Hola de nuevo…perdón por la enorme tardanza, pero tuve una pequeña complicación con mi corazón lo que me tuvo muy enferma, pero ya estamos de vuelta actualizando la historia, gracias por los reviews y los seguidores de mi historia.
Los personajes de Sakura Card Captor no me pertenecen, la obra es original
Capitulo ocho
"La fiesta de Disfraces"
-Tomoyo, ¿en serio es necesario tomar fotografías de cada disfraz? – volví a preguntar por décima vez, llevaba más de 1 hora en su casa, había perdido la cuenta de cuantos disfraces ya me había probado, los cuales todos eran de mi talla y me calzaban a la perfección, pero Tomoyo no estaba convencida. Me había vestido de diabla, hada, Alicia, un disfraz con cascabeles, de ladrón, bruja, reina de corazones, vampira y la lista seguía.
- Sakurita bella, aun no doy con el disfraz perfecto para ti – se limitó a responder mientras volvía a enfocar la cámara para la siguiente foto.
- Tomoyo de verdad no es para tanto, me gustó el disfraz de bruja.
- ni hablar, ese te quedaba horrible, mi idea es que resaltes en la fiesta
- es precisamente todo lo contrario -refuté - quiero pasar lo más desapercibida, aun no entiendo como Akiho nos invitó… bueno en realidad Shaoran dijo que la invitación era para "él" y sus amigos.
- con mayor razón entonces, debes estar deslumbrante, no podemos dejar que "esa" te menosprecie – dijo risueña
Me acerque a la pila de disfraces y tome la bolsa con el siguiente, al momento de abrir el cierre vi que tenía unas hermosas alas traslucidas, vaya sí que era precioso, lo fui sacando poco a poco y me di cuenta de que era un disfraz de "Ángel", el vestido era blanco y tenía detalles de lentejuelas en el corse, realmente era muy lindo para ser un disfraz.
Lo tomé y me dirigí al biombo que me daba un poco de privacidad, mientras Tomoyo se encargada de ordenar los disfraces que había desechado.
- Por cierto, ¿de qué te vas a disfrazar? – pregunte mientras me quitaba la falda
- Ghostface
- ¿es en serio? – pregunte atónita mientras salía detrás del biombo.
- si es mejor andar enmascarada, así no tengo encuentros con algunos "indeseables" – respondió Tomoyo mientras se levantaba para mirarme.
- Oh! ¡Por Dios!, ¡Sakurita te vez divina!…definitivamente ES el disfraz, te pondré un maquillaje suave y te pondré un lazo precioso en tu cabello – empezó a desvariar Tomoyo, con algo de recelo me acerqué al espejo de cuerpo completo de la habitación, y no pude evitar abrir la boca del asombro. El vestido me calzaba a la perfección, sin estar con maquillaje ni nada, las alas me daban una imagen etérea, si, me veía muy bonita, no iba a negarlo, mi corto cabello dejaba a la vista mi cuello y el escote del vestido donde tenía una transparencia.
- Muy bien, déjame fotografiarte para la prosperidad, así el día de mañana cuando seas una famosa modelo, podre decir con orgullo que yo te descubrí – dijo Tomoyo, mientras me apuntaba con su cámara y me pedía que me pusiera en diferentes poses.
Fue una grata sorpresa para mis padres verme con el cabello corto, mentí un poco diciéndoles que había decido cortarlo por las clases de natación, me molestaba mucho acomodarlo en el gorro, lo cual era una verdad a medias, siempre tenía problemas para ajustarlo. Mi madre solo me miró y me dijo lo hermosa que me veía, pero no dijo nada más, sospecho que ella ya sabe la verdad.
Luego de la cena subí a mi habitación y volví a ponerme el vestido, aun no creía como me veía y estaba dudando del espejo de Tomoyo. Estaba por colocarme las alas cuando sentí unos golpes en la puerta, ¡rayos! No iba a tener tiempo para cambiarme así que resignada dije "adelante"
Mi madre ingreso a mi habitación y abrió mucho los ojos, luego una amplia sonrisa surco su rostro, se sentó en mi cama
- Te ves hermosa, hija, ¿es para la fiesta de disfraces? – preguntó
- ¿cómo lo sabes? – respondí bastante sorprendida
- Mañana iremos a cenar a casa de los Li, tenía la intención de por fin conocer a tu preciado amigo especial, pero su madre me dijo que tenía un compromiso contigo, algo de una fiesta de disfraces
Enrojecí por el comentario de mama, pero no dije una palabra, y volví a mirarme al espejo.
Mi mama se levantó lentamente y se colocó detrás de mí, por lo cual podía ver su rostro reflejado en el espejo, había perdido bastante peso y su piel cada día estaba más pálida.
- Nunca te avergüences de lo sientes, aun así, si no es correspondido
- no, mama te equivocas - replique
- hija, soy tu madre, mi deber es saber todo de ti, y te conozco más que a mí misma. Ni siquiera en el Tokio tenías amigos tan "especiales" Además la Sra. Li habla maravillas de su hijo.
Volví a enfocar mi vista en el espejo y repasé los detalles del hermoso vestido.
Mi mama viendo mi cambio de actitud cambio el tema.
- Tu vestido es precioso, debo imaginar que es obra de Tomoyo ¿cierto?
Asentí mientras acomodaba mi corto cabello. Sentí la mirada profunda de mi madre y sus manos se colocaron en mi hombro llamando mi atención.
- Sé porque lo hiciste – y no te juzgo, fue tu decisión, hija – mencionó mi madre mientras volvía a acariciar mi melena, luego me dio un fuerte abrazo aguantando a penas de las lágrimas.
- estas muy hermosa mi niña, te has convertido en una joven hermosa por dentro y por fuera, estoy muy orgullosa de ti, ojalá…. – pero no dijo nada más.
- gracias mama – respondí aguantándome las lágrimas.
- y ahora a lo que vine – dijo mi madre mientras sacaba de sus ropas su cámara fotográfica. Mi madre era peor que Tomoyo con el tema de las fotos.
Hizo señas con su mano, mientras venía el auto de sus padres alejarse para poder ir a la cena con los Li.
Subió a su cuarto y se coloco el disfraz, Tomoyo le había telefoneado que no alcanzaría a llegar a su casa por ella, por lo cual quedaron de acuerdo en juntarse en la entrada de la casa de Akiho, a Sakura le daba un poco de pena llegar sola a la fiesta donde sin duda no era bien recibida y solo estaba invitada por Shaoran.
Pensando en él se dio cuenta que no se habían comunicado desde la invitación, y tampoco sabia si era necesario alguna invitación en papel para poder entrar, esperaba que no fuera el caso, sino pasaría la peor vergüenza de su vida.
Se puso el vestido menos las alas, mientras esperaba el Uber que me llevaría, rápidamente me di cuenta de que Akiho venía de una familia acomodada, desde la ventana divisaba las hermosas mansiones y los bellos jardines, no pude dejar de recordar mi antigua casa en Tokio, pero no la echaba de menos, me encantaba nuestra casa en Tomoeda, era todo lo que necesitaba.
El Uber me indico que ya habíamos llegado, y no me equivoque, frente a mi estaba una hermosa mansión de ladrillos rojos y una gran fuente con ángeles dorados, si era demasiada ostentosa, en su mansión de Tokio el jardín estaba lleno de flores de todas las especies que su madre había plantado, era su pequeño paraíso, su propio jardín secreto, sonrió con nostalgia.
Estaba por colocarse las alas, cuando recibió una notificación en su celular, Tomoyo ya estaba cerca.
Se acerco un poco mas a la entrada, y comprobó que no había nadie solicitando entradas, vio a varios estudiantes del instituto con elaborados disfraces, mientras entraban a la fiesta – algunos de ellos la saludaron, otros pasaron de largo.
- ¿pero si no es una "polilla gigante" lo que ven mis ojos? – escucho la voz de Sharon.
Se iba a girar para decirle una pesadez, pero fue cuando escuchó la estridente risa de Akiho, al parecer había salido de casa a ver a sus invitados.
- jajajaja, tienes razón Shaoran, debí especificar que quería disfraces de calidad – seguía hablando Akiho, mientras un grupo de sus amigos se sumaban a las risas y tomaban fotografías de mi disfraz, me sentí tan ridícula y estaba conteniendo las lagrimas que se estaban juntando en mis ojos, que hice lo más tonto que podría hacer y me largue a correr calle abajo, mientras escuchaba las risas más estridentes aún.
Corrí y corrí, hasta que escuché que un vehículo se detenía frente a la plazoleta a la que había llegado, pero volví a correr mientras veía que el conductor que descendía del el, era Shaoran
- ¡Sakura, para! – escuche gritar a Shaoran. Reduje mi carrera, pero no me detuve, por lo cual me dio alcance y me detuvo tomándome del brazo.
- Sakura…te han dicho, que corres como un demonio – dijo
- Suéltame – le dije secamente
- Sakura, por favor, fue solo una broma – se disculpo
- claro, pero la humillada fui yo ¿verdad? – respondí mientras me soltaba bruscamente de su agarre.
Shaoran me abrazo posesivamente, mientras yo intentaba liberarme con todas mis fuerzas.
- Sakura, por favor, fue una tonta broma y nadie va a humillarte, ya nos encargamos de eso – Sakura, mírame, por favor
Shaoran me soltó poco a poco, y cuando se dio cuenta que no volvería a huir, sentí sus manos recorrer mis mejillas, limpiando las lágrimas que había derramado sin darme cuenta.
- ¿Nos? – logre preguntar
Shaoran puso sus dedos en mi mentón y me insto a levantar la vista.
- Daidoji llego justo cuando Akiho te estaba molestando, y vio como saliste despavorida, mientras les gritaba un montón de insultos al grupito de Akiho
- Yo no fui tan condescendiente con Akiho, y le grité un montón de cosas, que fueron registradas por tu amiga, prácticamente la humillé ante todos, entonces Daidoji le dijo que si no quería que el video con mi rechazo se viralizara en el instituto todos debían borrar las fotos y videos de esto – estás helada, ven acompáñame al auto.
Avanzamos a donde Shaoran había dejado el auto, este aún estaba encendido con la puerta abierta, me llevo al asiento del copiloto y abrió la puerta para mí, signo de caballerosidad, luego se monto y cerró la puerta, pensé que íbamos a volver a la fiesta, pero solo se giro y se quedó mirándome.
Paso unos minutos donde ninguno de los dos dijo nada, y ya me sentí intimidada por la mirada inquisitiva de él y no pude seguir sosteniéndole la mirada.
- oye… ¿volveremos a la fiesta? – pregunte no muy convencida en regresar a casa de Akiho. Shaoran no dijo nada, y soltando un suspiro me dijo:
- por cierto, te ves hermosa de hada – mientras se ruborizaba un poco, y luego de un carraspeo, puso en marcha el auto, sin decir nada más.
No pudo evitar sonreír a su comentario. Me di cuenta de que había tomado un camino diferente a la fiesta.
- Shaoran, ¿Dónde vamos?
- tengo hambre, ¿tú no?
- sí, pero…
Llegamos a un restaurante de pizzas que se veía de buena calidad, Shaoran estaciono y apago el motor mientras se giraba para seguir observándome.
- ¿vamos?
- estas loco, no voy a entrar ahí, vestida de hada
- tranquila te pasare mi capa para que te cubras
- a propósito ¿de que te va tu disfraz?
- soy el fantasma de la ópera – dijo guiñándome un ojo y mostrándome la máscara blanca que estaba en el asiento trasero.
No pude dejar de sorprenderme, le había hablado meses atrás que una de mis operas favoritas era "el Fantasma de la Ópera", pero nunca había tenido la oportunidad de verla en vivo.
- vamos Cristine, te ayudare a bajar. No me había dado cuenta de que me había metido al auto con alas y todo, y ya estaban estropeadas.
Shaoran dio la vuelta y cuando me hizo salir, se deshizo de las alas y me cubrió con su capa, titubeó un momento cuando me abrochaba la capa y sus ojos se desviaron por unos segundo a mi cuello, me removí nerviosa ya que sabía que había reparado en mi cicatriz
Luego me guio a la entrada del restaurante, cuando divise a Tomoyo con Eriol en una de las mesas, mientras no hacían señas para que nos acercáramos.
A penas estuve a su alcance, Tomoyo se lanzó a mis brazos, y ambas hablamos al mismo tiempo:
- perdóname, Sakura, debí llegar antes
- estropeé las alas del disfraz – le respondí
Ambas nos miramos un momento y estallamos en risas, mientras me acercaba a la mesa donde estaban los chicos, me percate que Tomoyo estaba con la túnica de Ghostface y Eriol era todo un príncipe…un momento, no se supone que Tomoyo odiaba a muerte a Eriol. Estaba por preguntarle a Tomoyo, pero ella se adelantó a mis pensamientos como siempre.
- Es una tregua, hicimos un alto al fuego, solo por ti – me sonrió.
Decir que lo pase mal o fue incomodo, sería una mentira, la amena conversación y la sabrosa pizza, hizo que poco a poco mi frustración y tristeza fuera eliminada de mi cuerpo, y me di cuenta que tenia amigos, verdaderos amigos, quienes no dudaron en salir de esa fiesta para acompañarme y estar conmigo, una calidez que no había sentido hace mucho y se instalo en mi corazón, claro que al girarme y observar de reojo a Shaoran, mi corazón dio un pequeño salto, aparte rápidamente la mirada, para que no se dieran cuenta, pero sabia que a Tomoyo no se le escaparía, mi madre tenía razón, debía empezar a aclarar mis sentimientos, pero estaba aterrada en pensar en una relación más allá de amistad con Shaoran, era un verdadero casanova, salía todas las semanas con la chica de turno, fue por eso que me di cuenta que sentía un cariño más allá de lo fraternal por él, a pesar de lo travieso que era y la mala fama que lo antedecía, me había dado cuenta que era un buen chico, y tenía muchos detalles conmigo, cuando me consoló cuando me entere del cáncer de mi mama, o cuando leyó el cuento a los niños, yo lo admiraba mucho, sabia que tenía miles de defecto igual que yo, pero me di cuenta que mis sentimientos por el habían cambiado cuando cada vez que nos contaba que saldría con una chica, sentía celos y rabia, pero lo disimulaba muy bien, sabía que para Shaoran era su amiga, el mismo me lo repetía, además de pedirme mi opinión sobre la chica de turno no ayudaba mucho, sabia que pedía por mi consejo, solo por la estupidez de mencionarlo cuando lo salve de Kaoru. Yo no estaba en el universo de chicas que podían salir con el ídolo del instituto, al menos tenia el consuelo de que al ser su amiga pasaba más tiempo con él.
La cena ya había terminado y Shaoran se ofreció a llevarme a casa, a Tomoyo la paso a buscar su limosina con sus guardaespaldas de costumbre. Seguimos la conversación junto a Eriol que iba en el asiento de atrás, porque se negó a que me dejaran relegada en el asiento trasero.
Llegué a casa y me di cuenta de que mis padres aun no llegaban, me despedí de ambos y entre a casa, estaba todo a oscuras, y al encender las luces, casi me llevo el susto de mi vida, mi hermano Touya estaba sentado en la oscuridad.
- Touya, casi me matas del susto, ¿qué haces en la oscuridad? – pregunté mientras depositaba las llaves en el recibidor y me quitaba la capa de Shaoran.
- ¿y ese vestido? – dijo mi hermano no contestando mi pregunta.
- vengo de una fiesta de disfraces – respondí – y no contestaste mi pregunta añadí, mientras me acercaba a sentarme frente a él.
- me dirás que pasa – volví a preguntar
Touya soltó un largo suspiro y por unos minutos no dijo nada.
- besé a Yukito – dijo al fin, pasando sus manos por su cabello desordenándolo más todavía
Yo estaba en shock, primero me había sorprendido y alegrado por Yukito, al fin su amor era correspondido, pero luego a ver el semblante de mi hermano, supe que algo andaba mal.
- yo tengo novia, soy heterosexual, y la verdad… no se que me pasó, ni siquiera el me respondió el beso, quedo tan sorprendido como yo…y…yo solo…
- hermano – dije, mientras me sentaba a su lado – ¿quieres contarme que paso?
Touya volvió a quedar en silencio, pensé que no me diría nada y que me dejaría con la palabra en la boca como siempre.
- Yo sé de tus sentimientos por Yukito, no soy tonto, y la verdad la idea de verte con él no me desagradaba – añadió mi hermano sorprendiéndome. Quizás porque sabía muy en el fondo que tus sentimientos no iban a ser correspondidos, llámalo intuición o puede que muy en el fondo ya sospechaba las preferencias amorosas de Yukito – termino
Yo lo deje continuar si agregar ningún comentario, aun procesaba la confesión de mi hermano, y lo bien que me conocía
- Cuando Yukito me confeso sus sentimientos, no te puedo negar que me sentí dolido, puesto que habíamos pasado mucho tiempo juntos y yo…hasta me había paseado en calzoncillos por el departamento, y el no fue sincero conmigo, pero luego de pensar y meditar todo, supe que debió ser difícil para él, estar a mi lado sin poder confesar sus sentimientos, por eso le dije que seguiríamos siendo amigos como si nada hubiese cambiado, pero la verdad es que no pude dejar de pensar en ello…ayer termine con Kaho, tú sabes que no me gustan las mentiras, tuve que decirle que yo no podía darle lo que ella quería, que siempre tendría en mi un amigo, pero ahora sentía por ella un cariño fraternal, ella se lo tomo muy mal, y me sentí la peor basura del mundo – termino de relatar mi hermano
- entiendo que es difícil para ti toda esta situación – le dije mientras tomaba una de sus manos
- pero aun no te cuento la peor parte, monstruo – dijo mi hermano haciendo que sonriera por el mote que siempre me decía, señal que se estaba relajando
- anoche luego del desastre con Kaho me fui a un bar y bebí mas de la cuenta, cuando llegue al departamento sentí que Yukito estaba en la ducha, espere unos minutos, porque quería hablar con él, no si el alcohol hizo de las suyas o ya no estaba en mis cinco sentidos, cuando sentí que la puerta se abría medí mal mi fuerza y termine chocando con él, Yukito estaba en toalla su cabello estaba mojado y se había sonrojado por la cercanía que teníamos, me quede mirándolo y sin pensar me incline y lo bese, el quedo en shock porque no hizo nada, ni siquiera me devolvió el beso, luego de disculpe y salí del departamento, no podía verlo a la cara, pase la noche en caso de un compañero pasando la resaca, y una vez sobrio vine a casa, necesitaba conversar con alguien, pero no con mis padres, sino contigo monstruo.
- ¿conmigo? – pregunto atónita
- si, eras una jovencita de 14 años, pero eres muy madura para tu edad, necesitaba tu consejo.
- hermano, no creo que mi consejo sirva de mucho, como sabes no tengo mucha…experiencia en temas amorosos, la primera que me confese fui rechazada, no creo que te sirva de mucho – repliqué
- lo sé, pero eres mi hermana y aunque jamás volveré a repetirlo, eres más sensata que yo, y ves el lado positivo a cualquier situación, aunque esta sea muy mala -¿Qué harías tú en mi lugar?
- creo que la pregunta más sensata sería ¿Qué harías tu Touya Kinomoto? – debes pensar y ser sincero contigo, ¿qué sientes por Yukito?, porque déjame decirte que por muy hermano que seas no dejare que lo lastimes – le respondí apuntándole con el dedo.
- Quiero harto a Yukito, pero estoy confundido, no quiero presionar las cosas, no se me gusta o no, ahora es todo tan confuso.
- Ahí tienes tu respuesta, se sincero con el y dile todo esto, tu confusión, tu miedo, el cariño que le tienes y el entenderá y estoy segura de que no te presionará a nada, debes ser sincero contigo mismo y con él.
Mi hermano se quedó mirándome un largo rato, y me regalo una brillante sonrisa.
- Eres increíble monstruo, gracias – dijo mi hermano mientras se paraba del sillón para dirigirse a la cocina - ¿tienes hambre?
- no, cené con mis amigos – respondí
- mmm y dentro de esos amigos esta el tal "Li" cierto – dijo serio.
- si, salí con Tomoyo, Eriol y Shaoran – respondí
- ese tal Li no me agrada, no me gusta cómo te mira – me dijo algo enigmático.
- ¿de qué hablas?, Shaoran no me mira diferente, soy una amiga.
- si, sensata y despistada
- ¡oye! – respondí enojada
No contesto nada mas y comenzó a sacar ingredientes para preparar una pizza, subí a quitarme el disfraz y con un sencillo chándal baje a ayudar a Touya, mientras jugábamos con la harina, llegaron mis padres, al parecer habían pasado una agradable cena con los Li, mi mama venia muy emocionada, algo me decía que mañana iba a tener una lista de las cualidades de Shaoran Li.
Listo, costo pero salió, como mencioné en el encabezado estuve muy complicada de salud, mi corazón tuvo que ser intervenido dos veces, pero afortunadamente estoy bien, lidiando con algunas complicaciones, pero de a poco recuperándome, tenía el capítulo a la mitad, y luego de editarlo varias veces, quedo como quería transmitir tanto los sentimientos de Sakura y deje un apartado de la historia de Yukito y Touya.
Nos Leemos
Saludos,
Lily
