Hola a todos, aquí les traigo una nueva historia~ Espero que os guste, los personajes de Happy Tree Friends no me pertenecen, pero si la historia que cree con ellos. Aviso que los personajes están en versión humana con rasgos de animales. También informo que le he añadido omegaverse. Se agradecen comentarios y/o sugerencias.

Muchas gracias y que lo disfruten.

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CAPITULO 7 Complicaciones.

El ruido de la radio del coche patrulla se podía escuchar de fondo, la señorita que estaba hablando iba diciendo diferentes calles, las cuales no se oían con toda claridad. Con cada curva que tomaba Lumpy, sentía como su estomago en cualquier momento iba a sacar su primera comida. Sin mencionar que todo parecía darle vueltas, como si estuviera montado en una taza giratoria de la feria. El tiempo que les estaba tomando en llegar a la comisaria estaba siendo más de lo normal. Era consciente que cuando uno no se encontraba bien el tiempo pasara más lentamente pero independientemente de eso, no estaban yendo por el camino más corto, ¿Aun habría problemas con las inundaciones? A pesar de su malestar y del dolor de su pierna aun pensaba en escapar en cuanto tuviera algo de fuerzas. El aire que le daba en el rostro le hacia darse cuenta de ese sudor frio que recorría su rostro. Leves jadeos comenzaron a salir de su garganta mientras intentaba retener el poco calor que aun tenía dentro de su cuerpo. Lentamente sus parpados comenzaron a traicionarlo vilmente, cerrándose durante breves momentos, antes de que volviera a abrirlos al ser consciente de la situación en la que se encontraba… A pesar de eso, era un beta con insomnio ¿Por qué le estaba costando tanto mantenerse despierto? ¿Tan adolorido y cansado estaba como para sentirse así?... Sabia que tarde o temprano no volvería a abrir los parpados y terminaría sucumbiendo. Su cabeza poco a poco con cada minuto que pasaba se embotaba más, impidiéndole pensar con claridad. Todas sus fuerzas empezaban a desaparecer. Su mirada enfoco al reloj de la radio sorprendiéndose pues en todo ese rato no habían pasado más que cinco miseros minutos. Intento articular una palabra para que Lumpy se percatara de su estado. Le daba igual si lucia débil, si terminaba enfermando las posibilidades de acabar muerto eran muy altas, ya que carecía de vacunas. Sin embargo, a consecuencia de ese malestar termino cayendo inconsciente al nublarse por completo su vista y sumergirlo en la oscuridad. Ni si quiera su voz logro salir de su garganta mas que en un mero murmuro que quedo inaudible.

− Tsk, ¡Será posible que el desgraciado se haya quedado dormido! – Se quejo el alce al ver por su retrovisor a su prisionero. − ¡HEY! ¡RATA CALLE…!

− "Aquí central, agente Lumpy, responda."

Tomando el walkie al escuchar a su compañera. – Aquí, Lumpy, ¿Qué ocurre? –

− "¿Él prisionero sigue detenido?"

− Si, el muy canalla se ha quedado dormido. Ahora mismo llego a comisaria. Tengan la celda de aislamiento preparada. –

Aunque la alegría que reinaba en la ciudad porque finalmente las lluvias pararon, esta aun estaba sumergida en un caos. Un caos que algunos delincuentes intentaron aprovechar, arriesgándose a que aquel par de ardillas superhéroes les atraparan. Algo que obviamente paso, pues tanto Splendid como Splendon't nunca dejarían de luchar para proteger a los ciudadanos. Pero incluso las personas más heroicas no podían estar vigilando al cien por cien. Y aquellas distracciones ocasionadas por los maleantes sedientos de maldad, le brindaban una oportunidad perfecta para acercarse a su objetivo sin que nadie sospechara de él en lo más mínimo. La sonrisa maquiavélica de sus labios mostraba cuanto adoraba esos momentos caóticos, pareciéndole incluso divertidos pues podía obtener la completa libertad en sus movimientos. Pero seguía siendo prudente en todos sus movimientos, pues solo los idiotas se confiaban y eso terminaba siempre llevando a la ruina. Y si deseaba quitarle el titulo a "King of criminals" debía de superarle y con creces. Pero antes de ir a cometer su nuevo robo, decidió deleitarse la mirada con una pequeña escena, en la cual vería como metían a ese roba famas en la comisaria para posteriormente ser llevado a la prisión de más alta seguridad.

− Vaya, vaya…esto si es que excitante. −Dijo con una sonrisa maliciosa mientras intentaba contenerse. – Me estas haciendo estremecer del placer con estas vistas, Shifty...−

Su rostro reflejaba el puro gozo que estaba sintiendo al ver tal hermosa escena; el peliverde siendo arrastrado al interior de la comisaria y parecía incluso que le habían aturdido para que no escapara, ¿Acaso podía haber una escena tan placentera? No, no lo había, porque si presenciaba como le mataban "accidentalmente" la diversión de seguir vengándose hasta que el mapache escarmentara, se acabaría. Volviéndose a sumergir en las sombras cuando perdió de vista a ese vulgar ladrón, el juego debía de continuar y el mundo terminaría reconociéndole como uno de los villanos más brillantes que haya existido.

Decenas de aplausos sonaban en la comisaria, desde los pasillos hasta en los despachos, cuando Lumpy entro con el ladrón arrastras. Finalmente, tras muchos intentos habían logrado apresar a uno de los gemelos ladrones más buscados de la ciudad. Y era nada más ni nada menos, que "el cabecilla" de ese dúo, por tanto, eran conscientes de que el otro ni si quiera aparecería y en caso de hacerlo seguramente terminaría apresado junto con su gemelo. Aun así, todos debían de estar atentos y en alerta roja, porque Shifty no era la primera vez que escapaba de las manos de la ley. De alguna forma u otra se las arreglaba para escaparse en cuestión de minutos. Pero en esa ocasión todo parecía diferente, todo parecía jugar a su favor incluso el peliverde no parecía estar en muy buenas condiciones.
Paso tras paso fue arrastrado por las escaleras a las celdas subterráneas. Sin embargo, en el penúltimo escalón el agua ya lo sobrepasaba, se había estado pasando el agua por el marco de las pequeñas ventanas que había para iluminar el lugar y que no pareciera mucho más sombrío de lo que era una cárcel. Al terminar de bajar se podía apreciar e incluso sentir como el agua solo rebasaba un poco de la suela del zapato. Algo que el peliazul con dos mechas amarillas agradecía pues no quería mojarse los calcetines. Pero su ceño seguía completamente fruncido, estaba cansándose de la actitud del ladrón. Si tenia que llevarlo arrastras por toda la comisaria lo haría sin dudar ni un segundo. Su molestia solo incremento cuando por poco ambos caían al suelo, su paciencia había llegado a su limite y ese mapache odioso se iba a enterar de ello. No solo no estaba poniendo nada de su parte, sino que de solo recordar que engaño a su amigo Sniffles…Le agarro del cuello de la camisa, importándole poco si este terminaba de rodillas en el suelo y mojándose, ni si quiera pensó en la posibilidad de que podía llegar a asfixiarlo.

− ¡ME TIENES ARTO! ¡ANDA DE UNA PUTA VEZ, VAGO DE MIERDA! −Grito Lumpy con el ceño completamente fruncido, mas al no tener respuesta se enfureció aún más. − ¡MALDITO DESGRACIADO! −

El alboroto que estaba haciendo el alce era lo único que en ese momento le estaba manteniendo medio consciente. No lograba que su cuerpo obedeciera a pesar del dolor que sentía en la pierna. Se sentía en su límite y no podía pedir ayuda pues su boca estaba ocupada en darle oxigeno a su cuerpo, además de sacar el calor que este sentía por todo su ser. Estaba convencido de que si se hubiera dignado a mirarle…si alguien le hubiera mirado a la cara, se habrían percatado de lo rojiza que esta estaba en esos momentos y el sudor frio que recorría su pálida piel. Pero los ciudadanos de esa maldita ciudad, siempre miraban hacia otro lado cuando se trataba de alguien de los barrios bajos. No importaba si eras un ladrón o un simple niño huérfano. No pudo ver a Lumpy al ser arrojado con fuerza al interior de la celda. Intento evitar caerse, pero en cuanto apoyo la pierna en la que tenía la herida, se derrumbo al igual que un edificio deteriorado que cede ante su propio peso. En esos momentos le habría encanto que el agua que cubría el suelo hubiera sido más alta para amortiguar la caída. Teniéndose que aguantar el dolor al apretar los dientes todo cuanto podía. Le dolía. Le dolía mucho la pierna y ese malestar junto con esa sensación de destemple no le ayudaba en absoluto, incluso sus entrañas estaban revueltas hasta el punto que tenia ganas de vomitar. Pudo escuchar de fondo como ese idiota se rio con levedad al verle caer y antes de decirle que lo tenia merecido. ¿Para esto servía ayudar a la ciudad? Sin duda alguna daba igual cuanto se esforzará, la sociedad le había marcado y no había vuelta atrás en esa opinión. Intento incorporarse mientras sus brazos temblaban ante toda la fuerza que tenia que hacer para levantar su propio cuerpo. Estaba llegando a su limite y su cuerpo quería quedarse tumbado en el agua que le daba un falso alivio. Aun era consciente que no podía quedarse ahí, porque sino terminaría colapsando del todo. Arrastrándose por el suelo al ver que era incapaz de ponerse de pie. Llegando a duras penas hasta el banco que había en la celda. Ya solo el levantar el brazo era como levantar una bolsa de piedras, pero hizo todo cuanto pudo, gastando las ultimas energías que le quedaban para subirse y alejar su pierna del agua. Jadeando con fuerza notando como poco a poco su visión se iba volviendo mas borrosa.

− Lif… ty, ...lo sie…−

Su mano cayo por su propio peso mientras quedaba inconsciente. Su cuerpo intentaba seguir respirando y expulsar aquel calor infernal que ni el gélido sudor de su rostro lograba apaciguar. Solo lamentaba que no pudiera ver por ultima vez a su hermano, pero por suerte durante toda su vida se preparó para una situación así y en caso de que le pasara algo, que su igual pudiera tener una buena vida y así enmendar un error del pasado.

Oír que Shifty había sido detenido fue algo que tanto para Splendon't como para él, inesperado. Estaban demasiado sorprendidos ante esa noticia que les llegó cuando ayudaban a los ciudadanos que lo necesitaban, llevándoles vivieres, mantas… Sin embargo, tras oír eso, el pelirrojo salió volando a gran velocidad dejando detrás de sí una estela rojiza. No le había dicho nada ni si quiera a donde iba, pero supuso que iba a ir a comprobar cuanto de cierta era esa noticia. Por su parte decidió ir a la comisaria directamente, algo le decía que el peliverde no tardaría en escaparse. Aun se preguntaba como habían hecho para atraparlo, y sobre todo Lumpy. ¿Qué pacto con el diablo había hecho? Él llevaba mucho tiempo tras este y no obtuvo nunca resultados. Levitaba tranquilamente ajeno a si se chocaba o atravesaba algún que otro edificio. Pero sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando vio un coche atrapado en el agua con una persona dentro y parecía bastante enfurecida. Al ir a ayudarle no tardo en ver que se trataba de ese científico… ¿Cómo se llamaba? No lo recordaba y su mente comenzó a divagar. "Debes concentrarte", recordó las palabras del pelirrojo superhéroe, primero era ayudar, ya más tarde averiguaría su nombre. Mas ahora se percataba que no solo estaba enojado sino también muy preocupado, ¿Por qué? Terminando por acercarse a este con lentitud para empujar el coche con suavidad y sacarlo del agua. Aunque en lugar de recibir un gracias no paro de escuchar insultos y protestas… ¡Para una vez que lo estaba haciendo bien! En cuanto el científico salió aprovecho la oportunidad para tomarlo por debajo de los sobacos y alzar el vuelo, seguramente estaba así porque necesitaba ir con urgencia a algún sitio.

− ¿A dónde necesita ir, caballero? – Pregunto Splendid con una radiante sonrisa.

No podía creérselo era…él era…

− ¿Señor? ¿Está usted bien? ¿Quiere que le lleve al hospital? –

− ¿Eh?... ¡No! ¡¿Tú eres Splendid?! ¡Eres mi héroe favorito! ¡Nunca pensé que algún día podría verte en persona! – Comento Sniffles emocionado. Mostrando una cara suya que nunca mostraba de normal.

Sin perder la sonrisa de los labios al tratarse de un fan. – Muchas gracias, ah, espero que no haya metido el coche en el fondo para captar mi atención. Eso no seria nada bueno. – Advirtió el peliazul con antifaz.

Su sueño estaba siendo real, pero al oírle decir eso volvió a entrar en sí. − ¡No! ¡Yo no haría eso, Splendid! ¡Tengo que ir a la comisaria de inmediato! –

– Esta bien, iremos a comisaria. Agárrate bien. – Dijo Splendid mientras tomaba al científico por debajo de los sobacos en un abrazo.

Ambos alzaron el vuelo, elevándose cada vez más y dejando atrás el coche de Sniffles. El superhéroe intentaba tener cuidado en todo lo posible mientras viajaba con el ciudadano, no quería que se volviera a repetir el incidente que hubo con cierta chica pelirosa. Además, si volvía a fallar, Splendon't no solo iba a sermonearle con como debe actuar un héroe, sino que también le entrenaría duramente y… ¡Él no necesitaba eso! ¡Ya era un superhéroe con renombre! Sin embargo, mientras volaba con el sujeto, varias preguntas comenzaron a inundar su mente. Esperaba que el científico no fuera a la comisaria para tomarse la justicia por su mano, que hubieran atrapado al peliverde podría traer consigo unos cuantos problemas, como por ejemplo: Personas que quisieran golpearlo, … por las cosas que robo. Respirando profundamente intentando aliviar algo de estrés y dejar de darle vueltas a ese asunto. Ahora que estaban yendo a la comisaria, aprovecharía para preguntarle a Lumpy como logro arrestarlo y asegurarse de que en verdad fuera Shifty y no alguien haciéndose pasar por este.
La suave brisa mecía el final de la cinta de su antifaz y el pelaje de su cola de ardilla al mismo tiempo que divisaban finalmente la comisaria, no había volado muy rápido, o al menos no tanto como podía, pero si notaba como el peliazul se impacientaba. Podía escuchar claramente el latir de su corazón gracias a su oído super fino, pero también… ¿Qué era ese otro latido? Esperaba que no hubiera nadie ahogándose o atrapado. Mejor esperaría a que pidiera ayuda, no quería acabar en alguna situación incómoda.

No era alguien religioso, la ciencia era su amor y su fe, no obstante, en esa ocasión si estaba rezando dentro de él, rogando porque nada malo le pasara al mapache. Cada vez que recordaba como se llevaron al peliverde, mas le decía su cerebro que algo malo iba a pasar. Por suerte ya estaban llegando y de haber sido otras circunstancias, seguramente le habría pedido una foto a Splendid junto con su autógrafo. En cuanto sus pies tocaron suelo y fue liberado de aquel abrazo, no tardo en alejarse de su héroe favorito y entrar en el edificio. Su mirada ya buscaba de forma inconsciente y desesperada la silueta de Shifty, al mismo tiempo que iba a la recepción y no con una cara de buenos amigos. Sin embargo, en cuanto pregunto por él los gritos por su parte no tardaron en hacerse presente rompiendo toda celebración que había en ese lugar. Su ira y preocupación finalmente se habían desbordado y es que enterarse por la recepcionista de que no examinaron al ladrón, no le agrado en absoluto. Eso sin mencionar que como Lumpy aun estaba haciendo el papeleo del arresto, su abogado aun no pudo hacer nada ni si quiera pagar la fianza para poder sacarle de allí.

– ¡Sois todos una panda de incompetentes interesados! – Grito Sniffles volviendo a llamar la atención.

– Señor, por favor, cálmese. Es el procedi…–Hablo la recepcionista con voz dulce antes de ser interrumpida nuevamente.

– ¡Y UNA MIERDA! ¡¿Procedimientos?! ¡Mis huevos! – Contesto el científico señalando con su dedo índice a la recepcionista. – ¡Para empezar no revisasteis a Shifty a pesar de que tenia mala cara! ¡Segundo, cuando robaron las joyas del faraón, él estaba en mi casa conmigo! ¡¿Procedimientos?! ¡Dime cuantas cosas con procedimientos se acaban de saltar! –

Debido a todo aquel ajetreo y griterío, toda la celebración se silencio por completo. Todos los presentes miraban esa discusión en donde algunos se compadecían de la pobre muchacha. La chica estaba soportando al ser mas inteligente del mundo y al mismo tiempo lidiando con un gran alfa, Sniffles. Era obvio que esa batalla la tenia más que perdida y no lo decían porque esta fuera una beta. Pero no podían entender como alguien de gran prestigio estaba protegiendo e incluso defendiendo a un ser tan ruin y miserable como lo era Shifty. También lo más sorprendente era que Splendid había traído a ese sujeto. ¿Acaso el peliverde y él no eran enemigos? ¿Por qué estaba llevo a ese alfa allí? De entre toda la multitud se termino por acercar el alce, quien sacaba de altura varias cabezas con respecto a sus compañeros. Lumpy miraba con el ceño fruncido al científico y termino apoyando la mano sobre el hombro de este para que dejara a su compañera beta en paz. Además, el pestazo de las hormonas algas de Sniffles estaba cargando demasiado el ambiente. Y eso era algo que en una comisaría ni en ningún otro sitio público se podía permitir. Era una ley que se puso para proteger a los omegas e incluso a los betas de las posibles violaciones.

No podía creer que estuvieran tomándole por un idiota ¿Qué un besa insignificante no sabia quien era y estuviera tratándole como idiota? Para colmo esa odiosa mujer solo estaba farfullando cosas que ya había dicho. Su preocupación y enojo no hacían mas que aumentar, ¡Su ayudante podía estar gravemente enfermo! ¡Y él estaba perdiendo el tiempo con esa susodicha que no estaba mas que acabando con su paciencia! Sus orejas de oso hormiguero estaban empezando a echarse hacia atrás, a pesar de ser un alga y que controlaba bien su apariencia, en esa ocasión estaba perdiendo toda compostura, ¿Tan grande era su preocupación por Shifty? ¿O acaso era algo más que escapaba de su lógica? Ni si quiera la presencia de su héroe lograba calmarle, dejando que sus hormonas reinaran en el lugar sin ninguna preocupación de si algún omega entraba en celo. Pero pronto noto la presencia de Lumpy. Iba a tener que soportar la presencia de otro idiota descerebrado y su paciencia estaba llegando a su límite. Y aun así intentaba controlarse por el bien de Shifty, ya que meterse en una pelea no le beneficiaría en absoluto. Sus puños apretados ya incluso temblaban con levedad ante aquellos sentimientos que intentaba reprimir y controlar. La voz de Lumpy no tardo en hacerse presente, con una voz imponente y seria, ordenándole que parase, ¿Quería que parase? Pues solo acababa de empezar. Mirándole directamente y de forma desafiante con el ceño fruncido.

− ¡¿Qué paré?! ¡¿Y cuando parara vuestra incompetencia?! ¡He estado diciendo todo el rato que Shifty…! –

− ¡Él te engatuso, Sniffles! −Grito Lumpy. −Shifty es un ladrón, un estafador y muchas otras cosas peores. ¿No te das cuenta? ¡Uso su cuerpo de beta para seducirte y cayeras en sus redes! A él solo le interesa el dinero y robar. –

− ¿Qué?... – No podía estar creyendo lo que oía. − ¡¿Tú eres tonto o te entrenas?! ¡Shifty puede ser muchas cosas, pero nunca usaría su cuerpo! −Su enojo estaba incrementando ante esas suposiciones, o debería pensar que eran acusaciones en toda regla.

Su amigo estaba peor de lo que pensaba y esas palabras se lo confirmaban. − ¡Te lavo el cerebro, Sniffles! ¡Estoy seguro que no eres el primero ni el ultimo a quien le hace esto! –

− Chicos, ¿Podrían calmar…? – Intento hablar Splendid mientras levitaba a unos centímetros del suelo.

− ¡Shifty no es tan rastrero! ¡Él es orgulloso e inteligente! ¡Me ayudo a encontrar el error de la maquina! ¡Él es inocente! –

Apuntando con el dedo índice a Sniffles. − ¡Qué te esta engañando! ¡¿Cómo tengo que decírtelo?! ¡Todos aquí presentes hemos sufrido de sus robos, estafas y todo lo que puedas imaginar! ¡Seguro que incluso se acostó con muchos otros antes que tú! ¡Por que es una puta rata calle…! –

− ¡QUE OS CALLEIS DE UNA VEZ! – Grito Splendid imponiéndose y dándole igual si alguien se quedaba sordo.

Aquel grito pillo a muchos de sorpresa, pero Sniffles a ver a Splendid con los ojos cerrados sintió que algo pasaba, ¿Acaso alguien necesitaba ayuda? Con toda esa lluvia que cayo y las inundaciones no era de extrañar, pero igualmente algo dentro de él le decía que no era así.

Podía escuchar con más claridad aquellos jadeos constantes en un intento por respirar y un corazón latiendo con esfuerzo al mismo tiempo que sus orejas de ardilla se movían levemente. − ¿Abajo en las celdas solo esta Shifty o alguien más? –

− Solo esta Shifty, los demás fueron trasladados cuando el agua comenzó a colar… − Dijo la recepcionista antes de callar ante la mirada enojada de Sniffles.

Su mirada lo dijo todo al saber como acabaría la frase la beta, pensaba demandarlos. Pero ahora estaba más preocupado por su ayudante. − ¿Qué le pasa a Shifty? ¿Le pasa algo malo? –

Seguía manteniéndose serio, centrándose todo lo posible y pensar al mismo tiempo en que podían hacer. – No lo sé, jadea con fuerza y su corazón late extra… ¡Sniffles espera! – Vio como el científico salía corriendo dándole igual si empujaba a alguien en el proceso o no. − ¡Lumpy ves a por las llaves y baja inmediatamente! ¡Y que alguien llame al hospital! –

No espero a que su héroe favorito le dijera que le pasaba al mapache, con solo escuchar lo de sus jadeos ya sabia que algo iba terriblemente mal. La culpabilidad no tardo en invadirle, se sentía inmensamente culpable por haber permitido que se lo llevaran…debió darse cuenta del estado de su ayudante. Con cada paso que daba sentía como el mundo se le caía encima e incluso su corazón se comprimía como si se lo estuvieran estrujando en un puño. Abriéndose paso entre la multitud yendo directamente a las escaleras, las cuales casi saltaba de dos en dos los escalones. Sin embargo, al sentir como sus pies se sumergían en agua tras haber oído el típico chapoteo por pisarla, se quedo completamente quieto. Estaba confundido, "¿Agua?" Pensó Sniffles antes de poder reaccionar y buscar a Shifty con la mirada. Pero cuando lo encontró le sobrecogió lo que estaba viendo… El peliverde se encontraba tumbado encima de un banco con un brazo colgando por el borde. Podía apreciar el sudor en su rostro, al igual que era notable esas tiritonas que tenia al temblar su cuerpo. Aquel rostro pálido y con las mejillas sonrojadas a más no poder, daban a entender que la fiebre que padecía era demasiado alta. En su cabeza no hacia más que resonar aquella promesa que no pudo cumplir…Debió luchar más para salvarle de semejante injusticia…nunca se lo perdonaría si veía morir al mapache, aunque solo fuera una vez, porque por mucho que revivieran, ver morir a su ayudante, ver morir a Shifty…iba a ser doloroso.

− ¡SHIFTY! −Grito el nombre del ladrón mientras se abalanzaba contra las rejas. − ¡SHIFTY! −Nuevamente grito con todo el aire de sus pulmones, queriendo ver una reacción por parte del contrario, algo que le dijera que aun podía salvarlo.

Splendid al igual que el científico se paro al ver el agua, pero ante su grito desesperado no dudo en ir a ayudarlo. −Aparta. –

Espero a que Sniffles se apartara para así ponerse frente a los barrotes, los cuales tomo entre sus manos. Concentrándose en medir su fuerza, no debía pasarse o sino todo el edificio cedería ante ellos y eso era algo que quería evitar a toda costa. Pero ver así a su enemigo…se notaba que estaba sufriendo y luchando por respirar por culpa de la fiebre. Respiro profundamente intentando mantener la calma mientras que al mismo tiempo usaba su superfuerza. Poco a poco los barrotes de la celda comenzaron a ceder, aquellos segundos parecieron volverse en una eternidad. Odiaba ese tipo de situaciones, pero tampoco comprendía porque se sentía así con su enemigo…si se moría estaba seguro que seria como quitarse un gran peso de encima ¿Entonces por qué quería salvarlo? ¿Por qué no le agradaba ver como caía uno de los mayores ladrones de la ciudad? ¿Por qué se preocupaba por él? Finalmente, la puerta de la celda termino cediendo ante su fuerza y la aparto con suavidad para dejar que el científico pasara. También vio como llegaba Lumpy con las llaves, pero…un poco tarde ¿No?

− ¡Shifty! …Vamos despierta. – Volvió a hablar Sniffles mientras examinaba al muchacho. −Por favor…−Fue ahí cuando vio la herida de la pierna, temiéndose lo peor. −No puede ser…−

Quejándose con levedad cuando sintió que algo o alguien tocaba su pierna haciendo que se despertara un poco. Debía de estar alucinando porque delante de él estaba…− ¿Sni…ffles?... –

Al oír la voz del peliverde se acerco a su rostro para poder mirarle a los ojos. − ¡Shifty! ¿Puedes decirme que síntomas tienes? ¿O cuando te hiciste esa herida en tu pierna? ¿Fue cuando estábamos subiendo a la barca? ¿Te la hiciste bajo el agua? −

− Lo…siento…yo soy…−Hablo entre jadeos antes de volver a caer inconsciente arrastrado por la fiebre. Dejando que todo lentamente se volviera oscuro y negro.

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Notas de Shifty Braginski (Autor):

Finalmente, Sniffles ha llegado ante Shifty con la ayuda de nuestro héroe Splendid, pero…el mapache no se encuentra nada bien. ¿Podrán curarlo? ¿Qué trama el villano? ¿Qué es lo que ocurrirá a continuación? Todas estas preguntas las iremos respondiendo a lo largo de la historia.

Quiero aprovechar para agradecer a todas esas personas que a pesar de que no actualice con tanta frecuencia siguen aquí, esperando a leer mis historias. Y también agradecerles a todas esas personas que las comentan y me dejan su opinión. Estoy agradecido de tener a mi alrededor a gente como vosotros. Tengan un lindo día y si no es así, recordar que después de la tormenta siempre viene la calma.

Como he mencionado con anterioridad, no me pertenecen los personajes de Happy Tree Friends, pero si la historia que cree con ellos.
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