® Shingeki no Kyojin le pertenece a Hajime Isayama.
XXI
—Entonces, te decidiste a hacerlo —le decía Hanji.
—Sí.
Levi se encogió de hombros y siguió trabajando limpiando su área de trabajo. No soportaba ver polvo y no lograba concentrarse en su trabajo si veía alguna señal de suciedad. Considerando que el escritorio era negro, las odiadas motas de polvo aparecían cada día.
—Los fans se van a poner como locos… imagínate. Seguro alguno se desmayará cuando te estreche la mano.
—Sin apretones de manos —sentenció Levi.
—¿Y si usan antibacterial?
No hubo respuesta. Así era Levi, y Hanji no se ofendía. La mujer sacó su tablet de su bolso, y se lo pasó a Levi. Este hizo una pausa en su trabajo y se puso a examinar el aparato.
—Bueno, aquí están los bocetos. Ya sabes, escoge tres.
Aquello se había vuelto una costumbre. Hanji dibujaba varias portadas tentativas y se las mostraba a Levi, este escogía tres y esas eran las que Hanji llevaba a la editorial. Una vez allí se decidía cuál se usaría para la portada del libro, y Hanji hacía los ajustes necesarios y se los mostraba a Levi. Fue así como se hicieron algo así como amigos.
—Esta…, esta… y esta.
Hanji recibió la tableta con entusiasmo.
—Sabía que esos te gustarían. Los hice mientras escuchaba a Hiro Aizawa, el director de orquesta. Tiene las mejores bandas sonoras…
Hanji tenía esa mirada apasionada que Levi había aprendido a identificar muy bien. Un movimiento en falso y tendría a la mujer hablando por horas del sujeto ese, y ahora Levi no tenía tiempo para eso. Tenía que concentrarse en el outline de su próximo libro —el cuarto— y responder las cartas antes de que llegaran al techo.
—… y deberías hablar con él para que haga la banda sonora de la película.
—Eso no lo decido yo —le cortó Levi.
—¡Ya sé! Se lo diré a Erwin. Siempre ha sido muy persuasivo. Convencerá al director, ya verás…
Con eso pareció que se había salvado de una larga cháchara, pero Erwin estaba a punto a sufrir el sermón de su vida. Levi casi sonrió maliciosamente. Se lo ganaba por casi obligarlo a asistir a esa firma de libros.
—Fanfiction, 24 de enero de 2021.
Si Levi existiera, esto de mantener distancia y no estrechar la mano por la pandemia sería el paraíso para él…
