Hola a todos, aquí les traigo una nueva historia~ Espero que os guste, los personajes de Happy Tree Friends no me pertenecen, pero si la historia que cree con ellos. Aviso que los personajes están en versión humana con rasgos de animales. También informo que le he añadido omegaverse. Se agradecen comentarios y/o sugerencias.

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CAPITULO 11 La segunda prueba.

Los primeros rayos del sol se empezaban a colar por la ventana, acariciando el rostro del peliverde para así comenzar a despertarlo de su pequeño sueño. Parecía como si aquella terrible tormenta ya no existiera, únicamente dejando el amargo recuerdo de una lluvia que parecía no cesar hasta que todo acabara bajo el agua. Muchas calles, casas, sótanos,… habían sufrido con las inundaciones y las ráfagas de viento. Un inesperado olor a café había logrado llegar hasta la habitación, haciendo que se removiera en la cama con pereza sin querer levantarse. Todo su cuerpo se sentía agotado, pero al mismo tiempo sentía un bienestar que hacía mucho tiempo que no sentía. Por suerte ese calor interno había desaparecido, pero ante ese recuerdo termino por levantarse sobresaltado. ¿De verdad lo había hecho con Sniffles? El dolor en su cadera se lo estaba confirmando. Sus mejillas no tardaron en volverse completamente rojas al mismo tiempo que sus orejas de mapache se agachaban, casi escondiéndose en su cabello verdoso. Su cerebro en ese instante le estaba haciendo recordar cada acaricia, cada beso… Se quería ir de allí. Ya de solo estar en esa casa estaba poniendo en peligro al oso hormiguero…no quería eso, ni tampoco que este se volviera la diana perfecta para los mafiosos o para ese desgraciado que retaba a "King of criminals".

− Un ladrón no puede tener el lujo de amar…−

Diciéndose esas palabras así mismo. Esa era la vida que le había tocado vivir y se negaba rotundamente a cambiar por el científico loco. Termino tumbándose de nuevo, hundiendo el rostro en la enorme y cómoda almohada. A su nariz llego el olor de aquel peculiar aroma que poseía el peliazul. Sentía como su cuerpo se estremecía con levedad, como su corazón latía de forma cálida. No pudo evitar sonreír de forma tonta y enamorado. Pero aquello pronto cambio cuando unos gritos provenientes de la planta baja se hacían presentes. ¿Qué demonios estaba pasando? ¿Sniffles estaba alzándole la voz a alguien? No lograba entender claramente que estaba diciendo, pero si juraría haber escuchado las palabras "Mal nacido" "Cabrón" Sin más demora y movido por la curiosidad, tomo su ropa para vestirse todo lo rápido que su cadera le permitió. Aun su pierna no estaba recuperada del todo por lo que se vio obligado a usar de nuevo esas malditas muletas. A medida que descendía por las escaleras, más alto se escuchaban aquellos gritos y más claros se volvían.

− ¡Me niego rotundamente! ¡Shifty es mi paciente! –Grito Sniffles desde el laboratorio. − ¡¿Y qué demonios han estado haciendo los guardias del museo?!¡¿Cómo permiten que entre ese criminal?! –

Le estaba dando rabia toda aquella situación, parecía que esos incompetentes no tuvieron bastante arrestando a Shifty en sus pésimas condiciones de salud, sino que ahora tenían el descaro de solicitar su ayuda. A los superhéroes de la ciudad siempre los idolatro, era un fan de ellos, pero que estuvieran pidiéndole eso…No podía aceptarlo. Lo había prometido. Sobándose el puente de la nariz con sus dedos intentándose calmar todo cuanto le era posible. Seguramente su ayudante ya le habría escuchado y rezaba porque no se hubiera levantado, ni si quiera le había dado tiempo a llevarle el desayuno a la cama. No tenía que haber contestado a esa videollamada. Alzo la mano haciendo el gesto de "stop" con el fin de que los héroes se callaran unos segundos. Si seguían hablándole, terminaría por decir cosas que luego se arrepentiría. Además… ¡Splendid le había llamado! Siempre soñó con que algo así pasara. Pero le daba rabia que fuera en esas circunstancias.

En silencio observaba tras una rendija de la puerta aquella conversación que estaban teniendo los héroes con el científico. No comprendía muy bien que era lo que estaba pasando, pero sin duda alguna, algo gordo había pasado si lograron enfadar al científico y estaban llamándolo de propio. Rezaba porque no hubieran robado la máquina del control climático. ¡No quería vivir en una ciudad con calles inundadas como Venecia! ¿Eran conscientes de lo difícil que sería robar en una ciudad así? Pero todos esos pensamientos quedaron al margen, cuando sus ojos verdosos se posaron en el rostro del peliazul. Se notaba a kilómetros que estaba teniendo una dura lucha interna. Respirando profundamente para luego soltar todo ese aire en un suspiro. No podía pedirle más... no podía permitir que fuera esa "diana". Armándose de valor cuando de nuevo Splendon't llamó de nuevo al científico. No dudo en interrumpirles, abriendo la puerta con un rostro serio y usando aún un poco las muletas. Su mirada no se desvío ni un segundo de aquel científico atormentado que se encontraba delante de él. Sus miradas se cruzaron, podía ver la preocupación reflejada tras los cristales de las gafas.

– ¿Qué es lo que está pasando? – Preguntando con seriedad girando su cabeza para ver ahora si esa videollamada y tomar participación.

Fulmino con la mirada a los héroes con el único fin de que no le contarán nada.

– "¡Shifty! ¿Cómo te encuentras? Sniffles nos ha dicho que aún sigues con la herida pero ya la infección a remitido."– Habló Splendid ignorando toda indirecta y sonriendo ampliamente.

Pudo apreciar como el pelirrojo desviaba la mirada sin querer saber nada. – ¿Qué queréis? Porque tanta amabilidad de los héroes hacia un humilde ladrón, es porque necesitáis algo ¿O me equivoco? – Hablando con malicie y mostrando sus dientes en una sonrisa ladina.

– ¡No quieren nada! –Dijo Sniffles sin dejarles hablar con el único fin de impedir que contaran lo ocurrido. El mapache aun debía recuperarse.

El héroe azulado busco apoyo en la mirada de su compañero pelirrojo, pero solo encontró a alguien que no tenía intención alguna de involucrarse.

Acercándose al científico para apoyarse en este y hacer que le mirase a los ojos. – Necesito saberlo, si le ha pasado algo a Lifty, yo…. –

– "Él está bien, no es nada de tu hermano." – Hablo Splendid con toda su buena intención de calmar al mapache.

– Si eso es así, entonces es porque ese cerdo ha hecho su movimiento, ¿No? –La mirada de los demás, confirmaron sus sospechas, sobre todo la del científico que no se atrevió a mirarle a los ojos. – Ya has visto de lo que ha sido capaz, Sniffles. Si no le paramos, muchos se verán afectados. –

Suspiro pesadamente terminando por ceder a la petición del mapache. –Está bien…Splendid, Splendon't, nos vemos frente al museo en un par de horas. –

Ambos superhéroes se habían despedido antes de apagar la pantalla del ordenador e interrumpir la videollamada. El peliazul se sentía ya derrotado por la situación. A pesar de intentar proteger a Shifty, había sido incapaz de lograrlo. No quería que nada malo le pasara, no después de por todo lo que había pasado por ayudarle. Tal vez estaba actuando como un alfa protegiendo a su omega. ¡Y no lo negaría! Pero aquello era una promesa que se hizo mucho antes de saber a la clase que pertenecía el contrario. Respiro profundamente intentando armarse de paciencia y calma para explicarle todo al ladrón. Iba a ser una hora muy larga. Pero primero el contrario debería terminar de arreglarse. Ya en el camino hacia el museo le contaría todo con detalles, porque lo que había ocurrido era algo inusual para un ladrón. Tras unos minutos se subieron en su coche que les permitiría llegar sin mucha dificultad o eso era al menos lo que también esperaba. Que los héroes hubieran hecho su parte y les facilitaran el camino para llegar sanos y salvos, sin tener que pasar por zonas inundadas.

El bullicio de los periodistas cada vez se escuchaba más a medida que se acercaban al museo. La noticia de que las joyas del faraón habían sido devueltas había opacado las demás noticias que hablaban sobre la recuperación de la ciudad de ese diluvio. No le gustaba estar rodeado de tanta gente cuando no podía defenderse y se veía tan débil. Aun se veía obligado a usar las muletas para que los puntos terminaran de cerrar la herida. Eso sin mencionar que ver a Splendid parado enfrente de la puerta del museo, pareciendo que estaba dando una rueda de prensa, le irritaba aun más. Llevaban muchos años siendo enemigos, era normal que ya se sintiera así ante su presencia aunque estuvieran en una especie de tregua. La policía también estaba allí, impidiendo que los periodistas entraran o se acercaran al superhéroe. Ahora comprendía un poco más la situación a la que se estaban enfrentando. Sniffles le había explicado en lo que duro el trayecto que el malhechor devolvió las joyas del faraón, pero al mismo tiempo preparo algo que solo el "King of criminals" podía superar.
En cuanto el coche finalmente se detuvo, varios agentes de policía tuvieron que intervenir para impedir que se abalanzarán sobre la puerta del coche obstaculizándoles el salir. Al parecer su llegada también sorprendió a los medios de comunicación. Había llegado la hora de la verdad, ver que reto había preparado ese desgraciado. Sin embargo, antes de bajar tras que la puerta fuera abierta por Splendid, algo le detuvo. Había sido el propio Sniffles que le sujetaba de la muñeca impidiéndole bajar. El silencio pareció reinar para ellos dos. Un momento en donde sus miradas se cruzaron, notándose la preocupación del contrario. No hacían falta las palabras, sabía perfectamente que pensaba o que quería decirle. Esa mirada ya la vio muchas otras veces reflejada en el rostro de Lifty. Dándole una suave y compasiva sonrisa, un rostro calmado, para que supiera que todo iba a estar bien. No tenia porque preocuparse, lo tenía todo bajo control. Y aquella pequeña táctica que usaba con su hermano gemelo, también pareció funcionar en el científico porque le libero de aquel pequeño agarre. Estaba dispuesto a salir mas le dio una pequeña mirada, antes de tomar la mano de Splendid, el cual le ayudo a salir y le dio las dichosas muletas.

Al ver que finalmente el ladrón salía no dudo en ayudarle, además así todos los habitantes de la ciudad, incluida la prensa verían que Shifty estaba cooperando con ellos. Aunque desgraciadamente eso no le eximia de sus robos y mucho menos del odio de la gente. Sin embargo, parecían estar todos demasiado conmocionados y con muchas preguntas, que no le hicieron nada al ladrón. A excepción de que intentaban obtener respuestas y acercarse todo lo posible a pesar de estar la policía acordonando la zona. Ayudo a Shifty a subir las escaleras tomándole en brazos, ganándose así una mirada que si fuera capaz de matar, ya habría perecido. Pasando al interior del museo, sobrevolando sin llegar a posar los pies en el suelo. El tema era serio e intentaba guiar al contrario por esos enormes pasillos que guardaban tesoros históricos, además notaba como Splendon't no les quitaba ojo de encima.

– Es aquí cerca, en la exposición de los…–Hablo Splendid antes de ser interrumpido.

– Faraones. Lo sabemos. Ese desgraciado le tendió una trampa a Shifty. Parece tener una fijación por las cosas egipcias. –Dijo Sniffles tras alcanzarles e ir al lado del peliverde para brindarle su apoyo y protección. –Aunque… ¿Por qué devolver la joya? ¿No sería más lógico retar a "King of criminals" a robar o cometer delitos? – Quedándose pensativo intentando hallar alguna respuesta.

– Es un idiota, que espero que violen cuando acabe en la cárcel. – Respondió el pelirrojo con caras de pocos amigos y sobrevolándoles.

– ¡SPLENDON'T! –Grito Splendid para llamar la atención de su igual. – No digas esas cosas, somos hero… ¡¿Qué ves de gracioso, Shifty?! –

La risa del mapache no tardo en aparecer por esa situación. Rompiendo con la seriedad del momento y ganándose la mirada de los dos peliazules. – Perdón, perdón. Pero es gracioso que Splendon't lo haya dicho tan natural si nunca ha estado en prisión, además que si pasa eso. –

– ¡Eso sigue sin ser gracioso! – Se quejo el superhéroe azul, alarmado y preocupado. – ¡¿Y tú no le vas a decir nada?! – Mirando a Sniffles para que le apoyara en eso.

Mirando a su ídolo con seriedad, sabía que Shifty al ser ladrón era algo… ¿Especial? Bueno, aunque para él ya lo era, porque era un omega tardío y criado como beta. – No sé que quie…–

– Al fin llegáis. –

– ¡¿TÚ?! ¡¿QUÉ HACES AQUÍ, DESGRACIADO?! –Estallo el científico en ira al ver a Lumpy en la escena del crimen.

– Soy policía, Sniffles. Te creía más listo, porque llevo el uniforme. – Comentándolo ignorando por completo el malestar del contrario.

Iba a golpearle la cara a ese descerebrado por ser tan cabrón pero Splendid le sujetaba de los brazos apresándole. – ¡Tenían que haberte echado! ¡Por tu culpa Shifty por po…!–

– Hey, Sherlock…tranquilo. –Dijo Shifty calmando de golpe al científico al llamarlo.

Estaba sorprendido porque el peliverde pudiera tomarse así de bien, el trato que recibió por culpa de Lumpy. Además que al estar enfermo lo que debían de haber hecho era llevarle al hospital, no al calabozo de la comisaria. Seguía estando muy molesto, pero entre que sus ídolos estaba ahí, y el propio Shifty le pidió calma…tuvo que aguantarse. Respirando profundamente resignado a soportar la presencia de Lumpy. Su explicación de lo ocurrido podía resumirse con: "Los guardias se despertaron, vieron las joyas del faraón devueltas. Uno intento tomarlas y acabo muerto en decenas de pedazos." Al ser un genio sabía perfectamente, que habían manipulado los rayos de luz roja que suelen activar una alarma una vez se tocan. Pero en esta ocasión ahora eran capaces de partirte en dos si los tocabas. ¿A qué clase de psicópata se estaban enfrentando?

La sala estaba ambientada en el antiguo Egipto, como si fuera el interior de un palacio o templo y se encontraba al fondo una especie de sala de trono tras pasar por un pasillo donde enormes estatuas de diferentes dioses estaban a lo largo. Las paredes estaban decoradas con diferentes jeroglíficos, diferentes situaciones que se vivieron en el pasado. Obviamente había diferentes reliquias a los laterales de ese pasillo central, incluso ahí había alguna que otra decoración expuesta. Que para mala suerte, también acabaron ahí atrapadas por culpa de ese sistema de seguridad que ahora era una trampa mortal.

Fueron directos a ver aquel pobre agente que pereció, pero gracias a la maldición que había en la ciudad, seguramente en el alba del mañana despertaría como si todo aquello hubiera sido solo un mal sueño. Los policías junto con Lumpy, intentaban dar una explicación de lo ocurrido, de lo que habían descubierto y el mensaje que dejo aquel desgraciado. Pero que era demasiado peligroso para cualquier habitante de la ciudad. NADIE poseía una flexibilidad como la que se requería en ese momento. Además… ¡También se movían! Nadie era capaz de guardar en su memoria el movimiento de cada uno de los láseres, su frecuencia,…era imposible. Por lo que buscaban la manera de desactivar ese mecanismo. Pero era de alta seguridad y esperaban que Sniffles lo desactivara, ya que dudaban que de verdad ese desgraciado hubiera recalibrado los laser para que rompieran las antigüedades de gran valor si lo desactivaban… ¿Verdad?

– ¡No creo que sea buena idea apagarlos, si existe esa posibilidad, idiota! –Grito Sniffles negándose rotundamente a apagarlos si podía ocurrir algo así.

– ¿Y si se lo pedimos a Shifty? Él es muy bueno en es…–Dijo Splendid antes de ser interrumpido y que le mirasen mal.

– ¡¿Estas tonto?! Él es un desastre como ladrón. –Se quejo Splendon't ante esa absurda idea.

Lumpy coincidía con el héroe al igual que muchos de los policías presentes.

Miraba muy mal a todos por tratar así al mapache cuando se encontraba presente. No iba a tolerar más de eso, cuando ellos mismos les llamaron para pedirles ayuda y eso incluía al ladrón.-Shifty, vámonos. Que tengan buen…. ¡SHIFTY! ¡Ni se te ocurra!–

Mientras todos seguían discutiendo por algo sin sentido, decidió acercarse al límite de seguridad antes de entrar a la prueba. No tardo mucho en localizar las cámaras, seguramente estaban pinchadas para retransmitirlo a los barrios bajos ó a los más influyentes de ese lugar. O tal y como había dicho Lumpy, para saber si intentaban desactivarlas para volver activarlas y esta vez que nada pudiera salvarse. Mirando con suma atención, moviendo su pie, dando leves golpes al suelo. Estaba aprendiéndose el ritmo de cada uno de esos láseres. Podía escuchar incluso el mecanismo con sus orejas de mapache, las cuales se mantenían erguidas y moviéndose únicamente cuando un laser lo hacía. Odiaba esas cosas, prefería mil veces hacer otro tipo de plan o usar la kriptonut para entrar y salir a su antojo sin preocuparse por el héroe. Dejo caer las muletas, antes de hacer crujir sus hombros. Estaba algo oxidado y no sabía si su pierna aguantaría pero debían superar la prueba para que esa tontería acabase. A fin de cuentas, cualquiera podía retar a "King of criminals" y cualquiera podía tomar el reto para ser un nuevo retador. Respirando profundamente, ignorando que Sniffles estaba acercándose corriendo para detenerle. Pero no había vuelta atrás. Cerró los ojos unos breves segundos antes de abrirlos de nuevo y en esta ocasión lanzarse directamente.

No veía necesario intervenir, porque como enemigo del mapache, sabía que este no cometería semejante locura. Seguro que solo se estaba tirando un farol, ¿Verdad?... Sin embargo, al ver esa pose, esa concentración ¿De verdad iba hacerlo? ¡¿Acaso estaba demente?! Intento ir tras él pero ni con su super velocidad pudo detenerlo. Estuvo a unos escasos milímetros de agarrarle de la pierna, incluso juraría que rozo la tela del pantalón. No tuvo oportunidad por demorarse. Rápidamente se giro permaneciendo sobrevolando al lado del científico, que a los pocos segundos llego. Sus ojos celestes se abrieron mirando asombrado como el peliverde se movía. Era un espectáculo digno de ver, ¡Era como si bailara al son del ritmo de las luces rojas! Una agilidad única y que muchos villanos desearían tener. "Asombroso" Fue la palabra que logro articular ante esa vista. Y no era el único que tenia la boca abierta, viendo como Shifty, reptaba, se deslizaba, daba volteretas, giraba, saltaba… ¡¿Desde cuándo tenía tanta habilidad?! Costaba de creer que estuvieran viendo al mismo ladrón torpe que casi nunca lograba hacer un robo decente… Hubo un momento de tensión cuando casi pareció que se iba a caer, pero logro recuperar el equilibrio, apoyando su mano en el suelo, abriendo sus piernas completamente y darse un impulso. Colándose por encima de esas luces girando sobre sí mismo. Cayendo de pie sin haber perdido si quiera su sombrero y manteniendo una pose de… ¿Elegancia?... ¿Qué no era el hazme reír de todos los malhechores de la ciudad?

Estaba tan concentrado que nada mas importaba, fueron solo unos segundos pero parecieron minutos enteros. Antes de llegar a su objetivo, las joyas del faraón. Ya había superado lo peor, esa maldita trampa que ni si quiera le rozo una de esas molestas luces rojizas. Sin embargo, cuando subió la primera escalera hacia la vitrina donde estaban las joyas. Su pierna no lo soporto haciéndole caer y golpear aquel cristal que hizo saltar las alarmas, hacer que se cayeran las joyas de su expositor. Todo se volvió oscuro antes de escuchar por última vez aquella voz que le resultaba tan cálida y que hacía que su corazón se calmara a pesar de la situación.

–¡SHIFTY! –Grito Sniffles, siendo el ultimo sonido que logro escuchar el ladrón.

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Notas de Shifty Braginski (Autor):

Buenas, buenas, al final logre salir del bloqueo artístico que tenia, o más bien comienzo a salir de la depresión que me detectaron. Nuevamente recuerdo como me siento al escribir, las miles de historia que quiero plasmar con cada palabra. Aun tengo pensamientos negativos en los cuales yo mismo me auto saboteó, diciéndome que no valgo la pena ni como escritor, ni como nada. Pero sé que poco a poco podre volver a escribir y estar con ustedes.

Espero que les este gustando la historia, muchas gracias por leer.

Como he mencionado con anterioridad, no me pertenecen los personajes de Happy Tree Friends, pero si la historia que cree con ellos.
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