Previamente en Arashi…
Akari se encontró con una guerrera la cual se presentó como Kousaka Honoka, apodada como Kamen Rider Pegasus, la cual se dio cuenta de que poseía un gran poder.
No obstante, queriendo ver si encontraban más enemigos a vencer, se toparían con unos aldeanos extraños quienes le harían la vida imposible a ambas.
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Kirameku inazuma todoroku raimei
¡Fuke yo Arashi!
¡Yobe yo Arashi!
¡Arashi yo sakebe!
Kenshin kenshin...
kage utsushi
Seigi no ninja sora kake kenzan
¡Arashi, Arashi!
¡Waga na wa Arashi!
¡KENSHIN NINJA ARASHI KENZAN!
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Uzumaku tatsumaki todoroku jinari
¡Fuke yo Arashi!
¡Yobe yo Arashi!
¡Arashi yo sakebe!
Kenshin kenshin...
kage utsushi
Seigi no ninja chi owari kenzan
¡Arashi, Arashi!
¡Waga na wa Arashi!
¡KENSHIN NINJA ARASHI KENZAN!
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Un sacrificio se había hecho de forma horrida hacía una deidad llamada Dios Toro, el cual era una estatua de oro con la forma de un bovino por lo que todo era un caos.
Ambas chicas fueron embocadas y golpeadas hasta el punto en que quedaron inconscientes y colgadas de un árbol.
Una joven iba por ahí mirando hasta que se encontró con los dos cuerpos colgando, esta no aguantó más y se puso a llorar por tal horrible espectáculo.
- Esto es horrible… ¡¿Cómo pueden hacer esto?! Realmente no lo entiendo, esos pobres jóvenes violaron una ley, pero no se merecían semejante destino, ¡es muy cruel! – la joven seguía viendo a las dos chicas, no obstante, esta parecía que las logró despertar del todo.
- Ah…
- ¿Eh? No puede ser… ¡siguen vivas!
- M-Mi… cabeza…
- E-Esperan, las bajaré de ahí – esta fue hacia la cuerda que las tenía así, pero la fuerza fue demasiado para ella y ambas chicas cayeron al suelo – ¡lo siento! No pude sostener la cuerda, ¿se encuentran bien? ¿se pueden mover bien?
- Ah…
- D-Demonios…
- Vengan conmigo, las matarán si las encuentran aquí, tienen que huir cuanto antes – esta llevó a las dos jóvenes tomadas de cada brazo.
Mientras iba caminando, ella se lamentaba de vivir en ese sitio, pero tenía miedo de irse ya que sabía que podría servir como sacrificio para el Dios Toro.
Mientras llevaba a Honoka y Akari, esta se encontró con el mismo sujeto con el que se había topado antes, el que tenía cara de tonto.
- Uf, me asustaste Ushimatsu.
- Jejeje.
- Por favor, no le digas a nadie de esto, tienes que guardarlo como secreto.
- Weje.
- No te preocupes por él, todos lo llaman Matsu el idiota ya que dicen que tiene algo malo en la cabeza – la joven que las ayudaba seguía hablando – esta aldea tiene una ley y es que nadie puede estar casado a menos que el Dios Toro lo haya aprobado… las personas que acaban de asesinar fueron mi hermano y su pareja, ellos se enamoraron, pero quebraron esa ley y ahora… terminaron así.
- … - las chicas no decían nada.
- Otra de las leyes es que no puedes irte de la aldea sin permiso, si lo haces, terminarás asesinado por ellos.
Las dos jóvenes no decían nada, no obstante, en un momento sintieron como una niebla poco a poco las iba envolviendo, dificultando un poco la vista, aun así, el camino todavía se podía ver.
No obstante, algo si fue visible.
- ¡No puede ser! E-Es el Dios Toro – la chica que las ayudaba exclamó y eso las despertó un poco más por lo que se pusieron atentas a eso.
- …
- E-Estamos condenadas, ¡nos atraparán! ¡nos destruirá y asesinará de forma horrida!
- Shh, guarda silencio – Honoka exclamó y junto con la joven y Akari, se fueron a esconder detrás de unos árboles.
Desde la niebla, se fue revelando la figura de esa deidad que tenía a la aldea con esa locura. Resultó ser un toro humanoide, de color dorado en todo su esplendor y no solo eso, sino que fijó su mirada en el árbol en el que se habían escondido.
- E-Es el Dios Toro Dorado – susurró la chica.
- ¡Ustedes, vuelvan a la aldea! – la voz de la deidad bovina era grave y no solo eso, sino que sonó un bufido fuerte.
- N-No puede ser…
- ¿Y si nos negamos? – Akari preguntó mirando fijo al toro dorado.
- Aquellos que quebrantan la ley… ¡morirán! – tanto Akari como Honoka se vieron mutuamente por lo que ya no había forma en que huyeran así como así, sino que debían pelear con todo.
La primera en reaccionar fue la peli roja quien sacó su espada y dio un gran salto dirigiéndose hacia el toro, no obstante, al querer cortarle uno de sus cuernos, el metal de la espada solo rebotó.
Intentó hacerlo por el otro cuerno aplicando más fuerza para ver si lo podría cortar, pero no fue así, fue el mismo resultado, por lo que aterrizó mirando molesta a su enemigo.
Honoka decidió atacar, pero esta vez, hizo uso de su Driver con el cual unió las partes de una medalla con la imagen de un Pegaso en ella.
- ¡Henshin! – su cuerpo mutó adquiriendo su forma Rider, con su cuerpo de color plateado, detalles de alas en las piernas y cabeza, así como sus ojos azules – ¡luchemos!
La peli jengibre chocó sus puños con el dios toro, pero ahí se dio cuenta de que la dureza de este era superior, aun así, no se dejó intimidar.
- ¿Osas pensar que me ganarás?
- Hace tiempo ya batallé contra alguien que era igual a ti, poseía una medalla y salió el Horóscopo de Tauro, así que no es la primera vez que batallo contra alguien como tú – exclamó la peli jengibre.
A pesar de eso, los golpes de la Rider no fueron suficiente para detener al toro dorado, de hecho, este solo se reía.
- Sin ineptas ustedes dos, ¡mi cuerpo está hecho de oro! ¡Así que es resistente ante todos sus ataques! – la "deidad" fue hacia Honoka a toda carrera embistiéndola con fuerza y la lanzó hacia unos árboles, destruyéndolos por el impacto.
Akari decidió ayudar a su compañera, pero cuando el toro vio las intenciones de la peli roja, hizo lo mismo con ella, aunque Akari se agarró de sus cuernos, la fuerza de este fue tanto que al final salió volando.
- ¡Prepárense para la muerte! – el ser de oro estaba sonriendo confiado de que les había ganado.
Pero no fue el final ya que en un momento, algo pasó.
El bovino dorado se detuvo en seco y se agarró la garganta, emitiendo algunos sonidos extraños como de ahogamiento y sin más, se fue huyendo de ahí.
Ni que decir de las dos chicas quienes se levantaron, confundidas por lo que acababa de pasar.
- ¿Por qué huyó así como así?
- No entiendo, bien nos pudo haber matado y no lo hizo, eso sí es extraño – las dos notaron que la joven que las había ayudado estaba tirada en el suelo por lo que fueron a ayudarla.
Una vez que no notaron la presencia de su enemigo, estos se fueron al bosque para esconderse un momento, así como descansar un poco por lo que pasó.
- Dime, ¿Cómo fue que inició todo esto?
- Sí, ¿Por qué los aldeanos tienen tanto énfasis en complacer a ese Dios Toro? – la chica se quedó un momento callada antes de responder a las preguntas de las guerreras.
- La verdad es que no sé desde cuándo comenzó, pero desde la primera vez que el Dios Toro apareció en la aldea, la ha gobernado con mano de hierro. Bajo sus órdenes, nuestro trabajo principal ahora solo es cavar en la montaña en busca de oro.
- ¿Qué hacen con el oro que encuentran? – Honoka preguntó.
- Todo el oro que extraemos es procesado en barras y cada tres meses llevamos todo lo reunido a un templo en las afueras de la aldea, allí es donde el Dios Toro se alimenta del cargamento por 3 meses – la chica decía – tal parece que el oro es lo que único que come.
- No puedo creer que en serio pase eso.
- ¿Los aldeanos realmente creen en eso?
- Después de haber visto a un toro dorado y muchas otras cosas extrañas suceder, ¿Cómo esperan que no creamos en eso? – tanto Akari como Honoka se quedaron en silencio, pero asintieron.
- Iremos a ver qué pasa.
- ¡No vayan! – esta les advirtió – cualquiera que ha ido para investigar ha sido asesinado, dicen que ya 7 personas han perecido.
- No importa, iremos a ver qué pasa.
- ¡Por favor, huyan conmigo! ¡Ya no quiero permanecer en esta aldea más! Además de que nos hemos alejado de la aldea.
- No haré eso, como Rider, no puedo permitir dejar desamparados a seres inocentes.
- ¡Al menos deberían volver con refuerzos!
- No somos delincuentes ni nada, además, si unimos nuestras fuerzas y las llevamos al límite, podremos ganar – Akari exclamó a lo que la oji azul asintió.
- Por favor – la joven abrazó a ambas féminas – ¡no me importa que son! ¡mi único hermano fue asesinado y ahora ya no tengo a nadie! ¡por favor, ya no sé en quien confiar! ¡Huyamos de aquí, por favor!
- … - las dos chicas se miraron entre ella, era una pena por la chica, pero tanto Honoka como Akari tenían un deber que cumplir.
- Nos vamos – estas fueron tomando camino hacia el lugar en donde estaría.
- ¡Las esperaré! ¡Por favor, regresen por mí!
Tal y como les había dicho la muchacha, la montaña ahora era una explotación minera de oro en donde los aldeanos estaban trabajando duro para conseguir el metal dorado.
Honoka y Akari fueron escurridizas y no dejaron que las descubrieran, fue tanto así que en un momento, se fijaron en el tonto Ushimatsu el cual solo andaba por ahí.
Eso les extrañó un poco a la ninja y la Rider, pero decidieron seguirlo a escondidas y no fue hasta que este llegó a un lago pequeño en donde se bañó.
Todo parecía normal, pero de repente, el cuerpo del sujeto fue cambiado, el brillo dorado prevaleció, así como la aparición de los cuernos en su cabeza, revelando su identidad como el Dios Toro.
- Hm, parece que ahora sabemos tu identidad – Honoka decía saliendo junto con Akari.
- Lo que quiere decir que ya sabremos a quien es que vamos a derrotar.
- Malditas – sin pensarlo más, el toro fue hacia ellas y golpeó la pared de piedra que había, pero ambas chicas lograron esquivarlo a tiempo.
Esto continuó así, pero a medida que pasaba el encuentro, la peli roja se fue dando cuenta de algo y es que parecía que el cansancio le estaba pasando factura.
Akari pensó en algo, entonces fue donde descubrió lo que pasaba con el bovino.
- Ahora entiendo todo – la sobreviviente de los Arashi exclamó – dime, ¿Por qué no regresas a tu forma original?
- ¿Ichikawa-san?
- Lo comprendí Kousaka-san, es por culpa del oro que tiene su cuerpo – Akari seguía explicando – él no puede resistir mucho en esa forma ya que el oro que no lo deja respirar, los poros de su cuerpo están cubiertos por lo que no puede sudar, eso lo ahoga.
- Ahora entiendo, creo que tendremos que volverlo a ser como era antes y tengo la solución.
- ¿En serio?
- ¡Forma Zeus! – activando su cinturón de vuelta, el cuerpo de la peli jengibre evolucionó hasta volver color dorado, además de poseer un rayo en su mano.
- ¡Arashi! – Akari no se quedó atrás y adquirió su forma de pelea por lo que sin más, ambas lucharían.
Honoka se lanzó primero y el toro había disminuido un poco su fuerza, esto debido a que no parecía aguantar mucho el poder de su transformación.
La Rider aprovechó esto para cargar todo su poder en el rayo que tenía y lo lanzó con fuerza hacia el toro el cual fue electrocutado fuertemente.
- El oro es conductor de electricidad, por lo que esto te afectará – y la oji azul tenía razón ya que el poder fue tanto que la transformación se perdió – ¡Ichikawa-san!
- ¡Hasta aquí has llegado, ninja metamórfico! – con una fuerte patada, Ushimatsu salió volando y este aterrizó en donde fundían el oro, lo que le provocó una muerte lenta y horrida ya que su cuerpo fue calcinado hasta que no quedó nada de él, sus restos se unieron con el oro.
Habían acabado con el Dios Toro.
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Las dos abandonaron esa aldea, la muchacha que las esperaba siguió en eso, pero tanto Akari como Honoka decidieron seguir adelante, aunque les doliera un poco.
De suerte, no tardaron en encontrar al caballo de Akari y la moto de Honoka por lo que ya tenían sus medios de transporte con ellas.
- ¿Qué harás ahora Ichikawa-san? – Akari solo sonrió.
- Es más que obvio, seguiré en la lucha hasta que encuentre al asesino de mi familia, Venenum caerá.
- Lo entiendo, yo por mi parte seguiré peleando contra las amenazas que tenga Japón, además de que a lo mejor vuelva a mi hogar una vez que mi lucha acabe.
- Está bien, espero que te vaya bien – la sonrisa de Akari le dio un recuerdo a la oji azul, recordando a su vieja compañera de armas.
- Maki-chan – Honoka sonrió – entonces nos vemos… Ninja Arashi.
- Lo mismo digo, cuídate… Kamen Rider Pegasus – las dos se dieron la mano y sin más se fueron en sus respectivos vehículos, cada quien por su lado.
Este encuentro maginifico no sería el único entre ambas, ya que el destino las volvería a juntar en el futuro.
Por el momento, ¡sigue en tu lucha Arashi! ¡Vence al mal que da Venenum!
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Akari ga hashiru hate shinaki gen'ya o
Akari ga sakebu taiyō ni mukatte
Roshi ga Roshi ga
Roshi ga naite iru
Mabuta no shichi wa ima doko ni
Furimuku na Akari
Ashita wa omae no mono
¡ROSHI SHOJO AKARI!
Akari ga yuku...
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Continuará…
