Aquí Saint Ninja 11 reportándose.

De nuevo, estamos en un cumpleaños y esta vez toca a Tang Keke. Ella fue tan popular que hasta en la misma embajada de China en Japón amaron a su personaje, pero esa es otra historia.

Y como marca la costumbre y como precursor de la Corriente Cyanad, vamos con ello.

Sin más, comencemos…

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Desde su llegada a Japón, para ella había cambiado muchas cosas, no solo el idioma, sino las costumbres.

Tang Keke, de origen nipo-chino, específicamente de Shanghái, había llegado al país del Sol Naciente y se hizo de varias amigas así como con un chico con el cual se hicieron muy amigos hasta el punto en que parecía ser algo más.

Y fue cuando llegó el año nuevo chino.

Algunas comunidades de la zona celebraban este evento como auténticos miembros de la comunidad china, así mismo, Keke fue a celebrarlo con sus amigas quienes se interesaron en el evento.

- Miren eso – Kanon decía mirando cómo estaba decorado todo y no solo eso, sino que también los dragones que aparecían ahí lo que era muy llamativo.

- Bueno, es el año del dragón.

- ¿En serio?

- Sí, pero eso es lo de menos, quiero que se diviertan y lo que pasamos nosotros cuando vienen estas fechas – el grupo entero pasó una buena celebración del año nuevo chino.

Muchas personas que eran oriundas de allá charlaban sobre como este año sería diferente y que se avecinaban varias cosas buenas en este año.

Keke comía algunos platillos que fueron preparados por unas personas que eran justo de Shanghái y eso fue mejor para la peli gris ya que era como probar comida de su tierra natal.

- No pensé que el año nuevo chino fuera bastante grande – Yuki decía sentado en unas gradas y justo, Keke fue hacia donde estaba.

- ¿Todo bien?

- Sí, no te preocupes, solo que me llama la atención la gran celebración que llevan a cabo ustedes – el rubio decía riendo un poco – es genial por decirlo menos.

- Xǔduō rén zuò chū chéngnuò shì yīnwèi zhè kěyǐ ràng tāmen de àiqíng gèngjiā láogù (Y muchas personas se comprometen ya que podría ser que su amor sea más fuerte) – la oji azul dijo en voz baja.

- ¿Qué dijiste?

- No es nada… solo que me alegra estar contigo y las chicas – la mano de Keke se fue entrelazando con la de Yuki y este fue correspondiendo el gesto.

- Es la primera vez que vengo a la celebración del año nuevo chino y tengo que decir que la experiencia ha sido buena.

- Aunque… me gustaría que la celebración que tuviéramos fuera en privado – Keke decía en un susurro y su mano se fue desviando hacia la entrepierna de Yuki el cual se sorprendió de eso.

No fue tanto eso, sino que la mano de la china se fue dentro de su yukata, acariciando su pene el cual se estaba poniendo erecto por el contacto con piel ajena.

Yuki no pudo evitar que su amiguito fuera creciendo por eso, tenían suerte de estar apartados de los demás, así mismo, no podían verlos en lo que Keke seguía con lo suyo.

- K-Keke, no hagas eso… cualquiera nos podría sorprender.

- No te preocupes, podemos ir a otro lado a hacerlo ¿no? – la peli gris se le asomó y el rubio platino no pudo evitar ver dentro de su yukata notando los pechos de la shanghainesa.

Ambos se levantaron de donde estaban y caminaron un poco hacia que estaban en una zona apartada de todos. La música estaba sonando duro, así como juegos artificiales lo que podría eclipsar todo el sonido que harían.

Unos momentos después, tanto Keke como Yuki estaban haciendo lo suyo, con el chico notando como la peli gris le hacía una felación, ella estaba hincada mientras realizaba el acto.

El rubio miraba para todos lados por si alguien los espiaba, pero no había nadie y Keke solo continuaba con lo suyo, chupando con más fuerza el miembro de su amante.

Yuki le acariciaba la cabeza mientras que las cosas subían más al momento en que la china masajeaba sus testículos, algo que lo hacía temblar a él ya que la felación era una cosa y combinado con ese masaje testicular, era mejor.

- E-Espera Keke – el rubio intentó calmar el movimiento de su amante, pero esta continuaba incluso con más ritmo haciendo que el clímax fuera inevitable y tomando fuertemente la cabeza de Keke, expulsó su esperma.

Estuvieron así unos segundos antes de que la oji azul se separara de él dejando que parte de su semen cayera al suelo y esta trataba de tomar lo que podía.

- Es pegajoso, pero nunca sabe feo.

- Es arriesgado hacerlo aquí.

- Dàn zhōuwéi méiyǒu rén, suǒyǐ wǒmen méiyǒu bèi zhuā zhù de fēngxiǎn (Pero nadie está cerca, por lo que no corremos riesgo de ser atrapados).

- Keke, no entiendo nada cuando hablas chino.

- Que no tienes que preocuparte, que nadie nos va a atrapar – la chica le sonrió y es que Yuki podía decir que la Idol tenía un cuerpazo con sus pechos de tamaño mediano. Aunque la china no tenía condición atlética, eso no le quitaba su buen cuerpo con sus caderas y piernas bien hechas que se cargaba.

- Lo sé, pero estamos desnudos y lo único que nos ayuda es que casi no hay luz en este lugar.

- Pues entonces deberíamos hacerlo antes de que nos hallen – la peli gris sentó al chico en una de las bancas de ahí mientras acomodaba el pene de él para ir entrándolo hasta que finalmente, estaba empalado.

Un gemido sonó en ambos y la peli gris comenzó sus saltitos sobre el miembro erecto de su amante. Yuki solo podía ver la espalda de la china que seguía en lo suyo.

A pesar de todo el placer que sentía, su mente no paraba de preocuparse en si alguien podría venir y atraparlos en pleno acto por lo que mientras Keke continuaba con lo suyo, él vigilaba por si alguien llegaba.

Las cosas siguieron hasta que la presión de las paredes vaginales de la peli gris apretaron con fuerza su falo el cual estaba luchando por resistir, aunque no por mucho tiempo.

- K-Keke… yo…

- Wǒ lái... Jì... Lǐmiàn (Me vengo… córrete… dentro) – el placer era tanto que Keke había olvidado hablar japonés, pero incluso si no entendía nada, Yuki podía saber que quería la chica por lo que no perdió tiempo e hizo lo que quería.

El semen se disparó al interior de la shanghainesa quien se ahogó el grito para evitar ser escandalosa y solo dejó que el líquido seminal fluyera en útero.

Los dos estuvieron un momento así hasta que Keke se levantó dejando que el semen que quedó dentro bajara manchando un poco sus muslos.

- Nunca pensé hacerlo al aire libre y menos en la ciudad.

- Ni yo, pero ¿a poco no se sintió bien? – Yuki asintió un poco y Keke lo besó apasionadamente.

El beso era lindo, aunque el rubio cenizo supo que no acabarían ahí cuando sintió su pene siendo tomado y no solo eso, sino que la china comenzó a masturbarlo.

Lo siguiente que pasó fue que Keke estaba apoyada en la baranda que daba a la ciudad y su amante estaba embistiéndola con fuerza por detrás, todo mientras había fuegos artificiales adornando el cielo.

Los gemidos de la Idol eran eclipsados por el sonido de toda la actividad en el cielo a lo que podían hacer el ruido que querían ya que nadie los escucharía.

El rubio había dejado la cordura a un lado ya que el hecho de tener a una belleza como Keke en esa posición solo lo hacía pensar en querer embestirla más y más, era afortunado de tener una chica extranjera solo para él.

Fijando sus ojos verdes en el trasero de Keke chocando con su pelvis, fue mucho para él ya que de nuevo sintió el final llegando a él a lo que empezó a embestirla con más fuerza al mismo tiempo que las manos del chico fueron hacia los pechos de la china atacándolos.

- M-Me corro Keke – dando una fuerte estocada así como un apretón duro de sus pechos, Yuki terminó eyaculando de nuevo en el interior de su amada quien gimió con fuerza, justo cuando un show de luz estalló en el cielo.

Las respiraciones de ambos trataron de tranquilizarse hasta que ambos estuvieron calmados y relajados a lo que se fueron a sentar, con Keke sentada en sus piernas mientras lo abrazaba del cuello.

- Ha sido lo mejor.

- Aunque de suerte nadie nos ha interrumpido – justo cuando Yuki dijo eso, escuchó pasos aproximarse lo que alertó a los dos adolescentes.

Corriendo de puntillas, se escondieron en unos árboles que había cerca de donde tuvieron su recién momento íntimo para evitar ser descubiertos por lo que no habría problemas.

Una pareja llegó a ver los fuegos artificiales desde donde Yuki y Keke follaron, algo que tranquilizó a la pareja, pero al mismo tiempo, eso despertó una extraña sensación en ambos, no sabiendo que era en sí.

- Keke – el rubio abrazó a su pareja por atrás la cual se sorprendió de ese gesto, aunque al mismo tiempo, se dio cuenta de que quería ya que sintió algo duro frotando contra su trasero y no era otra cosa que el pene de Yuki.

- ¿Aquí?

- Ya lo hicimos allá, no habrá nada de malo hacerlo ¿no? – y al final, ambos decidieron reanudar su actividad sexual detrás de esos árboles esperando no hacer mucho ruido para no atraer la atención de la pareja.

Keke estaba tapándose la boca para no gemir duro, así mismo, el rubio platino estaba dando con más fuerza a su amada como para ver su reacción y todo, a pesar de eso, lo estaban disfrutando de lo mejor.

Todo en un momento bastante excitante.

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- ¿Dónde se habían metido? – Sumire preguntó a Yuki y Keke quienes volvieron con ellos minutos después con sus yukatas.

- Fuimos a ver los juegos artificiales allá arriba, fue muy bueno ¿no?

- Así es, fue bueno – las demás asintieron y se fueron de ahí, aunque Keke se acercó a Yuki y fue a su oído.

- En mi casa, luego de todas se vayan – aunque ninguna lo vio, solo la china pudo ver el bulto en su entrepierna moverse.

- Estaré ahí.

Y esa noche de año nuevo chino, apenas iniciaría para ambos.