Disclaimer: H.P. no me pertenece. Le pertenece a J.K Rowling


Había una vez...

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-Los niños están durmiendo la siesta, señor...

-Potter-respondió Harry, a la chica que, frente a él, lo veía avergonzada. Quizá era porque era la primera vez que lo veía, o ese porte de poder que decían que Harry tenía. Como fuera, la niñera se había encargado de alimentar a los niños y educarlos ese día, y Harry la había observado atentamente hacerlo, y mientras lo hacía, había decidido cocinar algo para Draco, para agradecerle por todo lo que había hecho. No era difícil saber que le gustaría comer. Malfoy era fan de las comidas saludables, así que algo con muchas verduras estaría bien. También lavó los platos, la ropa, alzó nuevas barreras mágicas e hizo muchas cosas esperando su regreso. Estaba seguro que, al menos, Draco estaría feliz de poder cenar e ir directo a la cama por primera vez en años. Al menos Harry sabía que los elfos prepararían la cena todos los días, Malfoy tenía que hacerla a diario.

-Entonces, señor Potter ¿Requiere horas extra de servicios?-le preguntó la chica y Harry parpadeó indeciso y miró el reloj.

-¿Horas extras?

-Si, son las cinco de la tarde-exclamó ella- usualmente a esta hora el Señor Malfoy ya ha llegado.

-Oh, no. No requiero más horas, muchas gracias.

-De acuerdo. Hasta mañana-se despidió ella y le sonrió en despedida a los niños, quienes dormían frente al televisor, entre un montón de cojines. Eran tan adorables. Tenían las manos unidas y mientras Albus se estiraba por completo mirando hacia arriba, Scorpius dormía de lado apuntando hacia Al. Harry lanzó unos hechizos de protección sobre ellos y siguió preparando la cena, adaptándose a lo poco que Malfoy tenía en su refrigerador.

Merlín, su refrigerador.

Malfoy tenía un sin fin de aparatos eléctricos de buena calidad, entre una laptop, una tableta, una cafetera, plancha, televisión y otras cosas que Harry nunca hubiera relacionado a él. Que aún no podía relacionar siquiera a Ron y él vivía con Hermione. Era obvio que se había terminado adaptando a la vida muggle por completo, tanto que Harry jamás podría decir que alguna vez fue un sangre pura ajeno a todas esas tecnologías. Siempre pensó que había sido injusto que expulsaran a los sangre puras del Mundo Mágico, pues era su hogar, a pesar que una parte de él le dio la razón a Hermione de que eso los haría más tolerantes a la mezcla de los nacidos de muggles con ellos. Sin embargo, de qué servía si ya no podían volver al Mundo Mágico, pensó suspirando y mirando a su alrededor. Lo irónico era que mientras todos aquellos que castigaron a Malfoy y lo desterraron del lugar donde nació, estaban ahí, encerrados, sin magia, Malfoy estaba aquí, con toda esa tecnología a la mano que ni siquiera los nacidos del muggle tenían en el Mundo Mágico y a la vez haciendo tanta magia como quisiera. Malfoy no estaba atrapado, eran ellos. Todo en esta casa gritaba que él era un sobreviviente natural, que el Ministerio jamás podría aplastarlo. Podría herirlo, humillarlo, pero no lo destrozaría. Malfoy regresaría y le gritaría en la cara que podían irse a la mierda, porque había logrado superarse una vez más.

Había conseguido la libertad, lejos de todos ellos.

A veces, Harry envidiaba la fortaleza de Malfoy.

La fortaleza para tener un hijo en un mundo desconocido, pensó llevando a Scorpius primero a su habitación y luego a Al. Para cuidar al hijo de otra persona como suyo, sabiendo que algún día tendría que dejarlo ir. De preocuparse, de amar, de proteger al hijo de alguien que no había luchado para que él se quedase. Mirando como Al buscaba a Scorpius, Harry lo acomodó más cerca, y, mientras lo hacía pensó en lo muy triste que sería separarlos.

Y agradeció el hecho de que la magia no le permitiera volver a casa, porque estaba seguro que no querría volver solo con Al. Él extrañaría a Scorpius, y a Malfoy. Sería muy cruel separarlo del padre que conocía.

Su mirada se entristeció un poco.

Del único padre que conocía.

Tampoco quería llevarlo al Mundo Mágico, donde probablemente Ginny y los Weasley lo querrían tener de vuelta. Donde dirían que ellos podrían cuidarlo mientras Harry trabajaba. Donde Harry tendría que compartirlo con todas esas personas que dijeron que estaba muerto, que ya no lo buscara. Quería ser egoísta, quería tenerlo solo para él. No quería tener que volver con Ginny para no separarlo de ninguno de los dos, pero sí separarlo del hombre que le cantaba cuentos en la noche, que cocinaba dos veces solo para que él también comiera. Quería quedarse ahí, quería que Al siguiera formando parte de la familia que el otro hombre había creado.

Sentado en la orilla de la cama, miró a los dos niños. En la mañana había dicho que ambos eran sus hijos y no sabía como se lo había tomado Draco. Él podía ser el padre de Al, porque lo había cuidado, pero Harry no tenía derecho alguno sobre Scorpius. Aún así, no había querido lastimar al niño o tener que explicarle que Al en definitiva no era su hermanito. Bajando las escaleras, se acomodó en el sofá, suspiró y dejó caer la cabeza hacia atrás, justo cuando la puerta se abrió y una risa leve se escuchó.

-¿Te han derrotado el primer día?

-Algo así-confesó y Malfoy rió antes de intentar poner las compras en la mesa, antes de mirar sorprendido la comida sobre ella.

-¿Has hecho la cena?

-Si, también he lavado la ropa y los platos. He pasado la aspiradora, lavado las ventanas, la estufa y... - al no escuchar nada más, abrió los ojos y miró al hombre frente a él quien, sorprendido, lo miraba.-Oh, yo. Bueno, use un hechizo que Molly me enseñó, que separa la ropa y eso. Supuse que no querrías que yo... Solo quise ayudar un poco. Lamento entrometerme, no había mucho que hacer con la niñera aquí y...-se sonrojó. Malfoy se tiró junto a él y cerró los ojos.

-Merlín, gracias por estar aquí. Estoy tan exhausto.

-Lo sé ¿Cómo fue tu día?

-Horrible-rió.

-Pareces muy feliz para que haya sido horrible.

-No es eso. Por primera vez en años he llegado a casa y los quehaceres están hechos. Tengo a alguien que vigile a los niños si me quedo dormido y olvido el hechizo de protección. Y sobretodo mis barreras mágicas son realmente fuertes así que puedo dormir realmente a salvo.

-¿Lo notaste?

-Noté que ahora tengo una barrera extra, si. Gracias, Potter. Muchas gracias.

Harry sonrió.

-¿Los niños se ducharon?

-Eh...

-De acuerdo, no podía ser tan bueno.

-Están durmiendo.

-Merlín, vamos a dejarlos así un rato. ¿Cuánto llevan dormidos?

-No lo sé, como media hora.

-Ah, dormirán al menos una hora más. Entonces, te enseñaré a ducharlos, y si te da tiempo podrás bañarlos. Antes los bañaba uno por uno, pero Gracias a Merlín ahora puedo meterlos a ambos a la bañera sin temor de que se ahoguen.

Harry sonrió.

-Bien ¿quieres...?

-¿Quieres...?

-¿... comer?

-¿... ver los videos de Al cuando era más pequeño?

Exclamaron al mismo tiempo y luego se miraron sorprendidos.

-¿Quieres ver los videos mientras comemos?-rió Draco y Harry lo miró de reojo y sonrió.

-Si.

-Has cambiado mucho-exclamó cuando Draco por fin se tiró en el sofá a su lado y el televisor empezaba a mostrar los vídeos.

Draco parpadeó.

-¿Lo hice? Pans solía decir que no había cambiado nada. Bueno, no era la mejor opinión, siempre nos llevamos bien. Blaise también lo decía. Todavía viene por aquí, o venía antes de que los mundos mágico y muggle se separaran. Sin embargo, no alcanzó a conocer a Al. Nos trae pociones cada cierto tiempo. Los sangre puras no somos muy buenos con los medicamentos, tú sabes. Y después de que nació Scorp se volvió aún más necesario. Todavía me queda unas cuantas, pero no puedo darme el lujo de desperdiciarlas, no cuando tengo dos niños que podrían enfermar en cualquier momento.

Harry guardó silencio y lo miró.

-Gracias por cuidar de Al, Malfoy. No tenías qué hacerlo, y lo hiciste.

-¿Realmente crees que no lo habría hecho? Es un niño, Potter.

-Pero era mi hijo.

-¿Y eso qué, lo hace menos o más importante? ¿Además, realmente me tienes en tan baja estima?

-No.

-Entonces no hay nada que decir. Incluso si hubiera sido el niño de Weasley lo habría cuidado. Claro que él se hubiera medio muerto al saber que su hijo estaba siendo criado por un Malfoy.

-Más si tiene tu apellido.

-Exacto...-rió Draco- ¿puedes imaginarlo? Espera ¿qué? -preguntó enderezándose y mirándolo fijamente a los ojos-¿Mi apellido? ¿Al tiene mi apellido?

-¿No te lo mencione anoche?

-No, dijiste que habías conseguido un espejo en la Casa Black que te permitió ver a Al, y así habías empezado a vernos también a mi y a Scorpius.

-Y así fue. Pude ver a través de él gracias a él porque se convirtió en el hijo de un Black y el árbol familiar lo registró como tal. La ramificación entre nosotros fue lo que me permitió ver por el espejo, a pesar de no ser un Black de sangre.

-¿El árbol familiar registró a Al como mi hijo? ¿Y unió mi rama a la tuya?

-Si. Aunque más solo unir, lo registró como un Potter-Malfoy ¿No lo sabías? Pensé que esa había sido tu intención desde el principio. Parecías muy seguro de la Magia de los Malfoy dentro de Albus. Una protección familiar, dijiste.

-Si, porque tenía entendido que había realizado una adopción temporal-exclamó Draco alterado-estoy seguro que realicé el proceso correcto para no convertirlo en mi hijo. El apellido principal de Al debió haberse mantenido. Más si en ese entonces seguías casado.

-Oh, pero no lo estaba.

-¿Y no se enlazaron? Creí, ustedes parecían muy enamorados y un enlace no se rompe así de la nada.

-No nos enlazamos, creo...

-¿Crees?

-No tengo memorias, ¿recuerdas?

-Maldición.

-Draco, Malfoy ¿qué pasa?

-Potter, la intención de una adopción temporal es eso, que es temporal. A pesar que su magia cambió, su apellido no debió cambiar. El árbol no debería mostrarlo como un Potter-Malfoy, y si lo muestra quiere decir que en algún momento la adopción pasó de ser temporal a permanente. Aunque no se cuándo y cómo, el cambio fue aprobado de ambos lados y ahora su magia ha cambiado por completo. A medida que crezca todo rasgo Weasley irá desapareciendo de él.

-¿Eso significa que te cedí a nuestro hijo?

-No. Significa que es mío y tuyo. Nuestro. No de Ginevra.

-¿Eso es posible?

-Si, y es uno de los métodos de adopción más normales para las parejas del mismo sexo.

Cuando Harry lo miró interesado continuó.

-Mi padre me lo explicó cuando me dio la plática, él dijo que sería bueno saber todas las opciones posibles para tener un heredero. Lo que no entiendo es cómo pudiste reconocer el cambio. Cómo lo aprobaste. ¿Por qué no estás enojado o preocupado con esto?-preguntó mirándolo.- Parece que solo yo estoy perdiendo los nervios.

Harry parpadeó sorprendido.

-Ah, es que no tengo ningún problema en que tenga tu apellido también, Malfoy. Es más, estoy realmente aliviado-respondió y luego sus mejillas se sonrojaron; llamando de inmediato la atención de Draco, quien ligeramente perdido lo miró y luego miró el vídeo.-No me molesta-continuó Harry- Creo que tienes todo el derecho de llamarlo tu hijo cuando es gracias a ti que está vivo.

-Si, pero... ¿qué hay de Ginevra?-susurró

-No lo sé-respondió y tomó su plato para comer. Ambos permanecieron en silencio por un largo tiempo, hasta que Draco alzó la mirada y exclamó.-No sé si te lo dije, pero no hay ningún problema con que te quedes aquí mientras terminan las olas o recuperas tus memorias.

Harry lo miró sorprendido, luego sonrió enormemente.

-Gracias, temía mucho tener que buscar un lugar para quedarme. Si no te molesta podría hacer todo en casa mientras tu trabajas, y mientras tanto tu podrías, no sé, ayudarme a aprender como cuidar de Al y Scorpius. Merlín sabe que no recuerdo ser padre.

-Bien.

-Y Malfoy, lo dije en serio cuando dije que podía cuidar de Scorpius como su padre. Sé que era de Parkinson, y no pretendo ocupar su lugar, pero puedes confiar en mi, no iré a ningún lado sin avisarte.

Draco asintió y le dio un pequeño golpe juguetón con el hombro, volviendo a mirar el televisor. Parecía tranquilo, pero por dentro solo podía sentir su corazón emocionado.

Al era suyo. Suyo. Y Potter no planeaba alejarlo.

Merlín, pensó sintiendo las lágrimas empezando a acumularse en sus ojos, estaba tan aliviado.

Continuaron comiendo hasta que los niños despertaron, y cuando lo hicieron los ducharon y vieron una película infantil juntos. En algún momento, Harry volteó y miró a Malfoy dormido, con Scorpius en su regazo y Albus en medio de ellos. Los niños lo miraron y le hicieron señal de silencio, a la vez que Al se acomodaba cerca de Harry.

-Hey niños-susurró él-dejemos a papi dormir. Vengan.

Acomodando a los dos pequeños del lado contrario, puso a Draco cómodamente en su hombro y sonrió cuando el otro se acurrucó. Morgana, Harry sabía que el hombre junto a él le gustaba. Solo esperaba que el otro pudiese también quererlo y permitirle quedarse permanentemente. Era, después de todo, la primera vez que se sentía en casa.

Había una vez, un león perdido que encontró el cálido nido de un dragón.

Y un malhumorado dragón en él que, con un gesto de impaciencia, alzó su ala y lo invitó a abrigarse.

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NA.

Hola antes que nada, quiero agradecerles a todos los que me dejan reviews (: Como están? Espero que todo bien y estén bien de salud. Usualmente, aunque leo los reviews no respondo por falta de tiempo, pero me pone muy feliz leerlos y darles aunque sea un momentito bueno en su día, y sobre todo, sacar a veces ideas de sus especulaciones jajaja.

Ahora, la razón por la que escribo una nota de autora es por un comentario que leí hace tiempo y creo que es necesario responder. Fue en 'Cuando muera la tarde' si no me equivoco, y como era anónimo, no pude responder personalmente, así que pensé en dejarlo en esta historia, porque era la que estaban esperando, porque quería compartirles también la manera en la que actualizo, y porque tal vez ustedes tengan el mismo sentimiento y sea una manera indirecta de responderles.

Cami:

Hola! Sé que escribo muchas historias y tengo varias (bastantes) sin terminar. He estado pensando en ello y quiero hacerte saber, a todas y todos en general, que intento no abandonar ninguna historia, por tanto puedo tardar bastante en actualizar. El proceso que sigo para actualizarlas es el siguiente: voy del más reciente al menos reciente respecto a su actualización. Por tanto, es muy probable que si actualicé 'Había una vez' actualice el resto de las historias antes de volver a actualizarla. Así, podría decirse, que si tengo diez historias (si no conté mal) en WIP, habrán nueve actualizaciones antes de que vuelva a actualizarse, a menos que tenga el siguiente capítulo en la punta de mis dedos. Por supuesto, esto no aplica a Coincidencias y Destinos, El camino para llegar a ti, o Entre casas. Esto se debe a que en las dos últimas historias estoy un poco bloqueada, y a la extensión de los capítulos del primero (aunque estoy en ello, tengo 6000 palabritas (: ). Sinceramente, es mucho más fácil escribir 1000 palabras que 17000 y que me guste el resultado.

También debo admitir que cuando leí que 'es algo molesto esperar que la escritora ponga un cap del fic que estas leyendo y no lo haga por estar poniendo nuevos fics' si me molesté un poco, y por qué no, me sentí herida, especialmente porque casi no dormí para terminar de escribirlo. Yo soy lectora de fanfics, por supuesto, y sigo a muchos autores de fanfics, por lo que sé lo que es esperar la actualización de la historia; pero también soy escritora, y quizá por eso, más que molestarme, espero pacientemente. Lo que tú has leído en alrededor de veinte minutos, yo he tardado horas escribiéndolo e incluso días o meses pensándolo. 'El café de los corazones rotos' tiene cerca de 2000 palabras, pero sus bases llegaron a mi mente a mediados del año pasado. Pienso en la trama en los personajes, en cómo actuaría cada uno de ellos, y que proceso debe llevar la historia. A veces, a mitad del camino, decido que no. Que mi personaje no actuaría así, y vuelvo al inicio. Así mismo, intento que mis trabajos no tengan muchos errores de ortografía, me documento sobre el tema o busco puntos sin resolver o incoherentes, por lo que tardo mucho en decidir que sí, ya pueden leerlo. Mi mente, y por lo tanto mis trabajos, son desordenados, por lo cual no puedo prometerte que no siga poniendo historias nuevas. Si no saco esa idea, simplemente no podré pasar a la siguiente.

Sé que muchas autoras ponen pocas historias o solo una, y la actualizan rápidamente hasta terminarla, pero yo no puedo hacerlo. No es mi forma de trabajar. No soy ordenada. No puedo prometer un día de actualización, porque quizá no tuve tiempo de escribir y odiaría decepcionar a alguien. Un pensamiento, tan simple, puede crear una idea en mi cerebro que me digo "si, esta puede ser una nueva historia" y entonces solo pienso en ella y olvido las demás. Por favor, tengan un poco de paciencia. Ser escritora no es un trabajo remunerado, por tanto, no puedo dedicarle el tiempo que deseo. Trabajo, Estudio y tengo familia como todos. Intentaré ser un poco más rápida al escribir para que las historias que están esperando, no tarden en continuarse.

Gracias.

Especialmente a aquellas personas que han estado conmigo desde hace casi cinco años o más, incluso cuando borré mi perfil y creé otro. No saben lo importante que son para mí.

Y ya me extendí mucho, así que ¡Nos Vemos!

Con cuidadito!