Disclaimer: H.P. no me pertenece. Le pertenece a J.K Rowling
Había una vez...
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La comida fue tranquila, los niños obedecieron a Draco y luego de eso, cuando empezaron a cabecear, éste los tomó y los arropó.
-Bien, Potter-exclamó cuando regresó al comedor, donde Harry curioseaba la casa.-La habitación está lista ¿ te gustaría darte un baño? Dejé una muda de ropa en tu habitación. Es mía, así que puedes ajustarla a tu tamaño. Sígueme.
Harry lo miró y asintió.
-Aquí es- exclamó luego de que llegaran a una pequeña habitación,-te dejaré cambiarte y luego tendremos una pequeña plática acerca de cómo llegaste a mi casa, cómo sabes dónde está la habitación y porque quemaste mi vieja varita al punto de la extinción.
Harry se sonrojó.
-El baño está por allá.
El otro asintió y se fue. Harry, por otro lado, se tomó su tiempo para arreglarse. Luego, bajó a la pequeña sala. Malfoy estaba ahí, esperando. Sostenía un libro con una mano y un café con la otra. El moreno se permitió un momento para observarlo, pero antes de que algún pensamiento cruzara por su cabeza, Malfoy asentó su taza y lo invitó a sentarse.
-¿Y bien?-preguntó y Harry procedió a contarle todo, desde el día en que Albus fue robado hasta como había obtenido su varita y llegado por el portal. Draco lo escuchó atento, aunque hizo algunas preguntas vagas y luego asintió, sin parecerle importar el hecho de que Harry lo había acosado, de nuevo. -Entiendo- respondió y miró el reloj. Estaba amaneciendo, así que le aconsejó ir a dormir y se retiró. Harry asintió, pensando en que probablemente estaría arropando nuevamente a los niños y con un suspiro se resignó a dormir en aquella cama extraña, pensando en que quizá, tal vez mañana, podría dormir con Al, o al menos Malfoy tendría una actitud menos defensiva. Cuando despertó, ojos verdes curiosos y ojos grises tímidos lo veían.
-Hey-saludó el profesor y enseguida el niño rubio se sobresaltó y se escondió tras el moreno, quien miró a Harry y tomó la mano de Scorp, antes de salir corriendo del cuarto.
Los pequeños pasos se alejaron y pronto se volvieron risas cuando la voz de Malfoy les dio los buenos días. Se sentó en la cama y observó el espacio a su alrededor. La habitación era blanca y por la ventana podía verse el espacio vacío donde debería estar su casa. Dentro de ella solo había un pequeño librero, una mesita y una pequeña cajonera. No había fotos, ni nada que le diera alguna pista del lugar. Por un momento se sintió desorientado pero, como si quisiera confirmar que el día anterior no fue un sueño, Malfoy apareció, trayendo ropa con él.
-Buenos días, Potter. ¿Quieres desayunar algo?
Malfoy le pasó una muda de ropa.
-Es para que puedas pasar el día. No puedes estar en pijama ¿cierto?
Él asintió con vacilación y tomó lo que se le ofrecía. Cuando llegó a la mesa, Scorpius y Albus intercambiaban su comida y reían. Cuando lo vieron, Scorp retrocedió levemente y Al miró a Harry, como retándolo a acercarse.
Sorprendido, Harry parpadeó y luego rió, ocasionando la confusión de los dos niños, y atrayendo la atención de Malfoy, quien le sirvió un café acompañado por un plato de frutas, yogurt y cereal.
-¿Siempre son así?-preguntó señalando a los niños, y él asintió.
-Si-Respondió suavemente-Albus es más valiente-dudó de la palabra- y Scorp más prudente. Él sabe que no es normal que deje que alguien se quede en casa. No con ellos. Como se pone nervioso, Al se pone a la defensiva. Tiene ese instinto de héroe dentro de él-suspiró.
Harry rió.
-Son lindos.
-Lo son. Deja que te los presente. Al, Scorp-exclamó y los niños lo miraron atentos.-Él es Harry Potter.
-Harry Potter-repitió Al con el ceño fruncido.
Scorp inclinó la cabeza.
-Harry Potter...-repitió Scorp con su dulce vocecita y se levantó corriendo para traer un libro. Draco sonrió y asintió, acariciando su cabello y sonriéndole.-Si, Scorp, es el Harry Potter de los cuentos. Es él.-Exclamó tomándolo entre brazos y pasándoselo a Harry. Ante su movimiento, el profesor pudo ver que el libro era de cuentos para niños, así que probablemente Malfoy fingía leerlo o Scorp solo estaba confundido de si Harry salía en los libros.
Scorp sonrió enormemente.
-Harry Potter montó un dragón.
Harry rió.
-Lo hice. Un Colacuerno Húngaro para ser exacto.
-Un cola...
-cuerno Húngaro-completó el moreno.-Algo así, -sacó su varita e hizo una ilusión miniatura parecida a la criatura.
Scorpius rió ante la muestra de magia y observó alegre como el pequeño dragón batía las alas y gruñía. Al, no contento con ser relegado de la atención de Scorpius y Draco, corrió a las piernas de Draco y exigió su atención. Este sonrió divertido y rió.
-Al, es papá. ¿Recuerdas que dije que vendría por ti?
-¿Papá?-exclamó mirando a Draco-Papi.
Draco titubeó.
-Bueno, si. Yo soy papi, pero el és...
-Soy papá, Al- exclamó Harry, acercándose lentamente y le acarició la cabeza.
-¿Papá?-Preguntó Scorpius y cuando Malfoy hizo una mueca preocupada, Harry tomó a Scorpius firmemente y asintió, golpeándolo levemente la nariz.
-Si, papá.
-Papá tiene cabellos así-exclamó el pequeño rubio expandiendo las manos y Draco rió disimulado y mal miró al slytherin.
-No está tan así.
-Papi dijo que papá volvería, ¿tardaste?
-Mmm un poco.
-Potter no tienes...
-Shh, Malfoy. Interrumpes mi plática con mis hijos. A los cuales no he visto en mucho tiempo.
-Si, pero...
-Malfoy, en serio. Hablaremos más tarde de ello, -buscó a sus alrededores y miró la hora en un reloj de pared- se te hace tarde.-Declaró suavemente y Draco se sobresaltó.
-Oh, es cierto. Espera ¿cómo sabes...?
Harry sonrió.
-Realmente hablaremos de esto más tarde. Anoche fue una locura y estaba cansado así que no lo pensé bien. Pero tenemos que hablar sobre ese hábito tuyo de acechar gente-bufó.
El profesor asintió culpable.
-Bien,-exclamó besando suavemente a los niños. -La niñera ya debería estar aquí, así que estará aquí pronto. Me iré ya que tu estás con ellos. Porténse bien, niños.
Ellos no parecieron felices de quedarse solo con Harry.
-Dile adiós a papi-exclamó Harry tomando a Al con él, pero antes de que el otro saliera, Harry lo detuvo de una mano.-Y Draco, no lo dije anoche, pero gracias por esperarme.
El otro parpadeó y luego asintió, soltándose.
-De nada. Y si vuelvo y Al no está, si a Scorp le pasó algo, voy a destruirte.
El héroe negó divertido.
-Estarán bien, confía en mi ¿A dónde más voy a ir?
-Si, ¿A dónde más vas a ir sin que te encuentre?-exclamó el otro, y decidió irse.
Nuevamente, Harry rió.
-Papi es muy preocupón, ¿no?
-Preocupón-repitieron los niños y Harry asintió y los llevó jugar. Gracias a Merlín, la niñera no tardó en llegar, y aunque no preguntó, Harry pudo ver que pensaba que era la nueva pareja de Draco. No la corrigió.
Había un león que observó a un dragón escupir fuego por la nariz,
y rió divertido, pensando en cómo volver a hacerlo enojar.
