Encuentro Cercano del Tipo Psíquico

No recuerdo porque estoy aquí, qué mal cometí para que me despojaran de mi libertad.

Lo primero que puedo recordar es un fuerte dolor de cabeza y que me costaba moverme, como si no supiera usar mi propio cuerpo.

No tenía recuerdos de quién era, qué estaba haciendo o por qué estaba usando una ropa tan peculiar. Solo estaba en un enorme agujero en medio de un bosque completamente a oscuras.

Al salir de ahí pude divisar una luz e instintivamente me dirigí hacía allá, caminando torpemente hasta llegar a una ciudad.

Había personas circulando por los alrededores, junto a otras criaturas de diferentes formas y tamaños que los acompañaban.

Todos me miraban de forma rara. Pensé que era por mi ropa, pero al parecer era por mi forma de moverme, ya que todavía estaba aprendiendo a como caminar.

Unos pocos me saludaban, refiriéndose a mi como "Ranger", lo cual interpreté como mi nombre.

Me sorprendí al ver mi rostro en un reflejo de uno de los edificios.

Era extraño, al verlo no sentía que eso fuera yo, y tampoco me había dado cuenta de que era una mujer, con el cabello celeste y ojos de un color morado brillante.

Mi forma era similar al de la mayoría de las criaturas a mi alrededor, sin embargo, no me sentía cómoda, como si no fuera verdaderamente parte de ellos.

De repente escuché un fuerte sonido, seguido de varias máquinas negras llegando a la ciudad y rodeándome.

De ellas salieron varias personas, todos usando ropas iguales y apuntándome con unas cosas extrañas.

Mi cabeza me volvió a doler, además de sentir una presión en todo mi cuerpo, como un millón de agujas atravesando mi carne.

Esas personas se estaban acercando a mí, y en ese momento no pude soportar el dolor, por lo que me arrodillé en el suelo y di un fuerte grito sujetando mi cabeza.

Al levantarme vi que todo estaba hecho un caos. Las máquinas y las personas estaban tiradas por todas partes, los edificios a mi alrededor estaban destruidos.

Al darme cuenta mis brazos ya no eran como antes, se habían vuelto una especie de tentáculos, dos en cada brazo, uno de color rojo y el otro azul.

¿Qué estaba pasando?

¿Quién soy?

¿Qué soy?

Sentí una fuerte punzada en mi costado derecho, tan potente que paralizó todo mi cuerpo, desmayándome en el proceso.

Al despertar me encontraba en una habitación aislada, mis brazos habían vuelto a cómo eran antes y estaban esposados, también tenía una especie de collar en mi cuello.

Una persona de traje negro entró a mi habitación, refiriéndose a mí como Solana, y haciéndome una serie de preguntas que no pude responder, como cosas con un meteorito y no sé qué.

La persona terminó por encerrarme en otro lugar, mucho más reducido que el anterior.

No logró entender lo que acaba de suceder, tampoco tengo la respuesta a una duda que sigue en mi cabeza hasta el día de hoy.

¿Qué soy yo?