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Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, son propiedad del genial Masami Kurumada. Los personajes extras como el buen Adalgiso y similares sí son de mi pertenencia ^^. Disfruten el fic.


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La vida en el Santuario y Anexos

Prologo

Guardia para la Guardia

No podía ser… pero lo era.

Ahí, paradas frente al templo principal de Athena, estaban unas mujeres de entre 22 y 26 años de edad, vestidas con estilo, pero listas para la acción. Serias, responsables, temibles y tácticas. Estaban afinando los detalles de su misión con su jefa, una chica de largo cabello castaño oscuro con mechones teñidos de violeta quien les daba instrucciones dignas de cualquier agente de la CIA.

Saori acababa de contratar un cuerpo de guardaespaldas para sus Caballeros Dorados…

"Eso ya es mucho" pensaban varias Diosas, claro, como siempre, la pesada de Athena presumía el poder y la riqueza de "Papi", ahora poniéndole guaruras a sus guaruras…

"Es too much, o sea como que ubícate Athena, ¿guarros a tus guarros? Me tapo un ojo, me tapo el otro, y nada que ver" Había dicho la Diosa Hybris. Y eso ya era mucho viniendo de ella.

Pero no, contrario a lo que las otras Diosas pensaban, Saori no lo había hecho como mero capricho, la verdad, sí había tenido fuertes razones para tomar tal decisión…

Los tiempos de hoy eran peligrosos, muy peligrosos, sus caballeros ya no podían salir a la calle sin ser asaltados… sexualmente.

¡Por su Padre Zeus! Las mujeres se habían vuelto locas con el pasar de los siglos; aunque después del trato que había recibido el género femenino a lo largo de los siglos por parte de los hombres… Saori no podía culparlas.

Era obvio que en algún momento tendrían que sacar a la fiera que llevaban dentro para defenderse. Pero, ahora no sólo se defendían, también habían aprendido a agredir… ¡Ya no tenían limites!

Hera culpaba a los hombres por aquel comportamiento de las féminas actuales y las defendía ante Zeus o cualquiera que quisiera reprocharlo.

La mujer de hoy, harta de acosos y opresión se mostraba liberalmente agresiva, imponía sus límites y hacía saber de forma clara lo que le gustaba y lo que no, la sumisión al demonio. La mujer de hoy sabía lo que quería de la vida y de los hombres.

Y en cuanto a los hombres, las mujeres los querían guapos, fuertes, viriles, aunque bien cuidados.

Las películas de Hollywood con su estereotipo de galán perfecto sólo fomentaban más y más esas nuevas tendencias. Así como también los Doramas venidos de todas partes de Asia con muchachitos de rostros operados de porcelana. Plus los animes japoneses con personajes masculinos que rayaban en la perfección; algunos incluso desbancando a la belleza femenina y que además de belleza tenían cerebro, físico y personalidad, y todo esto aunado a la creciente corriente del Men-care que generaba cada vez más metrosexuales, dispuestos a lucir perfectos para salir de cacería.

Como era de esperar, esta combinación explosiva de factores, generaba que la mujer de hoy exigiera más, y no se controlara cuando se topaba con especímenes masculinos perfectos de la vida real, como lo eran los hombres del Santuario, donde había para todos los gustos y fantasías femeninas.

Y no sólo Athena había optado por esa medida drástica, el mismo Hades antes que ella había tenido que repartir entre sus 108 espectros un perro infernal para protegerlos en sus salidas al mundo humano. En apariencia el perro era un simple chihuahua, pero cuando el espectro al que cuidaba se veía bajo ataque, el can se transformaba en una especie de enorme Cancerbero de una cabeza que se tragaba a la agresora.


El problema de Hades…

Para Hades, todo había comenzado con un trágico acontecimiento del que Radamanthys había sido víctima…

Había ocurrido cuando visitaba su natal Inglaterra. Era bochornoso y desgarrador, o eso pensaba Hades…. Tres locas británicas habían… habían…. violado al pobre juez Radamanthys…

¿Cómo? ¡No iba a entrar en detalles por el fuego del Hades! Eso era un asunto privado de su juez… Lo único que se sabía era que al pasar por una calle una rubia de unos 23 años le había dicho "Lindos pantalones, se verían muy bien tirados en el suelo de mi habitación". El juez había ignorado a la chica y al salir de una tienda de conveniencia había sentido un fuerte golpe en la cabeza... Lo siguiente que supo Radamanthys fue que estaba atado a los postes de una cama rosa, en una habitación rosa, con una rubia encima y otras dos a los lados, y lo más traumático era que la que tenía encima ¡No debía tener más de 16 años! ¡Descastada escuincla precoz!

Cuando lo dejaron libre había ido corriendo al inframundo y había llorado como damisela en desgracia, mientras era Hades quien trataba de tranquilizarlo porque Radamanthys no dejaba que ninguna mujer, incluida Pandora, se le acercara.

A raíz de eso Radamanthys se había negado en redondo y por un tiempo a juzgar el alma de las mujeres, razón por la que tuvo que ser enviado a terapia psicológica tres veces por semana. Era un psicólogo bastante bueno aunque cobraba bastante caro, pero para Hades tan generoso, el dinero no era problema. Y así $3,800 Libras de terapia después, Radamanthys había recobrado su seguridad.

No importó el precio, lo importante era que su juez se sintiera bien, además para Hades el dinero era una nimiedad.

Pero no era sólo el asunto de su juez, él mismo había tenido que soportar el acoso de las mujeres de hoy.

Hades aun recordaba un día que había tenido que ir a Latinoamérica por unos asuntos… llevaba ropa de civil para pasar desapercibido, una camisa de manga larga color tinto, desfajada, y un pantalón de corte recto de mezclilla negra. Nada indecente, pues la camisa desfajada le llegaba a medio muslo cubriendo sus atributos masculinos muy bien. Había salido por un callejón de barrio bajo, que tan conectados están con el Inframundo y similares, y al salir, se había topado con varias mujeres de aspecto poco decente que le habían dicho cosas vulgares como:

"¿Necesitas afinar tu lápiz? Aquí está tu sacapuntas" o "Ey mi Rey, ¿Jugamos a la basurita? Yo me tiro y tú me re-coges" "En esa cola yo si me formo" o "Ese de rojo… (ya saben lo demás)".

Hades había salido huyendo del callejón totalmente escandalizado y abochornado. Más adelante en un barrio de gente rica, las cosas no mejoraron, pues las mujeres lo miraban sugerente al pasar y le decían cosas como "Muñeco ¿cómo te llamas? Para pedirte a los Reyes Magos" "¿A qué horas sales por el pan?" "Si amarte fuera trabajo, no existiría el desempleo".

Cuando ya venía de regreso al inframundo pasó por un barrio de clase media, y volvió a ser acosado, pues le decían cosas como "Acabo de encontrar al padre de mis hijos" y "¿Te estudio o te trabajo?"

Llegó a otro callejón de barrio bajo y se topó con el ultimo piropo vulgar que lo había hecho salir corriendo: "Papito préstame a tu general que yo te lo hago Mayor"

Había entrado al inframundo más rápido que el correcaminos. Venía pálido y sin aliento, porque la última osada no se había quedado en la frase sino que había querido demostrar la veracidad de sus palabras…. Esa sí estaba posesa. Esa clase de palabras vulgares en labios de las mujeres, sólo podían ser obra de Lucifer.

"¡Seguro les susurra al oído!" juraba y perjuraba Hades.

Otra víctima de la Lujuria había sido Hypnos, quien se había ido a pasar sus vacaciones a Ámsterdam y lo último que sabía era que se había quedado dormido en un bar y despertado en un hotel 5 estrellas para turistas acostado en una mullida cama con una alemana de piernas largas y desnuda, al igual que él. Y para terminar de traumar al ya asustado Hypnos al despertar ella había dicho:

-A noche estuviste genial guapo… oye por cierto ¿Cómo te llamas?

No, no es que Hypnos irónicamente se hubiera quedado dormido, sino que la astuta rubia había aprovechado un descuido para tirarle dos pastillas en la copa…

Y si eso le había pasado a un Dios y a un juez, era obvio que ningún espectro estaba a salvo. Por eso la repartición masiva de perros guardianes.

Irónicamente, era Pandora quien ya podía subir a la superficie sin guarura. En otros tiempos, Hades siempre la mandaba custodiada y protegida por alguno de los jueces, o los tres juntos, ya que los brutales hombres eran quienes en otros tiempos eran un peligro para las delicadas y desprotegidas mujeres.

Pero ahora todo estaba patas arriba, no es que ya no existieran pervertidos varones, los había aún en abundancia, pero ahora las mujeres en lugar de llorar, gritar y dar bofetadas, tiraban puñetazos, patadas y golpes bajos. Y algunas traían hasta ladrillos en sus bolsos de mano…

Ahora también ellas acosaban.

Y es que lo cierto era que, en esta época, en las calles del mundo ya no había ni dioses, ni santos, ni mucho menos caballeros, así que cuando una mujer se topaba con uno, no dudaba en secuestrarlo si eso era necesario para quedárselo para ella.

Tampoco quedaban muchos hombres guapos en la Tierra, al menos no el concepto de "Guapo" que ahora exigían las mujeres, así que los espectros, los caballeros y hasta los generales marinos se veían amenazados al ser especímenes de edición limitada y en peligro de extinción.


También el urgido de Pose tenía sus problemas con esto…

Los Generales Marinos ya no estaban a salvo "wajo el mar". Con la proliferación de las mujeres en el Scuba Diving, se había comenzado a afirmar que las sirenas existían, hasta un tal canal "Descubridor" había hecho un especial sobre eso, pues muchas mujeres juraban haber encontrado un "sireno", al que por cierto se habían querido llevar con ellas a la superficie.

Julián Solo estaba más solo que nunca, pues las bellas mujeres de su círculo social, cada que iban a su mansión frente al mar a "visitarlo", sólo se valían de su casa para ponerse a bucear en busca de los tan mencionados "sirenos", que se decía rondaban la mansión Sólo y cabo Sunion.

Por eso cada que iban, dejaban a Julián solo en el balcón de su casa mientras ellas buceaban. Poseidón ya estaba depresivo… Ahora comprendía el porqué de ese amor repentino a hacerle visitas… El doctor Tsoukalos estaba ganando mucho dinero con la depresión de este singular par mejor conocido como Julian-Don-Pose.

Por eso Hades como buen hermano, para que Pose se recuperara de la espinada, la electrocutada y la depresión, lo había enviado de vacaciones a Latinoamérica. Para que con suerte, alguna chica le hiciera el favor de abusarlo, a ver si le quitaban la depresión… o mínimo las ganas…


Y así estaban las cosas…

Saori viendo la barbarie que vivían sus tíos y otros dioses, había comenzado a preocuparse por sus santos. En su caso, todo había comenzado con un simple acoso verbal, para culminar con intentó de agresión física, contra el mismísimo Patriarca…

Había ocurrido un día que Shion había bajado a Rodorio a comprar unos menesteres a un almacén de cereales. La dependienta lo había llevado a la bodega argumentando que sí tenían trigo pero que estaba recién llegado y que ella tan "frágil" no podría mover sola el tremendo costal, razón por la cual le había pedido ayuda al caballeroso Shion.

Pero al entrar en la solitaria bodega, mientras Shion se dirigía al mencionado costal, la dependienta, una guapa mujer de 28 años, le había pasado seguro y candado a la puerta.

Cuando Shion volteó a mirar a la chica para confirmar que ese fuera el costal, notó que ella le dedicaba una mirada lasciva y enferma con los ojos casi bizcos.

- ¿Te sientes bien?

- Pero muy bien… – decía acercándose peligrosamente, aventó a un lado la bolsa y la pala que traía en la mano para sacar el trigo, deshizo el moño del cuello de su blusa y soltó salvaje sus cabellos.

Shion se había puesto algo nervioso con la actitud de la mujer y había decidido recordarle por qué estaba ahí.

- Bu-bueno ¿No me vas a dar el trigo?

- Claro que te voy a DAR, te voy a DAR hasta para llevar…

Dicho esto la mujer se había abalanzado sobre Shion quien la había esquivado a tiempo, y se había pegado contra una pared.

- T-t-tranquila niña, no deberí… ¡Qué te pasa! – gritó aterrado cuando la mujer se le fue encima por segunda vez, alcanzando esta vez a aferrarlo por la túnica.

- No te me escapas bombón, te voy a quitar el "olor a nuevo"

Después de zafarse de la femina corrió hacia la puerta pero la encontró con candado y la mujer lo arrinconó contra la puerta.

- Vamos guapo, si te portas bien, te doy todas tus provisiones gratis – le dijo comenzando a enredar sus manos en el largo y sedoso cabello verde de Shion.

- Oye niña ¿Que no sabes que soy el Patriarca del Santuario? ¡Más respeto! – esto último fue más una súplica que una orden.

- Claro que lo sé, y no soy una niña, ya alcanzo el timbre, tengo 28, así que no te meterás en problemas legales – le sonrió - Imagínate… Pasaré a la historia como la chica que "estreno" al Patriarca, porque asumo que tú nunca… - dijo con mirada insinuante y juguetona.

Shion sólo abrió los ojos cual platos, esa hija de Rodorio no estaba jugando, lo podía ver en su mirada, y acorralado como estaba, justo cuando la feme se paró en las puntas de sus pies para robarle un beso, Shion usó la teleportación y desapareció del lugar, dejando a la chica sumamente decepcionada, irritada y en llamas, tanto por el coraje como por… otras cuestiones…

Shion había llegado al Santuario algo maltrecho, con la túnica a medio poner y el cabello erizado, también por el susto vamos.

Pero no sólo había sido Shion, algunos de sus caballeros dorados, plateados y bronceados, de repente se negaban a bajar a Rodorio sin dar más explicación que la renuencia absoluta a salir del Santuario.

Uno de ellos era Afrodita.

En un principio no había tenido muchos problemas ya que con la "tolerancia" actual, la gente ya no distinguía entre hombres y mujeres y prejuzgaban de inmediato sin conocer a la persona.

Recubiertos en esa HIPOCRESÍA de "Hay que ser políticamente correctos" y "Yo no juzgo", los humanos habían terminado por ser de lo más incorrectos y juzgar de forma estulta y precipitada a todos.

Si es guapa "Está operada, DE SEGURO", si eras rico "Pertenece a la mafia, DE SEGURO", si eres un hombre muy hermoso y refinado "Es gay, DE SEGURO". Pero, "Yo no juzgo" decían todos…

Sin embargo pese a ser uno de los caballeros más admirados por su belleza de entre los 88, las chicas, en su mayoría, lo dejaban en paz, suspirando en silencio, prejuzgando que quizá, el chico tenía "otras preferencias"… eso hasta que gracias a unas indiscreciones del Caballero de Cáncer se supo que el bellísimo y codiciado Afrodita era tan hombre como el que más.

Ahí se había desatado su infierno…

Afrodita rayaba no en la perfección que se exigía de un galán de Hollywood, sino en la mismísima perfección de los personajes Bishonen, era como arrancado del anime, y ya quedando fuera de duda su preferencia, el pobre se había ganado la mayor cantidad de locas peligrosas a su asecho, para ser más específicos, Yanderes, dispuestas a perseguirlo hasta el fin del mundo.

Sus elegantes oídos ya estaban llenos con frases como "Si así está el conejo, como estará la zanahoria" o "Ese mi jardinero ¿No me riegas la plantita?" y otros más como "Aquí está tu rosa para que la deshojes". La belleza y popularidad de Afro entre las mujeres era tal que lograba despertar demasiado odio y envidia por parte de los hombres, razón por la cual algunos cuantos hombres se habían atrevido a aventarle el calzón con tal de fastidiar "Oye guapo ¿No me la clavas? Es decir la rosa". Pero cabe mencionar que con los hombres Afrodita no tenía tanta paciencia y su lado cruel y sádico salía a flote cuando se sentía ofendido, y así, se habían comenzado a encontrar a algunos hombres muertos por envenenamiento, coincidentemente en las fechas en las que Afrodita bajaba a Rodorio.

En cuanto a las mujeres, si todo se hubiera quedado en piropos, Afrodita hubiera podido soportarlo.

Pero que muchas niñas con facha de lolita u otaku inocente hubieran tratado de asesinarlo después de no acceder a cederles "su mano" en matrimonio, ya era mucho. Entre más inocente se veía la chica más peligrosa era. Fue ahí que él conoció lo que eran las Yandereko.

Otras más, aunque no eran otakus, lo querían como padre de sus hijos sí o sí. Él era todo un Dios Nórdico y era real, natural, sin una pizca de maquillaje… ¿Se imaginan la clase de hijos que un ejemplar así puede producir? Tu futura hija no tendría que gastar una fortuna en BB Creams, correctores y polvos faciales, ella no viviría tu infierno ocultando defectitos con toneladas de maquillaje, y claro, una buena madre, piensa en la felicidad de su hija ¿no?

¿Que la niña sería muy hermosa pero muy asediada? No importaba, tendría un papá que le podía clavar sin miramientos rosas sangrientas a cualquier pretendiente indeseado. Afrodita era todo el paquete completo, había que atraparlo.

Mascara Mortal no había tenido mejor suerte pese a ser un hombre aterrador. Y de hecho tenía suerte para atraer a los chicos de la bandera del arcoíris. Ya que siendo un tipo rudo con apariencia de "Muy Macho" les resultaba muy atractivo.

Aunque claro no todos los caballeros dorados eran pobres víctimas, algunos se buscaban los problemas en los que se metían. Y uno de ellos era precisamente Mascara Mortal.

Más allá de los piropos de hombres y mujeres que solía ignorar, había tenido un incidente aterrador por andar de juerguero.

Un día, en una fecha que le resultaba innegablemente triste… había bajado a Rodorio sin permiso e importándole muy poco el castigo que recibiría si se llegaban a enterar sus superiores.

Fue a un conocido bar con la intención de tomarse unas pocas cervezas en honor a cierta Asgardiana, pero, había terminado por emborracharse hasta el fondo y llorar a moco tendido por "Su flor de Hielo". Tirado en la barra del bar, una despampanante morena se acercó a consolarlo, y borracho como estaba bajo los influjos del "eres mi mejor amigo en el mundo" (aunque no conocieras al tipo que tenías en frente) se dejó consolar por la morena que ni tarda ni perezosa lo sacó del bar y se lo llevó a su casa, ahí había comenzado a abrazarlo de forma sugerente y el otro se dejaba, imaginándose que la que tenía enfrente era una inocente florista de una tierra helada. Dejándose llevar por esa ilusión, tenía ya aferrada por la cintura a la morena y comenzó a acariciarla atontado por los influjos del alcohol, pero entre caricias y caricias descubrió algo aterrador: La morena, era moreno…

Mascara estaba algo aturdido por los efectos del alcohol, pero no tan aturdido como para no darse cuenta de ese detallazo.

El pobre italiano quiso correr pero "Raquel" se le adelantó y se interpuso entre la puerta y él. Y Mascara pudo ir en su mente la voz del conductor Chabelo, el amigo de los niños diciendo:

"Ahora sí mi cuate, te tocó la que-te-asfixia"

Del susto Mascara perdió su bronceado natural y se puso más blanco que Artemisa, estaba muy borracho, demasiado como para concentrarse un poco y poder usar su cosmos y "Raquel" se le fue encima tirándolo al suelo. Mascara sintió que ahora sí iba a pagar por todos sus pecados y de la peor manera, pero antes de que Mascara perdiera su "inocencia" a manos de "Raquel", el ruido de un cristal rompiéndose se escuchó y "la morena" le cayó encima a Mascara, totalmente inconsciente, revelando tras de sí a Afrodita con lo que quedaba del cuello de una botella de tequila en la mano.

- ¿A-a-afrodit-ta? – logró pronunciar aun mareado y arrastrando las palabras.

- ¿Quién más? ¿Tu hada madrina?

Afrodita le sacó de encima a "la morena" inconsciente y lo ayudó a ponerse en pie, mejor dicho lo mantuvo en pie, porque Mascara no podía solo. Mascara vio la escena y soltó un gran suspiro de alivio.

- Afro ¡hip! Dita, she amo ¡hip! she amo en verdad – le dijo agradeciendo que literalmente su amigo le hubiera salvado el trasero.

- ¡Ja! Sabes amigo mío, justo ahora no estás en posición de decirme eso sin asustarme y lograr que te deje aquí tirado y salga corriendo – se burló el caballero de Piscis.

Sí, encontrarlo con tremendo travestí encima no ayudaba a la frase "te amo".

- ¡No sheas ¡hip! Payasoh ¡hip! y mehor shácame de akhiii!

Ambos salieron dejando tirada en su casa a la morena, se recuperaría, sin duda. Si Afrodita no había tirado precisamente a matar, sólo a dejarlo fuera de combate…

Iban ya a medio camino cuando Afro le habló…

- Ah… cómo voy a meterte al santuario sin que nos descubran y te metas en serios problemas?... Ya que… - suspiró cansado- usaré uno de los tantos pasos secretos.

Eso sí era un fastidio, Afrodita traía casi cargando a Mascara y los pasadizos secretos no eran precisamente un camino de rosas pavimentado. Sería mucho más fácil entrar por todas esas escaleras del Santuario. Pero esa no era ahora una opción.

- Oshe… có-mo, cómo shupiste que essstaba ayiiiih.

- No hace falta a ser adivino, habías estado muy triste todo el día. Por eso cuando me percaté que habías dejado el Santuario supuse que te encontraría en el bar haciendo alguna estupidez. Pero no me imaginé que una tan grande… Fui con toda la intención de traerte de regreso antes de que se enterara el patriarca, pero te encontré muy bien acompañado, aunque había algo en tu "amiga" que no terminaba de convencerme, así que los seguí.

- Essse seeexto shentido tsushyo – se burló Mascara–ya confiexa… ¿Eresh muher vherdad?

Recibió un zape bien dado por respuesta, sacando una carcajada del cangrejo.

- Creo que debí dejarte con "ella" ¿Sabes?

- ¡No! Eshoo no…

Se mantuvieron en silencio un rato, pero luego Mascara habló, bueno, intentó pronunciar las palabras.

- She me no-no ¡hip! nota-ba? –

- ¿Qué?

- La trishtesah - preguntó sorprendido porque si algo sabía bien era ocultar esos sentimientos a los demás, para mantener su "Mascara" de psicópata insensible.

- No realmente. No a los ojos de los demás, pero sí a los míos.

- ¿Tsu?

- Para algo soy tu amigo ¿no?– le sonrió sínicamente.

- ¡Ja!… - Mascara NO iba a decir "gracias" como tal la palabra, pero Afrodita lo sabía, ese ja era lo mismo.

- Sabes, el alcohol no es ni será la mejor manera de olvidar tu pena, pero sí de meterte en varios problemas, como este.

- ¿De ké hablas?

- De Helena. Estoy seguro que no le gustaría verte así…

Mascara parpadeo unos instantes ablandando su expresión y luego retomó su máscara de tipo duro.

- Eshtupiso pezhcado, ya she esta fal-sando el oshiigeno en el sherebro, me-jor met-ete a un sharco.

- … No te preocupes, no le diré a nadie.

- Ah… sheee odio –y esa era su particular forma de decirle cuanto lo apreciaba.

Después de ingresar al templo de Cáncer por una de las tantas entradas secretas, Afrodita dejó a su casi "siniestrado" amigo en su cama, donde quedó dormido de inmediato. Le quitó los zapatos, lo arropó con una sábana y se fue a Piscis, donde para su mala suerte se encontró con Shion, preguntándole sin alterarse (lo que era peor) el por qué la casa de Piscis estaba abandonada y qué hacía llegando a estas horas vestido de civil mientras su armadura reposaba por allá en su rincón abandonada.

En otro momento, habría tirado de cabeza a su querido amigo el cangrejo en las garras de cabra loca Shion, pues Afrodita, a pesar de ser piscis, no era del tipo Amigo muy sacrificado… Aunque sí sabía muy bien ser amigo, y también sabía cuándo era momento para dar la cara por alguien que apreciaba. Esta fecha era especial para Mascara Mortal, no iba a delatarlo, mucho menos después del tremendo susto que se había llevado la jaiba.

- Verá… -comenzó pero en realidad no tenía escusa a mano.

Y ya que no tenía ni permiso, ni había dado razón válida para dejar su puesto, el pobre caballero de Piscis había tenido que cargar estoico con el castigo que le correspondía a la jaiba rebelde, pues aceptó una culpa que no era suya. Aunque claro, ya se las pagaría el granchio, si esa penitencia no iba a ser de a gratis.

Ahora ya le conocía otro oscuro secreto y lo estaría chantajeando a placer, sabía que Mascara se vería obligado a hacer cualquier cosa que Afrodita exigiera con tal de que sus compañeros no se enteraran de su aventura con "la morena" o lo molestarían hasta el final de los tiempos. Si bien Afrodita jamás lo delataría, le gustaba aprovechar la "posibilidad" de hacerlo para chantajear al cangrejo.

Milo era otro que siempre se metía en problemas, y claro, siempre andaba buscando ser "abusado" por una chica o dos. Así que solía responder galantemente a los piropos de las mujeres, por lo cual Camus siempre tenía que sacarlo arrastrando del lugar.

Camus también arrancaba suspiros al pasar, y su fría indiferencia que debería mantenerlas a raya, sólo conseguía que lo amaran más.

En tiempos de Shion esa actitud hubiera conseguido miles de corazones rotos y que las mujeres no se atrevieran ni a soñar con él. Pero ahora, aparte de exhibicionistas y agresivas, había algunas masoquistas incorregibles, entre más las rechazaban, más interesadas quedaban.

Pero Camus nunca respondía a palabras o insinuaciones, se mantenía sereno y serio, intachable. Un ejemplo a seguir.

Pero ironías del destino, fue precisamente Camus quien sin querer, había metido a Milo en un problema más grande de los que el mismo escorpión se buscaba.

Respecto a las mujeres locas que azoraban a sus compañeros y aun al mismo Shion, Camus se sentía seguro, hasta que un día despertó muy bien acompañado de una jovencita de unos 20 años, que estaba tendida en su cama en la casa de Acuario, estaba para su suerte, vestida, y lo miraba con adoración y los ojos muy rojos e irritados, señal de que llevaba en esa enfermiza contemplación mínimo toda la noche.

Camus se había sentado en su cama de un tirón, sorprendido al verla ahí al abrir sus ojos.

- ¡Ah! No te asustes, tu sigue durmiendo, sólo soy una fan – había aclarado antes de que el caballero pudiera formular cualquier pregunta.

- P-pero-

- A propósito – se le vino a la mente - ¿duermes vestido? – preguntó dándole un tirón a la sabana para aclarar sus dudas ella misma, encontrándose conque en efecto el caballero traía puestos unos boxers entallados que… no dejaban mucho a la imaginación - Wow… Con ese pajarito hasta yo canto – había dicho sin pensar siquiera, con los ojos muy abiertos y clavados en… el origen del asombró.

Camus por toda respuesta le arrebató la sabana y se envolvió en ella más que muerto en mortaja.

- ¡Fuera de mi habitación!- ordenó tajante.

La chica no se dio por aludida y sólo lo miraba sin papadear… Camus viendo que la joven no se iba a mover la tomó con suavidad por el brazo y trató de sacarla de su cama pero esta se aferró a una almohada y luego a la cabecera viendo que la almohada no le brindaba ancla alguna.

Se aferraba tan fuerte con ambos brazos que Camus tuvo que rodear la cama para agarrarla de la cintura y no lastimar su delicado brazo al hacer uso de su fuerza, con el forcejeo la sabana apenas si quedo enganchada y enredada entre los dos cubriendo el cuerpo de Camus sólo de la cintura para abajo.

- ¡Nooooo! – se quejaba la susodicha ¡No estaba dispuesta a abandonar la casa ni la cama de su ídolo!

- Camus, necesito que me prestes tu ducha, se acabó el gas en mi caaaa…- venía canturreando el escorpión cuando de pronto se quedó de piedra ante la escena: Una muchacha desconocida que gritaba "¡NOOO!" estaba de espalda a Camus, pegada a su cuerpo, fuertemente asida de la cintura por este, quien estaba medio desnudo y que además gracias a la sabana parecía que Camus le estaba repegando a la inocente algo que realmente NO le estaba repegando.

Toda la escena se paralizó y ambos voltearon a ver a Milo.

- …

- ¡NO ES LO QUE PARECE! – se apresuró a defenderse el francés.

- ¿No? Pues… ex… explícame qué hace esta jovencita tan temprano en la onceava casa, pidiendo auxilio y… en esa… posición?

- Yo… – Camus se percató que la escena parecía todo, menos inocente, y se separó aterrado de la joven que ya le dirigía una mirada picara, con el brinco en reversa que pegó, casi se le cae la sabana pero alcanzó a agarrarla y envuelto de nuevo en ella habló –¡Ella se metió en mi casa!

Milo arqueó una ceja.

- ¿Me vas a decir que entró dándole una paliza a diez de los dorados para llegar hasta la casa de Acuario?

- Pues… ¡Pues tal vez! Ni siquiera sé cómo entró, sólo sé que amaneció en mi cama.

Milo le dirigió una mirada acusadora, pues no sólo la escena era sospechosa, la actitud de Camus, quien nunca perdía el control, ahora tan nervioso, y esa frase "amaneció en mi cama" daba en mucho que pensar según Milo…

- Amaneció en mi cama ella sola, yo no la metí, ni mucho menos hice nada con ella– aclaró Camus leyendo la sucia mente del escorpión.

- Vaya pues yo no la vi pasar por mi casa, lo que significa que ALGUIEN la ayudó a entrar.

- ¡Pues yo no fui!

- Camus, Camus… ¿Y así criticas mi comportamiento? ¿No me diste todo un sermón por las chicas que metí a mi yacusi? ¡Al menos todas eran mayores de edad!

- Yo ya soy mayor de edad, tengo 24 – dijo la jovencilla que lucía un poco menor.

- Lo ves, ya es mayor de edad – apoyó Camus para defenderse pero se dio cuenta que eso no le ayudaba mucho – ¡No, no me refiero a eso!

- Él dice la verdad, nadie me ayudó a entrar, me escabullí y me metí a su cama yo solita – dijo con aires de orgullo.

- ¿Ves? – suspiro aliviado el aguador.

- ¿Tú… sola?

- Sí – le sonrió inocente.

- ¿Cómo?

- Eso es secreto de acosadora profesional, no puedo revelarlo.

- ¿Y por qué te metiste a la cama de mi amigo?... Podías haberte metido a la mía, es mucho más calientita que este refrigerador al que Camus llama casa. Mi casa esta sólo dos casas más abajo – le sonrió pícaro.

- ¡Milo!

La joven estudió al espécimen de cabello azul-violeta, no estaba nada mal, y era mucho más fácilote que Camus al parecer.

- Si me invitas – le giñó un ojo.

- ¡Claro! Yo-

- ¡Milo! ¡Basta de tonterías! Ayúdame a sacarla de aquí –ordenó el francés en tono serio.

- Ah… lo siento linda –sólo un suspiro de resignación, que lastima...

Milo había subido a Acuario con sólo su toalla, sus boxers puestos y su charolita con su Shampoo y jabón, seguro de que su amigo le prestaría el baño. Así que amarró la toalla a su cintura, dejó la charola por ahí y los dos caballeros se le acercaron a la chica quien volvió a aferrarse a la cabecera mientras ambos trataban de zafarla, cosa que consiguieron al cabo de unos segundos, teniendo Camus que cargarla para sacarla, mientras ella iba haciendo un gran berrinche…

Todo mundo se levantaba en el santuario muy temprano por la mañana, y con mayor razón Shion.

El Patriarca, quien esa mañana había quedado de ir a desayunar con el madrugador Mu y Kiki sus queridos discípulos, se dirigía a Aries, y justo había entrado por la parte trasera de Acuario cuando…

- ¡No! ¡No me hagan esto! –una voz de mujer resonaba desde algún lugar de la onceaba casa.

- No te quejes linda, será mejor que no te resistas. Fojita y cooperando – se escuchó la voz de Milo.

- ¡Nooo! ¡Ustedes no pueden hacerme esto! ¡Son unos caballeros, compórtense como tales! – gritaba como loca. Y claro los gritos de las fans siempre suelen ser muy dramáticos, suficiente como para que se les confundiera con gritos de auténtico terror- ¡Ayuuuuda! – quería que alguna otra fan o un poder divino la ayudara a permanecer en casa de sus ídolos.

- Por favor deja de gritar, es inútil pedir ayuda, nadie va a venir a ayudarte –se escuchó hablar a Camus en su tono calmado de siempre.

- Cierto linda, en todo el santuario nadie se atrevería a llevarnos la contraria –se oyó a Milo en tono juguetón, pero él se refería a que todos estarían de acuerdo con Camus que lo mejor era sacar a la joven de ahí, pues las reglas eran las reglas, por mucho que a él mismo no le gustaran.

- ¡Esto es abuso de poder! ¡No es justo! ¡Son dos contra una!

- ¿Abuso de poder? ¿¡Dos contra una!? –Shion se hacia las peores ideas.

- No voy a dejar a mi amigo sólo en esto preciosa –se escuchaba la ladina voz de Milo reverberar por la nave central de Acuario –todo lo hacemos juntos y esta no será la excepción.

Shion ya se había sobresaltado con los gritos de la chica dirigiéndose presuroso a la zona donde provenían los gritos.

- ¡No pueden manchar mi honor de esta manera! ¡Si mis amistades se enteran…!– se refería a su honor de acosadora. Pues Jamilete Toulous, famosa acosadora en internet, hasta ahora había salido invicta de sus tropelías, cazando a cuanto ídolo se había propuesto cazar. Sus amigos del Face no podían enterarse de su fracaso con el caballero de Acuario.

- Pues lo siento – dijo Camus en tono serio –Despídete de tu honor.

- Además no es vergonzoso perder el honor con unos caballeros dorados -dijo muy orgulloso Milo -se dirá que diste buena pelea –pero la chica seguía forcejeando –Vamos, si cooperas, no te va a doler, pero si sigues así, te vamos a terminar lastimando sin querer.

- Solo hay dos maneras de hacer esto, por las buenas o por la fuerza.

- ¡Pues tendrá que ser por la fuerza!

El pobre Shion ya venía más que escandalizado haciéndose mil ideas en la cabeza con esas frases tan "desgarradoras"…

En un movimiento brusco Jamilete se zafó de Camus y trató de correr de nuevo a su habitación pero Milo la tomó de un brazo deteniéndola, sin embargo la chica tironeaba fuerte y Milo no se atrevía a usar su fuerza para no lastimarla, después de todo y antes que nada, eran unos caballeros.

Camus la sujetó por el otro brazo, y tiraban suavemente para hacerla caminar hacia la salida, mas ella aprovechó la gentil fuerza del agarre que la tenía sujeta y se soltó tratando de volver a la parte privada de la casa, sin embargo Milo la interceptó por la espalda, la tomó de la cintura y la alzó en vilo, aunque la joven pataleaba mucho dificultándole la tarea al escorpión. Camus venía acercándose por el frente para tratar de tranquilizarla, cuando la joven le dio una patada a una de las columnas de la casa causando que Milo perdiera el equilibrio y Camus al tratar de evitar que cayeran terminó cayendo sobre los dos.

Cuando Shion llegó al lugar se encontró con Milo en el suelo con una chica sobre su cuerpo y a Camus sobre la chica, todo un sándwich, y por si fuera poco, ambos caballeros en apariencia estaban con nada de ropa debajo de la sabana y la toalla. Y la muchacha entre tanto tironeo y pataleo se había desacomodado el cabello y la ropa, parecía que alguien había tratado de desvestirla a la fuerza.

- ¡MADRE DE JUNINI! ¡¿QUÉ DIABLOS ESTÁ PASANDO AQUÍ?!

El grito de Shion hizo que los tres se paralizaran y de inmediato Milo y Camus voltearon a ver sus posiciones…

- ¡No es lo que parece! – corearon ambos caballeros con terror.

- Es mucho mejor de lo que se ve… – aseveró la chica con los ojos en blanco y voz lasciva, ya que podía sentir el "armamento" de ambos por "frente y retaguardia"…

Después de librarse por casi nada de ser hechos polvo con una Extinción Estelar, después del sermón de sus vidas, después de pasar dos días en Cabo Sunion (con marea baja) y después de haberse librado de un viaje de ida sin regreso al Hades, gracias a que la chica había confesado, los pobres caballeros habían vuelto a sus templos y de momento, ni Milo quería saber nada sobre alguna chica.


Y por eso…

Eso entre muchos casos más. Por eso, Saori había contratado a estas chicas profesionales en protección y cuidado de hombres hermosos.

En un principio había pensado en darles perros también, pero resulta que un solo perro de infernal pedigrí le salía en lo que costaba el Santuario entero con todas las armaduras de oro y de plata. Claro, sería su sobrina, pero negocios eran negocios y Hades no le iba a regalar los perros. Ese generoso regalo sólo se lo haría a sus queridos espectros.

Y a Saori comprar no 88, sino sólo 12 perros infernales, le salía en un ojo de la cara. Y siendo ella no tan "generosa" como su tío el dadivoso Hades, decidió pagar guaruras del mundo humano lo que salía mucho más barato.

- Tú tienes la culpa, deberías haber reclutado hombres feos y jorobados, porque con esos semidioses griegos que te cargas ¿Que querías nena? Los hombres guapos son de mantenimiento elevado en estas épocas de amor libre y sin censura –había dicho la Diosa Afrodita –velo como tener que pagar impuestos por tener un Ferrari último modelo…

Athena primero había contratado hombres de esos corpulentos que cuidaban artistas, pero las fans eran cosa seria y habían dejado maltrechos a los guaruras desde la primera vez, los caballeros habían tenido que salir en auxilio de sus propios guaruras antes que los hicieran polvo.

Saori estaba desesperada hasta que oyó del equipo ED-FLV.

"¿Edición de Video Flash?" se había preguntado. No "Escuadrón de Defensa contra las Fans Locas y Vulgares" le habían aclarado.

Chicas entrenadas en la defensa de artistas, príncipes herederos, ídolos del kpop y playboys codiciados. Además de sus impresionantes técnicas y resultados, lo que más le había atraído a Saori era el profesionalismo, o sea que ellas mismas no tratarían de abusar de sus protegidos.

- Saldrá algo caro, pero mucho más barato que pagar un solo perro infernal.

Cada caballero dorado tenía dos guardianas protegiéndole, sigilosas y discretas como ninjas, ni siquiera harían notar su presencia, "Para comodidad del cliente" era parte del lema. Aunque estando como estaban las cosas, quizá lo mejor era hacerse notar…

Saori estaba muy conforme, pero ellos… la verdad no sabían que pensar… ¿Por qué tenían que ser custodiados por mujeres? ¡Ellos eran guerreros! ¡Ellos mismos eran custodios de una mujer! ¿Por qué la humillación?

Por las mujeres de hoy…

Parecía ser que de los dorados, sólo Shaka y Afrodita estaban conformes con la decisión y no se quejaban mucho.


Tres días después de la llegada del equipo ED-FLV…

Hermosos orbes zafiro escudriñaban el templo de Virgo… Shaka buscaba a alguna creatura que reptara en la oscuridad en pos de su persona. Si antes ver sus ojos abiertos era un milagro o señal de la futura extinción de alguien, ahora, ver esos orbes azules cerrados era la novedad.

Shaka de Virgo, estaba casi paranoico, ya ni en big brother se sentía tanta presión. El pobre era ya casi incapaz de pegar los parpados.

- Tranquilo señor Shaka – dijo una voz tras de sí haciéndolo saltar –el perímetro está asegurado y la habitación es segura.

Shaka sólo asintió en silencio.

- Que pase buenas noches - dijo la seria y educada voz femenina de una de las guaruras.

Shaka ingresó en su habitación y cerró la puerta tras de sí, suspiró tensionado, preferiría estar en medio de una guerra santa en lugar de estar bajo sitio en su propia casa.

Todo había comenzado una tarde…

El hermoso caballero virgen de Virgo, había bajado a Rodorio con Aioria, ambos vestían ropas de civiles, pero la gente sabía muy bien quienes eran.

Si bien Aioria respondía con coquetas sonrisas a los piropos de algunas mujeres, Shaka se limitaba a caminar a su lado con los ojos como siempre bien cerrados, ¿Cómo demonios hacía para caminar entre tanta gente sin estrellarse con nadie? Se preguntaba la gente.

Después de los mandados de Aioria ambos pararon en una tienda de dulces de frutas naturales, un encargo de Mu para Kiki. Ahí la coqueta tendera les hizo plática, bueno, a Aioria, pues Shaka se limitaba a responder de forma amable pero casi en monosílabos.

Y entre plática y plática en la que la coqueta chica ya tenía la atención del coqueto León, la chica comenzó a bromear un poco.

- No puedo creer que siendo tan apuesto no tengas novia.

- Pues no la tengo, así es la vida de un guerrero, solitaria…

- Pobrecito – decía la crédula mujer.

- Nada más espera a que te oiga Marin… - pensaba Shaka imaginándose la vorágine de la masacre efectuada por un águila a un león. Cosa rara de ver en la naturaleza…

- ¿Y tu amigo?

- ¿Este? Este es más virgen que su signo. En la vida ha tenido novia.

- Jajajaja ¿De verdad? – preguntó la mujer pensando que Aioria bromeaba.

- No, no, Lilian, te lo digo en serio, este hombre aquí a mi lado, es virgen, en cuerpo y alma – aclaró muy seriamente -Ya te lo he dicho, el camino de un guerrero es solitario.– suspiro fingiendo amarga resignación.

- Oh… - se sorprendió la chica… Un hombre tan guapo ¿virgen a esa edad?

- Además, tenemos que hacer honor a nuestro signo.

- ¿Es un requerimiento? – preguntó curiosa la ingenua mujer.

- Así es. Shaka es virgen, y yo, por ejemplo, soy todo un León.

- De…. Verdad? – la chica le dirigió una mirada coqueta de lado al tiempo que se ruborizaba por la coquetería del rubio de pelo corto.

La plática no pasó desapercibida para las mujeres que merodeaban en la tienda, conque… Virgen…

Al tener los ojos cerrados y mantener un estado de semi meditación para así no asesinar a Aioria por boquiflojo, Shaka no notó las miradas lívidas y enferrrrmas que las compradoras le estaban dirigiendo.

Un virgen…. Y tan hermoso. No no, ese chico no había vivido, que cruel era su destino, alguien debería ayudarlo, después de lo que ellos hacían por Grecia y por el mundo, alguien tenía que devolverle el favor… eso pensaban algunas mujeres de la tienda…

- Claro ¿Verdad Shaka? – este no le respondió, sólo suspiró cansado, Aioria no tenía remedio.

- No habla mucho ¿verdad?

- No.

- ¿Y por qué tiene los ojos cerrados? ¿Ya tiene sueño?

- Jajaja no linda es que-

- Creo que ya debemos retíranos, gracias por todo –Shaka se despidió amablemente llevándose a Aioria del lugar, sabiendo que podría quedarse ahí a coquetear por horas con esa chica si no se lo llevaba.

- ¡No vemos Tigre! –se despidió a modo de juego la chica desde el mostrador.

- ¡Es León, belleza! – dijo Aioria desde la puerta antes que Shaka lo jalara desvaneciéndose su figura del portal.

No es que Aioria fuera malo, sólo era puro jarabe de palo, pues cuando andaba solo era un coqueto, pero nada más ver a Marin, le salía el mandilón que llevaba dentro.

- Aaaah… ¡Que hombres tan guapos son los del santuario! –se dijo en voz alta la cajera.

- En verdad que sí –respondió una clienta rubia que se aproximaba con su bandeja de dulces de ciruela para pagar. –Conque el rubio de cabello largo es virgen ¿eh?

- Eso me dijeron.

- Hmm… Me cobras por favor?

- Desde luego –dijo la chica próxima a pesar los dulces.

Al poco tiempo ya todo Rodorio y toda Athenas conocía la condición célibe del caballero de virgo, "la rubia tentación" como lo habían apodado. Ah... lo que hubiera dado Aioria porque ese fuera su apodo, pero no se quejaba, "León" le gustaba bastante.

En esas raras ocasiones cuando Shaka bajaba al pueblo, no se percataba de las miradas, curiosas, soñadoras o incluso las miradas "sucias" que le dirigían las mujeres.

Pero su paranoia comenzó cuando oía ruidos extraños en su casa sin una fuente de sonido aparente, pensando si acaso las almas en pena de Cáncer se habían ya brincado a Virgo.

Escuchaba sonidos en su templo, y no eran ratas estaba seguro, pues tendrían que pasar por Leo antes de llegar a Virgo y Aioria seguro daría cuenta de ellas, pensaba Shaka, y de arriba tampoco podrían venir, el templo principal era un dechado de pulcritud, luego la casa de Afrodita estaba para matar ratas, vacas, humanos y cualquier ser viviente que pasara por su jardín, y Libra, habitada por Dohko, tampoco podía tener ratas vivas porque… bien, los chinos y sus costumbres culinarias tan raras...

Y los hindúes con sus estereotipos sobre todos los demás países del planeta…

Pero él seguía escuchando ruidos. Ya fuera en la cocina, en la estancia principal, por media casa, a media meditación. Ruidos, ruidos, presencias…. Y muchas veces algo parecido al obturador de una cámara de alta velocidad, pero cada que revisaba nunca había nada por ahí. Hasta que un día…

Cansado de un largo día de guardia que había resultado bastante revoltoso, decidió tomar un baño sagrado de lirios rojos, así que llenó el enorme yacusi de estilo griego antiguo y se sumergió en las humeantes aguas bañadas en esencias de ébano negro de la india y los flotantes lirios rojos que emanaban aromas sumamente relajantes, con poder de trasportarte al mismísimo Nirvana… Comenzó su relajación con los ojos cerrados dentro del agua y no se percató que silenciosas presencias descalzas se aproximaban, ni se percató que dos pares de pies ebúrneos entraban con sigilo al agua con cuidado de no romper la quietud de la superficie de las aguas.

Ondeando como serpientes marinas en las aguas, unos cuerpos se iban acercando al chico que se sumía más y más en la relajación, viajando lejos en su mente a un mundo de paz y tranquilidad, ajeno a las Nagas que se aproximaban a él…

Mientras tanto bajando los escalones de Piscis hasta Acuario venía Shion pues tenía algo que encomendar a Shaka, y en lugar de mandarlo llamar había decidido bajar para de paso cerciorarse que todo andaba bien con los rufianes que cuidaban cada casa.

Al pasar por Piscis se percató que el cosmos de su ocupante se encontraba sereno y se percibía apenas como una bruma sutil. En palabras entendibles para gente terrenal, eso significaba que Afrodita estaba ya dormido… No lo culpaba, había doblado guardia el día anterior. Así que no le avisó para no perturbar su sueño y simplemente pasó por la casa.

Siguió bajando y apenas iba a pasar por la casa de Acuario, pero al sentir ahí también el cosmos de Milo, no se anunció y decidió pasar de sorpresa. Ojala y no encontrara nada raro, otra vez…

- Milo tu no aprendes la lección.

- No tiene nada de malo, es una necesidad fisiológica perfectamente natural del hombre. Ningún hombre puede vivir en el celibato, es antinatural.

- Pues ahí tienes a Shaka.

- Pues está muy mal, se nos va a morir si no lo practica de forma regular, se le va a podrir la próstata.

- Eso son mitos machistas Milo. Pórtate como un hombre racional.

- ¡No son mitos! De verdad, ese muchacho está en peligro, espero que haga caso de mis consejos.

- Mira que aconsejarle precisamente eso a Shaka… Afrodita tiene razón, deberían mandarte con un psicólogo.

- Mejor con una sexóloga –dijo bailando las cejas de arriba hacia abajo.

- Por qué mejor no un sexólogo.

- ¡Asco! No ¿Qué voy a hacer con un sexólogo?. Soy hombre, necesito una sexóloga.

- Milo…- Camus tuvo una duda – según tú ¿Qué es un sexólogo?

- Un experto en sexo.

Camus se sorprendió de que lo supiera. Pero le asaltó otra duda más.

- Y según tú ¿Qué crees que hacen en consulta?

- Es obvio, brindar buen sexo.

Camus se fue de espaldas, ya lo suponía, viniendo de Milo… Definitivamente, de ahora en adelante lo iba a poner a leer más, aunque no quisiera, nada le costaba encerrarlo en un ataúd de Hielo con la cabeza de fuera y un libro enfrente, amenazando con no sacarlo de ahí hasta que terminara el libro.

- Necesitas leer más… y por favor, hasta que tú no te ilustres más a ti mismo, deja de darle consejos a los demás, en especial al pobre de Shaka.

"¿Pues que le aconsejó este sacrílego al pobre de Shaka?" se preguntó Shion.

El tema de ambos amigos derivó a otra cosa más inocente y Shion dejó Acuario, cavilando en lo que había escuchado. Le tranquilizaba saber que fuera lo que fuera, Shaka era un caballero centrado, inteligente, prudente y sobre todo DECENTE, así que nunca haría caso a los locos consejos de Milo…

Shion siguió su camino hasta Virgo sin encontrar nada anormal en las demás casas y cuando llegó a Virgo se anunció antes de entrar en la casa, pero nadie respondió, entró entonces pero no pudo sentir la presencia de su guardián… Se internó en las habitaciones privadas de la casa, quizá andaba meditando por ahí, pero no lograba sentir al chico por ningún lado, y en la entrada de la casa el gran loto de mármol blanco donde solía meditar estaba vacío. Ya en la habitación del caballero, tocó pero nadie respondió, entró sólo para cerciorarse de que en efecto, estaba vacía, la puerta del baño estaba abierta y parecía vacío también, pero entonces vio sobre el suelo de este algo que le pareció extraño, dos túnicas rojas… parecían vestidos, pero fácilmente podrían también ser unas de esas túnicas hindú que a veces usaba Shaka.

Tocó entonces la gran puerta que dividía el servicio del yacusi, pero no recibió respuesta así que decidió a abrirla creyendo que encontraría el lugar vacío pero…

- ¡SHAKA!

El alma de Shaka no sólo había pasado ya el Nirvana sino que se encontraba bordeando la séptima dimensión… pero el grito de Shion había mandado el alma de Shaka de sentón de regreso a su cuerpo y a la Tierra sin misericordia alguna. El joven abrió sus hermosos zafiros de golpe, atolondrado, asustado y confundido.

- ¡¿Qué pasa?!

- ¿Qué pasa?... ¡Eso me pregunto yo! ¡¿Qué pasa?! ¡¿Qué son estos comportamientos Shaka? De Milo lo esperaba ¿Pero de ti?!

- Pero ¿Qué hice? – inquirió el acongojado rubio.

- Qué hiciste o qué ibas a hacer, no lo quiero saber, así que no me des detalles, ni quiero escuchar el qué, sino el Por qué.

- ¿D-de qué?

- ¡De eso! –dijo Shion mientas con ambas manos e índices acusadores, apuntaba a cada lado de Shaka.

El incauto hindú volteó primero a su derecha para descubrir el motivo de la ira de Shion y se topó con una mujer desnuda sentada a su lado cuya melena le cubría apenas los pechos mientras el resto de su anatomía guarecía su poco pudor bajo la relativa protección de las aguas y uno que otro lirio rojo. Shaka al ver esto instintivamente dio un salto hacia atrás chocando así con otro cuerpo, lo que lo hizo respingarse y voltear de inmediato, era otra mujer, y además idéntica a la primera, volteó a su espalda confundido y ahí estaba la otra... Gemelas idénticas, rubias igual que él, y ambas desnudas…

- No lo puedo creer, me saliste peor que Milo.

Shaka haciéndose consciente de su situación, su desnuda situación, miró totalmente aterrado a Shion y aseguro:

- ¡Puedo explicarlo!... – lo meditó unos segundos y –No, pensándolo bien no puedo… ¡Más bien que alguien me explique a mí! ¡¿Qué está pasando?!

- ¿O sea que no sabes que cómo llegaron estas dos mujeres aquí? – ironizó Shion.

- Patriarca, señor le juro por lo más sagrado que no tengo idea, y… agradecería mucho si alguien se las llevara de aquí… ¡Justo ahora! – exigió cuando notó hacia donde miraban las mujeres escudriñando la sensual anatomía masculina entre las aguas.

La repentina exigencia de Shaka y su mirada de confusión eran auténticas, y siendo él quien era claro que Shion le daría el beneficio de la duda.

- De verdad no tienes ni idea de que hacen ellas aquí ¿cierto? – preguntó Shion esta vez genuinamente intrigado.

- ¡Se lo juro que no!

Shaka casi gritó esto último y Shion salió de sus cavilaciones dándose cuenta del porqué de la exasperación de Shaka, pues las mujeres se le habían tirado encima a abrazarlo al mismo tiempo, pero gemelas a fin de cuentas, parecían no tan dispuestas a compartir, y el pobre Shaka era justo ahora una simple manzana de la discordia.

- ¡Señoritas ya basta! – ordeno Shion pero, para el caso que le hicieron…

- ¿Señorita ésta? ¡Ja! –espetó una rubia.

- Tú tampoco eres tan pura, tienes más camino recorrido que yo, y ya suéltalo ¡Es para mí!

- ¡Acordamos que lo compartiríamos!

- ¡Pues cambie de opinión! ¡Yo lo voy a estrenar!

- ¡Zorra! ¡Si alguien le va a arrancar la inocencia seré yo!

- Señoritas contrólense y hagan el favor de soltarme – pedía Shaka tan sereno como la situación le permitía.

- Ah… este par me recuerda tanto a Saga y Kanon… ¿así están de locos todos los gemelos? – se preguntaba Shion mentalmente remontándose a la época en que Saga y Kanon eran niños –que recuerdos –pensó enternecido.

- ¡Maestro haga algo por favor! – suplicó Shaka pues las chicas ya habían comenzado a tironearse los cabellos una a otra con un aterrado Shaka aun en medio, cosa que de paso dejaba sus cuerpos DEMASIADO cerca del suyo. Y Shaka ya sentía cual era la mesa que más aplaude.

- ¡Oh cierto! – Shion volvió de sus memorias, recordando que Shaka necesitaba ayuda y haciendo uso de sus poderes telequinéticos Shion separó a las chicas del rubio sin sacarlas del agua, así Shaka aprovecho para nadar hasta el borde del yacusi y cubrirse con una toalla para salir de ahí.

Ambos salieron del lugar cerrando las puertas, dejando a las chicas ahí encerradas hasta que llegaran las amazonas más confiables a sacarles de ahí guardando la situación en el máximo secreto.

- Por qué presiento que Milo tuvo algo que ver en esto… -pensó Shion en voz alta.

- ¿Qué? –Shaka miró incrédulo a Shion y su cosmos comenzó a elevarse, si esto era una broma del arácnido de basurero…

- Oh por favor tranquilízate Shaka – pidió amablemente Shion – sólo pensaba en voz alta, pero no podemos adelantar conclusiones – Shion miró la expresión aun confundida del hindú y todo le quedo claro – Vaya de verdad no tenías ni idea, pero ¿cómo es que no las sentiste entrar al agua?

- Estaba meditando su ilustrísima, pretendía… –un momento, no iba a decir que pretendía relajarse y olvidarse del mundo porque tenía los nervios hechos macramé, al punto de querer golpear a alguien, no importaba a quien, solo quería que alguien le sirviera de pera de boxeo, pero como él NUNCA perdía la calma, al menos no oficialmente, y era demasiado orgulloso para admitir tal cosa, omitió detalles – bueno sólo meditaba.

- Entiendo, supongo que estabas en una meditación muy profunda logrando bloquear tu entorno físico.

- Sí, así es señor.

- Bueno, ya investigaremos cómo entraron esas chicas aquí, y el por qué nadie las detuvo, Marin y Shaina se encargaran de interrogarlas.

- Señor, ¿Shaina?

- Sí, ¿por qué?

- Es que me parecieron jóvenes normales, bueno no mentalmente hablando, pero, me refiero a que parecen humanas normales, hasta frágiles y Shaina…

- Oh ya entiendo a lo que te refieres, no te preocupes, me encargare que sea Marin quien se encargue del interrogatorio.

No es que Shaka estuviera interesado en las gemelas, pero era un caballero justo y centrado, poner a ese par de rubias en manos de Marin era una cosa, pero en manos de Shaina… Si a Marin se negaban a responderle, ella utilizaría su inteligencia para sacarles la verdad. Si se negaban a responderle a Shaina, ella sólo usaría los puños para sacarles hasta el estómago….

A raíz de aquel perturbador evento, Shaka ya no dormía, no al menos sin despertarse varias veces por noche. Vivía con la zozobra de que alguna fan loca se metiera a su casa, ya que seguía oyendo ruidos inexplicables, aunque ya no sabía si eran reales o sólo su paranoia. Ser acosado no era divertido, no entendía como Milo lo disfrutaba tanto. Ya ni siquiera podía meditar y unas terribles ojeras moradas se habían apoderado del bello rostro que una vez fuera el epitome de la serenidad y que hoy lo era de la incertidumbre.

Al final se supo que Milo era inocente, la culpa era del boquiflojo de Aioria, pues ese par de gemelas se habían obsesionado con Shaka gracias a él y sus comentarios indiscretos, razón por la cual se habían escabullido al santuario a la casa de Virgo, llevaban semanas asechando a Shaka, tenían fotos de él en todas las situaciones posibles. Hasta videos de cuando él se bañaba, mismos que fueron confiscados y destruidos de inmediato… Para molestia de Shaina pues ella había visto un muy buen negocio ahí, ya que muchas amazonas pagarían buenas sumas por tener una copia de todo eso, pero la rectitud de Marin le había fastidiado el negocio.

Sin embargo pese a que se pudo preservar la dignidad del santo más cercano a Dios, el daño estaba hecho, Shaka ya no vivía en paz…

Por eso ahora Paingiver resguardaba la casa de Virgo, asegurando la integridad física del hombre más puro del santuario.

- Alfa –sonó por radio –el perímetro está cubierto, nada que reportar en la zona centro, cambio.

- Gracias Paingiver, cambio. Zona sur, repórtese…

- Aquí Shadoweaver, todo en orden, cambio.

- Entendido, todo en orden también en la zona norte, cambio y fuera.

Esa noche prometía ser tranquila, mañana sería otro día.

*…*…*…*…*


Bueno esto sólo fue el prólogo de entrada. Aunque el capítulo es prólogo, es como los demás, que aunque se entrelaza con otros, es autoconclusivo.

Ahora un glosarito.

Diosa Hybris: La diosa griega de la insolencia, la violencia, la perversidad, el orgullo temerario, la arrogancia, desmesura y el ultraje.

Granchio: Significa cangrejo en italiano.

Para quien no conozca, "La-que-te-asfixia" es un juego de palabras que desprendí de la famosa "Catafixia" de Chabelo, aunque aquí alude al doble sentido.

Las Nagas: son mujeres serpiente de la mitología hindú (aunque su mito se extiende a otros países de Asia), me pareció que Shaka las denominaría como tal si le preguntaran al pobre.

Yandere: Yandere es un término japonés usado para referirse a un individuo con personalidad dulce y/o agradable por fuera, pero hostil y agresiva por dentro. Equivale al arquetipo occidental de "lobo con piel de cordero". En algunos casos, hasta puede llegar a asesinar personas con el fin de que no se interpongan en sus objetivos personales. Yandere es la combinación de las palabras yanderu (病んでる), que significa "estar loco/a", y deredere (デレデレ), que significa enamorado/a. En otras palabras, la frase en sí significa "Loco de amor". Al igual que con el término tsundere, hay un sustantivo relacionado a esta palabra, utilizado para el femenino, una yanderekko, es una chica con personalidad yandere. Una Yandereko famosa es Sonozaki Shion (otra de pelo verde XD) del anime Higurashi no naku koro ni.

Reviews:

Ariscereth: Querida Ariscereth (me causa mucha curiosidad tu Nick) muchísimas gracias por tu apoyo, ¿sabes? cuando publiqué el ultimo cap de Lucifer y Hades, pensé en anunciar otro fic que tengo en Rayearth pero me dije "ni al caso, van a decir ¿y esto qué?" porque es de otro anime, pero ahora con tu sugerencia, los voy a anunciar. Y respecto a esto te comento que tengo un fic de Rayearth llamado Uchikake, que planeaba publicar cada semana pero parece mala broma del destino, me quedé sin medio para hacerlo, este cap de saint seiya lo publiqué gracias a una amiga que me prestó el medio, así que por eso está detenido el otro (lloro). Ahora tocante a este fic de saint seiya, me alegra que te hiciera reír antes de dormir, nada como dormir con una sonrisa, y es que con Lucifer no es para menos, es algo difícil de tratar… creo que es mucho pero mucho mucho más granuja y ocurrente que Hades, quien se ve más inocente y bien portado. Me encantaría poder escribir y publicar tantas cosas… pero las circunstancias no me han dejado, quisiera no retirarme por tanto tiempo créeme que sí, pero cuando tienes un trabajo donde ejerces dos carreras es algo… complicado. Me acuerdo de una canción viejita que decía "cuanto añoro lo dicha inicua de perder el tiempo", me acuerdo de los tiempos en la secu y que todo era tan fácil, y es que no es lo mismo cuando eres hijo de familia a cuando eres independiente. Es muy bonito ser independiente pero conlleva sus exigencias. De verdad espero pronto solucionar esto y poder publicar la retahíla de fics y cosas que tengo detenidas, entre ellas cosas de Sakura, Inuyasha, Saint seiya y otros más. Por lo pronto lo más nuevo que tengo publicado es Uchikake de Rayearth por si gustas darte una vuelta por el fic. Muchas gracias por tu apoyo y te digo algo que tenía tiempo queriendo mencionar, tu Nick no sé de dónde lo sacaste pero no puedo evitar pensar que sería de una especie de heroína, una mujer poderosa de cuento de fantasía como una valkiria o una especie de diosa o hechicera, cosas así me imagino cuando lo leo, algo muy místico. Te correspondo un abrazo muy apretado y deseo que los fics sean de tu agrado y te dibujen una sonrisa. Nos estamos leyendo.

Rosa de Castilla: Muchas gracias por seguir el fic. Sí, yo creo que esa escena le causará pesadillas al machote de Zeus, pero se las merece por infiel. Y Poseidón pues qué te digo es un niño rico consentido con complejo de "todas mías" así que no lo puede evitar, pero en el pecado lleva la penitencia porque su forma de ser lo mantiene en ese indeseado estado de perpetua soltería. Son las ironías de la vida, los hombres promedio no quieren casarse, y él que es el "sueño" de todas, es decir rico, guapo y muy dispuesto a formalizar una relación en sagrado matrimonio, pues no consigue mujer que lo aguante. Y por la cuestión de la actualización, te juro que hago lo que puedo por no tardarme tanto, pero sale de mi control T-T. Muchas gracias por el favorito y que disfrutes el cap.

Luna: Bueno me alegra haber cumplido tus sueños luciferinos jaja. Es que tienen muy olvidado al Ángel caído, será que él se lo busca… Y claro que Pose tenía que salir a apoyar a su hermano, de los olímpicos que salen creo que es el más neutral pese a su carácter irascible, es como las olas, se menea con el viento. Y claro, "político" es lo peor que te pueden decir, es la peor ofensa, que te comparen con esas lacras. De hecho Lucifer es un príncipe así que es claro que le gustara vivir como tal, además que adora los excesos. Y yo también creo en eso de los opuestos, basta con ver los ejemplos que mencionas. El pobre Mephisto tiene un trabajo muy duro pero un sueldo muy bueno, aunque al final de cuentas uno se pregunta si vale lo que le pagan o deberían darle aún más. Pues como decía esa escena causará muchas pesadillas en Zeus, capaz que sueña que es tío XD. Y sí Pose trae su mala fama de violador pero sabemos que sólo es un pobre camarón prensado y solterón. Hay que estar a la moda, y los Dioses del inframundo se toman eso muy en serio y es que el peinado de Hades no pasa desapercibido. Sí la fecha fue con toda intención, me pareció adecuado. Y respecto a tu cita con Afro, claro que te aparto el primer lugar, pero no sé si él pueda, como vez en estos momentos al pobre no le conviene salir a la calle, como no sea custodiado...

Guest:… Esto no merece ni media palabra, next…

TraviesaK64: Bienvenida al fic, me alegra haberte sacado lágrimas de felicidad XD. Muchas gracias por tu review.

Aurole: Ya no supe a cuál me mencionan… perdón es que luego me mencionan a más de una persona, y ya no sé quien es quien, pero el punto es que coincido que una buena comedia no debe involucrar sólo groserías y situaciones vulgares, de hecho creo que si sólo contiene eso, no es comedia es… no sé que será pero comedia no. Agradezco mucho tus palabras y tu preferencia. Sí Lucho es así, un rockstar, "El detector de Metal" XD.

Saga Dreamer: Muchas gracias por leer, bienvenida, intenté contestar tus mensajes en PM pero al parecer los tienes prohibidos, así que te respondo por este medio. Pues muchas gracias por el fav, que bueno que tengas cuenta ya, y me alegra que te guste el fic y te haga reír, deseo te siga gustando.

¡Gracias a todos por leer, espero actualizar pronto, y cúbranse del frillito!