Sinopsis: Pan y Bra están hartas de escuchar a sus amigas hablar de sexo. Y es entonces cuando se proponen un reto: antes de su próximo cumpleaños para llegar a la mayoría de edad, tendrán que perder la virginidad. Las reglas del juego han empezado y ya no hay marcha atrás. ¿Cuál de las dos lo conseguirá primero? ¿Quiénes serán sus víctimas?
Aclaraciones: Ni dragon ball ni sus personajes me pertenecen, esta historia ha sido creada sin fines de lucro, sino de entretenimiento.
El reto
—¿Y dónde vais a dormir entonces?— pregunta alarmada.
—He decidido que duerman en mi casa durante un tiempo— Gohan ha retomado el habla—. Aunque sea pequeña nos las apañaremos por un tiempo. Pueden dormir mis padres y Goten perfectamente allí.
De repente a Bra se le enciende la bombillita de las ideas geniales. No entendía como podía tener una mente tan privilegiada, era perfecto y así mataba a dos pájaros de un tiro. Miraba a Pan, que estaba absorta mirando a saber donde, y luego a Goten, que lo que menos hacía era devolverle la mirada.
—¡Tengo una idea genial! —grita Bra contenta— ¿Por qué no se vienen Pan y Goten a dormir a Capsule Corp? Así habría más sitio, Goku y Chichi podrían ocupar la habitación de Pan, y en cuanto a Goten bueno… el pobre no tendría que dormir en el incómodo sofá.
—¡Es perfecta! Entonces a partir de ahora viviréis aquí. Siempre le he tenido mucho cariño a esos dos—Bulma se abalanza para abrazar a Pan y a Goten.
Los susodichos miran a Bra expectantes, saben que no trama nada bueno, y más después de lo ocurrido últimamente. No sabían la que les esperaba en esa casa…
Capítulo tres
Enero I: Clases particulares
—¿A qué viene esa cara tan larga? Deberías estar feliz por vivir con tu mejor amiga, y qué decir de Trunks…— le da un codazo con forma insinuante.
—Ya estamos de nuevo con el temita, ¿no te cansas nunca de insistir? Estoy preocupada por mis calificaciones— suelta un enorme suspiro—; economía lo llevo no mal, fatal diría yo…—le entrega el papel de su examen último— Como siga así mis padres me van a matar…
—Lo cierto es que lo que has hecho en este examen es de verdadera bazofia— Pan la mira como asesinándola con la mirada—. Eh, eh no me mires así, sabes que es verdad. Deberías, no sé… ¿Tomar clases particulares? ¿Tu padre no es maestro?
—Sí lo es pero de ciencias, de economía está incluso más verde que yo— mira de nuevo el examen con semblante dubitativo— como no apruebe el examen que es dentro de dos semanas me voy a ir olvidando de tener vida social.
—No te preocupes, seguro que encontramos una solución más rápido de lo que crees— detiene a Pan al ver que se levanta de la silla—. ¿A dónde vas? Termínate la tostada hombre, no me dejes desayunado sola aquí— hace un puchero.
—Quiero darme una ducha rápida antes de ir al instituto, y si no me doy prisa no podré hacerlo y tú siempre desayunas al ritmo de una tortuga…
—Oh vamos.
No puede terminar la frase al ver como alguien entra en la cocina. ¡Cielo santo! Goten está solo con un pantalón de chándal y el torso descubierto donde su mirada se perdería horas y horas sin cansarse y el pelo totalmente enmarañado. Se le veía tan adorable recién levantado… pensándolo mejor tenía que dejar que Pan se fuera, se le acaba de ocurrir un tema para debatir con Goten, ya que desde la insinuación en Nochebuena no había tenido otra oportunidad para estar a solas con él. Y qué decir que el tema en cuestión iba a ser muy pero que muy interesante…
—Bueno Pan, no tenías que irte a ducharte, no sé a qué esperas.
—Pero si tú antes me has dicho…—intenta replicar confundida.
—Qué más da lo que te haya dicho, pensándolo bien ya no tengo tanta hambre, nos vemos en la entrada para ir juntas al instituto eh, te esperaré— esboza una sonrisa.
—Ya veo ya— mira a su tío y después a Bra, que tiene una miradita de cordero degollado que no piensa hacer ningún tipo de travesura—. Espero que la que no tarde mucho seas tú, no te entretengas— dice antes de marcharse con un tono de burla.
A continuación, al ver que Pan se ha marchado y que Goten se está echando un poco de café en la taza, se acomoda en la silla y toma un poco de aire antes de continuar. Cualquiera pensaría que estaba loca por hacer lo que tenía pensado, pero oye, una buena excusa era decir que era inexperta en el tema y que necesitaba de gente experimentada y madura… y Goten siempre se le había considerado una persona noble y dispuesta a ayudar a los demás, sí.
—Buenos días Bra, ¿cómo has dormido? Yo hacía siglos que no dormía tan bien, esos colchones tan cómodos y acogedores me hacen dormir de un tirón varias horas seguidas.
—¿Cómo perdiste la virginidad?— suelta de pronto.
Sonríe internamente al ver como Goten escupe con violencia el café que se estaba tomando con tanta tranquilidad. Sus ojos están completamente desorbitados, y no puede articular ningún tipo de sonido durante varios minutos. Cuando ve que Bra sigue estando igual de impasible como siempre, retoma el habla.
—¿Perdón? Vaya, creo que el sueño todavía me hacer escuchar cosas raras —se rasca la cabeza nerviosamente—, no te entendí bien…
—He preguntado que cómo perdiste la virginidad, no es una pregunta muy difícil— suelta una pequeña risita mientras le mira fijamente, esperando la respuesta.
—Joder…—respira entrecortadamente— ¿Se puede saber qué tipo de pregunta es esa? ¿No eres muy joven para preguntar esas cosas?
—Pues no sé, la típica pregunta la cual me gustaría saber la respuesta, sino no tendría sentido que lo preguntase.
—¿Y no crees que eres demasiado pequeña para hablar de esas cosas todavía?— su semblante está totalmente serio al ver como Bra niega con la cabeza
—He pensado en varias formas, y en cómo me gustaría perderla, ¿sabes cómo?— acerca su silla a dónde está el hijo de Goku.
—¡No! Y no me gustaría saberlo tampoco— empieza a sudar por la incomodidad— y si tienes que contárselo a alguien, es a una amiga, a tu madre…o yo que sé a una orientadora sexual, pero a mí no— intenta alejarse un poco, pero le es imposible ya que Bra se acerca más a él.
—Me gustaría hacerlo por la noche, a la luz de la luna— empieza a acariciarle lentamente, subiendo y bajando su dedo por el torso—, que los dos estuviésemos abrazados mirando las estrellas, al aire libre porque eso de la cama está muy visto ya…
—Pero bueno Bra ¿tú te has vuelto loca o qué? ¿Quieres que llame a Trunks o a tu padre y se lo contamos? No sé qué diablos te pasa últimamente que estás tan rara— se aleja de forma violenta de la silla y se pone de pie.
—A mi hermano le dará igual porque pasa de mí, pero yo no se lo diría a mi papi— suelta una carcajada—. No se mostraría muy pacífico porque se preguntaría como es que te pones a hablar conmigo de sexo, estoy segura de que no le haría ninguna gracia.
—Bueno…—traga saliva con dificultad— Pero es que no sé por qué me cuentas a mí esto, yo soy el tío de tu mejor amiga, es como si fueras una sobrina política para mí.
—Eh, eh, tanto como sobrina política tampoco porque no nos une ningún tipo de lazo familiar—se vuelve a acercar para estar a pocos centímetros de su rostro— es que no sé con quién me gustaría perderla sabes…—hace uno de sus famosos pucheros— No sé si con alguien de mi edad o alguien pues más mayor, con experiencia que me trate con cariño y delicadeza— vuelve a acariciarle el torso—; y si es alguien cercano pues mucho mejor diría yo…
—Maldita sea, qué mañanita llevo— es lo último que atina a decir antes de marcharse velozmente de la cocina ante una Bra satisfecha por sus logros. Había conseguido ponerle nervioso, y mucho.
El agua caía sobre su rostro, tenía los ojos cerrados disfrutando el momento de relajación y paz mientras se duchaba. Siempre que estaba en la ducha, sus pensamientos se aclaraban con mayor facilidad, y más teniendo que pensar sobre el comportamiento de su amiga últimamente. ¿Cómo se le podía ocurrir la disparatada idea de que ella perdiera la virginidad con Trunks? Era algo absurdo, un disparate, una locura… de pronto pensó en Uub. ¿Qué estaría haciendo ahora? Seguro que pasándoselo genial con su nueva novia o lo que fuera que tenía en el momento en que lo pilló con ella. Aunque no lo reconociera, el dolor seguía estando vigente ahí, cada vez dolía menos pero aún no había salido del todo. Él había sido el perfecto bálsamo para curar sus heridas producidas por ese amor imposible que sentía por cierto chico de cabellos violeta. Trunks siempre había sido un ejemplo a seguir para ella, lo admiraba tanto desde que tenía memoria… y cuando descubrió que un nuevo sentimiento desconocido para ella estaba aflorando en su interior, todo cambió. Ellos se entendían a la perfección, y aunque se comportara a veces como una niña caprichosa y gruñona, él había tenido la suficiente paciencia para soportarla y apreciarla tal como era. Jamás había sentido nada igual por nadie y seguramente no lo volvería a sentir. ¿Era cierto entonces lo que dijo Bra de que el primer amor nunca se olvida? Bah, ya estaba pensando en tonterías de nuevo.
Ese amor de infancia y de pre-adolescencia se esfumó cuando Uub empezó a acercarse a ella. Al principio eran simples roces, miradas inocentes sin ningún tipo de malicia. Se lo pasaba tan bien con él y la hacía sentir tan única y especial que hubiese sido imposible no haberse sentido atraída por una persona de sus características. Y si además le añadimos que le encantaba la lucha igual o incluso más que ella y que era un partido excelente por lo guapo que era, entonces era ya el chico perfecto. Pero a la larga de la relación que mantuvieron, ella se dio cuenta de ciertos detalles algo desagradables: Uub podía llegar a ser la persona más dulce y cariñosa con ella, pero también era demasiado posesivo y sobreprotector. Eran incontables las veces que si daban un paseo y un hombre la miraba más de la cuenta, la vena de su novio se ponía hinchada de la rabia y los celos, incluso llegó a golpear a algún pobre desgraciado que miró un momento el trasero de Pan. Y algo que no toleraba Pan es que la trataran como un fino objeto capaz de quebrarse a la mínima de cambio y que le dijeran lo que tenía que hacer todo el rato. Pero esas cosas incluso llegó a dejarlas pasar con tal de no tener demasiados problemas con su novio, aunque nunca sabría que al final lo que les separaría fuera el tema del sexo. Estaba tan decepcionada y triste por no corresponder los sentimientos de Uub por ese tiempo…y ella como una tonta fue a su casa para que hablaran las cosas, porque al fin y al cabo no quería perderle. Maldita fuera el día que encontró a su novio desnudo en la casa, con la respiración algo agitada y con una chica a su lado…
Él intentó excusarse varias veces alegando que ella había tenido la culpa de todo lo que había sucedido, de que si no lo hubiese tenido a dos velas tanto tiempo esto no hubiese pasado. Fue ahí cuando algo se rompió definitivamente y entendió algunas verdades. Durante un año y medio dejó que la amedrentara, su carácter fuerte había disminuido para convertirse en una persona débil y sumisa, incapaz de contradecir los deseos y las órdenes de su pareja. Él era de carácter dominante, y ella un alma indomable capaz de parar. Cuando se interpuso la barrera de la sexualidad y al no haber satisfecho sus deseos, decidió apuñalarla por la espalda de la manera más cruel. Y eso era de un auténtico capullo, descubrió que era demasiado inestable y cínico, y juró no volver jamás con él, aunque se lo pidiera de rodillas.
Apartando estos últimos pensamientos de su cabeza cierra el grifo de la ducha. El vapor que ha ocasionado el agua caliente hace que apenas se pueda ver nada, e intenta alcanzar como puede la toalla. Pero… ¡sorpresa! Había dejado la estúpida toalla en su cuarto y no tenía nada para secarse. Gruñendo de frustración, intenta pensar en algo para salir de ésta. Mientras pensaba y pensaba qué hacer, escucha el ruido de la puerta del baño abrirse, ¡no podía ser! Tenía que gritar o decir que estaba ocupado, y rápido. Sin embargo la puerta se abre demasiado deprisa y un Trunks somnoliento está ahí, observándola.
—¡Me estoy duchando!— se tapa como puede con sus manos las partes más significativas de su cuerpo— No abras por favor…
—¿Pan? Oh dios lo siento, me iré al otro no te preocupes por nada— tapándose los ojos para no ver nada y rojo de furia por la vergüenza, Trunks decide cerrar la puerta y dirigirse al lado contrario del pasillo.
—¡Espera! Esto… —se sonroja fuertemente— Es que no me he traído la toalla y bueno ah…No es plan de pasearme en pelotas hasta llegar a mi habitación, ya me entiendes…
—Descuida, iré si quieres a buscar una toalla— dice muy nervioso antes de cerrar la puerta de nuevo.
Estuvo varios minutos esperando a que regresara Trunks. Dios, se estaba congelando, no notaba los miembros de su cuerpo, los tenía completamente entumecidos ya que el vapor se había esfumado y el calor que inundaba la habitación cada vez se iba desvaneciendo poco a poco. Y estaban a pleno Enero… cuando pensaba que se iba a morir de hipotermia, escucha la voz de Trunks desde afuera diciéndole que ya tenía la toalla en la mano.
—Está bien, abriré poco a poco ni se te ocurra mirar…— abre la puerta, pero sin querer no ha visto el charco de agua debido al suelo mojado y tropieza llevándose a Trunks por delante.
La puerta se queda abierta de par en par, los dos son incapaces de moverse después del semejante trompazo. La imagen es del todo confusa y graciosa. Pan encima de Trunks completamente desnuda, mientras que él estaba debajo de Pan y con la toalla aún en la mano. Paradójicamente la toalla tapaba los atributos de Pan, al menos la parte delantera…se quedan varios minutos sin poder decir nada, solo observándose con la mirada fuertemente ruborizada por parte de los dos. Era extraño, pero Pan no podía siquiera alejarse de la figura de Trunks ni él la de ella, una fuerza invisible le imposibilitaba levantarse, para poder seguir hundiéndose en sus profundos ojos azules…
—¡¿Se puede saber qué diablos pasa aquí?! ¿Qué hace la nieta de Kakarotto desnuda y encima de ti Trunks?— Vegeta acaba de hacer su aparición y mira la escena consternado, y algo divertido— Si queréis hacer porquerías iros a una habitación.
—¡Vegeta!— Pan se levanta violentamente llevándose la toalla a su cuerpo— Esto no es lo que parece, solo estábamos…
—¡Padre! ¿No pensarás que ella y yo…? Esto tiene una explicación— Trunks consigue levantarse como puede y mira a su padre asustado.
—Ahorrárosla, no me interesa en absoluto— solo atina a decir antes de marcharse, cuando los ha perdido de vista no puede evitar soltar una pequeña carcajada ante lo sucedido.
—¿Y dices que mi papi os pillo a ti y a Trunks en paños menores mientras salías de la ducha?— empieza a reírse escandalosamente— Es que es buenísimo. Lo que se le pasaría por la cabeza en ese instante. Bueno— ha dejado de reír y mira fijamente a Pan—, al final estás haciendo progresos con el reto…
—No tiene gracia— resopla enfadada— ¡me vio desnuda! Madre mía que vergüenza, ¿cómo voy a poder mirar ahora a la cara a Trunks y a tu padre? Y deja ya lo del reto ¿quieres? Estás empezando a cansarme, ya te lo he dicho muchas veces, no voy a participar en nada que tenga que ver con eso.
—Ains que aburrida, yo pienso que es una señal del destino, ese tipo de situaciones puede ocasionar otras más…interesantes…—su tono es de lo más insinuante.
—Lo tendré en cuenta gracias— responde sarcásticamente— Oh no… otra vez él no…— está mirando a un punto fijo de la calle. En la acera de enfrente se encuentra Uub.
—¿Qué ocurre Pan? —la zarandea para que reaccione pero sin éxito— ¿A qué estás mirando…?— de repente ella también se da cuenta del individuo que está en frente de ellas, e intenta hacer que Pan se mueva para que se vayan las dos corriendo de allí.
Parece que en un momento Pan reacciona y empieza a correr, ya que Uub se ha dado cuenta de su presencia y está llamándola a todo volumen. Lo último que le escucha decir antes de perderle de vista es ¡Pan, espera un momento necesito hablar contigo! Pero ella no tenía nada de qué hablar con él. Habían pasado cuatro meses desde la ruptura, y desde entonces él insistía en hablar con ella. Según palabras escritas en mensajes de su móvil, él se arrepentía de las cosas que le hizo cuando estaban juntos, y de su comportamiento tras su separación. Afirmaba que la seguía amando y que poco le importaba tener que esperar de nuevo, que haberse acostado con esa chica había sido un error que lo estaba pagando caro y que sufría muchísimo por todo lo sucedido. Pero ella ya no le creía nada, sabía que si le había sido infiel una vez, era capaz de hacerlo de nuevo y no tenía por qué aguantarlo una vez más, además de que ya no confiaba en él. Otro rasgo más para sumarse a la lista: era un buen manipulador emocional.
Sin darse cuenta, ya están a la entrada del instituto, la carrera ha hecho que acelerarán el paso y poder llegar a tiempo a la primera clase. Estando en la entrada, Bra y Pan se quedan varios minutos sin articular palabra.
—Bueno, al final llegamos antes de tiempo y todo— intenta hacer que desaparezca el silencio incómodo— ¿quieres que hablemos sobre lo que acaba de pasar o…?
—No te preocupes, estoy bien— está algo acalorada— solo debía quitármelo de en medio, yo iré más adelante, la clase de Biología está a punto de empezar, nos vemos después.
—Si eso es lo que quieres…— antes de irse le propina una abrazo amistoso, lo cual Pan acepta gustosa y se aleja con una sonrisa.
Tras la escena emotiva, decide quedarse un poco más en la entrada, la idea de entrar ya y tener que ver de nuevo las paredes del instituto la deprimían sobremanera. De repente, alguien se estaciona cerca de donde se encuentra ella. Por las pintas y las formas, debía ser un hombre, tenía casco así que no podía verle bien el rostro. Parecía el típico macarra con la chupa de cuero, el pañuelo naranja rodeándole el cuello y la moto a juego.
—Hey Bra, ¿no entras?— Ángela se acaba de acercar y la saluda con la mano— ¿Qué estás mirando? Miras al chico de la moto eh, qué pillina yo también me había fijado…
—Oh por dios ¿quién estará haciendo tanto ruido?— mira un momento a unos metros de la entrada del instituto— lo que nos faltaba, otro motero toca narices, espérame un momento Ángela, ahora estoy contigo.
Después del numerito con el ex de Pan, Bra reconoce que la ha puesto de mal humor, ¿hasta cuándo iba a molestar a su amiga? ¿Acaso no conocía la palabra anti acoso? Normal que Pan no levantara del todo cabeza, si el idiota de Uub estaba todo el rato comiéndole la oreja con lo de volver a ser pareja. Y lo que faltaba para rematar el plan era el típico pandillero tocapelotas que se ponía a fastidiar en las entradas de los institutos porque seguramente no habría pisado uno en su vida.
—Oye tú— le señala con el dedo— no sé si te has dado cuenta, pero el ruido que hace tu moto es del todo desagradable, y hay gente aquí que le molesta, así que por favor no hagas más ese ruido atroz.
El desconocido se quita el casco y la mira de forma expectante. Al quitárselo, Bra puede apreciar unos preciosos ojos azules claros, facciones serias —aunque le daban un toque infantil— y el pelo largo, más bien pasando un poco los hombros. Era guapo no lo podía negar, y era bastante joven, no le echaba más de veinte años.
—No sé quién te has creído para hablarme así niñita, si no fueras tan guapa te daría ahora mismo unos azotes en ese bonito culo que tienes— la estudia con la mirada y observándola de una forma arrogante y burlona— si no te gusta entra ya en el instituto y no tendrás que escucharlo monada.
—¡Esto es el colmo! No si aparte de macarra y maleducado eres un pervertido, no pienso seguir hablando con un tío que no sabe ni peinarse por las mañanas.
—Jum, si fuera un pervertido— ríe por lo bajo— ¡haría esto!— antes de que pueda reaccionar ve como el desconocido le da una sonora palmada en el trasero y reanudar la marcha con su moto— ¡Adiós culo bonito, estoy seguro de que nos volveremos a ver!
Uno, dos, tres. Y Bra sigue estancada en el sitio. Pero… ¿cómo se había atrevido ese sucio, arrogante e inútil ente a tocarla? ¡Ella era Bra! Y no podía tolerar que desconocidos así de la nada aparecieran y le tocaran el trasero. Dios, se había quedado con las ganas de haberle propinado una fuerte bofetada…pero bueno así era la vida, y seguramente no volvería a ver a ese horrible —y por qué no hortera— hombre.
La cena en Capsule Corp era por así decirlo silenciosa, incluso se podría pensar que demasiado. Bulma miraba a todos con el ceño fruncido, ¿qué mosca les había picado a todos que estaban tan callados y ausentes? Hasta Vegeta parecía ido por a saber qué cosa. Intentando animar un poco el ambiente, empieza a hablar.
—Bueno, ¿y qué tal os ha ido el día?— mira un momento a Trunks— ¿Mucho trabajo por la empresa?
—No mucho, como siempre de aburrido— responde desganado.
—Ya veo…—no muy convencida gira su vista hacia Pan— ¿y tú que Pan? ¿Cómo van esos estudios?
—Bueno, lo cierto es que…—mira un momento hacia donde está Trunks, sonrojándose en el intento al recordar la escena de la mañana— eh… Tengo ciertos problemas con una asignatura.
—Es verdad, Pan me lo dijo esta mañana— Bra interviene en la conversación— tiene problemas con economía y yo le aconsejé que buscara a un profesor particular, aunque no se nos ocurre nadie en mente.
—Mm…—Bulma se muestra pensativa unos segundos— ¡Ya lo tengo! Trunks podría ayudarte, al fin y al cabo, dirige una empresa y estudió económicas.
—¡Qué!— gritan los dos susodichos al unísono—Espera, espera— Trunks es el que habla ahora—, como tú misma has dicho dirijo una empresa, no sé si tendré tiempo…
—¿Y por qué no?— se muestra confundida por su reacción— Por la tarde estás muerto del asco sin nada qué hacer, podrías ayudar a la pobre Pan, que lo necesita de veras— lanza una mirada de ternura a la chica.
—Eso hermanito pobre Pan, necesita de tu ayuda— Bra parece disfrutar de lo lindo mientras que Trunks la fulmina con la mirada.
—Déjalos mujer, a lo mejor de todo el tiempo que pasan juntos estarán hartos de estar cerca el uno del otro—su tono de voz es serio, pero con un deje divertido mientras mira a la pareja.
—¡Papá!— Trunks está completamente ruborizado.
—¿De qué hablas ahora Vegeta? No entiendo a qué te refieres con eso…—Bulma se muestra confundida.
—De nada ejem— Pan hace como si se atragantara con algo—. Por mí no hay ningún problema.
—Por mí tampoco— sonríe a Pan al desaparecer su antes notorio sonrojo—; ¿te parece que empecemos mañana mismo con las clases entonces?
Goten está mirando su plato ensimismado sin enterarse de la conversación, Bra y Vegeta se refunfuñan por lo bajo mientras que Bulma mira desconcertada a unos ruborizados Pan y Trunks que no hacen más que evitar que sus miradas se encontraran.
El día de Goten Son no había sido muy bueno y fructífero. Primero estuvo la escenita de la mañana con Bra. Cielo santo, ¿cómo era capaz de comportarse así una adolescente de apenas diecisiete años? Le había dado mil vueltas al asunto mientras caminaba junto a Trunks al trabajo, y la única respuesta posible es que estuviera jugando un poco con él. Debía de ser eso ¿verdad? Todos saben que Bra a veces podía llegar a ser algo… impulsiva e infantil, a lo mejor solo quería tomarle el pelo, necesitaba pensar que era eso porque si de verdad estaba actuando enserio tendría que hablar seriamente con Trunks al respecto. Olvidando esos pensamientos, de pronto se le vinieron otros mucho más perturbadores…
—Estás muy callado, y eso es muy raro en ti— el hombre de cabellos lavanda rompe el silencio que se había producido entre ambos—, ¿te ocurre algo?
—¿Y qué me iba a pasar?
—¿Por qué respondes con otra pregunta?
—¿Por qué lo haces tú?
—Vale, vale, lo he pillado— suspira dándose por vencido—. Si no me lo quieres decir está todo bien, pero me preocupo, normalmente estás alegre y no paras ni un minuto de hablar, y hoy te veo tan apagado…
—Son tonterías mías, además tú también estás demasiado callado y ausente.
—Cierto, supongo que hoy nos hemos levantado con mal pie eso es todo— le da una palmadita en la espalda en son de apoyo.
El camino al trabajo se vuelve de nuevo en silencio. Suponía que los dos debían tener esa mañana ciertos ratos de tranquilidad y sosiego para hundirse en sus propios pensamientos. Todo iba bien, hasta que de repente una bici con una persona que le resultaba a Goten familiar hizo su aparición pasando por al lado de ellos. Como si de una cámara lenta se tratara, fijó su vista varios minutos sobre la muchacha que iba en ella, y lo más sorprendente es que la mujer en cuestión también se quedó varios minutos observándole. El corazón de Goten se paró por unos momentos. No podía ser, era prácticamente improbable que se tratara de ella…
No podía ser la Innombrable… era imposible.
Hacía más de diez años que no la veía, trece para ser exactos, desde que se mudó de la ciudad tras "eso". A pesar de haber pasado los años, él era incapaz todavía de pronunciar su nombre, era algo que había tachado como prohibido, e hizo obligar a Trunks a que tampoco la nombrara. Era demasiado doloroso pensar en el pasado, demasiado sufrimiento… sin embargo no pudo evitar que su cabeza pensara su nombre.
Pares.
—Hey te has quedado ido, ya hemos llegado a la puerta de la empresa— le da un codazo para que volviera en sí.
—Ah— se despierta de su ensimismamiento, cierto ya hemos llegado, menudo despiste— intentaba parecer despreocupado, pero lo que acaba de suceder lo había dejado trastornado. Tenía que ser una coincidencia, seguramente esa mujer se pareciera mucho a ella y nada más…
Trunks vuelve a mirarlo ceñudo, pero prefiere evitar el tema cuando ve a una sonriente Marron acercándose también a la entrada. Llevaba una cestita con comida entre las manos, e iba pulcramente vestida con una cola de caballo. Los saluda con la mano y se queda a pocos metros de donde están ellos.
—¡Buenos días chicos!— siempre usaba su tono alegre y despreocupado— Oh vaya, sé que levantarse para ir a trabajar, y hacer eso una rutina es bastante triste, pero tampoco es para que me llevéis esa cara de funeral.
—Estamos bien, solo algo distraídos no te preocupes.
—Me alegro entonces— parece pensar algo de pronto—. Oye Trunks, he estado pensando y me gustaría conocer a tu hermana mejor. El día de Nochebuena me pareció una chica encantadora y me gustaría invitarla un día a Kame House, ¿se lo podrías decir de mi parte?
—Cuenta con ello— responde antes de que los tres se dispusieran a entrar a la empresa y ocupar sus respectivos lugares.
—Lo cierto es que me sorprendió tu invitación a tu casa Marron, pero me alegro de estar aquí.
—No hay de qué— esboza una sonrisa mientras le ofrece una taza de té—. Tu hermano y yo somos amigos desde hace muchísimos años y me sorprendió bastante cuando me contó por carta que tenía una hermana y bueno… en Nochebuena descubrí que tenemos cosas en común.
—Es cierto, ¿a quién en su sano juicio no le gusta la moda? Con mi amiga Pan no puedo hablar mucho de eso, es demasiado pasota y algo informal de gustos.
—¿Pan es la nieta de Goku no? Él es uno de los mejores amigos de mi padre, aunque yo no conozca todavía a Pan.
—Seguro que te cae bien, es una buena chica, aunque ha pasado últimamente por una época algo chunga— Marron la mira sin entender— es decir, mal de amores. Sin embargo, no creo que sea peor que cuando tuvo una crisis de identidad al inicio de la adolescencia y se vistiera como un muchacho, dios mío era un horror, siempre que se lo recuerdo se cabrea y me saca la lengua. Menos mal que yo estaba allí para enmendar el error.
—Es bastante interesante, la próxima vez tráetela para que pueda conocerla. Ahora tengo estar atenta de la puerta porque mi tío va a venir de un momento a otro.
—¿Tu tío?
—Si bueno, aunque te parezca algo extraño, ¡es más joven que yo! ¿Te lo puedes creer?— su semblante se muestra alucinado— es una larga historia, pero bueno él ha vivido algunos años alejado de la ciudad, algo así como un ermitaño, y ahora va a quedarse un tiempo aquí. Dice que está harto de la vida rural y que quiere buscar empleo y todas esas cosas.
—¿Más joven enserio? ¿Cuántos años tiene 23 o 24 más o menos?— Marron asiente con la cabeza— No me lo puedo creer… ¿y es guapo o qué?— su tono recobra un interés nuevo.
—Qué pillina eres, pues la verdad es que no lo sé muy bien, me fui de aquí cuando era muy pequeña y él era prácticamente un bebé, pero por las fotos que he visto de cuando era adolescente y lo que me dice mi madre de que apenas ha cambiado desde entonces no está nada mal— su discurso es interrumpido cuando escucha el timbre de la puerta— ¡Debe de ser él!
Bra espera un rato sentada en el sillón. Está llena de curiosidad por saber cómo es el tío de Marron, esperaba que no fuera como su hermana 18, se la veía tan gruñona e intimidante…puede admirar como Marron se abalanza sobre una figura masculina para darle un cálido abrazo, sin embargo, ella es incapaz de verle bien el rostro. Poco a poco Marron se aleja del hombre y lo puede ver con claridad, va subiendo de arriba abajo lentamente. Llevaba puestos unas deportivas, un pantalón vaquero ajustado, era de anchos hombros y… espera un momento, ¿eso era una chupa de cuero? Y el pañuelo naranja rodeándole el cuello y su pelo largo… ¡No era posible!
—¡Tú eres el motero pervertido!— grita de pronto asombrada señalando al hombre.
Marron mira a Bra sin entender nada, y el hombre se queda varios minutos admirándola con la mirada con un semblante serio. Poco a poco su rostro y sus facciones de la cara van cambiando, pasando de ser serio a uno de sorpresa y burla.
—Vaya, vaya, el mundo es un pañuelo— replica soltando un silbido de admiración.
