Eran las cinco de la madrugada cuando Sasuke abrió los ojos, Hinata estaba de espaldas a él, su espalda desnuda subía y bajaba por su respiración.
Sonrió al recordar lo que habían hecho, se estaba volviendo adicto al cuerpo de Hinata y no le importaba, si por él fuera estaría todo el tiempo haciéndola suya.
Movió un poco a Hinata para despertarla, no obtuvo respuesta, al parecer la había dejado completamente agotada. Se acercó más y comenzó a besarle el hombro, después a su oreja, hizo su cabello a un lado para poder hacerse paso a sus labios. Hinata poco a poco comenzó a corresponderle. Se volteó en su dirección para seguir besándolo.
-Es hora de levantarse- le dijo Sasuke al separarse un poco de ella, recibió un quejido. Sasuke se rió por lo infantil que era. -vamos, levántate. Hay que entrenar.
Hinata se quejó por lo bajó.
-un ratito más- lo abrazó por la cintura y se volvió a acurrucar en su pecho.
Sasuke sonrió aún más. En un movimiento rápido la cargó y salió de la cama en sus brazos, Hinata dió un gritito y se aferró a él.
Entró con ella a la ducha y abrió la llave. El agua fría empapó sus cuerpos. Hinata se bajó de sus brazos y le dió la espalda con un puchero en sus labios.
Sasuke seguía riendo divertido, la tomó de la cintura y la pegó a su pecho, enterró su rostro en su cuello.
-eres realmente linda- le susurró en el oído.
Hinata sintió la temperatura de su cuerpo subir y solo sonrió. Sasuke tomó el jabón de Hinata, puso un poco sobre su cabello y comenzó a frotarlo, Hinata podía sentir la suavidad con la que le lavaba el cabello, sentía un calor agradable en su pecho. Cuando Sasuke terminó ella también intentó hacer lo mismo, pero no podía por su estatura. Sasuke la cargó como la noche anterior y ella enredaba sus piernas en su cintura para no resbalarse, mientras Sasuke la tenía sujeta por los glúteos para que eso no pasara.
Mientras Hinata estaba concentrada en su labor Sasuke mientras disfrutaba de lamer y chupar su cuello. Provocando que la piel de Hinata se erize.
Cuando terminó bajó su rostro al de Sasuke y lo besó, el moreno la bajó para terminar su baño.
Ambos salieron de la ducha, Hinata envuelta en una toalla y Sasuke con una en su cintura, se fue a su habitación a ponerse ropa limpia.
-te espero en el gimnasio- fue lo último que le dijo antes de salir. Hinata solo asintió y se apuró para alcanzarlo.
Entró al gimnasio y vio a Sasuke haciendo flexiones en el colchón de combate, sus músculos se marcaban a cada movimiento que hacía, sonrió y se acercó a él. Sasuke escucho sus pasos y detuvo su calentamiento y se paró para para avanzar hacía ella.
-¿preparada?- sus palabras salieron con un tono de desafío.
-¡si!- Hinata feliz le respondió. Sasuke le dió un pequeño beso en la frente y después uno en los labios.
Después de calentar comenzaron a pelear, sus miradas cambiaron de inmediato a una de determinación, golpe tras golpe ambos demostraban lo que sabían, ninguno de los dos cambiaba su ritmo. Parecía una danza, al mismo ritmo, la misma fuerza en ambos.
La pelea terminó cuando Sasuke tiró a Hinata al suelo y quedó sentado en sus piernas, tenía sus manos sujetas encima de su cabeza. Iba a acercarse a sus labios para besarlos cuando escucharon unos aplausos. Rápidamente ambos giraron su vista hacía una esquina de aquel gigantesco gimnasio, se sorprendieron demasiado al ver a Itachi al lado de Mikoto, ambos estaban sentados en los bancos que había para descansar.
Habían estado tan metidos en su entrenamiento que no se habían percatado de las dos presencias.
-Han mejorado bastante- Escucharon que Mikoto les dijo.
Hinata rápidamente se apartó de Sasuke y corrió hacía ellos, abrazó con cariño a Mikoto como si fuera su propia madre, cuando se separó de ella le izo una reverencia a Itachi y después lo abrazó, Mikoto le puso una toalla en los hombros para que se secara un poco el sudor, Hinata de inmediato se sonrojó por la vergüenza de haberlos abrazado en esas condiciones.
-l-lo siento- les dijo para seguir limpiándose, Mikoto e Itachi solo hicieron un gesto restándole importancia.
Sasuke también se acercó a ellos pero con más calma, por supuesto estaba emocionado de que estuvieran ahí pero le molestaba que no lo dejaran a solas con Hinata, sin embargo, se molestó más cuando vió a Hinata abrazar a su hermano.
-Espero que no le hayas causado ningún problema a Hina- Itachi sonreía mientras bromeaba con Sasuke, le extendió una toalla también.
-hmp- Sasuke solo pudo responder mientras secaba un poco del sudor de su cuerpo.
Se acercó a su madre y la abrazó mientras le daba dos besos en cada mejilla.
-veo que han estado entrenando- con una sonrisa maternal los veía a ambos -lamentamos haberlos dejado solos tanto tiempo- si voz sonaba un poco melancólica.
-estamos bien Mikoto-san- Hinata le sonreía amablemente y con las mejillas sonrojadas.
-Hina-chan, tan linda como siempre- le sonrió -deben tener hambre, ¿qué les parece si salimos a comer?- ambos azabaches se sorprendieron por lo escuchado, vieron hacia afuera y al parecer ya era demasiado tarde.
-y-yo prefiero ir con mi padre y mi hermanita, lo siento de verdad pero hace tiempo que no los veo y...- Hinata se había encogido en su lugar, le daba pena rechazar a Mikoto.
-porsupuesto, no te preocupes, ya podemos hacerlo después- Mikoto la interrumpió.
Los hombres solamente de limitaban a escucharlas. Sasuke cambió a un tono serio, quería pasar más tiempo con la Hyuga.
-Está bien, deberías ir a bañarte Hina, puedo llevarte a casa si quieres- Itachi con una sonrisa de ofreció.
-yo la llevo- Sasuke molesto le dijo. No permitiría que hiciera eso, quería despedirse bien de Hinata, iban a tener tiempo sin estar juntos así que debía hacer algo.
-o también podemos ir todos juntos a llevarla para después irnos al restaurante - Mikoto ofreció.
Era la mejor idea pero Sasuke no estaba de acuerdo, pero si refutaba o algo iba a ver sospechas.
-hecho, vayan a cambiarse, los esperamos- Itachi les ordenó. Todos salieron del gimnasio y cada uno se separó
Antes de que Hinata entrara a su habitación Sasuke entró con ella.
Cerró con llave la puerta y comenzó a besarla con ansias, Hinata apenas y podía seguirle el paso.
-S-Sasuke, M-Mikoto-sa...
-no pasa nada- la interrumpió, sabía que estaba preocupada pero no quería apartarse. La necesitaba, necesitaba hacerla suya lo más pronto posible.
