Sus ojos demostraban el vacío de su alma, ya no tenía nada más que demostrar, sus ojos ya no podían derramas lágrimas, su pecho ya no dolía, su cuerpo no sentía aquella lluvia fría que recorría su cuerpo.

-Hina, ven conmigo- Sasuke, la voz de su mejor amigo, se escuchaba tan lejana. No sintió cuando su mano cálida tomaba la suya para dirigirla hacía él, no sentía su cuerpo cubrir el de ella. Solamente el sonido de sus llanos podían entrar en su cabeza. -lo lamento, lamento no poder proteger tu sonrisa, lamento ser un inútil y no haber ayudado a tu familia, Hina, mírame, yo sigo aquí, no estás sola.

-mi corazón está vacío Sasuke, ¿acaso voy a morir?- su garganta caló cuando pronunció esas palabras, el nudo en sus garganta parecía no querer desaparecer.

-calla, no digas eso, estarás bien porque yo estoy contigo- la abrazaba con fuerza, quería hacerla sentir segura en sus brazos, aun cuando parecía una tarea imposible.

-Pero tú te casarás con Sakura-San... ve con ella, te está esperando- lo apartó con las pocas fuerzas que le quedaban. -tú, a diferencia de mí, estás lleno, tú corazón está lleno por el amor que ella y tu futuro bebé te ofrecen. Por favor, ve con ella- por fin pudo apartarlo, con una sonrisa vacía se alejó lentamente.

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-¡Sasuke!- abrió los ojos con fuerza, su respiración era agitada. Le costaba respirar por la presión en su pecho.

-Sakura- la miró, se veía preocupada al verlo en ese estado.

-¿Estás bien?- se acercó más a él. Tratando de tranquilizarlo.

-Si, tranquila, es solo... que tuve una pesadilla.

-otra vez de ella, Sasuke, estoy harta de que siempre sea ella, la que causa esas pesadillas ¿hasta cuándo va a ocurrir esto? Sarada está preocupada por tí. Yo estoy preocupada por tí y estoy segura de que si tú madre estuviera viva también lo estaría.

-Deja de mencionar a mi madre Sakura- enfadado salió de la cama y entró a la ducha.

Ese recuerdo sobre Hinata nunca dejaba de atormentarlo. Desde aquella vez no volvió a verla, los primeros seis meses siquiera la buscó. Fue después cuando intentó hacerlo y no tuvo éxito, hasta la actualidad. Quería encontrarla, pedirle perdón por haberla abandonado. Si no hubiera sido porque Sakura estaba dando a luz se hubiera quedado con ella y no la hubiera abandonado. Ahorita estuviera a salvó con él. Pero parecía como si la tierra la hubiera escondido.

Frustrado salió hacia su empresa, era la única forma que podía aminorar los sentimientos que tenía.

-¡Teme!- Naruto, su mejor amigo, entró hacia su despacho como siempre. -hoy habrá una fiesta de sociedad, entre los socios y empresarios de todo Japón, los más influyentes, podríamos buscar más socios y hacer crecer nuestras empresas.

-paso- denegó la idea.

-Pero Sasuke, es una buena oportunidad, nuestras empresas van a crecer y seremos los más ricos

-Eso no sirve de nada Naruto.

Siguió sumergido en los papeles que tenía en frente.

-Está bien, sólo acompáñame, hay nuevos empresarios, me gustaría ver cómo se desarrollan y así poder obtener ganancias ¿qué dices?.

-hmp, probablemente.

Naruto salió corriendo alegre. Despidiéndose con un movimiento de manos.

La noche había llegado, le avisó a Sakura sobre la fiesta, obviamente quiso asistir con él pero se negó rotundamente. No quería tenerla celandolo a cada oportunidad que tenía.

Ambos amigos llegaron, el lugar era demasiado extravagante, había algunos conocidos a los que saludaban, la mayoría eran desconocidos pero igual aprovechaban para presentarse.

Sasuke estaba un poco fastidiado. Las parejas de los demás no paraban de insinuarse. Le parecía repugnante.

-A todo esto Naruto, ¿Quienes son los anfitriones?- Sasuke pensaba que era una fiesta muy bien organizada. Tal vez pediría consejos sobre eso.

-¡oh!, es un empresario nuevo llamado Toneri Otsusuki, según los medios es un empresario demasiado millonario, realizó está fiesta con el fin de buscar empresas para financiar.

-hmp- observó alrededor, se detuvo ante una presencia, era una chica, que desprendía elegancia al caminar, su cabello negro azulino corto y lacio enmarcaba su rostro, su rostro muy similar al de ella. Su caminar, su silueta, su piel, todo era muy similar al de ella. Quería seguir viéndola, pero se perdió entre la multitud que se agrupaba en un solo punto.

-Agradezco que nos acompañen está noche, me complace informar que mi esposa- señaló a alguien a su lado y esa misma mujer se acercó -Hinata Otsusuki, es la persona que me motivó a salir adelante. Es la persona por la que todos estamos aquí reunidos. Somos la empresa Otsusuki, una de las más importantes del país, nos veremos honrados al tenerlos como socios. Bienvenidos.

Sasuke no podía creerlo, Hinata estaba ahí. Su Hinata, se veía demasiado diferente, ya no era esa chica de hace seis años. Ahora era una verdadera mujer. Sentía su pecho presionarse y al mismo tiempo estaba colérico, ella estaba casada con ese tipo, no podía ser, ¿qué había pasado en ese tiempo? ¿Qué pasó con ella después de desaparecer?.

La estuvo observando todo el tiempo, quería acercarse, hablarle, pedirle que le dé explicaciones. Quería abrazarla. Que lo recordara.

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-Hinata- La detuvo cuando su esposo la dejó sola, después de decirle a Naruto que lo entretuviera. Ella lo miró confundida.

-¿lo conozco?- no supo que decir. Se quedó sin palabras, ¿no lo recordaba? ¿o quería evitarlo?

-Soy Sasuke, Sasuke Uchiha- intentó con desesperación que lo recordara, pero no lo hizo. Al parecer ella no sabía absolutamente nada de él.

-Lo lamento, pero no recuerdo haberlo visto o conocido antes, si me permite debo ir con mi espo...

-¡No!- le alzó la voz intentando detener su camino -por favor Hinata, perdóname, sé que fui un idiota estúpido al no estar contigo después de eso, pero yo... - no pudo terminar, Toneri llegó con Naruto después de escuchar el grito de Sasuke. Ambos vieron a Hinata incómoda y se acercaron.

-¿Todo bien?- Naruto preguntó primero.

-Aléjate de mi esposa, no permito que le alces la voz- Toneri puso detrás de el a Hinata y veía amenazante a Sasuke.

Sasuke también lo miró de la misma forma. No le gustaba como Toneri marcaba su propiedad ante Hinata. No, él la defendía.

-Sasuke, vamos, no es el momento- Naruto intentó llevárselo de ahí. Sabía que se armaría un escándalo así que era mejor llevárselo.

-Lo siento Namikaze-San, pero prefiero que se marchen, no puedo permitir que sigan incomodando a mi esposa.

-Tengo que hablar con ella por favor.- Sasuke le pidió. Quería hacerla recordar.

-Lo siento Uchiha-san, pero tal vez después yo pueda proporcionarle la información que desea- se dió la vuelta y le dió un beso en la frente a Hinata, la tomó de la mano entrelazando sus dedos y se marcharon.

Sasuke estaba más que molesto, no podía asimilar lo que había pasado. Eran demasiadas emociones.

Despertó en el departamento de Naruto, después de la fiesta se fue a tomar con Naruto y no quiso regresar a su casa.

Recibió un mensaje donde había una dirección. Supo de inmediato que era Toneri, salió de ahí y se dirigió al lugar.

Llegó a una cafetería, se veía sencilla, pero privada, al menos adecuada para lo que tenían que hablar.

-Buen día señor Uchiha- Toneri saco a relucir lo bien que había sido educado.

-¿Que tienes que contarme Otsusuki?- Sasuke no tenía tiempo, quería saber ya que había pasado.

-Bien, iré al grano. No quiero que se acerque a mi esposa, Hinata decidió no volver a recordarlo.- Sasuke no estaba entendiendo nada -Ella llegó a mí hace seis años, bueno, en realidad nos encontramos. Ella... estaba recostada en un callejón, tenía una botella rota en sus manos, con ella comenzó a cortar sus venas, su mirada estaba vacía, no tenía brillo, su cara estaba maltratada, tenía enfermedades respiratorias, en cuanto la ví de esa manera supe que estaba a punto de quitarse la vida. Yo... tomé su muñeca, le quité la botella y tomé su rostro, hice que me viera, ella me dió una sonrisa. Fue lo que hizo que mi vida se llenara de esperanza nuevamente. La llevé a casa, dónde no había nadie, yo iba de camino hacía el puente más cercano, pues según mis planes de esa forma terminaría mi vida. Pero al encontrarla mis planes cambiaron drásticamente- una pequeña sonrisa salió de sus labios, sus ojos estaban cristalinos, pues ese recuerdo le costaba mantener la seriedad -en cuanto la metí a la ducha, note que su cuerpo estaba lleno de marcas, tenía miedo de que la tocara. Nisiquiera yo sé cuántas veces fue abusada al estar vagando por las calles.

Sasuke no pudo evitarlo, varias lágrimas salieron de sus ojos. No podía evitar pensar por el daño había pasado.

-Le expliqué que yo no le haría daño, al poco tiempo ella colapsó, tuvo fiebre, cuando llamé al doctor me dijo que tenía neumonía, afortunadamente con el antibiótico y otros medicamentos pudo salir de eso, también me dijo que afortunadamente no tenía alguna otra enfermedad. Con el tiempo Hinata me contó lo que había pasado. Su historia, ya sabes, estuvo presenciando constantemente la muerte de sus seres queridos, eso no puedes superarlo nunca, vives con ese dolor, pero aprendes a controlarlo.

Ella nunca me dijo el nombre de la persona que amaba, supongo que eres tú, no porque no quisiera decirmelo, sino que no lo recuerda, no recuerda mucho de su pasado ¿sabes?, ella nisiquiera sabe lo que le pasó después de la pérdida de su padre. La última persona que amaba. Así que por favor Uchiha-san, déjeme a mí llenar su vacío como lo he hecho hasta ahora.

Sasuke pudo controlar sus lágrimas, pero tenía ese nudo en la garganta, quería gritar, golpear todo.

-Espero que llenes ese vacío, ella se merece todo lo bueno de esta vida.

Toneri solo asintió, se había quedado con unal sabor de boca después de contar eso. Sabía bien lo que tenía que hacer con Hinata, él se encargaría de que ella fuera felíz todo el tiempo.

Se levantó y salió de ahí, había dejado a su esposa sola en la cama, quería regresar a sus brazos lo más pronto posible.