-Si... Maki y yo tuvimos algo que ver en el pasado...- Esas palabras podrían ser sencillas para cualquiera, pero en el momento en el que son Eli escuchó aquello, simplemente se quedó un breve momento en shock, como si el peso de esas palabras fuera tan inmenso que pudiera detener a todos a su alrededor, palabras que penetraron en su cabeza una y otra vez, haciendo un insoportable eco que era cada vez más creciente, así como su irritación.

Observó a Nico con todos esos sentimientos anidados en sus ojos, expresándolo todo con una simple mirada, la menor por su parte, sentía como su corazón latía como loco, pues acababa de decirle a la rubia algo que quizá no fue lo más acertado, porque desde el momento en que se percató de la ligera molestia de Eli al ésta enterarse que ella y Maki se conocían, temió por que la chica decidiera hacerla a un lado y buscar a alguien más para encargarse de su remplazo.

Entre una pequeña brecha de silencio entre ambas y la mirada de la contraria asechándola, Eli fue la primera en hablar, haciendo evidente su sentimiento de enojo.

-Lo sabía... sabía que ustedes dos estaban ocultándome algo como eso... la pregunta es ¿Por qué no dijiste nada desde el principio? - cuestionó a la menor, aun con la mirada clavada en ella.

Nico entonces se sintió nerviosa nuevamente, no estaba segura de la reacción de la rubia al saber que ella y su esposa habían estado involucradas sentimentalmente tiempo atrás, al menos no imaginó cual sería en ese momento por lo que prefirió omitirlo, entendía porque Maki probablemente lo hizo, pero ¿Y ella? ¿Por qué quiso ocultarlo?

Pasó su mano por su cabello negro, despeinando un poco su flequillo y soltó un suspiro. Aún tenía miedo de ser alejada de Maki.

-Lamento ocultarlo, no estaba segura de cual sería tu reacción y si al saberlo, no me permitieras seguir adelante- contesto de forma algo vacilante, cosa que hizo aumentar la irritación en la artista, quien evidentemente no suavizó su expresión ante la explicación de Nico. -Fue un error mío, entiendo que Maki no lo hiciera porque vamos, eres su esposa, no es el tipo de cosas que le mencionas a la persona que amas...- continuaba.

-¿Creíste que no te permitiría seguir si hubiera sabido que ella y tu tuvieron algo?- la voz de Eli tenía un toque de ironía en ella. Por lo que simplemente siguió mirando a Nico tan inquisitivamente.

-¡Si, Eli! Dios... ¿Por qué estas tan enfadada? - trataba de entender la molestia de la chica, a sí mismo, intentaba desviar la atención de la mayor en un punto diferente, pues temía llegar a un punto sensible, uno que lo sería tanto para ella como para Eli.

-Claro, y ahora dime ¿Por qué tu miedo a que no te permitiera continuar, eh? Si en un principio tuve que rogarte incluso porque aceptaras- Soltó la artista.

La peli negra maldijo por lo bajo, tal parecía que su intento sutil de intentar desviar el tema a otro punto no estaba funcionando, de hecho, Eli parecía cada vez más cerca de llegar a ese tema sensible, del cual no deseaba seguir hablando, siquiera mencionarlo. Por lo que trato de hacer un último intento para tratar de dejar en paz a la mayor.

-Eli, no me hagas decirlo...- dijo nerviosa, tratando de encontrar con que sobrellevar las preguntas de la artista, quien simplemente no estaba dispuesta a cooperar más. Ya había sido lo suficientemente amable con ella y Maki.

-Escúpelo... ¡Hazlo! - demando alzando un poco más la voz.

-Trabajo en un estúpido local de citas, viviendo una vida menor a la promedio... de repente apareciste ofreciendo todo ese dinero... simplemente no pude negarme a perder la oportunidad. Yo de verdad necesito lo que ofreces...- Mintió, pues aquella excusa tan pésima fue su última salida, la última oportunidad de intentar evadir la verdadera razón por la que decidió quedarse y continuar con semejante embrollo.

Eli observaba detenidamente a Nico y analizaba lo que acababa de decir; sus hombros tensos y esos ojos carmin que simplemente habían dejado de luchar por mantener la unión de sus miradas, aunado a ello el ligero y casi imperceptible temblar en su voz... era claro algo ahí y era que Nico estaba mintiéndole nuevamente. Que ella le mintiera simplemente la hacía enloquecer aún más, tanto que la tentaba a ir hacía la oficina de Maki y decirle toda la verdad.

-¿Te quedas por el dinero? ¿ese es tu miedo? - esta vez, Eli no se molestó en ocultar la ironía en su voz.

Simplemente, aun cegada por toda la ira acumulada comenzó a buscar con cero tactos entre su chaqueta. Nico la miraba aun nerviosa e inquieta, deseaba abandonar el lugar en cuanto antes.

La rubia por fin toco lo que buscaba entre sus ropas y una vez sosteniéndolo lo sacó, lo siguiente que Nico vio, fue a una enfadada Eli sacar su billetera y tras abrirla, tomo todo el contenido de esta y sin importarle que siguieran en la calle a la vista de varias personas que transitaban cerca, arrojo varios billetes contra la menor, incluso algunos de ellos alcanzaron a tocar el rostro de Nico.

-¿Querías dinero no? Bien ahí tienes...- Eli seguia furiosa y soltaba aquellas palabras a la pelinegra, quien aun no reaccionaba a la clara ofensa por parte de la artista. -Tómalo todo si tanto lo necesitas, pero dime la puta verdad. ¡Dime la verdadera maldita razón! - exigió la rubia.

Nico no podía creer que Eli se hubiera atrevido a hacerle aquello en plena calle, ante la mirada de un par de curiosos; quienes se reían de la humillación que infringió contra ella. No iba a tolerar semejante acción, de hecho, no iba a tolerar siquiera seguir con aquella conversación por lo que simplemente miró furiosa también a Eli mientras apretaba los puños.

-Se acabó... no voy a permitir que intentes sobajarme...- dijo la mas baja mientras, guardando un poco más la compostura, a diferencia de la contraria, le dio la espalda, completamente decidida a marcharse de ahí y dejar a la rusa con su rabieta.

-¡No hemos terminado de hablar!- Eli evidentemente, al ver como la chica le daba la espalda, dispuesta a dejarla hablando sola, fue tras de ella. Ninguna de las respuestas estaba siendo la verdad.

Eli no estaba enfadada porque Nico y Maki se vieran, tampoco porque ya se conociera. Estaba enfadada por el empeño de ambas chicas en mentirle, en ocultarle cosas... definitivamente no se iría sin saberlo todo.

-¡Para mí, terminamos de hablar ya!- respondió igual de molesta.

Nico dio un par de pasos más hasta que sintió como la retenían de un brazo, supo de inmediato quien era por la fuerza que uso para hacerla volver y nuevamente vio cara a cara a Eli, notando el pálido rostro de la chica y las ligeras ojeras marcadas bajo sus ojos azules...

-¡No hemos terminado! Tu... tu simplemente te niegas a decirlo, no eres tan miserable para quedarte solo por el dinero, Nico- comenzó a hablar la mayor nuevamente, sintiendo su respiración agitada. -La verdadera razón por la que tú decidiste quedarte, es porque ¡Aún sientes algo por Maki! - echaba en cara aquello, logrando hacer que Nico abriera los ojos en sorpresa.

Y lo había hecho, Eli había tocado aquel punto sensible que simplemente Nico quería evitar a toda costa. Aquel día en el que Nozomi habló con ella respecto a Maki, ella le hizo ver que su deseo era quedarse por Maki, porque quería enmendar lo sucedido, aclarar todos los malos entendidos. El dinero estaba de más, porque claramente no le importaba en absoluto, para Nico, ni todo el dinero del mundo se comparaba a poder tener una segunda oportunidad de estar cerca de Maki, la persona que claramente jamás pudo olvidar y amaba todavía. Esa era la verdadera razón por la que Nico no dijo la verdad a Eli desde un inicio, por miedo a que la rubia se negara a considerarla parte de su último deseo.

Al verse descubierta, simplemente apartó la mirada de la de la rusa, dándole toda la razón con aquella simple acción.

-Lo sabía... aún amas a Maki... simplemente no podría haber otra razón por la que estuvieras tan aferrada a intentarlo- continuaba Eli mientras soltaba a Nico por fin y sentía como sus ojos picaban, amenazando con comenzar a derramar lágrimas. -Simplemente no habría otra razón por la que Maki también se empeñara en ocultarte...-

Y un recuerdo apareció...

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Eli y Maki se encontraban en el jardín del campus universitario, ambas habían decidido tomar un descanso después de sus ajetreadas clases. Aquella noche, se propusieron a mirar el atardecer juntas y posteriormente las estrellas. Para Eli aquel momento era bastante cómodo. El simple hecho de estar con la japonesa le traía paz y tranquilidad. Desde hace tiempo se había percatado que su amistad con la pelirroja se sentía diferente; los sentimientos habían cambiado, pues si bien quería a Maki, no se sentía ya de la forma en la que quería a Honoka por ejemplo, la sensación que Maki le provocaba era similar a su deseo favorito, aquel en el que siempre deseas tener presente, cerca de ti todo el tiempo, tratando de disfrutarlo a cada momento... Eli se sentía enamorada.

-Tenía mucho tiempo que no me recostaba a mirar las estrellas- Maki dijo soltando un suspiro relajante.

-Lo mismo digo, es realmente agradable, más si estás tú aquí conmigo- soltaba sin pena alguna la mayor, dedicándole una sonrisa a la pelirroja.

En ese momento, Eli deseaba tomar la mano de la pelirroja, pero sabía que Maki no era alguien de mucho contacto físico por lo que se abstenía de hacerlo realmente. Muchas veces se preguntó si Maki se sentía como ella, pero tenía miedo de arruinarlo, de que esa chica se alejara de ella y perderlo todo...

Simplemente se limitó a mirar nuevamente a la joven, notando como en cuanto Maki se percató de que estaba siendo observada, apartó la vista y pasó su mano por su rostro.

Acaso... ¿Ella estaba limpiando lágrimas de su rostro?

-¿Estás bien, Maki?-

-Lo estoy, simplemente me entró demasiado sueño-

Aun con aquel pretexto, Eli confirmó que efectivamente la chica pelirroja lloraba, ¿Qué pudo hacerla llorar tan repentinamente?

-No te avergüences de llorar, a veces las lágrimas lavan los problemas, cada una que derramas es un peso menos-

-Quizá laven problemas, pero no recuerdos...-

En ese momento Maki comenzó a abrirse un poco a Eli, la mayor sintió que quizá era un buen momento para profundizar con la japonesa, por lo que se atrevió a tomar su mano y darle una ligera caricia.

-Recuerdos ¿Algún chico está por ahí?-

Y la pelirroja permaneció en silencio por un par de segundos, dando una respuesta indirecta a la rusa, quien simplemente suspiró un poco triste, Maki pensaba en alguien.

-Ya no tiene importancia realmente-

Y eso fue lo último que dijo Maki aquella noche, antes de cambiar totalmente de tema. Eli por su parte simplemente tuvo algo en mente desde ese día.

"-Me encargaré de quitarte ese peso de encima, Maki... te llenaré de tantos recuerdos juntas. Serán tantos que no cabrán esos otros dolorosos recuerdos-"

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Eli apretó los puños al tener ese recuerdo... Se negaba a pensar que aquel "Chico" fuera en realidad Nico. Simplemente se negaba a pensar que esos 6 años al lado de Maki hubiera una sombra que siempre opaco de alguna forma su romance. La frustración comenzó a crecer aún más en ella, finalmente miró de vuelta a Nico, sin importarle que sus ojos cristalinos se desbordaran por fin.

-Me frustra que intentaran ocultarlo, es como si ella no quisiera que supiera siquiera de ti por miedo a que yo supiera su pasado. ¿Por qué ella pensaría que su pasado podría afectarme de alguna manera? Es porque no es mero pasado tal vez...- comenzaba a hablar, dejando salir su frustración sin medida alguna, todo ante los ojos sorprendidos de Nico. - Se negó a aceptarte y de la nada permite que entres en su vida, como si lo que sea que le hubieras hecho no importara y pudiera sobrepasar incluso lo que dijo sentir por mí... ¿Y si no me estuviera muriendo y aun así hubieras parecido? ¿Qué mierda sucedería? -

Ahora Nico entendía el origen de la frustración de Eli. Nuevamente dejaba en claro que no era por el hecho de que Nico tuviera que enamorarla, sino el ocultarle lo sucedido entre Maki y ella simplemente provoco que la mayor pensara que Maki fingió su amor a ella todo el tiempo... y por supuesto, Nico no creía a Maki capaz de fingir amor...

La rusa se tambaleó ante los aun sorprendidos ojos de Nico, esto mientras comenzaba a toser de forma dolosa, sosteniendo su pecho con malestar. La menor rápidamente se apresuró hasta ella para sostenerla.

-Eli, basta... por favor cálmate y sentémonos a hablar como adultas...- Nico sostuvo a la rubia, quien se aferró al brazo de la peli negra y asentía con un poco de dificultad.

Nico encamino a la rubia hasta un lugar donde ambas pudieran sentarse un momento para que la chica enferma pudiera tranquilizarse y recuperarse del anterior arrebato. Aun respiraba un poco dificultosa mientras Nico posaba su mano sobre la espalda de la chica. Estaba pensando cómo decirle algunas cosas a la rubia adecuadamente, quería dejar de ser deshonesta con Eli, porque definitivamente la chica no merecía aquello.

-No es justo... estoy cansada de confiar...- susurro con desgane.

Nico entonces sintió un golpe de culpa por aquello, pues la situación no solo había provocado que Eli no se sintiera confiada de lo que Nico le decía, sino que incluso llego a dudar de los sentimientos de Maki. Y si de algo estaba segura Nico, era de que Maki realmente amaba a Eli, a pesar de lo triste y doloroso que resultara para ella.

-Dime algo ¿Realmente quieres saber que sucedió entre Maki y yo? ¿Eso te daría paz? - la pelinegra pregunto a la Eli, quien se mantuvo en silencio un breve momento, asimilando si realmente quería escuchar lo sucedido.

-Yo... quiero saber a quién estoy confiándole a mi familia... Nico, me mantengo firme en desear que Maki encuentre otra vez el amor, pero quiero que éste le haga el menor daño posible, quiero decir, Maki se veía afectada la primera vez... ¿Qué hiciste para que los ojos de la persona que amo, se volvieran melancólicos? - por fin, Eli levantaba la mirada, poniendo una expresión que rogaba por la verdad.

Nico entonces suspiro, quizá era momento de contarle lo sucedido a Eli.

-Esto es complicado, veras, Maki y yo nos conocimos cuando éramos estudiantes de secundaria, ella tenía 13 años y yo 15. A pesar de ser de grados diferentes, congeniamos bien. Cuando me gradué y entré a la media superior, ella y yo nos encontrábamos todas las mañanas y todas las noches en una parada de autobuses para volver a casa juntas hasta que volvimos a compartir escuela, al principio solo la veía como una pequeña hermana, pero realmente no sé en qué momento mis sentimientos hacia ella cambiaron- comenzaba a explicar Nico, sonriendo ante los pequeños recuerdos que llegaron a su mente ante aquellas palabras, también jugaba nerviosa con sus manos, tratando de darse a entender de la mejor manera posible. -Todo fue perfecto, decidimos estar juntas, pasamos tantas etapas bellas, me miró crecer y la miré crecer también... pero había dos cosas que Maki odiaba, una era el hecho de que estuviéramos en secreto, pues mis padres ni en mil años estarían de acuerdo en que su única hija amara a otra chica y la segunda... era Nosomi- mencionó a su mejor amiga.

-Nozomi ¿Quién era?- Eli se encontraba más calmada e interesada en lo que Nico relataba.

-Nozlmi es mi mejor amiga, realmente nos conocimos desde pequeñas, ya que nuestros padres eran amigos. Era inevitable que fuéramos muy unidas. Obviamente a Maki no le agradaba aquello... a veces los comentarios de los demás, respecto a que Nozomi y yo parecíamos una pareja recién casada lastimaban a Maki- la pelinegra bajaba la cabeza con algo de desgane, recordando la joven expresión de Maki, triste e insegura ante todos esos comentarios. Posó sus manos sobre su rostro, cubriéndolo porque se arrepentía y se avergonzaba de lo que aquello le provocó tanto a Maki como a ella misma. -Si tan solo hubiera sido valiente... si tan solo hubiera hablado primero con ella y no con Nozomi... quizá todo sería diferente- y sus ojos poco a poco amenazaban con soltar lágrimas.

Eli podía notar entonces como las palabras de Nico realmente parecían arrepentidas, deseosas de corregir un suceso imposible. Sintió algo de culpa también por obligar a Nico a revivir esos recuerdos, pero era necesario... no dejaría a Maki en manos de alguien que la lastimó en un pasado.

-Aquella tarde, durante la graduación de Maki. Mis padres descubrieron nuestro romance, claramente me echaron de casa ¿Qué más daba? Ya era mayor de edad, no estaban obligados a mantenerme y se avergonzaban de mi... decidí hablarlo con Nozomi, ella decidió darme todo su apoyo y mientras lloraba en sus brazos, Maki apareció malinterpretando todo... yo traté de ir tras ella y detenerla, pero simplemente se esfumó. Trate de llamarla, de buscarla, pero simplemente desapareció, como si Nishikino Maki nunca hubiera existido... Sus padres, quienes sabían nuestra relación, me echaron de su casa cuando fui a buscarla ahí, y amenazaron con levantar una orden en mi contra, debido a que yo era mayor de edad y Maki aun no... simplemente, no pude hacer nada- Y sin aguantar más, Nico apretó los ojos, dejando que sus lágrimas por fin fluyeran.

La rubia estaba algo sorprendida, principalmente por la forma en la que reaccionó Maki, desde el punto de vista de Nico, claro. La joven se caracterizaba por ser sumamente inteligente, sensata y pensar adecuadamente las cosas ¿Por qué desaparecer así? ¿Quizá había más y Nico no quería decirle o simplemente fue algo que la propia Maki pasó en silencio? No estaba segura, simplemente supo que los sentimientos de Maki habían sido tan fuertes como para impedirle pensar adecuadamente.

-Lo intenté de verdad... de todas las formas posibles intenté superarlo. Hacerme a la idea de que no volvería y yo tendría que aprender a vivir sin ella, pero me fue imposible. Cada mirada, cada caricia y cada beso de alguien más, simplemente me hacían pensar en Maki con más fuerza- Nico continuaba sacando todos esos sentimientos frente a la rubia, de alguna manera simplemente no pudo parar una vez que comenzó a hablar. - ¿Tienes idea de lo doloroso que es amar y extrañar a alguien, al grado de obligarte a no permitir la entrada a nadie más? Habían pasado 8 años, Eli, 8 interminables años en los que la extrañe con el alma y de repente, por azares del destino me pones al amor de mi vida enfrente otra vez... restregándome en la cara que te casaste con ella y haciéndome saber que, a diferencia de mí, ella pudo superarme. Dándome la esperanza de intentar tenerla de nuevo en mi vida porque buscas tu propio remplazo- No había ningún filtro ante sus palabras. La menor dejaba salir todos esos sentimientos que tenía reprimidos en su interior, cada lágrima, era un día más conteniendo su sentir.

Eli por su parte sintió un pequeño dolor en el pecho, pero no era su enfermedad, era algo más profundo, el hecho de escuchar como se había referido Nico a su esposa, eso fue lo que la golpeo en el interior.

-El amor de tu vida...- susurro la rubia.

-Era lo que deseabas oír ¿No? La verdad... ¿Por qué estoy aferrada a continuar con la idea de ser tu remplazo? Y una mierda el dinero, es porque yo aun la amo, jamás deje de amarla... Maki es el amor de mi vida, Eli y nadie podrá cambiar eso- Nico hablaba firme esta vez, mirando nuevamente a la mayor, con sus ojos llenos de lágrimas.

La artista jamás imagino lo sucedido, nunca imaginó que simplemente fuera imposible para alguien olvidar a otra persona...

"-¿Cómo se puede olvidar a alguien?-"

"-No se olvida, simplemente aprendes a vivir sin ese alguien-"

Las palabras de Maki tomaron sentido para la rusa. Maki de alguna forma aprendió a vivir sin Nico. Eli le enseñó a vivir sin ella sin siquiera saberlo.

-Pero... el hecho de que yo considere a Maki el amor de mi vida, no significa que sea mutuo. Y está bien si no es así. Maki decidió hacer su vida contigo, te ama a ti y a Dia. Carajo Eli, lo primero que hizo cuando por fin pude conversar con ella fue enseñarme una foto de ti y su hija ¿llegas a dudar que te ama? Yo no significo nada, y tu significas todo- Nico decía mientras limpiaba sus lágrimas. Después, se levantó de donde estaba sentada y se agachó frente a Eli obligándola a mirarse frente a frente, mientras sostenía las manos de la rubia.

-Nico...- susurró el nombre de la mujer frente a ella, quien la miraba de forma suplicante.

-Entenderé si quieres desecharme como tu remplazo, Maki merece algo mejor que yo. Mírala y mírate, dos profesionales que son capaces de darlo todo por la otra... y yo... una don nadie que no pudo tener un trabajo decente y tampoco pudo retener a la persona que amaba...- comenzaba diciendo para después realmente suplicar. - Quédate con tu dinero, incluso si decides pasar con ella el resto de tus días hasta las últimas consecuencias... Yo solo quiero algo en esta vida, Eli. Por favor, no me pidas que me vuelva a alejar de ella, aún si alguien más toma tu lugar, podré vivir feliz si ella lo es incluso con alguien más. Solo por favor, no estoy lista para volver a perderla, aun si solo estoy condenada a no ser más que su amiga, permite que me quede a su lado...- La mirada suplicante de Nico y sus palabras lograron tocar a Eli de una forma que no imaginó nunca.

Se sintió conectada con Nico en ese momento, no era su objetivo, pero llegaron a esa conclusión. Eli amaba a Maki con todo su ser, era su alma gemela. El sentimiento por ella era tan fuerte que no le importaba sufrir y cargar sola con su vida extinguiéndose poco a poco, con tal de buscar el bienestar de la abogada. Y ahora estaba ahí Nico, declarando que amaba a Maki y que la pelirroja era el amor de su vida, pero por sobre todo, contra todo pronóstico, la amaba con tal intensidad que simplemente estaba dispuesta a verla feliz con alguien más.

Compartían un sentimiento hacia la misma persona, Eli supo hasta ese momento que había alguien que quizá amaba a Maki con la misma intensidad que ella lo hacía. Y eso último, era lo que Eli deseaba para su amada y su hija. Era su último deseo ahí frente a ella, derramando lágrimas a la par.

Finalmente, la artista correspondió con una caricia en las manos de Nico, tratando de trasmitirle un poco de tranquilidad, dedicándole una tenue sonrisa.

-Lo lamento Nico, por todo lo que provoqué el día de hoy. También lamento haberme comportado como una idiota, arrojándote ese dinero... siento que de alguna forma comprendes como es que me sentía; aunque creo que estás mejor capacitada para manejar tus emociones, todo lo contrario a mi- comenzaba diciendo mientras acariciaba lentamente las manos de Nico. -No deseo que alguien más esté con Maki, gracias a tus palabras, comprendo que tus sentimientos son los que busco para mi familia. Espero que así como lo has hecho hasta ahora, puedas seguir amándola. Te ayudaré a que ella pueda corresponder, pondré hasta mi último aliento, hasta mi punto final...-

La mayor simplemente le dedicó una sonrisa más amplia y finalizó su deseo frente a Nico.

-Solo por favor, sin importar nada... Quédate a su lado...-

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Maki llegó nuevamente tarde a casa, se encontraba agotada por el nuevo caso que estaba atendiendo con un cliente exigente y con poco tacto. El agotamiento mental por el que cursaba no la ayudaba a pensar en nada, incluso evito pensar en lo sucedido aquella tarde con Eli y Nico.

Aunque claramente no era algo que pudiera evitar de todas formas al llegar a su hogar, pues una de las enfadadas chicas estaba justo en su casa, en su habitación.

Comenzaba a prepararse mentalmente de lo que sea que Eli tuviera que decirle, puesto que la última vez en el día que la vio, la menor estaba sumamente molesta, a pesar de haber fingido, Maki lo sabía.

Abrió la puerta ingresando a la casa, miró a los alrededores tratando de ver alguna señal de su esposa e hija, pero tal parecía que cada una se encontraban en sus respectivas habitaciones. Primero se dirigió a la de Dia, tocando ligeramente la puerta. Pudo escuchar algo de movimiento en la habitación y después como esta se abría un poco, dejando ver el rostro de la niña.

-He llegado a casa Dia. ¿Estás estudiando? Pregunto Maki al ver la expresión algo fastidiada de la pequeña cuando abrió la puerta.

-Si... investigo algo importante- respondió de forma normal mientras esta vez le dedicaba una sonrisa a la pelirroja. -¿quieres que te acompañe a cenar?- preguntó con cariño, a lo que Maki simplemente acarició su cabeza y soltó un suspiro.

-Preferiría descansar un poco, no tengo mucha hambre realmente- contesto Maki, dedicándole una sonrisa a la menor.

Pudo notar la expresión algo decaída de Dia, por lo que de inmediato quiso calmar la situación

-Lo siento, se que no hemos pasado mucho tiempo juntas estos últimos días. - se disculpaba. -El siguiente fin de semana saldré a comer con una vieja amiga mía... ¿Te gustaría venir conmigo?- preguntó a lo que Dia se puso más animada.

-¡Me encantaría!- la emoción en su voz se hizo presente. Pero, una pequeña duda la invadió. -Pero ¿Y mamá Eli?-

Maki entonces soltó un suspiro cansado y miró hacia la puerta que llevaba hasta la habitación que compartía con la rusa rubia.

-No estoy segura si ella quisiera venir... últimamente parece muy ocupada- mencionaba un poco triste la pelirroja, pero recupero los ánimos por su pequeña. -Pero de cualquier forma podemos organizar una salida para nosotras tres la siguiente semana ¿Qué dices?- animaba a lo que la mas joven asintió con energía.

-Espero que se pueda- finalizo.

-Esperemos que si. Ahora ve a terminar tus tareas. Te quiero, buenas noches- Maki se despedía de la más joven y se dirigía esta vez hasta su habitación, lugar donde seguramente estaría Eli.

Al entrar, vio a la joven de espaldas, sentada frente al espejo de su habitación, ella cepillaba su cabello, el cual recién había secado recientemente, había un aroma a frescura y jabón frutal en el ambiente proveniente de ella. Cuando se percató de la llegada de Maki, se levanto de donde estaba y le dedico una amplia sonrisa a la pelirroja, una en la que incluso podía presumir sus bien formados hoyuelos en sus mejillas.

-Tardaste un poco más en volver el día de hoy, me alegro que estés en casa- la saludaba. Maki por su parte se sintió un poco confundida, pues ya no parecía molesta en absoluto.

-Gracias por esperarme... a decir verdad estaba algo preocupada porque siguieras molesta conmigo por lo de esta tarde- confesó la menor comenzando a retirar su camisa formal blanca.

La artista bajó un poco la mirada, recordando todo lo que sucedió aquella tarde con Nico y lo que hablo con la joven. Realmente terminaban por arreglar cualquier diferencia y ahora estaban listas para continuar con el plan inicial. Pero Eli deseaba comprobar algo primero, algo a espaldas de Nico pero que por supuesto, no iba a afectarla en absoluto.

-No te preocupes, realmente no estaba molesta por eso, solo... tenía una sensación incierta. Pero todo está bien- Eli mantenía la tenue sonrisa en sus labios. -Era esa chica Nico ¿No? La misma que nos encontramos en la exposición de arte- trataba de sonar lo más natural posible, cosa que parecía funcionar. Pues la postura de Maki era menos tensa y sus facciones también se relajaron.

-Si es ella...- respondió algo tímida.

-Ya veo, me alegro que después de lo que me dijiste pudieran arreglar diferencias- la rubia continuaba hablando con completa tranquilidad. -Quizá debas invitarla a cenar un día de estos- proponía, intentando darle señales a Maki de que todo en verdad estaba bien.

Por su parte la abogada se sentía sorprendida de como estaba respondiendo Eli, realmente parecía bien con ello, como si la molestia que tuvo en la tarde no hubiera existido para nada, eso la alegraba mucho.

-De hecho... ella estaba en mi oficina hoy para invitarme a tomar un café juntas, Dia va a acompañarnos, dime ¿te gustaría venir? - preguntaba a la rubia quien vio aquello como una oportunidad bastante buena y que no debía ser estropeada.

-No puedo, tengo un compromiso que atender, pero vayan ustedes dos. Sé que podrán pasarla bien- fue su respuesta.

Maki se sintió un poco decepcionada, sin embargo, acepto el hecho de que la mayor tuviera mucho trabajo encima, así había sido últimamente, por lo que tras un suspiro solo asintió.

-Y dime... ¿Cómo se conocieron ustedes dos? Nunca me hablaste mucho de tu época escolar. Tengo curiosidad- Eli se preparaba para escuchar cualquier cosa que Maki fuera a responderle en ese momento, después de todo, aún tenía algo que confirmar.

Por su parte la pelirroja ante la pregunta de Eli simplemente sonrió, dejando que muchos recuerdos golpearan su mente, soltando una suspiro en el momento en el que la imagen más jovial de Nico sonriéndole aparecía en su memoria.

-Pues... Nico es todo un caso. Si fuéramos perros ella sin duda sería un Husky... a decir verdad, hasta la fecha no llego a comprender como es que ella y yo nos hicimos tan buenas amigas si somos tan contrarias- dijo aquello deteniéndose a pensar realmente al respecto.

-Bueno, los contrarios se atraen...- Comentó la rusa, mirando fijamente a Maki, notando como la pelirroja bajó un momento la mirada con timidez y sus mejillas adquirían un tenue color rosa.

-Quizá, pero jamás imagine con alguien tan contrario... quiero decir, nos conocimos una tarde de invierno después de la escuela. Ella no tenía un abrigo ni un paraguas y la nieve no dejaba de caer, le di mi bufanda y al día siguiente cuando nos volvimos a ver, hablo de esa bufanda como suya... jamás me la devolvió- Maki comenzaba a relatar, todo ante los atentos ojos de Eli.

-Solía aparecer con esa boba sonrisa en su cara, soltando cumplidos y palabras cariñosas a mi persona... ella seguramente había hecho algo estúpido y necesitaba que la cubriera o lo que sea que haya hecho me afectaba. Siempre compraba helado como forma de disculpa- Maki no se percató en que momento simplemente de dejó llevar, hablando y hablando.

-Me metió en incontables líos también, una vez durante las horas de estudio, no se como me convenció de intentar salir de la escuela para ir a vagar por ahí. Claramente fuimos atrapadas por uno de los profesores quien nos obligo a ponernos contra la pared y nos golpeo el trasero con una regla de madera, después nos obligo a correr tres vueltas alrededor de la escuela y volver a los salones de estudio. El director dijo "Señorita Nishikino, es usted una estudiante de excelencia. Y ahora hace barbaries influenciada por una estudiante problemática. No quiero más problemas o voy a separarlas" Nos aumentaron el castigo esa vez porque Nico no pudo contener la risa al ver la cara del director tan roja... Ese mismo día me prometió que seríamos siempre amigas...-

Eli solo se limitó a observar a Maki, sus expresiones... como tras cada anécdota comenzaba a hacer ademanes más expresivos. Podía ver la emoción de la pelirroja al hablar sobre sus recuerdos con Nico. Pocas veces pudo ver a Maki de esa forma y ahora que podía darle un significado, se sentía ligeramente en paz.

Finalmente, el como en breves momentos, Maki se perdía entre sus pensamientos y sonreía para si misma, abrumada y abrazada por alguno de esos recuerdos que simplemente le eran imposibles de saber a Eli... entonces simplemente soltó un suspiro y soltó una triste sonrisa, cuando entre tantas anécdotas, Maki se quedó dormida.

Descubrió algo importante en aquel momento.

"-... Ahora sé porque Maki siempre me ha llamado su alma gemela... porque somos un equipo increíble, somos similares en muchos aspectos, aprendimos a vivir en tan hermosa armonía. Soy quien la comprende, quien le da seguridad ante todo, quien sana sus heridas, quien le da todo sin nada a cambio...-" Pensó Eli un breve momento mientras acariciaba el largo y rojo cabello de la japonesa, quien estaba profundamente dormida.

"-... No me cabe duda de ello ahora... Aunque ni siquiera lo exprese, Maki tambien te ama a ti, Nico... y a diferencia de mí, simplemente no hay alguna razón lógica por la cual te ame... Y eso te vuelve a ti el amor de su vida...-"

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Espero que este capitulo haya sido de su agrado, lo escribi inspirada en la cancion de Bebe "Razones" ojala se den una pequeña oportunidad de escucharla, ayuda a comprender mejor el sentir de Nico.

en fin, gracias por los comentarios y las lecturas, me animan a seguir.

felices fiestas.

Banzai~