Descargo de responsabilidad: Fate y sus derivados, no me pertenece, toda su historia y personajes pertenecen a Type moon y Honaki impact pertenece a Mihoyo.
Capítulo 5, Abnegación de Fuyuki…
¡Slash!
Mi lanza cortó el aire al mismo tiempo que atravesaba la cabeza de un zombi, después, giré rápidamente al sentir al presencia de un segundo enemigo, rápido, rápido, otro cayó, aún más rápido, uno más cayó, y otro, y otro más, y otro después de ese, ¡Ah, maldición esto no tenía fin!
Avance, corrí rápidamente, sabía que, con mis habilidades, no debería tomarme más de unos pocos minutos correr desde el Monte Enzou hasta las casas de esos dos, en lo profundo de mi mente, agradecía a mi superiora por permitirme dejar mi posición, los problemas que me esperarían por hacerlo sin autorización serían enormes, pero aun así lo haría incluso si tuviera que enfrentarlos.
Mi abuelo y el resto de mi familia se encontraban en las afueras del pueblo Miyama, así que tuvieron suerte y no fueron afectados por la explosión; pero ese no era el caso de esos dos. Sabía que era muy poco probable que sobrevivieran; pero aun así, quería tener fe, quería creer que ellos habían sobrevivido, después de todo, a diferencia de todos los demás, ellos dos ya habían sobrevivido una vez anteriormente. Así que existía la posibilidad de que lo hubieran hecho por segunda vez.
Me apresure, o al menos lo intenté, ellos dos no eran más que chicos de quince años, si tuvieran que hacer frente a las Bestias Honkai… Negué con mi cabeza, quería creer que al menos Shirou podría ingeniárselas durante unos minutos con su habilidades en el peor de los casos. Sí, unos minutos, deberían de ser suficientes para que yo pudiera llegar; pero…
—¡AGGHHH Maldición! ¿¡Por qué siguen viniendo!? —grité de ira mientras apuñalaba el corazón de otro zombi, la ciudad estaba repleta, absurdamente repleta. Generalmente, estos no serían problemáticos, pero debido a su absurda cantidad, sumada a la aparición de Bestias Honkai de Clase Vigilante, se habían transformado en una constante molestia que bloqueaba constantemente mi camino, además…
¡Slash!
Alcé mi lanza y la usé para desviar rápidamente un pequeño disparo de fuego directo hacia mi cabeza, en las calles reinaban las personas convertidas en zombis, siendo liderados por los Vigilantes, por otro lado, en los techos reinaban las Renacidas, disparando fuego a quienes hubieses sobrevivido a la explosión. Todos estos honkai, así como las personas convertidas, eran débiles, casi cualquier valquiria debería de poder lidiar con ellos, pero desgraciadamente, el problema no era su poder individual, sino su enorme cantidad.
Los zombis y Vigilantes intentaban abrumarme en las calles, más del noventa por ciento de los habitantes de Fuyuki debieron de ser transformados en zombis, y mientras estos me atacaban con una fuerza sobrehumana, pues los zombis no limitaban su fuerza para evitar lastimarse y la liberaban explosivamente, los Vigilantes se escondían entre estos e intentaban cortarme en pedazos con sus guadañas. A su vez, y mientras todo esto ocurría, múltiples Renacidas disparaban fuego en mi contra sin importarles si quemaban a los zombis junto conmigo, de hecho, parecían disfrutar el hacerlo.
Apreté mis dientes y sujeté con fuerza mi lanza, los zombis eran más fuertes que un humano promedio, pero solo estarían al mismo nivel que las valquirias más débiles físicamente hablando, los Vigilantes eran más problemáticos, pero no estaban ni cerca de mi fuerza y de mi velocidad, con un fuerte movimiento rotatorio corté a todos los que estaban en el rango de ataque de mi lanza y empujé a los demás.
Con mi visión, mucho más afilada de lo normal, divisé a un Honkai Renacido en la azotea de un edificio de 15 pisos de altura a punto de dispararme un ataque flamígero, con gran rapidez y precisión, lancé mi arma, la lanza voló, las llamas fueron liberadas, y mi arma las atravesó, junto con la cabeza de la Renacida. Con fuerza y velozmente, salté, y me elevé poco menos de la mitad de la altura del edificio, con gran agilidad, cubrí el resto de la distancia en cuestión de segundos. Tomé mi arma, vi a una segunda Renacida sobre la azotea, corrí en su dirección, los ataúdes que la rodeaban se abrieron y desde estos dos vigilantes fueron convocados y, rápidamente, blandieron sus guadañas en mi contra; sin embargo…
Salté por segunda vez, sobre sus cabezas, corrí hacia la Renacida, los Vigilantes me persiguieron, la honkai preparó los ataúdes para defenderse y hacer tiempo hasta que los Vigilantes fueran capaces de darme caza, no obstante, no tuvieron que hacerlo, una vez más, salté, por encima de la Renacida y de un edificio a otro. No había corrido en su dirección para atacarla e impedir que invocara a más Vigilantes, lo hice porque esta se encontraba en la dirección a la que me dirigía. No me importaban ninguno de ellos, ni los zombis, los Vigilantes, o las Renacidas, y no era porque no pudiera lidiar con estos, sino porque estaba en una carrera contra el tiempo, tenía que llegar a las casas de esos dos tan rápido como me fuera posible, no tenía tiempo que perder.
Las llamas volaron por el aire conmigo como objetivo, pero no eran nada en comparación con la cantidad de zombis y Vigilantes en las calles, las múltiples Renacidas que se encontraban en las azoteas intentaron utilizarme como diana, sonreí, este jaguar no era tan fácil de cazar. Desvié parte de los ataques con mi lanza, el resto los esquivé con facilidad, en unos pocos segundos, mientas saltaba de edificio en edificio, me alejé del barrio comercial de la zona residencial de Fuyuki, o mejor dicho, lo que quedaba de ella.
No me tomó mucho llegar a la zona residencial, y decidí seguir por los tejados de las casas, pues la población en las calles no parecía haber disminuido ni un poco, de hecho, pude ver algunas casas destrozadas, aplanadas, mejor dicho. Mi mente fácilmente llegó a una conclusión, Honkai del tipo Chariot, rogué porque no se hubieran encontrado con uno de esos, una simple espada no sería suficiente como para dañarlos, aunque bueno, eso aplicaba para la mayoría de las Bestias Honkai.
Apreté los dientes, aún no había llegado a donde se encontraba la residencia; pero ya desde la distancia fui capaz de notar que la puerta de esta había sido destruida. De un salto llegué hasta la entrada, los zombis estaban por todos lados, así que no me detuve, ni fuera de la calle, ni en el patio de la residencia, ambos estaban poblados por estos. Aun así, si bien no me paré, sí observé y analicé detenidamente a cada zombi en las cercanías, rogando porque ninguno tuviera sus características físicas.
Entré en la gran casa de estilo japonés, para mí, que desde hace varios años había abandonado Japón con el fin de convertirme en una valquiria, y que no había podido explorar mucho más allá de una visita corta desde que había vuelto a Fuyuki, el recorrer los pasillos de la casa resultó un poco nostálgico; no obstante, considerando el estado paupérrimo de la casa, empujé estos pensamientos al fondo de mi mente.
Abrí la puerta—. ¡SHI-…! —El latir de mi corazón se calmó repentinamente—. No está… ¿Y ahora que hago…?
Corrí una vez más, no me tomó más de unos instantes tomar una decisión, directo hacia el patio trasero, si había sobrevivido entonces necesitaría de un arma, y recordaba que la familia utilizaba el cobertizo como si de un almacén se tratase, lo abrí y…
—¿Eh…? —No pude evitar expresar una sonrisa tensa y nerviosa—. ¿¡Cómo demonios voy a saber si falta un arma cuando esto está lleno de espadas!? —Maldije internamente el trabajo de Shirou y de su padre como herreros, y, una vez más, me quedé sin pistas.
Intenté utilizar mis sentidos, pero era difícil identificar un olor en específico, fuego, carne quemada, madera, y… Abrí mis ojos, nunca había sido buena con esto pero no tenía más opciones, Shirou venía de una familia relacionada con ese mundo, y a mí me habían enseñado a rastrear firmas mágicas antes, no era un área donde sobresaliera de manera nata, pero gracias al espíritu con el que había contratado, mi olfato era muy bueno haciéndolo.
—¿Al lado? —Una vez más, comencé mi recorrido, crucé la cerca destruida y atravesé el patio contiguo de la casa de Tachie, sonreí, la puerta estaba destruida, más específicamente, cortada en pedazos, normalmente eso me preocuparía; pero en este momento no podía sentirme más alegre, no eran el tipo de cortes que producían las guadañas, y los zombis no tenían razonamiento, los vigilantes e Renacidas podían utilizarlos; pero no darles ordenes complejas, en pocas palabras, quien debió cortar esta puerta debió haber sido Shirou, lo que significaba que estaba vivo.
Entré en la casa y subí hasta la segunda planta, de repente un movimiento apresurado me dio la bienvenida; pero lo esquivé con rapidez, tomé mi lanza y estuve a punto de responder; sin embargo, me detuve durante unos instantes, mi mirada se oscureció durante unos segundos—. Obaa-san… —Pude observar al familiar de Tachie, una señora mayor que se había encargado de cuidarla después del accidente, no había interactuado mucho con la señora; pero le agradecía que se hubiera encargado de Tachie. Apreté los dientes con rabia, tomé mi lanza y la balancee, era mejor acabar con esto lo más rápido posible.
Avancé al lado del cuerpo de la mujer y me adentré en la habitación de Tachie, para mi fortuna, no había nadie, y ya que Shirou se había adentrado en la casa, si Tachie no estaba aquí, entonces era probable que estuviera junto con él.
Una vez más me esforcé en rastrear su firma mágica, entre tanta energía honkai, era enormemente difícil, pero fui capaz de hacerme una idea de la dirección en la que Shirou se había dirigido, sonreí y, al mismo tiempo, me sentí frustrada, el Monte Enzou. Era lógico, ese debería de ser el lugar más seguro en toda Fuyuki actualmente, por lo que lógico que se dirigieran allá; pero eso significaba que todo el recorrido que había hecho también había sido inútil, y aun así, me encontré enormemente feliz, porque ambos estaban con vida.
Una vez más, comencé con mi recorrido de vuelta, con suerte, ellos ya habrían llegado al monte. Esta vez decidí utilizar un camino alternativo, utilizando caminos tangenciales, no quería volver a tratar con la oleada de zombis y, para mi fortuna, tuve más suerte esta vez. Tal y como había planeado durante mi ida a la zona residencial, solo tardé unos pocos minutos antes de volver al Monte Enzou. Me apresuré a subir el monte evitando las escaleras principales y, a mitad de camino, la tierra tembló.
—¿Qué fue eso…?
—Fuji… ZzZzZzZz… ¡Fujimura! ¿¡Estás ahí!?
—¿¡Eh!? —Metí mi mano en el bolsillo de mi ropa y saqué un pequeño intercomunicador—. Fujimura al habla, ¿Superiora?
Pude oír nuevamente la voz de mi superiora a través de mi pequeño intercomunicador—: Bien, estaba preocupada por tu situación, contener a los honkai al mismo tiempo que intentamos rescatar a tantos civiles como nos ha sido posible se ha vuelto complicado por el absurdo número de zombis. Dime, ¿tuviste suerte?
—¿Qué si la tuve? ¿Eso significa que no han llegado?
—¿Hablas de Shirou y Tachie? He estado en la vanguardia desde la explosión y no lo he visto; pero es probable que hayan tomado una ruta alternativa. —Oí el sonido de las lanzas de mi superiora atravesando algo—. Está utilizando al resto de honkais como tapadera, nos está costando localizarla.
—Yo, entiendo… E-En ese caso, ¡subiré hasta al templo para confirmarlo!
—Perdóname; pero no puedo dejar que hagas eso.
—P-Pero…
Oí como el tono de voz de mi superiora, normalmente gentil, se volví más severo—. Recuerda que eres una valquiria, permití que intentaras rescatarlos porque, al igual que tú, creí que lograrían sobrevivir a la explosión, así como por lo importantes que son; pero en este momento no podemos permitirnos que ninguna valquiria dejé de prestar ayuda. Debiste verlo en las calles, ¿no es así?
Asentí—. No observé bestias honkai de alto nivel; pero la cantidad de honkais de bajo nivel y la cantidad de zombis es absurda.
—Sí, es por eso que el cuartel general tomó una decisión, se ha decidido abnegar Fuyuki.
Esto hizo que mi corazón latiera rápidamente—. ¿¡No es muy pronto!?
—El cuartel tiene miedo de la aparición de un honkai de mayor nivel, así como de la destrucción que este podría llegar a causar. Me acaban de informar que hubo una explosión de Energía Honkai en Nagazora, pero se podría decir que fue pequeña en comparación con la cantidad que estalló en Fuyuki, el cuartel cree que la razón por la que no han surgido bestias honkai de mayor nivel se debe a que la energía honkai se está concentrando para dar nacimiento a un honkai de Clase Emperador, y considerando el estado actual de la ciudad, se ha decidido que es una perdida aceptable si con esta eliminamos al enemigo antes de que se convierta en un problema. Y, con suerte, también la eliminaremos con la destrucción de la ciudad.
—Entonces usted… —pregunté preocupada.
—No. Si bien puedo causar daño en amplias áreas, no soy adecuada para un trabajo tan amplio, una valquiria especializada será desplegada. Hasta entonces, debemos mantener nuestra posición, salvar a cuantos sobrevivientes podamos, y ayudar con la evacuación. Pero como puedes ver, no es algo sencillo debido a la enorme cantidad de enemigos…
—Entiendo…
—Sé que estás preocupada, yo también lo estoy; pero si lograron llegar hasta aquí es muy probable que ya se encuentren dentro de las instalaciones que preparamos. En este momento no podemos prescindir de ninguna valquiria…
Apreté mis puños pero asentí silenciosamente—. Comprendo, ¿regreso a mi posición?
—No, la valquiria a la que le encargamos que protegiera la cueva donde se haya el Prototipo del Sistema de Invocación no se ha reportado, es probable que le haya sucedido algo, así que quiero que te dirijas a su posición y verifiques que todo se encuentra en orden.
—¡Entendido!
Una vez más, comencé a correr, afortunadamente, el monte tenía un área boscosa, la cual era en extremo ventajosa para mí. Después de unos segundos, llegué a la entrada de la cueva, y ahí pude verlos, una veintena de cadáveres, entre estos, pude vislumbrar a uno diferente de los demás, pude darme cuenta enseguida de que era una valquiria acompañada por varios guardias, de los 6 rangos entre las valquirias, las valquirias de rango C, como la que tenía delante de mí, no eran desplegadas generalmente en el frente, así que no era un error que estuviera aquí, pues el frente era la falda de la montaña; pero considerando lo que se estaba protegiendo en esta cueva, era obvio que una valquiria de rango B era mucho más apropiada para este trabajo, lo cual dejaba en claro la falta de personal que poseíamos, o mejor dicho, el como esta explosión de energía honkai superó nuestras expectativas.
—Superior…
—Ese tono de voz, ¿cuál es la situación?
A pesar de la tranquilidad en su voz, pude oír los disturbios por medio del intercomunicador, era obvio que estaba luchando al mismo tiempo que hablaba conmigo—. La valquiria y los guardias que fueron colocados para proteger el Prototipo del Sistema de Invocación, murieron cumpliendo su deber contra el ataque de varios honkais.
Por un momento, no escuché nada por parte de mi superiora; sin embargo, poco después volví a escuchar su voz, todavía serena—. Entiendo. Fujimura, adéntrate en la cueva, asegúrate de que ningún honkai interactúe con el prototipo, luego toma la posición de la valquiria caída. Hasta que la ciudad sea abnegada, no puedes permitir que las bestias honkai interactúen con el sistema, ¡Es una orden!
—¡Entendido! —dicho esto, me adentré en la cueva.
No sentí nada, absolutamente nada, ¿qué demonios había ocurrido?
Alcé mi rostro y, con algo de miedo, abrí mis ojos. Entonces pude verlos, por un lado el enorme Templario, y por el otro mi amiga de la infancia, y mis ojos no daban crédito a lo que observaban, los templarios eran honkais enormes que podían medir hasta cinco pisos de altura, es decir, varios metros de altura, al que nos estábamos enfrentando era un espécimen más pequeño, probablemente debido a que era necesario que pudiera maniobrar dentro de la cueva, pero aun así era un ser que rozaba los diez metros. Yo podía mantenerme contra este por tres factores: mi hechicería, mi forma de luchar, sin jamás intentar detener un ataque, y más importante aún, la extraña arma que poseía.
Pero Tachie no poseía nada de esto, o al menos eso parecía en un inicio; pues ahora mi amiga poseía una extraña armadura y un escudo en forma de cruz, y la enorme lanza del gigantesco ser había sido detenida por este escudo.
—¿T-Tachie? —pregunté. Vi a mi amiga con una expresión que generalmente no poseía, apretaba los dientes y se enfrentaba de frente al honkai y, a pesar de ser muy pequeña en comparación, Tachie, de alguna forma, había detenido el ataque de la gran bestia. No, no solo lo había detenido, súbitamente una enorme luz destelló desde el escudo, una gran cantidad de energía mágica salió disparada desde este impactando contra el escudo contrario y derrumbándolo por la potencia del ataque.
—¡Atácalo! —gritó mi amiga, a lo cual no respondí inicialmente—. ¡Rápido Shirou no tengo un arma con que golpearlo, aprovecha que ahora ya no tiene el escudo!
Gracias a su llamada de atención, fui capaz de volver a caer en cuenta de cual era nuestra situación, y, rápidamente, tomé una vez más la espada con fuerza. Sin pensármelo mucho, me lancé contra el gran honkai, y, una vez más, este respondió con su lanza relampagueante, no obstante, otra vez, Tachie se puso enfrente y utilizó su escudo para bloquear el ataque. Sabiendo que probablemente esta era la última y única oportunidad que tendría para atacar directamente al Templario, puse todo de mí en el siguiente ataque, mi espada brilló con energía, y no era energía mágica, de eso estaba seguro, era más poderosa, mucho más, el simple hecho de sostener la espada mientras esta energía la cubría fue un reto para mí; pero no dudé y la alcé para atacar a la enorme bestia.
Con el escudo roto y con la espada cargada de energía, pude sentir en mis manos como lo había cortado profundamente después de haber realizado el tajo; sin embargo, lo que vi detrás de mí, fue algo que superó mi imaginación: la enorme figura del honkai cortado en dos partes.
—Yo… ¿Hice es…? —No pude continuar, pues después de ese tajo, toda la fuerza que poseía mi cuerpo fue completamente succionada, caí desmayado contra el piso. Lo último que vi, fue a Tachie desmayándose también detrás de mí…
…
…
…
—Esta cueva es enorme… —Me tomó, sorprendentemente, algunos segundos en ser capaz de llegar hasta lo más profundo de la caverna, esta era realmente enorme, y bastante alta, rápidamente me apresuré a donde me habían informado que estaba el Prototipo del Sistema de Invocación. Y ahí pude verlos—. ¿Qué demonios…? —A pocos metros del sistema se encontraban dos adolescentes inconscientes y lo que quedaba de un honkai, el cual parecía que había sido derrotado recientemente. Pero lo que me llamó la atención, no fue este hecho en sí, sino la clase de honkai y quienes eran los adolescentes que lo enfrentaron—. ¡SHIROU, TACHIE!
—Fujimura, ¿llegaste hasta el Prototipo del Sistema de Invocación? ¿Cómo se encuentra?
—¡Superior… Encontré a Shirou y a Tachie…! Y… tal vez quiera ver esto…
—¿Shirou y Tachie? ¿Cerca del sistema de invocación? ¡Rápido, descríbeme la situación!
—¡Bien! Eh, parece que un honkai de Clase Templario entró en la cueva, y parece que Tachie y Shirou lo enfrentaron. Shirou… No parece haber nada fuera de lo común con él, aunque se encuentra inconsciente, pero Tachie, creo que utilizó inconscientemente el sistema de invocación, y, bueno… Al parecer ahora es una valquiria… O al menos eso es lo que creo, sinceramente, no estoy segura… Ambos se encuentran inconscientes.
El silencio colmó la línea por varios minutos, hasta que mi superiora volvió a hablar—. Esto no es bueno, Fujimura, saca a Shirou y a Tachie de allí, ¡rápido!
—¿¡Pero y el sistema de invocación!? —pregunté.
—Es… Es más importante que saques a esos da allí, contacté con el campamento y enviaron a un nuevo escuadrón para que eviten que el honkai llegue hasta el sistema de invocación, ellos se harán cargo, pero tú debes sacarlos de allí antes de que ellos lleguen. No puedes dejar que sepan que ellos derrotaron al honkai.
—Entiendo, pero, hay un problema. Hay algo que creo que no puedo llevar conmigo…
—¿El qué?
—E-Es una espada, está siendo sujetada por Shirou, y no sé por qué, pero el solo verla me pone los pelos de punta. Siento que no debo tocarla bajo ningún contexto.
—Por casualidad, ¿esa espada es una katana negra con un diseño en la empuñadura que parecen ser llamas…?
Asentí, a pesar de que ella no podía verlo—. S-Sí, no sé por qué, pero el simple hecho de mirarla me inquieta.
Una vez más, el silencio colmó la línea, y otra vez, después de unos segundos, volví a oír la voz de mi superiora, y para mi sorpresa, pude notar la frustración en su tono de voz—. Cambio de planes, esta es tu nueva misión, y debes cumplirla bajo cualquier concepto, no permitas que nadie toque esa espada, incluyéndote. Fuji- No, Taiga, escúchame por favor, esa espada es más peligrosa que cualquier honkai en Fuyuki, no la toques, y no dejes que nadie lo haga, en cuanto la ciudad sea abnegada, me dirigiré a tu posición, ¿entiendes?
No sabía por qué mi superiora estaba hablando así, pero el hecho de que usara mi nombre cuando estábamos trabajando me dejaba en claro lo importante que era esta misión—. Entendido.
Me acerqué a Tachie y revisé su estado, este no era mi área de especialización, y si ella tuviera algún problema interno poco o nada podría hacer con mis habilidades, además de llevarla al campamento que ensamblamos en el Templo Ryuudou. Afortunadamente, Tachie no parecía estar herida, y basándome en mi propia experiencia, probablemente ella se encontraba completamente agotada, esto era algo completamente normal, la mayoría de las valquirias ni siquiera podían luchar después de haber pactado con un Espíritu Heroico, el hecho de que ella hubiera podido luchar aunque fuera un poco contra el honkai, ya decía mucho sobre sus capacidades.
Por otro lado, el honkai… un templario… era un enemigo descomunal, al cual las valquirias de rango C no podían enfrentar, las valquirias de rango B generalmente los enfrentamos en pequeños escuadrones para disminuir el riesgo de posibles bajas, pues solo las más poderosas valquirias de rango B, o valquirias específicas de este rango, somos capaces de enfrentar a un templario por nuestra cuenta y, aun así, solemos enfrentarlos en escuadrones. Por otro lado, es un requisito mínimo para ser una valquiria de Rango A el ser capaz de derribar a uno sin ayuda, y ya ni hablar de las valquirias de rango S. Este templario era especial, no parecía ser tan poderoso como un templario común y corriente, esto porque era más pequeño; pero por otro lado, también era un Templario de la Tormenta, los cuales eran más peligrosos que los templarios comunes. Yo… No sabía en que nivel colocarlo, y tampoco diría que podría derrotarlo sola sin haberlo visto luchar, pero de lo que estaba segura era de que casi ninguna valquiria que hubiera contratado recientemente con un espíritu heroico sería capaz de enfrentar a un enemigo como este, pues el proceso era extremadamente agotador.
Por otro lado…
«Un escudo… Esto es inusual, si bien no es la primera valquiria en caer en esta posición, las valquirias de Clase Shielder son poco comunes…», luego giré mi mirada a lo que quedaba del Honkai que parecía estarse descomponiendo en Energía Honkai rápidamente, «Pero si ella detuvo sus ataques, entonces la persona que lo cortó en dos fue…».
Volví mi mirada hacia Shirou, sabía que él tenía habilidades, la familia Muramasa era bastante conocida en el Schicksal, y si bien el combate no era su punto fuerte, ninguna valquiria los retaría a un combate descuidadamente, tanto por la diversidad de armas peligrosas que poseían, como porque el actual jefe de familia poseía habilidades de combate que estaban a la par de las valquirias de rango A. Obviamente, dentro de los rangos habían diferencias, no todas las valquirias de rango A eran igual de poderosas, lo mismo ocurría con las del rango B, pero el simple hecho de decir que estabas en el rango A ya decía mucho de lo fuerte que debías de ser.
Aun así, sabía que Shirou no estaba en ese nivel, de hecho, parecía que su padre quería alejarlo tanto como fuera posible del Schicksal, así que no debió de haber sido capaz de, con sus habilidades actuales, causar un daño tan grande a un Templario, incluso si era a una versión menor de estos. Por lo que, esa arma… Debía ser esa arma la gran causante de que ese Templario hubiera sido dañado a ese nivel.
Había visto armas poderosas antes, todas las valquirias de rango B poseíamos Tesoros Heroicos, y la mayoría de estos eran armas extremadamente poderosas; pero esta espada me ponía los pelos de punta, no creo que esta arma pierda contra ninguna de las armas de las valquirias de rango B, de hecho, esta arma me daba un aire muy parecido a una de las lanzas que blandía mi superiora, un arma equiparable a una Construcción Divina.
Intenté separar a Shirou del arma, pero me fue imposible, se aferraba a la katana como si su vida dependiera de esta, y tal vez hace unos minutos ese fue el caso. Al final, solo pude juzgar su estado teniendo cuidado de no tocar el arma, y luego de unos minutos, llegué a la conclusión de que su estado era similar al de Tachie.
Después de varios minutos más, un escuadrón de científicos y guardaespaldas, acompañados de un par de valquirias de rango B, entraron en la cueva. Las conocía a ambas, pero mientras trabajábamos teníamos que mantener un mínimo de profesionalidad, así que les informé rápidamente de la orden de nuestra superiora, al saber que ella estaba involucrada, se tomaron las ordenes al pie de la letra, no se acercaron a Shirou, y se mantuvieron atentas a cualquier honkai que intentase invadir la caverna. Sin embargo, esto no sucedió con los científicos y con los guardias, me vi obligada a noquear a varios, pues a pesar de mis advertencias, y de la orden de nuestra superiora, intentaron "convencerme" de que les dejara estudiar el arma, algunos fueron incluso menos modestos, y directamente pasaron de mi en dirección a esta.
Un cuarto de hora después, la montaña tembló una vez más, un temblor mucho mayor que el que sentí antes de entrar en la cueva, pero esta era un bunker natural, así que no se derrumbó sobre nosotros. Giré mi mirada hacia mis compañeras, y entendiendo lo que preguntaba, ellas asintieron, ese "temblor" había sido una consecuencia de la abnegación de Fuyuki.
Abnegación, una forma más elegante y menos dura de decir que la ciudad había sido destruida como una forma de precaución ante el posible nacimiento de honkais del más alto rango. Esto era algo que el Schicksal hacía como una medida preventiva, no había sido la primera vez, ni tampoco la última, y yo solo rogaba que los supervivientes de la explosión de la Energía Honkai hubieran llegado al Monte Enzou a tiempo.
Otro cuarto de hora pasó hasta que la vi entrar, mi superiora, conocida por todos como la valquiria más poderosa, no solo por haber podido contratar con un espíritu de alto nivel, sino también por haber sido capaz de blandir una de esas armas indiferentemente del poder del espíritu que la poseía, Cecilia Schariac.
Con unas simples palabras, ella les ordenó a mis compañeras que regresaran junto con los científicos que estaban determinando el estado del prototipo y de los guardias que los cuidaban, ellas asintieron y levantaron a aquellos que me vi obligada a noquear, los científicos parecían querer oponerse a las órdenes de mi superiora, pero bastó con que ella observara durante unos segundos a los inconscientes y asintiera para que el resto entendiera lo que les pasaría en el caso de que desobedecieran.
Después de unos minutos, los científicos, guardias, y mis compañeras valquirias, abandonaron la cueva.
—Superiora, permiso para hablar…
—Cecilia.
Sonreí, cuando estaba en función como valquiria ella mostraba el profesionalismo, dignidad, y elegancia de la "doncella divina" de la casa Schariac; pero una vez que dejaba de ser una valquiria, volvía a actuar de forma alegre, cariñosa y desinteresada, lo cual había causado que muchas de las valquirias la vieran como a una especie de hermana mayor, yo incluida.
—Cof… Cecilia-senpai, sé que no es algo que se pueda utilizar todo el tiempo; pero… ¿no había posibilidad de usar la Cuarta Llave Divina para limpiar Fuyuki en vez de abnegarla?
Observé una expresión comprensiva en el rostro de mi superiora; pero ella negó con la cabeza—. Desgraciadamente no, la falta de bestias honkai no fue el único indicio de la posible aparición de un Honkai de alto nivel, sino que también, la mayoría de la energía no se esparció en la atmosfera, sino que empezó a concentrarse en un solo punto, ese es un patrón visto anteriormente en el nacimiento de un honkai de alto nivel. El uso de la cuarta llave hubiera sido inefectivo a la hora de limpiar llegados a este punto, si la cuarta llave hubiera estado disponible desde el principio, entonces… —Cecilia frunció el ceño.
Yo también bajé la mirada—. No esperábamos que algo tan grande pasara… Y… ¿Qué pasó con ella?
Cecilia negó con su cabeza—. Perdimos su rastro, pero estuvo aquí, en Fuyuki, y es probable que ella haya sido la causante de la "repentina" explosión de Energía Honkai.
Apreté mis puños—. ¡Tantos sacrificios y aun así no fuimos capaces de detenerla!
—Los Herrschers no son algo fácil con lo que lidiar… —susurró Cecilia—. Y la situación no puede ser peor…
—¿A qué se refiere? ¿No logramos detener el nacimiento del honkai?
Cecilia negó con su cabeza—. No me refería eso, conoces la Ley Marcial que fue aprobada por la Organización de Naciones Unidas a petición del cuartel general, toda persona que tenga el mínimo aceptable de resistencia contra la Energía Honkai y sea compatible con la posesión de un Espíritu Heroico está obligada a convertirse en parte del Schicksal.
En ese momento entendí, y mi mirada se dirigió rápidamente hacia Tachie—. Ella será obligada a ser una valquiria.
—Sí, antes sus condiciones especiales evitaban que fuera reclutada, pero ahora eso ya no es una opción.
—¿Eh? ¿Condiciones especiales? ¿De qué estás hablando?
Cecilia asintió—. Cierto, tú no lo sabes. Los padres de Tachie eran parte del Schicksal, científicos que trabajaban en Fuyuki utilizando el Prototipo del Sistema de Invocación, desde hace muchos años se sabe que Tachie posee estigmas naturales y una alta resistencia a la energía honkai. Se esperaba que se convirtiera en una valquiria en un futuro; pero luego de lo ocurrido hace cinco años, se la consideró demasiado inestable mentalmente como para convertirse en una. Sin embargo…
—Ahora que ha contratado con un sirviente, ya no tiene opción —giré mi mirada hacia el prototipo del sistema de invocación—. ¿Cree que el que el prototipo se haya activado fue culpa de las investigaciones de sus padres?
Vi como mi superiora asintió—. Probablemente, Tachie fue parte de los muchos sujetos de prueba utilizados en el estudio del sistema de invocación; pero nunca se llegó a completar dicho proceso, o al menos, no que supiéramos.
Luego mi mirada se dirigió al suelo, hacia Shirou, y fruncí el ceño.
—La seguirá, aunque esto no es de sorprenderse, se podría decir que el que él se uniera al Schicksal era solo cuestión de tiempo.
—¿El pacto entre su familia y la familia Kaslana?
—Así es, mi linda Kiana ha decidido que quiere ser una valquiria, y si bien no puedo decir que no esté alegre por esta decisión, como su madre también me encuentro preocupada. Afortunadamente, gracias al pacto que la familia Muramasa y Kaslana tienen desde hace siglos, al menos sabré que no estará sola. —Luego, vi como su mirada se dirigió hacia la espada—. Aunque hubiera preferido que esa arma se hubiera destruido junto con la ciudad.
—Esa arma… ¿Qué es?
—Supongo que es bueno que tú la conozcas. Al igual que mi Flor del Abismo, esa katana también es una Llave Divina.
—¿Una Llave Divina? ¿¡La familia de Shirou poseía algo como eso!? ¿Podría ser que la familia Kaslana…?
Mi superiora negó con la cabeza—. No, la familia Kaslana solo ha poseído históricamente potestad sobre una de las Llaves Divinas. Siegfried una vez me contó la historia de como los Muramasa obtuvieron esa espada, y solo puedo decir que la cantidad de sangre humana que ha manchado su hoja es abominable.
—¿Es por eso que no es tan conocida?
—Sí, es una espada de doble filo, es extremadamente peligrosa, y es por eso que te prohibí acercarte a ella.
Súbitamente, el intercomunicador de mi superiora comenzó a sonar—. Disculpa Taiga —Asentí y observé mientras mi superiora hablaba con quien fuera que la estuviera llamando—. ¿¡En serio!? E-Entiendo, gracias a Dios… Sí, está bien. No, no es necesario, haremos lo que les comenté antes, sí, allá nos vemos.
—¿Algo bueno? —pregunté.
—¡Sí! —Mi superiora esbozó una sonrisa realmente hermosa—. Kiana se encontraba en Nagazora…
Abrí los ojos preocupada—. ¿Se encuentra a salvo?
Cecilia asintió felizmente—. ¡Sí! Está a salvo, logró salir indemne de la Explosión de Energía Honkai. —Mientras decía esas palabras, pude observar cómo se relajaba visiblemente, probablemente estuvo conteniendo la preocupación hasta este momento.
—Me alegro mucho. Cecilia-senpai, ¿no cree que debería considerar retirarse una vez más? Es importante estar con la familia durante el tiempo que poseemos, y en su caso, estoy segura de que el Schicksal lo permitiría.
Observé como una sonrisa triste se posó en los labios de mi superiora y me sentí extremadamente culpable de haberle hecho esa pregunta—. Me gustaría hacerlo una vez más; pero como está la situación actual del mundo, no es algo que pueda permitirme.
—Entiendo… —Intentando cambiar la conversación, le pregunté—: ¿Nos reuniremos con su hija? ¿O volveremos al cuartel?
—Ambas —declaró ella con un tono sorprendentemente firme.
—¿Hmm?
—Verás, Siegfried desapareció hace algunos meses, y Kiana me contactó después de esto, en ese entonces yo estaba en servicio, y estuve a punto de retirarme para volver con ella y entre las dos descubrir que había ocurrido; pero Kiana me pidió que no lo hiciera, que mi trabajo era muy importante y que le dejará a ella el descubrir su paradero. Yo no estaba de acuerdo; pero no podía negar que, si me retiraba, era casi seguro que las perdidas aumentarían…
Sonreí de forma bromista—. Imagino que Kiana insistió hasta el cansancio para que le permitiera hacerlo por sí sola…
Cecilia asintió—. Sí, el hecho de que Siegfried y yo le hayamos enseñado a defenderse fue un buen argumento para asegurarme de que estaría a salvo. Al final acepté, siempre y cuando me informara de cada cosa que hiciera, y también utilicé algunos recursos extra para monitorearla por mí cuenta. Además, a pesar de que seguía en funciones, yo también comencé a investigar sobre el paradero de Siegfried. Pero lo que nunca tuve en cuenta es que Kiana pudiera encontrarse en un área donde sucedería una repentina explosión de Energía Honkai.
—No creo que sea culpa suya el que no pudiese prever esta situación, las explosiones pueden ocurrir en cualquier lugar y son difíciles de predecir, casi se podría decir que fue mala suerte.
Cecilia asintió—. Sí, pero eso no elimina que dicha posibilidad vuelva a ocurrir. Confío en que Kiana puede tratar con cualquier problema o enemigo dentro de lo normal; pero no puedo permitir que siga viajando sola sabiendo que esto puede volver a ocurrir. Así que decidí inscribirla en un lugar donde aprenderá a defenderse incluso de los honkais.
De repente, una bombilla se encendió en mi cabeza—. En ese caso, y considerando su edad y posición, ¿podría ser St Freya?
Vi a mi superiora asentir y sonreír—. Exactamente. Tachie irá a St Freya para ser entrenada, y la única razón por la que Kiana y Shirou no han asistido todavía fue por nuestra renuencia a permitirles entrar. No obstante, llegados a este punto, no puedo evitar que Kiana siga buscando a Siegfried sin retirarme, y en el momento en el que ella le pida a Shirou que la acompañe, él la seguirá, y no puedo dejar que ambos vayan por el mundo con la posibilidad de encontrarse con honkais. La mejor opción es St Freya, allá podrán prepararse.
—¿Y sobre los otros dos?
—Como dije, ya inicié mi propia investigación, si bien estar activa limita mucho mis acciones, también me da ciertos privilegios, y el que estén juntos es tranquilizador. Aunque aun así tendré que tener unas cuantas palabras con Siegfried sobre irse y dejarle una simple nota a Kiana.
Contuve una burla, era difícil creer que la expresión que Cecilia tenía en este momento era la de una persona enojada. Aunque probablemente si lo estuviera—. Entonces cómo… —Señalé a la espada.
—Ya pedí el equipo adecuado para contener a la katana, una vez que estemos listos, partiremos a St Freya.
—Entendido.
Nota de Autor:
Bueno, nuevo cap, no tengo mucho que decir, solo que creo que este cap deja en claro que el canon de esta historia es el canon de esta historia, así que, el, ¿qué sucedió? Y el, ¿qué sucederá? Lo descubriremos cap a cap.
