¡Desde California hasta Zootopia al fin llega el capítulo 35! Yeii! ¡No odien a las pulgas zoombis por tardarse un año en escribir un capítulo de casi 5 mil palabras jajajaja, han estado muy ocupadas viajando, disfrutando los dramas de la vida y como son tan inteligentes terminaron una maestría buuu!
No importa cuánto me tarde les he prometido que terminaría el fic y lo haré. Como siempre sus comentarios me animan a seguir escribiendo y el darme cuenta de que, aunque no actualice siguen leyendo me hace muy feliz. Este fic es para ustedes y no lo abandonaré se los prometo.
Sin más bienvenidos espero que les guste.
Capítulo 35
¡¿Podría ser peor?!
Nick POV
Había pasado las últimas horas en el infierno, un infierno en el que de milagro habiamos salido vivos. Zanahorias y yo estábamos apoyados en uno de los autos estacionados de la ASNZ mientras que McPache nos escuchaba mientras le describíamos todo lo que había ocurrido en el ataque.
A nuestro alrededor, los operativos de la ASNZ y el ZBI estaban en plena acción y habían colocado lámparas que hacían parecer como si fuera de día, aunque todavía faltaba una hora para que amaneciera.
El espacio aéreo bajo en el que nos encontrábamos había sido restringido para todas las aeronaves, excepto para los helicópteros militares; todos los negocios y propiedades privadas cercanas habían sido desalojadas y toda la población de la zona fue trasladada a una distancia de seguridad. La prensa no estaba invitada y el escenario fue designado oficialmente como el objetivo de un "posible" ataque terrorista.
Cuando terminamos de hablar ese mapache se nos quedó mirando con la cara fruncida y luego asintió.
"¿Todo su equipo ha sido examinado minuciosamente por los médicos?"
"Si. Muchos cortes y arañazos, pero ningún mordisco. Nuestro equipo sufre de agotamiento y tenemos cierto grado de conmoción" Dije bajando las orejas.
"¿Ustedes también?" Dijo McPache lanzándonos una mirada penetrante.
"Por supuesto. Física y mentalmente ¿Quién no lo sentiría? Tengo temblores y me siento débil. Me han inyectado un coctel de vitaminas, he tomado un café caliente, comida y un batido de proteínas que sabia horrible. Estamos muy cansados, pero sobreviviremos"
El mapache hizo un leve gesto con la cabeza intentando ser cordial, pero yo no le creía.
"¿Cuál es su evaluación de lo que ha ocurrido ahí dentro?" Preguntó McPache.
Se me ocurrieron muchas respuestas de sabelotodo, pero deje que Zanahorias contestará
"Era una trampa y nos metimos en ella de cabeza"
"Consiguieron salir"
"Ahí dentro estábamos vendidos, pero tuvimos suerte" Dijo ella bastante molesta bajando su cabeza tratando de ocular el cansancio que se reflejaba en su mirada.
"Esta es una tercera situación de combate con esos zoombis con cero bajas en su equipo. En esto la suerte puede ser suficiente"
"No para el equipo de la oficial Berta ¡Los hicieron pedazos!" Era muy difícil ocultar mis emociones.
"Lo sé" McPache admitió.
"Tenían todo lleno de bombas trampa y en cuanto entramos al laboratorio detonaron por control remoto las de la sala donde estaban esas incubadoras. Los zoombis salieron todos a la vez, lo que significa que activamos algún tipo de alarma, algo que no vimos. Nada de lo que ocurrió fue un accidente ¡Esos malditos sabían que veníamos!" Exclamé exaltado mientras Zanahorias continuaba con la mirada baja.
"¿Sabían que era hoy o que era inevitable?" McPache preguntó.
Esa era una pregunta crucial. Había estado dándole vueltas a lo mismo durante esas ultimas horas. La evaluación del enemigo dependía de esa respuesta.
"No lo sé. Estaban preparados, pero no del todo. Solo explotaron dos de sus bombas. Esos zoombis no nos atacaron lo suficientemente rápido ni en el lugar adecuado. Debería haber sido en un sitio donde pudieran hartarse de comer, pero sobrevivimos. Y ninguno de esos zoombis consiguió salir así que nada de eso tiene lógica" Dije pasando de preocupado a algo molesto.
"No" Dijo McPache y se notaba que estaba preocupado tanto como nosotros.
"¡No sé si estamos enfocando todo esto desde el ángulo correcto!" Gruñí.
"Estoy bastante segura de que no" Zanahorias contestó molesta.
"No sé qué esperábamos encontrarnos, pero para mí esa era una instalación de pruebas. Científicos estudiando zoombis con más cantidad y más profundidad que en la fábrica de helado" Aprete mis patas en puños y mire fijamente a ese mapache.
"¿Qué hay de su equipo? ¿Cumplieron las expectativas?" Al notar McPache que Zanahorias y yo no respondíamos, dijo:
"Espero un reporte completo y honesto. No es el momento adecuado para demostrarse esquivos"
"No estamos siento esquivos, comandante. Todo ha sido acción y más acción. Nuestro equipo se ha comportado fantástico, aunque tenemos un problema. Spunky y Andrew desaparecieron en circunstancias cuestionables y todavía no hemos tenido tiempo de interrogarlos. Hay algunas cosas… en el aire. Andrew dice que lo abordaron por su lado ciego y que le dispararon con un taser, pero eso no cuadra con los hechos porque solo había dos formas de salir: La puerta por la que entramos y el pasillo que estaba vigilando ese lobo. Él dice que lo dejaron fuera del juego y que se despertó en un almacén, que consiguió después cortarse las ataduras y recuperar su arma para después ser atacado por zoombis. La historia de Spunky es casi la misma. Dice que alguien debió abrir una puerta y noquearlo con un taser. Ambos tenían quemaduras en el cuello y la mayoría de los guardias de ese edificio llevaban ese tipo de armas" Terminé de decir, pero no mencione que Andrew estuvo a punto de volarme la cabeza durante el tiroteo. Eso era algo que ese lobo y yo discutiríamos más tarde.
"Entonces ¿No pueden dar cuenta de ninguno de los dos durante un espacio de tiempo considerable?"
"Supongo que no" Zanahorias contestó.
"Según su propia declaración hubo un espacio de tiempo en el que estuvieron solos, lo que significa que no estuvieron con ustedes durante toda la misión. Y me han dicho que Louie llevó a un prisionero a la entrada y fue ella la que informó de que Andrew estaba desaparecido ¿Cómo saben que no fue ella quien redujo a Andrew y luego le rompió el cuello al prisionero? No tenemos pruebas concluyentes de que el prisionero muriese a causa de los explosivos que utilizó el equipo de apoyo para abrir la puerta"
"¿Está acusando al equipo Invencible? ¿Cree que el soplón esta adentro?" A pesar de los intentos por ocultarlo Zanahorias realmente se veía molesta.
"No tengo idea de donde está el infiltrado y estoy poniendo en duda a todo el mundo" Dijo McPache con cierto modo de enfado "No me gusta hacer suposiciones, capitanes. Hasta que se demuestre lo contrario todo el mundo es sospechoso"
Zanahorias y yo nos miramos mutuamente durante un minuto y después asentimos.
"Si, tiene razón"
McPache apartó la mirada y luego volvió a mirarnos completamente compuesto.
"Quizá debería ampliar su búsqueda. En vez de actuar como la inquisición con todo el mundo en la ASNZ, debería fijarse más en los que envían a esos animales. Todos han sido elegidos por una razón ¿No? Bueno, entonces ¿Qué confianza tiene usted en los que se encargan de elegir?" Zanahorias miraba a ese mapache fijamente.
McPache nos miró durante unos segundos y se notaba que estaba pensando en algo.
"Gracias por la sugerencia. No me sorprendería que hubiesen introducido al infiltrado para destruir la ASNZ. Quizá ni siquiera tenga relación con esos zoombis. Después de todo, los servicios de inteligencia se pelean entre ellos por la financiación y probablemente sea un enemigo de otra oficina de la que recibimos fondos"
"¿Sí?" Pregunté con asombro.
"Seguro. Estamos en guerra y estamos cerca de la primera línea. A decir verdad, siempre ha existido el espionaje y las traiciones en los servicios de inteligencia. Siempre ha sido así y forma parte de la vida diaria. Puede que la liberación de esos zoombis en el edificio de la ASNZ haya sido para crearle problemas a la agencia y desacreditarme"
"Los asesinatos en masa son algo poco extremos como para desacreditar a alguien ¿O es usted tan importante?" Pregunté con ironía.
McPache se encogió de hombros.
"Bueno, entonces lo diré de otra manera ¿Su equipo es tan vulnerable?" Pregunté de nuevo.
No esperaba una respuesta a eso, pero me sorprendió
"No tanto como algunos animales podrían llegar a pensar" McPache terminó la frase con una sonrisa y entonces le sonó el teléfono móvil, respondió y escuchó durante un momento tras el cual colgó sin hacer ningún comentario.
"Ya han terminado de preparar al prisionero para interrogarlo" Y se giró para marcharse, pero Zanahorias le corto el paso.
"Espere un minuto. Fallamos allí dentro. La infiltración silenciosa resultó ser un fracaso y han muerto animales. Fuimos elegidos para dirigir al equipo Invencible y nos sentimos responsable de conducirlos a una trampa"
Yo miraba sorprendido a esa coneja mientras que el mapache la miraba fijamente a través de sus gafas opacas
"¿Qué es lo que quieren escuchar? ¿Qué estoy decepcionado? ¿Qué la misión no estuvo bien dirigida? ¿Qué quiero su renuncia?"
No iba a darle el guion para mi propio despido, así que espere a ver que decía.
"Lo siento" Dijo el mapache "Siguen siendo los lideres del equipo Invencible. Hasta ahora siguen siendo cinco y ninguno es un zoombi. A los otros equipos los han destruido completamente. Su equipo, aunque es pequeño sigue estando intacto…"
"Eso no significa que me sienta adecuado para este trabajo" Lo interrumpí.
Zanahorias suspiró, pero no dijo nada.
"Si necesitan pedir perdón, vayan a confesarse. Si necesitan desahogarse les puedo asignar un psicólogo. Sin embargo, si sienten la necesidad de arreglar las cosas y equilibrar la balanza entonces ayúdenos a detener a los enemigos"
"¿Y qué hay de los refuerzos? Pensé que tenía más candidatos para el equipo" Pregunté.
"Algunos ya han llegado y están siendo procesados y comenzaran los entrenamientos"
"Quizá deberíamos enviar a Loui. Podría empezar a entrenar a los nuevos" Sugirió Zanahorias. "¿Qué hay de Spunky y Andrew?"
"Primero tengo que hablar con ellos" Dije intentando ocultar mi preocupación.
El teléfono de McPache comenzó a sonar de nuevo y al mirar la pantalla hizo una mueca de impaciencia. Entonces respondió "Si, señor" Manteniendo su postura habitual.
Escuchó durante unos instantes y luego dijo "Si, señor presidente, no tengo datos ni tiempo para hacer un pequeño comunicado. Lo que le puedo decir por ahora es que la fábrica estaba preparada para ser una trampa. Si, señor. Hemos sufrido muchas bajas" Después comenzó a contar un poco por encima lo que había ocurrido mientras que el presidente lo interrumpió al menos unas seis veces "Tenemos un prisionero… Solo uno y ahora mismo voy a interrogarlo así que el tiempo apremia" McPache escuchó un poco más y pude notar cuando al fin se le acabó la paciencia.
Hizo algo que nunca nadie había hecho, que yo supiese, algo que no había creído que ni ese mapache se atrevería a hacer "Señor presidente, con todos mis respetos, está conversación me está haciendo perder tiempo. El tiempo pasa y tengo que irme al interrogatorio y si sigue intentando micro gestionar esto perderemos la mejor oportunidad que tenemos. Así que, por favor, continuemos con nuestro acuerdo inicial. Será informado sin demora en cuanto esté preparado para hacer mi informe. Que tenga un buen día, señor"
McPache no espero respuesta y terminó la llamada sin más y se guardó el teléfono en el bolsillo. Me vio mirarlo escandalizado y dijo:
"¿Qué?"
"¿Era el presidente de Zootopia?" Preguntó Zanahorias impresionada.
El mapache no dijo nada.
"Nadie hace eso… Estoy seguro de que el búfalo mala cara jamás lo haría ¿Cómo demonios?"
McPache hizo un gesto quitándole importancia diciendo "Tenemos un acuerdo y la ASNZ sigue operando bajo ese acuerdo"
"¿Le importaría compartirnos qué tipo de acuerdo es?" Pregunté con una sonrisa.
"Si" McPache contestó y comenzó a caminar hacia el tráiler donde estaba el prisionero.
La científica Blluelilly tenía al prisionero en un tráiler donde predominaba el color blanco y estaba dotado de equipo diagnóstico. El alce estaba sentado en lo que parecía una silla de dentista y tenía sus cuatro patas esposadas. Una vía intravenosa goteaba un líquido claro en sus venas. La gata científica no nos miraba a los ojos y era como si no se le hubiera olvidad nuestro pequeño incidente aquel día. Ni yo tampoco.
McPache acercó un taburete y se sentó. Yo me quede junto a la puerta. Los ojos del prisionero se movían de un lado a otro, mirándonos a McPache, Zanahorias y a mí. Probablemente intentaba adivinar quienes éramos los policías buenos y quienes los malos.
"¿Cómo se llama usted?" Preguntó McPache.
El prisionero dudo y luego sacudió la cabeza.
McPache se inclinó hacia delante "Permítame presentarme: Soy un representante del gobierno de la ciudad de Zootopia. El resto de los animales que están en la habitación trabajan para mí. Se que ha sido infectado con un agente patógeno que lo matará al menos que tome unas dosis regulares de una sustancia de control. Créame que, si le digo que, si se niega a contestar, morirá, que la enfermedad en su sistema acabará con usted antes de que lo podamos hacer hablar. En circunstancias normales, eso podría ser así, especialmente si alguien que no fuera yo le interrogara. Ahora escúcheme atentamente" La voz de ese mapache era tranquila, con tono de conversación "Me va a decir todo lo que quiero saber. No morirá al menos que yo lo permita. No va a quedarse callado y nadie lo va a rescatar"
El prisionero se notaba muy nervioso y sus ojos ya no se clavaban como una flecha en Zanahorias o en mí. Toda su atención física y mental estaba concentrada en McPache.
"Sabemos lo de la enfermedad de control. Conocemos su naturaleza. La muerte no le librará de esta conversación. La muerte no le liberará de mí. Dígame que lo entiende"
Los músculos de ese alce se contraían mientras intentaba no decir nada.
"Me han dicho que tienen a su familia como rehenes, que los matarían si hablaba con nosotros ¿Es así como lo controlan?" McPache le dio casi treinta segundos, sin parpadear ni una vez y después el prisionero asintió con la cabeza.
"Gracias por confirmarlo. Tengo equipos de operaciones encubiertos en todas partes. Con solo una llamada telefónica enviaré a un equipo en busca de su familia, lo cual significa que si habla están a salvo o de lo contrario podrán dejar de existir. Usted elije: Se les puede capturar y ser torturados, o son puestos en libertad con identidades falsas. Todo eso depende de usted"
El alce no dijo nada.
"Vamos a ver si nos entendemos. Se que usted es un subordinado, un científico o un técnico de laboratorio. Han conseguido su lealtad mediante el temor por su propia vida o por las vidas de aquellos a los que usted quiere. Están dispuestas a matar a animales inocentes con el fin de crear y lanzar un arma que matará a millones de animales. Imagine lo que yo estoy dispuesto a hacerle a su familia para proteger a todos aquellos a los que amo"
El alce comenzó a hacer un gesto como si quisiera hablar, pero no estaba claro si era una maldición o una confesión porque de pronto se detuvo.
McPache se inclinó hacia atrás y durante dos minutos observo al prisionero. Eso era mucho tiempo para resistir la mirada de alguien, más aún la de ese mapache. Ese alce se retorcía de los nervios.
"No creo que sea un militar. A los militares se les entrena para que sean fuertes, para resistir a la tortura. Puedo ver que usted no va a resistir. Al final todos terminan hablando. Todos. Ni siquiera yo podría resistir a algunas de las técnicas que se pueden utilizar. Estos dos de aquí" Dijo McPache y por primera vez señalándonos a Zanahorias y a mí con un ligero gesto "Los vio usted hoy en combate, los vio matar a muchos animales. Son soldados, lideres, asesinos y ni siquiera ellos podrían soportar la tortura que yo le tengo preparada a usted"
"Yo… yo… No puedo" Dijo el prisionero en voz ronca.
"Si que puede y lo hará. Nadie puede sobrevivir a lo que tenemos. Nuestra ciencia es demasiado buena así que lo único que puede hacer es hablar con nosotros, trabajar con nosotros y ayudarnos a luchar contra esto"
"Mis hijos…"
"Míreme" Dijo McPache con ligera intensidad "Si me da la información ahora mismo, enviaré a mis equipos para que los encuentren y los protejan. De no ser así, le sacaré la información de todas formas, pero me aseguraré de que busquen a todos los que hayan oído hablar de usted y los exterminen. De modo que no quede ningún recuerdo de usted o de su familia en toda Zootopia"
De pronto Zanahorias salió caminando de prisa azotando la puerta tras de sí abandonando la escena y yo sentí un escalofrió por mi columna vertical pensando en ir tras ella, pero sabía por experiencia lo que estaba pasando y que mi deber era quedarme ya que no podía confiar en ese mapache y la razón era muy sencilla ya que, si McPache solamente estaba jugando a confundir a ese tipo, estaba haciendo un trabajo bastante bueno ya que también me estaba confundiendo a mí.
El prisionero finalmente dijo "Tiene que prometerme que mis hijos estarán seguros. Cuando estén seguros entonces yo…"
La cara de McPache era puro hielo y su mirada detuvo la frase que el alce había dejado a medias.
"Me está malinterpretando amigo. Enviaré a los equipos cuando reciba alguna información de usted. Cada segundo que usted pierda tiene un segundo más para que sus superiores puedan darse cuenta de que usted fue atrapado por la ASNZ y eso significa que sus hijos están a un segundo más cerca de la muerte. Está haciéndoles perder segundos de vida ¿Eso es lo que quiere? ¿Quiere matar a sus propios hijos?"
"¡No!"
"Entonces hable conmigo. Sálvelos. Sea un héroe para ellos y para el mundo. Sálvelos hablando conmigo ahora" Hizo McPache una pausa durante un momento y entonces hizo hincapié en la palabra "AHORA"
El prisionero cerró los ojos y salieron lagrimas acumuladas. Inclinó la cabeza y la sacudió durante unos instantes.
"Le diré todo lo que sé, pero no deje que mis hijos mueran"
Cuando salí del interrogatorio me sentía sucio. Comprendía la necesidad de lo que había hecho McPache, pero aun así me hacía sentir como una mierda. McPache se había llamado a sí mismo "Monstruo" y creo que lo decía en serio.
Comencé a caminar hacia una mesa sobre la que estaban colocados cubos de plástico con hielo. Revolví dentro sacando una botella de agua y continue mi camino.
De pronto observé de pie a Zanahorias en el puesto de socorro, y seguí adelante. Sus hermosos ojos violetas presentaban un reborde rojo, pero sus lágrimas ya habían desaparecido.
Cuando me acerque, ella levantó la vista y durante el transcurso de unos segundos varias emociones cruzaron su rostro: tristeza, por supuesto, pero también un poco de sorpresa porque estaba sonriendo al verme. Yo también sonreí al verla y eso me provocó un poco de cosquilleo en el estómago. El darme cuenta de aquella sensación me produjo una sorpresa inesperada. Era algo muy profundo. Entiéndanme, a estas alturas de la historia ya debíamos odiarnos uno al otro.
"¿Cómo estás?" Pregunté, aunque esa era la pregunta más estúpida.
"Me las arreglare" Contesto ella, pasándome un vaso de cartón con café "No voy a permitirme pensar demasiado en ello… en nuestro equipo" Contuvo el llanto y trato de sonreír "Pienso tomarme un tiempo y regresar a Bunnyburrow cuando todo esto haya acabado"
"Si deseas tener compañía en ese momento, házmelo saber"
Ella me lanzó una mirada penetrante y asintió.
"A la mejor te tomo la palabra" Dijo, y luego cambio de conversación "McPache es algo extraño" Dijo con voz baja y me dedicó una extraña sonrisa "He intentado investigar más sobre él. Realmente no sé cuál ha sido su trayectoria profesional, aunque trabajo varios años como médico forense en el ZPD no he podido verificar su licencia y he tratado de averiguar algo por mi cuenta. Creo que ha utilizado alguna aplicación para borrar su pasado. No hay huellas, no hay ADN en su archivo, no hay nada. Es un fantasma, y hoy en día nadie es un fantasma. Logramos salir vivos de esta misión, pero aun así McPache nos ha recibido con una mirada fría y despiadada"
Asentí recordando como McPache no nos había preguntado si estábamos bien. Zanahorias tenía razón era una mirada fría.
"Parece que no te afecta" Murmuró ella.
En mi mente apareció súbitamente la imagen de esos zoombis subiéndose unos encima de otros para llegar hasta mí y como de mis patas casi resbalaban cuando encaje un cargador en mi pistola. Luego, una segunda imagen, más terrible, comenzó a pasar por mi cabeza: mis brazos extendiéndose hacia Zanahorias en el momento de duda que sentí cuando conseguí reunir el valor de tomarla entre mis brazos y salvarla de morir aplastada por ese pedazo de acero.
"Créeme, Zanahorias, si me afecta. De verdad y mucho. He estado a punto de perder el control un par de veces. Y no bromeo"
Ella sacudo la cabeza "A punto de… no cuenta. Pero aun así… McPache es diferente, más frio. Es menos…" Intentó encontrar una palabra apropiada, pero no pudo.
"Si" Coincidí "Hoy he visto algo parecido "En el interrogatorio…" No pude terminar la frase y en ese instante comenzó a pasar por mi mente, como una película color sepia, la imagen de lo que había pasado unas horas antes.
"¿De qué te entraste?" Preguntó ella.
"De poca cosa, aunque McPache sigue con él. El prisionero solo menciono un nombre y no estoy muy seguro, pero parece que es el líder de un grupo criminal en el Distrito de Canales y puede ser lo más jugoso que le hayamos sacado"
Ella asintió
"Pero no estoy seguro de que debamos etiquetar a ese como nuestro supervillano, Zanahorias. Leí el perfil que Seguridad Nacional tiene sobre él cuando estaba con el destacamento especial y no recuerdo nada que dijese que tiene formación en ciencias. Tal vez en explosivos y armas, pero no en medicina. Ese criminal tiene más de general de campo que de rata de laboratorio"
"Entonces ha contratado ratas de laboratorio"
"Tal vez" Dije sin querer comprometerme.
"Bueno, será mejor que me vaya a descansar" Ella comenzó a alejarse.
"¡Espera!… Vayamos adentro" Dije con el corazón acelerado mientras apuntaba hacia el tráiler que nos habían asignado para descansar.
Ella frenó bruscamente y pude ver como su rostro expresaba duda. Me obligó a tomarla por el brazo y caminamos hacia el interior.
En cuanto entramos me quité la chaqueta tapándole la cabeza y las orejas hasta que solo se le veía esa cara tan bonita. Debía de estar muy cansada.
El interior del tráiler lo habían dispuesto como una oficina. Había una mesa y varias sillas. Todo estaba atornillado al suelo, para que no se moviera cuando el camión estaba en marcha. Al lado había dos sacos de dormir y lo habitual del Loui: una pizza literalmente devorada por la mitad todavía en su caja, pero no había rastro de esa gata loca o de ninguno de los lobos.
Zanahorias se sentó en uno de los sacos de dormir y se bajó la chaqueta hasta cubrirse los hombros.
La miré fijamente ya que, en cierto sentido, me fascinaba no poder ni estar un segundo sin pensar en ella, cuando hacia apenas un tiempo únicamente quería estar solo. No sabía lo que me estaba perdiendo, y no quería perderla. Hiciera lo que hiciera no podía olvidarla.
Durante esas semanas que no habiamos trabajado juntos había intentado quitármela de la cabeza, seguir adelante…Pero había sido un desastre. Zara no era Zanahorias. No había otra como esa coneja.
Le faltaba el carácter que tenía Zanahorias y esa zorra solo quería salir conmigo para hacer realidad alguna ridícula fantasía sobre regresar a la relación que habiamos tenido algunos años. Por mi perfecto, porque también la estaba utilizando.
Me senté enseguida de ella y sentí como se tensaba al sentirme tan cerca. Verla tan cerca de mi… me había hecho ilusiones. Pero eso que dicen sobre las ilusiones es verdad.
Era consciente de que me estaba aferrando a un clavo ardiendo, a la remota posibilidad de que me perdonara y era consciente de que necesitaba relajarme un poco, darle tiempo y espacio. Lo que sentía y lo que había pasado esas ultimas horas me tenía agotado, me consumía el cansancio y no tenía ni idea de cómo sobrellevarlo. Pero sabía que lo resolveríamos.
"Tranquila, Zanahorias" Le dije estrechándola contra mí. Sentirla entre mis brazos había sido todo un sueño.
"Todo lo que ha pasado estas últimas horas ha sido terrible" Murmuró y note como temblaba bajo mis brazos.
"Está bien, no pasa nada" Dije acariciándole la espalda intentando contener las ganas de besarla, ya había pasado demasiado tiempo desde la última vez y sentía que no podía permanecer alejado de ella. Zanahorias me había cautivado y estaba descubriendo que había un nuevo Nick, uno que no podía dejar de pensar en ella ni, aunque lo intentase.
"Creo que debería de ir a buscar al resto del equipo" Comentó unos minutos después. Me maldije en mi interior por haber provocado esa reacción. No me gustaba como se alejaba de mi cada vez que nos acercábamos más el uno del otro.
"No, quédate" Me negué hundiendo mi cara en su cuello.
"Estoy cansada, ha sido una noche muy larga" Comentó revolviéndose y poniéndose de pie, pero le tome sus patas para retenerla.
"Quédate aquí a dormir" Le pedí y fui consciente de lo que ella creería en cuanto las palabras salieron de mí.
Me miró con los ojos muy abiertos. Maldición aquello iba de mal en peor ¡No podía comportarme así con ella!
"Solo a dormir" Aclaré sabedor del ruego de mi voz.
Ella pareció pensarlo por un momento.
"Prefiero dormir sola" Declaró soltándose de mí. Parecía lamentar tener que decirme algo así, pero una parte de mi la comprendió ya que no había sido honesto cuando me preguntó qué había pasado aquella noche y realmente no sabía si ella lo recordaba y si esos eran recuerdos incomodos, obviamente no iba a querer quedarse conmigo.
"Está bien, te acompañaré" Me ofrecí poniéndome de pie.
Ella soltó una risita y mi corazón se hinchó de felicidad "Nick, hemos logrado matar zoombis, no hace falta que me acompañes"
"No me importa"
Ella sonrió
"Gracias" Dijo solamente.
Antes de que saliera, la tomé por la cintura y la acerque a mi cuerpo. Estaba listo para besarla cuando escuché unos pasos, al otro lado fuera del tráiler, así que me separé de ella dando un respingo.
Entró Loui abriendo la puerta violentamente y pude advertir por sus ojos brillantes y burlones que había adivinado lo que estaba sucediendo.
"Vaya, zorro ¿Qué estás haciendo para que la coneja se sonroje de ese modo?" Dijo la gata con un tono de malicia dando brincos y yo tenia ganas de mandar a esa gata de regreso con los malditos zoombis.
Zanahorias bajo la cabeza sin atrever a mirarme en presencia de Loui e intento alejarse precipitadamente. Estaba a medio camino de recuperarse cuando se detuvo en seco y su rostro cambió de vergüenza a sorpresa y dio un paso atrás.
"¿Qué ocurre?" Pregunté dirigiendo muy despacio la mirada primero hacia Zanahorias, que daba otro paso hacia atrás, y luego hacia la gata loca, que parecía azorada con una gran sonrisa.
"Adelante"
"Pero… ¿Por qué esta él aquí?" Protestó Zanahorias.
Al ver a ese imbécil me dieron ganas de vomitar ¿Qué estaba haciendo ese maldito en la ASNZ? Y ¿Porque saludaba a mi Zanahorias con esa gran sonrisa? La ira que sentía al ver a ese desgraciado amenazaba con hacerme olvidar cualquier norma básica de comportamiento. Sentía una ola de calor apoderándose de mi ¡Solo quería echar a correr hacia ese maldito conejo endemoniado y partirle la cara en mil pedazos!
"Les presento al nuevo integrante del equipo Invencible ¡El guapísimo Jack Savage!" Exclamó Loui mientras yo solo quería matarlo.
Ohmycaaaaaat!
Cuéntenme
¿A quién odian más? A Jack Savage o McPache ? o a mí por no haber publicado en un año hahahaha
Déjenme en sus comentarios
Nos vemos en el próximo capitulo byeee!
