Disclaimer: H.P. no me pertenece. Le pertenece a J.K Rowling
Había una vez...
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Harry suspiró cuando la mirada sorprendida de los aurores se posó sobre él, antes de que algunos abrieran mucho la boca, intercambiaran mirada, susurraran entre ellos o incluso, Penélope y Antone, lo abrazaran emocionados. Soportó con fuerza las preguntas de dónde estuvo y que hizo en esos años, y respondió lo más cordial que pudo la ola de curiosidad de sus ex-compañeros, antes que Ron llamara al orden y explicara para qué los había reunido.
-Así que eso es lo que haremos-terminó Ron minutos más tarde, quien inesperadamente era Jefe de Aurores ahora. Para ser sinceros, era su primera misión de tal naturaleza que podía usar magia de magos, en mucho tiempo. Lo era para todos, así que estaban emocionados y un poco asustados. ¿Lograrían coordinarse? No tenían idea. Muchos de ellos apenas conocían a los otros.
-¿Pero qué tiene que ver Potter en esto? Es un civil- replicó Thelma.
-Harry no está aquí para participar activamente en la captura de los ex mortífagos, Thelma, pero ha traído el caso a nosotros y solicita apoyar en la detención de Greengrass, lo cual encuentro justo, dado que ella lo tiene en la mira directa también.
-No debería poder participar en nada. Es un civil involucrado-repitió la mujer.
-Y un civil serás tú si no dejas de molestarme , Thelma-respondió Ron. - Él era un civil cuando enfrentó a Voldemort, y será un civil que ayude en la captura de Greengrass si quiere. A menos que quieras quedarte a vigilar que no se escape. Recordaré burlarme de ti cuando vea a Harry por los pasillos de la mansión y a tu cuerpo inmovilizado tirado en el suelo cuando todo acabe y tenga que venir a ver que pasó contigo.
La mujer hizo un sonido insatisfecho y no dijo más. Harry suspiro agradecido por ello, cuando Hermione la organizó en el equipo más lejano a él.
-Ella no dará problemas, es solo que es demasiado rígida con las reglas. No te preocupes.
Harry asintió y guardó silencio, mientras Ron terminaba de organizar. El proceso antes de mostrarle a Harry al resto del equipo que enfrentaría a Greengrass, había sido tardado y exhaustivo. Hermione se había encargado de crear un grupo confiable, al que se le obligó a mostrar todo su cuerpo para encontrar la flor de Astoria o alguna mancha sospechosa, y hacer un juramento muy parecido al del ED, que asustó a más de uno. Harry no había estado muy a gusto con la invasión de la privacidad, pero ya no era un adolescente impulsivo dispuesto a dar su vida para ganar una guerra u obstinado en que las cosas se hicieran de cierta forma. Él era un padre. Con un bebé esperando por nacer. Un bebé que no permitiría que nadie dañara y mucho menos se permitiría no conocer.
Él le había prometido a Draco regresar y era lo que haría. No iba a permitir que Draco llorara nuevamente a su persona amada. No iba a dejar que nadie tocara ni un solo cabello de él, mucho menos una bruja loca con ansias de poder que quisiera tenerlo a su lado como un simple accesorio.
-Bien-respondió y observó a varios asentir y empezar a expresar sus dudas. Un grupo de alrededor de veinte hombres era un grupo quizá pequeño, ya que no sabían contra cuantos luchaban. Pero era lo que tenían.
-El ministro Kingsley está de nuestro lado. Y tenemos algunos inefables. Ellos retirarán las barreras de la propiedad Greengrass y colocarán las suyas. Nadie sale de la habitación sin que Ron o yo lo sepamos-declaró Hermione.- Y cada conversación se transmitirá en la radio de mi bolsillo. Si alguien intenta sabotearnos, lo sabremos. Apenas se vayan todos, estaré al pendiente de lo que dicen, cambiando las frecuencias constantemente para saber cómo van todos.
-¿Ella está ahí, en su Mansión?-preguntó Harry, cambiando el tema. Después de todo, existía la posibilidad que Greengrass fuera avisada y evadiera su ataque. Más que la ubicación de Greengrass, lo que le interesaba es que estuviera lejos de Draco. Sabía que él estaba a salvo en casa. Incluso más seguro que en Grimmauld, al menos si de magia se trataba; pero eso no evitaba que estuviera nervioso. Le había tardado a Ron y Hermione casi cuatro días organizar un grupo confiable, y no sabía cuánto les tomaría realmente encontrar a Astoria. Ella podría estar siguiendo el rastro de Draco o Albus, en un intento de poder terminar o usar a ambos en contra de Harry en este momento, mientras él estaba aquí, escuchando cómo creían que podrían atraparla.
-No estamos seguros, pero es lo más probable. Nos tomaremos una semana para vigilar sus movimientos y entonces pondremos en marcha el plan.
Harry se tragó las ganas de gritar lo tardado que era el plan de Ron, pero asintió. Era lo más sensato, no la conocían, no tenían sus patrones de movimiento. Era protocolo estudiar al enemigo. Especialmente una que parecía una ciudadana respetable. Frunció el ceño y, a su lado, Neville le sonrió y posó su mano en el hombro del héroe.
-Tranquilo. Luna volverá de su viaje hoy. Entonces podrás pedirle que vaya a casa.
Por supuesto, Harry le había comentado a Neville que quería que alguien de confianza se quedara con Draco, por lo que le pidió ir a su lado, pero Neville exclamó que Malfoy se sentiría más comodo con Luna y él podría quedarse a ayudarlo. A Harry le pareció bien, y como era inseguro decir lo que planeaban por lechuza, Neville le había escrito a Luna que un viejo amigo había vuelto. Ella preguntó si esa persona había regresado y cuando Neville respondió que sí, ella dijo que estaría lo más pronto posible en Inglaterra.
Así que ahora, ambos estaban ansiosamente esperando por ella.
-Lo sé. Gracias.
Neville sonrió en respuesta, y negó como si fuera un asunto sin importancia.
-No es nada. Alguien tiene que ayudarte a superar esa ansiedad que se ve que tienes encima.
-¿Es tan obvia?
-Si. Claro, parece que eres un león enjaulado a punto de morderle el cuello a alguien-rió Neville y Harry rió también, sintiéndose mejor.
Neville y Luna habían sido sus mejores amigos en Hogwarts, y confiaba en ellos igual o más que en Ron y Hermione. Quizá fue porque ambos habían sido más comprensivos respecto a su propio dolor, en lugar de culparlo por no comprender el dolor de Ginny. O porque sus últimos días en el mundo mágico había estado a su lado. Tal vez fue porque, a diferencia de Ron y Hermione, ambos le ofrecieron esperanzas para buscar a Albus, e intentaron apoyarlo, buscando su propia manera de encontrarlo y desde una perspectiva diferente. No que sus amigos no hubieran buscado, lo hicieron, al inicio, pero ellos tenían sus propios hijos y responsabilidades. Su vida, que compartían entre sí y ya no podían compartir con Harry.
Luna y Neville en cambio eran profesores. Su vida era más tranquila. Eran solteros y para cuando Harry empezó a convivir con ellos, ya sabía dónde estaba Albus. Al principio no se los había dicho, pero cuando vio a ambos intentando encontrarlo, les compartió la información y todo lo que pasó.
Neville había sido más optimista que Luna. Luna había dicho que, si no lo encontraban, al menos encontrarían lo que pasó con él. Neville en cambio siempre usaba frases como, cuando Albus venga a la escuela... cuando Albus escuche esta historia... o Albus ya debe estar caminando u otra actividad que un niño de su edad ya habría empezado a realizar. Cuando Harry les dijo cómo descubrió que estaba vivo, Luna lo felicitó de corazón, y Neville dijo que sabía que lo encontraría. Le explicaron que al adoptar Malfoy a Albus, había reemplazado a Ginny en cuestión mágica, debido a la fuerza de la magia del rubio y su ascendencia en contra de la de Ginny y los Weasley, y exclamaron lo muy maduro que fue Malfoy al no guardar rencores contra Harry y cuidar del niño. En algunos momentos, incluso vieron por el espejo, aunque solo fue para mostrarles a Albus, ya que Harry había querido guardar sus momentos con Malfoy para él mismo.
Probablemente, ambos habían visto antes que Harry lo enamorado que empezaba a estar.
-Lo sé. Es solo... los días están pasando-susurró desanimado.
-Estas cosas toman tiempo, especialmente porque todos estamos fuera de forma. ¿Has hablado con él?
-No, usar un patronus sería demasiado llamativo, y él no puede responder de la misma manera. Todo mundo vería por segunda vez una lechuza entrando en casa y empezarían a hablar. Grimmauld no permite muy bien la recepción de llamadas, así que no puedo usar el celular, tampoco tiene teléfono fijo. Kreacher va y viene entre Grimmauld y nuestra casa, trayendo consigo mensajes de ánimo de Draco, o comida, pero eso no hace que esté menos solo. Extraño a los niños. Lo extraño.
Harry sonrió tristemente, y cuando Ron y Hermione se alejaron, Neville miró hacia ellos y preguntó.
-¿Les has dicho sobre Malfoy?- susurró.
Harry negó con la cabeza.
-Les he dicho que estoy casado. Eso es todo.
-¿Por qué no les has dicho su nombre?
-Empezaría una larga historia que podría llevarnos a confrontarnos. Es decir, es Malfoy. Y Ginny es hermana de Ron.
-Ginny se unirá al grupo, Harry. Estará aquí pronto. ¿Estás seguro que está bien que estén en el mismo lugar?
-Sí. Ginny es confiable. Es su hijo a quien Astoria robó también.
-¿Lo es?
-¿De qué hablas?
-Su apellido cambió. ¿Ella lo sabe?
-No la he visto desde años y ella no tiene acceso a Grimmauld Place ni tiene su propio árbol. Así que no. No lo creo.
-¿Planeas decirle? Lo del cambio de nombre.
-¿Eso hará que haya dejado de ser quien lo dio a luz?-preguntó.
-No, pero... básicamente no puede luchar por el niño así que quizá prefiera no participar. Después de todo, ahora es hijo de Malfoy.
Aunque era probable, Harry decidió pensar que Ginny no dejaría de añorar al niño, aunque ya no fuese legalmente suyo. Aún así, decidió guardar esa información para el final. Solo por si las dudas.
-Hablando del cambio de nombre, tengo una duda.
-¿Sobre qué?
-Sobre mi árbol, cuando Albus se volvió hijo de Draco mi nombre se unió al de Draco, Ginny no apareció. Luna y tú dijeron que era por la fuerza de la magia de Draco, pero ahora que Scorpius es mi hijo, Parkinson sigue ahí, con una línea punteada, aunque su apellido haya cambiado.
Neville miró a Harry con un parpadeo sorprendido.
-¿Lo está?
-Si, su línea se une a Scorpius por esa línea punteada. Me preguntaba si era porque ella lo dió a luz, pero ese no parece el caso de Ginny.
-Oh. Puede que sea por el linaje de Parkinson, que sea tan fuerte como el tuyo, o...
-¿O?
-Bueno, dicen que el amor de una madre es la magia más poderosa. ¿Está su nombre aún unido a Malfoy?
-Si, aunque su nombre y su línea de unión está oscuro, señal que está muerta.
Las palabras sonaron secas y vacías para él. Parkinson habría sido una madre amorosa, y una esposa genial para Draco. Luego de las cartas, Harry lamentaba la injusta forma de su muerte. Estaba agradecido, y le atemorizaba que Draco no lo amara si ella estuviera aquí, pero eso no quitaba el peso de su corazón al pensar en la manera en que se había esforzado en sobrevivir y perdido la batalla.
-Oh.
-¿Qué?-preguntó, saliendo de sus pensamientos.
-Bueno, no tomes esto a mal.
-¿Por qué tomaría algo a mal?
-Bueno, tal vez no sea el momento.
-Neville, será mejor que me lo digas, o no dormiré pensando en lo que no me quisiste decir. Entonces enloqueceré y entorpeceré todo.
El gryffindor suspiró.
-Es solo... vas a sentirte un poco mal y no tiene mucho sentido ahora.
-Neville.
Neville suspiró una vez más.
-Bien. Es solo... ¿Recuerdas como dijiste que te enlazaste a Draco, recientemente?
-Si.
-Creo que Parkinson lo hizo también. Por eso no puedes reemplazar a Parkinson en el árbol por completo, o retirar su unión de Scorpius. Ambos son parte de Scorpius, y son parte de Draco. Scorpius debió ser un bebé nacido por la bendición de la magia. Por supuesto, el linaje de Parkinson también influye, pero creo que fue más que nada por ella misma.
Harry guardó silencio.
-¿Un bebé nacido por la bendición de la magia?-preguntó.
Neville sonrió tristemente.
-Puede que me equivoque, pero creo que Parkinson se esforzó mucho para darlo a luz, tanto que lo escogió a él sobre ella. Por eso se dice que el amor de una madre es la magia más poderosa. Creo que ella sabía que no tenía la fuerza para darlo a luz, o para que él sobreviviera luego del parto, que iba a ser un bebé estrella o un bebé sol.
-Un bebé estrella o sol-repitió con la duda sobresaliendo de su voz.
-Bebés que no sobreviven en el embarazo o solo lo hacen pocas semanas después de nacer. Creo que ella pidió y rogó a la magia que le hiciera el milagro. Los deseos de magia funcionan. Es, ¿has oído sobre pedirle deseos a las estrellas más brillantes o a las fugaces? A veces, solo a veces, si funciona. Sin embargo no es tan romántico como suelen imaginar, la magia tiene un precio. Usualmente es el dolor.
Harry sintió su corazón detenerse.
-¿Estás diciendo que ella probablemente sabía que ambos podrían morir y dio todo de si para darlo a luz sano y vivo, que dió su vida y pidió por el bebé a sabiendas de lo que significaba? ¿De lo que significaría para Draco?
Las lagrimas comenzaron a invadir sus ojos.
-Eso creo. Me parece.
-Él es Scorpius. Se llama como una estrella.
-Eso es más como una tradición, ¿no? Draco es una estrella, al igual que Bellatrix.
-¿Crees que Draco sepa...?-Merlín, ni siquiera podía decirlo.
-Probablemente-respondió Neville. -Es un sangrepura después de todo. No creo que él hubiera elegido. Recuerdo que él quería mucho a Parkinson. Estaba a su alrededor todo el tiempo. Es, si hubiera sido yo, no sé si hubiera renunciado a la persona que conocía desde la infancia por un bebé. Pero dicen que cuando uno se vuelve padre todo es diferente. Tú lo sabes mejor que cualquiera.
-Si, lo hace-respondió sintiéndose superado. -Necesito ir al baño.
-Si, por supuesto-respondió Neville, notando sus lágrimas.-Harry, estará bien. Draco está bien. Apuesto que él es feliz ahora.
-Él está ahi, solo. Esperando un bebé, cuando su mejor amiga... la madre de Scorp murió en el parto...
Neville hizo un sonido de comprensión, lo retiró de la sala y lo abrazó.
-Estará bien, Harry.
-Iré, al baño, ¿si?
-De acuerdo.
Para cuando regresó, Ginny estaba ahí. Lucía guapa, joven aún. Parecía perdida de alguna manera, confundida de lo que planeaba, sorprendida de ver a Harry. Pareció querer correr a él y abrazarlo. Y luego dudar sobre si sentirse aliviada, o culparlo como él lo hizo con ella.
Harry agradeció que no se acercara.
-Ella está viviendo con Dean Thomas ahora.-Susurró Neville, volviendo a su lado. Al lado de Ginny, Dean estaba firmemente parado, mirando también a Harry. Hermione también intentó acercarse a Harry, pero él negó con la cabeza.
-¿En serio?
-Si.
-¿Tiene hijos?
-¿Por qué lo preguntas?
-Si los tiene, probablemente preferirá quedarse con ellos que luchar contra la mujer que le robó a un hijo que dijo que estaría bien reemplazar.
Neville frunció el ceño nuevamente.
-Ella solo estaba desesperada por perderte, Harry. Todos lidian con su desesperación de forma diferente. Quizá ella solo te amaba más de lo que amaba a Albus, y no quería perderlos a ambos.
-Quizá.
-Sin embargo, tu siempre quisiste tu propia familia. Quizá amabas más a Albus que a ella. Sin embargo, el tiempo ha pasado, quizá deban salir adelante y confrontar la verdad que han evadido por años. No digo que piensen en regresar, o en lo que hubiera pasado de volver a estar juntos, pero sí perdonarse.
-Quizá. Es una lástima que jamás podré averiguarlo. Porque no nunca podré recordarla, ni perdonarla por jugar con mi mente.
-¿Has intentado visitar San Mungo...?
-No.
-¿Entonces...
-No voy a jugar con mi memoria. No me arriesgaré a perder mis memorias con Draco-respondió mirando directo a los ojos de Neville.-No perderé una vez más a mi familia. No hasta acabar con Astoria.
Neville no respondió por un tiempo, pero luego asintió silenciosamente.
-Entiendo. Ella tiene una hija, Penny. Tiene tres meses.
-Tres meses... ¿No fue esa la edad...?
-En que perdieron a Albus, si. Para ella también es difícil. Es un poco paranoica sobre con quién y dónde está todo el tiempo. Está aquí porque también necesita darle un cierre, Harry. No puede luchar, aún se recupera del parto. Eso no significa que no quiera estar aquí.
Por supuesto. Ginny perdió una familia. Su vida también enloqueció. Era justo pedir compensación.
Harry asintió.
-Está bien.
El tiempo había pasado, Harry no podía recordar cómo reaccionó a la pérdida de Albus, pero sabía que culpó a Ginny. Pensó en que, si Draco hubiera cometido ese error, aunque no creía que le pasara, Harry hubiera pensado en que fue confundido. No lo hubiera culpado directamente.
Que la hubiera culpado a ella demostraba lo muy poco que había sido compasivo. Lo mucho que su relación no funcionaba, la desconfianza que le guardaba.
Tal vez debería disculparse.
-De acuerdo. Me alegra que también avanzara.
Neville sonrió levemente.
-Has cambiado. Eres un mejor hombre.
Harry sonrió.
-Puede que sí, o no. Creo que solo estoy siendo egoísta. Mientras ella tenga una familia no peleará por la mía. Sin embargo, no le digas a Draco. Él aún cree que soy la persona más amorosa, compasiva y amable del mundo.
Neville rio lo más bajo que pudo.
-¿Draco Malfoy cree eso de ti? Como cambian los tiempos.
Harry iba a responder cuando los pasos cerca de ellos lo alertaron. Frente a él, Ginny estaba parada, cargando un bebé. Ambos se mirarom por segundos, antes que ella apretara los dientes.
-¿Lo encontraste?
-Si.
-¿Está... -su voz sonó ahogada-está bien? ¿Está vivo?
-Si.
-¿Dónde está?
-Con mi esposo.
Ginny asintió, pareció luchar consigo misma antes de asentir y abrazar al bebé en sus manos. Harry notó lo tensa que estaba. La forma en que se aferraba al infante.
-Haz que viva un infierno.-Exclamó finalmente, Ginny. Parecía querer llorar, estar enfurecida.-Haz que pague por lo que nos hizo. Lo que le hizo a mi bebé, a mí. A ti. Haz que lamente el día en que decidió meterse en nuestra vida. Promete que lo harás.
Harry asintió.
-Ese es el plan.
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Había una vez un león y una leona que se miraron a la cara.
Y su ira desató el infierno.
