Desde ahora en adelante estaré subiendo los capitulos los fines de semana por tema de tiempo, hasta el momento no sé cuantos capitulos serán
pero me gusta como se está desenvolviendo la historia. Muchas gracias por los comentarios y también las visitas.
Emma llegó a la casa de Regina el lunes por la mañana, sintiendo la tensión en el aire mientras esperaba a que la abriera la puerta.
Cuando Regina abrió la puerta, su expresión estaba ligeramente tensa pero amable. -¡Hola, Emma! ¿Cómo estás?
Emma le devolvió la sonrisa, tratando de mantener la calma. -Estoy bien, gracias. ¿Y tú? ¿Cómo ha estado todo por aquí?
Regina hizo un gesto vago con la mano, mientas se movía para dejar espacio para que Emma entrara. -Todo tranquilo. ¿Qué hay de Hope? ¿Está bien?
Emma asintió, agradecida por cambiar el tema. -Sí, está bien. Hook pasó a recogerla para llevarla al colegio esta mañana. Regina asintió y luego Emma pregunta con curiosidad. -¿Y Amy? ¿Dónde está?
Regina responde ante la curiosidad de la rubia -Se fue a casa de Henry. Quería hablar con él sobre su problema mágico y buscar una solución.
Emma asintió . -Entiendo. Espero que puedan encontrar algo que nosotras no hemos podido.
Regina, asintió también ante el comentario . -Sí, yo también lo espero.
Regina cierra la puerta y mira a Emma. - ¿Quieres café?
Emma se acercó lentamente a Regina después de cerrar la puerta, sintiendo la necesidad urgente de estar cerca de ella. Sin decir una palabra, la besó un poco torpe ante la necesidad pero también con ternura, dejando que sus emociones se expresaran a través del contacto de sus labios.
Regina respondió al beso de Emma con la misma intensidad, aceptando su lengua cómo invitación a explorar la suya sintiendo cómo el calor de su cuerpo se fundía con el de ella. Se separaron un poco, pero no lo suficiente como para romper el contacto.
Emma con sus manos aún se aferraban a la cintura de la otra. Con una mirada llena de anhelo, ella preguntó -¿Extrañaste mis besos tanto como yo los tuyos este fin de semana?
Regina asintió con una sonrisa tierna -Sí, los extrañé-, admitió suavemente, sintiendo el peso de la emoción en cada palabra.
Sin embargo, antes de dejarse llevar por el momento, Regina tomó la mano de Emma con delicadeza. -Pero antes de continuar-, dijo con seriedad, -Necesitamos hablar.
Emma asintió en acuerdo, entendiendo la importancia de abordar sus sentimientos antes de dejarse llevar por la pasión. Juntas, se dirigieron a la cocina, preparadas para enfrentar lo que el destino les tenía reservado.
Emma y Regina estaban sentadas en la encimera de la cocina, compartiendo una taza de café en un ambiente tranquilo. Emma tomó una pausa, sus ojos reflejaban una mezcla de nerviosismo y determinación mientras miraba a Regina. -Lo que siento… es algo que he estado sintiendo durante años, admitió con sinceridad , rompiendo el silencio que había envuelto la cocina. -Pero siempre lo reprimí, pensando que nunca sería correspondido.
Regina inclinó la cabeza ligeramente, interesada en las palabras de Emma. -¿Desde cuándo te sientes así?- preguntó con curiosidad.
Emma respondió rápidamente, su voz llena de emoción contenida.- Desde el incidente en las minas-, confesó, recordando el momento en que habían tenido que combinar sus poderes para detener el diamante. Un ligero rubor coloreó las mejillas de Regina al rememorar ese momento compartido.
Emma tomó un sorbo de su café antes de continuar. -Recuerdo ese día como si fuera ayer. Fue la primera vez que realmente sentí una conexión especial contigo, Regina-, admitió, su mirada buscando la de la otra mujer.
Regina asintió, recordando también la intensidad de aquel momento. -Sí, fue un momento crucial para ambas-, dijo con una sonrisa suave.
Emma asintió, sintiendo la tensión entre ellas disiparse lentamente. -Nunca pensé que ese momento cambiaría tanto para mí-, agregó con sinceridad. Regina la miró con curiosidad, esperando que continuara. -Pero desde entonces, cada momento contigo ha sido… diferente-, confesó Emma, buscando las palabras adecuadas para expresar sus sentimientos.
Emma, con nerviosismo y curiosidad, finalmente preguntó -¿Desde cuándo has sentido esta atracción hacia mí? ¿Ha sido algo que has sentido durante mucho tiempo o es más reciente?- Regina se ruborizó ligeramente ante la pregunta, sus ojos reflejando una mezcla de sorpresa y timidez mientras consideraba cómo decirle.
Regina respondió con una mezcla de melancolía y ternura en su voz - Fue complicado para mí. Durante años, sentí algo especial hacía ti, pero siempre atribuí eso al odio que invadía mi magia. No puedo precisar exactamente cuándo comenzó, pero el momento crucial fue con la maldición de Peter Pan, cuando tuve que decirles que debían irse con Henry. En ese instante, comprendí que todos esos sentimientos que tenía hacia ti y la tristeza de ya no tenerlos, no era odio. Después, ocurrieron muchas cosas, tu con Hook y yo con Robin - Su mirada se perdió en el recuerdo, sus ojos revelando una profunda complejidad de emociones mientras hablaba.
Emma levanta su cabeza hacia Regina, con una mirada de expectativa. -Entonces, ¿Qué hacemos ahora?-, preguntó, buscando orientación en los ojos de Regina. Su tono era mezcla de ansiedad y esperanza, reflejando su deseo de avanzar pero también su necesidad de tener un plan claro.
Regina la miro con seriedad. -Primero debemos resolver lo de Amy-, dijo con determinación. -Y tú también necesitas ver qué pasará con Hook antes de iniciar cualquier cosa entre nosotras-. Su tono era firme pero comprensivo, mostrando su preocupación por el bienestar de todos involucrados.
Emma respiró hondo antes de responder, su voz ligeramente tensa - Hace meses que no tenemos nada con Hook y si quieres algo oficial, lo dejamos hace semanas-, admitió, sintiendo el peso de la confesión en sus hombros. Miró a Regina, buscando comprensión en sus ojos.
-Pero… ¿Qué hay del divorcio que te pidió Hook?- preguntó Regina con un deje de angustia en su voz, consciente de la complejidad de la situación.
Emma frunció el ceño, tratando de comprender la situación -Yo firmé los papeles que Hook envió, pero él todavía no lo ha hecho-, explicó con una mezcla de frustración y desconcierto. Miró a Regina, buscando algún indicio de entendimiento en su expresión. -Me parece extraño, ¿no crees? Él fue quien los pidió-, añadió, esperando algún tipo de respuesta por parte de la morocha.
Mientras tanto, Regina reflexionaba en silencio, tratando de recordar la visita de Hook a su casa y sus intenciones de querer recuperar a Emma. Sin embargo, optó por guardar sus pensamientos para sí misma, sin revelar nada en ese momento.
Regina asintió con pesar -Sí, sigues estando casada, lo cual complica aún más las cosas-, admitió con sinceridad.
Emma asimiló sus palabras con determinación -Yo no volveré con Hook, sobre todo sabiendo que mis sentimientos hacia ti son correspondidos-, afirmó con firmeza. Regina la miró con una mezcla de gratitud y preocupación. -Espero que lo entiendas- sentencia Emma para borrar esa preocupación en esos ojos marrones.
Regina mira a esos ojos aguamarina tratando de averiguar si todo eso es verdad -Esto es complicado-, expresó con un halo de melancolía .
Emma le aseguró con determinación -Haré todo lo posible para que podamos darnos una oportunidad, porque creo que es lo que necesitamos después de tantos años. No me arrepiento de lo que he vivido, pero si me arrepentiré si no hago esto ahora.
Regina la miró con una mezcla de seriedad y excitación, sus ojos brillando con intensidad. Se levantó lentamente y se acercó a Emma, quien la observaba con cierta perplejidad. Sin decir una palabra, Regina tomó su rostro entre sus manos y la besó. Emma se dejó llevar por el ardor del momento, correspondiendo al beso con la misma intensidad. Con un impulso repentino, Emma se levantó y rodeó a Regina con sus brazos, apoyándola suavemente contra la encimera. La conexión entre ambas era palpable, una combinación perfecta de erotismo y sentimientos profundos que las envolvía en una espiral de emociones. Emma ante la fogosidad del momento empezó a pasear sus manos por la espalda de Regina y bajando lentamente sin romper el contacto de sus besos, por otro lado Regina rodeaba sus brazos por el cuello de Emma y sus manos exploraban su cabellera tratando de acercarla más.
Emma ansiaba ir más allá; su cuerpo estaba inundado de emociones y la excitación de sentir la lengua de Regina entrelazándose con la suya era abrumadora. Cada mordida compartida aumentaba su deseo, y anhelaba más. Sin pensarlo dos veces, una mano curiosa se deslizó bajo la camisa de Regina. Al sentir el contacto frío de la mano de Emma, Regina soltó un gemido, pero se separó abruptamente, interrumpiendo el momento, y miró fijamente los ojos aguamarina de Emma. -Tenemos que detenernos, Emma-, dijo con un suspiro.
Emma retiró su mano, que hasta entonces había estado explorando la espalda de la morena. -No quiero, pero supongo que es necesario. Tengo que ir al trabajo-, respondió, resignada.
Emma se acercó lentamente a Regina, suavemente presionando sus labios contra los de ella en un beso casto pero cargado de emoción. Sus corazones latían al unísono en el breve momento de intimidad compartida antes de que Regina se apartara con una sonrisa apenada -Por favor, ten paciencia conmigo-, dijo Regina con voz suave pero cargada de anhelo. -Todo esto es muy complicado y confuso para mí también. Durante tanto tiempo he mantenido mis sentimientos enterrados, creyendo que no había lugar para ellos en mi vida. Pero ahora, al estar frente a ti y sentir lo que siento, todo parece tan confuso y abrumador.
Emma asintió , acercando más el cuerpo de Regina con ternura -Entiendo, Regina. Estoy aquí para ti, para apoyarte en todo lo que necesites mientras navegamos por esta situación juntas.
Regina le ofreció una sonrisa agradecida, sintiendo un ligero alivio al saber que Emma estaba a su lado. Aunque el camino hacia la felicidad parecía incierto, tener a Emma le daba esperanza y fortaleza para enfrentar lo que vendría.
Regina y Emma se miraron con sorpresa al escuchar el timbre resonar en la casa. Regina se separó ya extrañando la falta de cercanía con la rubia, su corazón estaba latiendo con fuerza ante lo sucedido en la cocina mientras caminaba hacia la puerta. Al abrir, se encontró cara a cara con Maléfica, quien la miraba con una expresión impasible.
Emma sintió una oleada de emociones encontradas al ver a Maléfica parada en la entrada. Sabía lo que había pasado entre Regina y ella en el pasado, y aunque confiaba en Regina, no podía evitar sentir un leve destello de celos.
Regina dejó pasar a Maléfica con una mueca tensa, tratando de ocultar su incomodidad. Se volvió hacia Emma, quien la observaba con una mezcla de sorpresa y desconfianza.
-¿Por qué no me dijiste que Maléfica estaría aquí?- preguntó Emma con cierto tono de reproche en su voz pero tan bajo para que solo escuchara Regina.
Regina respiró hondo, tratando de encontrar las palabras adecuadas para explicar la situación -Estuve en contacto con Maléfica por lo de Amy-, respondió con cautela -Ella también sabe de magia y estaba tratando de ayudar en cierto aspecto.
Emma frunció el ceño, molesta por no haber sido informada -Debiste habérmelo dicho-, replicó, cruzándose de brazos.
Maléfica intervino, su voz tranquila pero firme -Fue todo muy rápido-, explicó -Cuando Regina me contactó, sentí que debía venir de inmediato para poder ofrecer mi ayuda de la mejor manera posible.
Emma sintió un nudo en la garganta al ver a Maléfica mirando a Regina. Sin decir una palabra, tomó su chaqueta de cuero y se dirigió hacia la puerta. Antes de salir, Regina salió corriendo por el pasillo, llamando su nombre desesperadamente.
-¡Espera, Emma! Por favor-, suplicó Regina, tratando de detenerla.
Emma se detuvo en seco, dudando por un momento, pero luego continuó hacia la salida. Regina se acercó con pasos rápidos, su expresión llena de angustia.
-No quiero interrumpir-, murmuró Emma, evitando su mirada.
Regina tomó una respiración profunda, tratando de encontrar las palabras adecuadas. -No pasa nada-, respondió, su voz apenas un susurro. -Por favor, háblame-.
Emma se negó, sintiendo el peso del conflicto entre ellas. -Mejor me voy, puedes estar tranquila -, dijo con voz suave, antes de desaparecer en su escarabajo.
Regina observó en silencio cómo Emma se alejaba, sintiendo el corazón pesado en su pecho. Luego, regresó a la casa, donde Maléfica la esperaba con una mirada intrigante en sus ojos.
-Parece que a la Salvadora no le gustó mi presencia-, comentó Maléfica con una sonrisa irónica.
Regina suspiró, restándole importancia al comentario. -No te preocupes por eso-, respondió con calma. -Vamos a mi despacho, tenemos mucho de qué hablar.
Hope se encontraba dentro de la casa junto a Snow y el hermano de Emma, Neal, quien la entretenía con algún juego. Emma por intentar olvidar un poco lo sucedido en la mañana en la mansión de Regina de dirigió a la casa de sus padres para pasar la tarde con ellos. Durante el día le envío un mensaje a Hook indicando que se acercara a la casa de Snow ya que necesitaba hablar con él sin indicar mucho lo que conversarían.
Había pasado ya una hora desde que llegó a la casa de sus padres cuando tocaron el timbre, Emma supuso de a quien se debía por lo que ella se levantó y caminó hacía la puerta. Hook se encontraba nervioso y extasiado a la vez, Emma sin hablar sale y cierra la puerta.
Emma y Hook estaban afuera, en el porche, Hook ante la angustia del momento le pregunta a Emma qué es lo que quiere conversar, y Emma, con una expresión de confusión, le responde -¿Por qué no has firmado los papeles de divorcio todavía?
Hook la mira con determinación y le confiesa -Porque quiero recuperar a mi familia, Emma. Quiero volver a estar contigo y con Hope.
-Hook, ¿qué estás diciendo?- preguntó Emma, con un nudo en la garganta -Ya habíamos acordado que seguiríamos adelante con nuestras vidas por separado. ¿Por qué estás cambiando las cosas ahora?
Hook, con un gesto apesadumbrado, continúa -Fue un error separarnos, Emma. Me he dado cuenta de que no estás feliz y yo tampoco, y eso me hace pensar que todavía hay esperanza para nosotros.
Emma frunce el ceño, sintiendo una mezcla de emociones. -No te confundas, Hook-, responde con firmeza. -Llevamos meses separados, y en todo ese tiempo, nunca vi que hicieras algo para intentar reconciliar nuestro matrimonio-. Su tono refleja la frustración y el dolor acumulados durante ese período de separación.
Hook, aferrándose al brazo de Emma, insiste -¿Qué pasó, Emma? ¿Cómo es posible que dejaras de amarme de la noche a la mañana?
Emma, sintiendo dolor por el agarre de Hook, intenta liberarse -Me estás lastimando-. Pero Hook se acerca aún más, demandando respuestas.
Con furia contenida, Emma responde -¡Suéltame!- Finalmente, usando su magia, lo arroja hacia atrás con fuerza -No te acerques más de esa manera. Nuestra comunicación será solo por Hope ahora en adelante-, declara con determinación -Mis sentimientos se desvanecieron cuando comenzaste a beber en exceso y a desaparecer de la casa por semanas. Ya he pasado por mi duelo y en estos momentos me estoy haciendo la pregunta si alguna vez te amé o solo fue conformismo-. Su voz refleja una mezcla de dolor y resolución.
Emma se aleja, dejando a Hook en la calle, tirado y adolorido. Su corazón late con fuerza por la intensa conversación, pero sabe que fue lo correcto poner límites y protegerse a sí misma y a su hija. Con determinación, camina hacia la casa de Snow, lista para enfrentar lo que sea que venga a continuación.
Después del encuentro con Hook, Emma se encuentra en un estado emocional complicado. Se refugia en la casa de Snow y David, donde Neal y Hope están viendo películas. Mientras Emma trata de procesar lo sucedido, su madre intenta consolarla y ayudarla a encontrar claridad en sus sentimientos e invitando a que se quedarán esa noche.
Mientras tanto, Regina también está lidiando con sus propias emociones después de la visita de Maléfica. Se siente abrumada por el recuerdo de su pasado con ella y se pregunta si debería revelarle a Emma la verdadera naturaleza de su relación pasada.
En medio de todo esto, Amy sigue tratando de encontrar una manera de regresar a su tiempo, y busca la ayuda de Henry para resolver el misterio de su viaje en el tiempo. Juntos, investigan pistas en el presente para volver a su tiempo lineal y no perjudicar el futuro.
Regina llega a la comisaría buscando a Emma esa mañana, preocupada por su estado de ánimo después del encuentro de Maléfica ya que no le respondió ninguno de sus mensajes el día de ayer. Encuentra a la rubia desanimada y reflexiva. Emma se encontraba luchando con sus sentimientos y las complicaciones de su situación actual, por lo que no notó la presencia de la morocha.
Regina se acerca, notando de inmediato su semblante preocupado -¿Cómo estás, Emma?- pregunta con gentileza, preocupada por ella.
Emma mira a Regina con una mezcla de emociones y preocupación -Estoy bien, solo un poco cansada por todo-, responde sinceramente, tratando de ocultar los pensamientos que la agobian.
Regina asiente -Entiendo. ¿Ha pasado algo en particular? Ayer no me contestaste los mensajes y las llamadas- pregunta, sintiendo la tensión en el aire.
Emma duda por un momento, tratando de decidir si compartir sus preocupaciones con Regina -No es nada importante, solo estaba cansada-, responde finalmente, decidiendo dejar de lado el tema por ahora.
Regina la mira con curiosidad, pero respetando su privacidad -Bueno, si necesitas hablar de algo, estoy aquí para ti-, asegura con una sonrisa reconfortante.
Emma mira a Regina por unos momentos preguntando con un tono sarcástico -¿Cómo estuvo la velada con Maléfica? ¿La pasaron bien?-
Regina, notando el cambio de actitud de Emma, responde con calma -No pasó nada, Emma. Solo estuvimos hablando sobre Amy y otros asuntos relacionados con la magia.
Emma arquea una ceja con escepticismo-¿Y se quedó en la mansión?- pregunta con un tono que denota su desconfianza.
Regina asiente con seriedad -Sí, pero en la habitación de invitados-, responde, tratando de calmar las sospechas de Emma.
Sin embargo, Emma no parece convencida. -Está bien-, murmura con frialdad. -Tengo trabajo que hacer de todos modos. ¿Puede dejarme sola, Señora Alcaldeza?
Regina asiente, sintiendo la distancia entre ellas crecer con cada palabra -Por supuesto, Señorita Swan. Si necesitas algo, estaré en la alcaldía -, responde con una nota de pesar en su voz mientras Emma se sumerge en su trabajo, dejando a Regina sola con sus pensamientos mientras se aleja.
Regina se sumía en sus pensamientos en la alcaldía, repasando lo sucedido con Emma. Sabía que habían hablado sobre sus sentimientos y que ella misma había pedido tiempo para reflexionar, pero se sentía abrumada por la situación. Justo en ese momento, la secretaria irrumpió en sus pensamientos anunciando que Snow quería hablar con ella. Regina le indicó que podía dejarla pasar.
Snow entró en la oficina de Regina, tratando de dejar atrás sus pensamientos turbulentos sobre Emma. Saludaron cordialmente y compartieron algunas palabras sobre el día, pero Regina notó que Snow parecía inquieta. Decidió abordar el asunto directamente.
-Snow, ¿hay algo en lo que estés pensando o necesites hablar?- preguntó Regina con curiosidad, notando la expresión preocupada de su amiga.
Snow asintió con seriedad. -Sí, Regina. Estoy preocupada por Emma-, confesó, mirando a Regina con un gesto de preocupación.
Los ojos de Regina se estrecharon ligeramente, sorprendida por la revelación. -¿Preocupada por Emma? ¿Por qué?- interrogó, deseando saber más sobre la preocupación de Snow.
Regina escuchó atentamente mientras Snow compartía la preocupante situación de Emma. Su ceño se frunció aún más al enterarse de que Hook había lastimado a Emma.
-¿Emma está bien? ¿Está lastimada?- preguntó Regina, su preocupación evidente en su voz mientras consideraba la situación.
Snow asintió con solemnidad. -Emma está bien. Utilizó su magia para apartarlo-, explicó, pero luego agregó con preocupación: -Pero temo que Hook pueda hacerle daño nuevamente. Es por eso que necesitamos discutir esto, Regina. No podemos ignorar lo que sucedió.
Regina asintió con seriedad ante las palabras de Snow. -Entiendo-, respondió con calma, aunque su mente estaba llena de preocupación por Emma y la situación con Hook. -Hablaré con Emma para entender realmente lo que pasó-, prometió. Agradeció a Snow por informarle y se despidió, sintiendo el peso de la preocupación mientras se dirigía hacia donde Emma se encontraba.
Regina entró en la comisaría con bolsas de Granny's en las manos, buscando a Emma. La rubia alza la mirada encontrándose con esos ojos marrones con curiosidad, y Regina se acercó con una sonrisa. -No te preocupes, no vengo por los informes-, aseguró Regina mientras colocaba las bolsas sobre el escritorio de Emma. -David me contó que no habías comido, así que pensé en traerte algo de almuerzo -, explicó con amabilidad.
Emma bajó un poco sus defensas y agradeció el gesto. -No era necesario, de verdad-, comentó con una sonrisa suave. Regina le devolvió la sonrisa. -Lo hice con gusto-, respondió sinceramente.
Después de un breve momento de silencio, Regina se decidió a hablar. -¿Confías en mí, Emma?-, preguntó con cautela.
Emma frunció el ceño, un poco sorprendida. -¿A qué viene esa pregunta?-, indagó. Regina suspiró, buscando las palabras adecuadas. -Me enteré de lo que pasó con Hook. No esperaba que me lo contaras de inmediato, pero sí que compartieras lo que sucedió-, explicó con sinceridad. Emma la miró con una mezcla de amor y preocupación en sus ojos.
Emma respondió con seguridad -Lo tenía bajo control, Regina. No era necesario comentarlo-. Sin embargo, Regina insistió con suavidad: -Si queremos intentar algo entre nosotras, la confianza es primordial-.
Emma recordó el incidente de hace unos días con la inesperada llegada de esa rubia- Sí, la misma confianza que tuviste en mí en contarme que seguías en contacto con Maléfica-, admitió, tratando de mantener la calma.
Regina arqueó una ceja intrigada, captando la analogía de Emma. -¿Estas celosa?-, preguntó directamente, buscando entender los sentimientos de la rubia.
Emma se sintió momentáneamente atrapada por la pregunta, su mirada evitando la de Regina mientras buscaba las palabras adecuadas. -Bueno, es solo que…-, titubeó, luchando por encontrar una respuesta honesta sin revelar demasiado.
La llegada repentina de Hook rompió la tensión en la oficina, distrayendo a ambas mujeres y llevándolas a salir para abordar al intruso.
Emma salió primero, decidida a enfrentar a Hook por su inesperada presencia. -¿Qué haces aquí?- preguntó, su tono cargado de desconfianza.
Hook se apresuró a explicarse, con una expresión arrepentida en su rostro. -Vine a pedirte disculpas por lo que sucedió ayer-, admitió, tratando de suavizar la tensión entre ellos.
Regina intervino, su voz firme y amenazante. -Te advertí que no lastimaras a Emma-, dijo, con un tono que dejaba claro que no toleraría ninguna falta de respeto hacia la rubia.
Hook se defendió, tratando de desviar la atención de la situación. -No te metas en asuntos de pareja, si no vas ayudar-, replicó, intentando minimizar la intervención de Regina.
La respuesta de Regina fue contundente, con un toque de sarcasmo. -Quizás te guste tener un gancho-, sugirió, acercándose con determinación. -Quizás quieras tener otro-, agregó, dejando claro que no toleraría más su presencia.
Emma quedó confundida por la revelación y miró a Regina con sorpresa. -¿Ustedes dos hablaron antes?- preguntó, sintiéndose un poco traicionada por no haber sido informada.
Regina se volteó para enfrentar a Emma, con una expresión de disculpa en su rostro. -Sí, lo siento. No pensé que fuera relevante en ese entonces-, admitió, sintiéndose culpable por no haber compartido esa información antes.
Hook interrumpió con brusquedad, empujando a Regina a un lado y provocando que tropezara. Emma se preocupó por su morena y se acercó a ella para ayudarla. Luego, miró a Hook con incredulidad. -¿Desde cuándo eres tan agresivo?- preguntó, sintiéndose sorprendida por su comportamiento.
Hook se encogió de hombros, sin mostrar arrepentimiento. -Ella me es sin importancia, desde que dejo que tu hicieras lo que quisieras con tu familia en vez de ayudarte y aconsejarte a recuperarla-, respondió con frialdad, dejando claro que sus acciones estaban motivadas por el resentimiento hacia Emma.
Emma quedó incrédula por la agresividad de Hook, y mientras ayudaba a Regina a levantarse, sintió cómo su magia se intensificaba. Con determinación, tomó a Hook y lo levantó contra la pared con su magia, advirtiéndole con voz firme -No te acerques más a ella, ni a Hope. Lo tienes prohibido.
Hook, aunque desafiante, sabía que no podía competir con el poder de Emma. -No puedes prohibirme ver a mi hija-, respondió con resentimiento, pero su expresión reflejaba cierto temor por las habilidades mágicas de Emma.
Regina intervino, tomando la mano de Emma con suavidad. -No vale la pena, Querida-, dijo con calma.
Emma ante la suavidad de la mano de Regina afloja el agarre contra Hook tirándolo al suelo.
Mientras Hook se reponía, las miró con ojos llenos de furia e incredulidad ante la cercanía de ellas dos decidió retirarse, reconociendo que no podía ganar esa confrontación con la magia de Emma.
Después de que Hook se marchara, dejando a las mujeres solas en la estación, Emma se aproximó a Regina con preocupación evidente en su mirada. -¿Estás bien?- preguntó con tono suave. Sin pronunciar palabra alguna, Regina se acercó a Emma y la besó con pasión contenida pero palpable, sus labios transmitiendo el anhelo y el amor que sentía, tratando de borrar todas las desconfianzas y dudas. Emma, sorprendida pero complacida, rodeó la cintura de Regina con ternura, acercándola aún más a su cuerpo.
Cuando finalmente se separaron, Regina rompió el silencio con una suave sonrisa. -Vamos, terminemos de comer. Tengo hambre-, dijo, tratando de ocultar la emoción que aún la embargaba. Emma, con una risa nerviosa y llena de alegría, asintió, agradecida por la conexión íntima que habían compartido.
En una escena clandestina, Hook se encuentra con una misteriosa mujer en las sombras, su figura envuelta en un aura de misterio. Intercambian palabras susurradas, conspirando en voz baja sobre un plan para sembrar la discordia entre Regina y Emma. La misteriosa mujer, revelándose como Maléfica, le ofrece su ayuda a Hook con una sonrisa siniestra, sus ojos brillando con malicia mientras trazan los detalles de su intrincado plan para separar a las dos mujeres.
