Parte 12
Llegó el fin de semana, y la pareja había acordado encontrarse con Tim en un club nocturno. "Un excelente lugar para platicar", pensó Storm con sarcasmo. Aunque no tenía ánimos de asistir, pasó por Cruz a la residencia donde ella se quedaba. Al llegar y verla salir, quedó boquiabierto y casi le da un infarto al admirar lo increíblemente sensual que se veía con ese vestido corto de cabestrillo plateado, que se ajustaba a su exquisita figura. Su cabello recogido y el maquillaje solo hacían que sus bellas facciones resaltaran más.
Sin embargo, el infarto no era solo por lo atractiva que se veía, sino también porque sabía que todos pondrían sus ojos en ella, y él odiaba esa idea. La joven lo miró sonriente y con ojos llenos de amor, mientras que él la observó de manera seria.
-Hola, mi amor. -Saludó ella con dulzura.
-Cámbiate, estás mostrando demasiada piel.
-¿Qué?, ¡por supuesto que no!.
-Cruz, nunca sueles usar ropa ajustada.
-Bueno, hoy decidí arreglarme así para ti.
-Qué bonito, pero cámbiate. No quiero que te devoren con la mirada.
La castaña miró la hora, no tenía la mínima intención de cambiarse. En lugar de eso, se acercó a Storm de manera sensual.
-Que me miren, al final solo tú me puedes comer. -Le sonrió de manera juguetona y tocó su nariz con el dedo índice.
Él atrapó su cintura para acercarla a su cuerpo y le habló cerca del oído.
-Maldición, Cruz, cámbiate. Con ese vestido solo me dan ganas de arrancártelo y devorarte.
Ella sonrió de manera coqueta.
-Cuando volvamos podrás hacerlo. Por ahora, vámonos, que se nos hace tarde.
El rostro de la chica cambió al ver el auto que traía Storm.
-¿Por qué traes el Corvette?.
-Porque quiero.
Cruz rodó los ojos.
-Vaya manera de pasar desapercibido, señor presumido.
La chica caminó y se subió al deportivo negro. Él esbozó una sonrisa y la siguió. La razón de llevar ese coche era que en ese deportivo nadie podría sorprenderlo de nuevo en la parte de atrás.
~§~
Storm estacionó y volteó a ver a Cruz con fastidio.
-¿En serio tenemos que ir?. -Preguntó mientras se quitaba el cinturón de seguridad.
Luego, le acarició la pierna, se acercó poco a poco a ella y la besó lentamente. Aún estando cerca de sus labios, añadió.
-Podríamos ir a otro lugar a divertirnos.
Ella soltó un dulce suspiro cuando Storm empezó a acariciarle la entrepierna.
-¡Ah!, basta, si no quieres venir, está bien, puedo ir sola.
-Ni loco te dejo ir sola.
-Entonces está resuelto. -Añadió, sonriendo victoriosa.
Storm volvió a verla con fastidio.
-Bien. Pero antes de bajar, dame tu mano y cierra los ojos.
Cruz lo miró de manera divertida, cerró los ojos y extendió la palma de su mano izquierda. Él la tomó, giró la mano, le colocó un anillo en el dedo anular y le dio un beso en el dorso.
Al abrir los ojos, vio su mano adornada con un pequeño anillo que tenía una piedrita en forma de corazón. Se sorprendió al verlo y no supo qué decir. Él solo sonrió ante su reacción. Después de unos segundos, Cruz logró salir de su asombro y habló.
-No pienses que te estoy rechazando, pero ¿esto no es muy apresurado?.
-Es un anillo de promesa, no de compromiso.
-¿Existe eso?. -Preguntó, levantando una ceja con expresión de duda.
Él se rió, tomó su rostro y lo acarició mientras se perdía en esos hermosos ojos color chocolate.
-Cruz, me encantas y te amo demasiado. Nunca me había interesado tanto por alguien como para querer formalizar la relación y pensar en un futuro.
-Me gusta tu lado cursi, te amo, Stormy.
-No me digas así.
Ella se rió y luego le depositó un dulce beso en los labios. Después bajaron del auto y caminaron juntos hacia la entrada del club, tomados de la mano. Ahí se encontraron con Chase y se soltaron.
-¡Wow, Cruz, Storm!, ¡hola!.
A Chase le pareció extraño verlos juntos, pero supuso que se habían encontrado en el camino.
-Qué bueno que los invito Tim, ya nos tocaba relajarnos y divertirnos.
Los dos se voltearon discretamente a mirarse, ella mostraba sorpresa, mientras que él mantenía una expresión seria. Luego, Spinner se acercó y jaló a la chica.
-Cruz, hoy te ves muy bonita. -La halagó antes de llevarla consigo para entrar juntos.
Ya dentro del lugar, se dirigieron a un área VIP. Tim saludó a Chase, Spinner y a Cruz. Cuando se acercó a Storm, le susurró con una sonrisa.
-¿Hoy igual podré verlos besarse?. -Preguntó con malicia.
Él lo había hecho a propósito, sus intenciones no eran las de querer platicar, sino molestar. Había planeado esa salida entre amigos a propósito. Ahora, no podía tratar a Cruz como él quería, ya que se suponía que era algo secreto.
Cruz fue rápidamente integrada en la plática de sus amigos. Storm decidió darle su espacio, pero vigilando que ninguno de esos idiotas se pasara de listo.
Danny y Aaron se habían acercado para hablar con Storm sobre la final. En medio de la conversación, Danny comenzó a molestar a Aaron.
-Deja de estar viendo hacia esa dirección. Amigo, si quieres hablarle, solo hazlo.
-¿Tú crees que debería?.
-Mi respuesta es obvia.
-Si no lo intentas, nunca sabrás si es posible. -Añadió Storm.
-¡Oh, bien, tienen razón, iré a hablar con ella. Deseenme suerte.
-¿Exactamente con quién quiere hablar?.
-Con Cruz.
-Le deseo mucha suerte. -Dijo Storm con tono cínico. Luego, sonrió arrogante y pensó. "Si supieran que ya es mía".
Cruz era respetuosa, platicaba, interactuaba y reía con los chicos. Sin embargo, cuando alguien intentaba tomarla por la cintura, ella le retiraba la mano. Aaron y otro chico estaban persistentes con ella. Storm observaba la escena con gracia y celos a la vez, pero no los culpaba, esa chica tenía encanto y era adorable.
Una chica de cabello negro se acercó a Danny y a Storm, preguntando algo tonto. Después de obtener su respuesta, comenzó a platicar con ambos hombres, y rápidamente pasaron a hablar de trivialidades. Danny notó que la chica había puesto el ojo en su compañero, así que decidió retirarse con el pretexto de ir por otra bebida.
La chica no perdió el tiempo después de que Danny se fue, comenzó a coquetearle y a acariciarle el brazo a Storm. Él volteó hacia donde se encontraba Cruz y notó que en ciertos momentos lo observaba.
Storm pensó que nunca la había visto celosa, ni siquiera sabía si lo era, él obviamente lo era y demasiado. En ese momento, intentaba tener autocontrol, especialmente porque ella llevaba ese maldito vestido. De pronto, se le ocurrió una idea, tal vez podría divertirse un rato intentando averiguar si era celosa, así que mostró un poco de interés a la chica que lo acompañaba.
A Cruz le molestaba ver a esa chica tan cerca de Storm, y lo peor era que él no estaba poniendo límites. Realmente deseaba intervenir y reclamar lo que era suyo. Mientras platicaba con Aaron, siguió observando para asegurarse de que no se pasaran de la raya. Luego, Danny se acercó con una bebida en la mano para platicar.
-¡Qué injusto!, Soy el único del grupo que no ha ligado. -Mencionó Danny después de darle un sorbo a su bebida.
La chica lo miró y respondió.
-¿De qué hablas?, Nosotros tampoco.
Danny rió como si le hubieran contado el mejor chiste.
-Mi pequeña e ingenua Cruz, eso es lo que tú crees. Sabes, hay más de uno cerca que se muere por que lo voltees a ver. Toma, bebe esto para que te animes.
Cruz tomó la bebida entre sus manos y le dio un sorbo. Luego, Aaron le dio un codazo a Danny.
-Oye, cállate y no le ofrezcas bebidas.
Storm estaba decepcionado, Cruz no demostraba signos de estar celosa y ya se estaba aburriendo de esa chica, así que decidió deshacerse de ella acercándose a Danny.
Una vez allí, integró a la chica al grupo y logró que Danny entablara conversación con ella. Luego se aproximó a Cruz, le quitó la bebida de las manos, dio un sorbo, se la devolvió y le dedicó una sonrisa seductora. Sin embargo, Cruz lo miró con desaprobación, mostrando su disgusto por haber estado coqueteando con esa chica.
Chase, Spinner, Tim y su novia se acercaron al grupo y comenzaron a conversar. Aunque en el área VIP la música no era tan alta, aún tenían que estar cerca para seguir el hilo de la conversación.
Spinner estaba dando su opinión sobre un comentario que había hecho su compañero Spikey Fillups en la última carrera. La mayoría estaba prestando atención, excepto la novia de Tim, quien prefirió saciar su curiosidad con un pequeño objeto que notó en el dedo anular de Cruz.
-Oye, espero que no te moleste, pero desde hace un rato tengo una duda. Ese anillo que llevas en el dedo, ¿es para ahuyentar pretendientes o realmente estás comprometida?.
Chase, que estaba cerca y escuchó la pregunta, tomó la mano de Cruz e inspeccionó el anillo.
-Es un anillo de promesa, estoy seguro. Mi hermano le dio uno a su novia hace poco.
Con ese comentario en voz alta, hizo que toda la atención se centrara en Cruz, lo que llevó a que todos se percataran del anillo. Ninguno de los chicos lo había notado hasta ese momento. La castaña se quedó callada, pensando en qué decir. Podría ser sincera y hablar sobre la relación que estaba llevando, pero luego recordó que ese idiota andaba coqueteando con otra.
-¡Vaya!, No sabíamos que tenías novio. ¿Quién es el afortunado?. -Dijo Storm con malicia. Sabía que tendría problemas con Cruz, pero estaba harto de fingir, además de que le encantaba molestarla.
-¿Tienes novio?. -Preguntó Aaron, sorprendido.
Ella fulminó con la mirada a Storm, lo iba a matar cuando estuvieran solos. Luego, la novia de Tim añadió.
-Qué lindo, tu novio debe amarte mucho. Es inusual que tu pareja te dé uno. -Luego volteó a ver a Tim y reclamó. -¿Por qué a mí no me has dado un anillo de promesa?.
Tim sonrió nervioso y se quedó estático mientras su novia se marchaba molesta.
-Harriet, cariño, espera.
Intentó detenerla sin éxito y luego fulminó con la mirada a la parejita.
-¿Ven lo que ocasionan? Ahora está molesta y no se le pasará pronto.
Storm observó la escena con diversión, mientras Cruz se sentía culpable.
-Deja que vaya a hablar con Harriet. -Le respondió a Tim. Luego salió del VIP para ir por ella.
Se encontró a Harriet en la barra cerca de la pista, entre sus manos sostenía un trago. Cruz decidió pedir una bebida sin alcohol para acompañarla. Con una sonrisa, la invitó a conversar en un lugar donde la música no fuera tan molesta. Cuando por fin se tranquilizó, decidieron volver. Iban de regreso con el grupo cuando una chica se les acercó.
-¡No puede ser!, ¿Eres la corredora Cruz Ramírez, verdad?, ¡Oh, te admiro tanto!. -La desconocida invadió su espacio personal y la abrazó. -¿Puedo tomarme una foto contigo?, ¡No me lo van a creer!.
Cruz sonrió y aceptó. Después de eso, la desconocida, al darse cuenta de que ambas llevaban una bebida en sus manos, propuso un brindis.
-Brindemos por ti, Cruz, ¡porque eres la mejor y les pateas el trasero a todos esos corredores!. -Exclamó mientras levantaba su vaso.
Cruz rió incómoda y se disculpó amablemente antes de retirarse junto con Harriet.
-Espera.
La joven rubia agarró el brazo de Cruz.
-Disculpa si te estoy molestando, es que eres una gran inspiración y me gustaría un poco de tu ayuda. Antes de irte, ¿podrías darme algunos consejos para convertirme en corredora?.
Cruz lo pensó un poco y volteó a ver a la novia de Tim. Quedarse a platicar podría significar robarle su tiempo. Sin embargo, Harriet sonrió y la animó a hablar con su fan. Al final, las dos chicas terminaron conversando con la joven que se presentó como Gwen, quien resultó ser realmente agradable. Luego, Harriet se disculpó un momento para ir al baño.
-¡Aquí te esperamos, chica!. -Gritó alegremente Gwen.
Entre la conversación con su fan, Cruz comenzó a sentirse relajada y con ganas de bailar, así que empezó a moverse al ritmo de la música. En ocasiones, tropezaba con Gwen, lo que hacía que ambas rieran mientras bailaban.
En poco tiempo, Harriet regresó con la castaña y le pidió que regresaran con el grupo, ya que habían estado lejos durante bastante tiempo y podrían preocuparse. Intentó tomar su mano, pero Gwen se interpuso entre las dos chicas para evitar que se la llevara.
-Ella quiere quedarse un rato más, solo mírala, se está divirtiendo. ¿Qué te parece si le avisas a tus amigos que estará aquí conmigo?.
Harriet intentó jalarla del brazo, pero Gwen se lo impidió, así que esta decidió regresar sola al área VIP y avisarle al grupo de dónde se encontraba la castaña.
Entre el júbilo de la multitud en la pista, alguien observaba la escena con satisfacción. Sonrió y comenzó a abrirse paso para dirigirse directo hacia Gwen. Una vez a su lado, ella le devolvió la sonrisa de manera maliciosa.
-Toda tuya.
El sujeto se acercó a su víctima y la tomó por la cintura para acercarla a su cuerpo, mientras ella comenzaba a reír.
-¡Vaya!, ¿Tan feliz estás de verme?. -Susurró burlonamente en su oído. -Cariño, no sabes cuánto nos vamos a divertir. Ha llegado el momento de pagar, y siendo sincero, te deseo mucho. -Añadió mientras comenzaba a besar su cuello y acariciar su cuerpo.
Samir había planeado todo minuciosamente. Conocía la amabilidad de la castaña y su tendencia a querer ayudar. Por eso, la chica que afirmaba ser su fan la había engañado. En algún momento de distracción durante su conversación amena, le había puesto GHB en su bebida.
