¡Hola! Aquí me encuentro de nuevo... tenemos capítulo nuevo y espero que les guste mucho, también aprovecho para comentarles que faltan 6 capítulos para terminar la primera temporada de este fanfic espero de verdad les esté gustando, sin más los dejo con el capítulo y nos vemos al final.
La mañana llegó rápido, y todos continuaron con su rutina, era domingo eso significaba que era día libre para todos, las chicas podrían ir a la guarida en la tarde mientras los mutantes disfrutaban de poder levantarse tarde ese día.
La chica de cabello rizado se había levantado de buen humor, la noche anterior se había desvelado leyendo, sin embargo, eso no le importó, pues poco a poco las dudas sobre quién era estaban siendo resultas, pero el libro era muy largo y un poco complicado de entender, le tomaría un poco más de tiempo terminarlo. A las 11 de la mañana se vistió y desayunó junto a sus padres y hermana, hizo los deberes de la escuela y cuando menos lo pensó ya habían dado las 3:30, pensó en ir a por Kaede para ir juntas a la guarida, sin embargo, su teléfono vibró saltando la notificación de un mensaje de su amiga.
Música, adelántate a la guarida con los chicos por favor, yo te alcanzaré enseguida, tengo noticias para todos 😁
Por supuesto, pero ¿Esta todo bien?
Si, descuida, les explicaré todo lo prometo 🌸
Bien, entonces te veo allá, voy de salida
De acuerdo, nos vemos 👋
Así la morena se despidió de sus padres y salió en su encuentro con las tortugas, entró al callejón más cercano a la guarida y se aseguró de que no hubiera nadie a su alrededor para poder entrar. Caminó por las alcantarillas hasta que pudo vislumbrar la luz del lugar.
—Hola chicos. —dijo ella al entrar.
—¿Qué hay Música? —Preguntó Mikey el cual estaba dando vueltas alrededor en su patineta.
—Todo bien Mikey. —Respondió la chica.
—Hola, ¿Cómo estás? —Preguntó Leo acercándose a ella.
—Bien Leo, hoy vengo sola.
—¿Y eso?, ¿Kaede no vendrá? —Preguntó Raph el cual también se acercó a la chica.
—Si, pero pidió que me adelantara, dijo que tiene noticias para nosotros.
—¿Qué clase de noticias? —Preguntó Mikey.
—No tengo idea.
—Bueno, habrá que esperar, ven siéntate, hay pizza. —dijo Leo sonriéndole mientras la chica lo seguía hasta el sofá.
Los chicos comieron y conversaron un rato en lo que esperaban a la pelirroja, sin embargo, en su lugar habían llegado April y Donnie, los cuales habían estado en el laboratorio.
—Hasta que se dignan a aparecer tórtolos, ¿Qué estaban haciendo? —Preguntó Raph.
—Trabajando, seguimos haciendo análisis a las muestras que tomamos del libro. —dijo Donnie.
—¿Y han descubierto algo nuevo? —Preguntó Música.
—Nada hasta el momento, parece ser un libro normal. —dijo April.
—Que extraño. —Continuó Leo.
Mientras continuaban en lo suyo, los primeros en haber llegado al sofá se dieron cuenta que April y Donnie estaban más juntos de lo normal, el chico solía abrazar a la pelirroja muy seguido, sin hablar de los besos que solían darse cada dos minutos.
—Entre tanta miel me va a dar diabetes. —dijo Raph.
—Tranquilo hermano, al menos Donnie tiene novia. —dijo Mikey queriéndose burlar un poco.
—Pues tú no estás mejor que yo enano. —Respondió Raph.
—¿Kaede sigue sin hacerte caso? —Preguntó Donnie en forma de burla causando el sonrojo del menor.
—Ustedes no saben nada acerca de mí, quizá yo si tenga novia y ustedes no lo sepan.
—Si claro, ya deja de alardear Mikey sabemos que no has tenido el valor de decirle a Kaede lo que sientes. —dijo Raph.
—¿A si? Pues... —Estaba a punto de hablar el menos cuando alguien entró a la guarida.
—Chicos, tengo noticias que contarles. —dijo Kaede corriendo hacia el sofá.
—¿Buenas o malas? —Preguntó April.
—"No hay noticias buenas o malas, solo hay noticias". —dijo Mikey en forma graciosa refiriéndose a la película que había visto con Kaede hace unos días.
—Pues, aunque el maestro Oogway tenga mucha razón, en esta ocasión son buenas noticias. —dijo Kaede emocionada.
—Bueno, cuenta, que me tienes en espera desde temprano. —dijo Música.
—Bien, verán... había estado pensando que sería buena idea tratar de independizarme un poco... quiero pasar más tiempo con ustedes sin preocuparme que mi mamá vaya a buscarme en casa de Música y que no nos encuentren a ambas... también quisiera que todos tuviéramos un lugar a parte de la guarida por cualquier cosa que pueda pasar... un lugar donde no nos interrumpan si tenemos que conversar acerca de una misión y nosotras no estamos aquí con ustedes... quiero un lugar más privado, donde ya no me recuerde algunos momentos dolorosos de mi vida... si voy a vivir sola quiero estar realmente por mi cuenta y no esperar a alguien en la puerta... sin embargo amo a mi mamá y aunque no esté mucho conmigo no quiero abandonarla por completo... así que he decidido mudarme. —Finalizó la chica sonriendo.
—¿Qué? —Preguntaron todos al unísono.
—¿En serio? ¿A dónde? —Cuestionó Música.
—Al departamento de arriba mío... así no dejaré del todo a mi madre.
—¿Lo vas a rentar? —Preguntó Leo.
—Así es... hablé con mi vecina y me dijo que me daría el primer mes gratis para que consiguiera juntar el dinero, así que he aceptado y me he conseguido un trabajo de medio tiempo tres días a la semana.
—¿Dónde? —Preguntó Donnie.
—En un restaurante cerca de aquí, como mesera, es un buen lugar.
—Vaya, es genial Kaede. —dijo Mikey dándole un abrazo a su amiga.
—Así también podré pasar más tiempo con ustedes.
—Me parece genial, cualquier cosa que necesites aquí estamos. —dijo Música.
—Por supuesto, dinos, ¿Cuándo comenzarás a mudarte? —Preguntó April.
—Pues ya he hablado con mi madre y mañana mismo comenzaré a sacar mis cosas.
—Bien, Música y yo podemos ayudarte con ello y de paso quedarnos a dormir. —dijo April.
—Si, sería una noche de chicas. —dijo Música.
—Me parece increíble. —dijo Kaede mientras abrazaba a sus amigas.
—Mañana entonces. —dijo April.
—Y, ¿Ustedes que opinan chicos? —Preguntó Kaede.
—Si es lo que quieres estamos muy felices por ti. —Habló Leo.
—Por supuesto siempre apoyaremos a nuestros amigos. —dijo Raph mientras le acarició la cabeza a la chica despeinándola.
—Me alegra escucharlos, eso me llena aún más de determinación. —dijo Kaede.
Después de comer, las tres chicas se habían sentado en las escaleras frente a las habitaciones, los chicos las volteaban a ver de vez en cuando pues se habían alejado de la nada y por sus expresiones se notaba que hablaban de lago muy interesante.
—Hey, ¿De qué creen que hablen? —Preguntó Donnie a sus hermanos.
—Ni idea. —Respondió Leo.
—Lo único que se me ocurre es que estén hablando de ti Donnie. – Dijo a Raph.
—¿De mí? —Preguntó el genio.
—Bueno, más bien de ustedes, ¿sabes? Estuvieron haciendo ruido toda la noche. —dijo Raph con una sonrisa pícara.
—¿Qu-que?... ¿De qué hablas...Raph? —Trataba de disimular el genio mientras sus otros dos hermanos sólo atinaron a darle un sorbo a su vaso con agua ligeramente sonrojados.
—Donnie tu habitación está al lado de la mía... las paredes son gruesas, pero no lo suficiente... sé perfectamente lo que hicieron. —dijo Raph con aires de grandeza.
—Yo... yo no...
—Ay vamos... ya no lo niegues Donnie. —dijo Leo tratando de entrar un poco en el tema.
—No pienso hablar de este tema con ustedes. —dijo Donnie tratando de evitar lo inevitable mientras su rostro estaba hirviendo en colores rojizos.
—Eres todo un pillo Donnie, ese es mi hermano. —dijo Raph dándole un ligero golpe en el brazo.
Después de eso sus hermanos no hacían otra cosa que molestarlo mientras de preguntaban todo lo relacionado a la noche anterior.
Pasando con las chicas, su platica no era muy diferente, pues April les contaba a sus amigas lo que había hecho con su novio.
—No puedo creerlo. —Decía Kaede sorprendida.
—Ya se habían tardado un poco. —dijo Música sonriendo.
—¡Hey! Haha solo llevamos un año, no es para tanto. —Habló la pelirroja sonrojada.
—Esto debemos platicarlo mañana en el departamento. —dijo Kaede.
—No te vas a salvar April, nos tienes que contar todo con lujo de detalle. —Habló Música.
—Vale, vale lo haré. —dijo la chica.
...
La noche llegó pronto, y de nuevo las chicas regresaron a casa pues tenían que ir a la escuela en la mañana. Los chicos las acompañaron y ahí se separaron para patrullar.
Después de una semana larga, Leo quería hablar con Melody, tenía mucho que contarle y no dudó en ir a su apartamento de inmediato. Como siempre la chica estaba ahí, sentada en la orilla del edificio con la mirada fija en las estrellas.
—Mel... —dijo Leo mientras le tocaba el hombro y se sentaba a su lado, y ella sin apartar la vista del cielo respondió.
—Hola Leo, ¿Cómo te va? —dijo la chica cuando volteó a ver al mutante.
—Pues para serte sincero... no muy bien. —Hablo Leo mientras su voz sonaba decaída.
—¿Qué sucedió? ¿Es esa chica otra vez?
—Si...
—(Suspira) ¿Qué pasó ahora?
—Cometí… muchos errores esta vez Mel… mi hermano… le dijo a Música lo que sentía, pasaron muchas cosas. —decía Leo sin poder ordenar sus pensamientos.
—Déjame adivinar, tu hermano le confesó lo que sentía y tu estabas ahí, fuiste impulsivo y comenzaste a discutir con él enfrente de ella y ahora todo se fue al carajo, ¿algo así?
—Algo así, fue incluso más complicado que eso.
—¿Pues qué hiciste? —preguntó la chica.
—Una estupidez, eso. —dijo el líder cubriendo su rostro.
—(Suspira) Tranquilo, todos podemos ser estúpidos e impulsivos alguna vez. —dijo la chica tratando de hacerlo sentir mejor.
—Si, pero yo no… no sé qué me pasó.
—Tu hermano y ella…
—No, de seguro acordaron algo, pero no tienen nada formal.
—Entonces aún hay esperanza.
—Lo dudo mucho.
—Oh vamos… piensa en positivo, el Leo que conozco no es tan pesimista… y si ella no puede ver lo genial que eres, entonces se lo pierde, tú eres el mutante más increíble que conozco. —dijo ella.
—Mel, soy el único mutante que conoces. —dijo el líder riendo por el comentario.
—Y no necesito conocer más para saber que así es Leo. —dijo brindándole una cálida sonrisa que el líder agradeció.
—Gracias Mel. —dijo Leo antes de recargarse en el hombro de la chica.
—Cuando quieras. —dijo ella con orgullo.
Al final ambos adolescentes terminaron de conversar y solo pasaron el rato mirando a las estrellas.
...
A la mañana siguiente comenzaba de nuevo la rutina, los chicos se despertaron temprano, desayunaron y tuvieron su entrenamiento matutino para después esperar juntos a sus amigas humanas, las cuales llegaron un poco tarde.
—Hola chicos. —dijo Kaede.
—¿Qué hay? —Preguntó Música y detrás de ella April la secundó.
—Hola chicas, hoy llegaron más tarde. —dijo Leo acercándose a saludar.
—Si, comenzamos a ayudar a Kaede a mover algunas de sus cosas, terminaremos en la noche. —dijo April.
—Vamos al dojo, tenemos entrenamiento. —dijo Música.
—Claro, Splinter me dijo que quería hablar con ustedes, así que suerte.
Finalizando esta pequeña conversación, las chicas se dirigieron a su entrenamiento, donde Splinter las estaba esperando mientras meditaba.
—Sensei. – Dijeron las tres al unísono realizando una reverencia, la cual el maestro correspondió.
—Hoy trataremos de enfocarnos más en sus poderes como mutantes, sé que no soy un experto, pero puedo decir que soy el mejor para llevar su entrenamiento en ese ámbito, y es así como yo también aprendo junto con ustedes. —dijo Splinter.
—Por supuesto que es un experto Sensei, es quizá el único en el mundo que ha entrenado mutantes, no solo con sus hijos, sino con nosotras, nos ha ayudado mucho a controlar nuestros poderes y a utilizarlos. —dijo April muy segura de sí.
—Es correcto April, sin embargo, no lo sé todo, cada una de ustedes es diferente, y posee dones que ni los mejores escritores de ciencia ficción podrían imaginar, siéntense, hoy he tomado la decisión de dividir su entrenamiento en dos. —dijo la anciana rata cuando las chicas acataron la orden.
—¿A qué se refiere Sensei? —Preguntó Música.
—La primera parte consistirá en su entrenamiento en el ninjutsu, y en la segunda nos enfocaremos en descubrir todo el potencial de sus poderes... así que iniciaremos ahora... April, tú has demostrado tener características de telepatía y telequinesis... habilidades que necesitas seguir desarrollando, gracias a ti hemos podido resolver misterios que han surgido durante las misiones, necesitas enfocarte para desarrollar todo tu potencial... Música... tú y tu voz no solo son hermosas... también es el arma que el destino ha decidido regalarte, con respecto a ti han surgido muchas incógnitas que debemos resolver, y gracias al libro tenemos una oportunidad, sin embargo estoy seguro de que existe más poder en ti... has demostrado ser capaz de destruir tejido vivo, lanzar ondas expansivas e interferir con la mente y pensamientos de las personas... concéntrate y encontrarás realmente lo que necesitas... ahora Kaede... de las tres eres quizá de la que menos sabemos respecto a tus poderes... eres rápida... incluso más que mis hijos, tus ojos pueden analizar cada movimiento y cada lugar, pero falta algo más... cuando mutaste solo fueron capaces de ver una sombra... estoy seguro de que escondes una forma real que aún no hemos encontrado... por favor cierren los ojos y mediten sobre estas palabras... será difícil pero podremos darle forma a sus poderes.
Las chicas acataron la orden y así su nueva forma de entrenar comenzó, después de la meditación cada una practicó con sus poderes a su manera mientras su maestro las observaba para analizar a cada una... él sabía que había algo más dentro de ellas y juntos lo descubrirían.
...
Después del entrenamiento y durante el resto de la tarde las chicas se quedaron en la guarida para hacerles compañía a los chicos, sin embargo, Música pocas veces había salido del dojo ese día, pues decidió quedarse sola para seguir practicando un poco más, o quizá… evitar pláticas incomodas en estos momentos.
En algún momento de la tarde, Música, quien seguía en el dojo, se intentaba arreglar los vendajes de las manos mientras su mente no dejaba de dar vueltas con todo lo que había pasado… en algún momento pensó en Raph y en Leo… le molestó que los mayores volvieran a aparecer en su mente por milésima vez en aquel día, y en medio de aquellos pensamientos se lastimó ligeramente la mano con la venda.
—Auch. —dijo Música en señal de dolor.
—Déjame ayudarte. —Habló alguien detrás de ella.
—¿Leo? —preguntó la chica al ver al líder ingresar al dojo.
El ninja se sentó frente a ella y le pidió su mano para apoyarla, cosa que ella aceptó.
—¿Cómo vas? —le preguntó Leo a la chica
—(se escucha grito a la lejanía) Me duele todo el cuerpo. —Se escuchó gritar a Kaede desde la sala.
—Haha mejor que ella, seguro. —dijo la chica.
—Haha creo que Splinter fue muy duro esta vez.
—Si, un poco. —dijo la chica sonriendo mientras dejaba que Leo le pusiera el vendaje.
Mientras el líder continuaba con las manos de la chica, ambos adolescentes platicaron amenamente, de su día, de la escuela, de cosas triviales, como hacia no mucho podían hacerlo, cosa que alegró a ambos, pero sobre todo a la chica, ¿cuándo fue que habían dejado esto?
—¿Y tú entrenamiento? —preguntó el líder después de un rato.
—He mejorado mucho, cada día me siento más fuerte.
—¿De verdad? ¿Por qué no lo probamos entonces? —dijo Leo, proponiéndole a la chica entrenar con ella.
—¿Qué? ¿Ahora?
—Claro que sí, ven. —dijo el de azul ayudándola a ponerse de pie—. Pongamos algunas reglas.
—De acuerdo.
—¿Ves este par de líneas? —dijo Leo señalando al piso—. Hay dos, una del este lado del dojo y otra, al contrario, nos pondremos en medio, hay suficiente espacio para pelear, quien haga que el otro pise alguna de las líneas, gana. —dijo Leo.
—Comprendo, bien, intentémoslo. —dijo la chica tomando su arma y poniéndose en guardia frente al líder.
Leo sonrió, y también tomó una de sus katanas poniéndose en guardia frente a ella. Este debía ser solo un entrenamiento sencillo, y siendo Música aún una aprendiz no había por que sacar sus dos armas aún, ¿Cierto?
Música atacó primero, cosa que era de esperarse por parte de Leo, pues su forma de pelear había sido enormemente influenciada por Raph, así que Leo bloqueo el ataque con su arma escuchándose aquel característico sonido del metal chocando entre sí; lo único que no se esperaba el líder, era la enorme fuerza con la que contaba la chica, por lo que tuvo que aplicar más resistencia de lo que esperaba para no ser empujado hacia atrás.
Leo logró empujarla a ella para salir de aquella situación y atacó; blandió su katana tratando de alcanzar a la chica, pero ella la pudo esquivar a la perfección, entonces, Música aprovechó para agacharse y tratar de patear a Leo en el estómago, pero no dio resultado, pues el ninja desvió el golpe y de igual manera trató de patear a la chica, pero fue nuevamente esquivado por esta.
La pelea se tornaba cada vez más intensa, pues cada que sus armas chocaban, Leo admitía que ella había aprendido realmente rápido, sin embargo, cuando creyó que este era el nivel máximo que la chica podía alcanzar, ella trató de golpear rápidamente al líder, dando dos patadas seguidas hacia él, seguido de una voltereta hacia atrás para esquivar un ataque del líder, nuevamente sus armas chocaron una y otra vez hasta que…
El sonido de aquel último golpe entre las armas resonó aún más fuerte… esto, porque el líder no habría podido resistir ese ataque si no hubiera sacado su segunda katana a tiempo.
Leo bloqueó el ataque con sus dos armas a la vez manteniéndolas en paralelo, pero la fuerza tan brutal de la chica había provocado que el líder tuviera que poner una rodilla en el suelo… solamente de esa manera aún podía mantenerse en la batalla.
La chica deshizo aquel bloqueo del ninja y atacó dos veces más, sin embargo, Leo ya se había puesto en pie y de igual manera atacó a la chica, en esta ocasión usando sus dos armas a la vez… no cabía duda, ella se había vuelto buena, muy buena como para hacerle frente a él usando sus dos armas… por primera vez sintió que estaba peleando contra una Kunoichi experta en este arte marcial; esto al mismo tiempo lo dejaba con algunas dudas mientras la pelea continuaba… pues si ella contaba con aquella fuerza… ¿Por qué no la había usado? Aquel día que tuvieron el problema… ella uso técnicas muy básicas contra él, por eso fue capaz de taclearla… pero esta vez parecía alguien completamente diferente… ¿Cuál era la respuesta? Simple… en aquella ocasión… ella no quería pelear… mucho menos con él… eso realmente lo había hecho sentir peor.
Mil sentimientos se mezclaban en aquella pelea, y mientras más avanzaba, con más fuerza empuñaban sus armas… Ambos estaban concentrados en el combate, tanto, que Leo no se dio cuenta que ya estaba tan cerca de aquella línea marcada en el piso…
La chica giró sobre su eje, y empuñando su espada nuevamente se escuchó el golpe del metal con mucha fuerza, tanta, que ambos creyeron ver como una onda de expansión se distribuyó por el lugar.
Música había logrado abrir la defensa del líder, y una de sus katanas salió volando a la derecha. La chica aprovechó ese pequeño segundo y rápidamente colocó su katana en el cuello del líder en señal de amenaza, haciendo que él diera un ligero paso atrás para mantener el equilibrio.
Leo había pisado aquella línea blanca… había perdido, pero no solo perdió el juego, sino, la batalla, pues si esto no hubiera sido un entrenamiento la chica habría ganado con creces.
Se quedaron así por un momento, la respiración de ambos era agitada, y estaban tan cerca que podían sentir las exhalaciones del otro… Leo soltó aquella katana que le quedaba en su mano izquierda y bajo sus brazos en señal de rendición.
Pasaron algunos pocos segundos más en aquella posición… el ninja no dejaba de mirarla a los ojos… él sabía que la chica miraba a Raph de forma diferente… había una especie de brillo, que no se encontraba con él, pero anhelaba que estuviera… de verdad lo hacía.
Leo no supo cómo sus manos terminaron tomando a la chica de la cintura y la acercó un poco más a él.
—¿Quitarás tu arma de mi cuello, o solo debo esperar a que me mates? —preguntó el líder sonriendo ligeramente, cosa que hizo reír a la chica.
Sin embargo, justo cuando estaba a punto de separarse de Leo, una voz habló.
—Ese juego, lo jugábamos de niños. —dijo Raph, quien se encontraba recargado en el árbol.
—Raph, ¿Cuándo llegaste? —preguntó la chica al fin bajando su defensa.
—Un poco después de que iniciaran la pelea, parece que al fin le ganaron a nuestro líder. —dijo el ninja acercándose a la pareja.
—Tengo que admitir que fue impresionante, no sabía que te habías vuelto tan fuerte. —dijo Leo sonriéndole a la chica.
—Haha gracias Leo. —Respondió ella devolviéndole la sonrisa.
—Ella ha avanzado mucho, incluso Splinter dice que está impresionado. —dijo el de rojo haciendo sonrojar a la chica.
—Entonces te tendremos pronto en el equipo. —dijo el líder antes de acercarse a ella y retirar con su mano un poco de su cabello que tenía en la frente para después darle un pequeño beso—. Tengo algo que hacer, nos vemos después linda. —dijo Leo antes de retirarse.
Aquel pequeño gesto había hecho que Raph lo mirara con enojo, mientras la chica solo cerró los ojos y suspiró con un ligero sonrojo en sus mejillas.
—Bien hecho linda. —dijo Raph a la chica despeinándola, a lo que ella sonrió para él.
…
La tarde se iba rápido, así que después del entrenamiento las tres chicas salieron de la guarida para seguir ayudando a Kaede con la mudanza. Las cajas iban y venían de arriba abajo, ropa, zapatos y algunos muebles fueron los que llevaron... Todas ayudaron a Kaede de alguna forma económica hasta que la chica comenzara con el trabajo, Música junto con April sacaron sus ahorros y compraron una pequeña nevera para el apartamento.
Juntas ordenaron la habitación principal, así como el living entre otras cosas, la cama se encontraba al centro con la cabecera pegada a la pared, un escritorio en la esquina izquierda donde una laptop reproducía música para animar el ambiente, la televisión justo enfrente de la cama y a lado de esta una pequeña cajonera con una lámpara; al lado de la puerta estaba un lindo closet de madera y en el piso una alfombra de lana.
Ya un poco cansadas decidieron encender la televisión y se acostaron juntas para verla, sin embargo, nada les llamaba la atención, así que la dejaron en un canal aleatorio mientras conversaban.
—Algo le hace falta a la habitación. —dijo Música mirando al techo.
—¿Qué le falta? —Preguntó Kaede.
—Yo digo que un poco de luz. —dijo April.
—Si, creo que tienes razón... ¡ya sé!, iré a mi departamento rápido, creo tener algo que puede funcionar. —dijo Música antes de levantarse de la cama y salir de la habitación.
—Vale, no tardes. —Le dijo Kaede, y mientras escuchaban como su amiga salía del departamento, la chica volvió a hablar—. April, ¿Puedo hacerte una pregunta? – Le preguntó la chica de ojos grises.
—Claro, ¿de qué se trata?
—¿A qué acuerdo habrán llegado Leo, Raph y Música? Ya no los he visto discutir ¿Sabes algo?
—(Suspira) No, no sé nada, después de lo que pasó… se volvió algo muy delicado, y por eso Música lo mantiene tan privado.
—Me siento mal por haber golpeado a Leo… ya me disculpé, pero, aun así.
—Lo sé… yo también, pero ambos se lo merecían.
—Sí, pero… necesito saber… sobre todo que pasará entre Música y Raph, me tiene preocupada.
—Ninguno de nosotros esperábamos tantas declaraciones ese día, mucho menos por parte de Raph. —dijo April en medio de un suspiro.
—Y Música no me ha dicho nada… a nadie, sobre lo que siente por él… o por Leo.
—Si te soy sincera… estoy casi segura que Música está completamente enamorada de Raph.
—¿De verdad?
—Claro que sí, tienen ese brillo en la mirada cada que están juntos… pero… ella no quiere aceptarlo porque tiene miedo de hacerle daño a alguno de ellos… así que prefiere guardárselo.
—Eso no está bien… si ella está enamorada debe decírselo. —dijo Kaede
—De hecho, esa es la razón por la que no es tan sencillo… ponte en su lugar un momento, además, todos sabemos que sus emociones son volátiles… ella no quiere aceptarlo porque no sabe que es lo que siente.
—Pero quizá si lo admitiera las cosas serías más sencillas.
De repente ambas chicas notaron como algo se movía rápidamente fuera del edificio, y curiosas fueron a ver de qué se trataba. Su sorpresa fue cuando en el apartamento de enfrente, específicamente en la ventana de la habitación de Música estaba Raph, las chicas se sorprendieron y solo atinaron a agacharse para que no las vieran.
—¿Ese es Raph? —Preguntó April.
—Si... shhh, calla, nos van a oír. —Respondió Kaede.
—¿Crees que sea buena idea escuchar su conversación?
—Si queremos saber exactamente lo que pasa... yo creo que es necesario.
Las chicas se quedaron escondidas tras la ventana tratando de escuchar lo que estaba pasando en el otro edificio. Raph había llegado de sorpresa y al ver las luces encendidas en el cuarto de la morena decidió ir a ver qué sucedía.
—Hola Música. —dijo Raph asomándose por la ventana que daba a las escaleras de emergencia.
—¡Raph! Es bueno verte, ¿Qué sucede? —dijo la chica mientras subía a su cama para hablar pues esta se encontraba justo al lado de la ventana.
—Pues solo quería saber si estaba todo en orden... ya sabes... solo es por precaución.
—O si, todo está bien. —dijo la chica sonriendo.
—Creí que estarías con Kaede y April, pero vi la luz encendida así que sabía que estabas aquí.
—Así es, pero vine por algo para decorar la habitación.
—¿Qué es?
—Una lámpara, es especial pues cuando la enciendes puedes ver las estrellas y la luna reflejadas en las paredes.
—Vaya es genial, ¿Puedo verla? —Preguntó Raph adentrándose un poco más.
Sin embargo, el mutante decidió poner su mano en el borde superior de la ventana para sostenerse y al momento de hacerlo, este se aflojó un poco, haciendo que el chico perdiera un poco el equilibrio y cayó justo encima de la chica la cual se sonrojó al instante.
—Lo lamento, no fue mi intención... ¿Te lastimé? —Preguntó Raph preocupado.
—No, estoy bien no te preocupes. —dijo la chica.
—Ha, si me dieran una moneda por cada vez que terminamos en situaciones así… —decía el mutante, provocando una ligera risa en la chica.
Ninguno de los dos se había separado de aquella posición… ambos simplemente se miraron a los ojos por largos segundos, y el corazón de la chica volvió a revolotear cuando Raph tomó su mano y la apretó con ligereza, pero con decisión.
La chica suspiró al verse presa de aquella sensación y desvío su vista debido al notable sonrojo que se hacía presente en ella.
—Cierra los ojos un momento. —Pidió el ninja
—¿Por qué? —preguntó ella.
—Solo hazlo. —dijo él.
La chica obedeció, y cerró sus ojos; Raph en ese momento le brindó un pequeño beso en la comisura de sus labios… y poco a poco, la chica sentía como el agarre se había hecho más ligero hasta ser nulo.
Cuando ella abrió los ojos, se dio cuenta que Raph ya no estaba con ella. Música se sentó en la cama y tocó el lugar donde había recibido el beso, sonriendo al recordar el momento.
Después salió de su apartamento directo al de Kaede con una sonrisa tierna que no se le borraba.
Cuando llegó a la habitación, las dos chicas estaban sentadas en la orilla de la cama con los brazos cruzados.
—Hola, volví. —dijo Música.
—... —No hubo respuesta por parte de las otras chicas.
—¿Pasa algo? —Preguntó.
—¿Qué? O no... nada... solo queríamos preguntar... ¿Cómo está Raph? —dijo Kaede con sarcasmo.
—¿Qué? —Preguntó Música confundida.
—Te recuerdo que tu apartamento es el de al lado. —dijo April.
—¿Nos vieron? —Preguntó Música un poco apenada.
—A detalle. —Respondió Kaede.
—Demonios... no pasó como ustedes creen, Raph solo perdió el equilibrio. —Trató de explicar.
—Claro, si... y nosotras somos humanas normales, que casualidad que aquel accidente se acompañara de un beso. —dijo April con sarcasmo haciendo que la chica se sonrojara.
—Vamos... solo admite que te gusta Raph. —dijo Kaede.
—¿Qué? Claro que no, solo somos amigos.
—Con derechos será. —dijo April.
—No, no es como ustedes creen. —dijo la chica.
—Basta de negarlo Música. —pidió Kaede—. Por favor... solo mírate... solo bastó un pequeño beso para que llegaras de muy buen humor... tenías una sonrisa que decía "amor".
—Yo... no voy a decir nada... el amor no es para mí... y menos en este momento. —Replicó Música.
—¿Es por Leo, cierto? —preguntó April.
—(Suspira) No… Lo de Leo es confuso… pero… realmente yo nunca me había sentido así… no puedo afirmar lo que siento. —dijo Música mientras se sentaba en la cama al lado de April y dejaba la lámpara al lado de ella.
Fue en ese momento que Kaede volteó a ver la televisión... era el primer momento en que se dio cuenta en el canal que la había dejado... y de la nada una idea vino a su mente... pues no había nada mejor para que una persona aceptara sus sentimientos que un musical de Disney... o al menos así lo creía ella.
—Hagamos algo... Música... canta con nosotras. —dijo Kaede mientras le subía el volumen a la televisión.
—¿Qué? (Suspira) ya sé a dónde quieren llegar chicas... pero no lo haré... simplemente no diré que es amor. —dijo la chica cuando fijó su vista en el televisor.
—Vamos... a lo mejor... después de terminar la canción... tienes otra idea. —dijo April apoyando la idea de Kaede.
—(Suspira y sonríe) Bien... de acuerdo. —dijo Música y la canción comenzó.
(Escuchar I won't say I'm in love, película "Hércules")
||If there's a prize for rotten judgement,
I guess I've already won that
No man is worth the aggravation
That's ancient history, been there, done that||
Música inició la canción... se puso de pie y comenzó a caminar despacio por la habitación.
||Who d'you think you're kidding
He's the earth and heaven to you
Try to keep it hidden,
Honey we can see right through you
Girl you can't conceal it
We know how you're feeling
Who you thinking of||
April y Kaede cantaban la parte de las musas, sin embargo, aquella canción cuadraba perfecto con lo que en verdad querían decirle a su amiga.
||No chance no way I won't say it, no no||
Dijo Música mientras negaba con sus manos.
||(You swoon you sigh why deny it oh oh)||
Replicaron sus amigas.
||It's too cliche I won't say I'm in love||
Cantó Música mientras se recargó en la pared.
||I thought my heart had learned its lesson
It feels so good when you start out
My head is screaming "Get a grip girl
Unless you're dying to cry your heart out||
Cantó Música y sin embargo su mirada decía otra cosa.
||Girl you can't deny it
Who you are is how you're feeling
Baby we're not buying
Hon we saw you hit the ceiling
Face it like a grown-up
When you gonna own up that you got got got it bad||
Cantaron juntas April y Kaede.
||No chance no way I won't say it, no no||
De nuevo negó con sus manos, en este punto las tres chicas estaban completamente metidas en el papel de la canción.
|| (Give up, give in, check the grin you're in love)||
Aquella última frase la cantó Kaede mientras prácticamente le rogaba porque lo admitiera.
||This scene won't play I won't say I'm in love||
Pero la chica seguía negándolo por completo.
|| (We'll do it until you admit you're in love)||
Cantaron juntas April y Kaede.
||You're way off base I won't say it
Get off my case I won't say it||
Música caminó de nuevo por la habitación mientras junto con la canción seguía negando sus sentimientos.
|| (Girl don't be proud it's okay you're in love)||
Las tres chicas se sentaron en la cama mientras Música quedó en medio de ambas mientras cantaba la última frase.
||At least out loud I won't say I'm in love||
Cantó Música mientras prácticamente suspiró ese último verso antes de recostarse en la cama y cubrir su rostro con sus manos.
—¿Y bien? ¿Seguirás negándolo Música? —Preguntó Kaede.
—Yo... (suspira) de acuerdo... sí siento algo por él. — Afirmó la chica.
—Tienes que decírselo Música. —Le dijo April.
—No sé si sea el momento. —Habló Música mientras se reincorporaba.
—Si no es ahora no lo será nunca... ¿Qué te detiene? —Habló Kaede.
—(suspira) Justamente lo que mencionó April…
—¿Leo te ha dicho algo? —pregunto April.
—Algo así… pero es más que nada… sus acciones, de los dos… es difícil elegir cuando sabes que lastimarás a uno… y es difícil elegir cuando ambos te confunden. —dijo Música
—No son más que idiotas, los dos… tendrán que aceptarlo. —dijo Kaede.
—Y si es Raph quien te hace así de feliz… no creo que sea difícil, ¿Cierto? —dijo April.
...
A la mañana siguiente todo prosiguió de manera normal, las tres chicas acudieron en la tarde a la guarida para su entrenamiento, sin embargo, algo fue diferente.
—De acuerdo, pueden ir a descansar. —dijo Splinter.
—Hai Sensei. —Respondieron las tres chicas al unísono.
—Música, quédate un segundo por favor. —Pidió el maestro a la chica mientras sus amigas solo salieron del dojo.
—Claro Sensei, ¿Qué sucede? —Preguntó.
—Me gustaría que Raphael estuviera aquí para escuchar, ¿Podrías ir por él? —Preguntó el maestro.
—Hai Sensei. —Habló la chica para después hacer una reverencia y salir a buscar a Raph.
No pasaron ni 5 minutos cuando ambos adolescentes llegaron al dojo, caminaron tranquilamente hasta llegar con su maestro, allí se arrodillaron frente a él y hablaron.
—¿Quería verme Sensei? —Preguntó Raph.
—Así es Raphael, me gustaría que tú y Música comenzaran a tener el mismo entrenamiento con respecto a sus poderes. —dijo Splinter.
—¿El mismo entrenamiento? Pero ni siquiera sabemos aún si funcionan de la misma manera. —dijo Raph.
—De hecho, si... en el libro menciona que tú puedes crear las mismas ondas que yo, al igual que causar los mismos efectos solo que en menor potencia. —Habló la chica.
—(Suspira) Quizá si debería leer ese libro. —dijo Raph de mala gana.
—Es importante que lo leas, y que aprendas a usarlos de la manera correcta... sabemos que a Música le ha costado mucho poder controlarlos... son bastante inestables. —dijo su maestro.
—¿Y que propone Sensei? —Preguntó Raph.
—Necesitas aprender a dominarlos... y no hay nadie mejor que Música para que te ayude... así que sugiero que se tomen un tiempo para entrenar en ellos. —dijo Splinter.
—Podríamos empezar mañana... —dijo Música.
—De acuerdo, aunque no estoy seguro de que vaya a funcionar. —Habló Raph.
—No seas tan pesimista Raphael. —dijo su maestro.
—(Gruñe) Hai Sensei. —Respondió el mutante.
—Bien, iniciaremos mañana. —dijo su maestro.
Y así sucedió, al día siguiente las cosas se dieron de manera normal en la mañana, mientras que por la tarde y después del entrenamiento rutinario Música y Raph se reunieron en el dojo.
—Bien, podemos comenzar. —dijo la chica.
—De acuerdo, ¿Qué haremos? —Preguntó Raph mientras ambos se sentaron en el suelo.
—Primero debemos hablar un poco acerca de lo que esto significa... de ahora en adelante la música y el sonido corre por tus venas... ya no serás el mismo... lo que te voy a enseñar son lecciones que he aprendido de Splinter y del libro... primero que nada debes saber que los mantras y mudras funcionan para equilibrar el poder y enfocarlo (hace un par de mudras con las manos), las ondas de sonido siempre son inestables... esto va influir a la hora de manipular tus poderes y tus emociones... he aprendido que cada célula de mi cuerpo vibra a la intensidad que yo quiero y expulsa esas vibraciones de manera libre. —Habló la chica mientras hacía algunos mudras y Raph pudo notar como de sus manos salían una especie de ondas, las cuales debían ser bastante potentes para ser perceptibles con la vista.
—¿Cuándo aprendiste a hacer eso? —Preguntó Raph.
—Splinter y Kaede me han estado ayudando... ella es bastante resistente a mis ondas.
—Has estado experimentando con tu amiga. —Afirmó Raph con tono sarcástico.
—No es eso, ella aceptó a ayudarme... después del incidente hablamos y quedamos que me ayudaría para que me volviera más fuerte. —dijo la chica.
—¿No es peligroso? —Preguntó preocupado.
—Con Splinter y ahora el libro ideamos juntos una manera de que mis ondas fueran un poco más controlables y precisas.
—¿Y de que se trata?
—Mira, ponte de pie. —dijo la chica y el mutante obedeció.
—Si vamos a pelear de nuevo déjame decirte que no será sencillo vencerme. —Hablo Raph con aires de grandeza.
—Ya lo veremos (sonríe), ahora escucha... cuando entendí que cada célula podía liberar mis ondas... eso significaba que podía controlarlas... comprendí que si lanzaba una onda completa con la palma de mi mano hacia un músculo podía paralizarlo o con la concentración correcta de poder podía causar una herida profunda... así que pensé... "¿Qué pasaría si lanzara un ataque a los nervios?"... tuve que estudiar bastante... pero al fin logré hacer esto. —dijo la chica cuando comenzó a juntar sus manos y formar figuras con ellas... respiró profundo y con la punta de sus dedos índice y medio de su mano derecha tocó el antebrazo de Raph.
—Auch. —Se quejó el mutante, pues el pequeño golpe se había sentido como un piquete de una aguja, notorio, pero no necesariamente muy doloroso.
—Intenta mover tu brazo. —Pidió la chica.
Raphael obedeció, sin embargo, no pudo realizar aquella acción... su brazo izquierdo estaba completamente paralizado... podía ver como sus músculos se movían cuando aplicaba fuerza, y su hombro estaba en perfectas condiciones... pero no podía levantar su brazo.
—¿Qué hiciste? —Preguntó Raph.
—Mis ondas pueden causar un ligero desequilibro en el sistema nervioso central... en el punto correcto puedo paralizar una extremidad completa... sin embargo, aunque suene contradictorio, es menos riesgoso que paralizar los músculos... depende de la intensidad del golpe puedo hacer que el efecto dure algunos segundos o un par de minutos. —dijo la chica, cuando de pronto Raph pudo volver a mover su brazo.
—Es increíble... pasaron solamente treinta segundos. —dijo el mutante sorprendido.
—Así es, con la suficiente fuerza podría incluso romper un tendón o dislocar un hueso con apenas tocarte. —dijo la chica orgullosa.
—¿Esto estaba en el libro? —Preguntó el chico curioso.
—No, este es un movimiento completamente mío. —Respondió la chica sonriendo.
—Es genial, ¿Crees que yo podría hacerlo? —Preguntó Raph emocionado.
—Por supuesto, es lo que debemos averiguar... pero antes... me gustaría averiguar qué tan desarrollados tienes tus poderes en este momento... ¿te parece una pequeña pelea? —dijo la chica tomando su katana en posición de ataque.
—Sería interesante. —Habló el mutante tomando sus armas y colocándose en la misma posición.
La chica atacó primero con su katana y el mutante repelió el ataque, este se abalanzó sobre ella tratando de golpearla pero la chica lo esquivó por la izquierda, volvió a blandir su espada y trató de alcanzar a Raph, pero este lo vio venir así que se agachó y rodó por el suelo para después ponerse de pie y quedar de nuevo frente a la chica... caminaron en círculos alrededor del dojo sin desviar la vista el uno del otro... Raph estaba dispuesto a volver a atacar y corrió directo a Música, sin embargo la chica se posicionó de forma defensiva y de sus labios entre abiertos Raph percibió un sonido muy agudo el cual poco a poco se hacía más fuerte hasta que ya no lo resistió, se cubrió los oídos con sus manos pero aun así no se quería detener... aguantó el dolor y en un movimiento rápido logró empujar a la chica haciendo que esta cayera al suelo, así el sonido desapareció pero la chica se reincorporó rápidamente.
—Eso es trampa. —dijo Raph sonriendo, siendo sincero se estaba divirtiendo.
—Haha aquí nadie puso reglas. —dijo la chica.
—Con que así será... bien... atente a las consecuencias. —dijo Raph antes de volver a atacar.
El mutante blandió sus sais de un lado a otro tratando de alcanzar a la chica mientras que ella las esquivó lo mejor que pudo recibiendo uno que otro rasguño por parte de las armas de su oponente, Música blandió su katana y Raph la detuvo con sus armas, forcejearon un poco antes de que Raph lograra desarmar a la chica, pero eso no la detuvo, de nuevo Raph comenzó a escuchar aquel agudo sonido desconcentrándolo por un momento y soltando uno de sus sai, eso le dio suficiente tiempo a la chica para realizar un par de movimientos de manos, pero cuando estaba a punto de golpear a Raph con sus dedos en punta, el mutante detuvo su mano tomándola de la muñeca y desviando aquel ataque.
—¡Basta! —dijo Raph sin embargo su voz sonaba un poco diferente.
Aquel sonido era un poco más ronco, y aunque realmente no alzó la voz... para Música fue como si le taladraran los oídos haciéndola retroceder varios centímetros. Raph se dio cuenta de esto, se reincorporó y dejó caer su otro sai para atacar a la chica cuerpo a cuerpo, ella reaccionó tarde y no pudo evadir aquel ataque, ambos rodaron por el suelo y Raph logró inmovilizarla colocándose sobre ella mientras mantenía su brazo en el cuello de la chica.
—Supongo... que gane... —dijo Raph jadeando.
Ambos adolescentes se encontraban realmente agotados, respiraban sonoramente y ni siquiera podían hablar. Poco a poco lograron reincorporarse y se pusieron de pie.
—Si, ganaste, pero solo por ahora. —dijo la chica.
—Ya lo veremos linda. —Habló el mutante.
—Fue increíble lo que hiciste, no creí que fueras tan fuerte. —dijo la chica sonriendo.
—Eso... ¿fue un cumplido? —Preguntó Raph confundido.
—Algo así. —Habló la chica riendo un poco.
—Se sintió... muy bien... fue como una descarga de electricidad... ni siquiera yo sé cómo lo hice.
—Debemos consultar el libro... tengo muchas cosas que contarte.
—De acuerdo linda, vamos, te sigo. —dijo Raph y ambos salieron del dojo.
Y aquí termina este capítulo, espero que les haya gustado mucho, y si es así no se olviden de votar y comentar. Prometo traer pronto el siguiente capítulo.
Espero y les esté gustando como avanza esta historia y recuerden que son libres de ponerme su opinión en los comentarios, nos vemos el siguiente capítulo.
Sayonara 🌸
