Descargo de responsabilidad: Fate y sus derivados, no me pertenece, toda su historia y personajes pertenecen a Type moon.

Aclaratoria: Lo que está dentro de un guion es diálogo y lo que está dentro de comillas es un pensamiento o similar.


Kiana

Yo… ¿Dónde estaba? Esta era… ¿mi casa? Sí, efectivamente, me encontraba en mi casa, pero… esto… esto no tenía sentido, ¿verdad? Es decir, últimamente, muchas cosas no tenían mucho sentido, habían pasado muchas cosas desde que comencé con este viaje.

Mientras exploraba mi propio hogar en busca de respuestas, me encontré con una persona en el comedor, él era un joven con cabello blanco y negro y ojos azules, y su atuendo consistía principalmente en una túnica blanca y negra con detalles azules, pantalones negros, botas blindadas hasta el muslo y una capa blanca corta con un borde negro.

—¿Quién eres tú? ¿Qué haces aquí, en mi casa? —le pregunté después de entrar al comedor.

El chico alzó su mirada hacia mi dirección, y me sonrió—. Probablemente, sea tu aliado, pero eso depende de tu historia.

—¿Mi historia? —pregunté confundida.

El chico asintió sonriendo—. Sí, tu historia, si tu historia es una historia genial, entonces te prestaré mis fuerzas. ¿Te parece un buen trato?

—¿Prestarme tus fuerzas? —Y entonces recordé las palabras de Murata-sensei, ella me había advertido que era más que probable que el espíritu heroico intentase comunicarse conmigo una vez que cayese dormida, entonces, ¿esto era un sueño? No lo sabía, pero iba a comprobarlo—: ¿Eres el espíritu heroico que me poseyó?

Él me asintió—. Sí, así que, ¿me contarás tu historia?

Un poco confundida, decidí aceptar, pues no tenía nada que perder—. Bueno, si eso lo que quieres…

Mi nombre es Kiana, y soy miembro tanto de la familia Shariac como de la familia Kaslana, de hecho, soy hija de la Santa Doncella de los Shariac y del Paladín de los Kaslana. Mi infancia, afortunadamente, fue relativamente normal a pesar de esto, y sé que está mal decir lo siguiente, que es egoísta y que no debería de alegrarme por esto, pero, para mi fortuna, esto se debió a que mis padres, Cecilia Shariac y Siegfried Kaslana, abandonaron su estado de miembros activos dentro del Schiksal para así poder criarme.

Así, durante mis primeros años, fui criada con todo el amor de mis padres, al mismo tiempo que crecía escuchando las historias sobre las hazañas heroicas de estos. Fue precisamente por estas historias que, con el paso del tiempo, yo también quise ser una heroína, y a medida que crecía, y me daba cuenta de quien era para el resto del mundo, fue que entendí lo que todo el mundo esperaba de mí, de la unión entre los Shariac y los Kaslana, para ellos, yo debía de ser precisamente eso, una heroína para la humanidad, y así, lo que en un principio era el inocente sueño de una niña inspirada por sus padres, se convirtió en mi obligación, en una pesada carga que recayó sobre mis hombros.

Y cuando me di cuenta de esto, la presión me abrumó, y esas horribles preguntas comenzaron a aparecer en mi cabeza: ¿Podría lograrlo? ¿Podía ser una heroína tan increíble como mis padres? ¿Qué pasaría si no lo lograba? ¿Y si los defraudaba? Durante un largo tiempo, mi sonrisa comenzó a desaparecer debido a mis dudas, al mismo tiempo que empecé a pedirle a mis padres que me entrenasen, diciéndoles que no tenía tiempo que perder, por supuesto, ellos no entendían el porqué de mi apuro, el porqué de mi ansiedad, y aunque con el tiempo tal vez lograron averiguarlo, yo nunca se los dije, pues, sabía que, para mis padres, era alguien diferente, no era una futura heroína, no era la unión de dos de las casas más importantes del Schiksal, ni tampoco la esperanza de muchos, no, para ellos, yo era su querida hija, era simplemente Kiana, y los amaba por eso y por muchas cosas más.

Sin embargo, una cosa no cambiaba la otra, y sabía que, a pesar de todo, tarde o temprano, me acabaría convirtiendo en una valquiria, pues era simplemente imposible que el Schiksal ignorase mi existencia. Aunque mis padres se opusieran…

La razón por la que mis padres seguramente no descubrieron la razón de mi ansiedad, fue porque, además de mis intentos por disimularla, esta tampoco duró mucho, gracias a él.

Nos conocimos cuando yo tenía cinco años, y a partir de allí, bueno, no puedo decir que nos volvimos inseparables, pues ambos vivíamos en continentes diferentes; pero eso no impidió que nuestra amistad floreciese, que se volviese mi mejor y único amigo, Shirou.

Esta historia no comenzó con nosotros dos, comenzó hace quinientos años, y si bien no me gustaba estudiar la historia, esta parte de la historia de mi familia, junto con los relatos de mis padres, me la sabía a la perfección:

Hace quinientos años, uno de mis ancestros huyó a Japón, la razón se desconoce hasta el día de hoy, incluso para mi familia, pero oficialmente, ella no huyó, sino que persiguió hasta Japón a una peligrosa bestia honkai. Y si bien los registros dicen que se enfrentó a una poderosa bestia poco después de su llegada al país, esa es otra historia muy diferente. Lo más importante fue que, en Japón, se encontró con él, con un ancestro de Shirou, y con quién después forjó una importante relación. Al parecer, mi ancestro le salvó la vida al ancestro de Shirou, y por eso este último juró que, a partir de entonces, todas las generaciones de su familia servirían a la mía, enlazándolos mediante un contrato de su mundo, un contrato mágico.

Salvo por esta última parte, esta era la historia oficial; sin embargo, en los registros de la familia de Shirou, había información exclusiva a través de ciertas cartas, y dichas cartas nos fueron entregadas a nosotros hacía varias décadas para que sirviesen de testigo de la relación entre nuestras familias, y gracias a estas cartas pude discernir que la relación entre mi ancestro y el ancestro de Shirou no era, ni mucho menos, de maestro y sirviente, sino todo lo contrario, casi parecía que eran amantes, de hecho, en ciertas cartas hablan como si hubiesen contraído matrimonio; no obstante, según mi padre, no había relación sanguínea entre los Muramasa y los Kaslana en la actualidad, así que tal vez eran solo suposiciones mías.

No importaba, de hecho, más tarde sería un alivio el que no la hubiese, lo que importaba es que mi familia y la suya forjaron esa relación, y gracias a esta, ambos nos conocimos. Y él no solo fue mi mejor amigo, sino también mi confidente, porque si bien él también me veía como Kiana, aunque de forma diferente a mis padres, él estaba obligado a acompañarme, por lo que, consideré que debía de saber sobre lo que nos esperaba a ambos, y si podía, incluso le ayudaría a renunciar. Pero para mi sorpresa, su reacción fue completamente diferente a la que esperaba, en vez de mostrarse preocupado, en vez de querer renunciar, él simplemente me dijo: "Oh, eso hará las cosas más fáciles para ti, ¿no es así? Después de todo, tu sueño siempre ha sido ser una heroína igual que tus padres. Será bastante molesto, ya que comenzaremos con los reflectores en nosotros desde el inicio, pero puedes estar tranquila, me encargaré de que tus armas siempre estén listas para que te luscas".

Al oír sus palabras, no pude evitar mostrarme molesta, e intenté hacerle entender el peso que estaba sobre nosotros, pero él no pareció preocupado en lo absoluto, e incluso me preguntó si me encontraba bien, diciendo que no era normal que dudase de mí misma, y fue entonces cuando le hable sobre mis temores, y, una vez más, me sorprendió con su respuesta, "No creo que debas darles tanta importancia, es decir, quisiste ser una heroína antes de saber todo esto, ¿no? Es decir que es tu deseo serlo, tu propia voluntad. Y estoy seguro que puedes ser una heroína tan grande como tus padres sin tener que cumplir con las expectativas de nadie más, pues ¿no fue así como Siegfried oji-san se convirtió en el Paladín? Además, creo que es mejor que cumplas con tus propias expectativas antes que con cualquier otra, y si llegas a caer, pues allí estaré yo para ayudarte a levantarte, da igual lo que el resto diga, yo siempre estaré a tu lado, porque ese es mi deber, como Muramasa, y como tu amigo."

Sus palabras me reconfortaron, y me ayudaron a recobrar mi confianza, fue gracias a estas que pude salir adelante, algo de lo que parece que mis padres se dieron cuenta, porque hicieron múltiples esfuerzos para que permaneciésemos juntos. Shirou se convirtió en mi principal apoyo a la hora de cumplir mi sueño, porque incluso mis padres, a pesar de que intentaron ocultarlo, no estaban muy contentos de que quisiese ser como ellos, de que quisiese entrar en esta guerra.

Y fue por todo lo que Shirou me dio, por su apoyo incondicional, que yo… que yo jamás me perdonaré por lo que le causé. Lo recuerdo como si hubiese sido ayer: estábamos en un viaje familiar, era un día como cualquier otro, yo tenía diez años, nos encontrábamos en un parque de diversiones y, por un momento, en un descuido, me separé de mis padres mientras nos encontrábamos dentro de una multitud, entonces ellos aparecieron, unas personas vestidas de negro, estaban armados, y fueron a por mí. Por mi parte, intenté huir, pero fue inútil, eran soldados bien entrenados, pero al menos logré hacerles saber a mis padres donde me encontraba con mis gritos.

Mis padres llegaron de inmediato y les hicieron frente; sin embargo, había una diferencia crucial: mis padres no estaban en activo, eran civiles en ese momento, por lo que, a pesar de que mis padres eran superiores en cuanto a habilidad, no estaban plenamente en condiciones y se encontraban en inferioridad numérica, por lo que, no pudieron acercarse a mí, y por mi parte, debido a que estaba siendo un incordio para ellos, me pusieron a dormir.

Cuando desperté, tenía un grillete en una de mis piernas, el cual estaba encadenado a una gran bola de metal, también tenía una venda negra sobre mis ojos, por lo que no podía ver nada, y, además, tenía una especie de camisa de fuerza, pero únicamente en mis manos.

Durante mi corta estancia en ese lugar, me enteré de algunas cosas, pues, afortunadamente, no me habían tapado los oídos. Los investigadores estaban hablando de un programa de clonación, un programa similar al que se decía habían utilizado con tía Teri, algo de lo que, en ese entonces, no estaba enterada. También mencionaron que esto había sido consecuencia de la negativa de mis padres, aunque ellos nunca me explicaron a que se referían estos científicos cuando, más tarde, se los comenté. Me realizaron algunas pruebas, y cuando estás terminaron, estuvieron a punto de inyectarme un somnífero, ¿qué planeaban hacer conmigo después? Nunca lo supe, porque, para mi suerte, estas personas subestimaron a mis padres, pues habían escondido un rastreador, no, más específicamente, dos rastreadores, y si bien el primero fue descubierto, el segundo le permitió a mí tío, bueno, así lo llamaba cariñosamente, encontrarme rápidamente.

No fue un gran escuadrón de rescate, solo un único y pequeño escuadrón, pero fue más que suficiente, pues estaba conformado por: Mis padres, mi tío (el papá de Shirou), y mi tía Teri. Lo que supe después, fue que la instalación donde me encontraba se había sumido en el caos. Los soldados pospusieron lo que fuese que tuviesen planeado para mí, e intentaron escapar conmigo por segunda vez, pero esta vez la situación no era la misma, porque, ninguno de los cuatro, estaba desarmado, y tanto mi tío como tía estaban lejos de estar oxidados, en el caso de mi tío, por su trabajo, y en el de mi tía, porque ella si estaba en activo. En cuestión de pocos minutos, volvía a estar en los brazos de mi madre, y sobre aquella instalación, fue reducida a cenizas, no quedó absolutamente nada, por culpa de mi tío y de la espada de mi padre, Jugment of Shamash (Juicio de Shamash).

Pero lo que pudo haber terminado como un simple accidente, se torció después de que todo se había aparentemente solucionado, apenas mi tío llegó a Japón, se detectó una explosión de energía honkai en Fuyuki, y, a pesar de que él hizo todo lo posible por llegar lo más rápido que pudo, desgraciadamente, no fue suficiente, porque, para cuando llegó, su esposa, la madre de Shirou, quien había estado combatiendo contra legiones de bestias honkai, terminó salvando a incontables personas, pero a costa de su propia vida, y si bien pudo salvar a Shirou y a Tachie (Amiga de la infancia de Shirou), no pudo salvar a sus padres.

Después de ese evento, intenté comunicarme desesperadamente con Shirou y con mi tío, pero me fue imposible, en ese entonces no sabía porque, pero la relación entre mi papá y mi tío se volvió extremadamente tensa, por lo que, no fui capaz de estar allí para él. Me costó mucho tiempo, esfuerzo, y alcohol, pero finalmente logré sacarle la información a mi tonto padre: al parecer, mi tío no había ido de buena gana a mi rescate, de hecho, había sido obligado a ir.

Verás, no es que mi tío no quisiese rescatarme, sino que, desde hacía unos días, había detectado que alguien le estaba vigilando; sin embargo, eran bastante escurridizos, por lo que, él nunca fue capaz de atraparlos, y estos, por otro lado, tampoco hicieron ningún movimiento precipitado. Por esto fue que mi tío no quería participar en mi rescate, y si bien, en otras condiciones, tal vez mi padre no le obligaría, en este caso no tenía más opción, porque, el segundo rastreador, el que no lograron detectar, era un rastreador mágico, un hechizo, uno que me había puesto mi tío y que le permitía encontrarme rápidamente, por lo que, mis padres necesitaban desesperadamente de su ayuda.

Cuando mi tío les informó sobre su situación, ellos le ofrecieron que Shirou y su madre se quedasen en Europa, en nuestra casa, pero él se negó completamente, estaba totalmente en contra de que Shirou viajase a Europa, cosa que, hasta el día de hoy, todavía no comprendo. De todas formas, al final su esposa lo convenció de que fuese en mi rescate mientras que ella se quedaba a cuidar la casa, y ella, al igual que mi madre, era una valquiria que había dejado la primera línea de acción, por lo que, debería de estar bien… por desgracia, no fue el caso…

El resto ya te lo conté, y aunque mis padres, mi tío, y Shirou, jamás dijeron nada, desde aquel entonces, yo no pude parar de pensar que había sido mi culpa, que si hubiese estado más atenta, que si no me hubiesen secuestrado, tal vez mi amigo no hubiese sufrido la pérdida de su madre, y tal vez Tachie tampoco la de sus padres. Y he estado cargando con ese remordimiento desde entonces…

Para mí fortuna, el tiempo en que no pude ver a Shirou no fue tan largo, ya que, de la noche a la mañana, mi tío tocó a la puerta de mi casa con Shirou a su lado, no sé muy bien que ocurrió aquel día, pero algo cambió, de eso estaba segura. Mi padre y mi tío se reunieron y hablaron durante un largo periodo de tiempo, luego de aquello, varias cosas cambiaron: Mi padre intentó no tener que volver a sacar a mí tío de Japón, y éramos nosotros quienes constantemente los visitábamos en Fuyuki, por otro lado, mi mamá volvió a ser una valquiria en activo, y mi papá se encargó de criarme y de entrenarme a partir de entonces.

Y así, pasaron los años. Actualmente mi papá está desaparecido, y el papá de Shirou también, volvió a ocurrir una explosión de energía en Fuyuki, y Shirou y Tachie se salvaron por poco. Por mi parte, mientras buscaba a mi padre, me encontré con Mei-senpai, una compañera de clases que necesita de mi ayuda, así como también, con otra explosión de energía honkai.

Y finalmente suspiré—. El mundo está en un estado deplorable, tengo que encontrar a mi papá, proteger a Mei-senpai, ayudar a mi mamá y a tía Teri, y asegurarme de que Shirou y Tachie no vuelva a pasar por algo como lo que ocurrió hace cinco años, por lo que, tengo que encontrar a mi tío. —Alcé mi vista que, en algún momento, había bajado—. Y para esto necesito ser más fuerte. Por eso, ¿podrías prestarme tu fuerza?

Para mi sorpresa, el chico parecía muy animado—. Así que una familia de paladines, un mundo en peligro y una joven doncella con deseos de convertirse en una heroína para proteger a los que ama. Sí, sin duda alguna es una historia que tiene todos los ingredientes necesarios para convertirse en una increíble balada.

—Entonces, ¿me ayudarás? —pregunté esperanzada.

A lo que el chico asintió—. Por supuesto, creo que puedes llegar a ser alguien muy impresionante, y convertirte en una heroína genial.

Ante sus palabras, no pude evitar decir—. ¿No crees que estás tomando todo esto muy a la ligera?

—Por supuesto que no, simplemente me gustan las cosas geniales e impresionantes, y tú puedes llegar a ser ambas, y no veo ninguna razón para no ayudarte, así que, ¿por qué no hacerlo?

Suspiré agradecida, si iba a ser de esta manera, mucho mejor para mí—. Bien, en ese caso, encantada de concerté, eh…

—Cierto, cierto, lo primero que debería de hacer es presentarme —Y dicho esto, el chico realizó una reverencia, un saludo formal—. Mi nombre es Carlomagno, Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Rey de los francos, líder de los Doce Paladines de Carlomagno... etc, etc; pero mejor no hablemos de todo eso, y de ser posible, ¿podrías llamarme Charlie?

—¿Eh? —exclamé consternada.

—Sí no te agrada podría ser entonces Chuck o Charles, ¿qué te parece?

—Por casualidad, ¿no te gusta tu nombre?

El chico se rascó la cabeza, apenado, y dijo con una sonrisa ligeramente incomoda—. Más que no gustarme, me sucede lo mismo que te sucedió a ti cuando descubriste lo que significa ser una Kaslana y una Shariac… Carlomagno es un nombre un poco asfixiante para mi actualmente.

Entendiendo perfectamente a que se refería, sonreí y le extendí mi mano—. En ese caso, encantada de conocerte, Charlie.

Él me respondió de la misma forma—. Igualmente, Kiana.

Luego de aquello, Charlie se dispuso a explicarme cual era mi estado actual como demi-sirviente, y luego, desperté en la enfermería.


Mei.

Abrí mis ojos, y me encontré con un cielo nublado, luego giré mi cabeza, y pude observar las rejas que delimitaban el área. Me encontraba acostada en el piso, en una azotea. Y fui entonces cuando me di cuenta donde me encontraba, y me levanté apresuradamente.

—¿¡Senba!? ¿¡Está es la terraza de la preparatoria Senba!? —pregunté a nadie en particular. Apresuradamente, observé mi entorno, analizando el lugar donde me encontraba, era imposible que esta fuera Senba, había sido dañada enormemente por ella, y, a lo lejos, la ciudad parecía estar integra, lo cual era completamente diferente a como la habíamos dejado después de nuestra huida—. Esto no es Senba, ¿verdad?

Una vez más, pregunté a nadie en particular, pero, para mi sorpresa, obtuve respuesta—. No es el caso, pero parece que este lugar ha dejado una fuerte marca en tu corazón, por eso nos reunimos aquí.

Giré hacia el origen de la voz, y allí pude verla. A mis ojos parecía ser una mujer elegante, virtuosa y glamorosa. Parecía llevar una especie de traje de látex, con un trozo de tela sobre su pecho, con una insignia en forma de corazón, vinculada a su cuello. Otro trozo de tela similar se encontraba sobre su entrepierna, atado por una cuerda alrededor de su cintura. También poseía una armadura con guanteletes apretados, y protecciones sus codos y rodillas respectivamente. Además, poseía Katana la cual se encontraba envainada, conectada a ella por otro tipo de cuerda.

Aun así, a pesar de todo esto, lo que verdaderamente me llamó la atención, fue su estado actual: la mujer estaba herida, muy herida. Había cortes en varias áreas de su cuerpo, cortes que incluso traspasaron su armadura, algunos parecían ser realmente graves, y también tenía quemaduras, y se le veía agotada, como si hubiese luchado contra un poderoso enemigo, y sobrevivido por muy poco. La sangre emanaba de sus cortes, manchando su traje, por lo que, lo que debió de ser una hermosa flor, parecía haber sido arrastrada por el barro.

—¿¡E-Estás bien!? ¿¡Necesitas ayuda!? —pregunté muy preocupada, al mismo tiempo que corrí hacia ella para intentar ayudarle—. ¡Si bajamos por las escaleras, en el segundo piso debería de estar la enfermería, podemos tratarte allí!

Para mi sorpresa, ella me sonrió compasivamente—. Que bien, me alegro que seas diferente a ella.

Esto me tomó por sorpresa—. ¿E-Ella? ¿Tú, la enfrentaste?

Ella asintió ligeramente—. Me tomó por sorpresa, así que no pude luchar como me hubiese gustado. Afortunadamente, gracias a ayuda externa, fui capaz de someterla.

Esto me tomó por sorpresa—. ¿La eliminaste?

Con la mirada baja, ella negó con su cabeza—. No… no creo que pueda hacerlo sin causarte un daño terrible. Pero más allá de eso, aunque me moleste admitirlo, incluso si no me hubiese tomado por sorpresa, no puedo asegurar que pueda derrotarla.

Bajé mi mirada—. Según lo que me dijo… ella no ha despertado todavía…

—Comprendo… Cof… Cof… —Una toz dolorosa salió de la bella mujer—. En ese caso, dentro de lo malo, parece que tuve suerte.

—¡Podemos hablar de esto después, primero tenemos que atenderte! —expresé.

Ella negó con su cabeza—. No estamos en el mundo real… no servirá de nada. Así que no te preocupes, no desapareceré con tanta facilidad, solo necesito tiempo para recuperarme.

—P-Pero… —Intenté razonar con ella, debía de haber algo que pudiese hacer para ayudarle.

—Tranquila… —me respondió ella con una sonrisa maternal—. Soy más dura de lo que aparento, así que puedes dejárselo a mamá, al menos por ahora, no tendrás que preocuparte por que ella intenté lastimarte.

—¿Mamá? —pregunté confundida.

Y entonces ella sonrió ampliamente—. Sí. Comprendo por qué me invocaste, tú y yo somos muy parecidas en varios aspectos. Por eso he decidido prestarte mis poderes, a partir de ahora no tendrás por qué temer más.

Por alguna razón, sentía que ella ya no podía escucharme, como si estuviese en su propio mundo—. M-Muchas gracias, señorita….

Esto pareció traer de vuelta a la realidad a la belleza herida—. ¡Cierto! ¡Tengo que presentarme! Mi nombre es Minamoto no Raikou, encantada de conocerte mi dulce niña, poder verme como una madre cariñosa que te protegerá y te apoyará de ahora en adelante.

—¿¡Minamoto no Raikou-sama!? —pregunté completamente asombrada—. P-Pero no se suponía que eras, bueno… ¿un hombre?

La mujer volvió a sonreírme, pero, por alguna razón, sentí un escalofrío cuando la observé—. Ma, ma, no te preocupes por esas cosas…

—¿Eh? Pero…

Antes de que pudiese continuar, la mujer me contestó con la misma sonrisa—Mei-chan… Una buena niña debe saber cómo comportarse, no quiero tener que disciplinarte como una madre. ¿Sí?

—S-Sí… —expresé un poco preocupada—. Espera, ¿conoces mi nombre?

—Oh, tienes razón, disculpa mis modales. Tienes razón, por preséntate, mi niña.

Un poco confundida y extrañada, expresé—. Encantada… mi nombre es Raiden Mei.

Raikou-sama asintió con una sonrisa y luego me preguntó—. En ese caso, ¿qué te parece si te enseño cuales son mis habilidades para que así puedas empezar a aprender?

Esto me alegró enormemente, finalmente, podría ayudarle—. ¡Sí, por favor!

Súbitamente, escuché unas cuantas voces—. ¿Están segura que esto es normal? Es decir, estamos hablando de un escuadrón formado por un chico y cuatro chicas. —Esa voz, ¿era el amigo de Kiana? Sí, Shirou, creo que esa era su voz.

—En cierto sentido, no es tan extraño. Verás, las mujeres tenemos una adaptabilidad natural más alta a la energía honkai que los hombres, así que hay más mujeres con estigmas, que hombres, o, dicho de otra forma, hay más Valquirias, que Espartanos, así que, cuando no se forman escuadrones puramente de hombres, es normal que sean minoría. —Esa voz… ¿era Cocolia-san?

—Por cierto, recuerda que no solo estás en desventaja numérica, sino que, además, todas ellas son valquirias, así que te sugiero que no te dejes llevar por tus impulsos carnales, ya que podrías acabar muy mal —La voz de otra mujer habló luego de Cocolia-san, era, sí, creo que Kiara-san—. En el caso de que no seas capaz de contener tus impulsos, ven a verme, estoy segura que encontraremos una solución productiva.

—¿¡Qué!? ¿¡De qué demonios estás hablando!? —preguntó otra voz conocida, sí, era Kiana.

—No puedo creer que esté de acuerdo con la idiota, pero, sí, ¿¡qué mierda estás insinuando!? —Otra voz gritó, malhumorada. A diferencia del resto, esta no me era conocida.

—¿Insinuando? Nada en particular… —respondió Kiara-san, y no pude evitar pensar que las estaba provocando—. Sería muy negativo que se viese obligado a tomar medicamentos para contener su libido, por lo que, tal vez darle material y un lugar donde poder "desestresarse" sea una mejor opción.

—¡Por favor, ¿Podíamos no hablar más de esto?! —No pude evitar esbozar una pequeña sonrisa divertida, la voz de Shirou parecía tan desesperada como lastimera.

—Tienes razón, hay otra cosa de la que tenemos que hablar… —expresó Kiara, y estaba segura de que pude oír un suspiro de alivio—. También tengo que advertirles a las chicas que ustedes tampoco pueden aprovecharse de que están en ventaja numérica para someterlo de ningún modo, eso es un delito.

—¿Realmente estás sugiriendo que le haríamos daño solo por ser un hombre entre nosotras? —preguntó otra voz que tampoco reconocía.

—No, o al menos no hasta ahora, viendo a Kiana y a Tachie, no me refería a someterlo en ese sentido… —expresó Kiara, lo cual llamó mi atención, si bien podía escuchar que su tono de voz era provocativo, no podía ver su expresión, así que me era difícil saber a qué se estaba refiriendo exactamente.

—Por otro lado, si deciden hacerlo de mutuo acuerdo, entonces pueden estar tranquilos, las habitaciones están insonoriza- ¡HMNF~! —Finalmente entendí a qué se refería la terapeuta, y no pude evitar sonrojarme de vergüenza; pero lo que más me llamó la atención, fue el leve gemido de ¿dolor? Sinceramente, no lo afirmaría, porque, el último tono, pareció ser más de placer.

—Kiara, si no quieres una rebaja de suelo o un posible despido, entonces no incites a los niños a actos inmorales —Quien habló fue esta vez fue Cocolia-san.

—Solo los estaba molestando un poco, no es necesario recurrir a ese tipo de violencia… —respondió la mujer, y no sabía porque casi parecía que estuviese pidiendo que Cocolia utilizase otro tipo de violencia.

—¡Hmn! Cría a las niñas sin valores ni principios y terminarás llorando en el futuro, solo un consejo —expresó Cocolia.

—Oh, cierto, ahora que lo dices, es verdad, eres madre, ¿no es así? —preguntó Kiara.

—Eh, ¿en serio? —exclamó Shirou.

—¿Porque pareces tan sorprendido, Bakashirou? —preguntó en tono molesto una de las dos voces que desconocía.

—N-Nada, simplemente no me lo parecía, nada más… —respondió el chico por lo bajo.

—¿Hmn? ¿Por qué? —preguntó esta vez Kiana, con un todo un poco inquisitivo.

—Supongo que… ¿la edad? Bueno, tal vez porque es una valquiria… A fin de cuentas, Cecilia-san también me parece demasiado joven —expresó el chico.

—Es cierto que las Valquirias y Espartanos que nos hemos vuelto demis, no envejecemos de la misma manera que el resto de personas. Siempre permaneceremos jóvenes independientemente de nuestra verdadera edad —expresó Cocolia—. Aun así, debo aclarar el malentendido, es cierto que soy madre, pero no por parte, sino por adopción, tengo un orfanato donde me encargó de cuidar a aquellos niños que quedaron huérfanos después de la Primera Gran Explosión.

—Oh, parecías la típica bruja de corazón frio, pero resulta que eres buena persona —escuché decir a Kiana, y no pude evitar preocuparme.

—Bueno, sin duda eres hija de Siegfried… —respondió Cocolia con un todo helado.

—Tus hijas, acaban de ingresar s St Freya, ¿no es así? —intervino Kiara una vez más—. Tengo programada una cita con Sin Mal para la siguiente semana.

Hubo un poco de silencio, pero finalmente, Cocolia respondió—. Sí. Probablemente se conozcan dentro de poco, ellas son otro escuadrón de cinco integrantes.

—¿Estás bien Kishinami-san? No has hablado mucho —oí a Shirou preguntar.

Una vez más, hubo silencio durante un tiempo—. … Es solo que, es difícil integrarse a su dinámica, sobre todo a la de ellas dos, parece que se llevan muy bien. —respondió la chica, quien ahora conocía, se llamaba Kishinami.

—¡No lo hacemos! —Oí como Kiana y la voz de la otra persona desconocida gritaron al unisonó.

—¿Ves? No creo que el trabajo en equipo sea un problema para ellas —expresó la Kishinami-san—. Es por eso que ninguna de las dos hemos podido intervenir.

—¿Eh?

—Vaya, parece que hacerse el dormido es una costumbre en este escuadrón —dijo Cocolia-san.

No pude evitar sentir un poco de pena al abrir mis ojos—. Perdón.

—¡Mei-senpai! —exclamó Kiana con su misma alegría de siempre antes de arrojarse sobre mí—. ¡Hey! —Sin embargo, fue detenida por Shirou.

—No te la arrojes encima a una persona que acaba de salir de una operación, tonta —respondió el chico.

—Mei, ¿cómo te sientes? —preguntó Kiara, de una manera inesperadamente seria.

—Un poco mareada… pero no siento dolor —respondí.

—Bien, entonces, Shirou, eres el único que falta por informarnos sobre tu espíritu Heroico, ven un momento conmigo para que podamos actualizar tu perfil. —Shirou así lo hizo y, después de acabar su charla con Cocolia, esta última dirigió su mirada hacia Kiara y esta asintió—. Bien, ya estamos listos, vamos a movilizarnos hacia vuestro dormitorio, donde pasaran las noches de ahora en adelante. En cuanto a vuestros horarios, todo eso les será enviado mañana por la mañana, ¿entienden?

Asentí, y lo siguiente que supe fue que estaba siendo transportada sobre mi camilla hacia un dormitorio, llegamos frente a una habitación, y una de las chicas que desconocía abrió la puerta, intenté levantarme, pero no pude mantenerme de pie, así que fui apoyada por Kiana y por Shirou.

Una vez que estuvimos todos adentro, Cocolia nos dirigió unas últimas palabras antes de marcharse—. Generalmente, diría que descansasen tan rápido como les fuese posible; sin embargo, considerando que están atrasados, les sugiero que aprovechen este tiempo para conocerse, no solo como personas, sino como integrantes de este escuadrón.

Y así, la mujer abandonó la habitación, dejándonos a los cuatro solos.


Hakuno.

Era un silencio incomodo. Nos encontrábamos los cuatro en la habitación donde Cocolia-san nos había dejado, yo ya conocía la habitación, pues me habían traído antes de presentarme al equipo.

Era extraño, la dinámica tan unida que parecían tener todos había desaparecido de un momento a otro, y en cierta manera, creí que era por mi culpa, porque, de todos, yo era la única que no conocía a nadie. Al menos parecía que la chica que se encontraba fingiendo estar dormida, conocía a la chica de cabello ceniciento, y era más que obvio que esta última, el pelirrojo y la pelinegra de cabello corto también se conocían.

Desgraciadamente, precisamente porque no conocía a nadie, se me hacía difícil ser quien rompiese el silencio. Además… siendo sincera, no tenía mucha confianza, hubiese preferido haber llegado un poco más tarde a la reunión, sabía que no era la mejor opción para ningún equipo, ¿cómo podría serlo?

Suspiré internamente, yo, Hakuno Kishinami, había sido víctima de una horrible enfermedad, el Síndrome de Amnesia. Esta era una enfermedad infecciosa. Un virus que viola los nervios en el cerebro, y, las personas infectadas con esta enfermedad, pierden gradualmente la conciencia de la línea divisoria entre ellos y el resto de personas. En última instancia, pierden toda conciencia de sus recuerdos y terminan con sus vidas.

Esto último fue casi mi caso, he perdido todos mis recuerdos, y, además, casi terminé con mi propia vida, si hubiesen tardado un poco más en llevarme al hospital, no estaría aquí ahora mismo. Luego estuve en un estado de criogenización durante muchos años, no solo por los años en que se tardó conseguir una cura para mi enfermedad, sino también por el daño que me había hecho a mí misma, el cual me había colocado al borde de la muerte.

Según los médicos, era un muerto viviente. Incluso cuando la cura para el Síndrome de Amnesia fue descubierta, no pude ser descriogenizada, porque mis heridas acabarían por matarme antes de que pudiesen someterme a cualquier tipo de operación para intentar salvarme. Y así permanecí durante mucho tiempo, hasta que, las directoras de St Freya, se enteraron sobre mí existencia, y plantearon un proceso arriesgado para intentar salvarme.

Afortunadamente, se logró verificar la existencia de los estigmas en mi cuerpo, algo extraño a mi edad, pues, se decía que el Shicksal tenía bajo su ala a todas las familias que producían a personas con estigmas, y, además, eran extraordinariamente capaces a la hora de encontrar a estas raras excepciones que eran prácticamente milagrosas. Por lo que, el que no me hayan encontrado desde pequeña, era enormemente extraño.

En cuanto al proceso, consistía proceso consistía en convertirme en una demi mientras estaba criogenizada, esto volvería a mi cuerpo mucho más resistente, lo que tal vez me permitiría resistir una operación que me salvase la vida. Era un plan arriesgado, pero había sido la única opción medianamente plausible de salvarme la vida desde que había sido puesta en suspensión, así que, apostándolo todo a esta opción, el proceso se llevó a cabo.

Corrí con suerte, el proceso de convertirme en una demi se llevó a cabo exitosamente, y mi nuevo estado me permitió resistir el tiempo suficiente como para salvarme. Sin embargo, el precio de salvar mi vida, era que ahora, prácticamente, mi vida le pertenecía al Shicksal.

Tardé un tiempo en recuperarme, y, afortunadamente, no se sabía si era por suerte de que la enfermedad no afectó esa parte, o si la recuperé debido a mi transformación, pero al menos mantenía la mayoría de las habilidades básicas para subsistir más allá de mis recuerdos. Estuve en terapia durante un tiempo, y luego fui trasladada a St Freya.

En cuanto a porque no era la indicada para ser el complemento de ningún escuadrón, era obvio, no tenía recuerdos, era una hoja en blanco, y más allá de todos los problemas comunicacionales y de trabajo en equipo que esto me trajo, estaba el hecho de que, al ser una hoja en blanco, no había criterios de compatibilidad válidos para ligarme a un sirviente, en esencia, cualquier sirviente podría haber sido invocado utilizándome como buqué, pues mi compatibilidad era básicamente la misma para casi todos. Según lo que me dijeron, a menos que el sirviente tuviese problemas con las personas con falta de personalidad, como lo era en aquel entonces, generalmente, no debería de tener problemas para trabajar con cualquiera, e incluso si los tuviese, tampoco bajarían enormemente las probabilidades, a menos que los odiase o algo así.

Dicho esto, el sirviente que fue convocado dentro de mí fue prácticamente al azar. Y parece que no corrí con suerte en este aspecto, pues, a pesar de la improbabilidad, parecía que no era del agrado del sirviente que se había invocado dentro de mí, ¿o tal vez la forma en la que me trataba era igual para todo el mundo? No lo sabía, pero el caso es que no nos llevábamos muy bien que digamos, ella se había, sí, porque era una mujer, se negó a decirme cuál era su identidad, además de tampoco revelarme sus habilidades, en sus palabras, tendría que ganármelo.

No sabía que decir, como no los conocía, no sabía cuál era la opción correcta para empezar una conversación.

—Bueno, ¿qué tal si todos comenzamos por presentarnos y aprovechamos por decir nuestras habilidades y eso? —dijo repentinamente la chica de cabello ceniciento.

—Es una buena idea, ¿empiezas tú? —le preguntó el pelirrojo.

—¡Claro! —Y así, de la nada, el silencio incomodo fue despejado—. Aunque supongo que solo me tengo que presentar a Hakuno —complementó ella dirigiéndose a mí—. Mi nombre es Kiana, y soy hija de Siegfried Kaslana y de Cecilia Shariac. De ser posible, no me trates diferente por esto —Bueno, no planeaba hacerlo, no conocía mucho sobre ellos, y lo poco conocía era por palabras de Cocolia-san—. También soy la mejor amiga de la infancia de Shirou, y una vieja amiga de Tachie, y la kouhai de Mei-senpai —Por la conversación anterior, supuse que Mei era la pelinegra de cabella negro, Shirou el pelirrojo, y, por descarte, Tachie la pelinegra de cabello corto—. Encantada de conocerte, Hakuno.

—Igualmente, Kaslana-san —respondí.

—Puedes llamarme solo Kiana —me contestó ella.

—Entiendo, Kiana-san.

Para mi sorpresa, ella suspiró—. Bueno, algo es mejor que nada. —A lo que yo ladeé mi cabeza—. En cuanto a mi información, la verdad es que ya se me olvido… ja, ja…

Esto me sorprendió visiblemente, pero al parecer no tanto como a Tachie-san—. Realmente no tienes remedio, ¿verdad?

Kiana-san se mostró visiblemente molesta, y simplemente contestó—. ¿Qué importa? ¡Simplemente tengo que leerlo en mi perfil! —Y entonces vi como Kiana sacaba se colocaba unos lentes, estos eran un sistema de acceso a la base de datos del Shicksal, el cual funcionaba mediante un reconocedor de voz—. Kaslana Kiana, acceso al perfil.

Súbitamente, el color de sus lentes cambiaron, y, en este momento, ella debería de estar viendo su perfil.

—Bien, aquí está, simplemente se los leeré, ¿está bien? —A lo que todos asentimos—. Entonces, comencemos:

Kiana Kaslana

Clase: Saber.

Características:

Especies: Humana, Valquiria demi-sirviente, y…

Súbitamente, la expresión de Kiana-san cambió, para alguien tan alegre, era extraño verla tan dubitativa. Y parece que no era únicamente yo quien pensaba esto, pues, Shirou, se colocó al lado de ella y la rodeó con uno de sus brazos protectoramente. Kiana-san levantó su mirada y sus ojos se encontraron, ante la duda de Kiana-san, el chico le respondió con una sonrisa y un asentimiento.

—Desde ahora seremos un equipo, así que es natural que lo sepan, y no te preocupes, recuerda que estoy aquí… —le dijo el chico.

Ante sus palabras, Kiana-san recuperó su sonrisa. Mientras que, tanto Tachie como Mei, parecían un poco molestas o inconformes con esta escena.

—Sí…

Especies: Humana, Valquiria demi-servant, y… MANTIS.

—¿Mantis? —preguntó Tachie.

Kiana asintió una vez más con dudas. Y ante esto, Shirou volvió a intervenir—. ¿Quieres que lo explique yo? —Ante su sugerencia, Kiana asintió.

Dicho esto, Shirou se dirigió hacia nosotras—. Hace poco más de 500 años, se encontró una investigación del Viejo Mundo, sobre un llamado, proyecto MANTIS, en resumen, la investigación hablaba sobre extraer el ADN de poderosas bestias Honkai encontradas e insertarlas en soldados humanos. Sin embargo, el proyecto era extraordinariamente peligroso, y la información sobre la investigación estaba incompleta, es decir, inconclusa.

Aun así, debido a los beneficios que podría traer esta investigación, los investigadores de lo que más tarde sería el Shicksal, decidieron intentar completar la investigación y llevar a cabo el proyecto … —Luego el chico bajó su mirada—. Los resultados de los experimentos fueron un completo desastre, y el avance en la investigación fue mínimo. Al final, solo hubo un único y milagroso resultado exitoso, y la información de la investigación terminó siendo destruida en un accidente que causó una gran destrucción. A partir de entonces, a los investigadores del Shicksal se les prohibió intentar retomar este tipo de investigación.

Kiana suspiró—. Mi ancestro fue ese milagroso resultado exitoso, y, a partir de entonces, los genes de una bestia honkai han corrido en mi linaje. Eso nos convierte en MANTIS, híbridos entre humanos y honkai, eso, junto con la posesión exclusiva de una de las Llaves Divinas, es lo que convirtió a la Casa Kaslana en un activo tan importante para el Shicksal.

Antes de que cualquiera de nosotras pudiese decir algo, Mei se levantó de su asiento y se colocó en el otro costado de Kiana, y, tomando su brazo, le sonrió comprensiva y compasivamente—. Sabes que siempre estaré de tu lado, ¿verdad? —dijo la pelinegra de cabello largo.

Ante esto, la chica de cabello ceniciento sonrió ampliamente y abrazó cariñosamente a ambos.

Luego de estos nos miraron—. Yo no tengo problemas siempre y cuando no sea perjudicial… —expresé.

Luego, los tres miraron a Tachie…

—¿Qué? ¿Por qué me miran tanto? Es sobrecogedor que Kiana tenga una excusa para su falta de genio, ¿acaso hay algo más que importe? —expresó la chica con una sonrisa burlona.

—¡Oye! —le gritó la cenicienta.

—Vamos, vamos, continua… —pidió el chico.

—Tenemos que terminar temprano para poder ir a dormir —complementó Mei.

Con un bufido, Kiana asintió—. Bien…

Género: Mujer.

Altura: 163 cm.

Peso: 49 kg.

Medidas: 84 cm de busto / 59 cm de cadera / y 86 cm de cadera.

—¡Kiana! —la interrumpió con un grito Mei.

—I-Idiota, ¡No debes de revelar ese tipo de información! —apoyó Tachie, a lo que yo no pude evitar asentir.

—¿Eh? ¿Por qué no? —preguntó ella confundida.

—¡Porque Shirou está aquí, idiota! —respondió Tachie.

Y, para mi sorpresa, Kiana-san respondió con una sonrisa pícara— Ah, no te preocupes por eso, estoy segura que el ya conocía mis medidas…

—¿Eh? ¿¡Qué significa eso, Shirou!? —preguntó molesta Tachie.

—¡Nada! ¡No sé de qué está hablando! —expresó el chico cortantemente.

—Bien, sigo… —les interrumpió Kiana.

—¡E-Espera! —intentó exigir Tachie-san, pero Kiana no le esperó.

Lugar de origen: Europa.

Edad: 16.

Afiliación: Familia Kaslana / Shariac.

Estadísticas como sirviente:

Nombre verdadero: Carlomagno / Kiana Kaslana

—¿¡Tu espíritu heroico es Carlomagno!? —preguntó asombrada Mei, mismo asombro que se repetía en el rostro de Tachie, pero, extrañamente, no en el de Shirou. En cuanto a mí, el nombre me sonaba, pero no podía recordar de qué.

Kiana asintió con una sonrisa, pero luego agregó—. Sí, pero no le gusta que lo llamen así, dijo que prefiere que lo llamen Charlie.

—¿En serio, el Emperador del Sacro Imperio Romano? —preguntó Tachie.

A lo que Kiana asintió.

—Tal vez ese nombre sea muy pesado para él en este momento —sugirió Shirou.

A lo que Kiana asintió—. Exactamente, Shirou lo entiende.

—¿Entender qué? —preguntó Tachie.

—No lo entenderías —contestó Kiana—. Así que sigo…

—¡Espera…! —Pero una vez más, Kiana-san no la esperó.

Tipo: Espíritu Heroico.

Fuente: Hecho histórico; Romances caballerescos, leyenda de Carlomagno.

Región: Sacro Imperio Romano Germánico/Francia (hoy en día: Italia, Alemania, Francia y Austria).

—Alineación: ¿Buena Legal? ¿Qué significa eso?

Todas, con mi excepción de mi persona, dirigieron su mirada hacia el pelirrojo—. Se refiere a ciertos parámetros en cuanto a tu personalidad y toma de acciones, no son absolutas, pero sirven de referencia. En tu caso, Buena se refiere a que el sistema te identifica como una persona buena, y en cuanto a Legal, se refiere a que era una persona que respeta la ley —nos explicó Shirou.

—Comprendo, aunque no sé si sea correcto… —expresó Kiana con algunas dudas.

—Como dije, sirven de referencia, solo eso… —volvió a remarcar el pelirrojo.

Kiana asintió y volvió a hablar—: Atributo oculto: ¿Estrella?

Una vez más, todos volvieron a ver al chico, y esta vez, yo incluida—. Oh, eso, creo que es parte de esa poca información que nos brinda el sistema sin necesidad de conocer la identidad del sirviente. Tengo entendido que los que tienen el atributo estrella son la "esperanza de la humanidad" y un "símbolo de superación de las dificultades". Tengo entendido que es un atributo fundamentalmente dado a aquellos que han dejado atrás una gran esperanza en la historia de la humanidad.

—Oh, eso significa que Charlie es increíble, ¿no? —preguntó Kiana,

—En resume, sí —contestó el chico.

—Bien, entonces, prosigo:

Parámetros:

Fuerza: B Resistencia: C Agilidad: B

Mana: A Suerte: A NP: A

Esto me sorprendió—. Salvo la resistencia, todos los parámetros son buenos o excelentes —susurré.

A lo que Kiana asintió orgullosamente antes de continuar.

Habilidades Pasivas:

Resistencia mágica (Rango: A): otorga protección contra efectos mágicos. A diferencia del efecto de Resistencia que simplemente rechaza la Energía Mágica, esta habilidad cancela los hechizos por completo.

Cancela hechizos de rango A o inferiores, sin importar qué mago mayor sea. En la práctica, el Sirviente es intocable para los magos modernos, por lo que no sería una exageración titular al Sirviente un "Asesino Mago".

Equitación (Rango: A): es una habilidad de clase de los sirvientes de clase Rider y Saber, que denota la capacidad de montar monturas y vehículos.

Todos los vehículos y todas las criaturas, excepto las de rango Bestia Fantasmal y Bestia Divina, se pueden usar como monturas. Este rango es lo suficientemente alto como para tener una aptitud para la Clase Rider.

—¿Qué significa la primera habilidad, Shirou?

Ante su pregunta, el chico suspiró—. Resistencia Mágica otorga protección contra la Hechicería, y como dice la habilidad, cancela hechizos de rango A.

—¿Eso es bueno?

—Si te vas a enfrentar a un magus, por supuesto, pero no será nuestro caso.

—¿Y qué es una bestia fantasmal y una bestia divina? —volvió a preguntar la chica.

A lo que el pelirrojo suspiró—. Ese es un tema un poco largo, estoy seguro que no los explicarán en clases, pero, por ahora, solo debes de saber que eres capaz de manejar prácticamente cualquier vehículo.

—¿¡En serio!? —preguntó la chica emocionada.

—Bueno… sí, pero ten cuidado por favor —le contestó el chico nervioso.

Kiana asintió entusiasmada y continuó—: Tesoro Exitoso; Herencia de posesión: Una habilidad única que poseen los demi-sirvientes. Una de las Habilidades que posee el Espíritu Heroico y que es heredada y sublimada de manera autodidacta.

En mi caso, la habilidad heredada es Explosión de Mana (Luz), una subespecie de Explosión de Mana que se permite solo a santos, doncellas santas y caballeros santos. Está dotada de ventaja hacia la alineación malvada.

—Con una expresión confusa, la chica preguntó—. ¿Qué es Explosión de Mana?

—¿Charlie no te explicó nada de esto? —preguntó un poco agotado el chico.

—Eh, dijo que, en cuanto a enseñar, no era muy bueno. Así que era mejor que me enseñase alguien más…

El pelirrojo suspiró; pero contestó—. Es una técnica mediante el cual puedes aumentar el rendimiento de tu cuerpo y de tus armas al infundirlos con energía y expulsarla instantáneamente. En pocas palabras, recreas el efecto de una explosión a chorro gastando grandes cantidades de Energía.

—No entiendo…

—Bueno, lo entenderás cuando lo veas… —respondió el chico.

A lo que Kiana asintió desanimada y continuó—. Divinidad (Rango C (B)) … ¿Qué es esto? Hay una explicación en el perfil, pero no la entiendo.

Shirou, por otro lado, ya parecía resignado—. No le des tanta importancia, la divinidad es una habilidad que marca cierta cercanía a una clase de espíritus, y afecta a ciertas cosas. No creo que valga la pena explicarte la definición. Además, es probable que una explicación detallada nos sea dada en clases. —A lo que Kiana tenía una mirada perdida mientras intentaba entender la habilidad—. ¿Dice porque tienes ese nivel de divinidad?

—Sí, creo… dice algo sobre Parvati y Durga, pero no sé quiénes son o que tienen que ver… —expresó Kiana confundida.

—Bueno, hagamos esto, mañana veré que dice exactamente la habilidad e intentaré explicártelo lo mejor posible, ¿te parece?

A lo que vi a Kiana asentir aliviada—. Bien…

Y así pasamos la noche conociéndonos los unos a los otros con mayor o menor éxito…


Notas de autor:

¡Nuevo cap! Bueno, no tengo mucho que decir, salvo que espero poder acelerar un poco la historia en los siguientes caps, pero por ahora, supongo que ir con calma no está mal.

Sobre los comentarios:

Zetven: Sí, lo vi, y bueno, sentí bastante nostalgía, algo de trizteza y también un poco de alegría, una mezcla de sentimientos.

Guest: Igualmente, cuidate.

avtoros: No sé, no lo tengo planeado, pero tampoco lo descarto.

Sin más que decir, agradezco a todos los lectores, a los mecenas para los que los capítulos están listos antes, y a todos los que comentan en cada capítulo, no vemos en el siguiente cap.