Capítulo XIX
Con minutos de antelación, Clark llegó a la sala de redacción del Planeta. Pero para su mala suerte no pudo apreciar su primer encabezado, pues Luisa ya lo esperaba y en cuanto lo vio llegar, caminó furiosa hasta él
–¡Granjero! ¡¿Como te atreviste?!
–Hola Luisa.
–No me vengas con esa actitud de inocente. No solo te interpusiste en mi trabajo, si no me dejaste como una mentirosa.
Clark dejó sus cosas en su escritorio y trató de no discutir con Luisa, pero ella no estaba cooperando.
–No sé de dónde sacaste tu información, y seguro es falsa…
Clark se molestó por esa insinuación y por fin encaró a la chica.
–Puedes revisar lo que quieras, no solo me basé en la opinión de un conocido para hacer mi nota, tengo testimonios y pruebas.
–¡¿Insinuas que yo solo usé la opinión de Olliver?!
Clark casi rodó los ojos al escuchar exactamente lo que hizo Luisa, pero ofendida por ello. Su jefe lo salvó de responder.
–Kent, ven aquí.
Luisa gruñó, y se dio media vuelta para ir a sentarse en su escritorio.
En la oficina del editor en jefe, Perry le extendió una copia del diario de ese día a Clark y le dijo:
–Felicidades Kent, ya hemos recibido algunas llamadas para confirmar la noticia y una que otra de molestia por no darla antes.
–¿Qué?
–El señor Queen no tomó bien, confirmar que Construcciones Luthor fue "salvada" por LexCorp.
–En todo caso, ellos debieron investigar.
Perry se encogió de hombros.
–O puede que se haya ocultado la situación solo para molestarlo, pero eso no nos incumbe. Buen trabajo Kent, puedes irte y espero más exclusivas cómo estas aunque no sea tu área.
Clark se sonrojó, pero asintió para enseguida retirarse. Regresó a su escritorio e ignoró a Luisa como ella lo estaba haciendo. Cuando esa tarde Chloe llegó y se enteró de toda la situación (gracias a que a Luisa se lo dijo) fue con Clark y agarrando una silla se sentó junto a él. Clark dejó salir un suspiro.
–¿También vienes a reclamarme?
–¿Por qué lo haría? Yo no estaba buscando esa noticia.
–¿Entonces?
La rubia sonrió como Gato de Cheshire.–Esto quiere decir que Lex te dio la exclusiva ¿No?
Clark sonrió con timidez,–Si, lo hizo.
Chloe se rio divertida.
–Luisa ya no los vio siendo amigos, por eso perdió.
–Ya no somos amigos.
–También pensé eso, pero creo que me equivoqué.
Clark negó con más determinación.–Dije e hice cosas que lo lastimaron y escuché a la gente convertirlo en el villano sin hacer nada para evitarlo.
–Oh Clark.–Se lamentó la chica –El te lo dijo verdad.
–…Algo así. Además se fue de América y no sé a dónde.
–Si quieres puedo averiguar dónde está.
–No creo que puedas, cuando Lex quiere, puede desaparecer del mapa.
–No me subestimes.
–No Chloe, no quiero molestarlo.
El par de amigos decidieron dejar el tema y ponerse a trabajar.
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Obviamente que cuando Queen se enteró de las viviendas quiso contactarse con Tess, más no lo logró y eso solo lo hizo enfadar más y se dijo que… Los Luthor estaban mejor muertos.
Por su parte Tess dejó la mesa de una negociación siendo la dueña del Planeta. Les dejaría a los antiguos dueños que informaran a los trabajadores que la administración cambiaría. Por un momento pensó en despedir a Lane siendo ésta un incordio para los Luthor, sin embargo, todavía no podía hacerlo sin justificación. Tess se dirigió al nuevo edificio de LexCorp y ahí comenzó su tarea de poner ese lugar a funcionar, dejarlo listo para los científicos, doctores y cirujanos que llegarían en tres días desde Europa, según el mensaje de Duncan.
Supo que Olliver la estaba buscando, más no tenía ni tiempo ni ganas de lidiar con él.
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La noticia, tomó a todos desprevenidos y el nerviosismo por posibles despidos se cirnió sobre el lugar, más Clark no se sintió temeroso, después de todo ya conocía a Tess y no le pareció una mala persona, además con el trabajo que tendría ayudando a Lex dudaba que se molestara mucho en intervenir en el diario. La que también estaba tranquila era Luisa, pues creía que como Tess era amiga de Olliver, a ella no la molestaría.
Al final del día y según instrucciones de Tess no hubo muchos cambios, más si pidió ver a varios de los reporteros en una reunión, para el final de la semana. Clark se dedicó a seguir con su trabajo y de vez en cuando visitar a sus padres en el centro de la ciudad. Ser el hijo del Gobernador electo de Kansas no era algo que Clark le gustará hacer notar, pero tampoco era fácil de ocultar.
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Revisaba algunos datos al momento en que le avisaron que su cita ya estaba ahí. Tess recogió sus documentos y esperó a Lana. La morena entró y saludó.
–Debes ser Lutessa Luthor.
–Lo soy, señorita Lang. Tome asiento.
Con las dos sentadas frente a frente, la pelirroja comenzó.
–No soy de andarme por las ramas, así que seré breve y concisa. Las cámaras que estaban en LuthorCorp se han retirado ya que el edificio fue subastado. Los vídeos que tiene no se los voy a pedir, simplemente como parte de LexCorp se le exige, que no intente poner de nuevo su red de espionaje o me veré en la penosa necesidad de detener cualquier financiamiento a su Organización. ¿Quedó claro?
Lana miró a Tess con molestia, pero tuvo que asentir.
–Y también, espero poder visitar en algún momento Isis.
–Claro, solo infórmeme la fecha.
–Lo haré con antelación. No se preocupe.
–¿Eso sería todo?
–Si, gracias por su cooperación señorita Lang.
Lana se retiró del lugar, creyendo firmemente que Lex hizo una excelente elección de su representante de LexCorp en Metrópolis, Tess no era una Luthor que se detuviera en ser sutil con otras mujeres. Más ella tenía un As bajo la manga y lo usaría en caso necesario, por lo menos a Queen si le interesaría que los Luthor no supieran…cierta información de Lionel.
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Fue ese viernes en el que Lutessa Luthor llegó al Planeta. Los reporteros ya estaban en la sala de juntas y cuando la mujer llegó acompañada de uno de sus abogados, Perry White la saludó de mano y la invitó a sentarse, ella aceptó y con eso dio la pauta para que los demás la imitaran. Tess fue presentada y ella a su vez saludó:
–Gracias Perry. Es un gusto conocer a la plantilla de gente que hace de este Diario uno de los más leídos. Solo busco que eso siga de ese modo, no me verán mucho interviniendo, Perry seguirá como jefe y las directivas no cambiaran…
–¿O sea que podemos seguir las investigaciones a las grandes corporaciones y no habrá represalias? –dijo con ironía Luisa.
Tess la observó y sonrió.–Obviamente siempre y cuando sea a todas y no solo a las que no nos agradan, señorita Lane. –Luisa apretó los labios y Tess dirigió su mirada hacia Clark.–Señor Kent espero que sus reportajes sean igual de ecuánimes y bien investigados.–Clark sonrió y se sonrojó un poco, más Tess continuó.–Como bien mencioné, no intervendré mucho en su trabajo, solo les hago una aclaración y esa es la más importante. El Planeta no protegerá a reporteros que no investiguen y de los que sus reportajes sean más mentiras que verdad. Eso no será ya tolerado.
Hubo algunos movimientos entre los trabajadores, más no hubo molestia, era lógica esa regla. Con los puntos aclarados, Tess y su abogado se dispusieron a dejar el lugar, y los reporteros salieron para regresar a trabajar, sin embargo, no fueron todos. Perry miró a Luisa y bufó, y optó por salir, Lane era buena reportera, pero no sabía colocar líneas y él no arriesgaría su trabajo y a los otros reporteros, poniéndose en contra de Luthor.
Tess le pidió a su abogado que saliera, y si bien él hombre no quiso al principio, después obedeció a su jefa. Al quedarse a solas, la pelirroja esperó y Lane dijo.
–¿Debo cuidarme de ser despedida?
–¿Qué dije que le dio esa idea?
–No meterme con empresas que no me agradan…
–No voy a explicar las cosas que deberían de estar claras, señorita Lane.
–Ahora que eres parte de LexCorp no debo investigarla.
–La cuestión es ¿Por qué en primer lugar debería de hacerlo?
–Ahora la que no entiende es usted. Siendo Lex el dueño no creo que sea una empresa sin secretos.
–Como Empresas Queen o Industrias Wane también, pero no veo que haya hecho reportajes de éstas. Si está dispuesta a ser ecuánime espero contar con usted cómo reportera, si no…
–¿Es una amenaza?
–Es una promesa.
Luisa escondió bien su asombro y es que no esperaba esa respuesta, por lo regular los Luthor eran más diplomáticos y no dejaban ver sus intenciones, pero Lutessa Luthor no era de ningún modo así, era directa y sin temor a las represalias.
Tess salió de la sala y se despidió con un ademán de todos, pero con Clark fue hasta él y lo hizo de mano.
–Nos vemos Clark.
–Adiós Tess… si hablas con Lex salúdalo de mi parte.
Ella sonrió, Clark le agradaba mucho porque defendió a Lex sin saber quién era ella. Salió del edificio pues debía hacer una última revisión a las viviendas para el personal de LexCorp.
Al día siguiente Tess recibió al equipo humano de LexCorp y se alegró de ver qué Duncan los acompañaba. La instalación de los científicos y médicos en genética sería en cuanto llegarán a la zona de viviendas. Estos hombres y mujeres iban dirigidos por el Doctor Reay, el primer éxito en trasplante clonado. Duncan llegó con la pelirroja y la presentó.
–Te presento a mi homónimo, Duncan Reay, jefe del área de trasplantes. Doctor Reay, Lutessa Luthor.
Ella saludó al galeno, lo cual dicho sea de paso era casi de su edad y eso la sorprendió, pues era seguro que el hombre era un genio si Lex le había dejado a cargo de la sede científica de Metrópolis.
–Es un placer señorita Luthor, tengo el gusto de haber trabajado con su hermano desde sus inicios en esta rama, espero que usted y yo, le entreguemos buenas noticias de esta sede.
–Cuente conmigo para ello, Doctor Reay. –dijo Tess orgullosa de ser reconocida como hermana de Lex.
Duncan Allenmeyer casi saboreó el éxito de LexCorp en Metrópolis, pues todos ellos estaban dispuestos a no defraudar la confianza de Lex.
…
Conrad y Connie FitzGerald estaban algo preocupados de que con la apertura y avance de la sede de LexCorp en Metrópolis, Lex quisiera regresar y llevarse a Conner, más del mismo modo creían que estaría en todo su derecho. Conrad dejó su consulta para ir a comer y decidió pasar por Conner a la primaria* para llevarlo con él e invitar a Lex a comer fuera. En cuanto Conner vio a su abuelo, corrió a sus brazos con todo y mochila, el Doctor tuvo que aguantar la fuerza natural que era su nieto adoptado.
–¡Abuelito!
El niño comenzó a contar su día en la escuela con toda la atención del adulto sobre él. Los dos llegaron a las oficinas de Lex y entraron. Por supuesto, Lex fue informado y bajó a recibirlos.
–¡Papi!
El niño se soltó de Conrad y corrió hacia su padre. Lex lo alzó en brazos. El medico se acercó a ellos.
–Hola Lex, venimos a invitarte a comer.
–Cuenten conmigo.
Los tres salieron del lugar y caminaron hasta el centro de St. Andrews, ahí buscaron un restaurante familiar. Lex ordenó para los tres y es que sabía que su hijito era un barril sin fondo, afortunadamente era como el Kent y su cuerpo quemaba toda esa comida evitando el sobrepeso. Con Conner entretenido en su comida, el FitzGerald aprovechó y comenzó a preguntar.
–¿Has recibido buenas noticias de Metrópolis?
–Al parecer Tess no lo está haciendo tan mal. Y pronto podremos mostrar los buenos resultados de las clonaciones.
–¿Triunfando allá, te irás?
Lex se quedó un momento pensando y negó.–Todavía no entra en mis planes. Pero me conoces, quiero que Metrópolis sepa de mi y de LexCorp, al igual que considero que ya es hora de que Conner sea conocido como mi heredero.
–¿No será peligroso?
–Ya lo es, sin embargo siendo figuras públicas será más difícil que se acerquen a nosotros.
–Los Kent sabrán.
–Y Jonathan es Gobernador.
–¿No tendrás problemas?
–Precisamente es el momento idóneo, él Gobernador y LexCorp poderosa en América. Si quiere pelear no le será fácil.
El Doctor admiró a Lex, ese hombre no hacía las cosas sin pensarlas detenidamente y planteadas hasta de años antes.
–Si te sirve de algo, Connie y yo queremos estar con ustedes.
–Por supuesto que es importante y agradezco todo lo que han hecho por nosotros.
Con las cosas claras, Lex y Conrad decidieron imitar a Conner y concentrase en su comida.
Pronto Conner Julian Luthor FitzGerald sería presentado al mundo como el unigénito y heredero de Alexander Joseph Luthor.
…
La primaria es la escuela que inicia a los seis años, y Conner ya tiene siete casi ocho.
