Habían pasado días desde aquello, y Liam tenía una nueva ocupación. Era hora del Quidditch, y Emma se lo hizo saber a Liam. El chico se la paso entrenando con los de gryffindor, era lo suficientemente listo para saber que Emma aprovecharía que estaba cuando Susana le enseño a jugar mejor. Y así fue, el día del primer partido, Emma se encontraba recordándole al equipo como evitar a Liam.

-así que, Raine, tu vienes por aquí, porque Liam va a venir por aquí – explicaba la pelirroja

-no deberías arruinar las jugadas de tu novio – dijo una chica de tez oscura, con cabello castaño y un copete que le tapaba un tanto el ojo izquierdo, se llamaba Deryn Ashcroft, y era cazadora

-sea mi novio o no, es del equipo contrario – dijo Emma de inmediato – así que obedezcan, quiero ganar!

-todos queremos ganar – dijo un chico de tez oscura, Jake Murphy, de séptimo año

-ganaremos! – Emma sonrió orgullosa – así que, A JUGAR!

Por otro lado, con el equipo de Gryffindor, Liam también hablaba con sus compañeros.

-y recuerda – le dijo a una chica alta, de cabello rubio dorado y muy bonita – todas las jugadas tenemos que hacerlas del lado contrario

-claro! – dijo Denise Bennett, la rubia

-y a mí no me dices nada? – dijo una pelirroja, la hija de Hermione Granger y Ron Weasley, Rose

-tú también sigue lo que te dije – suspiro Liam

-bueno, bueno, hagamos nuestro mejor esfuerzo! – dijo Sofía contenta – cazadores, quiero que hagan esos trucos que Liam nos enseñó

-cuenta con eso – le dijo Denise – VAMOS POR LA COPA!

-VAMOS – repitió todo el equipo

El estadio de Quidditch estaba a reventar, con la afición apoyando completamente a sus respectivos equipos. Cuando Liam salió al campo, la tribuna de gryffindor se volvió loca, el chico río un poco y decidió lucirse un poco. Rodeó el campo rápidamente, mientras la tribuna hacia una ola conforme el chico pasaba. Finalmente, se acomodó en su lugar, y se vio de frente con Raine.

La profesora Hooch soltó la Quaffle, las bludger y la snitch. Entonces el partido comenzó.

-BUEEEEENOS DIAS HOGWARTS! – dijo la narradora del partido – soy Lyra Banner, como siempre, y este año vengo muy contenta. En gryffindor no vemos ningún cambio, y que bueno, ¿qué tonto cambiaría a estos jugadores? Ahí vemos a Liam Baker, el responsable de la victoria de gryffindor, pero me han dicho que este año viene con todo, en sus viajes a Ilvermorny descubrió técnicas secretas, ¡y… ah! ¡Ahí tiene la Quaffle! Liam tiene la Quaffle!

Así era, Liam recorría rápidamente el campo con la Quaffle, le habían hecho un pase largo, por lo que no podía hacer otro pase. Jake Murphy se le acercaba rápidamente, Liam aumento la velocidad, pero freno en seco cuando Jake se le acerco, por lo que el chico se pasó de largo y termino chocando con Emma. Liam retomo la velocidad y alzo el brazo, un chico lo esperaba en los aros de meta, Marth Langley. Se preparo para lanzar, y voló hacia la izquierda, Marth lo siguió, pero Liam dio una pirueta y lanzo al centro.

-LIAM BAKER ABRE EL MARCADOR! – anuncio Lyra – 10 PUNTOS PARA GRYFFINDOR!

El partido continuo, y continuo, y continuo. Liam no podía estar más contento, los consejos que le había dicho Susana eran de gran ayuda, pero Liam se aseguró de no usar todos en ese partido. Fue un interesante partido, el equipo de gryffindor estaba dándolo todo, y ese esfuerzo daba frutos, y todo el equipo se estaba divirtiendo, tanto que no se dieron cuenta cuando llegaron a los cien puntos.

Así iban, a Liam le habían pasado la pelota, voló rápidamente y estaba por hacer un pase a Rose, pero Raine se le puso enfrente. Cómo pudo reaccionó, y salto de tu escoba, aventó la Quaffle hacia arriba, y de pura suerte pudo saltar a Raine. Pero empezó a caer, alcanzo a tomar la Quaffle, pero siguió cayendo, entonces saco su varita rápidamente.

-ACCIO! – grito, y en un abrir y cerrar de ojos, su escoba acudió a el

Liam regreso hacia arriba y le dio el pase a Denise, que se adelantó, pero tuvo que regresarla a Liam, por lo que el chico voló rápidamente. Decidió engañar de nuevo a Marth, haciéndole pensar que repetiría su truco inicial, pero está vez si iría a la izquierda. El truco le salió, y Marth voló hacia el centro, dejando el aro izquierdo desprotegido. Liam tiro la pelota al aro, y entro a la perfección.

-180 puntos para Gryffindor! – anuncio Lyra – que buen trabajo en equipo amigos, si hubiera sido así desde que estaba en primero, cuantas copas tendría gryffindor, pero… Oh! Emma Brown tiene la snitch! Son… 170 puntos… vaya, no me había dado cuenta del buen trabajo que hizo el guardián de gryffindor, bueno, ¡GRYFFINDOR GANA!

-ganamos – dijo Denise acercándose a Liam

-ganamos – dijo Liam un poco confundido

-GANAMOS! – Rose se acercó rápidamente a los dos

-PUES GANAMOS! – grito Denise

-bien! – Liam celebró un poco

Sofía daba vueltas por ahí, contenta, incluso fue con Tom, que estaba en las tribunas, en primera fila, y le dio un enorme beso. Emma se quedó viendo la snitch, suspiro un poco, pero sus compañeros la consolaron.

-bien hecho Raine – le dijo Emma a la rubia

-sí, tu metiste los dos tantos – dijo Jake

-deberíamos contratar a Liam para que te cocine algo – río Deryn – aún que como eres su hermana, seguro lo hace gratis

-sí, que vea que su victoria no nos afecta! – dijo Marth

-Liam no es el chico que presume eso – dijo Raine apenada

-sí, seguramente diría "buen partido, jugaron muy bien!" y se quitaría mérito – suspiro Emma – pero está bien, me encanta cuando es considerado

-bueno, en fin, nada que hacer – suspiro Deryn – Marth, vámonos!

-ah, si – Marth corrió a tomar su escoba y la de Deryn

-pues… vámonos – dijo Raine cabizbaja

-ya, ya, vamos a comer – Emma consoló a la chica, y las dos salieron del estadio

Cómo era de costumbre para Gryffindor, la casa entera celebró en la sala común, aún que a Liam le molestaba que le atribuyeran la victoria a él, cuando todos habían hecho un buen trabajo, incluso mejor que él.

Pero consigo salir de ahí, así que Liam pudo seguir su día normalmente. Con toda la emoción del partido, Liam no se había dado cuenta del buen tiempo que hacía, perfecto para cocinar algo. Odette había tenido la misma idea, así que los dos se encontraron en las cocinas de Hogwarts, bastante contentos, empezaron a cocinar.

-si! Pero yo no sabía que solo una gota arruinaría el olor – le contaba Odette animadamente

-y que hiciste después? – pregunto Liam cortando unas papas

-tuve que poner un poco de esencia de nuez, pero muy poco! – dijo Odette exaltada – y…

-Liam? – pregunto alguien – estás por aquí?

-aquí estoy! – contesto

-ah, Liam – Amanda se dejó ver – te estaba… buscando…

-hola – dijo Odette apenada

-hola… – Amanda saludo un poco con la mano

-qué pasa? – pregunto Liam – para que me necesita señorita Hill?

-ah, es que… bueno quería… hablar contigo, pero… – Amanda bajo la mirada

-vayan a dar un paseo – suspiro Liam – ustedes dos, rápido

-pero…

-vayan! – gruño Liam – cuando la gente está incómoda, la comida no queda bien, así que fuera!

-ay, que humor – suspiro Odette y miro a Amanda – bueno… vamos

-ya que – suspiro Amanda

Las chicas salieron de la cocina, y salieron a los jardines de Hogwarts.

-bonito día – dijo Amanda apenada

-sí, sí, lo es – suspiro Odette

-eh… oye… sobre lo del otro día…

-tú quieres? – pregunto Odette

-bueno es que…

-es complicado – suspiro Odette – no eh besado a nadie en mucho tiempo…

-ni yo…

-pero es complicado – repitió Odette

-exacto – Amanda apartó la mirada un poco – mira, sabes qué? Ven aquí

Las chicas se acercaron casi como si un imán las uniera, y sus labios se tocaron, como si de una forma de hablar se tratara. Y así el día paso, Amanda y Odette no se vieron por ningún lado, o al menos, Liam no las busco lo suficiente.

Pero noviembre paso como si solo tuviera una semana. El fin de semana siguiente, se dio lugar al partido de Quidditch de Ravenclaw contra Hufflepuf, en la que al final la casa del águila se llevó la victoria. Después de eso, Liam continuo con su vida estudiantil tranquilamente, aún que tenía ganas de descubrir algo sobre la piedra, pero tendría que esperar hasta Navidad para eso.

La mayor parte del tiempo, en la que Emma no estaba coqueteando con Liam, el chico se la pasaba estudiando, todo por impulso de Odette y Amanda. Pero cuando no estaba estudiando, ni estaba planeado los nombres de sus hijos con Emma, Liam sacaba a flote su negocio de delicias Baker. Ese mes fue muy productivo, pues para los alumnos fue suficiente abstinencia de la comida de Liam, y las órdenes le llegaban como panes.

Así, diciembre llegó a la vida de los alumnos. Era primero de diciembre, una fecha trascendental para la humanidad, o no, pero al menos para Liam y Amanda sí. Esa mañana, una mañana fresca, soleada y tranquila, el dormitorio de sexto año se encontraba completamente dormido. El sol entraba por las ventanas, pero todavía había tiempo para dormir otro poco. El único sonido que se oía era un ocasional ronquido de cualquiera de los jóvenes. Pero, alguien irrumpió en la habitación, lenta y sigilosamente. Aura también dormía plácidamente, sobre el pecho de su dueño, pero se despertó, ya que sentía otra presencia en la habitación.

-DESPIERTA! – Amanda le grito a Liam – ES PRIMERO DE DICIEMBRE!

Aura dio un salto del susto, y Liam despertó porque aura le encajo las garras en el brazo. Pego un grito en cuanto vio a Amanda, y despertó a todos sus compañeros.

-BUENOS DÍAS MI AMOR! – le dijo Amanda contenta, entonces se acercó y le dio un enorme beso

-AMANDA! – Liam apartó a la chica y se limpió los labios con las mangas del pijama – FUERA DE AQUÍ!

-pero hoy es nuestro aniversario – dijo Amanda con ilusión

-pues vete de una vez, o si no, no va a haber fiesta ni abrazos ni nada, VETE YA! – pataleo Liam

-sí, que se vaya! – Sebastián le tiro la almohada a Amanda

-fuera de aquí! – le dijo Jack

-ataca aura! – dijo Oliver, entonces aura salto y se prenso de la falda de Amanda

-bueno, bueno, ya entendí! – Amanda se libró de aura como pudo, y se dirigió a la puerta – te espero en la sala común, cariño – dijo mirando a Liam

-no me digas así! – gruño Liam

-vaya suerte eh – le dijo Sebastián a Liam – ganas copas de Quidditch, las chicas te despiertan con un beso…

-basta – suspiro Liam, y acarició a aura – ah, pues ya que, me voy a lavar bien los dientes

-planeas darle besos a Amanda? – río Jack

-no, pero me quiero quitar el beso de Amanda – Liam entro al baño y cerró la puerta con fuerza

Hacía cuatro años que Liam y Amanda habían iniciado una relación, que obviamente ya no mantenían, pero, aun así, les gustaba mantener la celebración, por aquellos primeros días, en los que, aún que a Liam le costará decir, había amado a alguien con todo su ser, por primera vez.

Como prometió, Amanda esperaba a Liam en la sala común. Tenía pintados los labios de color rojo, muy bonito, y que le quedaba bien, a opinión de Liam.

-feliz aniversario! – les dijo Emma en el gran comedor, sentándose al lado de Liam – que planean hacer hoy, enamorados?

-Emma, no empieces – suspiro Liam

-jaja, es divertido – Emma le sonrió – ya, salúdame – Liam se acercó y le dio un beso en la mejilla – muy bien, ese se sintió particularmente bien

-que malvada – río Jack, sentado enfrente de Liam, Emma y Amanda – obligando al novio de Amanda a darte un beso

-que no! – Liam negó con la cabeza – pueden dejar de hacer ese chiste, por favor?

-a mí me gusta – dijo Amanda contenta

-oye, Amanda, Odette no se enojará por qué pases todo el día conmigo? – le pregunto Liam agregando cereal de chocolate a un cuenco

-por qué se enojaría? – Amanda miro confundida a Liam

-porque están saliendo, ¿no? – Liam tomo la leche

-no estamos saliendo – suspiro Amanda

-no? Pero si se besan todo el tiempo – dijo Liam agregando la leche a su cereal

-es no es cierto – Amanda negó con la cabeza, entonces los tres chicos la vieron

-cuantas veces las vimos? – pregunto Emma

-unas veinte veces – contesto Jack

-y en lo que va de semana – agrego Liam

-eso no… no! – Amanda miro a otro lado apenada – no estamos saliendo, de acuerdo?

-por qué no solo lo admites y ya? – suspiro Emma

-porque no estamos saliendo! – gruño Amanda – a mí me sigue gustando Liam

-pero tú a mí no – dijo Liam – sal con Odette, les hará bien

-que no! Porque no me gusta ode…

-buenos días – suspiro Odette sentándose elegantemente al lado de Jack

-buenos días – saludo Liam – justo hablábamos de tus ojitos pispiretos

-ah sí? – Odette río un poco – es que no es fácil no hablar de estos ojos

-claro que no – sonrió Liam – estábamos diciendo que tú y Amanda salían

-ah, no – Odette tomo un huevo cocido – nosotras no estamos saliendo

-por qué? – pregunto Jack

-bueno es que… pues… – Odette miro a Amanda

-ya sabes – le dijo Amanda – porque…

-bueno… – Emma intercambio miradas con Liam – creo que no hay razón

-nop – suspiro Liam

Las clases fueron un poco contradictorias, pues la única que compartieron Liam y Amanda fue Transformaciones. Practicaron el hechizo de hurón a plumero, lo cual fue bastante divertido. Liam le hizo una broma a Amanda, oculto su hurón y él se transformó en su lugar. Por más que Amanda intentaba, Liam no se transformaba en plumero, entonces Amanda se concentro mucho, y justo ahí, Liam se transformó en humano y asusto por completo a la chica.

Liam y Amanda pasaron el resto del día juntos, y solo por esa vez, Liam permitió que Amanda lo tomara de la mano. Dieron cantidad de paseos, por los jardines, por el colegio, por el bosque prohibido, por todos lados. Hasta que la noche llegó, solo entonces los dos subieron a la torre de Astronomía.

-así que… la torre de Astronomía! – dijo Amanda dando una vueltecita

-es como estar en casa – sonrió Liam – la de Ilvermorny no era tan bonita

-sí, que estuviera cubierta le quita mucho – suspiro Amanda – pero aquí estamos, tú y yo, solos

-así es – Liam se acercó a Amanda – cuatro años, ¿eh?

-como pasa el tiempo – Amanda río un poco – pero me sigues gustando tanto como hace cuatro años

-bueno, yo no siento lo mismo, pero también te tengo cariño – Liam sonrió – y hablando de eso, por qué no sales con Odette?

-ya sabes – suspiro Amanda – ella y yo…

-vamos, Amanda, yo estoy saliendo con Emma – dijo Liam tomando a Amanda de las manos – así que tú puedes salir con ella, deberías de hacerlo

-pero…

-se gustan – Liam río un poco – y tal vez si sigas sintiendo algo por mí, pero deberías de darte la oportunidad con ella

-tu… tú crees? – Amanda bajo un poco la mirada – es que a ella también le gusta ese tal Finn

-bah, después de tanto beso dudo que lo siga haciendo – dijo Liam

-no se… tal vez no esté lista – suspiro Amanda – debería salir con ella?

-claro, pero, lo más importante, te gusta? – le pregunto Liam con una sonrisa

-pues… es que… sí, me gusta – Amanda se dejó caer en los brazos de Liam

-ahí está, entonces sal con ella – Liam le alzo la mirada a Amanda – mañana mismo vas con ella y le dices: "ey, Odette, qué tal si tú y yo, ya sabes, salimos"

-jaja, así? – Amanda río un poco

-bueno no así, pero… parecido – rio Liam

-bueno jaja, está bien – Amanda sonrió – no te parece curioso que… justo aquí te me declaraste, y aquí también me dices que salga con alguien más?

-sí, es curioso – dijo Liam contento – pero está bien, es hora de que continúes con tu vida amorosa

-yo… crees que podrías… ya sabes – Amanda acercó la cara a la de Liam

-ah, no, pero puedo hacer esto – Liam le dio un suave beso en la mejilla – feliz aniversario

-feliz aniversario – Amanda sonrió y también le dio un beso a Liam en la mejilla

-al principio solo hacíamos eso, ¿verdad? – Liam río un poco, y saco algo de su túnica – te prepare esto

-de verdad? – Amanda tomo un pequeño saco y lo abrió – galletas de chispas

-así es – Liam sonrió – eres una chica muy bonita, sabes?

-jaja, gracias – Amanda se sonrojo un poco

-oye, creo que tenemos que irnos

-por qué? Si nos la estamos pasando excelente – dijo Amanda un poco triste

-es que ya van a ser las once, y los de quinto tienen astronomía – contesto Liam apenado

-ah… si, es verdad – Amanda suspiro – bueno, vamos a la sala común, y quedémonos hasta tarde, ok?

-claro, vamos – Liam tomo de la mano a Amanda

Tuvieron suerte, cuando los dos bajaron de la torre, los de quinto año estaban llegando. Tom alcanzo a ver a Liam con Amanda, y río un poco. Los jóvenes cumplieron su plan, y se quedaron hasta tarde en la sala común, viendo a la distancia.

Pero al día siguiente, Amanda recordó lo que había hablado con Liam. Ese día solo tenían una sola clase, defensa contra las artes oscuras, así que después de practicar la magia no verbal, Amanda se decidió a hablar con la francesa. La cito justo en el lugar perfecto para decláresele a alguien, la misma torre de Astronomía.

-este es tu lugar con Liam, ¿no? – pregunto Odette asomándose por el balcón – aquí quieres que nos besemos?

-sí… digo no, quiero decir… AH! – Amanda suspiro – a ver, ejem, Odette, creo que es suficiente

-ah, quieres dejarlo?

-no, bueno… creo que… ya sabes… deberíamos de… formalizar – dijo Amanda apanada

-hablas de… salir? – Odette miro sorprendida a Amanda

-sí… bueno… por qué no? – Amanda sonrió

-eh… pues… – Odette suspiro un poco, se acercó a Amanda y la miro a los ojos – quieres salir conmigo?

-sí, salgamos – Amanda asintió con la cabeza

-bien, entonces… somos… pareja – Odette sonrió

-lo somos – Amanda entrelazó su mano con la de Odette

-creo que me empezaste a gustar después de los primeros días – río Odette

-igual – dijo Amanda con una sonrisa – así que… podemos…

-podemos – Odette se acercó a Amanda, y una vez más, se dieron un beso

El cielo se movía, y el tiempo pasaba. Los alumnos se movían, estudiaban, reían, lloraban y vivían cada uno sus vidas. La luz del sol ilumino sus horas rutinarias, antes de retirarse y dar paso a la agradable luna. Liam terminaba de estudiar un rato, se había encontrado con un libro que hablaba sobre Nicolás Flamel, un alquimista creador de la piedra filosofal. Cerró el libro y lo puso en donde iba, era hora de descansar. El castillo parecía muy vivo, con los alumnos riendo y hablando por todos lados, incluso los pobres alumnos de séptimo, que se tomaban un pequeño descanso. Emma andaba por ahí, recibiendo unos galeones de unas niñas de primer año. Liam se le acerco muy molesto, pero Emma le dijo que eran para un pedido.

-… si, y eso investigue – termino de contar Liam, horneando un par de donas

-ya veo – Emma comía un sándwich de mermelada – hmmm, Aurelia… Aurelia es mi bisabuela… y…

-señor Baker, aquí tiene la caja que me pidió señor – le dijo un elfo doméstico tranquilamente, con una caja de madera en las manos

-gracias Doll – Liam tomo la caja – y puedes decirme Liam

-está bien señor… digo, Liam – el elfo sonrió y se fue tranquilamente

-CLARO! – dijo Emma contenta

-qué pasa? – pregunto Liam abriendo la caja

-si un recuerdo está en mi casa, solo hay algo que tengo que hacer, y no necesitamos esperar – sonrió Emma – VOLKS! – de repente, un "zas" sonó, y enfrente de Emma se encontraba Volks, el elfo doméstico de la familia Brown

-me llamaba, señorita? – Volks se inclinó un poco y sonrió

-Volks, necesito que busques algo en casa – le ordenó Emma – busca en los cuartos más viejos, y por toda la casa, necesitas encontrar una botellita con unas hebras brillantes, o una piedra rojiza

-por supuesto, señorita – Volks asintió con la cabeza – algo más?

-nada más, gracias Volks, puedes irte – Emma sonrió

-hasta luego – Volks chasqueo los dedos y desapareció

-cómo lo hiciste? – dijo Liam sorprendido

-grite su nombre y vino – Emma río un poco

-deberías de haberle dado unos galeones – suspiro Liam

-claro – Emma puso los ojos en blanco – no te parece perfecta mi idea?

-sí… supongo – Liam miro las donas – entonces… los elfos… CAS! – sonó otro "zas"

-buenas noches, señor Liam – dijo el elfo doméstico de la familia Baker, Cas

-ya te dije que solo Liam está bien – suspiro el chico

-claro – Cas sonrió – para que me necesita?

-ah… como… como está mamá? – pregunto Liam

-excelente, la señora se encuentra muy bien – respondió el elfo

-genial – Liam sonrió – ah… eh… puedes llevarle… este pastel? – dijo haciendo flotar un pastel enfrente de Cas

-por supuesto – Cas tomo el pastel

-ah, y… dile que la quiero mucho – Liam jugo nervioso con sus manos – por favor

-así lo haré – Cas asintió con la cabeza, y desapareció con otro "zas"

-que fue eso? – pregunta Emma

-se me ocurrió – dijo Liam cabizbajo – no me gusta darle órdenes así a los elfos

-ah, no sé qué voy a hacer contigo – suspiro Emma – pero está bien, me gusta que seas así