Ando en modo demente, que hasta yo mismo lo veo xD. Segundo crossover Lucky Star x Inuyasha que hago, y esto por tener una idea cortita que creo que puede funcionar. Ya me dirán ustedes si de verdad funciona.
Envío de apuntes
─ Espero que completen sus informes, y no olviden que debe tener veinte páginas como mínimo, que no quiero verlos yendo por la vía fácil ─ dice Kuroi-sensei, a lo que los alumnos asienten enérgicamente, tal y como a la rubia le gustaba ─. Además de eso, necesito que alguien le haga una visita a Higurashi Kagome-san para pasar los apuntes del día ¿Alguien que se quiera ofrecer?
Yuka, Eri y Ayumi alzan sus manos emocionadas. La verdad es que a esas chicas les interesaba ver qué tal estaba su amiga y, con algo de suerte, saber más sobre "ciertos detalles" de su vida personal. Pero Nanako no las mira a ellas, sino que su atención se posa sobre cierta chica de cabello café que se había quedado dormida sobre su pupitre.
─ Kusakabe ─ la llama Nanako, pero la nombrada simplemente deja salir un ronquido, haciendo brotar una vena en la cara de la profesora ─ ¡KUSAKABE!
─ ¡P-presente! ─ la chica se pone de pie de un salto, claramente no teniendo idea de dónde estaba ni qué hora era ─ ¿Eh? ¿Y mi casa?
─ Ya tendrás tiempo para volver a tu casa y estar hibernando, pero antes necesito que entregues estos deberes a Higurashi ─ Nanako le tiende unos papeles, a lo que la chica, Kusakabe Misao, recibe algo confundida ─. Dale esto, que son los deberes que le mando, y también pásale los apuntes de las clases.
─ ¿Ah? ¿Le debo pasar todo eso a la chica que casi nunca viene a clases? ─ Misao claramente seguía medio dormida.
─ Sí que tienes un buen sueño, Misa-chan ─ dice de manera condescendiente una chica de pelo naranjo que está sentada a su lado.
─ Se nota que esta chica es un dolor de cabeza ─ Nanako se soba las sienes antes de mirar a la chica que acababa de hablar ─. Minegishi, pásale la dirección de Higurashi, a ver si así termina de espabilar.
─ A la orden ─ la chica, Minegishi Ayano, asiente amablemente ─ ¿Vas a apuntar la dirección en tu cuaderno, Misa-chan?
─ No, tengo un par de hojas por aquí, así que las usaré ─ le responde Misao preparándose para tomar notas.
─ Esto… No es que sea de nuestra incumbencia ni nada, pero te recomiendo que tengas cuidado ─ Ayumi se acerca a las dos chicas, dejándolas algo extrañadas.
─ Lo que acaba de decir ─ ahora Eri toma la batuta ─. Hemos escuchado que Kagome tiene un novio que es bastante violento y celoso. Hay que andar con mucho ojo.
─ ¿De verdad? ─ Misao ladea la cabeza ─ ¿Y ustedes conocen a ese sujeto?
─ No, la verdad es que no ─ responde Yuka ─. Pero Kagome misma nos lo ha dicho, y nosotras creemos en lo que dice.
─ O sea que debo cuidarme de alguien que no sé quién es ni cómo se ve. Qué fastidio ─ Misao se estira un poco y procede a guardar sus cosas ─. Entonces todo lo que debo hacer es entregar los apuntes y demás a Higurashi e irme directo a casa, ¿verdad? ─ Ayano, Eri, Ayumi y Yuka asienten al unísono ─ Pan comido. Voy para allá entonces ¿Vienes conmigo, Ayano?
─ Lo siento, Misa-chan. Tengo cosas que hacer en mi casa ─ Ayano se rasca la mejilla con algo de nerviosismo.
─ Cuánto he de sufrir por un simple sueñecito ─ dice Misao para sí misma antes de salir del salón.
Templo Higurashi
Misao se pone contenta de ver las escaleras que marcaban la entrada al tempo. Bastante le había tocado caminar, y es que había interpretado mal la dirección anotada y se había perdido… en más de una ocasión.
─ Santo cielo. No recuerdo haberme perdido tanto, ni siquiera cuando mi madre iba al supermercado y me terminaba separando de ella. Ahora a ver… Cuántos escalones. Me van a doler los pies para cuando regrese a casita.
Misao sube lentamente las escaleras del templo. Quería regresar pronto, pero sabía que tener prisa no le iba a ser de ninguna ayuda. Mientras va subiendo los peldaños, Misao parecía no darse cuenta de que algunas cosas estaban pasando.
No muy lejos de allí, volando en círculos, estaba un youkai cuervo que había posado sus ojos en la chica de cabello castaño. Veía en esa chica un buen entremés para posteriormente usarla e instalar su nido dentro de su cuerpo. Nadie se daría cuenta de su presencia, así que desciende en picado hacia la chica, pero justo cuando faltaban unos cuantos metros para atraparla, algo surge de entre los árboles y desintegra en el acto al cuervo. Misao voltea, no viendo nada.
─ Seguro que es el viento. El reportero del clima dice que el día de hoy estará bastante movido…
Misao sigue subiendo hasta llegar al jardín del templo. Justo ahí estaba la casa, y eso a Misao le alegraba, pues no quería andar buscándola. A paso calmado va a la entrada, ignorando que tras ella había un oni que se había dado cuenta de la presencia de la chica. Presto a alzar su garrote para matarla, el oni hace amago de correr, pero repentinamente cae muerto, y su cuerpo queda dividido a la mitad. Misao ni siquiera supo que había una criatura tan peligrosa atentando contra su vida.
Quince minutos después
─ Te agradezco que trajeras las tareas para Kagome ─ dice la madre de esta mientras le sirve una taza de té a Misao.
─ No pasa nada, señora. Era mi deber hacerlo.
─ Es una lástima que Kagome no esté ahora mismo por estar haciendo las compras, pero estoy segura de que cuando regrese a clases mañana te dará algo en agradecimiento ─ insiste la madre de Kagome.
─ No será necesario, pero no tendré otra alternativa que aceptarlo ─ Misao se termina su té, recoge su mochila y hace una reverencia a modo de despedida ─. El té estuvo delicioso. Quizá un día de estos nos volvamos a ver.
─ Estoy de acuerdo con eso. Cuídate mucho de regreso a casa, que mi padre anda diciendo que últimamente están surgiendo criaturas raras.
─ ¿Criaturas raras? Pues no he visto a ninguna, pero igual tendré cuidado. Gracias por el aviso.
Misao sale entonces de la casa de la familia Higurashi, y al hacerlo se encuentra con un muchacho de cabellera larga plateada. Parecía que esperaba a alguien para pelear.
Misao se detiene al quedarse mirándolo, y el muchacho también voltea a mirarla. La ropa roja lucía bastante curiosa, por no decir anticuada, además que las extrañas orejas daban ganas de acercarse y apretarlas. Misao había escuchado que Kagome tenía un hermano que era menor a ella, así que era improbable que ese chico fuese su hermano. En ese momento se acuerda de que le habían advertido del novio de Kagome, pero lejos de parecer peligroso o pendenciero, simplemente se veía raro. En todo caso Misao no se le acerca para estar segura, pero sí le alza el pulgar.
─ Buen cosplay.
─ Ahhh… ¿Gracias? ─ le responde el chico algo confundido.
Al día siguiente
─ De verdad no me lo puedo creer ─ dice Yuka entre risas.
─ ¿Me lo juras, Kusakabe? ─ dice Ayumi, también riéndose.
─ Les digo que así fue ─ dice Misao con una sonrisa y haciendo unos gestos algo exagerados con las manos ─. De verdad que me costó un poco asimilarlo, pero lo supe, y pasó lo que les dije…
─ Buenos días, chicas ─ aparece Kagome ─. Muchas gracias por los apuntes, Kusakabe. Ten, a modo de compensación ─ Kagome muestra una pulsera, y Misao la acepta.
─ Kagome, ¿por qué no nos dijiste que tu novio es un cosplayer? ─ Eri casi termina brincándole encima a la Higurashi.
─ ¿Eh? ¿Cosplayer? ─ Kagome parpadea de confusión.
─ ¡Sí! Kusakabe nos dijo que ayer conoció a tu novio, y que resulta que le gusta hacer cosplay de esos animes del Japón feudal ─ dice esta vez Ayumi con emoción ─ ¿Nos dejas conocerlo? A lo mejor es una celebridad del medio y nos lo estás escondiendo.
─ U-un momento, chicas. Esto no es lo que ustedes creen…
Y mientras Kagome tenía a Eri, Yuka y Ayumi encima haciéndole preguntas incómodas, Misao simplemente se ponía la pulsera y la exhibía enfrente de Ayano, la cual le sonríe en señal de que le gustaba.
Fin
Medio loco, ¿no? Pues nada. Espero que les haya gustado mucho, este intento que me ha terminado saliendo de esta manera. No sé si alguna vez vuelva a hacer un crossover como este. Sólo sé que quisiera hacer un yuri KagomexKikyo (miren que ver un par de iniciativas que llevo siguiendo desde el año pasado me vienen inspirando xD). Como sea nos vemos, gente. Pásenla bien, pórtense a la altura y no olviden comerse todo lo que tienen en el plato.
Hasta otra
