Sinopsis: Pan y Bra están hartas de escuchar a sus amigas hablar de sexo. Y es entonces cuando se proponen un reto: antes de su próximo cumpleaños para llegar a la mayoría de edad, tendrán que perder la virginidad. Las reglas del juego han empezado y ya no hay marcha atrás. ¿Cuál de las dos lo conseguirá primero? ¿Quiénes serán sus víctimas?

Aclaraciones: Ni dragon ball ni sus personajes me pertenecen, esta historia ha sido creada sin fines de lucro, sino de entretenimiento.


El reto

¿Y cómo es que no te gusta?— Bra la mira sin entender— quiero decir, es más o menos tu prototipo: un pijo rico que se le da bien los deportes y los estudios. Suelo visualizarte con tipos parecidos a él.

Es que le veo tan pretencioso… Hay algo que no me acaba de gustar de él eso es todo, además ya sabes perfectamente que mi objetivo prioritario es tu tío Goten— suelta un suspiro de enamorada—, ni aunque hubiese cientos de Kaitos puede superar a ese macizo.

Dándose por vencida ante el último comentario de Bra, y viendo que el susodicho Masaki se ha alejado por fin de la puerta con sus amigos, de pronto empieza a sentir ese temblor y nudo en el estómago cuando ve aparecer a la profesora de economía. Y los exámenes los tenía en la mano, seguramente corregidos. Debía cruzar los dedos y esperar tanto buenas noticias como malas. Piensa en Trunks un instante y no puede evitar recordar las palabras dichas por él si aprobaba este examen:

Tengo una idea, si apruebas el examen haré algo por ti ¿qué me dices Pan? ¡Iremos a algún sitio a celebrarlo!

Lo cierto es que sin ni siquiera entenderlo, una sonrisa en los labios aparece en ella, y un deseo de que al final todo saliera bien, ya que tendría su recompensa.


Capítulo cinco

Febrero I: Un San Valentín de locura

—¡No me lo puedo creer! —grita de pronto— Has sacado en el examen un 6'5, madre mía esto es un milagro, un auténtico milagro.

—No me lo puedo creer ni yo— Pan mira estupefacta su examen mientras caminan hacia sus casas—, pensaba que iba a suspender por haber dejado inconclusa esa pregunta del demonio, dios no sabes lo acelerado que estaba mi corazón mientras esperaba la dichosa nota, creía que se me iba a salir del pecho en cualquier momento—da brincos de alegría—. Incluso la profesora me ha felicitado…

—Un poco más y se le saltan las lágrimas, pobre mujer no estará acostumbrada a que saques notas así con ella— ríe nerviosamente.

—Me pasaré por mi casa a enseñarles la nota a mis padres, y después avisaré a Trunks de que al final no le defraudé y tiene que cumplir su palabra con lo de ir a celebrarlo por ahí— le aparece una sonrisa de oreja a oreja.

—Espera, espera, ¿cómo es eso de ir a celebrarlo por ahí? Qué calladito te lo tenías, mala amiga— hace un puchero.

—No es nada del otro mundo— replica tranquila—Trunks me dijo que si aprobaba el examen, haría algo por mí, y que iríamos juntos a celebrarlo a algún lado, no le veo nada de malo en eso.

—No, no, si malo no es— suelta una risita traviesa.

Ignorando las miradas intencionadas que le echaba Bra, Pan decide ir primero a las montañas Paoz para darle la noticia a sus padres y sus abuelos sobre sus notas en economía. Ya se avecinaba aquella estampa familiar: Chichi la apretaría fuertemente contra sí llorando a mares y gritando emocionada ante un Goku tranquilo y afable, cuyo única acción sería una sonrisa de oreja a oreja y una señal de victoria. En cuanto a sus padres, Gohan le daría unas palmaditas en la espalda y asentiría con la cabeza en pos de aprobación, mientras que Videl le daría un cálido abrazo y le susurraría sigue así, estamos muy orgullosos de tus progresos.

—¡Estoy tan feliz de que aprobaras! ¿Ves como no era imposible? Voy a tener que pagar a Trunks y todo para que siga dándote clases.

—No es para tanto Gohan, ni que hubiese sacado sobresaliente— Pan se siente algo abochornada por la actitud exagerada de sus progenitores.

—Pero lo importante es que no has suspendido, no seas modesta, has trabajado duro y lo has conseguido— siente como poco a poco se queda sin aire ante la muestra de afecto de Chichi, que la tenía aprisionada fuertemente contra ella.

Pocos minutos después de la emotiva escena, aparece en la entrada un Goten agotado por la dura jornada de trabajo, pero siempre mostrando la sonrisa característica de la familia Son. Bra siempre pensó que esa sonrisa era tan bonita y qué decir de esos hoyuelos tan perfectos… se quedó varios minutos observándole fijamente, hasta que nota un codazo de parte de Pan para que saliera de su ensueño antes de que alguno de los presentes se diera cuenta.

—Mira quien ha venido, la alegría de la fiesta— Gohan rodea uno de sus brazos sobre sus hombros—, acércate y escucha la buena nueva: ¡Pan al final aprobó economía!

—¿De verdad sobrina?— pregunta asombrado— Eso quiere decir que perdí la apuesta que hice con Trunks, él tenía las esperanzas de que al final ibas a aprobar—muestra un semblante sombrío—. Es una lástima… pero bueno muy en el fondo me alegro de ello— le guiña un ojo con complicidad—; ahora él deberá cumplir su promesa de ir a celebrarlo.

—¿Él te contó eso?— por una extraña razón, la idea de tener una conexión con Trunks se truncó al saber que él lo había contado a su tío, y se sintió algo decepcionada de ello.

—¿Qué es eso de una apuesta entre los dos? ¿Acaso no confiabas en tu sobrina y no apostaste que lo conseguiría?— la mujer de Goku tira de las orejas a Goten en acción de reproche.

—Auch, eso duele mamá— se lleva la mano a la zona lastimada mientras realiza un puchero de descontento.

A continuación se puede escuchar grandes carcajadas por parte de todos los miembros que se encontraban en ese momento presenciando la escena. Esa mujer no cambiaba nunca, tenía un carácter sumamente fuerte y rigoroso, pero a pesar de ello era una buena persona, cariñosa y muy emocional. Se entregaba tanto a los demás que poco le importaba lo que recibía a cambio. Era alguien excepcional, todos ellos lo sabían y lo aceptaban tal como era. Recobrando un poco la compostura, Gohan vuelve a retomar el habla tras escuchar lo último en la conversación.

—¿Habéis dicho algo de una promesa de ir a celebrar algo?—indaga curioso— No entiendo bien eso…

—Oh bueno no es nada del otro mundo— Pan se encoge de hombros— Trunks me dijo que si aprobaba el examen podríamos ir a festejarlo juntos.

—¿Los dos solos?— la mira ceñudo.

—No empecemos Gohan, dios mío si ese chico ha sido tu alumno y tú su mentor y tutor—Videl rueda los ojos con espanto—; ¿no pensarás cosas raras de los dos verdad?

—Por muy alumno mío que haya sido, no deja de ser un hombre— replica.

—No seas carcamal y anticuado hermanito, si quieres para que estés más tranquilo puedo acompañarlos—se acerca para susurrarle algo—, y así evito que hagan cosas raras.

—¿Pero de qué demonios hablas? Ya soy mayorcita para que mi tío me vigile con quien puedo ir ¿no? Además, estoy de acuerdo con lo que ha dicho mi madre, Trunks es como si fuera uno más de la familia.

—Me parece una muy buena idea lo que dijo Goten— sentencia Gohan ignorando lo dicho por Pan—, además así evitaríamos los cuchicheos de la prensa, que ya sabes que este muchacho es una figura pública demasiado importante y no queremos que haya mediación ¿verdad?

—Supongo que tiene razón.

Lo cierto es que ella no había pensado en aquello, el presidente de Capsule Corp era por no decir el hombre más asediado y perseguido por los medios de comunicación. Y el morbo de la gente incrementaba a la par que él intentara llevar siempre con muchísima discreción su vida privada. Si ella salía a solas con él, era demasiado probable que los paparazzi estuvieran acosándolos todo el tiempo, y ella se convertiría en la comidilla del día, por no decir que podría llevar a un escándalo a Trunks si se enteraban de que era menor de edad, y la gente desgraciadamente ya era demasiado odiosa y cizañera para inventarse un absurdo romance entre ellos.

—¡Entonces yo también voy!— exclama de pronto Bra— Me apetece celebrarlo también, y ya que va Goten… no se sentirá tan solo y aburrido— lanza una mirada inocente al susodicho.

—¡Qué! Eh, eh, mi misión no es cuidar de dos mocosas, con una ya me sobra— su reacción es demasiado distante todavía con la hija de Vegeta.

—Ni que yo fuera a morder ni nada parecido— agacha la cabeza con gesto compungido, aunque nadie se diese cuenta que una sonrisa traviesa se asomaba por sus labios.

Otra vez tenía las de perder en cuanto comenzaba una batalla con Bra. Todos le estaban mirando como si fuera un monstruo insensible por tratar así a la pobre chica, aunque él sabía que de pobre y desvalida no tenía nada de nada. Lo único que pudo hacer en esos momentos es sentirse derrotado soltando un largo suspiro de resignación.


—¡Ni sueñes que me voy a poner eso! Sabes perfectamente que no tolero los vestidos…

—Venga ya no seas así, en Navidad llevabas puesto uno y no fue para tanto— mira de forma expectante la prenda que tenía entre sus manos.

—Ahí me obligaron mis padres a llevar ese ridículo e inútil vestido, pero ahora es muy diferente— exclama no muy contenta—; ya te he dicho miles de veces que esto no es una cita, y más si te tengo a ti y a mi tío de chaperones.

—Por fa, póntelo solo una vez nada más para ver cómo te queda y déjame también que te maquille, si después de que te deje como una diosa no quieres saber nada, estás en todo tu derecho— ya vuelve a lanzar esa mirada de cachorrito herido.

Qué remedio que darse por vencida, si Bra se le metía algo en la cabeza no paraba hasta que lo conseguía, y la verdad es que no quería tener que establecer una guerra de conversación toda la tarde, por lo tanto, tuvo que dejarse hacer. Después de hora y media que tardaron en depilarse, arreglarse las cejas, el vestuario, el maquillaje… ¡hasta la elección de la ropa interior! Pan se quedó varios segundos ante el espejo apreciando el trabajo realizado por su amiga. Vaya…al final no iba a estar tan mal como pensaba. Ella no solía llevar vestidos, era una prenda que le resultaba innecesaria, se sentía desnuda y desprotegida cuando tenía que usarlos para algún evento festivo, donde quedaran unos buenos pantalones que se quitara todo lo demás. Pero en realidad, llevar esa horrorosa prenda la hacía mucho más femenina y elegante. Debía reconocer que el color y las formas del vestido eran bonitos, el púrpura siempre había sido uno de sus colores favoritos. Sin embargo, todo este asunto de que la tela solo tapara hasta el final de los muslos no le pareció tan buena idea…

—Madre mía Pan estás…maravillosa— susurra Bra con un brillo intenso en los ojos.

—Guau, no me reconozco a mí misma en el espejo…—se acaricia la cara con cuidado para no estropear el esplendo maquillaje que había dado luminosidad a su rostro, y con la otra mano admira las caderas y las curvas que le provocan la prenda. La tela era tan suave que daba gusto tocarla.

—Ya te dije que yo obro milagros en las personas—respira hondo elevada de orgullo y satisfacción—. Eso sí, ¿no puedo hacer nada para que cambies de opinión y te pongas aunque sea unos tacones bajos?

—Ya te lo advertí, puedo tolerar estas cosas, pero sabes perfectamente que los tacones y yo somos enemigos naturales, ellos no me comprenden ni yo a ellos— mira un momento hacia sus zapatos—. Me siento más cómoda con estos zapatos planos.

Si nada más que decir al respecto, cogen todas las cosas que les hace falta y se dirigen hacia el salón, rumbo a la puerta donde las estarían esperando los chicos. Mientras tanto, los dos hombres ya listos y preparados esperaban en la sala para irse de una vez.

—¿Y cómo es que vamos a ir a una discoteca? Estoy completamente seguro que esto es una estratagema tuya…—lanza una mirada acusadora a Goten.

—Venga ya, con lo aburrido que estás últimamente esta era la mejor opción— se acomoda mejor en el sillón—; seguramente tú pensabas en una pequeña merienda o esos rollos.

—Lo cierto es que sí, nada de ostentoso y muy tranquilo, sobre todo tranquilo.

—Qué se le va a hacer, esta oportunidad no se ofrece todos los días, necesitaba una excusa para que salieras de esta cueva y que volvieras conmigo de fiesta. Tu vida en este tiempo se ha vuelto muy triste.

—Es decir, que nos utilizas como chivo expiatorio a mí y a tu sobrina— le señala con el dedo—. Eres una mala influencia entonces.

Goten no puede evitar soltar una carcajada. Aunque Trunks estuviera de lo más raro y distante de lo normal estos días, seguía manteniendo un buen humor y eso era buena señal para él. Sin embargo, no puede decir más hasta que ve unas sombras acercarse a la entrada de la sala. Debían de ser las chicas. Primero aparece Bra, iba arreglada, pero de una forma bastante informal: pantalones ajustados, una camiseta de mangas largas con estampados, tacones altos y el abrigo puesto. Pero al aparecer Pan todo pareció que se detuviera de un momento a otro. Ninguno de los dos pudo articular palabra alguna.

Las facciones de Trunks pasaron a ser todo un poema. ¿Desde cuándo esa chica se había vuelto tan…? No había palabras claras para definirlo. Estaba realmente preciosa, incluso más que en Navidad, y allí tuvo que reconocer que se quedó medio embobado en la entrada de su casa como adolescente atolondrado. Pero claro todo signo de ensoñación tuvo que ser interrumpida por la sonrisita maliciosa de Bra al ver la cara de panolis que se les había quedado a ambos. Apartó la mirada un momento de Pan —con gran pesadez por cierto— para cerrar la boca de Goten, que la tenía tan abierta de la impresión que estaba a unos pocos metros del suelo.

—En fin, después de estos minutos de reconocimiento— dice Bra mientras intentaba aguantarse la risa—, ¿nos podemos ir ya?


—Y he aquí la mejor discoteca de toda la ciudad— Goten alza los brazos en señal de admiración por el lugar—. Es muy moderna, y vamos a ver a más de algún chaval de vuestra edad, pero como le prometí a tu padre cuidarte…—sonríe maliciosamente en dirección hacia Bra y Pan, aunque pone más atención a la segunda— Voy a tener que espantar a todo hombre que se te acerque.

Bra estaba encantada con el sitio que había elegido. Siempre tuvo ansias de ir, pero debido a su edad jamás pudo pisarla, aunque sabía de antemano que muchas de sus amigas teniendo su misma edad se habían colado ya unas cuantas veces. No obstante gracias a su hermano pudieron pasar sin problemas. Sin embargo, no era lo que pasaba con Trunks y Pan. No eran personas que le gustaran muchos los bullicios y los lugares llenos de gente, en realidad la chica intentaba evitar como fuera todos los eventos con demasiada multitud para no acabar agobiada. Y en cuanto a Trunks bueno… ya se podrían imaginar quien era el que le incitaba a ir a los sitios más fiesteros, ya que Goten podría ser si quería una persona muy persuasiva.

Dando vueltas por el lugar, y después de una que otra pieza de baile, cada uno se dispersa por diferentes direcciones: Trunks encamina hacia la barra para pedir algo de beber, mientras que Goten, Pan y Bra siguen bailando en el centro de la pista. La hija de Gohan debía reconocer que se lo estaba pasando bien, Trunks había bailado con ella y sin que su molesto tío soltara algún que otro comentario malintencionado. Solos ella y él… qué agradable podría sonar eso, y más el hijo de Vegeta la hacía sentir tan a gusto incluso en este tipo de sitios.

Nada más terminar la última canción Bra le susurra que la acompañase al baño. ¿Acaso no podría ir ella solita ya con la edad que tenía? Ella no necesitaba a nadie para ir un momento al baño, pero Bra parecía un animalito abandonado y asustado cuando tenía que ir sola. Qué remedio…

—Te lo estás pasando bien por lo que veo— empieza a hablar Bra mientras caminan hacia los servicios— tu vestimenta ha sido todo un éxito, me he reído un montón al ver la cara de idiotas que se le han quedado a esos dos al verte, sobre todo a mi hermanito.

—Eso parece.

Bra no está muy contenta con la escueta respuesta, pero prefiere dejarlo pasar ya que al ver su rubor pronunciado está más que satisfecha. Al llegar a los lavabos se sorprende de ver a dos rostros muy familiares: eran Ángela y Marron. Las dos estaban mirándose en el espejo acicalándose, seguramente arreglando el maquillaje y el pelo.

—¡Bra, Pan! ¿Qué hacéis vosotras aquí? Esto es una verdadera sorpresa, sobre todo por ti— señala a Pan—. Nunca te he visto en este tipo de lugares— Ángela se muestra muy entusiasmada al verlas, mientras que Marron hace un saludo a Bra con la cabeza.

—¿Y tú? ¿Cómo es que te han dejado entrar?— indaga Bra con curiosidad— Seguro que has sobornado al de seguridad.

—Se podría decir que puedo a llegar a ser muy convincente con mis argumentos para que me dejen pasar— lanza una mirada insinuante.

—Ya veo…

Después de las típicas presentaciones correspondientes con Marron, las dos chicas le cuentan el tema del examen y los motivos por los que se encontraban aquí. En cuanto a Marron, ella solo pudo decir que como su tío era nuevo por estos lares decidió salir con él de fiesta para que se entretuviera un poco y conociera gente. El semblante de Bra fue cambiando poco a poco tras recibir la información, eso quería decir que ese motero pervertido y egocéntrico estaba por aquí. Sin embargo, su rostro no pasa a asombro total cuando interviene en la conversación Ángela, asegurando que lo había conocido ¡y que había bailado con él! Y eso no es lo peor de todo… con ese tono de voz y esas risitas querían decir que le había gustado. Las cosas no podían ir peor.

Goten se encontraba solo de repente en la pista, las dos chicas se habían ido al baño y parecía que tenía que haber una cola grande porque estaban tardando demasiado. Más es su asombro que entre el bullicio puede divisar una cabellera rubia muy familiar. Oh sí, hoy era su día de suerte. Tenía pensado una estrategia para pasar el fin de semana que viene con Marron, y todavía más si el viernes siguiente era San Valentín… tras acercarse a ella y entablar una amena conversación, era la hora de meter la baza.

—Oye Marron, ¿qué tienes pensado hacer el viernes que viene?—la seguridad con la que había hecho la pregunta dejó a la chica sin palabras.

—La verdad es que no tenía nada en mente— responde despreocupadamente.

—He pensado que podríamos ir a cenar a algún lado, como es el día de los enamorados y de la amistad y estamos tan solos…—hace un puchero intencionado— como somos amigos es lo que deberíamos celebrar en este caso, la amistad…—ríe por lo bajo.

—Claro que sí, la amistad es lo que hay que celebrar— ella también pone un puchero intencionado siguiéndole el juego—. Me parece perfecto entonces, ya la semana que viene hablamos de eso en el trabajo, ¿te parece bien?

Antes de que pueda contestar, Bra se acerca rápidamente a él y lo empuja prácticamente hacia la pista de baile con ella, exigiéndole total atención. Definitivamente nada podía hacer con esta chica tan activa. Al menos su objetivo principal había sido cumplido, y era lo único importante en estos momentos para él.

Pan intentaba localizar a Trunks dirigiéndose a la barra para pedirle aunque sea un último baile antes de marcharse. Sabía que ya era algo tarde y que se tendrían que ir en breve, así que mejor aprovechar ahora… no obstante no puede llegar a su destino sin antes fijarse en una figura en particular. Era un chico rodeado de un montón de gente, de entre la mayoría chicas esbeltas y hermosas. Parecía el típico grupo de populares de discoteca que arrasaban con todo lo que se les pusiera por delante. Y si encima el cabecilla era su ex pareja tenía toda las de perder.

Intenta apartar la mirada a tiempo y hacer que no la viera, pero sus intentos son en vano porque sus miradas se cruzan rápidamente y sin poder evitarlo, ve como Uub se aleja del grupo para acercarse a ella.

—¿Eres tú Pan? Estás tan…—la mira de arriba abajo— nunca te había visto llevar vestido, y mucho menos frecuentar sitios como éste— su tono de voz se vuelve de reproche.

—Bueno, como podrás ver la gente cambia, no creo que seas el indicado para decirme que debo llevar puesto ni a qué sitios tengo que ir— responde secamente apartándole la mirada.

—Fui tu novio durante bastante tiempo, eso me otorga algo ¿no crees?— de repente la toma del brazo con violencia, a lo que ella responde con un débil gemido.

—¿Perdona? Como tú mismo has dicho fuiste, es decir pasado, ya no eres nada mío ¡suéltame!

—Vas a volver a salir conmigo, te guste o no, y no me discutas.

—Pues que sepas que he encontrado a alguien mejor, más guapo y triunfador que tú.

—¿Más guapo y triunfador que yo? ¿Acaso eso existe, dónde está si se puede saber?

—Oye Pan— Trunks ha aparecido de la nada, por lo que se puede notar anda algo mareado por la ingesta de alcohol—, tenemos que irnos ya, es bastante tarde y no me gustaría que tu padre me diera palizas por llevarte tarde a Capsule Corp.

Sin previo aviso y totalmente decidida, se aferra fuertemente a Trunks y le planta un beso apasionado en los labios ante el asombro de Uub. Al sentir que Trunks no se aleja ni un ápice de su sitio y con los ojos totalmente desorbitados debido a la acción de Pan, decide profundizar el beso. Ni podía imaginar lo bien que se sentía al besar esos labios tan carnosos y sexys. Puede que al final no era tan mala idea el plan de Bra para seducirle, en esos momentos sonaba de lo más tentador y fantástico.


¡Al fin había llegado el gran día! Había esperado a este día en concreto para llevar a cabo su plan. Le esperaba una buena sorpresa a Goten, es lo que pensaba Bra mientras iba a su cuarto con una bandeja con un desayuno bien preparado y apetitoso. Sin ni siquiera llamar a la puerta, la abre lentamente y puede apreciar la oscuridad de la habitación. Sin embargo, no es en ese punto específicamente en lo que fija, sino a un Goten dormido con la respiración pausada y lenta. Estaba tan guapo incluso dormido, quien fuera esa sábana y esa colcha que tapaba sus más que agradables y fuertes atributos…

—¡Buenos días dormilón! Levanta que hoy hace un día precioso— al ver que sigue igual de dormido, lo zarandea suavemente, pero sin éxito— ¡Goten despierta de una buena vez!

—¡¿Qué ocurre? ¿qué pasa?! ¡Mañana mismo hago el informe lo juro!— exclama sobresaltado por el reciente grito.

—Tranquilo hombre que yo no soy tu jefe— suelta una pequeña carcajada— ¡Mira lo que te he traído!— canta alegremente.

—¿Y todo esto?— pregunta con admiración observando la bandeja con el desayuno—¿A qué se debe que me trates tan bien el día de hoy?

—Pues como hoy es el día del amor y la amistad pues…quería darte las gracias por llevarnos el otro día a Pan y a mí a divertirnos, te comportaste como un verdadero caballero con nosotras.

—No hacía falta mujer, yo lo hago con gusto, y no puedo negar que me divirtiera también…

Antes de que pudiera terminar la frase y poder reaccionar, nota como los labios de Bra se aprisionan junto a los suyos en un beso que podía calificar de todo menos inocente. Tras la acción, reacciona violentamente llevándose el desayuno por delante poniendo toda la cama y parte del suelo hecho un auténtico asco.

—Oh mira como lo has puesto todo— la voz de Bra suena dolida—, y he tardado bastante en prepararlo.

—Pero qué demonios…

Una voz desde la puerta sorprende a los dos chicos que siguen estáticos ante el suceso. Ante ellos se encuentra un irascible Vegeta con los ojos desorbitados y con el semblante totalmente ceñudo. Parece que no fue muy buena idea dejar la puerta de par en par…

—¡Papi!— grita la princesa asustada— Vaya, no te esperaba tan temprano por aquí— ríe nerviosamente al ver que su padre sigue sin mover ningún músculo de su cuerpo—. Te preguntarás que hago aquí ¿verdad?

—Empieza a hablar, te doy diez segundos— dice tajante cruzando los brazos mientras le lanza una mirada asesina al chico.

—Bueno es que…—mira un momento a Goten, el cual también tiene una mirada de espanto hacia Vegeta— hace unos días vi que Goten no se encontraba muy bien y entonces…decidí ser buena persona y animarle un poco trayéndole el desayuno, ¡pero lo otro tiene una explicación!

—¿Me estás diciendo que tú le has traído comida como si fueras su sierva?— sus facciones se vuelven más duras— Yo solo vi que tiraba con violencia la bandeja dejando todo perdido. Y tú— señala con el dedo al hijo de Goku— ni sueñes que mi hija va a hacerte más de criada, y para que lo tengas claro hoy te esperaré después del trabajo para entrenar.

—Pero yo no…—intenta replicar pero lo interrumpe.

—¿Te ha quedado claro? Digo, para no tener más problemas, ¿verdad?…—lo fulmina con la mirada.

—Sí señor— se pone totalmente rígido.

—Bien— ahora dirige su mirada hacia su hija— contigo hablaré después también— es lo último que dice antes de echarle una mirada furibunda a ambos y alejarse de allí, no sin antes observar que Bra ha salido también de la habitación.


—Es que a quien se le ocurre hacer esas locuras Bra, tu padre tiene una habilidad extraña de aparecer siempre en los momentos más inoportunos la verdad.

—Mira quien fue a hablar de locuras, ¿y lo que pasó en la discoteca con mi hermano el otro día que fue?

—Eh, eh, eso fue un momento de enfado, solo lo hice para cabrear a Uub y para que me dejara en paz— se le suben los colores muy rápido sin poderlo evitar—. Además, desde entonces has visto que me evita como si fuera la peste, ni siquiera he podido disculparme.

Algo le decía a Bra que Pan le estaba ocultando cosas y que no era del todo sincera con lo que decía, pero eso en realidad era bastante bueno, quería decir que llegados a un punto iba a seguir con los planes que había interpuesto para ella. Quién sabe si al final esos dos…no pudo pensar más ya que la figura de Ángela se acerca alegremente a ellas dos. La veía muy alegre, puede que demasiado.

—El amor es maravilloso ¿verdad amigas mías? Hace nada estaba más sola que la una, y pensaba que este año iba a ser mi primer San Valentín que iba a morirme del asco sin tener a nadie, y entonces… ¡Voilá! Creo que he encontrado al hombre de mis sueños…— suspira con los ojos brillándole.

—Me alegro de que haya gente que esté tan feliz y contenta, pero yo sigo pensando que el amor es un asco— Pan suelta un suspiro cansado.

—Vaya, vaya, ¿y quién es el afortunado? ¿Lo conocemos?— Bra le da un codazo en son de complicidad.

—¡Sí! Es el tío de la chica esta que me encontré en la disco, ¿Marron puede ser? Tú debes conocer a 17. Hoy voy a tener una cita con él.

—¡Qué! ¡Pero no puedes ir a esa cita!

—¿Y por qué no? Le vi el día ese día en que estaba estacionado en el instituto y cuando estuvimos en la discoteca el otro día— Ángela se muestra muy emocionada—. Además, no me digas que no es adorable que me haya invitado a cenar el día de los enamorados a un mexicano.

—Ese tío es un degenerado y un enfermo, que solo se quiere aprovechar de nuestras pobres e inocente mentes, ¡es un pedófilo! Acuérdate de la edad, la edad— susurra Bra desesperada ante la despreocupación de su amiga.

—Pero no me digas que no está cañón, tiene el culo más firme que he visto en mi vida, cielo santo como me gustaría tirármelo. Ni que fuera nuestro abuelo, si tiene veinte años— suelta una risita con una mirada pícara.

—Creo que no eres la más indicada para hablar de pedofilia, ya que tú vas detrás de mi tío no te olvides— susurra por lo bajo Pan a Bra.

—Deberías hacerle caso a Zab, no me vengas con que no ha sido del todo dulce y adorable que te haya traído un osito de peluche hoy y una invitación a un recital de jazz. Tía tienes que aprovechar ¿no quieres un buen día hoy?— Ángela no para de dar saltitos de alegría.

—Pero es que Zarbón es… no digo que no haya sido un bonito detalle todo esto— agacha la cabeza un momento a su osito peluche—. No me veo yo…

—Oh vamos, aunque sea queda con él y le dices que la salida sea en plan amigos, no deberías hacerle el feo.

—De acuerdo, de acuerdo, tranquilízate, saldré con Zab un ratito.

—¡Genial entonces!

—¿Así que un mexicano en San Valentín eh?— empieza a decir cuando ve que Ángela se ha marchado a hablar con otras chicas— Pues como yo tengo una mente privilegiada se me acaba de ocurrir un plan. No dejaré que ese degenerado pervierta a mi amiga no señor— se restriega las manos de forma siniestra.

—No me quiero ni imaginar lo que está tramando esa cabeza loca— Pan niega la cabeza con desaprobación—, ¿por qué te molesta tanto que salga con ese hombre?— pregunta con incertidumbre.

—Es algo personal, ya te lo contaré… si me disculpas un momento, tengo que hacer una cosa— es lo último que dice antes de dirigirse hacia la entrada para encontrarse con un nervioso Zarbón.

—¿Ya pensaste lo que quieres hacer? ¿Te gustó el obsequio que te di? Me he informado que te gustan mucho los peluches y el jazz, por eso me encantaría que vinieras conmigo al recital.

—Sí, son muy bonitos, y la verdad es que…—no sabe qué decir—me gustaría mucho ir, acepto tu invitación.

—¿Hablas enserio?— al asentir Bra la cabeza, el chico deja de temblar por unos instantes— Oh dios mío gracias, este va a ser el mejor día de mi vida…creo que lo mejor es que nos tuteemos ya, dime solo Zab— sonríe encantadoramente.

—Vale Zab, y no exageres tampoco es para tanto— sonríe también—. Por cierto antes de ir al recital, ¿podrías acompañarme un momento a la tienda de disfraces? Después tengo un asunto pendiente que hacer.


La palabra que definía su estado físico en esos momentos era agotamiento. Cielos que Vegeta no había tenido piedad de él y le había hecho luchar con él durante varias horas sin descanso. Sabía que todos los golpes que había recibido "cariñosamente" eran por aquella escenita con Bra por la mañana y el desayuno. Cuando acabaron de pelear, Vegeta le dijo textualmente: Como te vea cerca de mi pequeña hija más de lo normal, acabarás muerto, ¿lo has captado? Conocerás lo que significa la palabra dolor.

No quería ni imaginar tener a un suegro como Vegeta, pobre de aquel desgraciado que intentara pasarse de listo alguna vez con Bra. Tenía que hablar con ella urgentemente, tenía que parar todo este jueguecito absurdo y sinsentido que le había dado a Bra. No podía permitir que siguiera haciendo preguntas indiscretas, que le trajera el desayuno con lengua incluida o que se insinuara descaradamente delante de él. Él no podía tolerar hacer daño a una pobre chica adolescente, que seguramente estaría confundida, ya que él sabe perfectamente lo que es sentirse atraído por una persona más mayor que tú…

Si no se daba prisa haría esperar demasiado a Marron, ¡al fin consiguió lo que quería! Llevaba meses tanteando el terreno, primero como un amigo confidencial y atento con ella, y después ya ir poco a poco acercándose. Sabía que no debía pasarse de listo por Trunks, que esta chica era muy amiga de él y no quería tener más problemas de los que ya tenía. Sin embargo, sus pensamientos fueron interrumpidos cuando escuchó la voz de una mujer gritar.

Rápidamente vuelve en sí y se dirige hacia los ruidos para saber que ocurría. Al llegar a un callejón, observa como un hombre enmascarado con un puñal en la mano tiene retenida a una pobre chica, pero debido a la oscuridad no puede ver bien su rostro. Parece ser que quería atracarla y quitarle el bolso, no obstante, veía que seguía apuntándola con el puñal incluso después de haber conseguido el dinero.

—Ya le he dado todo el dinero, déjeme en paz por favor, no me haga daño— lloriquea asustada.

—De eso nada muñeca, ¿por qué quieres que me vaya tan rápido? Si vamos a pasar un buen rato ya verás, a todas las mujeres les acaba gustando cuando prueban mi sabor.

—No por favor, por favor juro que no le diré a nadie esto, pero váyase se lo suplico…—empieza a llorar más fuerte cuando nota que el asqueroso tipo pone una de sus manos sobre su hombro.

Ante esto la muchacha cierra los ojos esperando lo peor ya que no se puede mover porque se ha fracturado el tobillo cuando intentó escapar de su agresor. Está varios minutos con los ojos fuertemente apretados, pero al ver que no ocurría nada decide abrirlos. Su sorpresa es mayor al ver a su agresor en el suelo, totalmente inconsciente, y al ver a un hombre alto al lado suyo, ofreciéndole la mano para que se levantara.

—¿Se encuentra bien señorita…?— al levantar la cabeza un momento y ver su rostro, siente como si todo se parase de repente— No puede ser, no puede…

—Tú, tú…—tartamudea la mujer— ¿Eres Goten? ¡Oh dios mío sí que eres él!

Sin previo aviso, la muchacha se aferra fuertemente hacia él, sollozando a más no poder. Goten no puede mover ni un músculo ni articular una sola palabra. Era imposible, esto tenía que ser una broma macabra del destino no… fuera obra de los dioses o no este encuentro, ahora tenía claro que iba a llegar tarde a su cita con Marron. Y que a partir de ahora las cosas iban a ponerse feas, pero que muy feas.


Para él San Valentín era otro día cualquiera, y más si este año lo pasaba totalmente solo, sin ninguna compañía femenina en particular. Claro que podría salir y acostarse con cualquier desconocida, si al final todas buscaban lo mismo de él. Pero este año no se encontraba de ánimos para llevar a cabo ese tipo de plan. ¿Sería esta la famosa crisis de los treinta? No iba a morirse por no tener a nadie ahora ni hacer planes para salir, lo mejor era quedarse en casa disfrutando de una buena película y de la tranquilidad del hogar. Hoy todos habían salido, así que tendría la casa para él solo, y eso era algo que le gustaba mucho.

Decide marchar hacia el salón y mirar a ver que podría ver en la televisión, cuando nota que ya está encendida ¿pero qué diantres…? ¿No era que no había nadie en casa? Se acerca sigilosamente para ver quien está sentado en el sillón, pero sin darse cuenta tropieza con una pieza de la mesita auxiliar y hace el bastante ruido para que la persona se gire rápidamente.

—¡Trunks! Pensé que estaba sola en casa hoy, eh… ¿Qué tal estás?— su tono de voz es incómodo y nervioso.

—Bien, no te esperaba aquí, pensaba que habías salido y todo lo demás— su tono es parecido al de Pan.

—Bueno pues…parece que hemos tenido la misma idea, yo había alquilado una película mexicana por cambiar un poco el género americano, si te apetece quedarte a verla…

—No tengo nada mejor que hacer— se encoge de hombros intentando parecer despreocupado—. ¿Qué película es?

Y tú mamá también, me han hablado que el director es muy bueno, aunque me avisaron que tenía algunas escenas fuertes, pero vamos a mí con lo que respecta a la violencia tampoco me voy a escandalizar.

Él ya conocía esa película, y no es que fuera muy violenta que digamos, más bien era todo lo contrario. Pero no pudo advertirle de nada, ya que había puesto el disco en el DVD y había dado al Play, la película ya empezó a arrancar y decidió que lo viera ella por su propia cuenta. Nada más empezar, la primera escena era de sexo. Intenta mirar la reacción de Pan, que es de total asombro e incredulidad junto un fuerte sonrojo, pero al contrario de lo que esperaba, ella sigue estática en el sitio, como si nada la amedrentara, aunque la escena en sí era bastante bochornosa de ver con más gente.

Nada más terminar esa escena, a los pocos minutos aparece otra, y ya ahí Trunks no se muestra tan decidido y controlado como antes. Aunque a él le hiciera gracia las actitudes de Pan, también debía reconocer que no era de piedra y que llevaba ya un tiempo sin "cariñito" como él mismo lo llamaba, aunque sonara de lo más cursi. Y tampoco ayudaba mucho que Pan llevara una camisetita ajustada para dormir y unos pantalones de pijama iguales. En cuanto a Pan, ella intentaba por todos los medios mantener la calma, ¿por qué las partes sexuales de la película eran tan gráficas? No era que no entendía que era lo que estaba viendo, pero el problema es que Trunks estaba a su lado, a pocos centímetros de donde se encontraba. Aunque no quisieran reconocerlo, los dos habían entablado un acuerdo silencioso de ver quien aguantaba más sin rendirse.

Menos mal que esas partes terminaron y la película fue ya directa al argumento, y los dos pudieron relajarse ya un poco. Joder, sus cuerpos se habían estado calentando demasiado al ver esas cosas, agradecían que la película les diera una pequeña tregua. Ya al avanzar y estar por la mitad, volvió de nuevo a aparecer otra escena, y era la más fuerte de todas ellas. Desde que vio que el chico se quitaba la toalla y que se acercaba a la mujer para que ella le hiciera… madre mía…

Trunks intentó de nuevo respirar profundamente, pero claro, a los hombres se les notaba más cuando estaban "contentos", por lo que disimuladamente puso uno de los cojines en su entrepierna para que no se le notara la incipiente excitación. Pan estaba totalmente absorta, no sabía dónde mirar ya, no podía mantener la vista en la película y mucho menos en Trunks. Su corazón empezó a latir fuertemente mientras que un intenso calor le recorre desde la cabeza a los pies.

Estuvieron toda esa parte de la película mirando a otro lado, no obstante cuando aparecieron los protagonistas montándoselo en un coche todo autocontrol se fue por un caño. Pan ve como Trunks se abalanza sobre ella para darle un beso apasionado, a lo que ella responde con la misma fuerza. La temperatura empieza a subir por cada milímetro de piel que empiezan a acariciar. Entre susurros bajos y débiles gemidos, ambos se recuestan en el sillón para estar más cómodos.

Y en ese momento nada importó quienes eran los dos, ni las consecuencias que podría traer todo aquello.


—Déjenme salir, ¿oiga no me conoce? Yo soy Bra, y no voy a tolerar esta humillación.

—Vale mocosa lo que tú digas, pero vas a esperar a que tus padres vengan a recogerte— es uno de los guardias, que la mira entre ceñudo y divertido por las pintas que traía.

—Tenían que haber encerrado a ese delincuente enfermo y degenerado de 17, ¡yo solo soy una pobre víctima!

No entendía como había acabado así, era algo inconcebible. Este San Valentín se había convertido en un auténtico desastre, ella solo quería cerciorarse de que ese pervertido no se pasaba de listo con su amiga, y mira donde acabó al final…sin embargo antes de que pueda seguir lamentándose, ve como abren la celda y la dejan salir. Parece ser que habían pagado la fianza y que volvería a casa, pero al ver el rostro compungido de su madre y de decepción de su padre, prefirió volver a meterse en la celda y tirar la llave para no salir jamás.

—Antes de que me digáis cualquier cosa y estar toda la vida castigada— empieza a hablar con pánico—, lo único que diré en mi defensa es que es muy difícil ser yo.