Noche 2.

12:00 am

Kotaro se levantó justo a la medianoche en donde sabiendo que las cosas volverían a ser iguales por lo que miró en la mesa su linterna y la tomó.

El peli negro decidió comenzar con esa experiencia de la noche por lo que se fue acercando a la puerta, siempre poniéndose a escuchar sobre si había respiración gruesa afuera del cuarto.

Al percatarse que no había eso, iluminó con su linterna y no encontró nada por lo que se fue al otro pasillo y se puso a revisar si había algo, pero justo cuando estaba por encender la luz, escuchó algo.

Aaaaaggg.

- Hay alguien ahí – pensó y escondió la linterna y solo cerró la puerta tratando de escuchar si alguien venía o se iba.

Momentos después, no escuchó los pasos y no parecía haber nadie por lo que decidió irse de nuevo a la cama y cuando estaba por irse al otro pasillo, recordó a los mini Freddy que se ponían sobre su cama.

Cuando alumbró, notó justo que había dos Freddy pequeños quienes se escondieron tan pronto vieron la luz de la linterna.

También miró al despertador marcando la 1 de la mañana. Recordando lo que ocurrió la noche pasada, se dio cuenta de que a lo mejor todo acababa a las 6 de la mañana, hasta entonces, tendría que sobrevivir.

Llegando a la puerta del pasillo izquierdo, este salió para ver que ocurría, pero para su sorpresa desagradable, sin querer, encendió la luz en el momento justo en donde la respiración se escuchó.

Y ante su mirada y con unos pocos segundos para poder observar bien, notó una figura de color azul y de inmediato supo de quien se trataba.

- Bonnie… pero de forma pesadilla.

Lo último que recordó, fue ver como el conejo demoníaco lo tomaba entre sus garras y lo devoraba.

12:00 am.

Kotaro despertó de golpe y al ver el reloj, notó que de nuevo era medianoche y para colmo, era el mismo día.

No entendía que fue lo que pasó, solo que fue asesinado por esa versión de Bonnie que no comprendía que era.

Pero si había vuelto a despertar a esa hora en el mismo día, quería decir que estos podrían volver a atacarlo, por lo que tomó su linterna y se levantó para tener que detener a los animales que venían por él.

Ya sabía que querían hacerle, querían asesinarlo.

No sabía por qué, pero si conocía sus intenciones.

Fue a vigilar el pasillo izquierdo en donde justo estaría Bonnie, pero al ver al fondo, no encontró a nadie, así fue que decidió ir al otro lado para asegurarse que la polla amarilla no estuviera rondando cerca.

Así mismo, se aseguraba que los mini Freddy no estuvieran sobre su cama ya que no sabía que podría salir o que le harían en caso de que hubiera más de dos.

Y así fue como llegó rápidamente a las 2 de la mañana en donde no pasó nada, mantuvo a los animatrónicos a raya y eso lo tranquilizó un poco, pero no para emocionarse de que había ganado.

Faltaban menos de 3 horas para completar esa noche por lo que siguió con lo suyo, no obstante, cuando se asomó por el pasillo derecho, vio algo diferente al fondo.

Los ojos de Kotaro se abrieron muy grandes al ver que no era la silueta de Chica, sino una que le resultó familiar.

Era una especie de zorro de color rojo, de gran altura y de aspecto tenebroso.

Su cara era como recordar la máscara que su hermana mayor había comprado, sobre el personaje de Foxy.

- No puede ser… ¿él también?

Rápidamente cerró la puerta, aunque si ese personaje podía atacarlo desde ese lado, quien no dice que lo podría hallar desde el otro lado.

Kotaro fue hacia la otra puerta y sin pensarlo, iluminó de golpe y al fondo del pasillo miró a Foxy el cual se ocultó en la oscuridad al sentir la linterna sobre sus ojos.

Ahí fue donde su mente le dio alguna explicación, quien no decía que si quería ir con él, lo haría de los dos.

Eso puso más atento al peli negro para evitar que esa cosa se fue a meter en su cuarto, así mismo, ahora debía lidiar con 4 bestias que querían asesinarlo de todas las formas posibles.

Llegaron las 4 de la mañana y el chico seguía evitando a los animatrónicos para que no entraran a su cuarto, algo que estaba haciendo bien.

O al menos eso fue lo que creyó.

En un descuido espantando a Bonnie, Kotaro escuchó unos pasos los cuales iban detrás de él, pero al ver hacia atrás, no notó a nadie.

No obstante, esto no fue lo que lo dejó más asustado que nada, sino el ver como la puerta del armario se movió ligeramente.

El chico fue hacia allí con la linterna encendida y cuando enfocó la luz hacia allí, la cabeza de Foxy se asomó notando sus dientes afilados y mirada de asesino.

De golpe, el niño cerró la puerta totalmente aterrado y esperaba que algo pasara, por lo que de golpe la volvió a abrir notándose como el animatrónico estaba de pie, como si dejara de hacer lo que hacía.

Volvió a repetir el patrón de abrir y cerrar la puerta hasta que Foxy se había vuelto un peluche como el que tenía.

- Que lindo, a pesar de lo aterrador, se ve tierno así.

Dejó ese pensamiento para seguir con ahuyentar a los animatrónicos que iban tras él, aunque de golpe recordó que solo había estado iluminando los pasillos y el closet, olvidándose de la cama.

De golpe, iluminó hacia esa parte y para su terror, había tres mini Freddy en la cama los cuales huyeron al sentir la luz sobre sus ojos.

Gracias a eso, logró seguir con lo típico de iluminar a los animatrónicos que iban hacia el pasillo y justo, cuando notó la presencia de Bonnie, este cerró la puerta.

6:00 am

.

.

.

Apartamento de la familia Yazawa.

- ¿En serio mamá? – preguntó Nico a su progenitora quien asintió, no solo eso, sino que los hermanos menores de Nico estaban escuchando.

- Sí, sé que en otros años no les he celebrado la fiesta en el restaurante, esto más porque pensé que ya estando grande organizártelo ahí no te gustaría.

- ¿Bromeas mamá? – Nico exclamó sonriendo – siempre me han gustado los animatrónicos que papá construyó, es más, siempre me pregunté por qué no celebraba mi cumpleaños ahí.

- Pues creo que eso me da la confirmación de que lo quieres hacer.

- ¡Yuju!

- ¡Eso es genial! – tres de los hermanos estaban felices por eso, no obstante, para el pequeño Kotaro no fue así.

- ¿P-Por qué tiene que ser en ese sitio? – la pregunta del peli negro fue vista como extraña por los demás.

- Es porque es un lugar nuestro Kotaro, no hay nada de malo, además de que hay muchos muñecos bastante lindos que se mueven y cantan.

- P-Pero…

- Lo siento Kotaro, pero es especial para tu hermana, su cumpleaños 18 se celebrará en Fredbear's, es más, ya había reservado el restaurante para ese día.

- ¡Ya iremos a ver a los muñecos que bailan! – Kokoro y Kokoa estaban felices, no obstante, en el caso de Kotaro, este estaba aterrado por eso.

Ya cuando todo se calmó, el chico se había acostado un rato.

Cuando se despertó y justo cuando salió, se encontró con la máscara de Foxy, eso lo hizo correr hacia su cuarto poniéndose las sabanas sobre él.

- Lo siento Kotaro, es que quería probar un poco la máscara para cuando vayamos a celebrar mi cumpleaños a Fredbear's.

- N-No quiero ir… no quiero estar cerca de los robots.

- Kotaro, no puedes quedarte solo, además de que siempre celebramos los cumpleaños en familia así que no hay peros para no ir – el menor quería protestar, pero en eso, tanto Kokoro como Kokoa entraron con máscaras de Bonnie y Chica respectivamente.

- ¡Somos robots!

- ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

Mañana será otro día.