© Shingeki no Kyojin le pertenece a Hajime Isayama.
XXIII
Con el pasar de los días, el entusiasmo de Petra crecía y crecía. Apenas podía contener su emoción por el gran evento, el acontecimiento más grande en su vida desde que había sido aceptada en la escuela de medicina. No podía esperar a que el día llegara y conocer a su autor favorito en persona. Pasaba su tiempo libre pensando en qué le diría, qué preguntas le haría, y en cómo mejorar su ya de por sí mejorado cosplay de Rosalie.
Los días se tornaron en semanas, y las semanas en meses, y antes de que Petra se diera cuenta, el esperado día había llegado. Las tres amigas, armadas con agua, snacks, y hasta el banquito plegable del que habían hablado, se levantaron muy temprano en la mañana para hacer fila. Había gente en fila desde la noche anterior, acampando a las afueras del edificio donde se haría el evento, y Petra lamentó no haberlo pensado antes y hecho lo mismo. La fila para conocer a L. Ackerman era larga ya, pero como Petra solía hacer, no se amilanó por ello. Armada de su usual buena resolución para enfrentar cualquier cosa, Petra se ubicó en su lugar, determinado a conocerlo y tener su libro firmado.
Con el pasar de las horas su anticipación crecía y crecía. No solo era ella, había una corriente de emoción general que se podía percibir en el ambiente. Los fans hablaban, reían, comentaban sus escenas y personajes favoritos, y se tomaban fotos en el lugar, presumiendo a toda la comunidad online lo cerca que estaban de conocer a su ídolo. La misma Petra y sus amigas habían hecho lo mismo, publicando decenas de historias, etiquetando a otros y dejándose etiquetar cuando algún fan entusiasmado compartía su amor por Rosalie, Nina y Lilly respectivamente. Los cosplays, entonces, habían sido un éxito, y Petra estaba muy satisfecha de su trabajo. Más de una persona había alabado su trabajo, y más de uno le había hecho saber que su representación de Rosalie Pole era precisamente lo que imaginaba al leer los libros o ver las ilustraciones cortesía de la aclamada ilustradora Hange Zoe. Petra sonreía con gratitud y se dejaba tomar fotografías con gusto. Su rostro brillaba y sus amigas no estaban menos contentas que ella, con sus igualmente detallados disfraces.
Solo una cosa estaba prohibida, y esa era los spoilers. Era un acuerdo implícito. Nadie en la fila había alcanzado a leer el libro -todavía-, y los que ya habían obtenido su autógrafo y abandonado el lugar para dedicarse a otros menesteres habían sido muy respetuosos al respecto. Nadie hablaba de Jake, cuya muerte algo ambigua había sido dejada para el final del libro anterior, o de Mark Bennet, quien había quedado en una situación muy penosa y cuyo destino se decidiría en el nuevo libro. Petra aspiró con fuerza al recordarlo, y cruzó sus dedos porque L. Ackerman le hubiera tenido algo de piedad después de todo. Sus amigas no se sentían muy optimistas, y Petra odiaba tener que darles la razón. Amaba a Mark con todo su corazón, pero por lo que había recolectado de sus interacciones con el autor unos meses atrás, la muerte parecía llamar al pobre joven.
Petra trató de concentrarse en algo más, y volvió a ensayar en su mente lo que le diría al escritor cuando pasara por su mesa, agarrara una copia del libro, y esperara por su autógrafo. No podía esperar a conocerlo finalmente y decirle lo mucho que su historia había significado para ella (incluso si había matado a varios de sus personajes favoritos). A medida que la fila se acortaba, su corazón se aceleraba de emoción.
Finalmente, tras lo que pareció una eternidad llena de ansiedad y emociones encontradas, llegó su turno.
Entonces, con el corazón atorado en su garganta, con la copia del tercer libro apretado contra su pecho, Petra caminó en dirección a la mesa de L. Ackerman.
Me ha tomado mucho tiempo retomar la escritura. He ido y venido del sitio, sin dedicarle el tiempo que solía darle. He pensado en esta y otras historias durante este tiempo, sin poder ni acercarme a culminarlas. Hace unas semanas estuve pensando en cómo continuar esta historia, y pensé en un par de frases, que son las que estamos viendo al inicio.
También hay algo más que me gustaría mencionar. Para nadie es una sorpresa el auge que ha tomado la inteligencia artificial estos últimos meses. Y aunque en particular no disfruto la idea de que termine reemplazando todo lo que tenga un elemento tan humano y único como el arte, tampoco puedo ignorar la utilidad de la misma para apoyarnos con cosas con las que todos luchamos. Para algunas son la ortografía y sintaxis, para otros quizá venga en forma de un bloqueo creativo. En mi caso particular, no sabía cómo continuar, así que recurrí a una para obtener algo de apoyo.
Funcionó.
En lo personal, me gusta la autenticidad, y eso toma muchas formas. En especial, la honestidad, y volviendo al tema del avance de la IA en el campo creativo, considero necesario hablar de esto, y dejar un aviso, para futuros proyectos. De mi parte, siempre tendrán honestidad de por medio, y creo que si hay algo tan especial involucrado como "el alma" de un fanfic, hay que ser más honestos aun. Esta es la primera vez que recurro a una IA, y me ha generado sentimientos encontrados desde culpa hasta remordimiento, porque quizá algunos se sientan engañados, o traicionados, porque para nadie es un secreto que hay herramientas de IA recopilando datos de sitios como Ao3 para funcionar, y ahora hay todo un debate al respecto. Fanfiction podría ser el próximo, si no es que ya están tomando datos de aquí y no nos hemos dado cuenta. El punto es que justo ahora hay IA recopilando datos a costa del trabajo de cientos de fickers en Ao3, generando ganancias para sus desarrolladores, ganancias que jamás han entrado en los bolsillos de los autores del sitio, porque el alma de un fanfic está en compartir algo que amas, que creas con tu corazón, para que todos puedan disfrutar de esto sin tener que ofrecer nada a cambio más que un review.
Volviendo al disclaimer que quería hacer, para este capítulo y un par más que vendrán a continuación, tomé un par de ideas de dicha IA. A partir de allí edité y trabajé, y verán los resultados de ahora en adelante. A pesar de todo, me alivia decir que quizá un 90% de lo que leyeron hoy lo escribí yo. Si en algún momento del futuro vuelvo a recurrir a una IA, lo haré saber en una nota de autor. De lo contrario, podrán estar seguros de que el trabajo que presento es completamente original.
Sigo sintiendo cierta culpa por usar esta herramienta, y espero no tener que necesitarla de nuevo. El rivetra es muy especial para mí, aún después de 10 años me sigue generando ese cariño especial, y no quisiera que una cosa sin alma sea la que provea ese contenido para ustedes.
No queda nada más que agregar, salvo las gracias de antemano por el apoyo concedido.
—Fanfiction, 20 de mayo de 2023.
