De todas las personas que he conocido a lo largo de mi vida tanto en la Tierra como en este mundo de magia puedo asegurar que fuiste tú la que más me hizo sufrir. Bueno, no es como si antes fuera la chica más popular del mundo humano. Arrancaste de mí todo lo que sentía por ti y pisoteaste mis sentimientos sin importarte en lo absoluto. No sé qué fue lo que hice mal, siempre traté de apoyarte y aconsejarte a pesar de que al principio tus padres no estuvieran de acuerdo con nuestra amistad y después… nuestro noviazgo. Tú eras mi asombrosa novia, aquella que hacía prácticamente cualquier cosa por mí. Hasta este día me sigo preguntando con confusión y odio "¿Qué fue lo que pasó?" si yo solo me había dedicado a amarte.
Ha pasado mucho tiempo, ahora cuento con 20 años y hasta este día el salir adelante me ha resultado casi imposible. Apenas comienzo a ser mentora de algunos pequeños que están interesado en magia salvaje y orgánica. Vaya, hasta en eso te tengo envidia, tú eres una bruja genuina de nacimiento y no solo eso, eres hermosa, determinante, perfecta, divertida y asombrosa.
°°Flash Back°°
Esa tarde me hiciste llegar un mensaje escrito en papel el cual fue entregado a mí por medio de un cuervo. El ave llegó a casa de mi mentora y se posó sobre una roca, yo estaba practicando un par de hechizos nuevos que quería perfeccionar. Al ver el cuervo con la nota en su pata la tomé y leí; escribiste que tenías que verme para decirme algo muy importante, no había nada más escrito además de la hora y del sitio. Después de haberme dado una ducha comuniqué a Eda que iría al lugar.
Llegué al inicio del bosque… el lugar estaba alejado de tu casa pero todo se veía igual, siempre se veía igual. Tú estabas recargada contra una enorme roca, esperándome con paciencia, siempre había pensado que esa chaqueta te quedaba genial. Desde la distancia miré tus ojos perdidos y turbados en la nada, pude jurar que incluso estaban enrojecidos.
–Hola. - saludé esbozando una sonrisa.
Me acerqué con intenciones de darte un abrazo y posterior un beso, pero no contestaste mi saludo y aquello hizo que mi semblante se pusiera un poco más tenso de lo normal y detuviera mis intenciones. Pasaron unos cuantos segundos hasta que decidiste hablar.
–Ven, Luz. Acompáñame. - indicaste con la cabeza mientras iniciabas camino.
Fui contigo, caminamos mientras sentía la brisa del aire; quise preguntar por tu familia pero algo dentro de mí me detuvo por lo que continué en silencio. Tú no me dirigiste palabra alguna en el pequeño trayecto, ni siquiera volteabas a verme para cerciorarte de que te estuviera siguiendo. Me puse a recordar algunas cosas que habían pasado en ese bosque, aquella vez que nos encontramos por accidente y casi te lesiono y otras veces en las cuales los árboles habían sido testigos de las cosas que llegamos a hacer ahí.
Ya avanzado un buen tramo llegamos hasta un lugar más escondido, donde las rocas estaban cubiertas por musgo, te detuviste y me volteaste a ver a los ojos, yo me quedé helada esperando con nervios que era lo que tenías que decirme. Te tomaste de la frente y deslizaste tu mano de arriba abajo por esta. No estoy loca Amity, algo malo te estaba sucediendo, pero como siempre, intentabas hacerte la fuerte.
El ocaso estaba cayendo por lo que pronto la noche caería en aquel lugar, tenía que darme prisa pero al mismo tiempo quería que te tomaras el tiempo necesario.
–Debemos irnos de las Islas Hirvientes. De hecho, estamos pensando en acabar con la relación que conecta a tu mundo con el mío. - hablaste con un tono serio.
–¿Qué? ¿Por qué?
–Es con respecto a mi familia. A pesar de sus problemas maritales mis padres han metido la pata con respecto a su empresa, mi familia se ve terriblemente inmiscuida en muchos problemas. Si descubren el paso al mundo humano no sabemos lo que pueda pasar. Es todo lo que sé por el momento.
Solté un suspiro pensante por lo que había escuchado, tu voz sonaba muy ligera y normal, eso me aterró demasiado. A pesar de la terrible notica, lo estabas llevando muy tranquilamente. Entendí que se trataba de algo mucho más delicado.
–Okey… Amity yo… t-tengo que pensar que es lo que le diré a mi madre y también a Eda. Después de lo que pasó con El Coleccionista no sé si vayan a permitir alejarme por unos cuantos días. - dije volteándote a ver.
Tú bajaste la mirada enseguida, golpeaste levemente la corteza de un árbol y gruñiste por lo bajo, dándome a entender a lo que te referías, te miré por unos segundos más y cerciorándome por completo apreté un poco mis labios.
–Pero dijiste "debemos".
–Sí. Me refería solo a mí familia y a mí.
Asentí con torpeza mientras parpadeaba rápidamente pensando en un buen argumento. Tu tranquilidad con la que hablabas me estaba matando.
–Amity lo que pasó esa vez… n-no no fue nada, te prometo que me cuidaré mejor, solo…
–Tienes razón; no fue nada. - me interrumpiste. - Si eso para ti significa casi perder la vida. No fue nada comparado a lo que hubiera pasado ¿Verdad? Es una suerte para todos que King y el coleccionista tuvieran una relación especial. - suspiraste como queriendo llorar. Al menos eso percibí. – Luz… tú y yo somos muy diferentes.
–Pero. - hablé remojando mis labios. - Fuiste tú quien desde un inicio se vio interesada en que continuara practicando para ser mejor en la magia. Juntas hemos hechos muchas cosas increíbles, hemos vencido muchos enemigos. Pertenezco a tu lado y lo sabes. Pertenezco a tu mundo, contigo, Eda, King, Lilith, Willow, Gus…
–No, no es así, y no sabes cuánto me arrepiento de haber vivido todo eso, la veces en las que te pusiste en peligro por ser curiosa, las veces en las que casi te perdía por tu extravagante valentía, pensando que eras la misma Azura encarnada. No sé en qué estaba pensando. Quizás era muy joven para entenderlo.
Un nudo en la garganta de apoderó de mí, no tenía sentido nada de lo que me estabas diciendo. Pronto, empecé a lagrimear, un hilo nasal empezó a escurrirse de mi nariz, no me importaba que me vieras de esa manera, nada más me importaba que tratar de persuadirte.
–Ambas sabemos que no es cierto. - me quedé muda por tus palabras intentando articular ideas. - Yo voy contigo. – dije con firmeza esperando que esto solo fuera una pesadilla más
–Luz… - decías con firmeza. – No quiero que vengas con nosotros.
Esas palabras hicieron que en mi estómago se creara un vacío. ¿De verdad eras Amity? O solo una ilusión creada por Emira y Edric que intentaban jugarme una broma pesada. A ellos les gustaba hacer bromas de ese tipo por lo que no considere descabellada esa posibilidad.
Caí de rodillas, mis lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos. Noté como te tomabas de la boca con la mano, evidentemente había algo más en todo esto.
–No… no… - negué desesperadamente. - Tú no puedes decirme eso. ¿Qué pasará con todas aquellas personas que aman a Amity Blight, con tus amigos, ¿al menos Willow lo sabe?. ¡Tú no puedes hacerme esto! - dije algo desesperada dándote un leve golpe en la pierna en un intento de persuadirte.
–¿No? Pero si lo estoy haciendo, por favor no lo hagas más difícil.
–Amity. - tragué pesadamente aclarando mi garganta en el proceso. - ¿Por qué? ¿Ya no me amas? - pregunté temerosa de la respuesta.
Te me quedaste viendo con cierta indiferencia, por primera vez no te conocía, no conocía a mi dulce novia que me había querido tiempo atrás. A la que incluso hace dos años atrás me había hablado sobre casarnos en una discusión ignorante de lo que eso era. Temblaste un poco y aprestaste tus puños, quisiste hablar pero te retractabas inmediatamente.
– No. - contestaste secamente.
Todo se había ido al carajo. Solté a llorar a voz abierta. Traté de asimilar tu diminuta respuesta de dos letras que había logrado matarme por dentro.
–Eso lo cambia todo. - musité mirándote.
–Pero si no te pedí algo imposible, esto no es pedir demasiado. - hablaste mientras cerraba los ojos
–Amity. – sollocé.
–¿Puedes hacerme un favor?
No contesté, tan solo me limité a abrir mis ojos y hacer una mueca interrogante con mis labios.
–No hagas nada imprudente o que te pueda hacer daño, por el bien de Camila y tu futuro y a cambio yo te voy a prometer una cosa. - continuabas hablando mientras la angustia me comía viva. - Esta será la última vez que me verás, al menos por un largo tiempo, no pienso volver a verte a la cara nunca más…
Empecé a respirar agitadamente por la boca. Era la primera vez en mi vida que pensé que la ansiedad me conduciría a la locura, no podía creer que esto estuviera pasándome.
–Por favor cállate… - mascullé. Cubriéndome los odios con mis manos.
–…podrás continuar con tu vida sin que sepas jamás de mí; al menos algo de ella si es que Lilith decide contarte algo en las cartas que le envíe.
–Yo… - se me creó un doloroso nudo en la garganta. - Si es solo por algo que hice en el pasado, en alguna aventura, con lo de Belos, prometo ser mas cautelosa. Sé que si sigo practicando día a día con Eda podré ser me…
–Luz. - inhalaste en desaprobación. – No nos hacemos bien, esto no es un juego y tu no eres una bruja de nacimiento, no posees habilidades como curación o magia propia a pesar de que seas un hibrido Titán-humano. No hay nada que pueda hacer por ti. Eres una persona increíble y genial pero… ya no soy buena para ti. – musitaste con tristeza.
–No soy suficiente para ti. - dije como preguntando y afirmando a la vez.
–Lamento mucho que esto se haya alargado tanto.
–Por favor. - dije torciendo un poco la boca.
–Adiós. Luz.
Te me fuiste acercando lentamente mientras yo me quedaba estática, me tomaste de mi hombro e inclinándote besaste mi frente cerrando los ojos fuertemente como si no quisieras haberme dicho todo aquello, sentí la presión en tus labios y escuché un pequeño quejido de tu parte. Pasaron tres segundos para que tus labios abandonaran mi piel y abriste los ojos con una cara frustrada, no entendí por qué, ¿En realidad querías decirme todo aquello?
Después te fuiste alejando lentamente, quise seguirte pero mis piernas no respondían, solo me quedé ahí, derramando un par de lágrimas más, mi corazón se había quebrado por completo. Tras haber recobrado un poco el sentido común corrí tras de ti pero ya era muy tarde, me odie por mi estúpida decisión tardía.
–¡Amity! ¡Amity!
Comencé a correr pero no te encontraba por ningún lado, finalmente habías terminado con lo nuestro, me habías dejado. Y lo peor de todo es que jamás sabré el motivo en sí por el cual lo hiciste.
°° Fin del Flash Back°°
Hasta la fecha sigo preguntándome lo mismo. ¿Qué fue lo que pasó? Hasta el momento Lilith no me ha dado mucha información sobre ti pero asumo que a petición tuya le pediste que me limitaras de ella. No sé qué hice mal Amity, pero donde quiera que esté te deseo éxito, felicidad y espero en algún momento de nuestras vidas nos crucemos de nuevo. No lo sé, eso si la depresión no termina por matarme primero, ya no vale de nada practicar magia, tratar de divertirme con Gus, Willow, King. Nada.
Es todo lo que pienso, a medida que me dejo caer en mi cama y empiezo a cerrar mis ojos.
