Capítulo XVII
El viaje a su trabajo, le sirvió para dejar que sus pensamientos volaran. Clark se detuvo en un lugar seguro para avanzar caminando hasta El Planeta. Al llegar, Chloe le dijo que el jefe lo buscaba. Clark fue hasta la oficina de Perry y entró.
–¿Me buscaba?
–Si Kent. Quiero que vayas con Lane, al parecer no quiere dejar el hotel donde Luthor se hospeda, ni para dormir. Apóyala.
–Si señor.
–Y Kent… Si ves que no hay nada importante en una hora, regresen los dos, no podemos estar al capricho de una reportera.
Clark asintió y salió de la oficina. Chloe lo detuvo y lo llevó hasta su escritorio.
–Lana me llamó hace un rato.
–…
–Lex habló con ella.
–¿Él la contactó?
–No. Según deduje, ella fue a verlo. Seguramente por la Organización que dirige: Isis.
–¿No dijo que Lex la amenazó? y otras…bueno, muchas cosas.
–Lo de la amenaza si lo supe, ¿Qué otra cosa dijo?
–Ya no importa, ahora estoy seguro que fue un invento de ella o sacó de contexto lo que dijo Lex.
–Estás muy complaciente con lo referente a Lex.
Clark se encogió de hombros.
–Ha pasado un tiempo y tengo que reconocer que hay muchas cosas que ni siquiera comprobé, simplemente acepté la palabra de personas que nunca estimaron a Lex.
Chloe hizo un mohín.–¿Estoy entre esas personas?
–No lo sé ¿Lo estás?
La rubia, optó por cambiar el tema.
–Voy a ver a Lana hoy, ya que está aquí en Metrópolis ¿Quieres venir?
Clark lo pensó un poco, pero lo cierto es que tenía trabajo y ese trabajo, le interesaba más en ese momento.
–Gracias, voy por Luisa.
–Oh, entiendo. Eso será muy difícil.
El chico asintió, se dio la media vuelta y salió del lugar, para ir al hotel donde estaba Luisa y se hospedaba Lex. La verdad es que él también deseaba poder ver al Luthor, así que no le insistiría mucho a la reportera para que dejarán el lugar.
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Tenían un par de días más por delante y podrían dejar Metrópolis y América. Duncan y su equipo estaban trabajando a marchas forzadas para vender todo, antes de que Lutessa pudiera conseguir un socio que quisiera una parte de Luthor. Lex no tuvo que ponerlo en palabras, pero su amigo lo conocía y sabía que no quería que esa mujer y su socio Queen se quedaran con parte de LuthorCorp.
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Al llegar, notó que ya no eran muchos los periodistas que acampaban en la acera del hotel. Clark buscó a Luisa y al encontrarla fue hasta ella, o eso intentó, antes de que ella corriera y lo agarrara del codo urgiéndolo a caminar.
–¡Vamos granjero, debemos ir con Oliver!
Sin dejar de caminar, Clark preguntó:–¿Por qué con Olliver, no estamos esperando a Lex?
–Créeme, que no soy de las que esperan por la noticia, si es necesario voy por ella.
"O la inventas" pensó Clark.
Llegaron al auto de Luisa y en cuanto Clark subió, ella arrancó veloz. No tardaron en llegar al ático de Olliver. Entraron y Clark se sorprendió de ver a la mujer que acompañaba a Olliver, como Luisa no lo hizo, supuso que ella sabía quién era.
Luisa saludó y Olliver la abrazó. Clark se sorprendió al no sentir celos de esa acción, bueno de hecho lo dejó impávido y su reacción no pasó desapercibida para el astuto rubio. En cambio Clark se fijó en Lutessa y Olliver vio otra posibilidad de atraer a su causa a Clark.
–Perdón no los he presentado. Ella es Tess…Lutessa Lena Luthor.–La mencionada miró con molestia a Olliver, por esa presentación.–No me veas así, Clark es muy cercano a los Luthor.
Clark vio con asombro a Tess y ella se acercó dándole la mano.
–Tess me agrada más. Mucho gusto…
–Clark, Clark Kent.
Ella pareció reconocer el nombre y así lo hizo notar.–Lionel te tenía mucho aprecio.
–Si tú lo dices.
Respondió Clark sin comprometerse. Ella no le daba confianza y más porque estaba con Olliver.
Luisa interrumpió.–Ya basta de presentaciones. ¿Qué vas a hacer con lo de tu trato, Olliver?
El rubio sonrió y los invitó a sentarse.
–Nos costó un poco de trabajo reunir el dinero en efectivo, pero lo logramos en tiempo récord y quiero que estén presentes para esta conversación con Allenmeyer y los otros abogados de Lex, compraremos la mitad de LuthorCorp.
Luisa sacó su libreta y bolígrafo, mostrando una gran sonrisa. Clark frunció el ceño y vio a Lutessa.
–¿Lex te quitó tu herencia?
–Casi hizo eso.
Respondió Olliver y Tess negó.–No. Lex era el heredero universal de Lionel, a mí me dejó… Otra cosa.
–Es lógico también Lex luchó por hacer grande a LuthorCorp.
Los tres presentes vieron con incredulidad a Clark y si bien él se sonrojó un poco no se retractó, no debía hacerlo porque era verdad lo que dijo. Él vio como Lex literalmente sangró por LuthorCorp.
–¡Ay Smallville tú siempre de fan de Luthor!
Se burló Luisa, sin embargo, en vez de ser apoyada por Olliver y Tess, estos la vieron con molestia. Tess porque le agradó que ese chico fuera leal con Lex y Olliver porque no deseaba alejar a Clark y esos comentarios de Luisa, no ayudaban.
–Bien. Hagamos esto.
Dijo Queen y marcó el número de los corredores de Luthor.
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La llamada no era diferente a las que estuvieron recibiendo y quién lo atendió escuchó pacientemente al comprador. Cuando esté terminó, la respuesta fue:
–Si bien la cantidad excede lo que pidieron, esa parte de la compañía ya se vendió.
Olliver frunció el ceño y el silencio reinó en el ático. Clark se alegró internamente, pues estaba seguro que Lex no querría que Olliver poseyera algo de LuthorCorp y aunque Tess era una Luthor, Clark no la conocía lo suficiente para saber que intenciones tenía con LuthorCorp y Lex.
Olliver insistió y aclaró que Lutessa Luthor era su socia. Al otro lado de la línea, esa información no hizo ninguna diferencia y el corredor aseguró que LuthorCorp ya estaba casi vendida en su totalidad.
–Le recomiendo que compre las acciones que restan de la división de Construcción y…
Olliver bufó, esas acciones eran las últimas, ya que Construcciones Luthor estaba en un litigio con Metrópolis por algunas estafas sobre materiales baratos, por eso es que esa División de LuthorCorp no era ni remotamente un buen negocio.
–Quiero hablar con Allenmeyer. Dile que soy Olliver Queen.
El corredor obedeció, más por no lidiar con Queen que por amabilidad. Duncan recibió la llamada del corredor y aceptó, pero que esperara unos diez minutos antes de pasarlo con él.
Duncan fue a la habitación de Lex y entró. Lex lo miró y su sonrisa le advirtió que su amigo haría de las suyas.
Duncan se sentó en el sofá y dejó su laptop.
–Olliver llamó para ofertar.
–Ya se había tardado.
–De hecho lo hizo y ya no hay nada que le vendamos, más que Construcciones.
–Oh… ya veo. En ese caso, me alegra.
–Ya se le informó y uso su carta de "Soy socio de Lutessa Luthor".
–En eso sí que no tardó.
Duncan no respondió, pues una notificación llegó a su correo.
–Se desmanteló, pero ya también se vendió Construcciones Luthor.
–Tenía que ser.
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No era crédulo y sabía que esa espera no era otra cosa que ganas de fastidiar de parte de Allenmeyer. Así que trató de serenarse y les dijo a los presentes.
–Me comunicaran en un momento con él.
Clark se removió inquieto y Tess lo miró con indulgencia.
–No estás muy familiarizado con los negocios, verdad. Pero no te preocupes es normal.
–Pues a decir verdad, estuve muchas veces cuando Lex hizo tratos vía telefónica y una que otra vez en persona.
–Oh vaya ¿Con Lionel también?
–No éramos tan cercanos, pero puedo decirte que no me hubiera gustado estar en los zapatos de sus competidores.
Tess sonrió y Clark la imitó.
–Si te soy sincero, no creí que un Luthor hiciera sociedad con Olliver.
Tess no pudo evitar sonrojarse y como vio a Olliver hablando con Luisa, respondió:
–A tiempos desesperados medidas desesperadas. Deseaba salvar LuthorCorp, pues con la muerte de Lionel todo se tambaleó, claro que cometí el error de subestimar los deseos de Lex.
–Sé que luchó por LuthorCorp, pero para Lionel nunca fue suficiente y creo que dejó de intentarlo.
–Ya veo. Ahora tiene a LexCorp.
–Sí.
Al decir eso, Clark sonrió. Lex iba hacia delante, no se detenía y eso era un rasgo que el pelinegro siempre admiraría de su antiguo amante… Clark se quedó pensando en que luego de tanto tiempo reconocía y le daba ese título a Lex "amante". Sus cavilaciones fueron interrumpidas por el sonido de la voz del corredor.
–Lo comunico con el Licenciado Allenmeyer.
Y con Duncan y Lex, el primero informó:
–Ya es hora de hablar con Queen.–Duncan no espero mucho y el teléfono sonó.
Del otro lado de la línea, Queen habló:
–Allenmeyer.
–Queen.
–¿Rechazaste mi oferta porque no fue lo suficientemente generosa?
–Ninguna oferta ha sido rechazada Queen. No estamos jugando, estamos haciendo negocios.
–¿Y que negocio pierde dinero solo por rencillas infantiles?
–Ninguno, por eso como profesional te informo que ya ni Construcciones Luthor está disponible, si acaso quedan unas cuantas acciones.
–¡¿Cómo demonios pudieron vender eso?!
–La multa que tenía se pagó con las ganancias de su venta. Lex no ganó, pero tampoco perdió.
Olliver casi gruñó, pues tuvo que reconocer que la mano de hierro con la que Lionel crio a Lex dio resultados, porque este era un tiburón en los negocios.
–Una fianza no dejará conformes a las familias afectadas por ese edificio mal hecho .
Intervino Luisa y Allenmeyer rodó los ojos.
–Deberías dar la exclusiva Luisa.
Instó Lex y Luisa respondió.
–No lo dudes que lo haré.
Ella se levantó y sin detenerse, llamó.
–¡Vamos Smallville!
Clark se levantó y la siguió. Pero no olvidó despedirse.
–Hasta luego Tess, Olliver. Nos vemos Lex y Duncan.
Lex no pudo evitar sonreír, ese Clark seguía siendo un granjero educado. Duncan colgó y luego miró a su jefe y amigo.
–Ya veo de dónde heredó la amabilidad Jules.
–¿Qué quieres decir? Yo soy encantador.
–No amigo, a ese Clark le sale natural. Te apuesto a que ya ni siquiera desconfía de mi porque soy tu amigo.
Lex sonrió al responder:–Terminemos con esto, ya extraño a mi hijo.
Duncan cerró su laptop, se levantó y estiró.
–Ya está hecho. De los detalles pueden encargarse los abogados que contrataste para la sede de LexCorp, que dejaras aquí.
–En ese caso, avisa al piloto que salimos hoy en la noche.
Duncan salió de la habitación para arreglar su equipaje. Lex pensó un rato y tomó una decisión, se regañó por lo que haría, pero era como un último regalo. Marcó un número y esperó que siguiera siendo el mismo.
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Clark acomodó su escritorio tratando de ignorar a Luisa y sus monólogos sobre "millonarios corruptos". Su teléfono timbró y no reconoció el número, pero respondió:
–Hola.
–Hola Clark.
Al escuchar la voz de Lex, tiró su silla por la prisa de salir del lugar. Cuando se sintió seguro, respondió:
–Hola Lex, ¿todo bien?
–Si. Ya que eres todo un reportero, pero uno no tan entrometido, quería darte una exclusiva. De ti depende si la revelas antes o después de que haga su reporte Luisa.
–¿Por qué me ayudas?
–Por los viejos tiempos.
–Gracias.
–Ve al barrio del sur, ahí encontrarás un conjunto de casas prefabricadas, entrevista a la gente. Son los que resultaron afectados por el fraude de Construcciones LuthorCorp, LexCorp se hizo cargo de compensarlos.
–¿LexCorp es tu empresa verdad?
–Soy socio, el dueño es alguien más.
–Pues eligió un buen socio.
Lex sonrió.–Gracias. Adiós Clark.
–¡Lex!
–…
–¿Fuimos más que amigos?
A Lex me tomó desprevenido esa pregunta y es que Clark siempre negó lo que tuvieron, por eso no comprendió la inseguridad en la voz de éste. Así que se inclinó por dejarlo responder, después de todo Clark corría de las cosas que lo superaban.
–¿Tú qué dices?
–…Yo…
Lex sonrió con melancolía al notar que algunas cosas no cambiaban.
–Adiós Clark.
–Lex… Si. Fuimos amantes y… lamento haber sido un tonto al negarlo.
–…
Lex colgó, no sabía que responder y al mismo tiempo no quería hacerlo, pero agradeció poder tener un cierre.
Y Clark al escuchar que Lex colgó se sintió mejor por haber dado esa disculpa que le pesaba en el corazón.
En St. Andrews, el hijo de esos dos hombres, imitando a sus abuelos, bailaba un vals con su cachorro.
…
