Capítulo 10: Avanzando

Fairy Tail no me pertenece, pertenece a Hiro Mashima, la historia es de mi pequeña invención

Un día más una rubia se preparaba para empezar un nuevo día de clases después de un intenso fin de semana; Lucy no muy preparada para este día, terminaba de cepillar su largo cabello en una coleta alta. Se miró al espejo y miró más detalladamente su cara: tenía unas marcadas ojeras bajo los ojos y su piel había adquirido un tono más pálido como consecuencia de la falta de sueño de las dos últimas noches. Lucy sacó un poco de maquillaje e intentó arreglar el pequeño desastre que tenía bajo los ojos; teniendo en la cara un poco más de color, terminó de vestirse y bajó a prepararse el desayuno.

Presionó el interruptor que descansaba cerca del umbral de la puerta de la cocina para poder encender las luces y echó un vistazo en el interior de la cocina en busca de alguna señal de vida. Como de costumbre el lugar se encontraba vacío, ninguna sorpresa para la rubia ciertamente, pero esta vez le hubiera gustado no estar sola de nuevo; se acercó a la nevera y comenzó a prepararse el desayuno, era lunes por lo que a primera hora tenía clase de historia con el profesor Macao y con Natsu a su lado. ¿De verdad podría mantener la normalidad con él? Eso le había dicho a Natsu ese mismo fin de semana, ¿no? Suspiró, ahora que pensaba fríamente en la situación no sabía si iba a ser capaz de ignorarlo todo como si nada; Erza había vuelto y sobre todo, había vuelto con Natsu. A pesar de que el sábado la situación había cogido un tono muy melodramático, Natsu le contó todo lo que había pasado desde el momento en que Erza tocó al timbre de su casa, por lo que sabía del encuentro que habían tenido; terminó de beber su zumo y lo dejó en el fregadero, más tarde lavaría los platos , total, nadie iba a recriminarle no hacerlo ahora.

Miró el reloj: las 06:30 a.m. Aún era temprano por lo que decidió sentarse en la sala de estar y descansar un poco ya que no había podido dormir bien; cerró los ojos, era muy extraño decir que Erza había vuelto, como si un muerto hubiese resucitado al cabo del tiempo. Una parte de su corazón le gritaba, le suplicaba, por volver a tener a Erza en su vida... ¿la otra parte? Tenía las cosas claras: era un idiota por seguir los desvaríos de sus dos mejores amigos. Se paró por un momento y reflexionó sobre la frase que había dicho, ¿Erza era su mejor amiga? Quiso maldecir a su propia cabeza por pensar en aquello, pero no podía negarlo, muy en el fondo la extrañaba a rabiar. Se levantó del sofá y se acercó a la mesilla que descansaba en una de las esquinas de su salón, sobre ella había un marco de fotos en el que aparecían dos pequeñas: una rubia y otra pelirroja; sonrió recordando todos los momentos que había vivido con Erza incluyendo el día que tomaron aquella foto, pero conforme se acercaba al último recuerdo que tenía con ella su mandíbula se tensaba...

Tres años atrás, un par de amigas reían y se molestaban sentadas en la barandilla de unas escaleras al finalizar su horario escolar mientras charlaban de sus problemas cotidianos. El rubio y el rojo de sus cabellos se mezclaban dándole forma al rosa de sus mejillas, la pelirroja exhalaba el humo de un cigarrillo que escondía en su mochila para que los profesores no pudieran encontrarlo y disfrutaba del momento, mientras que por otro lado, una rubia mantenía un compás improvisado con sus dedos expectante de escuchar lo que su mejor amiga tenía que decirle.

- Vamos Erza, ¿me vas a decir qué pasa de una vez?- Lucy empujó suavemente a su amiga para quitarle peso al asunto- Sabes que no me importa lo que hagas, ¡cómo si le has roto la nariz a la estúpida que nos molestó en el baño! Nunca te juzgaría- terminó por reírse entre dientes la rubia mientras mantenía la vista fija en la pelirroja.

Erza exhaló una última calada a su cigarrillo y miró fijamente a su mejor amiga- Me voy- Sentenció mientras mantenía una sonrisa melancólica en sus labios

Lucy mantuvo silencio y dudó por unos instantes- ¿Qué te vas? Aún no es tu hora de llegar a casa, no me vaciles tía- espetó nerviosa mientras se acomodaba la ropa, no quería pensar en el significado real de aquella frase, no podía.

Erza rio en voz alta mientras tranquila, abrazaba a su amiga- Me cambio de instituto, he tramitado los papeles para obtener el traslado a la escuela de Jellal, creo que es momento de pensar en mi.

Lucy tragó seco ante la confesión de su amiga y contuvo las lágrimas -¿Y qué pasa con Natsu? ¿qué pasa conmigo, Erza? Somos como los tres mosqueteros, ¿qué cojones vamos a hacer sin ti?- gritó Lucy mientras se alejaba bruscamente de Erza. Mantuvo su vista sobre la pelirroja quién no quitaba aquella suave sonrisa de su cara y suspiró, sabía Erza siempre había tenido una relación especial con Jellal pero, ¡se suponía que eso había acabado cuando tomó la decisión de empezar con Natsu! Eran una putas crías, ¿cómo iba a tomar aquella decisión sin más?

Lucy se acercó a Erza y la abrazó lo más fuerte que pudo -Por favor, solo tienes 15 años, por una vez en tu vida disfruta del momento y deja de perseguir fantasmas del pasado. Sé que siempre has tenido a Jellal cerca, pero Natsu se merece la oportunidad de demostrarte como ha hecho hasta ahora, lo mucho que le importas... ¡Joder!- chilló mientras se limpiaba las lágrimas con el dorso de la mano, dejando caer algunas sobre el hombro de la pelirroja -No quiero alejarme de ti también Erza, por favor- suplicaba entre gemidos la rubia a pesar de que sabía que su amiga no cambiaría de opinión; no era la primera vez que hablaba de irse con Jellal, Lucy sabía que Jellal era alguien demasiado importante para Erza pero creía que al menos Natsu y ella misma tenían el mismo nivel de importancia. Se alejó nuevamente de la pelirroja y esperó su respuesta impaciente

- Te quiero, Lucy- Erza se separó de la barandilla, besó la mejilla de la rubia y sin perder mucho más tiempo, tomó camino hacia su casa para terminar de preparar sus cosas.

Lucy se pasó la mano por la frente para intentar sacar aquel recuerdo de su mente, el reencuentro con Erza iba a traer demasiados sentimientos y no tenía claro si estaba preparada para soportarlos. Se acercó a donde había dejado la mochila el último día de clase y se terminó de preparar para acudir a clase, le había prometido a Natsu que avanzaría por lo que ahora no podía recular.

Al cabo de unos 20 minutos Lucy entraba por las grandes puertas que daban la entrada a su instituto; se dirigió a su taquilla y dejó los libros que cargaba encima para las siguientes horas, saludó a un par de compañeros, ayudó a una chica a encontrar la clase de química y siguió su camino como si fuese un día más, como si en el momento que abriese la puerta de su clase no se fuese a desmoronarse toda la fachada que intentaba mantener. Sujetó la manilla de la puerta mientras cogía aire, abrió la puerta y sin levantar mucho la vista de sus pies se encaminó a su asiento.

Natsu llevaba como 20 minutos antes de la hora de entrada esperando en su asiento a que una cabellera rubia asomara por el umbral de la puerta, a pesar de que tuvieron una larga conversación, necesitaba cerciorarse de que Lucy estaba realmente bien con él. Natsu no había podido dormir después de todo lo que había pasado: su exnovia volvía como si nada y su mejor amiga/futura novia tenía que aceptarlo con una sonrisa. Aquello era demasiado complicado ahora que las cosas habían empezado a calmarse, ya no solo para la rubia si no para él mismo; 3 años atrás, Erza había decidido cambiarse de instituto y cambiar de vida sin darle ninguna explicación por lo que su mente adolescente había decidido sacar como respuesta que aquello era responsabilidad suya, que la había jodido con Erza y que simplemente decidió dejarle atrás. Quería compensar a Erza pero no podía dejar de lado a Lucy como si nada hubiera pasado porque lo que habían vivido ese último mes había sido completamente real, le gustaba Lucy sin ninguna duda pero...

Natsu dejó caer su frente sobre el escritorio mientras intentaba echar una pequeña cabeza, pensaba que aquello le despejaría lo suficiente para encontrar la solución sin tener que hacer daño a nadie pero, si no había podido encontrarla estos días, ¿cómo lo iba a conseguir en los 10 minutos previos a empezar la clase? Justo cuando empezaba a entrar en un nuevo bucle, el olor a vainilla nubló sus pensamientos llevándose todas las dudas, levantó la cabeza rápidamente y miró a la rubia que le sonreía tranquilamente desde su asiento.

- Luce...- Se escapó de sus labios mientras mantenía la mirada fija en los ojos de su supuesta "mejor amiga". Esta no pudo evitar reír y le acarició la cabeza mientras le reprendía por intentar dormir durante las clases; a Natsu se le escapó una sonrisa y relajó todos los músculos de su cuerpo, ¿qué haría sin la rubia en su vida?

Los dos amigos mantuvieron un poco más la conversación contándose las pocas novedades que había en su vida, a los pocos minutos el profesor entró por la puerta y las clases dieron comienzo. Habían pasado como unos 20 minutos de la clase, Natsu y Lucy mantenían entre susurros una charla divertida en la que se molestaban lo máximo posible como cualquier día desde que se habían reconciliado, en esas el director entró repentinamente al aula comunicando el ingreso de un nuevo alumno. Lucy miró a Natsu pero rápidamente apartó la vista para dirigirla a la puerta y vislumbrar como un brillante rojo tomaba presencia en el aula: Erza había vuelto a clase.

La rubia cogió aire y bajo la mirada atónita del pelirrosa, pronunció en voz alta lo más duro que había pronunciado en mucho tiempo- ¡Erza! Te echábamos de menos, siéntate con Natsu, yo me sentaré con Levy.

Cogió sus cosas y se trasladó al asiento más cercano a la mesa de Levy mientras su amiga le reprochaba con la mirada aquella estupidez. Se sentó y continuó con la clase mientras notaba como Erza y Natsu le atravesaban con la mirada, sabía que en algún momento aquello iba a explotar pero alguien tenía que dar el primer paso, y si no era ella misma, ¿quién?


Este capítulo ha sido reeditado para que pueda llegar a entenderse mejor y podáis cogerle tanto cariño a la historia como yo misma lo hago 3

BUENAS! Perdonad que no haya subido hasta ahora pero es que no he tenido tiempo, espero que no os decepcione. Espero que os este gustando y muchas gracias por vuestros comentarios, leer la historia y marcar como favorito, me alegráis la vida no sabéis cuanto T.T

clea everlasting: Espero que también te guste este, gracias!

deicy: Aquí tienes más, gracias!

Espero que os guste el cap, gracias a todos, ya son 2 000 personas las que lo han leído *lloro fuertemente* no pensé que llegara ni siquiera a las cien, de verdad, gracias.

Os leo la próxima semana

Un besito, se despide Noah