Primera actualización del año de parte de los reyes magos (aquí en México al menos) no puedo confiar en ellos, les pedí a Sebastian y no lo pudieron traer, pero yo si pude traerles actualización jeje.
Agradezco mucho su apoyo a los que le han dado una oportunidad a esta historia, espero este siendo de su agrado
Agradezco mucho el comentario de Birdsong, Thankyou so much!
Capítulo 10 - Curry
Ciel lucia confiado y tranquilo, pero Jill pudo notar como algo inquietaba a Soma, posiblemente creía que Sebastian sería incapaz de aprender a hacer curry en tan solo una semana, aunque era lógico pensar eso, para un humano sería imposible, pero no para alguien de la naturaleza del demonio.
— ¡Eso es imposible! — exclamó el príncipe — West está en una competencia de curry, no hay forma en que puedas ganar — agrego seriamente — el, él tiene a Agni y su mano derecha de dios
— Ya conocemos el poder destructivo de su mano derecha — protesto Ciel — pero esta vez no se trata de artes marciales, si no de curry.
— Es lo que intento advertirles — insistió Soma — ustedes no saben de la habilidad de Agni ni del Curry Real — murmuro — El Curry Real está definido por las especias, hay un montón de opciones, seleccionadas de cientos disponibles, todas ellas mezcladas en la cantidad exacta — explico — Según como esto sea preparado, el plato variara en la contextura, aroma y sabor, existen incontables maneras de prepararlo, el mejor curry es como descubrir la verdad del universo — agrego — Como sea, la mano derecha de Agni es capaz de seleccionar las mejores especias y mezclarlas todas en un instante, es como un milagro, nunca he probado un curry más delicioso que el de Agni
— Entonces lo de la mano derecha de dios — murmuro Ciel pensativo
— No tiene nada que ver con su fuerza — completo el señor Lau — sino por la habilidad de preparar un plato así
— Parece como si las cosas estuvieran por ponerse difíciles aquí — murmuro Sebastian con un tono divertido.
Los planes estaban hechos, ahora Sebastian tenía que aprender no solo a hacer curry en 1 semana, sino que además tenía que ser un curry que pudiera competir con el Curry Real de Agni.
Por la mañana, Jill despertó por su cuenta, le parecía extraño que el mayordomo no la hubiera ido a sacar casi arrastrando de la cama, observo la ventana, quizá no era tan tarde como ella esperaba. Se vistió y bajo al comedor, ahí se encontraban reunidos Ciel, Lau y Soma. Jill tomo asiento frente al señor Lau.
— Esperaba que te quedaras dormida — le dijo Ciel con burla
— También yo me sorprendí de estar despierta a esta hora por mi cuenta — respondió sin inmutarse, el ambiente estaba cargado de un ligerísimo aroma a especias — ¿que hacemos aquí tan temprano?
— Degustaremos el curry del mayordomo del joven conde — respondió Lau
— Así que eso es lo que huele a especias — murmuro Jill recargando su mentón en su mano, apoyándose en los brazos de la silla
— ¿Olor? ¿De verdad hueles algo? — pregunto el príncipe con sorpresa
— Tengo un olfato muy fino — respondió buscando una excusa — no es un olor muy fuerte, pero lo puedo percibir.
Sebastian les llevo los platos al poco tiempo, el aroma era agradable, Jill probó un bocado, notando la diferencia con el curry que Agni había preparado días atrás, de inmediato pudo notar que al príncipe no le agradaba en absoluto.
— ¿No es de su agrado? — pregunto Sebastian incrédulo
— No, es que es muy diferente al Curry que tenía en la India — mintió, era claro que Soma le temía a Sebastian
— Por favor, continúe — lo alentó Sebastian
— Tiene un sabor, muy débil — murmuro — su aroma tampoco es fuerte y siento algo como polvo en mi boca, además la consistencia no es del todo agradable — agregó Soma con la cabeza baja
— Pero he usado el curry en polvo de la mejor calidad — murmuro Sebastian pensativo
— ¿Curry en polvo? — pregunto el príncipe extrañado
— Para un novato mezclar todas especias sería muy difícil, es por eso que los anglo-indianos introdujeron el curry en polvo, en el cual las especias ya están perfectamente balanceadas y molidas — le explicó Sebastian
— Pero, si no mueles tus propias especias, el aroma y el sabor se pierden — protesto el príncipe — en la India jamás he escuchado nada acerca de curry en polvo — agrego — en el palacio hay sirvientes que se dedican a moler especias únicamente. El curry de Agni tiene un sabor completamente diferente, supongo que elige las especias y las mezcla perfectamente para darle una contextura, un aroma y un sabor especial.
— En ese caso deberemos conseguir las especias nosotros mismos — dijo Sebastian — El señor West nos lleva ventaja en eso, ya que él es el presidente de una empresa comercializadora, y puede asegurarse ingredientes de alta calidad — murmuró pensativo — Debemos contactar rápidamente con alguien que ostente el mismo título que West como presidente de una empresa de importación.
Las miradas de todos se dirigieron rápidamente hacia Lau, ya que él también era presidente de su propia empresa comercializadora, y era el único con el podían contar si querían conseguir especias de alta calidad en tiempo récord, y más ahora que casi no había tiempo.
Dos días después, el cargamento de especias llego en un barco de la empresa del señor Lau, Soma estaba sorprendido, todas aquellas especias eran las que había visto en su país, Finny y Bard ayudaron a llevar las especias a la cocina.
— Me gustaría que el príncipe Soma me asesorara con el sabor y la consistencia de mi curry — le pidió Sebastian
— Está bien, pero ¿un británico como tú, sabe usar todo esto? — pregunto preocupado, Sebastian lo volteo a ver, Soma se puso nervioso y de escondió detrás de Ciel — lo digo porque será muy difícil si no estás acostumbrado a este tipo de ingredientes — respondió asustado
— Veré que puedo hacer, por favor esperen mi plato — respondió Sebastian
— Lo dejaste traumatizado — le dijo Jill en un susurro, pasando a un lado de él para regresar a la casa
Al cabo de dos horas, nuevamente estaban reunidos en el comedor, Sebastian les llevo un plato de curry de pollo hervido con cebollas, sazonado con cilantro y yogurt.
— ¡¿Lograste hacer esto en solo dos horas?! — exclamó Soma
— ¿Podría probarlo por favor?
— Pero ¿cómo lograste mezclar las especias tan rápidamente? — insistió el príncipe
— Simplemente probé todas las especias individualmente — sonrió divertido, el príncipe quedo perplejo — he intentado mezclar las especias para conseguir un aroma similar al curry que Agni preparó el otro día
— ¿Te guiaste solo por el aroma?
— Mi olfato es mejor que el de los humanos comunes — respondió con sarcasmo — igual que el de Lady Sutcliff
Jill sonrió burlonamente y tomo la cuchara para probar un bocado, el demonio tenia razón, el aroma era muy similar al curry de Agni, pero no lo era el sabor. El príncipe se dio cuenta de eso. Y se lo hizo saber de inmediato. Estaba claro que quería ayudar, pero ni siquiera sabía cómo es que Agni preparaba el curry, o darles una pista de los ingredientes.
Sebastian le pidió que no fuera tan duro con el mismo, y los guio a la cocina, ahí, sobre la mesa había más ollas de curry, todos de diferente sabor, con diferentes especias, pero aromas similares, y Soma tendría que probarlos todos.
— No creo que el solo pueda con todo eso — dijo Jill cruzándose de brazos y recargándose en la pared
— Tal vez Lady Sutcliff quiera ayudarlo — le dijo el demonio con burla con su fastidiosa sonrisita dibujada en sus labios.
— Si con esto puedo ser de ayuda, aunque sea un poco entonces me los comeré todos — dijo el príncipe con determinación, arremangándose la túnica — no importa cuántos sean
Uno a uno los fue probando, pero todos fueron rechazados por la misma razón, Jill sentía el sabor de las especias en la garganta, y eso que no los había probado todos, Soma también estaba al límite, podía jurar que no le cabía mas comida.
Sebastian sirvió el último plato, un curry condimentado con cardamomo y ajo, algo pareció reaccionar en el joven príncipe, de inmediato probo un bocado, quedándose estático, como si estuviera teniendo alucinaciones.
— Este curry es muy similar al de Agni — murmuro soma — pero, no sé cómo decirlo, hay algo distinto, el sabor no es muy profundo — murmuro tratando de explicarse — le falta sustancia.
Sebastian se quedó pensativo unos momentos, Ciel se reunió con ellos, preguntando como iba todo.
— Faltan 3 días para la competencia — le recordó sonriendo con algo de malicia divertida — Creo que tu investigación está siendo muy difícil
— Joven amo, no debería estar aquí en estos momentos — le indico Sebastian
— Por cierto, para el postre quiero un chocolate gateau, tráemelo mas tarde — le dijo saliendo de la cocina
Parecía que a Ciel le divertía el hecho de que Sebastian no pudiera con esa tarea, como si realmente quisiera que perdiera.
Los experimentos duraron toda la tarde sin ningún resultado satisfactorio. Jill se retiró a dormir con el estómago adolorido de tantos condimentos, estaba considerando volver a una dieta de duraznos enlatados y leche como lo hacía en su mundo.
Por la mañana bajo al comedor, aun sentía remanentes del curry del día anterior en la garganta, Sebastian les sirvió un plato nuevo de más curry, argumentando que había preparado el curry de los dioses, Jill hizo una mueca de desagrado.
"Sera lo último que pruebe " — se dijo a si misma
El príncipe probo un bocado, nuevamente parecía tener visiones, se quedó absorto unos momentos.
— Este no es el Curry de Agni — dijo — aun así, tiene la consistencia del curry de la India, pero con un toque de frescura que solo un británico podría conseguir, ¡este curry es digno de competir con el Curry de los Dioses! — exclamo — felicidades mayordomo, pero ¿como lo lograste?
Sebastian saco una barra de chocolate de su chaqueta, guiñándole un ojo al príncipe.
— El cacao era usado originalmente como una especia — dijo tranquilamente — al estar mezclado con crema y leche en un chocolate, da una consistencia que no se podría igualar con los granos solos — agrego guardando nuevamente la barra de chocolate — me percate cuando estaba limpiando el chocolate que el joven amo me había pedido, así que, al parecer, me ha ayudado — le dijo Sebastian volteándolo a ver
Ciel hizo una cara de desagrado, de verdad esperaba que su perfecto mayordomo no pudiera con este desafío.
— Aun así, lograr preparar un curry que le haga competencia al curry de los Dioses no es suficiente — murmuro Jill recargando su rostro en su mano — ¿acaso tienes un plan?
— Así es — respondió con una sonrisa, pero era una sonrisa completamente diferente a sus sonrisas de burla o sarcasmo, no, esta vez se trataba de una sonrisa maliciosa y determinada, incluso pudo notar un ligero resplandor carmesí en sus ojos.
— Espero que no estés mintiendo — chasqueo Ciel
— Joven amo, recuerde que yo no miento — respondió llevando su dedo índice a los labios — Y en nombre de la casa Phantomhive, ganaré la orden real para mi amo
