Descargo de responsabilidad: Fate y sus derivados, no me pertenece, toda su historia y personajes pertenecen a Type moon.

Aclaratoria: Lo que está dentro de un guion es diálogo y lo que está dentro de comillas es un pensamiento o similar.


Escuadrón tardío.

Me sentía terrible, realmente terrible, y considerando que acababa de enfrentarme a un honkai de clase Templario hacía solo un par de días y que había sobrevivido para contarlo (Aclarando que no era un espartano para ese momento), y que dicho enfrentamiento me había dejado inconsciente durante varias horas, no esperaba que esa situación volviese a repetirse en un plazo de menos de veinticuatro horas.

—Demonios… sabía que el que a Kiana le hubiese ido como la seda era casi una anomalía, según lo que me dijeron, pero no esperaba que mi caso fuese tan distinto. Aunque… considerando lo que le ocurrió a Mei, supongo que debí de esperarme algo así, aunque, siendo sincero, creo que lo que ocurrió conmigo fue mucho peor que lo que ocurrió con ella… creo… mi memoria está nublada. ¿Habré causado muchos problemas?

—Oh cariño, no tienes ni idea… —Súbitamente, una voz interrumpió mi monologo interno, así que decidí abrir mis ojos para confrontarla, porque sí, mi dolor de cabeza era tal que no había abierto los ojos hasta entonces.

—¿Aquí? —Y entonces me di cuenta de que realmente no había despertado, porque cuando abrí mis ojos, me encontraba en un lugar del que estaba seguro, no era St Freya. De hecho, ya había estado aquí algunas veces antes, era mi mundo interno.

El paisaje era realmente extraño, o al menos a mí siempre me lo pareció, la atmosfera era rojiza con nubes negras como de hollín, muy similar al cielo sangriento que había visto durante mis sueños sobre ese extraño mundo. Por otro lado, me encontraba en lo que parecían ser islas flotantes, hechas de una material que a primera vista lucía como el marfil, pero también habían algunas islas de colores azulados, claro, oscuro, o incluso morado, y así las veía en la distancia, pero lo que más me llamaba la atención de aquel sitio, eran los cristales de estos colores, algunos formaban parte de las islas, como si de suelo se tratase, otros, se mantenían flotando sobre estas o se encontraban volando en la atmosfera, y algunos eran islas en sí, la cantidad de cristales era incontable, y cada uno parecía tener un pequeño sol dentro de sí, de vez en cuando un rayo de luz era emitido de uno de estos cristales, y dicha luz se movía a una velocidad indescriptible entre estos, parecía que los cristales podían controlar fácilmente su transmisión y velocidad.

Yo, por otro lado, me encontraba sentado, en lo que parecía ser un trono blanco, en la isla más elevada, un trono adornado por los cristales a mi alrededor.

—¿Por qué estoy aquí otra vez? —me pregunté a mí mismo.

—Por mí, supongo —me respondió aquella voz, una voz que ya conocía—. Pero como yo te traje por ti, supongo que podrías decir que has venido por ti mismo, ji, ji.

—¿Judgment? —pregunté.

—Me alegro de que ya reconozcas mi voz, me ahorra tiempo —me contestó ella animadamente.

—¿Te encuentras aquí?

—Hmm… supongo que podrías decir que sí, pero este es tu mundo interno, así que soy más como una invitada. Digamos que soy… algo así como tu linda compañera de confianza a la cual le diste las llaves de tu departamento para que entrase cuando quisiese.

Fruncí el ceño—. No recuerdo haber hecho eso.

—Pero lo hiciste, y bueno, lo recordarás con el pasar del tiempo, al igual que muchas otras cosas —me contestó ella, y por su tono de voz, parecía estar realmente contenta—. Ahora que lo pienso, creo que lo mejor para nuestra interacción es que me muestre con una forma "corpórea".

Y precisamente, eso fue lo que hizo. Súbitamente, de los cristales que se encontraban en la isla, multitud de haces de luz salieron de estos, concentrándose en una sola zona, para después formar la silueta de un ser humanoide, y, cuando la luz se disipó, una niña había aparecido enfrente de mi persona. Ella tenía el cabello rubio, y además lo tenía muy largo, sus ojos eran de color azul, y vestía con un sombrero de bruja y un vestido bastante antiguo de color negro.

—¿Tu eres Judgment?

—Así es... —me contestó la niña, quien, si bien tenía la apariencia de una niña de 12 y una voz acorde a su edad, sus expresiones, por otro lado, no iban acordes a esta—. Ha pasado un tiempo, Maestro.

—¿Maestro? ¿Eres una Familiar? —pregunté extrañado.

—Supongo que podrías decir que sí, al menos esa es nuestra relación; sin embargo, no creo que sería considerada como uno por el mundo de los magi, o al menos, no como uno cualquiera —me contestó ella con una sonrisa pícara.

Entrecerré mis ojos—. Si estás aquí, entonces… ¿Eres un espíritu?

—Nop… y, de hecho, creo que estoy bastante lejos de serlo.

—¿Entonces?

—Supongo que puedes decir que soy una Inteligencia Artificial.

—¿Supones?

—Bueno, soy más que solo una inteligencia artificial, pero por ahora, mantengámonos solo en eso.

Ladeé mi cabeza—. ¿Y por qué me trajiste aquí?

—Para aclarar algunas cosas: Lo primero, y creo que ya es un poco obvio, dejar en claro que soy tu aliada, a pesar de que no pueda darte respuesta a todas tus preguntas. Créeme, es por tu bien.

Suspiré—. Supongamos que te creo, así que prosigue.

—Lo segundo es para dejarte en claro que tienes un acceso parcial al sistema del Schicksal.

—¿Acceso parcial?

La niña asintió—. Sí, podría darte un acceso total, pero sería muy difícil hacerlo sin hacerle saber a la organización que estás con vida y despierto, y puedo asegurarte que es mejor que no lo sepan. Aun así, ten cuidado.

—Hablas como si los del Schicksal fuesen mis enemigos…

Ella ladeó su cabeza—. Pues no son precisamente nuestros mejores amigos, ni siquiera los llamaría aliados confiables, al menos que la circunstancias realmente lo requieran. Pero, y lamento tener que repetirme, todo lo recordarás con el paso del tiempo.

—¿Y cómo se supone que tenga cuidado? No soy un hacker.

—De hecho, lo eres.

—No, no lo soy, nunca he interactuado con una computadora.

—Corrección: No recuerdas haber interactuado con una computadora. Pero créeme, lo has hecho en el pasado, y eres capaz de utilizar la red en un nivel muy superior del que puede utilizarla la mayoría de humanidad, y tranquilo, es algo que te saldrá de forma instintiva, como la memoria muscular, así que sabrás cuando tener cuidado, y como tenerlo.

—¿Por qué?

—Por tus recuerdos, obviamente.

—¿Mis recuerdos?

La brujita asintió—. Sí, ya deberían de haber comenzado a volver, ¿no es así?

—No sé de qué me estás hablando, Judgment…

—¿En serio? —me preguntó ella mostrando una expresión de sorpresa—. ¿No has tenido sueños extraños de ti mismo viviendo diferentes acontecimientos?

—¿Diferentes acontecimientos? ¿A qué te refieres exactamente?

—Bueno, supongo que podrías decir que en esos sueños revives cosas que podrías llamas como "vidas pasadas", aunque es un término incorrecto —me explicó Judgment—. Como, por ejemplo, versiones de ti mismo viviendo en el antiguo japón. ¿No te ha ocurrido nada parecido?

—Tal vez… —reprimí mis emociones, pues todavía no sabía si realmente ella era mi aliada.

—Conociéndote, lo tomaré como un sí —declaró ella—. ¿Cuántas has experimentado hasta ahora?

Suspiré—: Experimenté una versión de mí mismo que vivía antes, e imagino que también vivirá durante, el siglo 15. También una versión que vivió en el siglo 13.

—¿Solo esas dos? —me preguntó la niña preocupada.

—Bueno, también hay una tercera, pero no creo que pueda ser considerada como una vida pasada —declaré.

Judgment sonrió—. No me digas, un mundo de cielo rojizo como la sangre donde la vida ya no prospera, una nueva humanidad, nuevas especies, una partícula asesina, etc, etc. ¿Acerté?

—El viejo mundo… ¿Lo conoces?

—No, o al menos no personalmente. Pero bueno, me alegro de que nada haya salido mal.

—¿Podrías decirme que son estos sueños? O, no me digas, ¿lo sabré con el tiempo? —pregunté con un toque de molestia.

—Hmm… no, de hecho, creo que lo mejor es contarte que son —me contestó afirmativamente, para mi sorpresa—. Verás, es bastante simple, como ya dije, son recuerdos.

—¿Recuerdos…? ¿Cómo, mis recuerdos? ¿Míos? —pregunté incrédulo.

—Exactamente —me contestó ella con una sonrisa.

—Imposible —declaré cortantemente mientras hacía todo lo posible para mantener mi mente concentrada y no "explotar" por la posibilidad que me planteaba la niña—. Es decir, eso significaría que he estado viviendo durante 700 años, lo cual, si bien no es imposible utilizando medios mágicos específicos, simplemente no creo que tenga tales medios tan exclusivos, y no explica el cómo… bueno, tengo una madre, un padre, y una vida en la actualidad.

—Eso si es algo que dejaré que averigües con el paso del tiempo. Pero créeme o no, son tus recuerdos, y no, no has vivido durante 700 años, si no que has logrado mantenerte con vida durante 700 años, espero que entiendas la leve diferencia.

Me coloqué las manos sobre la cara con fuerza, e intenté que el pánico que comenzaba a surgir en mi interior no me abrumase—. Significa que no he estado viviendo en todo el sentido de la palabra, ¿algo así como los verdaderos ancestros? Los cuales duermen durante siglos.

—Bingo otra vez. Pero no te voy a contestar el cómo o el porqué, eso lo tendrás que descubrir por ti mismo —me contestó ella sonriendo—. Ah, y te equivocas en otra cosa.

—¿E-En qué? —comencé a perder el control.

—Probablemente, no sean solo 700 años…

Abrí mucho mis ojos—. ¿¡Cuánto!?

—No tengo idea —y luego ella se excusó al ver mi expresión—, hey, no me mires así. Ni siquiera yo conozco toda tu historia.

«Okey, cálmate Shirou, cálmate. Solo acabas de pasar de ser un simple estudiante de preparatoria con una vida relativamente normal, a un ser con, a saber, cuantos cientos de años, los cuales ni siquiera recuerdas haber vivido… esto es algo que también pasa en el Mundo de la Hechicería, hay varios seres de esta índole, por lo que, es algo relativamente normal, ¿verdad…? ¿¡VERDAD!?».

Respiré hondo varias veces, en un intento por no volverme loco, y para mis adentros me recordaba que no debía de creerle todo lo que me decía—. Entonces… ¿a través de esos sueños voy a experimentar cada una de mis "vidas pasadas"? ¿O algo así?

—No exactamente, lo programaste para que solo te mostrase los eventos más importantes de tus vidas más importantes, el resto de recuerdos deberán de regresar de forma inconsciente, y con estos, los conocimientos que obtuviste durante estas.

Esto me sorprendió y preocupó a partes iguales, porque lo que decía podría tener cierta base—. Yo… hace poco hablé sobre un tema que no conocía tan a profundidad…

—Sí, eso pasará bastante de ahora en adelante, deberás comenzar a acostumbrarte.

—P-Pero…. ¿¡entonces el viejo mundo realmente es el pasado!? —Por alguna razón, quería una respuesta afirmativa, porque si era el pasado, entonces no había posibilidad de que ocurriese en el futuro.

—No puedo darte una respuesta 100% afirmativa; sin embargo, las probabilidades no están en esa dirección.

Tragué saliva—. ¿E-En el f-futuro…?

Judgment ladeó su cabeza—. Si bien es una posibilidad con más altas probabilidades, es casi imposible que el futuro que nos aguarde sea exactamente el del "viejo mundo".

—¿Cómo lo sabes?

—Para poder responderte eso, primero necesito saber que tanto has visto sobre el "viejo mundo" —Y como necesitaba urgentemente esta respuesta, le conté todo lo que había visto sin guardarme nada—. Ya veo. Bien, es bastante simple: Nosotros hemos conocido al honkai durante cientos de años, mientras que las personas de ese mundo conocieron al honkai después de lo que ellos denominaron como la Gran Guerra, una guerra que incluso alteró enormemente la forma del planeta, ¿Ves la contradicción? —Asentí lentamente—. Aun así, hay probabilidades de que sea un posible futuro, de que la humanidad se haya encontrado con el honkai en el pasado, lo haya superado, y después de los años, y con la perdida de información mediante la Gran Guerra, los haya olvidado. Sin embargo, hay otras razones que nos llevan a creer que la respuesta no se encuentra en el futuro, pero no puedo dártelas con lo poco que has visto… por ahora, solo te diré que la probabilidad sigue allí, pero no es tan alta como piensas.

Por un momento me quedé callado, el dolor en mi sien comenzaba a aumentar—. Yo… ni siquiera sé que preguntar.

—Bueno, mientras lo piensas, continuaré con las razones por las que te traje aquí.

—¿Hay más? —pregunté disgustado.

Judgment realizó una pequeña mueca—. Sí, comprendo que no estés de humor para más noticias, pero esta es importante: Como ya puedes inferir, nuestra relación con el Schicksal es compleja, digamos que somo aliados, pero dependiendo de las circunstancias, también hemos sido enemigos. Lo que te quiero decir es que, hasta que no tengas el poder para defenderte, será mejor que hagas todo lo que esté en tus manos para no llamar demasiado la atención, sobre todo evita al arzobispo de la organización como si fuese la peste, su nombre es Otto Apocalypse. Y además de él y del Schicksal en general, también tienes que tener cuidado con otros seres y organizaciones, nos hemos ganado varios enemigos a través del tiempo, y con el paso de este, también los recordarás.

—¿Algo bueno que tengas que decirme?

—Sí, pero eso no significa que no haya más cosas malas de las que informarte…

Suspiré resignado—. Las malas noticias primero, por favor.

—Bueno, si así lo deseas… —dijo ella un poco decaída—. Observa atentamente.

Y entonces, lo vi, lo que antes parecía ser un sueño, ahora podía verlo con claridad. Una batalla entre yo y Theresa-san, una batalla en la que posteriormente se unió la Mayor Himeko, una batalla donde yo…

—¡Están vivas, ¿Verdad?! ¡No las… no las maté, ¿O sí?! —pregunté preocupado al ver como desataba una explosión de energía honkai.

—Afortunadamente, Kallen las salvó a tiempo —declaró Judgment.

—¿Kallen? —pregunté—. ¿Una valquiria?

—Técnicamente, sí. Aunque hace quinientos años no usaban ese término exactamente, ¿no has tenido "sueños" sobre ella? —Negué con mi cabeza—. Oh, bueno…

—¿Ya la recordaré con el paso del tiempo? —A lo cual, ella solo me sonrió. Suspiré, y terminé de ver la lucha, al final, parecía que me rendí, o algo así—. Bueno, al menos parece que están bien... —Giré mi mirada hacia Judgment una vez más—. ¿Y las buenas noticias?

—Bueno, más allá de nuestro reencuentro, y a pesar de que estamos casi en la boca del lobo, no todo está tan mal, también hemos hecho varios aliados confiables con el paso de los años —declaró la brujita.

—¿Cómo cuáles? —pregunté interesado.

—La familia Kaslana sería un buen ejemplo —expresó me compañera—. Aunque incluso ellos no saben del secreto de tu larga vida, debido a que son demasiado cercanos al Schicksal. Si estás buscando a alguien en quien confiar plenamente, alguien que te conozca desde hace mucho tiempo, es decir, siglos, creo que solo hay una persona.

—¿Quién? —pregunté con curiosidad, pues, si no podía obtener todas las respuestas de Judgment, tal vez podría obtenerlas de esa otra persona.

—Ha sido llamada de múltiples formas diferentes con el paso de los siglos; pero generalmente mantiene su nombre original, así que normalmente, se presenta como Fu Hua. Es probable que te la encuentres pronto, siempre ha estado pendiente de tus despertares, ya que sabe que es el momento más peligroso y delicado para ti.

—¿La reconoceré?

La brujita asintió—. Seguramente, puede que me moleste un poco admitirlo, pero ella es la persona más cercana a ti. Me sorprendería si no la reconocieses a primera vista, generalmente, tus recuerdos sobre Fu Hua vuelven de golpe cada vez que te encuentras con ella.

—En ese caso, la buscaré.

—Es un buen curso de acción; pero, de nuevo, mantente en un perfil bajo hasta que seas lo suficientemente fuerte como para defenderte.

—Sobre eso… el proceso de Demi-servant, ¿funcionó?

—Creí que nunca me lo preguntarías, y sí, funcionó.

—Entonces, ¿Dónde se encuentra el espíritu heroico? Ya que este es mi mundo interno, debería de poder encontrarme con este, ¿no?

—Sí, al menos, siempre que este quiera mostrarse; sin embargo, considerando el espectáculo que realizaste justo después de convertirte en un Demi-servant, probablemente desconfíe de ti, y se mantenga a la espera. O al menos ese parece ser el curso de acción que decidió tomar, pues, a pesar del desastre, no te ha abandonado.

—Supongo que tendré que ganarme su confianza… —expresé un poco preocupado—. Judgment… la razón por la que me salí de control, no tuvo que ver con el sirviente que me poseyó, ¿verdad? No es como el caso de Mei, que fue invocada con una habilidad que la hizo salirse de control…

—Bueno, en el caso de Mei, incluso con esa habilidad, no debió de salirse de control, ya que, por su descripción, salvó por casos especiales, no debería quitarle su raciocinio.

—¿Eh? ¿En serio? —pregunté consternado.

La brujita asintió—. Sí, la información de la habilidad se actualizó hace poco.

(Actualización) Encantamiento de Mejora por Locura (rango C++): Su razón no se pierde, y su estado de ser permanece como su yo intelectual original. Sin embargo, con la impureza de la sangre que ahora corre por su cuerpo, parece que ciertos valores morales pueden verse afectados.

—¿Impureza de su sangre? —pregunté interesado.

—Seguramente Mei habrá podido entablar conversación con el Espíritu Heroico que la poseyó —me explicó Judgment—. Seguramente su perfil también habrá sido actualizado.

—¿Esta información es publica? —pregunté.

—Por supuesto que no —me contestó Judgment—. No es como que no haya habido en la larga historia del Schicksal traidores o infiltrados. De hecho, tengo entendido que las valquirias y espartanos no tienen permitido revelar sus habilidades a nadie más que, al enviado de la organización que tiene como trabajo actualizar la base de datos, y a los miembros de su escuadrón, mientras que dar dicha información sin estar autorizado, se considera un grave rompimiento del reglamento, el cual tiende a ser castigado con dureza.

—Le tienes el ojo bien echado al Schicksal, ¿no es así? —pregunté.

Judgment sonrió—. Es uno de mis múltiples trabajos.

Fruncí el ceño—. Por cierto, no me contestaste.

La brujita suspiró—. No, no fue el caso. Pero no puedo hablarte del porque te saliste de control, no todavía. Primero necesitamos saber quiénes son nuestros aliados en esta era.

—Ahora que lo dices, me dijiste que no podías hablarme durante mucho tiempo; pero llevamos hablando durante un buen rato, ¿eso está bien?

Judgment asintió sonriendo—. Actualmente sí. Cuando dije eso todavía no te habías convertido en un demi-servant.

—¿Eso cambió algo? —pregunté.

—Cambió muchas cosas —contestó ella jugando con su… ¿escoba? Bueno, eso parecía.

—¿Y ahora?

—Ahora me vuelvo a presentarme: Mi nombre es Judgment, tu… ¿aliada? ¿secretaria? ¿asistente medica? ¿cuidadora? ¿compañera de armas? ¿guía? La respuesta es: todas las anteriores, y mucho más. La cual estará a tu disposición de ahora en adelante, veinticuatro siete, los siete días de la semana, y los trecientos sesenta y cinco días del año, hasta que la muerte nos separe… más o menos.

Por un momento me froté los ojos y me pregunté si había visto bien, pues parecía como si de repente los cristales comenzasen a emitir luces alrededor de Judgment mientras hacía su pequeña presentación.

—¿En serio…?

—Yep…

—¿Puedo negarme?

—Nop…

Suspiré—. Bien… entonces, ¿algo más? —pregunté, queriendo acabar ya con esta conversación.

—Hmm…. Seguramente te lo mostrarán después de que despiertes, pero creo que ver tu perfil en la base de datos del Schicksal es una buena idea antes de que ellos te lo muestren —comentó mi aliada.

—Creo que es buena idea… —expresé.

—Seguramente… —me respondió la brujita con una bonita sonrisa, para mi consternación.

—Bueno… —dije dubitativo.

—¿Sí? —me respondió sin cambiar su expresión.

—¿Me lo vas a mostrar? —pregunté.

—Podría… pero no lo haré —me contestó—. Será una buena práctica que lo hagas tú.

—¿Y cómo se supone que lo haga? —pregunté.

—Como lo hiciste antes, en este caso no tienes que hackear nada, ya que te di acceso, al menos claro, que quieras sacar los trapos sucios del Schicksal a la luz.

Imagine que se refería a cuando pregunté sobre las habilidades de Theresa, así que hice lo mismo, y, no había pasado ni un segundo, antes de que tuviese mi perfil frotando en frente de mí:

Muramasa Shirou

Características:

Clase: Caster.

Especies: Humano, demi servant.

Género: Hombre.

Altura: 167 cm.

Peso: 58 kg.

Lugar de origen: Japón.

Edad: 17.

Hechicerías conocidas de los Muramasa: Refuerzo, Alteración, Hechicería elemental relacionada con el fuego, rituales antiguos de sacerdocio sintoístas, Runas.

Circuitos mágicos:

Numero de Circuitos: B

Calidad de circuitos: B+

Elementos: Tierra, Metal, fuego.

Atributo: Refuerzo.

Miembros de la familia

Linaje: Muramasa.

Padre: Takefutsu Muramasa.

Madre: Bridget Muramasa (De casada).

Parámetros:

Fuerza: C Resistencia: C Agilidad: C

Mana: A Suerte: E+ NP: EX

Habilidades Pasivas:

Creación de territorio (—): La habilidad se ha perdido debido al efecto de otra habilidad o de un Tesoro Heroico.

Construcción de objetos (—): La habilidad se ha perdido debido al efecto de otra habilidad o de un Tesoro Heroico.

—¿Eh…? —Me quedé pensativo mientras observaba la descripción de mis habilidades, o, más específicamente, de la ausencia de mis habilidades—. Judgment…

—¿Sí?

—Al no poder comunicarme con el espíritu heroico que me posee, es imposible saber qué tipo de habilidades tengo, ¿verdad?

—Así es.

—Por ende, la única información disponible que debería de poseer, es la información de mis habilidades de clase, ¿no es así?

—Exactamente.

—Pero según esto, no tengo dichas habilidades…

—Eso parece.

Apreté mis puños—. En pocas palabras, la única formación que debería tener disponible, no está disponible… —suspiré frustrado—. Digno de mi mala suerte… —Luego dirigí mi mirada hacia la brujita—. Lo sabías, ¿verdad?

A lo que Judgment sonrió, sacó la lengua, y con una expresión muy molesta a mi vista, dijo—. ¿Tehee? —Contuve las ganas de maldecirla en voz alta y me puse a pensar como me afectaría todo esto, y para mi desgracia, solo podía encontrar conclusiones negativas; sin embargo, cuando me encontraba en mitad de mis pensamientos, ella volvió a hablar—. Bueno, no todo es malo, al menos sabes que tienes una habilidad o Tesoro Heroico con un poder similar a Creación de territorio y Construcción de objetos o, por otro lado, tienes una habilidad o Tesoro Heroico que no permite el uso de estas dos.

—Supongo que algo es mejor que nada… —susurré.

—También conoces cuáles son tus parámetros…

Asentí—. Sí, ahora que lo dices, al menos en cuanto a habilidades físicas, me encuentro en la mitad de la tabla, el mana está en la parte alta de esta y el Tesoro Heroico…

—EX… —expresó mi compañera—. Bueno, como mínimo sabemos que algo fuerte está reservando el futuro.

—Parece ser un magi ortodoxo, ya que sus estadísticas físicas no son muy altas, aunque la perdida de habilidades me preocupa —expresé—. Además, sabía que era muy poco probable que me tocase un herrero como Espíritu Heroico, porque estos generalmente no llevan a cabo actos que les permitan volverse Ghost Liners; sin embargo, no esperaba un Caster, pues a pesar de que sea parte del Mundo de la Hechicería, no soy un magus ortodoxo, creo que un Saber, seguramente un espíritu heroico que haya sido un samurái, hubiese sido una mejor opción…

—Oh, eso… tal vez fue mi culpa —dijo Judgment con una sonrisa nerviosa, e, instantáneamente, mi mirada se dirigió hacia su rostro.

—¿Qué hiciste…? —pregunté mirándola inquisitivamente

—En mi defensa, solo seguí ordenes… —se excusó ella sin responderme.

—¿Ordenes? —pregunté—. ¿De quién? ¿Hay alguien a quien sirvas? ¿Tienes un jefe o algo así?

A lo que Judgment me lanzó una mirada sin emociones, que incluso llegó a dolerme un poco—. Sí, obviamente. —Me contestó secamente—. Y creo que también es un poco obvio que esa persona eres tú.

—¡Yo no recuerdo haberte da-…! —Pero entonces me frené a mí mismo, esto ya había pasado antes ¿no? Ahora fui yo quien no pudo evitar mostrar una expresión sin emociones—. No me digas… ¿lo recordaré con el paso del tiempo?

A lo que Judgment simplemente asintió silenciosamente.

Suspiré—. Bien… Aun así, de nuevo, ¿qué hiciste?

—Alteré la información que habías dado sobre… bueno, ya sabes, tu forma de pelear y ese tipo de cosas.

Esto me llamó la atención—. ¿Por qué?

—Bueno, es porque las habilidades que tienes ahora, así como la forma de pelear que tienes, no son las más efectivas —me explicó mi compañera—. Verás, a lo largo de tus "vidas", por llamarlas de algún modo, desarrollaste habilidades y un estilo de combate que son lo más efectivos y adecuados para ti.

Esto me confundió—. Esto… hasta ahora he visto dos de mis vidas pasadas donde desarrollé habilidades con la espada, específicamente, con la katana, ¿me estás diciendo que dichas habilidades no son las más adecuadas para mi estilo de combate?

Judgment asintió—. Aunque no lo creas, así es. Pero no me malentiendas, tienes experiencia en el uso de multitud de armas, no solo katanas, porque, al final, siempre "renaces" dentro del mismo linaje, así que ya te imaginarás lo que eso significa, y sumado a que has viajado a tierras occidentales en varias ocasiones, digamos que tu experiencia y destreza con el uso de varias armas no es poca; sin embargo, tienes un límite, y digamos que no eres específicamente Miyamoto Musashi o alguien con un talento de ese nivel, como para que valga la pena que luches de frente teniendo otras opciones más eficaces.

—Entonces, ¿el estilo de un Caster es más compatible con ese estilo y habilidades que desarrollé? Nunca me he visto como un gran lanzador de hechizos, mucho menos un magi en pleno derecho.

—Bueno, no lo eres, de hecho, a pesar de lo que aparenta ser, conocemos muy poco sobre el sirviente, pero si realmente es compatible contigo, entonces dudo mucho que sea un Caster ortodoxo. Como mínimo, no creo que lance precisamente hechizos.

—Ahora que lo dices, lancé armas cuando luché contra Theresa, ¿eso fue el poder del Espíritu Heroico? —pregunté.

—Puede ser… —expresó mi compañera.

Hice una mueca—. Judgment, con todo lo que me has contado, y más aún, con todo lo que no me has contado, no estoy para bromas en este momento.

Ahora fue Judgment quien suspiró—. No me malentiendas, puede que el poder, o, mejor dicho, el estilo de combate del Espíritu Heroico que te poseyó sea ese, lanzar armas como si de proyectiles se tratasen; sin embargo, eso no significa que ese no sea tu estilo.

—Entonces, ¿el estilo del que me hablaste es ese, lanzar armas como si de proyectiles se tratasen?

La brujita negó con su cabeza—. No exactamente, es decir, el lanzar armas como proyectiles es parte fundamental de tu estilo de combate; pero no es lo único que haces. Pues, como dije, sabes utilizar armas cuerpo a cuerpo, así que puedes luchar a corta distancia mientras te apoyas con los "proyectiles". Además, dependiendo del arma que utilices, no necesitas lanzarlas, sino dispararlas, y con otras no tienes que hacer ninguna de las dos, y, además, también puedes utilizar cosas que ni siquiera son armas propiamente hablando.

«Básicamente, puedo tener un poco de información sobre el sirviente, en el caso de que nuestros estilos de combate coincidan, o no tener nada». Entonces pregunté—. ¿No lo sabes?

—¿Hmm? —exclamó la brujita.

—Te estoy preguntando si no pudiste identificar si estaba luchando con mi propio poder o con el poder del Espíritu Heroico.

—Ah, eso, pues, de hecho, ese es el problema.

—¿Hmm?

—Bueno, en ese momento estabas utilizando tanto tus propias habilidades como las del espíritu heroico que te posee, es por eso que no puedo dar nada por sentado, pues, ya que no conocemos cuales son las habilidades del espíritu heroico, no sé en qué forma estabas empleando su poder.

Esto me sorprendió—. Entonces, incluso si no conozco las habilidades del espíritu, todavía puedo utilizarlas…

—Por supuesto, todas las habilidades del espíritu heroico están disponibles, y puede utilizarlas de forma inconsciente, la mayoría de las habilidades puedes utilizarlas en toda su potencial; sin embargo, debido a que no las conoces, hacerlo será casi imposible, pues, incluso si logras identificar sus efectos, es poco probable que lo hagas de forma correcta, o que lo hagas en su totalidad. La única habilidad diferente es la que heredas como Tesoro Exitoso, esta está en una situación un poco peor, porque, si bien está disponible, no puedes utilizarla en su máxima capacidad, ya que, para hacerlo, deberás sublimarla entrenando.

—Comprendo, entonces, la única forma en la que no podría utilizar el poder del espíritu, sería que este se negase a ayudarme, o que me abandonase, ¿no es así?

—No exactamente, porque debido al tipo de posesión que estás experimentando, el Saint Graph del espíritu está afectando al tuyo, así que deberías de poder utilizar sus habilidades incluso si este se niega o te abandona, pero, según los registros de los casos que ha visto el Schicksal, en el caso de que esto ocurra, se necesitará de equipamiento especial para que seas capaz de darles uso y, además, las habilidades mostradas por estos demis son mucho menos fuertes que las que mostraban cuando tenían el apoyo de los espíritus heroicos. Así que, intentemos no llegar hasta ese punto con el espíritu heroico que te haya poseído.

Asentí—. Sobre los datos que cambiaste, ¿siguen allí?

—Oh, no, solo los cambié durante el proceso de transformación en Demi-servant, me encargué de eliminarlos después de que el proceso se llevó a cabo, e incluso si lograsen encontrar algo, la información que ingresé no es especialmente reveladora.

—Bien… ¿Hay algo más que quieras informarme?

—No actualmente, sin embargo, como dije, estamos juntos 24/7, así que, si necesitas preguntarme algo, o necesito informarte sobre algo, solo tendremos que comunicarnos como lo hemos estado haciendo.

Asentí por última vez, y me dispuse a despertar—. Bien… en ese caso, nos vemos más tarde, Judgment

A lo que la brujita asintió—. Nos vemos, Shirou.

Abrí mis ojos, y…

—¿Una vez más aquí? —me dije a mi mismo mientras vislumbraba a mi alrededor y, efectivamente, me hallaba en la enfermería.

—Hmm… parece que ambos nos haremos muy cercanos de ahora en adelante —me volteé para ver a una de las enfermeras, aquella con la que me había encontrado durante mi primera vez—. Espero que vengas cada vez con heridas más graves, de ser posible.

Le contesté con una mirada sin emociones—. Yo espero que no sea el caso Miss… ¿Hortensia?

La mujer sonrió brevemente—. Tienes buena memoria, sí, me presento: Soy Caren Hortensia, espero que vengas tantas veces como sea posible y, más temprano que tarde, seamos lo suficientemente cercanos como para que me llames Caren.

Pudiendo ver fácilmente sus malas intenciones, negué con mi cabeza—. Lamento decirle que ese curso de acciones no está en mis planes…

A lo que ella simplemente sonrió—. Eso es lo bueno. —Luego señaló a mi lado, y dijo—. No hables muy alto, o acabarás despertándolas.

Yo bajé mi mirada hacia la izquierda y me sorprendí al ver a Kiana, luego miré hacia la izquierda y pude ver a Tachie, ambas se encontraban sentadas en unas sillas alrededor de mi cama, y a la vez se encontraban semi acostadas sobre esta.

—La de cabello negro se despertó hace unas horas, le explicamos toda la situación y procedimos a realizarle una serie de exámenes, luego planeamos llevarla a un dormitorio provisional, pero se negó a dejarte solo aquí, lo mismo sucedió con la de cabello ceniciento, ambas discutieron durante un rato y finalmente convencieron a la directora de que les dejase quedarse. También hay otra chica, japonesa igual que ustedes dos, pero después de que se despertase y de que le realizaron exámenes, fue trasladada a un quirófano para realizarle una operación, actualmente se encuentra durmiendo en la camilla contigua a la tuya, así que ten cuidado de no despertarla a ella también.

Asentí, me sentía incomodo, y no porque tuviese a dos chicas parcialmente sobre mí, sino porque, en ese momento, me di cuenta de que me encontraba atado a la cama, como si de una camisa de fuerza se tratase.

—Oh, eso, parece que diste un buen espectáculo después de tu transformación —expresó Caren—. No sabíamos cómo despertarías, así que preferimos no correr riesgos.

Asentí, comprendiendo mi situación.

—Por cierto, quiero darte una advertencia.

—¿Hmm?

Hortensia-san me miró fijamente; sin embargo, su falta de expresiones me hacía complicado inferir si estaba actuando de forma seria o si simplemente estaba siendo ella misma—. Puede que, desde hace unos pocos cientos de años hasta casi la actualidad, el índice de natalidad mundial haya comenzado a disminuir hasta el punto de estancarse, y que en la actualidad el índice de mortalidad lo supere por una cifra bastante preocupante, todo esto como consecuencia del aumento de la energía honkai y de nuestra lucha contra estos; sin embargo, todavía no se ha aprobado ninguna ley internacional que legalice la poligamia como un método para combatir este problema, así que te sugiero que tengas cuidado.

—¿Qué…? —Siendo sincero, no sabía cómo responder ante esta declaración; sin embargo, tampoco tuve mucho tiempo para contestarle, pues cuando ya tenía al menos una respuesta coherente, Hotensia-san ya se había retirado hasta la puerta de la enfermería, para luego abrirla, y fue entonces cuando una de las valquirias que había conocido antes entró.

—Hiciste un gran desastre allí atrás, ¿lo sabes?

—Más o menos, Miss Cocolia, ¿Cómo están Murata-san y Theresa-san? ¿Se encuentran bien?

Cocolia bajó un poco el ceño fruncido que tenía cuando entró a la habitación—. Afortunadamente, Theresa es muy dura de matar. Puedo decir algo similar de Himeko, aunque para tu suerte la agarraste por sorpresa. Así que no tienes que preocuparte, ambas están bien.

Asentí levemente—. Me alegro…

—Bueno, al menos parece que tu mentalidad sigue intacta.

—¿Hmm?

—Generalmente, cuando un demi servant se muestra tan agresivo, suele ser por culpa del sirviente o de su clase, temíamos que fuese tu caso, y que cuando despertases no lo hicieses en tus cabales —me explicó la voluptuosa mujer—. Afortunadamente, no parece ser el caso. Por otro lado, no enloqueciste por culpa de tu clase, ya que eres un Caster; sin embargo, tal vez sea culpa del espíritu heroico, aunque descartamos el efecto de la habilidad, Mejora por Encantamiento de Locura, ya que el sistema no detectó que la tuvieses.

Asentí una vez más.

Luego, Cocolia se giró brevemente e hizo unas ceñas, y después de unos segundos, la misma mujer que acompañaba a Mei se presentó ante mí.

—¿Ya es mi turno? —preguntó la otra voluptuosa mujer.

Esto me hizo casi tener un tic nervioso, «¿Acaso la mayoría de las mujeres de St Freya tienen bustos bastos?».

Cocolia asintió—. Sí, su nombre es Muramasa Shirou. Y Shirou, ella es Kiara Sessyoin, la terapeuta de St Freya, se encarga de ayudar a las valquirias y a los espartanos, queremos que te haga un pequeño examen, esto es algo obligatorio para todos los estudiantes y maestros de St Freya.

—Comprendo. —Incluso si esto era falso, comprendía que, después de lo que había hecho, era comprensible que quisieran hacerme una revisión.

Afortunadamente, la terapeuta no hizo muchas preguntas que me fuesen difíciles de contestar, pues la mayoría de sus preguntas estaban relacionadas con la posesión heroica, y con lo que había sentido después de la posesión y durante la lucha contra Theresa-san y Himeko-san. Y para mi fortuna, podía responder a esas preguntas con casi total sinceridad, pues yo tampoco sabía mucho de lo que había ocurrido, y dicho esto, empecé a entender porque Judgment no quería decirme más de lo que ella consideraba como indispensable.

Durante todo este tiempo, Cocolia se había mantenido junto a los dos; sin embargo, no intervino en ningún momento, así que casi parecía como si no estuviese presente, al menos, hasta que Kiara-san hizo esa pregunta.

—Durante tu desmayo, pudiste interactuar con el sirviente que te poseyó, ¿no es así?

—¿Hmm? ¿Eso suele ocurrir? No fue mi caso —pregunté diciendo una verdad a medias.

—¿No pudiste interactuar con el Espíritu Heroico? —me preguntó Cocolia.

Negué con mi cabeza—. No.

Cocolia suspiró—. Entonces esto será más complicado de lo que pensábamos.

—¿Hmm? —ladeé mi cabeza.

—No es la primera vez que tratamos con sirvientes con alineación hacia el mal, y entre los más problemáticos, están aquellos que son caóticos, estos, en resumidas cuentas, y la mayoría de las veces, solo quieren esparcir el caos y aumentar su propio poder, no les importa nada ni nadie, y vimos ciertos tintes de ese tipo de personalidad después de que te convertiste en un Demi sirviente —explicó Cocolia.

—Si el Espíritu Heroico que me posee es caótico y malvado, ¿qué harán?

—Eso depende de dos factores: que tan poderoso sea y si su personalidad se alinea con la de su contenedor. Si es muy poderoso y su personalidad se alinea con la de su contenedor, entonces romperemos la posesión tan rápido como nos sea posible, ya que tener a un efectivo con tal poder y personalidad es demasiado peligroso. Por otro lado, si no es muy poderoso y su personalidad se alinea, sí o no, con la de su contenedor, evaluaremos los pros y contras de mantener la posesión, y en el caso de decidirse el mantenerla, se le prestará especial atención a dicho efectivo para que no se salga de control, también en el caso de que la personalidad no se alinee, se le dará un entrenamiento especial para fortalecer su mente. En el caso de que sea muy poderoso, pero que su personalidad no se alinee con la de su contenedor, se evaluará la fortalece mental de este, para así saber si es lo suficientemente fuerte como para resistir la influencia del espíritu, de no ser el caso, romperemos la posesión, de serlo, recibirá un entrenamiento especializado para poder bloquear aún mejor la influencia del espíritu, pero, de todas formas, se mantendrá en constante vigilancia, para así evitarnos problemas.

—Comprendo, no necesitamos más enemigos de los que ya tenemos.

Cocolia asintió—. Exactamente, pero tampoco podemos prescindir de efectivos, es por eso que cada caso se trata con extrema precaución.

—En tu caso, por los informes que tenemos sobre ti, de tu escuela, y por la actitud que has demostrado hasta ahora desde que llegaste a St Freya, sabemos que tu personalidad y moralidad no tienden hacia ese lado, así que puedes estar tranquilo en ese aspecto —me intentó tranquilizar la señorita Kiara.

—Sin embargo, no sabemos cuál es la personalidad y moralidad del espíritu que te posee, y por lo poco que hemos visto, no augura buenas cosas, y, además, la habilidad que demostraste durante tu lucha contra Theresa y contra Himeko, es, cuanto mínimo, problemática y, ya que no sabemos el alcance de dicha habilidad, también es preocupante.

—Así que, en pocas palabras, me mantendrán bajo vigilancia —declaré.

A lo que Cocolia asintió—. No es nada personal, y no eres el único que está recibiendo este trato, a fin de cuentas, la primera vez que un sirviente es invocado dentro de un humano, no suele estar contento, independientemente de las razones por las que se le haya invocado, así que también puede haberse tratado de un arranque de ira por su situación, además de esto, si bien no tienes la habilidad, Mejora por Encantamiento de Locura, esa no es la única habilidad que puede modificar el comportamiento, así que tampoco desechamos esa posibilidad.

—Entiendo, y por curiosidad, ¿qué me ocurriría si la posesión es rota? ¿Ya no podría estudiar en St Freya?

—No exactamente —declaró la valquiria—. Suponiendo que se decida romper la posesión, hay tres opciones si es que quieres mantenerte en St Freya. Generalmente, antes de que decidamos romper la posesión, nos encargamos de averiguar el Verdadero Nombre de dicho espíritu, luego, investigamos si existe la posibilidad de que exista otro aspecto de este registrado en el Trono de los Héroes.

Sabía a qué se refería con otro aspecto, aunque no sabía cómo lo sabía; sin embargo, si no lo preguntaba, podría levantar sospechas—. ¿Otros aspectos?

Cocolia asintió—. Con aspectos nos referimos al mismo espíritu en otro momento de su vida, generalmente pueden llegar a existir más de un aspecto en el Trono cuando en la historia del espíritu hay un gran cambio en cuanto a su forma de actuar, por ejemplo: un héroe convirtiéndose en villano o viceversa. También puede existir un "aspecto infantil" grabado en el Trono, si, antes de la época dorada del héroe, una versión más joven de este tuvo suficiente relevancia, o si hubo un evento importante que haya permitido que exista un "antes y un después" en la vida del espíritu heroico.

—Entonces, digamos que hay un aspecto bueno y uno malo, el malo fue el invocado, y ustedes después de romper la posesión, intentarían convocar al bueno, ¿es eso? —pregunté.

—En resumen, sí. Buscaríamos un catalizador que se relacione con ese aspecto del espíritu y lo utilizaríamos durante el proceso de invocación —contestó Cocolia—. Generalmente, el impacto de invocar a un aspecto diferente de un mismo espíritu heroico sobre el mismo contenedor, suele ser menos riesgoso que invocar a otro espíritu heroico diferente.

—¿Y si no hubiese uno? ¿Intentarían convocar a otro espíritu?

—Esa sería la última opción —contestó esta vez y, para mi sorpresa, Kiara—. Una vez que ya te has convertido en un Demi, tu Fundación Espiritual comienza a ser alterada por la del espíritu, ¿entiendes? —Asentí—. Bueno, el convocar a un segundo espíritu sería alterar por segunda vez tu Fundación Espiritual, y si bien los humanos con estigmas son más poderosos tanto física como espiritualmente que el resto, siguen teniendo sus límites, alterar su fundación por segunda vez es algo en extremo riesgoso, todas las veces en las que se ha intentado siempre han habido "complicaciones" que han derivado en varios problemas de diversas indoles, e incluso, el simple hecho de tener tu fundación alterada, eleva la compatibilidad con dicho espíritu y hace decrecer la compatibilidad con el resto, así que, dependiendo de las alteraciones ya realizadas, del poder del espíritu, y de la fortaleza del contenedor, una segunda alteración puede llegar a ser fatal.

—No sería la primera vez que una segunda alteración provoca la destrucción del Saint Graph, y, por ende, la muerte de la valquiria o del espartano. Hemos calculado que el riesgo es demasiado alto como para que valga la pena correrlo, siempre y cuando haya otra opción —expresó Cocolia—, y esta opción es la creación de un traje de batalla especializado, un exoesqueleto de Saint Graph, el cual permite que la valquiria o el espartano puedan volver a luchar utilizando los poderes que obtuvieron del espíritu; sin embargo, aquellos que dependen de este equipo, no suelen mostrar las habilidades que tuvieron cuando eran Demis en el mismo nivel, dicho de otra forma, suelen ser más débiles al no tener al espíritu ayudándoles, y aun así, es una mejor opción que el intentar invocar a un espíritu diferente en el mismo contenedor.

—Comprendo…

—Bueno, ese puede que no llegue a ser tu caso —me respondió Kiara—. Así que por ahora solo nos queda esperar lo mejor —A lo que yo asentí.

—Por cierto, ¿durante cuánto tiempo van a actuar como si estuviesen dormidas ustedes dos? —preguntó Cocolia, dirigiendo su mirada hacia Kiana y hacia Tachie.

Ante esto, Tachie y Kiana comenzaron a levantarse con expresiones avergonzadas.

—Perdón, no sabíamos cómo levantarnos sin interrumpir —expresó Tachie.

A lo que Kiana asintió—. Disculpen.

—Bueno, es mejor que todos estén presentes para lo siguiente que les tengo que informar —expresó Cocolia, antes de dirigirse a su compañera de trabajo—. ¿Todo listo por tu parte?

Kiara asintió con una sonrisa que, si bien parecía estar siempre llena de bondad, por alguna razón, siempre me producía escalofríos—. Sí, aunque, Shirou, Mei y Tachie tendrán que visitarme al menos una vez cada dos semanas para estar seguros. Hablaré con sus profesores para que no obstruya sus actividades.

A lo que Cocolia asintió, para luego dirigirse hacia el resto de nosotros—. En cuanto a ustedes, tenemos que hablar sobre vuestra llegada tardía a St Freya.

—Pero solo llegamos un día tarde, ¿no es así? —preguntó Kiana.

—Dos, si cuentas este, y durante este segundo día se formaron los escuadrones, se formaron los escuadrones —explicó Cocolia—, así que actualmente no tienen grupo.

—Pero eso se resuelve fácilmente, solo creen un grupo con todos nosotros —declaró Kiana—. Además, se supone que Shirou y yo estaremos en el mismo escuadrón, independientemente del resto de nuestro grupo.

—¿¡Disculpa!? —preguntó Tachie consternada—. ¿¡Y eso por qué!?

—Ambos hemos sido entrenados para poder trabajar juntos desde niños, y nuestra familia tiene un pacto que el Schicksal ha respetado desde hace cientos de años, a donde vaya yo, él viene conmigo —respondió Kiana con una sonrisa destinada únicamente a molestar a Tachie, la cual, para mi desgracia, surtió efecto, porque luego la mirada de Tachie se dirigió directamente hacia mí.

—¿Qué? A mí no me culpes, es algo de familia, podrías decir que es incluso una tradición, se lleva haciendo desde hace quinientos años —me excusé—. Por ejemplo, mi viejo estuvo en el escuadro de Siegfried oji-san hasta que este se separó, y cada vez que él necesita su ayuda tiene el deber de prestarla, la única razón por la que podría negarse es que la petición esté fuera de nuestro poder o vaya en contra de nuestros principios y códigos.

—La dupla entre los Kaslana y los Muramasa ha ayudado mucho a combatir el honkai durante el último medio milenio, por lo que, el Schicksal no tiene intención de romperla de ninguna manera —expresó Cocolia.

—Que injusticia… —susurró Tachie por lo bajo, y casi podía notar un aura sombría a su alrededor.

—Y si bien es cierto que la solución pasa por que ustedes formen un escuadrón, no es tan simple como lo crees, chica Kaslana —declaró Cocolia.

—¡Hey! ¡Mi nombre es Kiana!

Ignorándola olímpicamente, Cocolia prosiguió—. Es cierto que no tenemos planeado romper su dupla, e incluso somos afortunados de que vuestras clases sea las mismas que las de sus padres, así que son muy compatibles, pero el problema es el resto.

—¿El resto? ¿Tachie y Mei? —pregunté.

Cocolia asintió—. Cuando se forma un grupo, se busca cierta estabilidad, a menos que se busque que sea un escuadrón con un objetivo específico, como un escuadrón de infiltración, donde generalmente solo hay Demis con habilidades de ese tipo, o un grupo únicamente de disrupción, los cuales se utilizan para esparcir caos en el campo de batalla, generalmente formados por un berserker y el resto son apoyos a larga distancia.

—Kiana y Tachie pueden funcionar como la vanguardia, en cambio, yo deberé estar en la retaguardia; no obstante, Kiana y yo podemos intercambiar posiciones según la situación, entonces, el problema es Mei… ¿no? —pregunté.

—Así es, ya que tanto Kiana como Mei comparten la misma clase —confirmó Cocolia, para luego soltar un suspiró—. Y, aun así, Theresa insistió en que no debemos separar a Mei de Kiana, insistencia que fue reforzada por Kiara después de su examen.

—¿Así que…? —preguntó Tachie.

—Afortunadamente, Mei no es una Saber común, gracias a sus habilidades, bien podría actuar como un pseudo berserker, u ocupar una posición en la retaguardia. En ambos casos su efectividad máxima se desperdicia, pero dependiendo de las condiciones, puede ser una decisión inteligente —nos explicó la valquiria—. Sin embargo, esto no quita el hecho de que, incluso si Mei y Kiana pueden ayudar en la retaguardia, puramente hablando, solo hay un elemento que se dedica a esta, así que hay un desbalance.

—Entonces, ¿se trata de agregar a un miembro más? —preguntó Kiana.

A lo que Cocolia asintió.

—¿Eso está permitido? —pregunté.

—Bueno, los escuadrones tienden a tener entre tres a cinco miembros, los escuadrones de tres son los más comunes, pero no es como que no haya habido un escuadrón de cinco miembros antes.

—No pareces muy convencida… —expuso Kiana.

—No lo estoy, pero es por el quinto miembro. Como ya les dije, los escuadrones ya se formaron, así que, si bien en situaciones normales analizaríamos cual es la mejor opción que complemente a vuestro equipo, actualmente no disponemos de prácticamente ninguna.

—¿Entonces por qué tanta palabrería? —preguntó Kiana de mal humor.

—Dijo prácticamente —señalé yo.

—Si no hubiera ni una opción, se hubiese ahorrado el discurso, Kiana —expresó Tachie.

—Cof, cof —Tosió falsamente Cocolia—. Sí, básicamente hay alguien disponible, nunca ha participado en ningún escuadrón debido a ciertas circunstancias; sin embargo, no tenemos otra opción. Puede que no sea la mejor opción, pero, como mínimo, fortalecerá la retaguardia, pues su clase es Archer.

—En ese caso, ¿puedo entrar? —preguntó una voz al otro lado de la puerta de la enfermería—. Aunque, supongo que primero debería de tocas, ¿no?

Cocolia suspiró, y simplemente dijo—. Pasa…

Y así, otra chica entró en la enfermería, ella tenía el cabello largo y ondulado, y tanto este como sus ojos eran de color castaño. Además, vestía un uniforme escolar japones.

—Todos, esta es Hakuno Kishinami, hemos decidido que será la última integrante de vuestro escuadrón —concluyó Cocolia.

—Encantada de conocerlos… —dijo la chica sin ninguna emoción en particular.

Y así, se formó nuestro escuadrón…


Notas de autor:

Buenas gente, aquí con un capítulo más de Fate Impact. Esta vez no tengo mucho que decir, ya que no hubieron preguntas, pero tengo que decirles que sus comentarios realmente me han motivado con este fic, me alegra mucho que les guste y lo mucho que me lo piden, así que estoy intentando mantener un ritmo constante de actualizaciones con este para que no vuelva a pasar lo de los seis meses.

Sin más que decir, agradezco a todos los lectores, a los mecenas para los que los capítulos están listos una semana antes, y a todos los que comentan en cada capítulo, no vemos en el siguiente cap.