Aviso: Esta historia se puede considerar Anti-SasuSaku y tiene una escena NaruSaku (aunque la historia no va para nada alrededor de la pareja), lo aviso para que a quienes le pueda gustar o disgustar las parejas mencionadas.


Capítulo único

—Bien —pronuncia Sakura limpiándose las manos con una servilleta, aprovechando que Sarada acababa de salir por la puerta de entrada en dirección a su próxima misión— me preguntaba si te puedo hablar de algo. —Concluye, levantando la mirada hacia su esposo quien estaba a punto de levantarse de la mesa tras terminar de comer. No pudo evitar que un sonrojo se apareciera por sus mejillas, al pensar en lo que le iba a decir.

Sasuke parece notar su reacción y desvía la mirada, al mismo tiempo que se pone de pie.

—Será en otro momento, tengo una reunión —dice de forma fría acercándose hacia el perchero donde descansaba su capa.

Sakura se pone de pie y se acerca a Sasuke, quien ya se estaba apresurando para irse. Eso era injusto —piensa la mujer— son contadas las veces en que su esposo se aparece por la casa y en cuanto Sarada desaparece del lugar él siempre se apresura en hacer lo mismo. Nunca durmieron en la misma habitación, nunca se abrazaron, nunca se besaron… las únicas veces en que tuvieron relaciones sexuales, buscando el embarazo de Sarada, fueron tan frías y sin sentimientos; que ni siquiera lo podía considerar un recuerdo romántico.

—¡Quiero salvar nuestro matrimonio! —grita en un intento desesperado de llamar su atención, Sasuke toma su capa y empieza a ponérsela.

—Sakura… —comienza a hablar ya preparado para salir, intentando escapar de la conversación.

—Estaba pensando en revivir la relación —se apresura en continuar, sin darle tiempo de rechazarla— nuestra vida de pareja se escapa de lo común, pero lo importante es el cariño que nos tenemos ¿Verdad? —espera a tener una respuesta para continuar, pero al no recibir nada decide seguir pero con un poco más de desesperación—. Podemos empezar de nuevo ¡Todavía somos jóvenes! Salir en citas, cocinar en pareja, pasar horas hablando, tam- —nota que Sasuke se acerca a la puerta— también hacer cosas más picantes, cambiar nuestra vida sexual…

—Lo siento — dice Sasuke, con la mano en el picaporte— me tengo que ir.

—Cualquier cosa está bien para mí —comienza a hablar más rápido— juguetes, filmarnos, ¿Invitar a otra persona? —Sasuke finalmente se voltea a verla, una sonrisa de esperanza se dibuja en el rostro de la bella mujer.

—Otra persona… —dice Sasuke con la mirada perdida.

—Si quieres yo puedo encontrar alguna mujer que quiera sumarse —continúa Sakura pensando en lo que seduzca más a su esposo.

—No será necesario —responde Sasuke finalmente abriendo la puerta— traeré hoy a la noche a alguien, aprovechando que Sarada estará de misión los próximos días.

Los ojos esmeralda se fijan en el roble de la puerta recién cerrada ¿Funcionó? Muy contrario a lo que se esperaría de alguien de su edad, empieza a dar saltitos alrededor del lugar acompañados de pequeños chillidos. Tendría a Sasuke desnudo en su cama, finalmente diría que la ama y le mostraría el amor que no le demostró los últimos años. Detiene sus saltos. Tiene que pensar en qué ponerse. Rápidamente se dirige hacia la cocina dónde lava los platos de la comida y luego se dirige hasta su habitación, para tomar su cartera y ropa más bonita para salir de compras.

Compra un poco de maquillaje, flores —dónde también se detiene para hablar con Ino sin animarse al motivo de su felicidad— luego se dirige al mercado para comprar los ingredientes para una elegante comida afrodisíaca, junto a un buen vino que acompañe la cena y, porqué no, también champaña y fresas. Por último y algo que siempre quiso hacer, pero nunca encontró oportunidad, se compró un bello camisón transparente y totalmente delicado del mismo color de su cabello, junto a una ropa interior de encaje.

Llegó a su casa a la tarde, preguntándose ansiosa a quien llevaría Sasuke-kun. Da un repaso a la limpieza general de la casa, para luego ponerse a cocinar; tarea delicada que sabía le llevaría bastante tiempo. Luego de eso se dirige hasta el baño dónde afeita cualquier pelito que pueda estar saliendo y se hace un buen baño de crema en el cabello. Se mira en el espejo mientras se seca y luego pasa diferentes cremas y aceites por su cuerpo ¡Perfecta!

Se pone unos aros de diamantes en las orejas, un viejo regalo de cumpleaños de Ino, junto a la ropa para la cena que favorece sus atributos pero que no son tan agresivos como los de la alcoba. Luego se hace un peinado que le hace ver unos suaves rizos acompañados de una trenza cocida, completando todo con un suave sombreado en los ojos y labial rosa en los labios. Cuando se pone de pie para poner la mesa y tal vez colocar un par de velas, escucha un golpeteo en la puerta.

—¿Sasuke? —pregunta acercándose a la puerta, aunque extrañada, ya que él tiene llave.

—Naruto —responden con una risa detrás de la puerta, el rostro de ilusión desaparece al instante.

Se acerca hasta la puerta y abre, preparada para pedirle que se vaya. El Hokage observa asombrado su apariencia y le sonríe como saludo. Sakura al ver las ojeras bajo sus ojos, no puede mantener su molestia. Es conocido por todo el mundo su reciente divorcio con Hinata y aunque se hayan distanciado, estos días estuvo preocupada por él.

—¿Cómo te encuentras? —fue lo primero que se le ocurrió preguntar. El contrario, al saber a qué se refería, levantó los hombros.

—Bien, es algo que se veía venir —tras esperar un momento, vuelve a hablar—. Gracias por invitarme.

¿Era él a quien Sasuke se refería? No sólo un hombre sino ¿Naruto? ¿El mejor amigo de ambos? ¿No sería eso totalmente incómodo?

—Sakura-chan —la llama al verla ponerse blanca— ¿Te encuentras bien?

—Si —responde rápidamente— lo siento, pasa —concluye y le hace lugar para pasar.

—Gracias —se adentra observando la casa— el teme prácticamente me obligó a aceptar la invitación a cenar, pero considerando el rico olor hubiera sido una tontería no hacerlo —comparten una sonrisa y su amiga se ofrece a colgar su abrigo— ¿Puedo ayudarte en algo?

—Todavía tengo que poner la mesa.

Mientras le va pasando los cubiertos y platos, va descartando el colocar las velas. Seguramente Sasuke decidió descartar el plan e invitó a Naruto en su lugar, ya que este no se notaba enterado de sus planes para esa noche. Cuando va a la cocina a buscar el vino, escucha la puerta abrirse y a Naruto saludar a alguien.

Al entrar al comedor ve a Sasuke y Naruto en medio de sus tontas peleas, observa que su esposo lleva una bolsa en su mano.

—Sasuke-kun, estaba por servir la cena.

—Bien, ahora vuelvo —responde cambiando la sonrisa cómplice que le dedicaba a su amigo a una expresión más seria.

Cuando Sakura termina de servir el último plato, el suyo, Sasuke ya se encuentra sentado frente a Naruto.

—Se ve increíble Sakura-chan ¿Qué es? —tras luego de decirlo toma un tenedor, Sakura pensó que sería más apropiado que los palillos para comerlo y se se lleva un bocado a la boca para saber si sabía tan bien como se veía. Por el brillo de sus ojos hizo saber que si.

—Son vieras con- —no pudo terminar de pronunciar con orgullo su cocina que Naruto se sonrojo de repente y apartó la mirada— ¿Estás bien? —preguntó preocupada, Naruto solo afirmó con la cabeza y siguió comiendo, cada tanto tapando su rostro con su mano. Los intentos de conversación después de eso fueron inútiles, Sakura no entendía qué le pasaba.

Sasuke es el primero en terminar la comida y tras agradecer, se levanta de la mesa no sin antes decirle unas palabras al oído a Naruto quien sólo logró conseguir otro tono de rojo en su rostro. Con Sasuke entrando en el baño, Naruto voltea la vista hacia Sakura.

—¿En serio te encuentras cómoda con esto?

Sakura lo mira asombrada ¿En serio lo harían con Naruto?. Piensa en su idea inicial de invitar a una mujer para mayor comodidad de Sasuke, este debería haber pensado lo mismo. Qué incomodidad habrá pasado al proponerle aquello a su amigo para poder satisfacerla.

—Fue mi idea —responde con una sonrisa. Naruto se relame los labios y afirma con la cabeza, se nota nervioso.

—¿Dónde se encuentra la habitación de Sasuke? —Así que allí lo harían, piensa Sakura. Se levanta y le señala el camino. Viendo como de reojo Naruto camina encorvado.

Abre la puerta de la habitación y lo invita a pasar. Escucha el ruido de la ducha en el baño.

—Ya vuelvo —le dice a su amigo que se acercaba a la cama de Sasuke. Camina rápidamente hasta su habitación dónde se quita la ropa para ponerse el bonito camisón, se tira un poco de perfume, se pone un poco de brillo labial y toma un par de preservativos que había comprado ese día. Vuelve a dirigirse a la habitación de Sasuke.

Cuando Naruto ya se encuentra sin camisa sentado en la cama, Sakura traga saliva al pensar que su amigo la verá con tan poca ropa. Al oírla pasar el rubio desvía la vista del techo y la observa con los ojos azules bien abiertos.

—Vaya, y eso que pensé que en la cena te veías lo suficientemente hermosa —se levanta de la cama y se acerca hacia ella.

¿Qué debía hacer? —se pregunta Sakura— no sabía si estaba bien empezar sin Sasuke, pero debía admitir que el deseo en los ojos de Naruto realmente le gustaba. Además de que se moría de ganas de ver la expresión de celos de Sasuke-kun al verla en brazos de otro hombre.

Naruto finalmente llega hasta ella y alarga su mano hasta la mejilla de Sakura, al ver que esta no lo aleja hace presión en su rostro para encontrarse un hueco en su cuello donde empieza a dejar pequeños besos que luego se convierten en chupetones. Sakura suelta varios suspiros, mientras la otra mano de Naruto se apoya en su cintura y la va atrayendo junto a él hasta la cama. Dónde él se sienta y la levanta para sentarla abierta de piernas en su regazo.

—No sabes cuantas veces imaginé hacerte esto —suspira antes de llevar una mano hasta su nuca para empujarla a un beso. Sakura primero sorprendida, porque no pensó que su primer beso sería con Naruto, no sabe en un principio como reaccionar; pero cuando el trabajo de Naruto con su lengua logra que abra la boca, rodea con sus brazos al contrario para profundizar más el contacto.

La mano de Naruto libre sube por la espalda de Sakura, levantando el camisón y llegando a su corpiño, que con rapidez desabrocha. Se aleja del beso e inclina el cuerpo de Sakura hacia atrás, para llegar a besar sus pechos apenas libres a través del camisón. La combinación de la succión y la textura del vestido dejan salir en Sakura el primer gemido, potenciado por la creciente erección que presionaba a través del pantalón de Naruto contra su vulva.

—¿Qué haces? —se escucha desde la puerta, ambos se detienen y dirigen la vista hacia Sasuke que acababa de entrar en la habitación aún con el pelo húmedo y tapado solamente por una bata. Se veía disgustado.

La primera reacción de Sakura es levantarse de encima de Naruto y pensar en cómo disculparse. Sasuke se acerca rápidamente hacia ellos y tiene miedo de que se peleen.

—Lo siento Sasuke, sabes que estuve muchos años enamorado de ella —se le adelantó Naruto, con Sakura pensando que eso no ayudaría— tú me dijiste que ella sólo nos vería, cuando vi que pensaba unirse no pude evitarlo.

— ¿Qué? —Sakura no pudo evitar responder. Sasuke sigue su camino apartándola con el brazo para hacerse lugar y sentarse sobre Naruto de la misma manera en que hace momentos estaba ella.

—¿Estás enojado? ¿Quieres cancelar? —pregunta Naruto, ignorando la reacción de la mujer.

Sasuke en respuesta abre su bata y la deja caer al suelo, acomodándose mejor sobre el miembro del contrario. Luego toma una mano de Naruto, lamiendo el dedo índice y medio, para llevar el primero hasta la parte baja de su cuerpo, tocando su ano. Donde sin la bata, Sakura podía ver como un líquido transparente salía de él.

—No me hagas prepararme para nada.

Naruto agradece la guía y lleva el dedo índice hasta dentro del ano de Sasuke, sintiendo a pesar de la preparación, como absorbe su dedo. Lo empieza a mover, de adentro hacia fuera. Con Sasuke afirmando su cabeza contra su cuello mientras acompaña el movimiento con sus caderas. Luego agrega el otro dedo con el cual siente más presión y los gemidos de Sasuke empiezan a salir. Muerde su cuello como si de un vampiro se tratara y empieza a imitar el movimiento de tijeras desde el interior del Uchiha.

Sakura lleva su mano hasta su boca, sin poder entender la situación. Viendo como su mejor amigo le estaba abriendo el ano a su esposo.

—Que putita eres —suelta Naruto contra el cuello de Sasuke, donde ya había dejado varios chupetones— ¿Qué fue todo ese toqueteo que me diste en la cena? ¿Qué tan desesperado estás por mi verga? —Sasuke suelta una risa ronca, mientras los labios de Naruto llegan hasta sus pezones, dónde también deja pequeñas mordidas y chupetones.

—Tú ya sabías para que venías —lleva su mano hasta el cuello de Naruto y hace que su rostro lo observe, para luego acercarse y comenzar a besarse, con los dedos de Naruto cada vez tomando un movimiento más frenético.

Allí va el primer beso de Sasuke, piensa para sí misma Sakura, porque por increíble que parezca eso todavía le importaba. Observa hacia atrás y encuentra un pequeño sillón, dónde se sienta para ver con más comodidad la destrucción de lo que creía que tenía como matrimonio.

Unos momentos después Sasuke lleva su mano hasta el pantalón de Naruto e intenta levantarlo, pero por la posición en que se encontraba le resultaba difícil. Así que apartando los dedos de su trasero, que ya lo habían dejado más que preparado, se puso de pie.

—¿Piensas meterlo en algún momento? —pregunta el Uchiha, con Naruto bajando en respuesta su pantalón: mostrando una erección más que firme delante suyo. Lleva sus dedos bañados en lubricante a lo largo de toda la extensión de su pene, para luego atraer a Sasuke empujándolo a través de su cadera para que se ponga en posición.

Sasuke se acomoda nuevamente sobre el contrario, pero esta vez deja que Naruto guíe el movimiento de su pene dentro suyo. Deja salir un quejido cuando se produce la penetración, baja su cadera hasta que Naruto está por completo dentro suyo. Luego se levanta y vuelve a bajar, se levanta y vuelve a bajar, se levanta y vuelve a bajar. Las estocadas cada vez suceden con más prisa, con Naruto siguiendo el movimiento mientras le aprieta las nalgas y suspira contra su oído diciendo lo bien que se siente.

Mientras Sakura observa cómo su esposo es repetidamente penetrando, piensa en el sonido de su placer. Cuando ellos lo hacían él estaba totalmente mudo, ella pensaba que era por timidez. Aunque siendo sincera ella tampoco había disfrutado ninguno de los encuentros a pesar de sus constantes sueños eróticos donde era diferente.

Sarada volvería de su misión en tres días y pareciera que aprovecharán hasta el último momento. Al día siguiente se los encontró en la cocina, Naruto se encontraba apoyado sobre la mesada y comía fresas. Sasuke estaba debajo, haciéndole sexo oral.

—Buenos días Sakura-chan —la saluda como si nada Naruto, mientras el esposo de ella tiene su pene en lo más profundo de su garganta.

—Buenos días —responde simulando indiferencia mientras toma unas fresas del tarro— hoy estaré todo el día fuera.

Cuando sale de la habitación escucha a Naruto decirle que se verán a la noche. Ese día Intenta alejar su mente trabajando en el hospital, pero en cuanto ve a unos cuantos clones del Hokage pasear de un lado al otro de la aldea las ganas de vomitar la hace alejarse hasta el campo de entrenamiento y destruir todo lo que encuentre a su paso. También pasa por el ayuntamiento a pedir unos papeles.

Al llegar a la casa los encuentra cocinando juntos, con Sasuke siendo bastante hábil con el cuchillo —ella nunca lo sabría, ya que siempre fue la única encargada de las labores del hogar— y Naruto tonteando a su alrededor, intentando ayudar.

—Me voy a dormir —suelta ella ni bien entra y sin esperar respuesta se dirige a su habitación. Logra dormir un par de horas, ya que la noche anterior no pudo; y se despierta de madrugada por los gemidos en la habitación de Sasuke. Finalmente llora cuando escucha a Sasuke decirle a Naruto que lo ama.

A la mañana siguiente deja los papeles de divorcio sobre la mesa, cuando se está por ir al trabajo ve a Sasuke salir del baño. Las lágrimas vuelven a sus ojos, como tantas veces le pasó estando enamorada.

—¿Era necesario ser tan cruel? —Sasuke le devuelve la mirada y se acerca a dónde están los papeles.

—De otra forma no lo hubieras entendido.

—No soy estúpida Sasuke —suelta con rencor, viéndolo tomar los papeles y empezar a completarlos.

—No, no lo eres —coincide— eres una ninja y médica impresionante, como también la mejor madre que pude pedir para Sarada. Pero no importa cuantas veces haya podido despreciarte, ignorarte y abandonarte, tú nuevamente vienes a mí intentando que te ame ¿Realmente hubieras aceptado si te pedía el divorcio?

Sakura sabía que no, porque estaba obsesionada con que Sasuke la amara como ella lo hacía.

—Sarada vuelve mañana, dejen la casa impecable —. Finalmente se seca las últimas lágrimas y se acerca hasta la puerta— Y busca un nuevo lugar para vivir.