Hola a todos, andaba por aquí y les traje una actualización, espero lo disfruten :) recuerden apoyar la historia con sus estrellitas y comentarios. Hasta la próxima ;)


Nota: No al plagio por favor, copiar una historia que no es tuya y ponerla en otro sitio bajo tu nombre es plagio. Si ven mis obras en algún lado sin mi permiso ni mi nombre... avisen y/o denuncien al autor, gracias ^^


NADIE, SOY YO

Capítulo 34 – Planeando su Desdicha


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La noche está a punto de tocarla, extiende su mano y puede ver cómo la luz gradualmente se desvanece, mira hacia arriba, el auto de Burnin es muy diferente al de Endeavor, mira por la ventana y ve cómo cada farol cercano a la autopista se ilumina, era un espectáculo en sí mismo.

— ¿No es grandioso? Ya tenemos muchas pistas y en nada, encontraremos al falsificador jaja

— Es cierto —miró a Burnin— perdona que te haya pedido llevarme a UA —bajó la cabeza— todavía tengo responsabilidades como estudiante, discúlpame por la molestia.

— ¿Molestia? Bromeas, es divertido conducir por la autopista, por lo general voy de un lado a otro persiguiendo villanos y ahora, hacer algo de trabajo de investigación es divertido. Me siento como un detective de antaño —rió levemente.

— ¿No habías hecho esto antes? —preguntó Momo.

— Para nada —una de sus manos soltó el volante para arreglar algunos cabellos sueltos en su rostro— creo que no debería hacer siempre lo mismo, ¿no crees? Endeavor dijo que debía superarme, es posible que quiera ascenderme, quién sabe —se encogió del hombros volviendo a poner ambas manos al volante.

Endeavor siempre hacía cosas como si supiera por donde iba, era raro… porque estando cerca suyo se desordenaba, pensó Momo para sí, era como si no pudiera ordenar sus pensamientos, se queda en silencio o la mira con curiosidad, ¿acaso la estaría estudiando como una rata de laboratorio?

Giró su cabeza nuevamente hacia el camino, todo pasaba más rápido, Burnin tampoco era conocida por manejar con calma, en el horizonte, notaba como una luz naranja se iba poco a poco extinguiendo, pensó de inmediato en el pelirrojo, una ligera sonrisa se mostró, lo recordó y fue feliz por un segundo sin notarlo.

— ¡Yaomomo! —gritó Burnin.

— ¿Qué? —preguntó confundida y asustada—. Perdón, sólo… —estaba nerviosa— ¿qué decías?

— Tu teléfono está vibrando en tu cartera, ¿no lo notaste?

La respiración se le fue por un segundo de sorpresa, agarró aquel teléfono y contestó de inmediato al ver quién era.

— ¿Dónde estás? —preguntó la voz de una ranita.

— Tsu —respondió animada.

— Yaomomo-chan la proyección de los vídeos que hicimos para el proyecto grupal está a punto de iniciar, además el consejo de maestros vino, con el director y el profesor Aizawa y tu cinta es la primera, deberías apresurarte.

— ¿Qué cinta? —preguntó sin entender.

— Tu cinta de presentación —respondió Tsuyu.

Se quedó en blanco, ¿cuál cinta? Volvió a preguntarse a sí misma, no había entregado nada, no sabía si quiera de lo que hablaba, había cometido el error de no presentarse a muchas de las reuniones grupales y ahora estaba en el limbo.

— Shinsou-san dijo que la enviaste con un mensajero, ribbit —dijo la ranita, a lo que Momo se quedó en blanco porque un flashback vino a su mente.

La cinta, la cinta del estacionamiento, ¡esa maldita cinta! De pronto aquel espacio dentro del auto de Burnin se hacía más angosto, no podía respirar de imaginar… de pensar lo que contenía, lo que Shinsou estaba a punto de hacer.

— ¿¡Qué hace él con nosotras!? —preguntó nerviosa y levantando la voz.

— Aizawa-sensei lo asignó a nuestro grupo, se acopló muy bien —sonrió— nos ayudó a organizar muchas cosas, incluso la presentación del proyecto en la sala de maestros para gran parte del consejo escolar.

— ¿Por qué no me dijeron nada?

— Mina trató de contactarte cuando lo añadieron pero tu teléfono estaba fuera de servicio, no creímos que fuera de gran importancia, ¿pasa algo? —preguntó preocupada por la reacción de la pelinegra.

— No —dijo intentando esconder su angustia como un suspiro— todo está bien —su voz temblaba— ¿a-a qué hora inicia la presentación?

— En una media hora —respondió la ranita y se distrajo— Yaomomo-chan perdón, tengo que irme, te veo pronto —se despidió y colgó.

Momo colgó también al momento, se quedó viendo la carretera, Burnin la notó ensimismada, se preocupó por aquella reacción pero no supo como abordar el tema y aceleró.

— ¿¡Ah!? —respondió asustada a la súbita velocidad.

— No llegarás tarde a tu presentación —le animó con una gran sonrisa.

La pelinegra no pudo asentir pero le alegró que Burnin fuera tan considerada; fuera de eso podría llegar a tiempo, quitar esa dichosa cinta de las manos de quien quiera que esté a cargo de la presentación y evitar que destruyan su carrera exhibiendo eso a toda su escuela. Nadie debía saber de su contenido, porque si así fuera, su vida y la vida de su amado estaría en gran peligro, ¿cómo le explicaría esto a Amalaba? No le creería y destruiría la cura en cuanto viera que ella es un caso perdido.

Los minutos pasaron mientras Momo moría lentamente, ésta respiraba cada vez más agitada, su pecho no paraba de respirar hondo, como si hubiera corrido una maratón, como si estuviera con menos aire del que tenían todos los demás, como si alguien pusiera una carga enorme sobre su pecho, aplastando cada órgano vital, haciéndola sangrar…

— Adiós —se despidió Burnin, mientras Momo salía disparada del automóvil de su compañera.

Estaba en la puerta de UA, se quitó la gabardina que usó en el viaje, traía sólo una camisa que le quedaba un tanto ajustada, unos pantalones en campana hacia abajo y zapatos de tacón corto, a pesar de no planear su atuendo, se veía bien, bien, pero no cómoda, corrió con calor en la planta de sus pies por el camino asfaltado por casi 5 minutos, desde la entrada hasta las puertas del salón de presentaciones, era un tramo largo. Se detuvo en la entrada mientras extendía su mano.

— "¿Y si dejo que todo siga su curso?" —se preguntó.

Estaba harta de sufrir, de tener que alejarse de Shoto, de mentir, de esforzarse para complacer a alguien como Endeavor, cansada de atormentarse por cada paso que daba y sobretodo, HARTA de vivir al son de Shinsou.

— "Él…" —dijo mientras tocaba el pomo de la puerta del salón y lo giraba para abrirla— "él es una pesadilla" —si dejaba que todos supieran que acosó a Endeavor, no tendría ni un peso más encima.

Tan pronto abrió la puerta, notó como un sonriente pelimorado sinvergüenza la veía desde el escenario, junto a un a máquina que él empujó hasta llevar a un costado.

¿Cómo no lo pensó? Shinsou era el encargado de las cintas y de la presentación, él la puso en primer lugar, él movió todos los hilos para lastimarla, caminando por un costado de los asientos, notó como Nezu estaba en frente comiendo galletas, mientras Aizawa leía unos informes, All Might parecía revisar su celular y finalmente, a un costado de todo, estaba… su bicolor, quien giró hacia ella para mirarla con esos hermosos ojos tiernos, ella tuvo que contenerse y esquivar su mirada para caminar a toda prisa hacia el escenario, donde Shinsou se había escondido con la máquina proyectora.

— ¡Detente! —gritó desde el fondo del escenario, era un lugar amplio.

Shinsou se detuvo y giró hacia ella, no tenía la máquina de proyección con él, ni ninguna de las cintas, estaba solamente él y nada más. Las chicas a su alrededor no prestaron atención y aquellos quienes lo ayudaban siguieron haciendo lo suyo, todos estaban tan ocupados que no prestaban atención.

— Llegas un poco tarde —dijo él mientras Momo se acercaba a paso fuerte.

— ¿Qué haces? —preguntó molesta.

— Yo no entregué ninguna cinta —le dijo pero con tono contenido.

— ¿Ninguna? —preguntó descaradamente Shinsou.

Estaban frente a frente y Momo no levantaba completamente la frente, se sentía avergonzada de dar la cara, sí, pero tenía un severo caso de dignidad atracada, la molestaron tanto que parecía estar a punto de pisar los pies del pelimorado y mirarlo desde arriba.

— ¿Qué contiene la cinta con mi nombre? —preguntó y una voz en el escenario la distrajo, era Mina, haciendo la presentación del evento.

— Uh… es posible que lo averigües junto con todos los demás —se agachó levemente para ir al oído de Momo— la amante del número 1 no debería ser tan insolente.

— Yo…

La presentación de Mina estaba terminando, esa voz con un micrófono hizo que el cuerpo de la pobre pelinegra vibrara de miedo, completamente tensionado, todo esto hizo que perdiera la cabeza y en lugar de llamar la atención severamente de Shinsou, se dispuso a correr al escenario, a donde, se detuvo, la máquina de proyección estaba al otro lado de donde se encontraba ella, tenía que pasar por en medio de aquel iluminado y abierto lugar o dar una vuelta completa, ¿qué haría?

— MUCHAS GRACIAS A TODOS, POR FAVOR, UN APLAUSO PARA LA PRIMERA CINTA DE NUESTRO PROYECTO, QUE UNA QUERIDA COMPAÑERA SE ESMERÓ TANTO EN HACER… POR FAVOR- —Mina se detuvo en seco al ver cómo Momo tomaba impulso desde el otro lado para correr hacia ella a través del escenario, bajó el micrófono y le habló— Yaomomo-chan por favor, no-no-no-noooo —le decía conteniendo su voz.

Tan pronto tomó impulso corrió y corrió hasta que chocó con algo y cayó a piso en frente de todos los presentes.

— ¡Ouuuch…! —se quejó Hagakure.

La chica invisible estaba en frente, ¿pero qué demonios hacía ahí? Nadie la veía y de repente había chocado estrepitosa y cómicamente frente a ella, Momo no pensó en más y se levantó adolorida mientras iba hacia la máquina de proyección para buscarla cinta y quitarla.

— Yaomomo-chan, ¿qué haces? —dijo Mina.

— No voy a permitir que muestres esto, perdóname… yo-

— ¿¡Qué está pasando!? —preguntó en tono de grito al ver como la pelinegra había desbaratado la cinta arrancándola y sacándola de su lugar.

— Esto… no debería, es que… —decía, parecía enloquecida.

— Mi cinta… —dijo en tono adolorido Hagakure.

Momo se detuvo.

— ¿Qué? —dijo y vio la cinta mientras leía el nombre.

— Era mi cinta, mi presentación… —comenzó a llorar.

— Pero… ahí dice… —no sabía como explicarse, no frente a todos, no frente al mismo Todoroki que la veía levantando una ceja.

Aizawa se puso en acción y pidió que bajaran el telón mientras otros invitados además de los maestros reían ante tal bochornosa escena, se acercó rápidamente a donde las muchachas estaban, ya con el telón cerrado y preguntó por lo sucedido.

— Perdón, yo…

No podía explicarlo, ni si quiera decir nada, Shinsou manipuló todo para que ella se pusiera tan nerviosa que ni si quiera fuera capaz de contenerse en aquel momento, ¿qué le había pasado para que cometiera semejante tontería? Bajó la cabeza y Aizawa le pidió a Tsuyu que consolara a Hagakure, la pobre chica invisible se preparó por varios días para este momento y con lo sucedido ahora sólo podía llorar.

— Mina por favor intenta arreglar esto y continuar con la presentación que sigue —pidió el maestro pelinegro— Tsuyu ve si puedes arreglar la cinta, al menos para que podamos exhibirla al último —la ranita asintió y se llevó a Hagakure lejos de ahí junto a su cinta— y tú —miró a Momo con mucha seriedad— vamos a hablar a la oficina de maestros, AHORA —añadió con molestia.

— "Pero la cinta… era… mía" —se decía intentando entender toda esa situación.

Se quedó en blanco mientras Aizawa notaba lo ausente que se encontraba, ella definitivamente no sabía qué sucedía, lucía confundida, con los ojos llorosos y tenía una rodilla lastimada.

— Sígueme, ¿sí? —dijo acercándose a Momo y palmeando amablemente su hombro.

La pelinegra salió de su burbuja para hacer lo que le decían, pasó al lado de Shinsou… y entonces, por primera vez, algo se le vino a la mente, el quirk de ese desgraciado y los dispositivos de apoyo que les dieron a todos.

Al dejar el escenario, pasó de lado del pelimorado, éste le susurró en voz baja.

Muy entretenido —murmuró.

Había sido él, ahora estaba segura, Tsuyu no fue quien le llamó, fue Shinsou usando el dispositivo de ayuda que imitaba la voz de su compañera, así también la manipuló sin que se diese cuenta para que fuera al escenario y no pensara dos veces en tomar esa cinta y destruirla.

— ¿Qué sucedió?

— Maestro Aizawa, yo… —sus labios temblaron, no quería llorar pero no podía evitarlo, el cuerpo le dolía, se cubrió el vientre y resintió dolor— lo siento… no sé lo que me pasó.

— Deberías disculparte con Hagakure y con las demás chicas, esto definitivamente afectará la nota de su presentación —detuvo su regaño porque la pelinegra parecía temblar como una hoja— ¿e-estás bien? —preguntó de inmediato el pelinegro acercándose a ella.

— Yo… no lo sé… —arrugó su rostro a causa de un intermitente dolor— uhmm… —cerró sus ojos intentando disimular— tengo que irme —se inclinó y salió de ahí, caminó a prisa por los silenciosos pasillos hasta llegar a la puerta de salón de eventos, se dispuso a empujarlo.

— ¿Mucha prisa? —Shinsou estaba ahí, mirándola desde fuera del salón, parado como si quisiera impedir que se fuera.

— No tengo tiempo para esto —le contestó Momo, tenía una mano aún sobre su vientre bajo.

— Esto fue sólo una advertencia, estoy seguro de que sabes lo que sucederá luego, haré de tu vida un infierno hasta que confieses la verdad.

— Si continúas, le diré al maestro Aizawa el uso que le das a los equipos de apoyo que desarrollaron para ti —amenazó Momo.

— Hazlo —contestó desafiante y sonriendo mientras hacía su cabeza para atrás— esperaré sentado.

— Podrían expulsarte.

— Supongo que tienes pruebas que te apoyen —respondió divertido y cubriendo parte de su boca con su mano, como si estuviera conteniendo una risa.

— Tengo la llamada de Tsuyu registrada en mi teléfono, pero ella no llamó, significa que tú usaste o tomaste su teléfono en algún momento, además ella dirá que no recuerda haberme llamado, tengo pruebas.

— Oh… si, la llamada. Suenas muy convencida, creo que comienzo a tener miedo —se burló colocando una mano en su cabellera.

— Tsuyu dirá qué-

— No tendría más remedio que enseñar esa cinta, supongo que estamos en un camino cerrado.

— ¿Qué?

— Puedes gritar a los cuatro vientos lo que sucedió, decir que usé mi quirk para una finalidad vana, pero yo empezaré a sentir… —bajó su mano desde su cabellera hasta su cuello— la necesidad de escupir todo esto que tengo atorado en la lengua y quizás me asuste tanto que les enseñe la cinta a todo mundo, podría incluso hacerme miembro del club de periodismo, subir una foto tuya con Endeavor no es tan difícil.

Momo quedó impactada, él tenía ya una cubierta, era un miserable, pensó, ¿cómo podía atormentarla así? Oh… recordó que nadie debía saber sus verdaderos propósitos; este camino espinoso, lleno de miramientos, sospechas y dolor, era sólo suyo, porque si hablaba, Todoroki pagaría porque no recibiría el medicamento, porque Amalaba se lo advirtió, porque la cura… la cura tiene precio, y está sellada en su dignidad.

— No puedo hacerlo —confesó intentando sincerarse, quizás para probar suerte, algo debía convencer a ese testarudo—, no ahora, pero si me das tiempo —levantó la mirada decidida— te daré mi cabeza, mi carrera, todo… sólo… deja —el aire se le iba, tragó saliva y empujó la puerta para salir de ahí— ¡deja de atormentarme! —le gritó al aire libre girando hacia el pelimorado, quien la seguía para no perderla.

Finalmente pudo respirar, fue como si el aire que había acumulado en sus pulmones saliera de sí, como si la tierra comenzara a dar vueltas y entonces, perdió el control y poniendo sus ojos en blanco se desmayó.

Todo era negro, desde el cielo, hasta su corazón, no veía nada, sólo escuchaba la voz ahogada de Shinsou y eso le agradaba, si se ahogaba, podría finalmente desaparecer, como ella misma…


Fin de Episodio 34