Hola a todos, yo de nuevo.

Solo unas palabras de aclaración.

La historia no es un crossover con la novela "MARTIAL WORLD", no conocía la historia pero al parecer existe una con ese mismo nombre, pero lo lamento, no es a eso a lo que me refiero en la descripción de la historia, simplemente es al tipo de mundo al que intento integrar a Shirou y también quisiera agregar que el "mundo" que estoy escribiendo es original, salido de mi propia cabecita delirante.

A lo que realmente quería referirme es algo como Xianxia o Wuxia, pero como no todos conocen esos géneros o la diferencia de estos (yo solo entendí la diferencia hace relativamente poco).

Lamento las confusiones, pero para finalizar.

Recuerden darle a favoritos y dejar un comentario en la historia.

Sin nada más que agregar, disfruten el capitulo.


Capítulo 3 - Entrenamiento Físico y espiritual.

¿Hay una razón en concreto por la que no es recomendable un ejercicio demasiado duro para los niños pequeños?

En realidad todo era por los cartílagos y tendones, los huesos y los propios órganos, los músculos no podrían formarse con facilidad pero de hacerlo también representaban un problema, pero pequeño en comparación con los dos antes mencionados. El ejercicio hace que los cartílagos y tendones del infante sean más rápidamente degradados y fácilmente rotos por su falta de durabilidad, la sobrecarga en los huesos tendría un efecto idéntico por la falta de desarrollo mínimo y los jóvenes órganos era un factor importante por su carente capacidad de resistencia, por eso las personas preferían esperar cuando entraran en la adolescencia podrían realizar la cantidad de ejercicio que desearan y con menos posibilidades de problemas.

"¡ARG!"

"¡FHUU!"

"¡BLEG!"

Esa sería la lógica de Shirou y muchas otras personas, pero los quejidos de esfuerzo y la nueva carga en sus pesos no estaban de acuerdo con ese pensamiento lógico.

Shirou conocía las prendas de vestir con peso, de uno a cinco kilogramos, lo había visto de pasada en una tienda de artículos deportivos y la compró como regalo para Juvia. El peso se distribuía por toda la prenda para hacer pensar al cuerpo que tal peso era natural del cuerpo y hacer que este mismo se esforzará de forma natural.

Esas mismas prendas tenían tecnología que la hace cómoda para uno, peso puesto en bolsas llenas del material que agrega el peso y agregadas a un abrigo. por ejemplo claro…Pero a Shirou y compañía le dieron un chaleco de anillos metálicos pesados que por un momento pensó que era una armadura cota de malla y unos anillos circulares, cuatro para ser precisos.

En total eran quince kilogramos.

"¿Tienes problemas con este peso?" Mirgo cargaba sin muchos problemas ese peso en su cuerpo, Shirou lo sospechaba pero el cuerpo del niño o fue bendecido o ya fue entrenado de alguna forma.

Shirou le tenia envidia.

Su cuerpo no tenía signos de músculos, era un cuerpo sano y común para un niño de ocho o nueve años, por lo que era obvio que, al igual que los otros niños, cargar con ese nuevo peso representaba un gran problema.

"No hay problemas…al menos no tanto" Le costaba mantenerse de pie, el chaleco con anillos metálicos no era el problema sino los anillos/muñequeras circulares en sus muñecas y pies los que generaban la mayor pelea e incomodidad.

Ya comenzaba a sentir el dolor en sus cartílagos.

"Al menos no tienes que preocuparte tanto con esto, solo dijeron que nos acostumbremos a este peso…mañana será toda una aventura"

"Ni me lo digas"

El único "Ejercicio" que tenían que hacer ahora era volver caminando a sus respectivas habitaciones con el nuevo peso y mientras tanto acostumbrarse como puedan a ello, en palabras del propio Rikmart.

"acostúmbrense al sentimiento, cargaran con eso hasta que termine el entrenamiento… mañana empiezan el entrenamiento de meditación y verdadero ejercicio" Para finalizar con una fuerte advertencia "Por cierto, aquellos que se quiten los pesos quedan automáticamente eliminados del campamento"

Ningún niño seria expulsado por quitarse los pesos, no puede haber nadie tan idiota.

Shirou caminaba con dificultad, miró a su lado a Mirgo que no parecía tener muchos problemas con el peso, pero aun estaba presente esa incomodidad de un nuevo peso inesperado en su andar.

Ambos iban a la cabeza del grupo, Shirou miró detrás suyo y buscó rápidamente algo llamando la atención de Mirgo.

"¿Qué buscas que te obligue a mirar tanto hacia atrás?"

"...Una niña, tiene el cabello negro largo y ojos rojos"

"¿Ojos rojos? espera, ¿una niña? no me digas que la primavera llegó a mi pequeño amigo" Una sonrisa molesta apareció en el rostro del niño gigante y golpeó la espalda de Shirou.

Shirou no diría que dolió un poco y que casi cayó al suelo.

"No es eso, esa niña me ayudó un poco para entender dónde me encontraba, dijo que estábamos en el mismo grupo y me pareció curioso que no la veo en ningún lado"

"¿Mismo grupo que nosotros pero nunca la volviste a ver?...ni idea, no recuerdo muy bien las cosas pero no recuerdo a nadie con esa descripción" A Mirgo también le pareció un poco extraño, no dudó en ningún momento sobre la veracidad de las palabras de Shirou, no había razón para hacerlo."...¿Podría haber sido de otro grupo en realidad y se equivocó?"

"Dijo que era-"

"Si, si, lo escuché la primera vez, no sé porque pregunté eso…" Mirgo lo pensó por un momento pero solo pensó en una posibilidad "Si no la encontramos podría significar que…¿ya fue expulsada? pero tampoco es posible, nadie es expulsado del campamento tan rápido"

"¿Se sabe cuál fue el expulsado más rápido de aquí?" Fue simple curiosidad para Shirou y una forma de continuar la conversación, ya había abandonado sus esfuerzos por mirar detrás suyo.

"Es bien hablado afuera que los primeros en ser expulsados son "Los niños del mes", hay una prueba que se realiza durante ese rango de tiempo y de esa forma de sacar del medio los niños menos talentosos"

"Solo necesitan nutrir a los mejores, no quieren perder el tiempo con talentos de mala calidad" Shirou en parte podía entenderlo, un sistema similar se aplicaba en la torre del reloj y fue la razón por la que tuvo que salir, se podría evitar con un generoso pago monetario pero ni Shirou y Rin podía permitírselo.

No había que decir que no pudo aceptar la ayuda que Juvia propuso.

"Tenemos que prepararnos para ese momento, especialmente tu" Mirgo miró a Shirou y este lo miró de vuelta "Es para eso que necesitas esforzarte más, el primer o segundo mes no tendría que ser un verdadero problema, dependiendo de la prueba, pero los siguientes serán el verdadero desafío"

"No cantes victoria tan rápido, si me confió puede que sea como uno de esos "niños del mes" de lo que hablas"

"Da igual, pero tal vez en ese momento puedas ver a la niña, no creo que haya sido expulsada…¿Te imaginas que tal vez era uno de los VIP? Jajaja" Mirgo rio con la broma que solo él entendió

"¿VIP?"

"...Mierda, lo olvidé" Mirgo cayó en cuenta con eso de la supuesta "pérdida de memoria" de Shirou "Son los jóvenes maestros del Clan del Lobo lunar, mocosos bastardos que nacieron con una cuchara de oro en sus bocas. Supuestamente son muy talentosos, pero solo son superiores por los caros elixires que consumieron desde recién nacidos…seguramente ellos entrenen en otra parte, es imposible que estén en este campamento ¿Seguro que no te lo imaginaste?"

Mirgo habló primero con mucho desprecio en su voz pero luego cambió a una con clara duda mientras Shirou escuchaba, no prestó atención a los prejuicios y las dudas, solo tomó nota de lo importante.

Clan Lobo lunar.

"¿Ese clan Lobo lunar tiene algo que ver con este campamento Lobo sombrío?"

"Son ellos los que organizaron este campamento y los niños que completan el entrenamiento entran en sus filas y son cuidados bajo sus alas. Se dice que es una tradición familiar antigua para ser parte de la familia pero es solo eso, antiguo, ahora solo somos agregados como guardianes"

"¿Solo ellos hacen algo como esto?"

"Si y no, hay otros clanes como el clan Colmillo venenoso que también entrenan a los próximos maestros de veneno o el clan burbuja divina que entrenan exhaustivamente a sus adivinadores, pero sus números son muy reducidos en comparación a nosotros"

Con cada palabra Shirou conseguía otra cosa por la que preguntar ¿Maestros de veneno? ¿Adivinadores? También quería preguntar un poco más sobre esos clanes mencionados así como los otros que existían allí afuera.

"por como habla parece hablar de un sistema social asiático, con los clanes como signo importante, pero el idioma es básicamente japonés. Quiero preguntar sobre esa ciudad Luna perpetua y el exterior en general."

"Rayos, yo solo quisiera saber como el clan pavo real consigue a sus acolitas o el pabellón rosa, jejeje, juro que echaré un diente a toda esas bellezas"

"¿Qué tienen esos dos? ¿"Prostíbulos?"

"Puff, esa palabra se le queda corta, es básicamente el centro de la lujuria hecho clan, es una fuerza verdaderamente considerable por su recolección de información pero también tiene negocios de placer que todos hablan de ellos como algo fuera de este mundo…No digas a nadie que yo dije esto y mucho menos a mamá"

Shirou solo sonrió y negó con la cabeza. Pensó en esos dos lugares, ambos estaban conectados a negocios de placer, era obvio que su principal negocio fuera la recolección y venta de información.

En ese tipo de lugares, los ricos y poderosos pasaban su tiempo, derrochaban su dinero con tal de tener una buena bebida y una bella compañía, no es extraño que esas dos cosas fueran justamente lo que se necesitaba para que cualquiera tenga la boca suelta. La información lanzada por accidente era como pescar, tenias que esperar el momento para obtener una recompensa que podría ser un pequeño pez patético o podría ser un gigantesco pez gordo.

Donde había mujeres si o si había alcohol, pero donde había alcohol no necesariamente habría mujeres, los prostíbulos eran el principal centro de información en cualquier mundo seguido muy de cerca de los bares.

Era beneficioso saber donde se ubican esos lugares con antelación, nunca viene mal saber donde se vendía la información.

"Quien sabe, tal vez hasta podría acompañarte"

"HA, Sabía que no traicionarás a tu hermano, definitivamente recorreremos esos valles y montañas hasta que tengan nuestros nombres"

El pelirrojo pensaba con la cabeza de arriba y el peli celeste pensaba con la cabeza de abajo.

Algunas veces dos cabezas no piensan mejor que una.

"¿Vas a hacer algo luego de llegar a tu habitación?"

"Si, la cena se entregará en algunas horas" Shirou no recibió el "almuerzo" que le entregaban durante su encierro y considerando todo el tiempo que pasó no era erróneo decir que la comida seria la "Cena" "Quiero intentar hacer algo de ejercicio con esto encima, Tengo que entrenar cuatro veces más que los demás, después de todo"

"Mhh, totalmente de acuerdo, yo también intentaré hacer lo mismo, en comparación a los demás, este peso no es demasiado para mi, tal vez necesito agregar un poco de esfuerzo de por medio para igualar el nivel"

¿Era extraño que Mirgo pareciera un chico en la entrada a la adolescencia cuando apenas tenía diez años? Shirou tenía nueve, el propio Mirgo lo confirmó, el peli celeste solo era un año mayor que el pelirrojo y ya lo supera en dos cabezas, casi dos cabezas y media, pero no era lo único llamativo.

Su sorprendente fuerza.

"¿Enserio no tienes problemas con eso?" Shirou no tenía un cuerpo trabajado, esperaba que Mirgo tampoco lo tuviera pero no podía asegurarlo.

"No, Supongo que es uno de los beneficios del elixir purificador de núcleo, estos pequeños serán verdaderos monstruos en un futuro" Alzó los brazos y los flexiona, ni un gramo de músculo apareció y al parecer avergonzó un poco al niño. "Crecerán…me encargaré de ello"

"Será mejor que no te excedas" Fue lo último que dijo antes de que viera el largo pasillo de las habitaciones.

Ambos se despidieron hasta el próximo día, que ninguno podía esperar a que llegara.

Shirou tomó un poco más de tiempo en llegar a su habitación que Mirgo que estaba muy cercano a la salida del lugar, no estaba muy contento de estar tan alejado de Shirou pero cedió por el propio pedido de Shirou.

Solo en la privacidad de su habitación fue que le permitió soltar un suspiro que estaba resistiendo liberar, la carga que le fue entregada era realmente incómoda, podía sentir su piel ser pinchada algunas veces por el chaleco de metal.

Pondría una capa de tela entre medio pero solo tenia la ropa que actualmente vestía, que también se estaba llenando del sudor por el esfuerzo. El pelirrojo procedió a quitarse la camisa y saborear la frescura de la fría habitación.

"Bien, Ahora es momento de continuar"

Separó los pies a la misma distancia que sus hombros e inició a subir y bajar.

Comenzó con sentadillas.

La influencia de Juvia en el grupo era grande, si no fuera por ella Shirou, Rin y Sakura podrían no concentrarse tanto como lo hicieron en el ejercicio físico. El pelirrojo vio los claros beneficios de tener un cuerpo fuerte y las otras dos entendieron que la buena figura que tenían no se mantendría con el tiempo…y tampoco querían que Juvia le tomara ventaja.

El recuerdo llegó y llenó de un cálido sentimiento en su pecho.

Sentadillas laterales, giro ruso, flexiones spiderman, plancha y otros ejercicios diversos.

El cuerpo le estaba gritando por piedad, pero Shirou no estaba prestando atención, había experimentado estados de cansancio mucho, mucho peores a lo que estaba sintiendo y una de las cosas que Juvia decía es que el ejercicio debía realizarse hasta el fallo.

*TOC* TOC* TOC*

Fuertes golpes en su puerta lo sacaron de sus pensamientos, detuvo su movimientos y tomó un segundo para respirar, caminó a la puerta y miró afuera, no vio nada, pero si olió algo, miró abajo y vio una bandeja con una demasiado generosa cantidad de comida. Shirou no dudó y la agarró, comenzando a devorar el plato.

Era mejor estar concentrado para el día siguiente.

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Despertar con dolor en el cuerpo no es extraño, lo que sería extraño es no sentirlo.

Shirou estiró un poco los músculos para evitar algún posible calambre, tenía a Mirgo a su lado haciendo lo mismo por recomendación del primero.

"¿Algo interesante que tengo que saber sobre este entrenamiento?" preguntó Shirou mientras movía las piernas, sus músculos inferiores eran los más afectados por los ejercicios del otro día.

"Lo siento, pero también desconozco lo que viene, solo tienes que saber que esto es lo que nos permitirá ser verdaderos cultivadores" Mirgo masajeó los hombros mientras movía su cuello con movimientos circulares. "Lo único que sé es que debemos tener una técnica para poder meditar como corresponde, pero más que eso lo desconozco"

Habría que esperar entonces.

Shirou y Mirgo eran de los primeros que llegaron al lugar, atrás había quedado el ser despertados por los examinadores y ser traídos al lugar de entrenamiento. Shirou tuvo que despertar a Mirgo para que el perezoso niño pudiera llegar a tiempo y puede que haya hecho el proceso un poco ruidoso a propósito para despertar a los otros niños de las habitaciones adyacentes.

"¿Todavía no estás acostumbrado?" Mirgo preguntó cuando vio a Shirou recolocar el chaleco de metal y las muñequeras metálicas para que sea más cómodo.

"Es imposible acostumbrarse tan rápido, será un proceso largo" no era como si los músculos pudieran crecer lo suficiente de un día para el otro.

La incomodidad era una cosa y el dolor del ejercicio era otra, ¿tal vez podría pedir un cambio de ropa a los examinadores y utilizar esa camisa para evitar el incómodo contacto del chaleco metálico y su piel?

Podría intentarlo solo necesitaba encontrar a un examinador cuando no estuviera ocupado.

"¿Cuál crees que será más desafiante? El entrenamiento físico o la meditación"

"Ya sé lo que me espera en el entrenamiento físico y desconozco por completo la "meditación" a la que nos someteremos...es un poco obvio cual será más difícil"

"Quiero pensar que eso será lo más sencillo, hace que no me preocupe tanto por ello"

"¿No sería mejor esperar lo peor y así estar más preparado?"

"¿Bromeas? Así me deprimiré tan rápido, además que seria demasiada presión, prefiero relajarme y que fluya"

"Espera lo mejor y prepárate para lo peor"

"¿No estás actuando demasiado cerebrito hoy? Es raro verte actuar de esa forma, eran mejor antes cuando me seguías y confiabas en mis tonterías"

"Entonces sabes que son tonterías"

"Estoy muy seguro que todavía hay suficiente tiempo para que te dé una pequeña paliza"

"Prefiero la paz y tranquilidad...suficientes bromas" Shirou señaló con la mirada hacia el frente a Mirlo, allí se encontraba esperando Rikmart con dos hombres ocultos con capas, cada uno con un saco en su espalda.

Shirou solo se había dado cuenta por casualidad.

La conversación de los niños comenzó a desaparecer lentamente cuando descubrieron la presencia de los examinadores, en menos de dos minutos el lugar ya estaba en completo silencio y con los niños mirando fijamente con una postura firme a Rikmart.

"...Recomiendo no familiarizarse demasiado con sus compañeros" Inició diciendo el maestro "Entiendo la necesidad de socializar pero realizarlas bajo tu propio riesgo, porque aquel que se encuentra a tu lado es tu competencia directa hacia tu éxito futuro"

Los niños miraron incómodamente a su costado a la persona con la que estaban hablando, Shirou sabía que todos los niños presentes venían de orígenes muy humildes y esta era la única oportunidad que tenían para triunfar a lo grande, la misma condición con la que Shirou y Mirgo cargaban.

"Con tal de que puedan entenderlo" Las intención no era crear desconfianza sino decirles una realidad, era imposible que todos los niños pudieran completar el campamento, algunos se quedarán en el camino por no ser suficientemente talentosos. "Ahora iniciaremos con lo siguiente en nuestro entrenamiento, la meditación. Formen dos filas y reciban el manual de la técnica de meditación de los dos examinadores, aquellos que no sepan leer van a la izquierda y esperen mis instrucciones."

Los niños formaron ordenadamente las filas y Shirou se mantuvo pegado a Mirgo en todo momento, preguntó despacio si él sabía leer y recibió un asentimiento de Mirgo. Shirou esperaba que la escritura también fuera en japonés o tendría un pequeño problema.

"¿Ejército de los miles?" Unas palabras en Kanji estaban escritas en el libro de tapa monótona, no había ningún otro escrito, ni el autor o alguna firma.

Mirgo obtuvo el libro primero, estaba hecho con cuero de baja calidad, perforado con aguja e hilo para mantener la estructura del libro de uno de los lados, se lo mostró por un momento a Shirou antes de tener que salir del camino para no entorpecer la fila.

Shirou recibió el libro y se acercó a donde Mirgo, que ya se encontraba leyendo el libro.

"Mantengan la distancia entre ustedes, tomen asiento en el suelo en posición de loto, luego sigan las instrucciones del libro" Rikmart terminó diciendo eso antes de dirigirse hacia el pequeño grupo de niños que no sabían leer.

"...oye, ¿Entiendes algo de esta cosa?" Shirou tenía la misma pregunta que Mirgo.

El libro tenía escrito en él la técnica de meditación llamada Ejército de los miles, era lo poco que se podía entender antes de que todo se volviera demasiado vago para explicarlo. Estaba dividido en distintos pasos, eso Mirgo y Shirou podía entenderlo, pero todos los pasos estaban escritos de forma muy confusa, primero hablaba sobre la importancia de la respiración para luego hablar sobre los caminos de qi, la filosofía de la técnica y solo entonces hablar sobre cómo realizar la respiración de la técnica.

Todo eso con más vueltas que a uno le gustaría ¿Tanto le costaba escribir que hacer solamente?

"Nada" Shirou y Mirgo no eran los únicos con ese problema.

Los niños en los lados estaban rascándose la cabeza por estar peor que Shirou y su hermano…¿hermanastro? como sea.

Se quitó los pensamientos innecesarios de la cabeza y comenzó una lectura seria de todo el libro, no había tantas páginas como para ser un problema, también tenía una velocidad de lectura respetable.

Mirgo miró como algunos niños dejaron el libro a un lado y cerraban los ojos, eso generó impaciencia en él, no dudó en mirar a Shirou con preocupación pero lo vio muy concentrado mirando el libro.

Concentrado sin signo de impaciencia o temor.

Lanzó un suspiro e intentó una vez más entender lo que había el libro.

En el fondo del grupo, un trío de niños muy reconocibles estaban completamente despreocupados o al menos el cerdito lo estaba.

"¿Tantos problemas solo por esto? al final la basura, basura será." los niños de los alrededores se movieron un poco más lejos del niño con sobrepeso con miradas de clara insatisfacción.

¿Era necesario ser tan molesto con eso?

"Lo que se esperaba del joven maestro, pero…¿Podría ayudarnos un poco?" El enano moreno pidió tímidamente ayuda al cerdito.

"¿Por qué tengo que perder mi tiempo en eso? Ya practiqué todo esto hace mucho y es extremadamente aburrido, si intento enseñarte podría morir de aburrimiento hasta que lo consigas."

El cerdito ya no prestó atención al enano y miró con odio a una dirección, no es raro verlo mirando al pelirrojo espeluznante de antes. Verlo lo llenaba de furia porque le recordaba el vergonzoso encuentro que tuvieron.

Fue intimidado.

El cerdito no podía compararse con los clanes de alta estirpe y mucho menos a clanes como el clan Colmillo venenoso, el clan Burbuja divina o el clan Lobo lunar, solo era parte de un clan comerciante relativamente rico pero extremadamente pobre con los clanes que eran su competencia.

Clan Porcino de oro.

Esa fue una de las razones por las que se encontraba en el campamento de plebeyos y no en la zona de entrenamiento Vip con los otro jóvenes maestros, simplemente no cumplía los requisitos.

Pero le gustaba estar aquí.

La situación del cerdito era como un pez gordo en un estanque pequeño, tenía la ventaja frente a tantos pecezuelos, mejor educación, mejores técnicas de meditación y hasta entrenamiento marcial, en su cabeza el cerdito estaba completamente convencido que era la única gema alrededor de tanta basura.

Era de esperar que su encuentro con Shirou le hubiera marcado tanto, nunca había recibido esa clase de trato cuanto estaba en su hogar y el nuevo sentimiento de inferioridad lo incomodaba hasta la locura y quería venganza.

Solo que sus observaciones iniciales ya encontraron problemas.

"El instructor de mierda lo está vigilando" El cerdito vio como la mirada de Rikmart ya había caído tres veces en el pelirrojo, el instructor nunca miraba fijamente a un niño y solo miraba por el área por encima, pero la mirada al pelirrojo era directa.

¿Qué clase de truco había utilizado para llamar la atención del instructor?

"Con el instructor mirándolo no podré hacer nada en los entrenamientos y no quiero intentar algo antes de eso para evitar problemas…" El tamaño de su barriga no significaba que su cabeza no tuviera inteligencia, había recibido educación completa de los mejores eruditos que su familia podía pagar, tonto no era.

El interés del instructor podría significar que lo mantenía a ojo crítico, vigilado y observado, es lo que pasa cuando te vuelves en el foco de interés de una figura superior.

"Tks" chasqueó los labios y se centró en la meditación, era mejor seguirle el juego al tonto ejercicio para no obtener una llamada de atención, pero se encontró pensando en una solución a su problema.

No podía permitir que pasen por encima de él, no cuando el causante era un miserable plebeyo espeluznante.

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Shirou no entendía si tenía que pasar algo especial o un sentimiento extraño en su cuerpo pero no había pasado nada…o mejor dicho no pasa nada, todavía está en ello. Miró a su lado y vio como Mirgo ya dejó a un lado el libro y cerró los ojos.

Al menos uno de los dos ya había resuelto el problema.

Algo estaba haciendo mal.

"Cierra los sentidos mundanos, respira al mismo ritmo y siente el qi atravesar tu cuerpo, guíalo por el camino correcto y céntralo en tu vientre, en tu dantian" Shirou podía hacer los primeros dos pasos pero el tercero no lo lograba, simplemente no sentía nada.

Podía sentir el qi residual en su cuerpo de Rikmart y el otro hombre, intentó buscar ese mismo sentimiento a su alrededor pero no encontró nada, ni un rastro de algo remotamente similar.

Cualquiera comenzaría a desesperarse en su situación, pero Shirou logró sin problemas mantener la calma.

"Cerrar los sentidos mundanos, el tacto, el olfato, el gusto, el oído y la vista" Cerrarlo no era como si ya no pudiera escuchar algo o similar, era simplemente entrar en un estado de máxima concentración capaz de ignorar esos sentidos y dejarlos en segundo plano.

Sentidos mundanos era simplemente aquello que no permitía a las personas entender el otro lado de la realidad, podría decirse que eran los sentidos físicos más no los espirituales o poco convencionales.

Y Shirou tenía un sentido que era poco convencional.

"es mejor intentarlo, no pierdo nada"

No se concentró en nada más que en su olfato y el sentimiento de la energía residual en su interior, no es raro que en poco tiempo logró ignorar todo lo demás y mantener ese estado por mucho tiempo.

No estaba en la "Oscuridad" por sus ojos cerrados, estaba dentro de su cabeza esperando una sensación muy conocida entrar por sus fosas nasales.

El primero era el olor de su alrededor, el primero al que reaccionó fue al olor rocoso de Mirgo, era como la tierra pero con más impacto que recordaba al golpe de una roca pero al olfato.

Shirou se concentró en eso como primer experimento.

Su olfato muchas veces era comparado a un animal cuando el mana estaba relacionado, le permitía adquirir un poco de conocimiento en cuanto a las habilidades de los Magus con los que se enfrentaba porque ese era el olor "mágico" de su cuerpo, era un sentido que era completamente distinto al olfato pero se manifestaba a través de ese sentido físico.

Se centró más en el sentimiento como podía, concentración.

El olor a la roca lo guio hasta Mirgo que se encontraba a su izquierda, por lo que comparó ese olor con la energía en su cuerpo. La diferencia era mínima, la diferencia apenas y era la "sustancia o densidad" de la misma energía pero era teóricamente lo mismo.

Fue un instante pero Shirou pensó que consiguió algo.

Dio una lenta pero continua respiración, más olores lo asaltaron, algunos era como el carbón mojado, otros como el humo, otros como la humedad del mar y otros como el olor del bosque.

Los comparó todos el uno al otro y se tomó su tiempo, necesitaba acostumbrarse a esa diferencia entre el "mana" y el "qi", esa diferencia de densidad que su olfato tenía dificultades en "agarrar".

Hasta que algo hizo click correctamente.

Su olfato y otros sentidos fueron asaltados bruscamente por esa misma energía residual dentro de su cuerpo pero desde el exterior, no era débil pero tampoco era demasiado fuerte, lo sentía recorrer la superficie de su cuerpo como si el aire fuera pero el sentimiento era completamente distinto, solo era similar a eso.

La energía en su cuerpo también reaccionó al cambio abrupto y lo sintió con mucha más claridad que antes.

Shirou se sentía como si pasó a estar al fondo de una piscina y como si hubiera bebido mucha agua en su interior, sustancia que podía mover, no sabía cómo pero lo sentía.

Sentía que podía controlar esa energía residual.

Pensó que quería mover esa energía por sus meridianos y esta cumplió con la orden, no era como si Shirou hubiera imaginado una mano para guiar ese qi residual, fue simplemente un pensamiento, no, menor a un pensamiento y la energía lo cumplió.

Como cuando quieres mover un brazo, no "piensas" en mover el brazo, solo lo haces.

El lugar por donde pasaba ese qi residual, Shirou lo podía ver, era como si sus propios sentidos fueran extensión de esa energía y viceversa, ahora entendió mejor a qué lugar tenía que mover ese qi.

El camino ya estaba allanado gracias a la limpieza que recibieron sus venas, por lo que la dificultad era inexistente, sin signo de rechazo u obstáculo, en menos de diez minutos logró hacer un rotación completa del qi en sus venas.

Si la limpieza de su cuerpo fue como quitarse un peso de la espalda, realizar la técnica de meditación fue como tomar esa bebida energética que Rin y Juvia tomaban algunas veces.

Era una combinación entre Café, cítricos y una lata de monster.

Guio la energía al centro de su vientre e intentó reunirlo en su dantian, pero apareció el primer problema.

Chocó con una pared, literal y figurativamente.

El dantian en su vientre no estaba colaborando, estaba completamente bloqueado y no permitía el paso del qi en su interior. Shirou frunció el ceño por eso, no esperaba ese problema, volvió a intentar pero el resultado fue peor ya que no hubo efecto alguno.

Necesitaba más potencia para abrir su dantian.

Ahora entendía un poco más. Volvió a hacer circular el qi por su cuerpo, pero notó un pequeño problema importante y era con respecto al qi residual.

Era menor que al inicio.

Shirou se tranquilizó y circuló el qi restante, la diferencia tampoco era tan grande, solo que ahora necesitaba prestar atención a ese detalle. Con cada circulación la energía se volvía cada vez más rápida y potente, también notó que comenzó a descontrolarse y volverse caótico.

Si tuviera que cuantificar el qi, antes tenía cien y ahora solo tenía setenta y cinco.

Fue solo el primer intento pero ya había perdido el veinticinco por ciento, un poco más o un poco menos.

Shirou ahora entendía un poco el sinsentido del libro, el qi dentro del cuerpo debe ser igual que la marcha de un ejército, coordinado pero rápido, fuerte pero sutil, animado pero calmado, sospechaba que un poco más y todo se le saldría de las manos, comenzó a batallar para mantener el control, pero aun así logró mantenerlo y lo dirigió rápidamente al dantian.

Llegó como su nombre lo indicaba, un ejército de miles de soldados pasando por encima de cualquier cosa sin piedad alguna con tal de seguir avanzando, el dantian no tuvo oportunidad y abrió sus puertas para que el qi ingrese, una vez todo ingresó volvió a cerrarse a cal y canto.

Solo entonces Shirou pudo suspirar aliviado y abrir los ojos.

"Te tomaste tu tiempo" Mirgo se encontraba sentado frente suyo, parpadeó un momento y miró a su alrededor.

No había muchos, pero afortunadamente todavía había algunos chicos sentados y meditando, no fueron muchos pero al menos no fue el último de ellos. Shirou alzó una ceja hacia Mirgo, al parecer el pequeño gigante tenía talento para esto de la cultivación.

"¿Ya terminaste?"

"Si, hace un momento, fue jodidamente difícil entender lo que decía ese libro tonto, mi cerebro casi se pudre" Alzó sus manos en su cabeza y comenzó a palparla.

"Ahora que terminamos, ¿Qué hacemos?" Shirou y Mirgo se levantaron, ambos no sabían cuánto tiempo había pasado en realidad desde que iniciaron, meditar con tanta intensidad podía hacer olvidar a uno el paso del tiempo.

"A esperar el día siguiente supongo, vi como algunos simplemente se levantaron y se largaron…haa~, no quiero volver a hacer esto de nuevo mañana, apenas y pude aguantar hoy"

"Solo puedo darte ánimos"

Mantenerse en una posición obligaba a uno a estirar los músculos para quitar la incomodidad, pero Shirou se sentía fresco, sin cansancio alguno y con mucha energía por gastar.

También estaban las nuevas sensaciones que había experimentado.

El pelirrojo miró hacia Rikmart.

Antes de acceder a su dantian, lo único que podía ver o sentir era lo usual en cualquier otra persona y lo que cualquier otra persona podría ver, pero ahora la diferencia era que él podía "sentir" la cantidad de qi que el hombre poseía.

Comparado con su qi, era como comparar una miserable gota de agua contra la inmensidad del océano, hasta era muy posible que no estuviera sintiendo todo lo que realmente tenia.

Lo que estaba viendo se sentía como el exceso, qi que era desperdiciado por el mismo cuerpo.

"si ese es su exceso de qi, no puedo imaginar su fuente principal" Al parecer se mantuvo mirando por demasiado tiempo porque su mirada fue de vuelta por Rikmart.

Un intercambio de miradas puntual pero suficiente para el mayor.

Shirou fue despedido con una sonrisa de lado de Rikmart.

"Que mocoso más curioso, ya logró acceder a su dantian en el primer intento" Si antes tuviera dudas, entonces se esfumaron con rapidez. Ya sabía sobre la sensibilidad del niño al qi pero no esperaba que pudiera realizar correctamente la técnica de meditación: Ejército de los miles en un solo intento, eso ya no era ventaja genética como su cuerpo especial o venas espirituales.

Talento.

Lo mantenía expectante a su futuro.