Ya era madrugada y Hinata debía ir al dojo a entrenar antes de ir a la escuela, no tenía ganas, se sentía cansada mentalmente, el rechazo era demasiado doloroso. Con una sonrisa entró al dojo, su padre aún no llegaba así que comenzó a calentar.

Su mente se perdió pensando en técnicas de movimientos, mientras su cuerpo hacía lo que su mente pensaba.

-veo que has mejorado- escuchó la voz de su padre en su espalda. Hinata paró su ataque al aire y se enderezó para hacer una reverencia a su padre.

-Buen día padre, gracias, he estado entrenando con Sasuke- Hiashi sonrió con satisfacción, muy pocas veces sonreía o hacía algún otro gesto. Así que Hinata sonrió con felicidad. Al parecer su padre nuevamente iba a comenzar a demostrarle afecto.

Hiashi se puso en posición de ataque, Hinata lo imitó y comenzaron con su entrenamiento matutino.

La alarma sonó, dando a entender que era hora para que Hinata se arreglará para ir al colegio. Ambos realizaron una reverencia y Hinata salió de ahí.

Se sentía un poco adolorida, hace tiempo que no entrenaba a ese ritmo, incluso con Sasuke era más lento. Se sonrojó al pensar que casi no había practicado con Sasuke en ese tiempo que sus familias no estuvieron.

Salió a la calle cuando ya estuvo lista, el frío de la mañana era agradable para ella, caminó hacia su colegio con tranquilidad, aún tenía tiempo para disfrutar.

Llegó a la calle donde Sasuke la solía esperar, dónde el camino de sus casas se cruzaba, no era tan alejado así que podían ir el mayor tiempo juntos.

-Hinata, por fin llegas- la llamó el Uchiha.

-lo siento- agachó la cabeza aprovechando para realizar una reverencia, pues el dolor en el pecho otra vez se presentó. Intentó no darle importancia y se enderezó. Lo miró al rostro con una sonrisa.

-vamos- le indicó. Hinata se sentía orgullosa, pues al parecer sus sonrisas falsas por fin hacían efecto en Sasuke.

Ambos iban de camino, con un silencio que ambos consideraban cómodo.

-Creo que hoy podemos terminar el proyecto de investigación - dijo alegre Hinata.

-no veo la hora de poder terminar, no quiero ver a ese Otsusuki más tiempo- se le veía un poco irritado, Hinata no pudo evitar reír -¿Qué es tan gracioso Hyuga?- le reclamó Sasuke con una ceja levantada. Hinata al verlo de ese modo rió más fuerte. Sasuke no podía creer que su amiga se estuviera burlando de él. Sonrió con malicia -No soy motivo de burla Hinata- la tomó del cuello y la recargó en la pared de un callejón por el que pasaban y la besó. Con su pierna izquierda abrió las de Hinata. Comenzó a hacer fricción con su rodilla en la zona íntima de Hinata. Esta sorprendida como pudo correspondió el beso mientras gemía por lo que Sasuke le estaba provocando.

-E-espera...- Hinata trataba de apartarlo pero el moreno no cedía -... alguien nos va a...- Sasuke no la dejó terminar pues paró de hacer fricción y sin previo aviso metió sus dedos a la vagina de Hinata. Esta solo gimió y mordió el labio de Sasuke.

Sasuke al sentir dolor en su labio solo gruñó. Comenzó a mover sus dedos dentro de ella, no tuvo que hacerlo por mucho tiempo, pues ella se corrió sin más.

Hinata gimió al no soportar el placer en su zona íntima. Trataba de regularizar su respiración mientras sentía sus piernas sin fuerza.

Sasuke se apartó de ella y se agachó dándole la espalda para que ella subiera. Hinata avergonzada subió. Hacía tiempo que no la cargaba de ese modo, llevaba ambos bolsos en cada brazo colgando, iba abrazada al cuello del moreno para no caerse mientras olía su perfume.

Sasuke estaba complacido por provocarle todas esas sensaciones. Ambos disfrutaban de la sensación que estaban presenciando en ese momento, en completa tranquilidad. Sasuke la bajó antes de comenzar a recorrer la calle principal, donde había mucha gente.

Siguieron su camino hasta el colegio, dónde ambos como todos los días se colocaban en su lugar.

-Hinata-San- Hinata volteó su vista hacía arriba, encontrándose con los ojos celestes del Otsusuki.

-Otsususki-san- Hinata lo saludó

-hoy terminaremos el proyecto final, pero me gustaría que al terminar saliéramos a pasear a algún lado- Hinata se quedó pasmada, inmediatamente su cara se volvió roja, nunca nadie la había invitado a salir antes.

-y-yo... no sé...- Hinata estaba demasiado nerviosa. Su corazón latía demasiado por la adrenalina o tal vez solo por la vergüenza.

-largo Otsusuki- Sasuke se interpuso entre ambos. Estaba molesto al ver a Hinata sonrojada por alguien que no era él. Miró al Otsusuki con un odio profundo, estaba demasiado molesto. Tomó a Hinata de la mano y salieron de ahí.

-los alcanzo en tu casa Uchiha- Toneri solamente pudo ver sus espaldas alejarse del lugar.

Sasuke iba caminando demasiado rápido, Hinata no podía seguirle el paso. En una esquina Sasuke dió vuelta para alejarse de la multitud y detenerse.

-¿Qué te dijo ese imbécil?- Sasuke estaba demasiado enojado, tenía a Hinata acorralada en una pared mientras su cuerpo se pegaba a ella.

Hinata comenzó a hiperventilar, le daba pena decir lo que había pasado. No sólo porque Sasuke se veía amenazador, sino que pensar en las palabras que Toneri le había dicho parecían mentiras o parte de su imaginación.

-e-el...- no podía hablar, sentía demasiada presión por parte del Uchiha.

-¿él qué?, Hinata- pegó más su cuerpo al de ella, llegando al punto de compartir el mismo aire.

-c-creo que me invitó a salir- Hinata habló demasiado rápido, al mismo tiempo cerró los ojos.

Sasuke se puso más serio aún. No podía creer que se haya atrevido a invitarla a salir aún cuando el lo amenazaba con la mirada siempre que podía. Pero eso no se iba a quedar así, Tomó el rostro de Hinata y la besó, con demasiada agresividad que incluso le mordió los labios dejando pequeñas heridas, también besó y chupo su cuello dejando marcas. Cuando terminó tomó el cabello de Hinata y lo ató en una coleta alta. Hinata confundida por su actuar solamente lo dejo hacer lo que quisiera.

Llegaron a la casa del Uchiha, como siempre no había nadie, tal vez sus padres y hermano se fueron a alguna reunión como siempre.

Al poco rato llegó Toneri. En cuanto vio a Hinata se asombró al verla con el cabello recogido, sus mejillas se colorearon levemente, le parecía demasiado bonita, no sabía que se podía ver más con el cabello recogido. Miró su cuello y vió unas marcas rojizas, de inmediato volteó a ver a Sasuke y este con una sonrisa divertida le afirmó que él lo había hecho.

Si humor cambió totalmente, estaba enfadado consigo mismo, sabía que ellos probablemente tenían algo, pero comprobarlo le molestaba demasiado. Sin más se dió prisa para terminar el proyecto, sabía que si intentaba algo con Hinata ella nunca le iba a corresponder, porque se veía desde lejos que ella estaba perdidamente enamorada de él. Sin más salió de la casa y se alejo de ahí.

Sasuke con una gran sonrisa de satisfacción terminó de levantar todas las cosas que habían utilizado. Dió un vistazo a la cocina y ahí estaba Hinata. Preparando té.

-Espero el té le guste a Otsusuki-san- dijo Hinata con inocencia. Sasuke cambió su humor derrepente.

-no lo vuelvas a mencionar- le dijo con su tono serio. Hinata lo miró a la cara y vió lo serio que estaba.

Sasuke no aguantó más y la besó con ansias, chupo y lamió sus labios hasta que escuchó la puerta abrirse y la voz de su mamá avisando que había llegado.