Loonatics Unleashed no me pertenece, y esto es un pobre intento de Fanfic.
La estrella caída (Primera Misión)
...
Epílogo
...
Rip bajó de la camioneta de su padre, tratando de esconder sus manos en su chaqueta, y elevando el volumen del reproductor de música de su smartphone, para que sus auriculares inalámbricos lo aíslen de todo lo que pasaba a su alrededor. Solo deseaba poder distraerse de la plana y aburrida conversación que estaban teniendo.
La situación que se estaba gestando era demasiado desagradable como para sentirse cómplice, por lo que trató de hablar lo justo y necesario, hasta que ese fatídico día termine. El joven correcaminos vio el enorme y lujoso edificio alzarse delante de ellos, y una amarga sonrisa adorno su rostro. En este sitio es donde funciona la cede del equipo de superdotados conocido actualmente como "Loonatics", elevándose orgulloso en medio de la ciudad que habían salvado hace menos de dos meses atrás.
En otras circunstancias, este lugar levantaría sus ánimos en un día difícil en la universidad o en casa. Ya había visitado a su hermano mayor en la enorme torre donde trabajaba, había conocido a su novio y a todos sus amigos hace semanas atrás. Sus padres no estaban preparados para nada de eso, porque cuando Rev quiso contactar con ellos para contarles lo que estaba haciendo, se negaron a atender sus llamadas y mensajes.
Desde el punto de vista de Rip, por más que su hermano tenía la mejor intención de extender una rama de olivo y perdonar a sus padres, que lo ignoren por completo era lo más sano para él y su nueva vida. Sus padres habían decidido hace muchos años que solo tenían un hijo, y que Rev jamás había existido.
Así que decidió no decir nada, mantenerse al margen y observar como la colisión de trenes se llevaba a cabo.
—¿Cómo se le ocurre vivir en este lugar tan ostentoso?— Protestó su padre de repente, señalando el edificio con indignación —¿Acaso piensa que voy ayudarlo a salir de esta deuda en la que se está metiendo?—
—Esto es excelente, podrías usar su deuda para obligarlo a volver a casa y representar a la familia— Harriet parecía estar tramando como manipular a Rev para que haga lo que ellos quieran, usando el dinero de la empresa familiar para hacerlo —Sabemos que está en quiebra, congelamos todas sus cuentas hace años y ningún banco le dará un préstamo—
—Excelente idea Harriet, la familia Runner tendrá como representante al correcaminos más rápido del mundo, mejor dicho, del universo— Ralph estaba saboreando el éxito antes de siquiera hablar con su hijo, basándose en información que poseía de hace un par de años atrás. Esto era muy malo para ellos, tanto para sus ambiciones actuales como para sus negocios.
—Finalmente ese niño melindroso servirá para algo— Su madre dijo esto exasperada, y se quedó mirándolo con cierta molestia —Rip, párate derecho, parece que te está creciendo una joroba—
—Ojalá— Rip se enderezó por pura inercia, y comenzó a seguir a sus padres hasta la entrada del edificio.
¿Por qué sus padres estaban aquí? Rip era consciente que el único culpable era el mismo Rev y sus amigos, salvando la ciudad cada semana de villanos desagradables y alienígenas belicosos, saliendo en todos los medios de comunicación 24/7. Pero también era culpa de su asesora de imagen, la que se encargaba de sus relaciones públicas, una influencer muy conocida y querida en internet. Gracias a ella, las personas adoraban el suelo que los Loonatics pisaban.
Es por eso que sus padres se enteraron de que Rev era el correcaminos más rápido del mundo, mediante un video de TikiToki™ de solo unos veinte segundos, que encontraron al azar en sus smartphones. Era ridículo que hayan obtenido semejante información de esta forma, siendo que hace dos meses atrás pudieron enterarse de todo, y no lo hicieron simplemente porque no deseaban hablar con su hermano.
Era dolorosamente estúpido, la vergüenza ajena que sentía Rip era apabullante.
Las puertas de cristal delante ellos se abrieron ante su llegada, y pasaron sin ninguna ceremonia al corredor. El asistente virtual los recibió, indicando con su voz mecánica que serían atendidos en el acto, y ofreciéndoles asientos cómodos para su uso, los cuales surgían de las paredes y piso, formando un diván muy mullido y lujoso.
—No pienso pagar por todo esto, desde ya te digo— Dijo su padre, ignorando el mullido mueble.
—Tardará años en pagarnos esta deuda, hasta podríamos escoger con quien casarlo— Harriet seguía especulando como manipular a su hermano financieramente. Era un tanto turbio, pero se habían acostumbrado a manejar este grado de violencia dentro de su familia, porque no había forma de comprobar ese tipo de abuso.
—Eso suena demasiado arcaico— Rip comentó con desdén, se sentó en el diván, mirando la pantalla de su smartphone, revisando sus redes sociales e ignorando a sus padres.
—No te sientes Rip, si lo haces, pensaran que eres un flojo— Protestó Ralph, tratando de acomodar su barriga para lucir más presentable.
—Como si me importara— Contestó Rip con voz plana.
—Bien como quieras, Rev nos hará caso en todo lo que le digamos a partir de ahora, puedes quedarte ahí y morir de flojera— Dijo su madre molesta con su actitud. El joven correcaminos no veía la hora de terminar con esta tortura y regresar al campus de la universidad.
—Como digas— Respondió Rip sin pensarlo. Esto era estúpido, tenía diecinueve años y lo trataban como un niño.
—No le respondas a tu madre…— La puerta se abrió de repente, y dejó la frase de Ralph a la mitad.
Rip vio llegar a Ace Bunny, el conejo más estoico que había conocido en su vida, y su modelo a seguir. Si él formara parte de la base de fanáticos que tenían los Loonatics, no tendría miedo de decir que era su favorito. Enfundado en su traje especial color negro, con protecciones en su pecho, brazos y piernas, para maximizar el combate cuerpo a cuerpo, y su mirada fría como el hielo, haría que cualquier persona se lo piense dos veces ante su presencia,
Pero ahora estaba con sus padres y de seguro iban avergonzarlo delante de su ídolo ¿Por qué Slam o Lexi no atendieron la puerta?
—¿Y quién eres tú?— Ralph miró a Ace como si fuera un bicho insignificante que aplastar, posiblemente porque era un conejo, y consideraba que los herbívoros y carnívoros no tenían personalidad más allá de las dietas que llevaban.
—Me llamo Ace, mucho gusto ¿A quién tengo el gusto de conocer?— La sonrisa afable del conejo hizo que Ralph dude un poco en su actitud altanera, y terminó presentándolos a él y a su madre, con cierta celeridad, indicando que deseaban ver a Rev.
Rip estaba a punto de tener un ictus. Ace no debería ser tan encantador ¿Por qué tuvo la suerte de verlo en persona justo con sus horribles padres, molestando y siendo desagradables? Para colmo, el conejo lo reconoció luego de escuchar con atención la petición de Ralph, porque le saludó con una enorme sonrisa, haciendo que las plumas de Rip se erizaran y su cara se encendiera de un intenso color rojo.
¿Sería correcto comenzar a golpear muy fuerte su cabeza contra la pared hasta perder la conciencia? Por supuesto que sí.
Entrar a la sala, tratando de parecer relajado y no decir nada estúpido, hizo que Rip no prestara atención a los planes de sus padres, ni a su entorno. Ace no parecía estar molesto con enseñarles el lugar, pero Ralph y Harriet declinaron su oferta. En cambio, el joven correcaminos estaba más que dispuesto a pasar tiempo con el conejo.
—Rev estará aquí en cuestión de minutos…— El conejo aclaró su garganta antes de continuar hablando. Rip supuso que su hermano estaba pasando tiempo de calidad con su novio, pero era divertido ver a alguien tan serio, intentar cubrir la intimidad de sus compañeros —…Está ocupado con nuestro científico en jefe, podrían esperarlo aquí si quieren—
Rip saludó a sus padres para acompañar a Ace al otro lado del enorme edificio, de seguro para ver la sala de entrenamiento y al resto del grupo. De reojo, vio que había alguien entrando a la sala, muy parecido al novio de su hermano, pero no pudo distinguir nada más allá de un largo abrigo negro.
Lo último que escuchó de esta persona fue una frase muy curiosa, carga de un tono demasiado irónico, y una risa un tanto extraña.
—…Y yo que pensaba que los pájaros dodos se habían extinguido—
(…)
Rev logró ducharse tan rápido como le fue posible, después de que Tech salió del baño, tratando de secar su pelaje húmedo. Los dos estuvieron teniendo relaciones hasta hace unos minutos atrás, aprovechando su día libre, pero no esperaban que sus padres vinieran a visitarlos. Tuvieron de armarse de paciencia hasta conseguir separarse, y arreglarse lo más rápido posible para encontrarse con los visitantes.
El correcaminos no tenía miedo de admitir que estaba muy emocionado por esto. Finalmente, iba a presentarles a Tech, comentarles de sus habilidades especiales, y su nuevo trabajo. Realmente quería hacer esto desde hace mucho, para finalmente hacerles saber que no les guardaba rencor. No iba a perdonarlos y aceptar el maltrato que sufrió, pero quería cerrar ese capitulo de su vida.
De seguro iban a quejarse de Tech, se lo advirtió muchas veces, pero el coyote no parecía tener problemas al respecto. Literalmente lidiaban con horrores cósmicos cada semana, y de vez en cuando con Susan y sus insultos al jugar videojuegos juntos. Su novio estaba demasiado seguro de que podrían lidiar con sus desagradables padres sin mayor problema.
—¿Me veo decente?— Dijo Rev luciendo su uniforme, el cual era completamente negro, exceptuando sus botas especiales color rojo, diseñadas por Tech para soportar la fricción al correr.
—Te veías mejor hace un momento atrás, pidiendo muy entusiasmado que te metiera mi…— No dejo continuar hablando a Tech, besando su sucia boca. Estaba seguro que esto era culpa de Susan de alguna forma, ella era una mala influencia en todo sentido.
—Compórtate, por favor— Rev pellizcó la mejilla del coyote, haciendo que este sonría dolorido.
—Lo siento, estaba bromeando— Tech tomó la mano que usó para pellizcarlo, y la beso con cariño —Vamos a ver a tus padres, y esperemos que no quieran visitarnos de nuevo—
—Ni que lo digas ¿Por qué crees que hayan venido? No parecían interesados en hablar conmigo cuando intenté contactarme con ellos—
—Tal vez fueron poseídos por un parasito alienígena que controla sus mentes, obligándoles hacer cosas en contra de su voluntad— Tech dijo esto con demasiada seriedad, y considerando la naturaleza de su trabajo, no le sorprendería que fuera el caso. Rev esperaba que simplemente estén de paso para verlo, y ya, pero iba a mentalizarse si fuera el caso.
—Esperemos que se vayan pronto, no quiero que se crucen con tu madre— Rev iba a trabajar con Susan esa tarde en el sistema de seguridad de la base, y esperaba aprender un poco más de ella, mejorando las defensas del edificio.
—Madre no les haría daño…— Tech lo pensó detenidamente, y cambio de opinión de inmediato —Pensándolo bien, hay que evitar que entren en contacto y reducir posibles traumas—
Rev estaba tranquilo al respecto. Faltaban horas para que Susan llegara, por lo que sus padres estaban a salvo, en la medida de que esta visita sea rápida.
Al bajar a la sala, notó que Zadavia y Slam estaban agolpados en una de las entradas, compartiendo un tazón de palomitas de maíz, observando atentamente los acontecimientos de la sala.
—Chicos ¿Qué está pasando?—
Zadavia se vio un poco culpable, sus mejillas se azoraron al ver a Rev como si quisiera ocultarle algo. Ella seguía viéndolo como una figura paterna, y no le gustaba decepcionarlo, pero intentó recomponerse para explicar lo sucedido.
—Susan y tus padres están interactuando…— Ella miró a Slam de reojo —…Creo que de manera civilizada—
—(Hasta ahora nadie ha perdido ninguna extremidad)— Comentó Slam con tono casual.
Rev un poco asustado se acercó a la sala, seguido de cerca por Tech. Susan notó que estaban llegando, y les saludó con una enorme sonrisa, aparentando inocencia mientras ocultaba su smartphone en los bolsillos de su abrigo negro.
—Chicos, es genial que estén aquí, Ralph y Harriet están tan felices por ustedes, que no veían la hora de felicitarlos— Ella habló de una forma tan dulce y amable, que Rev presentía que había pasado algo muy malo. Se giró para hablar directamente con sus padres —¿No es así?—
—Si, si, claro— Harriet estaba muy pálida, parecía que estaba a punto de desmayarse.
—E-estamos muy felices por ti, hijo— Ralph sonaba aterrado, como si hubiera visto su peor miedo manifestarse.
Rev suspiró resignado, estaba seguro de que Susan no le dirá que les hizo, pero necesitaba cerrar este capítulo de su vida con sus padres, y comenzó a explicarles que había pasado hasta ese entonces, expresando sus deseos de dejar el pasado atrás, y evitar verse de ser posible, para que él pueda sanar.
Por alguna razón estaban, de acuerdo con todo, pero no se quejó al respecto. Al menos Tech no tuvo que pasar un mal momento culpa de sus horribles familiares.
(…)
—¿Qué les hicistes?— Tech miró a su madre aterrado, cruzando los dedos para que no haya hecho nada ilegal que pudiera meterla en problemas. Ella le sonrió de forma extraña, como cuando ganaba una partida online de battle royale.
—Acabo de comprar todas las acciones de su empresa— Su madre le enseñó los datos de su smartphone, enseñándole como se convirtió en la mayor accionista de la empresa de los padres de Rev.
Tech entendió las implicaciones de aquella compra masiva de acciones, sintiendo que sería incapaz de explicarle a Rev como Susan estaba extorsionando a sus padres, para que se comporten de manera civilizada con él. Será una conversación desagradable, estaba seguro de eso, pero no iba a ocultárselo.
El coyote sabía que se arrepentiría de esto, pero debía preguntar.
—¿Qué estás haciendo para que se comporten?—
—Venderlas a menos de la mitad de su precio— Ella no parecía molestarle perder dinero, pero vender esas acciones tan baratas, era malísimo para cualquier empresa —Y si intentan cualquier cosa contra mí, haré que caigan en bancarrota—
—Eso es ilegal— Tech sabía lo turbio que era, pero Susan no parecía importarle.
—Es el mercado, oferta y demanda— Ella elevó sus hombros, como si no le importara lo que llegue a sucederle a los padres de Rev —Perdedores y ganadores, así se divide este mundo…—
Tech vio como los familiares de Rev estaban ansiosos por marcharse, casi escapando de la sala, con sus rostros pálidos por el miedo. Estaba preguntándose si debería sentirse culpable al respecto y detener a su madre, pero sabía muy bien como habían tratado a su novio en el pasado, toda la violencia que sufrió en su hogar y como ellos solo aparecieron para obtener un redito de su parte, ahora que era mucho más rápido.
—…Y los perdedores no escogen como morir— Respondió Tech con pesar.
—En efecto— Su madre le dio la espalda y se fue de la sala, para hablar con Zadavia y Slam, dejándolos solos a los dos.
—Esa visita fue rápida, Rip se ira más tarde después de pasear por la torre— Dijo de repente Rev.
—Seh, lo llevaré al campus cuando termine— Tech se ofreció ayudar al hermano de su novio, sabiendo que sus padres no le habían dejado un solo centavo para un miserable taxi.
—Gracias— La sonrisa de Rev iluminó su rostro, pero luego le miró con algo de preocupación —Dime la verdad, Susan está extorsionando a mis padres—
—Puede que si— Tech no iba a mentirle a su novio, aunque eso le trajera problemas.
Rev lo pensó un poco, y suspiró con una cierta expresión de alivio. Al saber la razón del extraño comportamiento de sus padres, le hizo sentir una cierta paz.
—Eso es bueno, pensé que me arrepentiría de no perdonarlos— Era triste que Rev haya creído por unos instantes, que sus padres estaban sinceramente apenados de sus acciones, pero por suerte no parecía sentirse abrumado por esto. Por ahora, debían conformarse de que hayan probado una cucharada de su propia medicina y escarmienten de una buena vez.
—¿Quieres comer algo antes de trabajar? De seguro estarás horas detrás de una máquina cuando comiences a programar— Tech decidió cambiar el tema, a uno más seguro, levantando la moral de su novio al respecto. La vida sigue y ellos tenían muchas responsabilidades.
—Si, amaré cualquier cosa que me prepares— Rev rodeó su cuello con un abrazo sin dudarlo, dándole un suave beso en la boca, que no tardo en volverse demasiado demandante. Al separar sus labios, Tech se quedó embelesado con la hermosa sonrisa del correcaminos, decidido a esforzarse cada día para que no la pierda.
Tan solo esperaba poder ver aquella sonrisa por el resto de su vida.
(…)
FIN
N/A: Hola a todos. Han sido unos meses muy bonitos escribiendo este fanfic y espero que lo hayan disfrutado. Tengo algunas ideas de cómo desarrollar este universo, incluyendo más la repercusión de los medios, y deseaba crear un nuevo OC, pero lo dejé en el tintero e hice una referencia a este en el epilogo.
Espero que hayan pasado un buen momento leyendo, y donde quieran que estén, espero que tengan un maravilloso día.
Saludos cordiales.
