Disclaimer: H.P. no me pertenece. Le pertenece a J.K Rowling


Había una vez...

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Draco había tenido que trabajar horas extras, lo cual no habría sido problema en un día cualquiera. Para Harry, solo significaba que tendría que pasar al supermercado para comprar las cosas necesarias de la cena y, por lo tanto, llevar a Al y Scorpius consigo o llamar a la niñera para que los vigilara. Luego llegar a casa, darles un baño, y cocinar mientras ambos jugaban. Hubiera sido un día normal en la vida de Harry, en lo que cabía, excepto por una cosa.

Albus y Scorpius estaba discutiendo.

Eso era nuevo y ciertamente un poco desconcertante, especialmente cuando la razón de su pelea era que Harry aparentemente quería más a Scorpius ¿Cómo habían llegado a esa conclusión?, se preguntó el profesor. Había comprado una tarta de frutas a petición de los niños, y apenas habían llegado a casa había puesto crema batida y una fresa sobre cada pedazo, antes de colocarlos en sus pequeños platos de personajes animados y servirles un poco de jugo. Hasta ahí, todo iba bien. Ambos sonrieron entre ellos y se miraron con ojos alegres, antes de mirar a Harry con ojos brillantes y ansiosos. Notando sus ganas de comer el postre, él había sonreído y los había hecho sentarse frente a la mesa, y luego los había escuchado hablar y hablar con un sentimiento agradable y cálido mientras comían. Había limpiado sus sonrojadas mejillas cuando se manchaban, y les pedía que comieran más despacio para que no se atragantaran. Rió cuando Al comió su fresa rápidamente antes de proceder a comer su tarta, todo lo contrario a Scorpius, quien comió la tarta y dejó la fresa al final. Luego, cuando el rubio miró tristemente la fresa, el ex auror se preguntó por qué se debatía si comerla o no ¿No le gustaba? Hizo un recuento mental en la lista de cosas que Draco le había escrito acerca de lo que podían y les gustaba comer a cada uno, y recordó lo mucho que le gustaban las fresas al pequeño Scorpius. Así que, como parecía realmente triste por el hecho que su fresa pudiera desaparecer, Harry le había ofrecido la suya. Scorpius había sonreído enormemente y sus ojos grises habían brillado agradecidos, antes de tomar la fresa con un suave gracias. De inmediato pudo recordar las palabras de Draco de siempre darle la misma cantidad de lo que sea a uno y al otro, para ser justos, así que caminó al refrigerador y tomó otra fresa. La lavó bajo el agua de la llave, y estaba a punto de darle a Albus la que estaba destinada a Draco, cuando pudo ver los ojos verdes y húmedos de Al, quien chilló traicionado y se echó a correr.

Como siempre, Scorpius lo siguió, pero de alguna manera, mientras Harry llegaba a ellos habían empezado a gritarse.

-¡Es porque él te quiere más a ti!-lloró Albus, oculto en la pequeña torre de almohadas que hace un momento había sido su fuerte.

-Eso no es cierto-exclamó Scorpius, intentando llegar a él.

-Lo es, te dio su fresa. Papi nos hubiera dado mitad y mitad, pero papá te la dio toda a ti. ¡Te quiere, te quiere más! -Lloró bajo una almohada roja y cuando Scorpius quiso quitarla para verlo, recibió un suave empuje que lo tiró al suelo.

-Te dio más crema batida a ti-reclamó Scorpius.

-¡No es cierto!

-¡Si, si es cierto! ¡Y yo no dije nada!

Harry dudó un momento en intervenir, inseguro de si empeoraría las cosas.

A veces pelean por pequeñas cosas, había dicho Draco suspirando los primeros días que lo había dejado solo, son hermanos así que, supongo que es normal, jamás tuve uno. Si crees que uno está siendo injusto con el otro interfiere; pero si es posible, deja que lo resuelvan solos. Son niños, a los quince minutos, uno suele disculparse y estarán jugando nuevamente. Ojalá hubieras visto el llanto de quien tenía más palomitas en la fila del cine, terminé comiendo dos porciones de palomitas yo solo, más mis nachos. ¡Ellos ni siquiera disfrutaron la película ese día!

-Papá te quiere más a ti porque te pareces a él, y papi te cuida más también por eso. Siempre dice que tu cabello es igual al de él, y sonríe cuando lo dice. Fuimos a pasear en tu cumpleaños. ¡Él no vino al mío! ¡Ni siquiera envió un regalo!

-Papi tiene tus fotos de bebé y no tiene fotos mías. Te pareces a papi, por eso te tomó fotos.

Harry se congeló por un momento al escuchar sus palabras, y se preguntó exactamente que podría decirles a esos niños pequeños que en realidad no estaban peleando una fresa. Es más, la fresa parecía el menor de sus problemas. Cuando la puerta sonó, y Draco saludó, Harry respiró aliviado. Especialmente cuando llegó a la sala de estar y los miró con duda.

-¿Puedo preguntar que está pasando?-preguntó y para sorpresa del moreno, los niños corrieron a expresar todas sus quejas de quién quería más a quien. Draco suspiró antes de tomarlos en brazos y exclamar que ambos deberían disculparse. Luego declaró que él los amaba igual a ambos y Harry también, así que no quería escuchar más palabras sobre eso. Ellos parecieron dudar, pero cuando Draco preguntó si ya se habían bañado, corrieron a esconderse y en poco tiempo Harry los escuchó reír juntos, exclamando que su papi jamás los encontraría.

-Gracias por eso-respondió Harry y Draco asintió, recibiendo felizmente su pedazo de tarta y una taza de té.

-No te preocupes. Sabía que esto pasaría-exclamó Draco con el ceño fruncido cuando Harry le explicó la situación-solo no esperé que fuera tan pronto.

-¿Lo sabías?

-Por supuesto,-exclamó con una leve sonrisa-pasas todo el día con ellos, eventualmente llegarían a quererte tanto o más que a mí, por tanto, era lógico que empezarían a discutir a quien quieres más. Antes no les importaba.

-Oh, ¿Te molesta?-preguntó preocupado.

-Un poco para ser honesto, pero no es el fin del mundo-rió levemente.-Es decir, tiene sus lados buenos, Potter. Por ejemplo, no seré el único sufriendo estas rabietas. Que estés en casa hace, bueno, todo más fácil y cálido. Jamás fui recibido con una tarta de frutas, ni siquiera cuando vivía en la mansión. Desde que estás aquí, esto se ha vuelto realmente un hogar.

Harry sonrió.

-Me alegra que te guste. La tarta, quiero decir-se sonrojó y Draco alzó la ceja levemente antes de asentir.

-No te preocupes mucho por sus peleas cuando se trata de comida ¿si? Cuando tienes dos niños pequeños, de la misma edad, ellos discuten incluso porque tomaste primero la mano del otro. Está bien, créeme. Se habían portado demasiado bien en tu presencia. Una vez tuve que encontrar una regla para medir exactamente la mitad de una barra de chocolate, he contado papitas fritas antes de ponerlas en platos e incluso he tenido que repartir la misma cantidad de besos de buenas noches. Ellos te aman ahora, les importa lo que pienses, así que, naturalmente exigirán atención. Y eso es bueno.

Harry sonrió.

-Ahora, ve y juega con ambos antes de bañarlos, Merlín sabe que no tengo energía para saltar y correr. Yo haré la cena como pago por mi postre, aunque me debas la fresa.

-Te daré dos la siguiente vez-prometió Harry saliendo de la habitación y Draco sonrió levemente, antes de doblar las mangas de su camiseta y lavarse las manos.

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Cuando llegó la hora de dormir, mientras acostaba a los niños, Draco empezó a hablar.

-Escuché de papá Harry como comenzó su pelea- exclamó el rubio aprovechando que Harry estaba tomando una ducha-y sé que saben que no apruebo ese comportamiento. Papá Harry los quiere a ambos, los ama y los consciente mucho, especialmente porque no pudo estar siempre. Una mujer mala tomó los recuerdos de papá para que él no se alejara de ella y viniera con nosotros, así que papá no solo no recordaba quien era, o donde estaba, sino que tampoco podía recordar que tenía un bebé. Definitivamente no sabía que tenía dos-susurró suavemente besando sus frentes.- La razón por la que no tengo fotos tuyas de cuando eras muy, muy bebé, Al, es porque en ese entonces estabas con papá Harry, y yo estaba solo con Scorp. Scorp y yo vivíamos muy lejos de aquí, solos, luego nos mudamos a esta casa para estar cerca de papá Harry. Probablemente papá tiene muchas fotos contigo en la casa donde vivían, solo que por ahora no puede ir ahí. Intenté decirle a papá Harry que estabas conmigo y no debía preocuparse, pero no pude, así que papá recorrió el mundo entero para encontrarte.

-¿Todo el mundo?

-Todo el mundo-repitió Draco convencido.-Y eso es mucho.

-¿Por qué no me buscó a mi?-preguntó el pequeño rubio.

-Bueno, él no sabía que existías, Scorp. Así como yo no sabía que existía Albus, antes de que se uniera a nosotros. Papá Harry y yo, cada uno teníamos a un bebé a quien cuidar, amar y proteger. Y ahora, cuidamos a ambos, juntos.

-¿Por qué? ¿Por qué no estuvimos juntos desde antes?-preguntó Al con una voz suave y curiosa.

-Bueno... porque papá Harry y papá Draco tenían muchas cosas que hacer por sí mismos, antes de encontrarse de nuevo. Teníamos que conseguir un trabajo, tener una casa, salir con amigos, teníamos que crecer.

-Y ahora son muy grandes, por eso papá Harry regresó.

-Si-respondió Draco besando la nariz de ambos.-Papá no pudo estar aquí antes, pero ahora lo está, y quiero que se porten bien con él. Al, papá te iba a dar mi fresa, y lo hubieras descubierto si te hubieras quedado un poco más sentado, y Scorp la crema batida se derrite y si papá sirvió primero el plato que te tocó, tal vez se viera menor tu crema a la de Al. Sé que no he pasado mucho tiempo con ustedes y creen que papá y yo amamos más a uno que otro, especialmente porque cada uno se parece a uno de nosotros, pero eso no va a pasar. Amamos a ambos-susurró acariciando sus cabellos.-No fuimos a pasear en el cumpleaños de Al porque lo queramos más a él que a ti, Scorp. Salimos a pasear ese día porque papá Harry nunca había festejado un cumpleaños con ustedes y estaba triste por eso. Yo soy muy, muy afortunado de haber visto todos sus cumpleaños, de tenerlos desde hace mucho-exclamó abrazándolos.-Estaba tan feliz de tenerlos, que no pensé en lo mucho que papá Harry estaba triste y solo. Papá Harry siempre estuvo solo, no tenía una papá ni una mamá, por eso, cuando los encontró estaba muy, muy feliz. Ahora papá está con nosotros y sonríe mucho, y me gusta que sonría, así que pórtense bien, ¿de acuerdo? Denle muchos, muchos abrazos, y besos y digan lo mucho que lo quieren.

-Si, papi.

-Bien, no quiero volver a escuchar que piensan que tenemos un favorito. No hay tal, ¿De acuerdo? Cuando pienses que quiero más a Albus, Scorpius, recuerda que lo obligo a bajar los codos de la mesa. Y tú Al, cuando pienses que quiero más a Scorp, recuerda que lo obligo a comer brócoli.

Los niños rieron con las narices ligeramente arrugadas, Draco se preguntó si lo habían copiado de Potter.

-Ahora ¿qué cuento leeremos hoy?- preguntó invocando un hechizo que simulaba el cielo nocturno. Para cuando Harry entró a la habitación, Draco iba en la mitad del cuento. Estaba tan cansado por el día que tuvo, que él mismo se quedó dormido, escuchando al slytherin leer. Cuando el rubio por fin terminó, sonrió enternecido al ver a los dos morenos juntos, abrazando a un pequeño rubio y salió de la habitación. Apenas lo hizo, su sonrisa desapareció. No estaba seguro de si debía seguirle la corriente a Harry acerca de Scorpius. Al era su hijo mágicamente, pero Scorp, Scorp no estaba unido a Harry de ninguna manera. En eso estaba pensando, en medio de su cuarto, cuando se escucharon unos pasos y alzó la mirada.

-¿Papi?-preguntó la dulce voz de Scorpius y Draco le hizo espacio en la cama.

-¿No puedes dormir, Scorp?-preguntó suavemente- Me pareció que ya estabas dormido, perdón por dejarte despierto en la habitación.

-Al y papá me estaban abrazando muy fuerte y me dio calor ¿puedo dormir contigo?

Draco sonrió.

-Por supuesto.

-Papi...-exclamó Scorpius

-Mmm...

-Papi, ¿te gusta más mi cabello o el de Al?

Draco rió.

-Me gustan ambos, pero el de Al es más díficil de peinar, por ello le dedico más tiempo.

-Ya veo-respondió él como si fuera una situación difícil de analizar.

-¿Tienes otra pregunta?-exclamó Draco, acomodándolos bajo las sábanas.

-Papi, ¿tú quieres a papá?-preguntó y Draco parpadeó levemente antes de abrazar a su hijo y sonreír.

-Si-respondió con sinceridad.

-Papá te quiere. Siempre sonríe cuando te quedas dormido en el sofá y a veces besa tu cabello, como tu haces conmigo y Al.

Draco se sonrojó.

-¿Lo hace?

-Si, y te guarda el mejor pedazo de postre.

-Oh-respondió a la breve explicación de cariño que su hijo describía.

-Papá dice que eres el mejor papi del mundo. Y eres muy guapo, por eso nosotros seremos muy guapos en el futuro, si comemos nuestras verduras. Especialmente el brocóli.

-Ya veo. Descansa, Scorp-susurró cerrando sus ojos, y sintiéndose levemente divertido. Así que Potter ya daba pretextos en las verduras, rió. Quizá, quizá si hubiera una manera de que Scorp y Harry si fueran una familia, pensó somnoliento y se arrepintió de inmediato ante la idea, probablemente solo estaba cansado.

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Había una vez, un dragón que siempre quiso ser amigo de un león cuando eran cachorros.

No lo fueron. Sin embargo, al crecer, empezaron a enamorarse uno del otro.