Disclaimer: Nada de esto me pertenece, la saga crepúsculo es propiedad de Stephenie Meyer y la trama es del webtoon y la novela "La emperatriz divorciada" de Alphatart y con arte de Sumpul, yo solo busco entretener y que más personas conozcan esta historia.


Capítulo 348. Un Paso Más (1)

—¿Qué pasó con él?

En respuesta a la pregunta de Jasper, el caballero inclinó la cabeza y dijo.

—Después de romperle la cara, fue encerrado en lo más profundo de la prisión subterránea.

Jasper había ordenado ocuparse en secreto del verdadero padre de Irina una vez que la gente perdiera el interés. Sin embargo, se atrevió a ocuparse de él ahora porque la situación se volvió sumamente delicada.

Si se descubriera que Irina no era hija de los Vizcondes Greengrass, no sólo Irina tendría problemas.

Incluso si la prueba de paternidad concluyera que Glorym es su hija, el futuro de la princesa se vería comprometido por el verdadero padre de Irina.

Así que no tenía otra opción que cortar el problema de raíz de antemano.

Además, como se ocupó de este hombre cuando Irina lo llamó al palacio imperial, podría utilizar este punto más adelante.

—Su Majestad, ¿qué piensa hacer con los Vizcondes Greengrass?

Las comisuras de los labios de Jasper se torcieron. La pareja pensaba que Jasper no sabía que en realidad eran padres falsos de Irina.

Así que tal vez...

—Si están dispuestos a hacer una prueba de paternidad con Irina, pueden permanecer en el palacio, si no, diles que se vayan del palacio imperial. No querrán verse envueltos en esto y perder el resto de su honor, así que probablemente huirán de inmediato.

Pensando que Jasper se había ocupado de su padre, Irina llamó aliviada a los Vizcondes Greengrass.

Fue el Duque Riddle quien trajo a la pareja. Sovieshu parecía saber que los Vizcondes Greengrass eran padres falsos, pero, aun así, Irina quería hacer que se marcharan por su cuenta.

—De hecho, esto me preocupa por los rumores que han surgido últimamente.

Después de que Irina les contó la situación y les pidió que se mantuvieran alejados por un tiempo, los Vizcondes Greengrass le respondieron con lágrimas en los ojos.

—Está bien. Nunca haríamos nada que te perjudicara.

Ambos eran irritantes e insistentes a la hora de pedir dinero para encontrar a su verdadera hija, pero al menos eran mejores que su verdadero padre en momentos como éste.

—Gracias. Los llamaré cuando las circunstancias mejoren.

—Recuerda que también puedes llamarnos si necesitas ayuda.

—Por supuesto.

Irina sollozó y abrazó a la pareja.

—Desearía que ustedes dos fueran mis verdaderos padres.

Irina, que recordó a Astoria después de decir eso, se sobresaltó y retrocedió de repente.

Luego, entregó a los Vizcondes Greengrass el dinero que pretendía darles junto con el dinero que en un principio pensaba dar a su verdadero padre.

A menos que Astoria muriera o desapareciera, no volvería a llamar a la pareja. Quizá de esta manera podría incluso despedirse de ellos para siempre. Este podría ser su último gran regalo.

Siendo tan generosa, no dirán nada malo de mí, aunque se marchen a otro país.

El Vizconde gimió, aceptó el dinero y dijo con tristeza,

—Gracias, Irina.

La Vizcondesa también se apresuró a añadir.

—Nunca te olvidaremos.

—Pero si nos vamos ahora mismo, la gente puede encontrarlo extraño, así que esperaremos el momento adecuado.

Irina también pensó que sería lo mejor, así que asintió de acuerdo.

Posteriormente, fue a visitar a Jasper. El guardia le dijo que Jasper sólo la recibiría en su dormitorio.

Irina no había querido entrar en el dormitorio debido al pájaro azul, pero Jasper confirmó en el incidente con la Vizcondesa Clearwater que el pájaro le tenía miedo, así que ahora no importaba.

Irina no tuvo otra opción que entrar en el dormitorio de Jasper. Pero nada más entrar, abrió la boca sorprendida, sin siquiera tener tiempo para recordar los días en que había sido amada por Jasper.

Fue a causa de una gran pintura colgada en la pared.

La pintura había sido colgada de modo que pudiera verse mejor de frente al sentarse en la cama.

—Eso es...

Irina frunció el ceño y se acercó vacilante a la pintura.

En realidad, había dos pinturas. En una aparecía la Princesa Glorym, acostada cómodamente en la cuna con una sonrisa encantadora.

Y a su lado... estaba la pintura que la sorprendió, en la que aparecía una cara nada agradable.

La Emperatriz Isabella. Jasper aparecía recostado en el regazo de la Emperatriz Isabella mientras ella lo miraba con una expresión fría.

Algo estalló en la cabeza de Irina. Se quedó estupefacta.

Independientemente de lo que dijeran los demás, ahora ella era la esposa de Jasper. El Sumo Sacerdote aprobó personalmente el divorcio de la Emperatriz Isabella y el Emperador Jasper, y también aprobó el matrimonio de Irina con Jasper.

¡¿Cómo se atreve Jasper a colgar en su dormitorio una pintura de una mujer que ya es la esposa de otro hombre?! ¡Y con la pintura de la princesa al lado!

Irina apretó los puños, sentía su sangre hervir.

Jasper salió del baño y miró la espalda de Irina con una mirada compleja.

Pero cuando Irina, que se percató de su presencia, se dio la vuelta. La mirada de Jasper se volvió indiferente y apagada.

Irina lo miró con resentimiento, pero Jasper no mostró ningún cambio en su expresión.

El pájaro emitió un chillido extraño y agudo, sacudiendo la jaula violentamente. El chillido del pájaro rompió la atmósfera inquietante.

—Bueno. ¿Tienes algo que decirme?

Jasper preguntó, acercándose a la jaula para tranquilizar al pájaro.

Irina planeó en un principio preguntar a Jasper si había matado a su verdadero padre. Y si Jasper respondía que sí, le daría las gracias con cierta tristeza. Quería agradecerle por no haber tenido que ocuparse de su padre con sus propias manos. Quería decirle que él había sido quien siempre la había salvado en los momentos más difíciles, quien siempre la había sostenido, a pesar de que su relación había empeorado recientemente. También quería decirle que ya no tenía que preocuparse por el asunto de la princesa.

Al decir esto, pensaba que Jasper se sentiría mal por haber matado al padre de su esposa pese al motivo...

Sin embargo, en cuanto vio la pintura de la Emperatriz Isabella colgada en su dormitorio, perdió la confianza.

Comenzó a preguntarse si Jasper realmente se sentiría mal por haber matado a su verdadero padre.

Cuando la firme creencia de que el Emperador Jasper la amaba se vio sacudida, todo pareció derrumbarse.

Jasper, que tranquilizó al pájaro, se sentó indiferente en la cama, se secó el cabello mojado con una toalla y ordenó.

—Dilo.

No le preocupa lo más mínimo tener una pintura de su ex-esposa colgada en su dormitorio.

La cara de Irina se contorsionó. El dedo, en el que ni siquiera sintió dolor cuando golpeó el puño contra la alfombra y el anillo se clavaba más en su piel, empezó a dolerle.

—Su Majestad...

Al final, lo que salió de su boca no era lo que quería decir.

—¿Amas a Irina?

Hablaba en serio. Pero Jasper respondió con el ceño fruncido.

—¿De qué estás hablando ahora?

—Por favor, dímelo. ¡Es muy importante!

—Irina. No tengo tiempo para tus berrinches.

—Si en lugar de Irina hubiera sido otra persona la que cayera en la trampa, ¿Su Majestad la habría salvado?

—Irina, no tengo ningún gusto excéntrico por coleccionar humanos muertos. Por supuesto, si hubiera sido otra persona, también la habría salvado y tratado.

—Incluso si esa persona no hubiera sido Irina... ¿Su Majestad la habría tomado como su concubina?

Jasper miró a Irina con una mirada extraña, pero no respondió.

Irina no sabía si el silencio de Jasper significaba un 'sí' o un 'no', así que al final murmuró con desgana.

—Vine aquí a decirte que me haré la prueba de paternidad...