La Danza del Fuego

Rara, fenómeno, enferma, psicópata.

Esas eran las palabras con que la gente me describía. Gente cobarde, que no querían sobrepasar la línea de lo moral para mejorar sus experimentos y proyectos científicos.

Usted fue el único que me trató con amabilidad, y vio en mí el potencial que me permitió unirme a su equipo de científicos, para poder cambiar este maldito mundo.

Al revisar detalladamente su plan, sabía que tenía varios agujeros y fallas, era obvio que iba a terminar en un fracaso total e iba a perjudicar a todo el equipo, sin embargo, usted confiaba mucho en su plan. Quería apoyarlo, tal y como usted me apoyó a mí.

Ahora me arrepiento de eso.

Sabía que tenía que haberle dicho, tenía que haber estado con usted, tenía que detenerlo.

Estando aquí encerrada, mi único deseo, es que al menos usted estuviera conmigo en vida.

Líder Maxie.