en la relación de Lucy y Natsu se había cerrado todo iba genial, y no sólo con ellos, el resto del grupo de amigos volvía a ser el mismo; Gray se pasó una mano por el pelo, se sentó en el sofá del centro de su comedor e intentó volver a pensar fríamente en la situación: había dicho en broma aquello de qué Natsu estaba borracho, pero estaba seguro de haber escuchado otra voz al otro lado de la línea. Gray no era tan estúpido para no poder sumar 2+2, nunca podría olvidar la voz que había escuchado junto al pelirrosa, la había escuchado por más de 10 años. La pregunta era, ¿ahora qué? Suponiendo que Erza hubiese vuelto, ¿qué iba a pasar? ¿volverían a ser todos los mejores amigos o Natsu y ella volverían a salir? Rio en voz alta mientras pensaba en todas las posibilidades, aquello no podía estar pasando.

Gray había sido un espectador en la mayoría de las relaciones de Natsu, por lo que recordaba perfectamente como Erza le rompió el corazón al chico, Gray se mantuvo a su lado actuando como un idiota para que al menos cuando estuvieran juntos pudiera olvidar ese mal trago. Durante el tiempo en que había conocido a sus amigos, siempre puso en duda la relación de Erza y Natsu, sabía que Natsu quería mucho más a Erza de lo que Erza le quería a él pero, ¿quién era él para interponerse? Simplemente decidió esperar, esperar a que el idiota de su amigo girara la cabeza y viera a la rubia de su amiga que se moría por sus huesos, y por una vez en su vida fuera feliz. Gray siempre había sido cercano a Erza, como si fuese la hermana mayor que nunca había tenido, pero su relación se enfrió muchísimo cuando descubrió las cosas que Erza hacía a las espaldas de Natsu y el motivo por el que se había ido, ¿era un mal amigo por no contárselo a Natsu? Seguramente si, pero prefirió anteponer la salud mental de su amigo, si Natsu se enteraba de la realidad hubiera estado peor de lo que ya estaba, y aquello era mucho decir.

Se levantó del sofá y empezó a dar vueltas nuevamente por la habitación pensando en todo lo que estaba cambiando en su vida en cuestión de unos pocos minutos, ¿cómo podría ayudar a Nat...

-Gray, amor, ¿puedes estarte quieto de una maldita vez? Me estás empezando a poner nerviosa- interrumpió sus pensamiento la "cariñosa" de su novia, quien no podía seguir viendo a su novio así.

Juvia suspiró y abrazó a su novio, ella tenía poco tacto en situaciones de estrés pero Gray podía relajarse un poco y dejar de parecer él el que estuviera enamorado de Natsu. Juvia se tiró en el sofá y se perdió por un momento ella también en sus pensamientos, cuando Natsu llamó a Gray para contarle que le gustaba Lucy, la peliazul casi se cae de su silla, por fin había llegado el momento para su amiga; cogió el teléfono lo más rápido que pudo y llamó a Lucy para contarle, cuando Gray terminó de hablar con Natsu y le contó a su novia lo que había escuchado, esta quiso cortarse la lengua ¿cómo podía haberla cagado tanto? La peliazul giró la cabeza y miró a Lucy, quien había llegado totalmente emocionada a casa de Gray después de que ella misma le hubiese contado la situación; la rubia después de haber escuchado el nombre de la pelirroja no había vuelto a hablar, sin duda esta vez la había jodido de verdad. Juvia se acercó a su amiga y la abrazó por la espalda fuerte mientras Lucy acogía su abrazo sin quejas, la peliazul sabía lo mucho que su amiga había luchado consigo misma para olvidarse del pelirrosa y ahora que parecía tener una oportunidad, ocurría aquello. Antes de que Lucy llegara, Gray había estado reprochándole a su novia el haber llamado antes de tiempo a la rubia y haberle contado lo de Natsu; tocaron a la puerta y Gray seguía soltando maldiciones hacia Erza, al abrirla, Lucy las oyó todas, por lo que no hizo falta explicarle más. Y ahora estaban allí, esperando que Natsu se dignara a llamarles, a decirles que era una broma y que Lucy pudiera volver a estar bien.

Lucy se encogía en los brazos de Juvia, ni siquiera podía pensar con claridad, ¿Erza había vuelto? ¿Había vuelto con Natsu? ¿Y qué pasaba con ella ahora? Lucy envolvió sus piernas con sus brazos cerca de su pecho mientras Juvia seguía acunándola, ahora no tenía ninguna duda: Natsu no estaba hecho para ella. No podía culpar a Natsu, fue ella quien se había enamorado de él; Lucy no era una victimista, ella sabía que desde hacía un tiempo la relación con Natsu era recíproca pero que si no habían tenido avances era justamente porque Natsu no podía olvidar completamente a Erza. Ella entendía al pelirrosa, sabía que había un hueco para ella pero que el de Erza era tan grande que opacaba el suyo, era lógico que el pelirrosa siguiera colgado de Erza después de ser su primera relación, pero ¿va a ser todo tan fácil para Erza otra vez? Si la pelirroja había vuelto, Lucy sabía la razón sin dudarlo, Erza no era una mala persona ni mucho menos pero era impulsiva y caprichosa en muchos sentidos por lo que no pensaba antes de actuar, simplemente se dejaba llevar, no pensaba en el daño que podría hacerle a Natsu.

Lucy se levantó, se acercó a la cocina para beber un poco de agua, abrió el grifo del fregadero y se mojó la cara para intentar aclarar un poco más sus ideas. ¿Ahora qué pasaría entre ella y Natsu? ¿Simplemente seguirían siendo mejores amigos como siempre y ella tendría que volver a ocultar sus sentimientos? Ahora eso no funcionaría, él ya sabía que a Lucy le gustaba. Sacudió la cabeza intentando sacar todos esos pensamientos mientras terminaba el vaso de agua, ni siquiera había escuchado lo que Natsu tenía que decir y ya estaba tan ansiosa; tal vez, sólo tal vez, las cosas podían llegar a salir bien.

Mientras la pareja miraba preocupada la puerta por la que Lucy había salido, sonó el teléfono. Lucy entró corriendo a la sala de estar y se acercó a Juvia, las dos expectantes instaron con la mirada a Gray para que contestara; Gray miró la rápidamente la pantalla mientras leía el nombre que se reflejaba, cogió aire: Natsu.

- Hola, Gray- sonó casi en un susurro la voz del pelirrosa

- Natsu.- las chicas se acercaron instantáneamente a Gray y se colocaron una a cada lado.

- ¿Estás en casa?

- Sí, estoy con Juvia y...- se giró en dirección a Lucy y la miró fijamente antes de contestar. Los ojos de Lucy se aguaban mientras le sostenían la mirada a su amigo, Gray le sonrió suavemente y le acarició la mejilla mostrándole todo su apoyo- y con Lucy- sentenció finalmente el pelinegro.

Hubo un pequeño silencio, nadie se decidía a hablar: Gray esperaba a que Natsu contestara y Natsu pensaba en qué responder.

- En 10 minutos estoy allí

Natsu colgó el teléfono y se quedó mirando la pantalla unos segundos, no sabía como salir de aquello sin lastimar a alguien pero tenía que hacer algo, no podía dejar a Lucy en la misma forma que lo habían hecho con él: sin explicaciones. Natsu había pedido a Erza que saliera de su casa, ella no le pidió explicaciones porque realmente no le hacían falta, le conocía bien y Erza sabía que en ese momento realmente sobraba. Natsu se puso una camiseta limpia y unos pantalones, fue hacia la puerta, cogió su casco, las llaves de su moto y se dirigió a casa de Gray sin pensarlo más. Diez minutos después tal y como había dicho, se encontraba parado delate de la puerta del piso de Gray, dudando, ¿y si Lucy no le perdonaba? Se lo merecería ya que había jugado con sus sentimientos, pero es que no quería hacerlo, a él de verdad le gustaba Lucy; ese era el maldito problema de todo esto: Lucy le gustaba, pero seguía completamente enganchado a Erza. No podía luchar contra aquello cuando la tenía a escasos centímetros sonriéndole después de tres años sin saber nada de ella; carraspeó la garganta y cogió aire, tenía que enfrentar el problema si o si. Tocó a la puerta un par de veces y esperó, rezando porque abriera la puerta su amigo y no la rubia.

Lucy miró la puerta con ojos esperanzados cuando escuchó aquellos golpeteos, Gray y Juvia se percataron de aquello, no podían dejar que la rubia abriera y que pudiera encontrarse a Erza, por ejemplo. Gray se adelantó a la rubia que ya se encaminaba a la puerta y abrió el mismo la puerta de su casa.

Natsu sonrió de lado a su amigo y le pasó una mano por el hombro mientras Gray mantenía una expresión fría esperando una explicación rápida; el pelirrosa se quitó la chaqueta, la dejó en el perchero que descansaba en la entrada de la casa y se dirigió a la sala de estar dónde el suponía que estarían sus dos amigas. Tuvo que quedarse en el umbral de la puerta, Lucy estaba en medio de la sala mirándolo con una sonrisa triste, a un lado, una Juvia para nada contenta agarraba la mano de su amiga para brindarle apoyo. Cuando la mirada de Natsu se cruzó con la de Lucy no fue capaz de sostenerla más de 2 segundos, el corazón se le paró en seco cuando vio la mirada de Lucy, sus ojos estaban aguados por contener las lágrimas que amenazaban con salir desde hacía un tiempo atrás pero en el trasfondo de esos ojos se podía ver algo que terminaba por romper el corazón del pelirrosa: esperanza, algo que no podía darle. Natsu hizo ademán de hablar con la rubia pero cuando abrió su boca, pudo emitir ningún sonido; era como si una bala le hubiese atravesado el pecho, no podía ver así de indefensa a la rubia por su culpa, esa no era Lucy.

- Lucy, yo...- Lucy buscó la mirada de Natsu mientras este intentaba buscar las palabras adecuadas, pero no era capaz de dársela. Lucy dio un pequeño paso atrás y agarró más fuerte la mano de su amiga, rio amargamente en voz alta mientras seguía buscando la mirada del pelirrosa; no había nada más que decir sobre el tema, era cierto sin ninguna duda, Erza había vuelto.

- Ha vuelto, ¿no es así?- Natsu levantó la cabeza y miró a Lucy, a pesar de la postura y tono frío que la rubia había intentado adoptar, él solo veía como se desbordaba la tristeza en el chocolate de los ojos de la rubia.

-...Si- dijo Natsu sin más, no podía seguir dando rodeos.

Natsu cerró los ojos y se pasó una mano por la cara intentando calmar la ansiedad, no quería verla llorar por él otra vez, quería correr a abrazarla y decirle que la quería, que lo sentía; pero no tenía ningún derecho, y sobre todo no tenía el coraje de hacerlo.

Lucy respiró hondo, miró al pelirrosa y se dio cuenta de algo: él también estaba sufriendo; no era miedo porque ella se enfadara, no era dolor por sufrir su rechazo, estaba herido. Por primera vez después de todo este tiempo, Lucy podía ver esa sinceridad genuina en los ojos de Natsu que siempre le había caracterizado, Natsu estaba dolido porque le había hecho daño. Lucy respiró tranquila por primera vez en esa tarde y sonrió; sonrió aun con toda la tristeza que cargaban sus comisuras mientras acariciaba el brazo de su amigo. Natsu la miró sorprendido y Lucy aprovecho para abrazarlo y apoyar la cabeza en su hombro.

- Natsu, estoy enamorada de ti. Lo estoy desde que teníamos 12 años, muchas veces pensé "y si..." mientras pasaban los años, pero acabé siempre observando desde la distancia. Te conozco mejor que nadie y conozco tus sentimientos Natsu, Erza siempre ha sido la número uno. Soy tu mejor amiga, estaré a tu lado como siempre y te prometo que de verdad voy a olvidar estos sentimientos porque prefiero tener a un amigo feliz, que a un novio con el corazón roto- aunque le costaba decir todo aquello de verdad lo sentía, iba a luchar por Natsu con todas sus fuerzas, pero no iba a luchar por un amor no correspondido- Te quiero Nat, gracias.

- Lucy...- Natsu sollozó mientras la abrazaba más fuerte- gracias, gracias de verdad por quedarte a mi lado a pesar de ser el peor amigo del mundo. Yo... - se separó de la rubia y la miró a los ojos mientras intentaba contener las lágrimas- Yo no sé que hacer ahora mismo, todo es un caos pero lo único que de verdad quiero tener en este desastre es a ti a mi lado, no quiero que volvamos a dejar de ser amigos, yo...

Lucy rio dejando caer todas las lágrimas que ella misma también contenía, lloraron abrazados mientras Gray y Juvia se reían de la situación, era como si volvieran a tener 15 años. Mientras abrazaba a su amigo pensó nuevamente en lo que había dicho, de verdad pensaba intentar olvidar al pelirrosa y apoyarlo en todo, el problema real ahora tenía el pelo rojo y muy poca paciencia.

Natsu pasó una mano por su cara mientras se reía intentando quitar los restos de lágrimas, acarició con la otra mano la espalda de la rubia y la acercó un poco más para profundizar el abrazo. Estaba aliviado por lo que había dicho la rubia, pero no pudo evitar pensar en el pinchazo que sintió en su pecho cuando escuchó a Lucy decir que le olvidaría, esto no iba a salir bien.


Este capítulo ha sido reeditado para que podáis comprender mejor la historia y podáis quererla tanto como yo lo hago 3

BUENAS BUENAS! ¿Qué os está pareciendo? A ver vengo a aclararos unas cositas también, esta historia es NALU pero aún falta para eso, los dos sienten cosas él uno por el otro pero ya sabéis que los amores pasados a veces nos ciegan a todo lo demás, Natsu sufrirá, mucho, así que tranquilos, y obviamente habrá celos y Lucy tendrá también otros chicos y se desvelará pronto la realidad de porque Erza dejó a Natsu, pero todo necesita su tiempo y esta historia es lenta. Lucy siempre será amiga de Natsu y más adelante veréis como Natsu también tiene que verse obligado a ser su amigo, ya me entendéis.

Espero que os esté gustando y os dejo una pregunta ¿qué creéis que pasará?

deicy: Todo a su tiempo, Lucy no será tan tonta tranquila. Espero que te guste el cap!

Eagle Gold: Cuando dejas una puerta abierta, es muy fácil entrar. Espero que te guste el cap!

clea everlasting: Espero que te guste el cap y muchas gracias!

nana010: A mi tampoco me gusta pero pronto habrá Nalu tranquila :3, es que Juvia siempre tiene que estar en todo la pobre, espero que te guste el cap!

celest: Es que la cosa a tomado un giro de 180º jajaj, Lucy va a tomar otro rumbo pero no llorará más por él, espero que te guste el cap!

Muchas gracias por vuestros comentarios y por leerla y marcar favorito, gracias en serio

Os leo el próximo fin de semana

Un besito, se depide Noah