Algo completamente inesperado.
Hola, yo de nuevo.
Esta si que no se la esperaban ¿no? ni si quiera yo podía creerlo y aquí está, un nuevo capitulo y yo, un dúo inesperado para todos.
Lo sé y no se atrevan a negarlo.
Bueno, para explicar el extraño suceso de publicación de un capitulo, estrictamente hablando, fue por dos razones. La primera fue que me encontraba arto de la situación en la que me encuentro, una deuda nueva por pagar y un trabajo en el que quiero renunciar por culpa de mi carga horaria en la universidad, eso y otros problemas me llevaron a desestresarme escribiendo un capitulo de esta historia y antes que me diera cuenta ya tenia un cap completo.
Genial, dije.
Y la segunda razón fue gracias a la idea de un amigo que también está leyendo la historia, no es noticia que como latinoamericano promedio mi billetera se encuentre más vacía que llena la mayoría de las veces que la reviso y me recomendó crear un pa-treon.
No lo sabrán pero este no es mi primera o segunda historia, tenia una primera cuenta (en Watt-pad que perdí el correo de esa cuenta y tuve que crear otra) y la creé con la única razón de ganar dinero con mis historias, no funcionó y dejé la cuenta abandonada pero aquí estoy de nuevo.
Pa-treon:
pa-treon-.-com-/-Ren-kitsu-286 (Borrar los guiones)
Seguiré subiendo los capítulos gratuitamente en ambas paginas, no se preocupen, solo que los próximos caps saldrán con mucha antelación en mi pa-treon para cualquier interesado en apoyarme.
Aun no hay ningún capitulo adelantado en la pagina pero el plan es ese, que suba los capítulos primero en mi pa-treon y luego aquí.
No es obligatorio, solo para aquellos interesados y que tengan dinero que les sobre y que no le sea realmente necesario, a cualquiera que quiera apoyarme pero no pueda hacerlo, no hay ningún problema, les agradezco de corazón que muestren interés en mis obras (y delirios), seguiré subiendo mis delirios para que ustedes se diviertan un poco.
Agradezco grandemente el apoyo que recibió esta historia y como ya dije, no esperaba que esta historia fuera tan apoyada.
Realmente no quiero seguir hablando de esto por lo que pasemos a hablar sobre este cap.
¿Recuerdan lo que dije en el capitulo anterior? eso sobre hablar un poco más del cielo y de Adam y Eva, pues escribí un poco sobre la historia de como sobrevivieron luego del Edén, los sucesos en Edén se tocara en su respectivo momento, mientras tanto vean como Adam y Eva sobrellevaron la situación.
Estoy un poco emocionado por esto ya que lo escribí con muchas ganas...pero al mismo tiempo estoy temeroso porque no parece algo que fuera de la serie, solo espero que sea de su agrado y que sea un buen cambio de aire, en caso contrario editaré todo el cap por algo más entonado con la serie.
Bueno, esta parte de notas se está haciendo demasiada larga por lo que me detendré aquí.
Solo quiero recordarles votar por esta historia, seguirla y comentar algo divertido.
Sin nada más que decir.
Disfruten del capitulo.
Capítulo 5 - Recuerdos de antaño.
La existencia.
El concepto.
El significado.
Fueron, técnicamente, las primeras en ser "definidas" en el momento de la creación del ser humano. El funcionamiento de Dios y los Ángeles no podía ser explicado en el momento antes de la creación del humano, se podría decir que se movían, hablaban y tenían forma, pero no en la forma que alguien podría llegar a entender.
Pero luego de su creación las cosas fueron mucho más "cómodas" para Dios y los Ángeles, específicamente para estos últimos.
El humano miró a los ángeles, la cantidad simplemente era demasiado, sería como comparar la cantidad de grano de arena en todas las playas del mundo, como intentar contar las estrellas o los píxeles en todas las pantallas de los aparatos electrónicos del mundo.
Pero aun así pudo verlos a todos y a cada uno de ellos.
"Ayúdanos" ordenaron los ángeles.
El hombre cumplió.
Observó y siguió observando por quien sabe cuanto tiempo, no se cansaba, dormir, comer o cualquier otra necesidad, el primer hombre no la necesitaba. El Todo comenzó a tomar una hermosa forma que cautivó a todos los ángeles.
De esa forma se creó el edén.
No había cielo, no existía la tierra y mucho menos el infierno.
Tal como Dios y todas sus creaciones, era simplemente perfecto.
Un concepto que en su momento era normal y que en la actualidad no existe, el primer hombre y los ángeles al fin lograron "descansar" luego de quien sabe cuanto tiempo.
Eso no significaba que el trabajo había terminado.
"Hay que nombrarlos…Tenemos que ponerles una palabra para que podamos llamarlos" Adam dio la idea, los ángeles estaban un poco pensativos por esa idea.
Hasta que uno de ellos estuvo de acuerdo al instante, como si estuviera pactado.
"¿No sería algo divertido- quiero decir ¡Todo tiene el derecho de tener un nombre!" Adam y los innumerables ángeles sonrieron e iniciaron el titánico trabajo de nombrar todo lo que habían hecho.
Aunque era mejor decirlo que el trabajo recayó única y exclusivamente en el primer hombre, que se llamó a sí mismo Adam.
Adam, Lucifer, Árbol, planta, tierra, cielo, agua, tiempo, espacio, sentimientos, sentidos, sabores…la lista era casi infinita.
Quien sabe cuanto tiempo pasó de nuevo.
Los ángeles estaban satisfechos, Lucifer estaba satisfecho, Adam estaba satisfecho.
Dios estaba satisfecho.
En consideración a la ayuda recibida, los ángeles pidieron una recompensa, no para ellos sino para Adam, el causante de tantos avances y el creador de tanta belleza.
Dios escuchó sus súplicas y estuvo de acuerdo, solo que no era el momento.
Los ángeles, sin nada que decir contra la decisión, aceptaron, no mencionaron del tema a Adam y solo lo dejaron para que sea una sorpresa.
Sin saberlo, había creado otro concepto.
Secretos.
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Eva estaba aburrida.
No en el sentido que alguien pudiera entender, no es como si hubiera cosas que pudiera hacer para divertirse, era el tipo de aburrimiento que estaba conectado a los avances de su plan.
Era el tiempo de descanso en el cielo, todas las almas no podían olvidarse del sentimiento de dormir como en el plano terrenal y tampoco es como si el cielo impidiera que durmieran, solo que no era una necesidad tan básica o extremadamente necesaria.
Fácilmente alguien podía no dormir por toda la eternidad.
Eran almas, al fin y al cabo.
Eva miró a su derecha y vio el rostro de su amado y adorado esposo.
Era posiblemente el que más amaba dormir, decía que le permitía pensar en nada y era un sentimiento satisfactorio, Eva pensaba que era una pérdida del tiempo pero al mismo tiempo lo amaba.
Más por el hecho de que le permitía ver el rostro de Adam.
Eva sonrió con tanta ternura que nadie podría pensar que era una completa psicópata. Acababan de tener una de sus usuales maratones de sexo, Eva todavía podía sentir todo su útero lleno gracias a su semental.
Eva pensó que podría tener fácilmente otros octillizos si todavía estuviera en la tierra, pero era una lástima que la fertilidad en el cielo fuera tan jodidamente baja. Los nacimientos en el cielo eran raros, pero no imposibles y daba una curiosa criatura que eran los nativos del cielo.
Eva solo tenía unos pocos millones de hijos en el cielo.
Una cantidad pequeña en comparación a los hijos que tuvo en vida, considerando que sus embarazos duraban apenas y dos meses y medio en comparación al de sus hijas que fueron aumentando hasta los conocidos nueve meses.
Supuestamente fue gracias a una bendición de los ángeles que se fue perdiendo, pero Eva no le importaba, estaba más inclinada a pensar que era porque ella era un bombón preparado única y exclusivamente para su marido
Ese pensamiento trajo una pequeña sonrisa en su rostro.
"Comienzo a extrañar los embarazos de quince niños" Dijo mientras acariciaba el rostro dormido de su marido.
Esos tiempos fueron causados por el mal de otros, pero Eva no podía negar que también tuvo su encanto, pero al mismo tiempo sus desencantos.
Eva no quiere recordar la cantidad de veces que vio a su marido desangrándose y estando tan cerca de la muerte.
El exterior del Edén era un lugar verdaderamente horrible, lleno de cosas que no eran aptas para la perfección que representaba el jardín divino. Adam tuvo que ponerse siempre al frente para defenderla a ella y sus hijos, demostrando una cualidad que se perdió cuando abandonó su cuerpo terrenal.
Una fuerza verdaderamente absoluta.
Fue única y exclusivamente gracias a esa habilidad que lograron sobrevivir.
"..." Eva siguió acariciando el cabello castaño de su marido con ternura, mirando su rostro sin mancha de cicatriz o imperfección, pecho igual sin cicatriz y sin signos de las horribles costuras más arcaicas de la creación o quemaduras y manos suaves e impolutas, sin callos o asperezas como lijas.
El exterior del Edén era un lugar en donde nadie tendría que explorar sin cuidado, no porque fuera desconocido sino por todo lo contrario. Los ángeles y Adam tuvieron el trabajo de determinar cuál creación era o no apta para el Edén, los que no cumplían con los requisitos eran expulsados.
Se podía pensar en el exterior del Edén como el basurero dimensional del propio jardín y en ese mismo basurero se formó vida de la forma más bizarra y monstruosa, desde plantas y animales en su estado "prototipo" que procrearon y evolucionaron.
En la actualidad solo tres de esas innumerables criaturas eran conocidas.
Leviathan. Monstruo de los mares.
Behemoth. Monstruo de la tierra.
Ziz. Monstruo de los cielos.
El solo pensamiento de esas monstruosidades hacían temblar el corazón de Eva por el recuerdo.
Si quererlo, la mujer se fue adentrando a esos recuerdos de antaño, recuerdos en donde existieron la felicidad y la tristeza, la lucha y la paz, la violencia y la tranquilidad.
Todo comenzó con algo y ellos posiblemente comenzaron en "Ese" momento.
Eva no sabía si categorizar como una buena o mala experiencia, fueron sus primeras veces en muchas cosas, era un poco entendible.
Eva no se preocupó y cerró los ojos para volver a descansar, soñando con ese primer inicio que tuvieron su esposo y ella.
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El exterior del Edén no era un páramo desolado como los ángeles lo pintaban, era más correcto decir que los ecosistemas, los pocos que habían, estaban muy alejados el uno del otro.
"Sé que estamos por llegar a un buen lugar ¿Todavía puedes aguantar?" Adam, vestido con ropajes cutres hechos con lianas y plantas, descalzo y desprovisto de su bendición del Edén, preguntó a su pareja.
La mujer estaba completamente tapada de la cabeza a los pies de plantas y lianas mal atadas, pero que garantiza una durabilidad mínima antes los fuertes vientos, aunque había un detalle que no podía ser observado.
Uno porque era reciente y dos por la cantidad de hojas que tapaban su figura.
Eva, la madre de la humanidad.
Estaba embarazada.
"S-si…puedo…aun puedo" Cansancio. Era la única forma de describir el tono que empañaba la voz melodiosa de la mujer, ya no sabía cuánto tiempo habían estado caminando, huyendo de monstruosas bestias, escondiéndose de ella y enfrentando a las pocas que lograron encontrarlos.
No ayudaba el clima que cayó sobre ellos.
Parecía que los cielos lo estaban castigando por segunda vez, las gotas de lluvia parecían rocas lanzadas desde el cielo, los rayos caían cada dos por tres en lugares lejanos y cercanos, los vientos casi formaban huracanes sobre sus cabezas y el suelo estaba lleno de barro que dificulta su movimiento.
"Encontraremos un lugar pronto…lo sé…lo sé" Eva no dudó ni por un momento de Adam, lo siguió ciegamente y con gusto, porque en comparación con ella que solo tuvo que caminar y en algunas ocasiones correr, su marido tuvo que pelear y casi pavimentar, literalmente, el camino por el que ella iba.
Se encontraron con felinos que duplicaban su tamaño y tenían dientes que se les salía de sus mandíbulas y cuernos detrás de sus orejas, garras que parecían que podrían cortar el hierro y una fuera para romper árboles.
Adam los enfrentó y Eva solo podía quedarse mirando, completa y absolutamente impotente. Eran tres de esos monstruos felinos y Adam se encargó de ellos uno a uno, milagrosamente ileso pero sus harapos no.
Ante cada golpe Eva se sentía más y más inútil, ante cada felino que caía muerto, Eva se sentía cada vez más arrepentida.
Fue su culpa.
Fue una fortuna que Eva fuera excelente con las manualidades y en menos de lo que Adam esperaba, ya tenía un cambio listo y "presentable" por decirlo de alguna forma, continuando su viaje.
Esa no era la única de las dificultades y pesares de Eva, el embarazo fue posiblemente peor.
Era el primer embarazo de la existencia.
Dolores musculares, dificultad al respirar, cambios de humor abruptos, hambre insaciable, sensibilidad en general y solo había pasado poco tiempo desde que Adam se dio cuenta.
Lo pudo ver con sus ojos, después de todo.
Estar embarazada la convierte, instantáneamente, en una carga. Eva no estaba contenta, no era el momento y el lugar para convertirse en una carga, ella necesitaba apoyar a su esposo en su supervivencia, necesitaba trabajar juntos para poder vivir.
Lastima que apenas y puede alzar una piedra del tamaño de su mano en su estado actual, nada igual a como su esposo podía alzar piedras cuarenta veces su tamaño sin esfuerzo.
"¡Veo una cueva!" El aviso de Adam sacó a Eva de sus pensamientos, antes de que se diera cuenta, fue cargada como princesa en los brazos de Adam y se dirigieron a velocidades vertiginosas a la cueva.
Eva realmente no podía ver nada por culpa de la lluvia, el viento y sus harapos.
Pero tampoco era necesario.
Adam no tardó en llegar a la cueva, bajó cuidadosamente a Eva como si ella estuviera hecha de cristal y la mantuvo cerca de él.
"Déjame ir primero, puede que una bestia utilice este lugar como hogar" Eva miró el tamaño de la entrada y dudó, las bestias eran demasiado grandes para entrar en el lugar, posiblemente era un lugar vacío.
Pero no lo contradijo, ya que rápidamente fue demostrado que estaba equivocada.
"¡ATRÁS!" Fue la única advertencia que recibió Eva antes de que Adam se lanzara como una bestia desenfrenada hacia el frente.
El lugar estaba demasiado oscuro, Eva no podía ver nada y se tuvo que hacer bolita en el lugar en el que estaba.
Escuchaba movimiento de algo arrastrándose a su izquierda, derecha, arriba, abajo, frente y detrás de ella.
En todas partes.
Pero también escuchaba fuertes impactos de algo siendo aplastado una y otra vez, repetidas veces durante un tiempo que le pareció eterno.
Otra vez se sintió inútil, causando que lagrimas se crearán en las comisuras de sus ojos.
Se sentía tan, pero tan inútil, que era desesperante.
Absoluta desesperación.
El sonido se detuvo abruptamente luego de un tiempo, la falta de sonido tampoco tranquilizó a Eva. El silencio solo podía significar dos cosas: o su marido salió vencedor o las bestias desconocidas terminaron con él.
"¿Adam?" primero susurró.
"¿Estás bien?" Luego habló más fuerte y con miedo.
"Adam, contesta" Eva no conocía el espacio de la cueva, para ella solo era absoluta oscuridad, pero se sintió como si estuviera en la nada misma.
Completamente sola.
El temor que sintió casi tomaba forma física.
Los sentidos de una persona cuando está en la completa oscuridad siempre se agudizan y los de Eva estaban en un estado superior, el pitido en sus oídos la ensordecía y la tormenta del exterior sonaba muy, muy lejana.
¿Por qué nadie contesta?
¿Por qué no escucho nada?
¿Por qué Adam no me está respondiendo?
¿Por qué no me puedo mover?
.
.
.
¿Por qué estoy tan aterrada?
Adam no estaba a su lado.
Miedo.
Puro y absoluto miedo.
No.
Eva no quería estar así.
Estaba mal.
Adam no pudo haberla dejado.
Adam no perdería ante algo tan pequeño que quepa en esta cueva.
¿Murió?
¿Su esposo?
.
.
.
¿La dejaron?
Una lluvia de incertidumbre apareció en su cabeza con la misma fuerza que la tormenta del exterior. Algo no estaba bien y Eva no quería eso, necesitaba algo, por más pequeño que fuera, que le confirmara que no estaba sola en la oscuridad.
Y se le cumplió su deseo.
Porque sintió unos brazos envolverla con ternura y calidez.
"Uff, disculpa por eso" Eva no esperó y abrazó desesperada a su marido en medio de la absorbente oscuridad, sintió cada palpitar en su pecho como si fueran golpes tectónicos.
"no vuelvas a tardar, no lo vuelvas a hacer, no me dejes sola…no me dejes sola de nuevo"
"...No sucederá…tenemos que avanzar."
Eva no estaba en condiciones para continuar, no podía ponerse de pie en ese momento, simplemente se derrumbó completamente en el mismo lugar en el que se encontraba. Olvídate de la debilidad, sintió que toda la fuerza se le escapó y no podía volver a reunirse.
Esos sentimientos de impotencia, miedo, terror, duda, desesperación y muchos otros le impedían moverse, su cabeza misma era la culpable de ello y solo había una forma natural para liberarlo, no dudó en tomarlo.
Por lo que lloró.
Lloró y siguió llorando.
Hasta que en algún momento todo se volvió negro.
Ella solo recordaba hacer eso hasta que cuando volvió en sí, se vio envuelta con su marido en el suelo, descansando en sus fornidos brazos. Frente a ellos se encontraba una pequeña fogata con lo que parecía ser carne.
Era demasiado pálido para ser carne común.
Era como ver nubes cocinándose y extrañamente ese pensamiento fue realmente interesante, pero Eva no mantuvo su atención en esos pensamientos inútiles.
Eva miró a Adam, vio lo despeinado que se encontraba, lo sucio que estaba, también notó lo incómodo que era el suelo desnivelado y aun así mostrar tanta paz en su rostro mientras dormía.
.
.
.
y también notó una extraña calidez envolverla, miró debajo de ella y tardó en procesar lo que estaba viendo.
¿Qué era?
Rojo.
Sangre.
Esa extraña calidez era la sangre de su marido.
"¡¿Adam?!¡¿Adam?!" El miedo volvió con toda su fuerza y más, salió del abrazo y zarandeó a su marido con furia, dio pequeñas cachetadas a sus mejillas pero no lograba despertarlo.
Su mundo se estaba derrumbando con cada segundo que pasaba mientras Adam no reaccionaba. La cabeza de Eva maquinaba con furia para pensar en qué hacer, miró el pecho de su marido y vio unos horrendos cortes, muchos, jodidamente muchos cortes.
Cada corte parecía representar todas las posibilidades de Adam, cortadas luego de que luchara con todo lo que tenía y aún así fallando. Tan poético como parecía, era un pensamiento que tenía su propio peso que lo justificaba.
Eva tenía que taparlos de alguna forma.
¿Cómo se supone que lo hiciera? Ella no tenía el poder de nada, no podía arreglarlo mágicamente y mucho menos con algún otro medio que ella conociera.
La medicina ni estaba pensada, después de todo.
No era la primera vez que trabajaban con cortaduras desde que salieron del Edén, siempre podían solucionarlo con una pequeña hoja tapando el corte para evitar la pérdida de sangre, pero esos cortes no eran tan profundos como los que sufre actualmente Adam, además que no tenían suficiente recursos para tapar todo eso y no olvidar toda la sangre ya perdida..
Sangre más roja que la granada.
Sangre más espesa que el agua.
Sangre tan importante.
Saliendo sin parar del cuerpo fornido de su ahora pálido marido.
Algo.
Necesitaba pensar en algo.
Cualquier cosa.
Algo.
Algo.
Algo.
Algo.
Algo.
Algo.
AlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgoAlgo.
Algo.
*Crepitar* *Crepitar*
LA mirada de Eva se dirigió a la fogata, desconocía como su esposo encontró madera y mucho menos madera seca para prender el fuego, en una ocasión común se alegraría de que su esposo logró descubrir el truco para prender fuego que ella había pensado pero en la situación en la que se encontraba solo podía pensar en uno de los efectos del fuego.
Quemar.
La duda la envolvió como un abrazo maligno, pero sus movimientos fueron instantáneos y directos.
Tomó el extremo de la madera prendida en fuego que todavía estaba sin encender y cualquiera ángel pensaría que estaba loca, fuera de su mente y completamente delirante.
Pero no tenía opciones.
El fuego ese día no solo cocinó esa carne extrañamente blanca como las nubes.
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"Esta cueva es una mierda, enserio tenemos que buscar otro lugar" Adam se quejó mientras comía la carne extrañamente blanca que su esposa había preparado.
Una jodida delicia si tuviera que ser sincero.
"Prefiero estar aquí que salir que entrar en el territorio de alguno de esos monstruos" Eva acarició los cabellos de su esposo mientras continuaba con su propia comida con un poco de incomodidad.
Luego de salvar a su esposo y que este despertara un día después, Eva vio las criaturas con las que su esposo se enfrentó.
Era una completa abominación, una fusión entre un pescado, ave y hormiga. Tenían las mandíbulas de una hormiga, cuerpo escamoso y largo como pescado y diminutas alas.
Era una cosa tan horrenda…pero tan horrenda.
"...Tengo una idea-" Adam intentó seguir hablando porque tenía una idea que quería que Eva escuchara, pero no se le fue permitido.
"No" interrumpió automáticamente Eva, negando la idea sin siquiera escucharla.
"¡Al menos escúchame!" Se quejó Adam mientras caía en el regazo de Eva, su carne blanquecina completamente devorada en ese pequeño intervalo de tiempo.
"Ya sé cual es tu "brillante idea" pero no lo aceptaré, ni ahora, ni antes, ni después, nunca y la discusión se terminó, no quiero volver a escuchar nada" Fue el ultimátum absoluto de la mujer al hombre.
Ya sabía que Adam quería luchar por declarar un lugar como su territorio, pero eso significaba luchar con otras bestias por ese lugar y protegerlo de otras.
Era una idea de magnitudes tan estúpidas a ojos de Eva que preferiría perder una extremidad primero.
"Mi amor, sé que puedo vencer a un monstruo con territorio, solo tenemos que encontrar a uno débil"
"...haa~" un suspiro salió de la boca de la mujer, la idea ya había entrado en la cabeza de su esposo y es imposible que cambie de idea luego de que sucediera eso "Ya viste lo que una bestia con territorio es capaz de hacer"
El único líder de un "territorio" como tal fue un monstruo como un león, pero tenía la cabeza del felino, patas traseras de caballo y una cola que era una jodida serpiente.
Era lo que actualmente se conoce como Mantícora.
No lo habían visto como tal, pero un rugido fue suficiente para obligarlos a correr por sus vidas. Fue profundo, como si tuviera en sus pulmones piedras que chocan unas con otras y obligaban a la existencia temblar.
Solo se podía describir con una palabra.
Dominante.
"Eso fue como hace años, sé que ahora podría enfrentarme a algo así con suficiente-"
"No" quiso interrumpir pero Adam siguió.
"Preparación o algunas de tus ideas-"
"¡No!" Su negación cayó en oídos sordos.
"Tal vez como ese palo con piedra que me hiciste antes, podríamos-"
"¡Estuviste apunto de morir hace poco por un maldito adefesio de pez!" Eso había logrado detener a Adam. "¡¿Tienes siquiera idea del terror que sentí cuando tardaste todo un día en despertar y no respondiste a ninguno de mis intentos por despertarte?! ¡¿Tienes una idea de cuánta desesperación sentí cuando no logré recibir nada, ninguna reacción o siquiera palpito?!...¡¿Acaso no entiendes que me aterra que me dejes?!"
Adam no volvió a decir ni una palabra mientras miraba caer las lágrimas de Eva en su rostro, que todavía estaba en su regazo.
Realmente no tenía nada que decir porque tenía razón, una rara unión de pescado, hormiga y ave casi lo había matado, no era un peligro grande más allá de su cantidad, tuvo que poder encargarse de ellos como si de insectos se tratara.
Fue vergonzoso.
"¡Tuve que quemar tus heridas con la fogata que hiciste, fue horrible, por un momento pensé que sería yo la razón de tu muerte!...El sonido y el olor era horrible y ni siquiera reaccionaste al dolor…¿Cómo se supone que siguiera viviendo si tu no estabas conmigo?...¿Cómo?"
"...Discúlpame, no lo había pensado, solo fui estúpido" Adam intentó limpiar las lágrimas de Eva pero ella movió su cabeza de un lado a otro.
"Solo quieres lo mejor para mi, no es posible que sea tu culpa…Solo…tu no tienes que disculparte" Debería ser ella quien pidiera disculpas.
Fue su culpa.
"Oye…puedes mirarme un momento" Adam agarró el rostro de Eva con ambas de sus manos con suavidad, estaba viendo demasiados conceptos negativos en su esposa y no le gustaba nada. "Oye, nena sexi, ¿Alguien en casa? ¿No quieres mirar a este guapo hombre interesado?"
"..."
"Realmente no me importa la cueva" Era verdad, si fuera por él la cueva era un palacio, pero no tenía que pensar solo en él, había mucho más en juego "La entrada puede estar inundada, como lo está ahora, puede que no tengamos otra salida y estemos rodeados de oscuridad"
"..."
"Pero mientras puedas estar conmigo, esta cueva es más que una cueva, suficiente para mi, para nosotros…pero no para este pequeño amigo" Adam bajó una de sus manos de las mejillas de Eva a su vientre.
El concepto de "Vida" era algo que Adam siempre amaría y su felicidad de verlo en su esposa era inmensas.
Estaba orgulloso de Eva, como ella no se lo podía imaginar.
"Él no sabrá lo que es el Edén como nosotros y puede que se nos escape el secreto en algún momento…por eso quiero un lugar que podamos llamar nuestro propio Edén, felices en ese lugar, tu, yo y nuestro…" Cría era un término demasiado animal, no era incorrecto pero tampoco se sentía correcto, pensó en una solución y lo tuvo "Hijo…tu, yo y nuestro hijo…Tienes que aceptar que suena bien"
No sonaba bien.
Sonaba maravilloso.
Eva podía imaginarlo. Adam trayendo el cadáver de un monstruo que sirva como comida, ella cuidando y decorando la casa y un pequeño Adam corriendo por todo el lugar haciendo que ella y Adam rieran, pero corrieran en su ayuda cuando lo vieran caer.
Risas y llantos, Amor y consuelo, pequeño pero perfecto.
"...Suena bien…" Eva lo aceptó, no podía decir lo contrario.
"Para lograr eso necesitamos un mejor lugar, seguro, cómodo y espacioso, porque dudo que sólo tengamos un solo hijo cuando veo ese trasero tuyo, mi amor"
"...Jajaja"
Fue impresionante el talento de Adam, lo que una vez fue el llanto lleno de tristeza de una mujer pasó a ser la risa llena de esperanza, pero ese era parte de su trabajo. Adam era el apoyo de Eva y Eva era el apoyo de Adam.
Eran un equipo.
Juntos.
"Tienes razón en decir que no tengo oportunidad contra esos monstruos, pero con tus herramientas e ideas, sé que puedo patear sus traseros"
Confianza. ¿Era eso lo que le faltaba a Eva? era muy posible.
Era imposible tener confianza luego de eso.
"Si que estas pidiendo algo imprudente…"
Eva no quería, pero le daría una oportunidad.
Porque confiaba en Adam.
"Pero no seguiremos tu plan, eres inteligente pero algunas veces te descuidas, déjamelo a mi"
"Punto justo, tu eres el cerebro y yo soy el cuerpo, sencillo, puedo trabajar con eso…más considerando que el cerebro es una nena sexi"
"Estoy embarazada, tontito" Eva recordó ese importante punto.
Ninguno sabía nada sobre cómo proseguirá su embarazo, no sabía cuánto tiempo o que otras penurias tendría que pasar y ni Eva ni Adam querían descubrir que puede o no puede poner en peligro a su preciado hijo.
"Déjame recordarte quien fue el que quería "relajarse" con un pequeño juego"
"Y déjame recordarte quien fue el que pidió más"
"Relativo, nena, el que gritaba por más no fui yo"
"Estoy por castigarte, cariño, no juegues con mi benevolencia"
"Lo que el líder desee"
Eva sonrió.
La nueva dinámica que tenían era diferente a lo normal, bueno, diferente a el Edén, antes era mucho menos preocupante el futuro de lo que era ahora. La dinámica en un principio era que Eva seguía a Adam como un bebe pollito pero ahora la dinámica era caminar codo a codo.
Si uno no podía avanzar, el otro lo ayudaba.
Era algo satisfactorio.
El siguiente capitulo - Recuerdos de antaño (2)
Pa-treon: pa-tre-on-.-com-/-Ren-kitsu-286(Borrar los guiones)
Hasta la próxima, amigos.
