Por fin se veían en el último mes antes de su graduación de preparatoria. Todos se veían felices, más una pareja de azabaches, pues por fin podían hacer lo que quisieran, porque ya no dependían de sus padres, o al menos Sasuke.
Estaba pensando en lo que haría cuando se graduara. Quería viajar, tal vez a los estados unidos y después Inglaterra, tenía muchas ganas de explorar, conocer más cosas, culturas...
Fijó su vista a su amiga que iba caminando adelante de él, se veía demasiado tranquila, disfrutando el viento, dejando que este mismo jugará con su cabello. Sonrió, pues recordó que desde la primera vez que la hizo suya no podía dejar de hacerlo, no podía aguantar tanto tiempo sin poseer su cuerpo y llenarse de él. Le encantaba sentirla, parecía una obsesión para él, como una droga. Sonrió y la tomó de la mano.
-hoy tienes entrenamiento con tu padre, te llevaré a casa- le dijo con tranquilidad, era un poco raro que entrenaran dos veces al día, pero suponía que era porqie quería que ella se hiciera más fuerte, sin embargo, si veía que se estaba pasando iba a interferir. Porsupuesto que se preocupaba por ella.
-Está bien. Puedo ir sola- le dedicó una sonrisa tímida para que no se preocupara por ella.
-no te pregunté - le dijo. Para seguir con su camino.
Llegaron a la mansión Hyuga, Hinata tenía el presentimiento de que algo iba a pasar, y no precisamente bueno. Su padre nunca solía entrenar con ella dos veces al día, pero a mediodía recibió un mensaje de su cuidador Ko de que su padre la había llamado, que en cuanto saliera de clases se presentara en el dojo.
Entró al dojo aún con su uniforme escolar, su padre aún no estaba ahí, pero sabía que en cualquier momento iba a llegar. Se sentó a la espera de su padre.
Escuchó pasos y alzó la mirada, era su padre, su rostro se veía demasiado serio, hasta molesto se atrevía a decir. Hinata se paró de inmediato y le hizo una reverencia. Hiashi no esperó a que se enderezara completamente pues le dió una bofetada antes de que lo hiciera.
Hinata cayó al piso con un sonido demasiado fuerte. Sorprendida tocó su mejilla que ahora ardía, vió a su padre acercarse a ella, aún no salía del shock. Hiashi la tomó del cabello y la levantó hasta su altura para verla a la cara y asegurarse que ella viera la suya, con la otra mano levantó una cajita con pastillas a la mitad aún.
-¿puedes explicarme porque en tu habitación estaban estás pastillas?- Hinata abrió los ojos aún más sorprendida, estaba segura de que ocultó muy bien las pastillas debajo de su colchón.
-y-yo...- No sabía que decir, estaba segura que cualquier cosa que saliera de sus labios su padre lo mal interpretaría y tomaría cartas en el asunto.
-¡Eres una maldita zorra!- su padre le gritó a la cara aún más enojado -ahora mismo me vas a decir quién es el puto bastardo con el que te estás revolcando- Hinata estaba demasiado asustada, nisiquiera podía sentir el dolor de su rostro o de su cuero cabelludo, tampoco sentía el líquido de su labio que salía. -¡dímelo!- le exigió -si se trata de alguien que no sea parte del círculo en el que nosotros estamos te casarás con él, pero si es algún idiota que no está a nuestra altura te vas a olvidar de él, o si no yo mismo me voy a encargar de que no lo vuelvas a ver, así que dime quién es con el que te revuelcas- su mirada era demasiado intimidante para Hinata.
Ella lo único que pensaba era en la sonrisa de Sasuke, no quería borrarla haciéndolo infeliz, sus lágrimas comenzaron a caer sintiendo que el pecho le dolía demasiado.
-n-no volveré a verlo- le dijo sollozando -te lo prometo- Hiashi se dió por bien servido, igual él se iba a asegurar de que no se acercara a nadie. Iba a estar estrictamente vigilada.
-a partir de mañana serás vigilada por Ko, él se encargará de llevarte y traerte de la escuela- la soltó del cabello y se dió la vuelta para comenzar a avanzar hacía la salida.
-p-pero Sasuke...
-no confío en él- la corto deteniendo sus pasos -si permitió que te escaparas con otro ya no puedo poner mi confianza en alguien así- su voz parecía demasiado fría, sus palabras dolían cada vez más, sentía su pecho demasiado pesado y le dolía -tampoco volverás a pasar tiempo por las tardes con él.
En cuanto Hiashi desapareció por la puerta ella no pudo evitar que sus lágrimas cayeran como cascada. Comenzó a llorar, sabía que ese era el adiós para ella y Sasuke.
Al siguiente día salió de su casa y de inmediato Ko la subió a su auto. Tenía los ojos rojos e hinchados de tanto llorar.
Un mensaje llegó a su celular, vió el contenido y era Sasuke.
~¿Dónde estás Hinata?, he pasado a tu casa y dicen que ya te fuiste~
S.U
Hinata sentía que las lágrimas nuevamente iban a salir de sus ojos.
~Lo siento, padre le pidió a Ko-san que me llevara, tampoco podré regresar contigo a casa~
H.H
Sasuke no respondió, sabía que le debía dar explicaciones, pero no quería decirle todo.
Llegó a la clase, Sasuke aún no llegaba, estaba segura de que estaba molesto. Pasaron unos minutos y apareció, se acercó a Hinata con un aura amenazante.
-¿porqué tú padre decidió eso?- le cuestionó con reproche.
Hinata no quería responderle ahí, pues habían muchas personas. No pudo contestar nada porque el profesor apareció.
Ya era hora del almuerzo, antes de que Sasuke la comenzara a interrogar salió corriendo del aula, no quería decirle la verdad. Tenía miedo.
Sasuke en cuanto la vió salir prácticamente corriendo del salón se puso de pie para seguirla, pero Naruto lo interrumpió y para su mala suerte Hinata se fue. Naruto lo arrastró fuera del salón, no se había dado cuenta de a donde lo había llevado cuando ya se encontraba en una mesa de la cafetería.
Estaba demasiado molesto, quería matar ahí mismo a su amigo, solamente lo había arrastrado hasta ahí para hablarle de una tal Sakura de la que estaba enamorado. Nisiquiera le estaba prestando totalmente la atención. Se puso de pie dispuesto a irse, pero Naruto lo interrumpió tomándolo del brazo.
-¡Mira!¡Sakura-chan!- lo arrastró y llegaron hasta ella.
-¡oh!¡Sasuke-kun!- se acercó más a él e intentó abrazarlo. Naruto se sorprendió y Sasuke aún más molesto solo la apartó empujándola.
Sin decir nada y sacando su mal genio se safo del agarre de Naruto y se fue.
Llegó al salón, no había nadie. Se quedó un rato mirando fijamente el lugar de Hinata, no entendía que había pasado. Pero seguramente había sido por su padre.
Las clases nuevamente comenzaron, Sasuke no apartó la mirada de Hinata ni una sola vez, debía hablar con ella si o si.
Nuevamente el timbre sonó, era el final de las clases, Sasuke ahora si se acercó rápidamente a Hinata. Ella sólo lo vió sorprendida.
-debemos hablar- su voz demostraba todo lo molesto que estaba.
-S-Sasuke y-yo- Hinata desvío su mirada, sentía demasiada tristeza. Pensar que ya no iba a volverlo a ver.
Sasuke iba a tomarla de la mano y salir con ella. Pero el celular de Hinata sonó.
-d-debo irme- le dijo para ponerse de pie y salir corriendo.
Sasuke quedó atónito, debía saber que pasaba, quería seguir estando con Hinata.
